• Mateo Banks y Keena

    • Clasificación: Asesino en masa
    • Númeero de víctimas: 8
    • Fecha del crimen: 18 de abril de 1922
    • Lugar: Partido de Azul, Argentina
    • Estado: Condenado a reclusión perpetua el 3 de abril de 1923. Puesto en libertad el 10 de junio de 1949. Fallece ese mismo año.
    +
  • Brenda Delgado Reynaga

    • Clasificación: Asesinato por encargo
    • Características: ¿Celos? - Delgado atrajo presuntamente a dos cómplices con promesas de dinero y suministro constante de drogas
    • Númeero de víctimas: 1
    • Fecha del crimen: 2 de septiembre de 2015
    • Lugar: Dallas, Estados Unidos (Texas)
    • Estado: En prisión a la espera de ser juzgada
    +
  • Paul Kenneth Bernardo

    • Clasificación: Asesino en serie
    • Características: Violador
    • Númeero de víctimas: 3 +
    • Fecha del crimen: Dic. de 1990 - Abril de 1992
    • Lugar: Ontario, Canadá
    • Estado: Condenado a 25 años de prisión el 1 de septiembre de 1995. Posteriormente fue declarado «Violador Peligroso», algo que en la ley canadiense equivale a que el condenado no pueda obtener la libertad
    +
El 8 de septiembre de 1985, Sean Sellers de dieciséis años de edad, y el que por entonces era su mejor amigo, Richard Howard, asesinaron a Robert Bower, un empleado de una tienda en Oklahoma City. Seller posteriormente admitió en su página web que mató a Bower porque el se había negado a venderle cerveza y porque quería ver "qué se sentía".

El 8 de septiembre de 1985, Sean Sellers de dieciséis años de edad, y el que por entonces era su mejor amigo, Richard Howard, asesinaron a Robert Bower, un empleado de una tienda en Oklahoma City. Seller posteriormente admitió en su página web que mató a Bower porque el se había negado a venderle cerveza y porque quería ver «qué se sentía».

 

El 5 de marzo de 1986, Sean Sellers mató a su madre, Vonda Bellofatto, y a su padrastro, Lee Bellofatto, mientras dormían en el cuarto de su casa. Sellers trató de simular que se trataba de un robo con asesinato amañando la escena del crimen, para que pareciera que había sido obra de un intruso.

El 5 de marzo de 1986, Sean Sellers mató a su madre, Vonda Bellofatto, y a su padrastro, Lee Bellofatto, mientras dormían en el cuarto de su casa. Sellers trató de simular que se trataba de un robo con asesinato amañando la escena del crimen, para que pareciera que había sido obra de un intruso.

 

¡El detective Ron Mitchell, al cargo de la investigación, recibió una llamada telefónica del director del colegio de Sean Sellers. El día anterior el chico había entregado una redacción que comenzaba con una cita de la Biblia Satánica. "Fíjate en el crucifijo -decía-. ¿Qué simboliza? ¡La pálida incompetencia colgando de un árbol!" A continuación, el joven escribía: "El satanismo me enseñó a ser mejor persona en mi propio provecho, no en el de los demás… ¿Por qué no debería disfrutar del sexo o adorar a otros dioses? Yo no trato a los demás como creo que deberían tratarme, sino igual que ellos me tratan a mí". "Soy libre. Puedo matar sin remordimientos. He visto y experimentado horrores y placeres indescriptibles en un papel".

¡El detective Ron Mitchell, al cargo de la investigación, recibió una llamada telefónica del director del colegio de Sean Sellers. El día anterior el chico había entregado una redacción que comenzaba con una cita de la Biblia Satánica. «Fíjate en el crucifijo -decía-. ¿Qué simboliza? ¡La pálida incompetencia colgando de un árbol!» A continuación, el joven escribía: «El satanismo me enseñó a ser mejor persona en mi propio provecho, no en el de los demás… ¿Por qué no debería disfrutar del sexo o adorar a otros dioses? Yo no trato a los demás como creo que deberían tratarme, sino igual que ellos me tratan a mí». «Soy libre. Puedo matar sin remordimientos. He visto y experimentado horrores y placeres indescriptibles en un papel».

