• Juliet Hulme

    Juliet Hulme
    • Clasificación: Homicida
    • Características: Menor de edad (15 años) - El cuerpo de la víctima tenía 45 heridas en la cabeza y otras muchas en las manos
    • Númeero de víctimas: 1
    • Fecha del crimen: 22 de junio de 1954
    • Lugar: Christchurch, Nueva Zelanda
    • Estado: Fue condenada a permanecer en prisión hasta obtener el beneplácito de Su Majestad, el 28 de agosto de 1954. Posteriormente quedó en libertad en 1959
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  • Luis Gustavo González Siso

    • Clasificación: Homicida
    • Características: Esquizofrenia - Drogas - Afirmaba que unos seres demoníacos lo obligaban a cometer los crímenes
    • Númeero de víctimas: 2
    • Fecha del crimen: 1991 / 17 de junio de 2007
    • Lugar: Caracas / Miranda, Venezuela
    • Estado: Internado en varios centros psiquiátricos - Murió por envenenamiento tras ser tratado en el Hospital Universitario de Maturín en enero de 2010
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  • Olga Hepnarová

    • Clasificación: Asesina en masa
    • Características: Venganza contra la sociedad
    • Númeero de víctimas: 8
    • Fecha del crimen: 10 de julio de 1973
    • Lugar: Praga, República Checa
    • Estado: Ejecutada por ahorcamiento en la prisión de Pankrác el 12 de marzo de 1975. Fue la última mujer ejecutada en Checoslovaquia
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Las chicas de Charles Manson (IV)

 

Charles Manson, Susan Atkins, Richard Caballero.

Van Houten llamó a gritos a “Tex” Watson, que apuñaló a Rosemary con la bayoneta. Entre Krenwinkel y Watson le asestaron 41 puñaladas. “Tex” y Patricia querían que Leslie tomara la alternativa, pero ella se mostró reacia. Cuando, finalmente, apuñaló a la mujer en las nalgas, ya estaba muerta. Aun así, repitió la acción 16 veces. En la imagen: Susan Atkins con su abogado, Richard Caballero, en el exterior de la Cárcel del Condado, al parecer para tener una visita con Charles Manson. La foto se tomó en un aparcamiento, con varios fotógrafos al fondo.

 

Charles Manson, Susan Atkins, Richard Caballero.

“Tex” Watson grabó con un cuchillo la palabra “Guerra” (“War”) en el abdomen de “Leno” LaBianca. Patricia Krenwinkel perforó los cuerpos con el tenedor para trinchar, dejándolo, finalmente, clavado en el estómago del hombre. Krenwinkel diría que lo único que pasaba por su mente en ese momento era que «ahora no va a enviar a ninguno de sus hijos a la guerra». El trío se quedó un rato degustando la comida casera y jugando con los dos perros de los LaBianca. En la foto: Susan Atkins llega con su abogado, Richard Caballero, a la Cárcel del Condado para tener una reunión con Charles Manson.

 

Charles Manson, Susan Atkins, Richard Caballero.

Mientras Watson limpiaba la bayoneta y se duchaba en el baño de las víctimas, las chicas escribieron en la pared: “Muerte a los cerdos” (“Death to pigs”) usando la sangre de Rosemary. Con una bola de papel mojada en la misma sangre escribieron sobre un cuadro: “Sublévense” (“Rise”). Y por último, Patricia Krenwinkel escribió en la puerta del refrigerador el título de la célebre canción escrita por Paul McCartney: “Helter Skelter”, aunque lo escribió mal: puso “Healter skelter”, con una letra “a” de más. En la imagen: Susan Atkins con su abogado, Richard Caballero. Caballero fue designado para representar a Susan en el caso del asesinato de Gary Hineman. Richard Caballero también representó a Susan en el caso Tate-LaBianca. Aquí, ambos están en la sala del tribunal, donde Caballero dijo que Susan estaba presente en las escenas de los crímenes Tate-LaBianca, pero, según él, bajo un «hechizo hipnótico».

 

Charles Manson, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten.

Cuando salieron, Manson los estaba esperando en el automóvil. Tenía la esperanza de cometer un doble atentado aquella noche, así que fueron a la casa de un actor, conocido suyo, a quien Manson se refirió como “otro cerdito”. Él vivía en un edificio de departamentos. Manson dejó en la entrada a Linda Kasabian, Susan Atkins y Steve Grogan para que mataran al hombre, mientras él se iba con los demás rumbo al Rancho Spahn. En la foto: Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten, el 27 de mayo de 1970, sospechosas de los asesinatos Tate-LaBianca y seguidoras de Charles Manson, riendo mientras son conducidas a los tribunales.

