• John George Haigh

    John George Haigh
    • Clasificación: Asesino en serie
    • Características: Robos - Afirmaba que bebía un vaso con la sangre de sus víctimas
    • Númeero de víctimas: 6
    • Fecha del crimen: 1944 - 1949
    • Lugar: Londres, Inglaterra, Gran Bretaña
    • Estado: Fue ejecutado en la horca el 10 de agosto de 1949
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  • Martin John Bryant

    • Clasificación: Asesino itinerante
    • Características: Esquizofrenia - Venganza contra la sociedad
    • Númeero de víctimas: 35
    • Fecha del crimen: 28 - 29 de abril de 1996
    • Lugar: Port Arthur, Tasmania, Australia
    • Estado: Condenado a 35 cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional el 22 de noviembre de 1996
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  • Rafael Bueno Latorre

    • Clasificación: Asesino
    • Características: Robos con violencia e intimidación - Las autoridades lo declararon el enemigo público número uno
    • Númeero de víctimas: 4
    • Fecha del crimen: 1983
    • Lugar: Burgos / Barcelona, España
    • Estado: Protagonizó su última fuga el 20 de abril de 1984. La búsqueda del criminal finalizó con el archivo del caso, comunicado en 2015
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Jeanne Weber fue responsable de la muerte de un niño llamado Marcel Poirot, y sospechosa del asesinato de otros siete entre los años 1905 y 1908.

Jeanne Weber fue responsable de la muerte de un niño llamado Marcel Poirot, y sospechosa del asesinato de otros siete entre los años 1905 y 1908.

 

Jeanne Weber sólo cometió un crimen del que podemos estar seguros: el del pequeño Marcel Poirot. Por los otros siete crímenes que se le imputaron obtuvo sistemáticamente el sobreseimiento.

Jeanne Weber sólo cometió un crimen del que podemos estar seguros: el del pequeño Marcel Poirot. Por los otros siete crímenes que se le imputaron obtuvo sistemáticamente el sobreseimiento.

 

Un número impresionante de niños murió entre los brazos de Jeanne Weber, pero ningún indicio permitió nunca deducir ni la estrangulación ni el envenenamiento. Según algunos expertos como Alain Monestier, Weber era inocente y víctima de una campaña de calumnias que la volvió loca e hizo de ella una auténtica criminal.

Un número impresionante de niños murió entre los brazos de Jeanne Weber, pero ningún indicio permitió nunca deducir ni la estrangulación ni el envenenamiento. Según algunos expertos como Alain Monestier, Weber era inocente y víctima de una campaña de calumnias que la volvió loca e hizo de ella una auténtica criminal.

 

Jeanne Weber se llamaba realmente Jeanne Moulinet, y era la esposa de un tal Weber. Desde hacía varios años, corrían sobre ella los rumores más terribles, y sus vecinos del barrio le habían dado el apodo poco halagüeño y ciertamente teatral de «Ogra de la Gota de Oro».

Jeanne Weber se llamaba realmente Jeanne Moulinet, y era la esposa de un tal Weber. Desde hacía varios años, corrían sobre ella los rumores más terribles, y sus vecinos del barrio le habían dado el apodo poco halagüeño y ciertamente teatral de «Ogra de la Gota de Oro».

 

Seis veces seguidas, efectivamente, durante el año 1905, Jeanne Weber había visto morir en sus brazos a los niños que cuidaba.

Seis veces seguidas, efectivamente, durante el año 1905, Jeanne Weber había visto morir en sus brazos a los niños que cuidaba.

 

El rumor más extendido era que Jeanne Weber había matado a sus inocentes víctimas por asfixia, apretándolos con fuerza contra su pecho: un modo de provocar la muerte sin dejar huellas. Otras habladurías la acusaban, sin la menor prueba, de estrangulación o de envenenamiento.

El rumor más extendido era que Jeanne Weber había matado a sus inocentes víctimas por asfixia, apretándolos con fuerza contra su pecho: un modo de provocar la muerte sin dejar huellas. Otras habladurías la acusaban, sin la menor prueba, de estrangulación o de envenenamiento.

 

Jeanne Weber en el Palacio de Justicia de Saint-Mihiel. A decir verdad, las siete niños habían muerto de diferentes enfermedades frecuentes en aquella época (meningitis, fiebres tifoideas, congestiones pulmonares...); y si curiosamente se había avisado siempre demasiado tarde a los médicos, nunca había sido hallada en los cadáveres ninguna huella sospechosa que pudiera hacer pensar en un asesinato.

Jeanne Weber en el Palacio de Justicia de Saint-Mihiel. A decir verdad, las siete niños habían muerto de diferentes enfermedades frecuentes en aquella época (meningitis, fiebres tifoideas, congestiones pulmonares…); y si curiosamente se había avisado siempre demasiado tarde a los médicos, nunca había sido hallada en los cadáveres ninguna huella sospechosa que pudiera hacer pensar en un asesinato.

 

Jeanne Weber.

Jeanne Weber

 

Ejemplar de 'Le Matin' con el caso de Jeanne Weber.

Ejemplar de ‘Le Matin’ con el caso de Jeanne Weber.

 

Jeanne Weber. Le Petit Journal: «El último crimen de la Ogresa».

Le Petit Journal: «El último crimen de la Ogresa».

 

Le Petit Journal: «"La Ogresa" Jeanne Weber. ¿Crimen o fatalidad?».

Le Petit Journal: «»La Ogresa» Jeanne Weber. ¿Crimen o fatalidad?».

 

Les Faits-Divers Illustrés: «Asesina de niños. La Ogresa Jeanne Weber».

Les Faits-Divers Illustrés: «Asesina de niños. La Ogresa Jeanne Weber».

 

«Los crímenes de la Ogresa. Los siete niños asesinados por Jeanne Weber».

«Los crímenes de la Ogresa. Los siete niños asesinados por Jeanne Weber».

 

«Siete niños estrangulados y asfixiados por la horrible musaraña Jeanne Weber».

«Siete niños estrangulados y asfixiados por la horrible musaraña Jeanne Weber».

 

El sobreseimiento del cual se benefició Jeanne Weber ante el tribunal de París, en relación a las primeras muertes, no puso término a sus desgracias, ni mucho menos. El anuncio del veredicto provocó una indignación general, orquestada por los periódicos populares, que desde hacía semanas habían publicado el retrato de la señora Weber y exigían que se hiciera justicia.

El sobreseimiento del cual se benefició Jeanne Weber ante el tribunal de París, en relación a las primeras muertes, no puso término a sus desgracias, ni mucho menos. El anuncio del veredicto provocó una indignación general, orquestada por los periódicos populares, que desde hacía semanas habían publicado el retrato de la señora Weber y exigían que se hiciera justicia.

 

Certificado de nacimiento de Jeanne Weber.

Certificado de nacimiento de Jeanne Weber.

 

 

Marcel Poirot, una de las víctimas de Jeanne Weber

 

Un especialista contempla el cadáver del pequeño Marcel Poirot. La justicia solo pudo responsabilizar a Jeanne Weber de la muerte de este niño, cuyos signos de estrangulamiento eran evidentes.

Un especialista contempla el cadáver del pequeño Marcel Poirot. La justicia solo pudo responsabilizar a Jeanne Weber de la muerte de este niño, cuyos signos de estrangulamiento eran evidentes.

 


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