 

Sean Sellers. El juicio comenzó el 24 de septiembre de 1986 en el palacio de justicia del condado de Oklahoma; presidía la sala el juez Charles Owens. Sean se declaró inocente de todos los cargos. El asesino rubio de los ojos azules permaneció callado el resto del proceso, guardando, quizás, el código de silencio satánico.

 

Al final, le traicionó una chiquillada, una fanfarronada: la policía centró su atención en la escuela y se encontraron con que varios estudiantes le habían oído decir que ya sabía qué se sentía al matar a alguien.

Al final, le traicionó una chiquillada, una fanfarronada: la policía centró su atención en la escuela y se encontraron con que varios estudiantes le habían oído decir que ya sabía qué se sentía al matar a alguien.

 

Sean Sellers. En una ocasión sus amigos le preguntaron qué haría si le cogieran; el joven respondió con firaldad: "Alegaría demencia". El fiscal se enteró de esta conversación y la utilizó en el juicio contra el acusado. Sin embargo, un psicólogo le diagnosticó como sociópata, lo que quería decir que estaba en sus cabales, pero incapaz de sentir el menor remordimiento.

Sean Sellers. En una ocasión sus amigos le preguntaron qué haría si le cogieran; el joven respondió con firaldad: «Alegaría demencia». El fiscal se enteró de esta conversación y la utilizó en el juicio contra el acusado. Sin embargo, un psicólogo le diagnosticó como sociópata, lo que quería decir que estaba en sus cabales, pero incapaz de sentir el menor remordimiento.

 

Sean. La estrategia de la acusación, dirigida por el fiscal del distrito, Robert Macy, consistió en demostrar un móvil racional para los crímenes.

Sean Sellers. La estrategia de la acusación, dirigida por el fiscal del distrito, Robert Macy, consistió en demostrar un móvil racional para los crímenes.

 

En respuesta, el ayudante del defensor público Bob Ravitz, el abogado de Sean, aseguró que su cliente era víctima de una posesión satánica.

En respuesta, el ayudante del defensor público Bob Ravitz, el abogado de Sean, aseguró que su cliente era víctima de una posesión satánica.

 

Durante el juicio, Sellers afirmó que era un satanista practicante en el momento de los asesinatos y que lo hizo por la posesión demoníaca. Sus abogados alegaron también que Sellers era adicto al juego "Dungeons & Dragons". El jurado se negó a creer toda excusa y lo condenó a la pena capital en 1986.

Durante el juicio, Sellers afirmó que era un satanista practicante en el momento de los asesinatos y que lo hizo por la posesión demoníaca. Sus abogados alegaron también que Sellers era adicto al juego «Dungeons & Dragons». El jurado se negó a creer toda excusa y lo condenó a la pena capital en 1986.

 

Sellers

Sean Sellers

 

Sellers se convirtió al cristianismo mientras estaba en la cárcel. Sus amigos crearon un sitio web en su nombre e hicieron campaña pidiendo clemencia basándose en su conversión religiosa, su escasa edad y la implicación en el satanismo. Mientras, en el corredor de la muerte, Sellers hizo numerosas apariciones en los medios de comunicación.

Sellers se convirtió al cristianismo mientras estaba en la cárcel. Sus amigos crearon un sitio web en su nombre e hicieron campaña pidiendo clemencia basándose en su conversión religiosa, su escasa edad y la implicación en el satanismo. Mientras, en el corredor de la muerte, Sellers hizo numerosas apariciones en los medios de comunicación.

 

Los objetos rituales coleccionados por Sellers.

Los objetos rituales coleccionados por Sellers.

 

 

Vonda Bellofatto y Leo Bellofatto, víctimas de Sean Sellers

 

Sean Sellers con su madre, Vonda Bellofatto, y su padrastro, Leo Bellofatto. Durante la madrugada del 4 de marzo de 1986 terminó con la vida de los dos.

 

Escena del crimen. Vonda Sellers Bellofatto abandonó a su hijo Sean, aunque decía que le quería, pero no vivía con él. Sean añoraba su amor y su comprensión, pero jamás los tuvo. Este enorme vacío emocional se llenó cuando se convirtió en miembro de una secta satánica.

 


MÁS INFORMACIÓN EN INGLÉS


Uso de cookies.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies