Cinco errores que facilitaron que ‘El Peonza’ estrellase a Andrea

‘El Peonza’

Los familiares de la joven asesinada en Castellón no dejan de preguntarse qué pudo fallar. El joven tenía una orden de alejamiento y varias denuncias previas. Nada de eso le frenó. Conocía perfectamente cuándo abordarla para perpetrar el crimen.

“El hijo de puta no dejaba de molestar. Me reventó 2 veces las ruedas del coche. Me forzó la cerradura. Era su cumple (de Andrea), cumplía 20 años y empezaba a ser feliz”.

Inma está desconsolada. A su hija Andrea, el pasado sábado, su expareja la mató al meterla en el coche y estamparlo contra una gasolinera. En este caso, la desazón está siendo -si cabe- mayor debido a que lo sucedido fue algo que, de algún modo, se veía venir. No era la primera vez que Víctor Llorens Jordà, 29 años, intentaba hacerle algo así a Andrea. El sábado era el cumpleaños de la joven. Iban a ser 21.

En Vila-real (Castellón) la sensación de tristeza, angustia y desesperanza es enorme, algo que será ahora muy difícil de revertir. En la tarde de este martes su cuerpo fue enterrado en un multitudinario y sentido funeral.

Allí cundía la sensación de que todo podía haberse evitado, que se podía haber tenido más vigilado al asesino, o protegida a la joven. La hermana de Andrea Carballo recordó cómo Víctor Llorens, ‘El Peonza’, llegó a pinchar hasta dos veces las ruedas del coche familiar. “Le dijo a mi hermana que mataría a su familia”.

Hubo diversos errores en el caso de Andrea, momentos en los cuales se pudo detener a su asesino, o vigilarle más, o al menos aumentar la alerta, el ojo avizor. Pese a ello, el joven acabó asesinándola. El sábado, el joven cogió un cuchillo la obligó a meterse en su Volkswagen de color rojo y se estampó con ella dentro contra una gasolinera de Benicàssim. Hubo intentonas previas. Pudo haberse evitado.