 

Patricia Krenwinkel, Charles Manson

Pero Linda Kasabian, asustada por todo lo que había vivido, frustró el segundo asesinato de aquella noche al golpear deliberadamente en la puerta de un departamento equivocado y despertar a un extraño. Cuando el hombre respondió, ella se disculpó diciéndole que se había equivocado de puerta. El vecino amenazó con llamar a la policía. El grupo decidió abandonar el plan de asesinato y se fueron, aunque primero Susan Atkins defecó en el hueco de la escalera. Luego hicieron autostop para poder regresar al rancho. En la imagen: Patricia Krenwinkel, seguidora de Charles Manson, camino del tribunal, el 17 de marzo de 1970. La sospechosa, de 22 años de edad, mantuvo una actitud desafiante hacia el juez.

 

Charles Manson, Patricia Krenwinkel, Leslie Van Houten y Susan Atkins

La noche siguiente, Frank Struthers, el hijo del primer matrimonio de Rosemary LaBianca y quien tenía 15 años de edad, se preocupó cuando ni su madre ni su padrastro le abrieron la puerta de la mansión. Él regresaba de un campamento. Después de contactar con su hermana mayor, Suzanne Struthers y con el novio de esta, Joe Dorgan, los tres se dirigieron a la casa. En la imagen: En el Salón de la Justicia, desde la izquierda, Patricia Krenwinkel, Leslie Van Houten y Susan Atkins camino de la corte en la mañana del 29 de diciembre de 1970, en la continuación del juicio Tate-La Bianca.

 

Se les hizo aún más preocupante el hecho de que el automóvil de "Leno" estaba aparcado en la calle, con la lancha aún atada a la parte trasera del coche. Entonces entraron en la casa. Eran las 22:30 horas. En el salón se encontraron con “Leno”, atado, amordazado y apuñalado hasta la muerte. Rosemary fue encontrada, también muerta a puñaladas, en el dormitorio principal.

Se les hizo aún más preocupante el hecho de que el automóvil de «Leno» estaba aparcado en la calle, con la lancha aún atada a la parte trasera del coche. Entonces entraron en la casa. Eran las 22:30 horas. En el salón se encontraron con “Leno”, atado, amordazado y apuñalado hasta la muerte. Rosemary fue encontrada, también muerta a puñaladas, en el dormitorio principal. Foto: desde la izquierda, Patricia Krenwinkel, Leslie Van Houten y Susan Atkins camino de la corte en la mañana del 29 de diciembre de 1970, en la continuación del juicio Tate-La Bianca.

 

Charles Manson, Leslie Van Houten, Patricia Krenwinkel y Susan Atkins.

Cuando descubrieron los asesinatos LaBianca, la policía pudo decir, definitivamente, que William Garretson, el cuidador de la mansión de Cielo Drive, no los había cometido: estaba bajo custodia. Fue puesto en libertad el 11 de agosto de 1969, después de someterse a una prueba de polígrafo que indicó que no había participado en los crímenes. Foto: Leslie Van Houten (izquierda), Patricia Krenwinkel (centro) y Susan Atkins (derecha) en el vehículo policial en el que eran trasladadas a la corte, el 28 de julio de 1970.

 

Charles Manson, Leslie Van Houten, Patricia Krenwinkel y Susan Atkins.

Años después, Garretson admitiría en un programa de televisión emitido en julio de 1999 en el canal E! Entertainment, que había visto y escuchado una parte de los asesinatos desde la casa de huéspedes de la propiedad. Garretson nunca explicó por qué había ocultado su conocimiento de los hechos. Imagen: Leslie Van Houten (izquierda), Patricia Krenwinkel (centro) y Susan Atkins (derecha) en el vehículo policial en el que eran trasladadas a la corte, el 28 de julio de 1970.

 

Charles Manson, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten.

La policía se llevó las mascotas que Sharon Tate tenía en Cielo Drive (un perro y un gato) y las llevaron en contenedores a un refugio de animales. Cuando los policías Paul Whiteley y Charles Guenther leyeron los informes policiales de los homicidios Tate y LaBianca, se sintieron intrigados. Sabían que “Bobby” Beausoleil no podía estar implicado en ellos porque estaba bajo custodia. Pero se preguntaban por los sangrientos escritos con las palabras “Cerdo” y “Muerte a los cerdos” que había en las paredes de la casa de Hinman. Sospecharon que Beausoleil no había actuado solo en el asesinato de Hinman. Foto: Patricia Krenwinkel (izquierda) y Leslie Van Houten abandonan el Salón de la Justicia en la tarde de 28 de julio de 1970. Susan Atkins también está en el automóvil.

 


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