Robert Gregory Bowers

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Robert Bowers

El asesino de The Tree of Life

  • Clasificación: Asesino en masa
  • Características: Antisionismo - Tiroteo en una sinagoga
  • Número de víctimas: 11
  • Fecha del crímen: 27 de octubre de 2018
  • Fecha de la detención: Mismo día (se entrega)
  • Fecha de nacimiento: 1972
  • Perfil de las víctimas: Joyce Fienberg, 75; Rich Gottfried, 65; Rose Mallinger, 97; Jerry Rabinowitz, 66; Cecil Rosenthal, 59; David Rosenthal, 54; Bernice Simon, 84; Sylvan Simon, 86; Daniel Stein, 71; Melvin Wax, 88; Irving Younger, 69
  • Método: Arma de fuego (un fusil semiautomático Colt AR-15 y tres pistolas: Glock 31, Glock 32 y Glock 33 en .357 SIG)
  • Localidad: Pittsburgh, Estados Unidos (Pensilvania)
  • Estado: En prisión a la espera de juicio
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Un neonazi mata al menos a 11 personas en una sinagoga en Pittsburgh

Pablo Pardo – El Mundo – Robert Bowers

28 de octubre de 2018

Menos de 24 horas después de que la policía de Estados Unidos detuviera a Cesar Sayoc, el presunto responsable del envío de paquetes-bomba a 13 personalidades de la oposición demócrata, ese país ha quedado conmocionado por un nuevo incidente, esta vez con once víctimas mortales, de resonancias políticas.

El tono inequívocamente racista, antijudío y anti inmigración del asesino añade más tensión a la política estadounidense a falta de 10 días para unas elecciones legislativas que muchos ven como un referéndum a Donald Trump, un presidente que, con su retórica ultranacionalista, su llamamiento a la violencia contra sus rivales políticos, y su propensión a fomentar teorías conspiratorias, ha sido acusado de fomentar indirectamente este tipo de actos.

Ha sido en Pittsburgh, la segunda ciudad más grande del estado de Pennsylvania, este sábado a las diez menos cuarto de la mañana, hora local. Robert Bowers, de 46 años, ha entrado en la sinagoga ‘The Tree of Life’, gritó «¡Todos los judíos deben morir!», y ha abierto fuego contra las entre 45 y 55 personas que se encontraban en el templo celebrando diversos actos religiosos.

Bowers, que tiene un amplio historial de comentarios antijudíos y anti inmigrantes en redes sociales, ha asesinado al menos a 10 de los asistentes – dos de ellos, en el sótano, donde se habían escondido tratando de escapar de la matanza -, y se ha enfrentado a las fuerzas de la policía que han acudido al lugar de la carnicería.

En el tiroteo subsiguiente, el asesino ha herido a dos agentes antes de ser arrestado. Un número indeterminado de fieles de la sinagoga también ha resultado herido. La matanza podría haber sido más macabra, porque Bowers ha abierto fuego en el tercer piso del edificio, en el que se suelen celebrar a esa hora actos con niños que ayer habían sido cancelados.

Bowers ha empleado un rifle semiautomático AR-15, que es la versión de uso civil de las armas reglamentarias en las Fuerzas Armadas, y varias pistolas, y ha sufrido heridas de bala en el enfrentamiento con la policía. Sus motivaciones, sin embargo, son una incógnita, aunque sí hay algo claro: el asesino tiene una clara simpatía, expresada en redes sociales, por las ideas que conforman al llamado movimiento ultranacionalista blanco, que es una manera elegante de decir ‘neonazi’.

La red social de ultraderecha ‘Gab’ ha borrado este sábado prestamente los comentarios que Bowers había colgado en ella, antes de declarar que la reacción de los medios de comunicación a la matanza era «odio anti blanco». En el perfil del asesino en esa red social había una frase: «Los judíos son hijos de Satanás».

El asesino va a ser acusado de un «delito de odio», un delito por el que también podría ser imputado Gregory Bush, de 51 años, que el miércoles asesinó a dos personas de raza negra en un supermercado de Kentucky. Tras disparar a sus dos víctimas, Bush – que entró en la tienda tras haber tratado sin éxito de acceder a una iglesia mayoritariamente negra – le dijo a un cliente blanco que no le iba a disparar porque «los blancos no matamos a blancos». Las muertes de Kentucky han cobrado más relevancia tras la matanza de Pittsburgh y la detención de Sayoc.

Esos grupos han experimentado un fuerte auge desde la entrada de Donald Trump en política y, muy especialmente, a partir de su triunfo en las elecciones de hace dos años. El presidente siempre ha rechazado criticarlos, pese a su fuerte componente antijudío y al hecho de que en su gabinete hay numerosos miembros de esa comunidad, de que varios de sus mayores donantes – Sheldon Adelson, el de ‘Eurovegas’, Robert y Rebekah Mercer, los dueños de la web ‘Breitbart’ – son judíos, y de que incluso hija Ivanka y su yerno Jared Kushner (que además son asesores políticos) son judíos ortodoxos, es decir, de la misma comunidad a la que pertenece la sinagoga de ‘The Tree of Life’. Ivanaka (cuyo nombre judío es Jael) y Jared Kushner no se han pronunciado porque, al ser judíos ortodoxos, no pueden, precisamente, hacer nada que implique trabajar y alejar su mente de Dios.

Precisamente, Bowers había declarado en Gab que no había votado por Donald Trump por la sencilla razón de que el presidente había permitido a los judíos acceder a puestos en su Gobierno. Y una hora antes de llevar a cabo la matanza ha declarado en esa red: «HIAS quiere traer a gente que matan a nuestra gente. No puedo sentarme y ver cómo mi gente es masacrada».

HIAS es la Sociedad Hebrea de Ayuda al Inmigrante, un grupo que trabaja para acoger a migrantes y refugiados y que se ha enfrentado duramente a la política de Donald Trump de prohibir la entrada de personas de determinados países de mayoría de población musulmana en EEUU. Los seguidores del presidente han acusado al multimillonario de origen judío George Soros de pagar al caravana de más de 7.000 personas que se dirigen a EEUU desde Honduras. Soros fue, precisamente, la primera persona en recibir un paquete-bomba de Sayoc.

En esta ocasión, sin embargo, el propio Trump ha tenido que admitir que «decididamente parece un crimen antisemita», y que «es increíble que estas cosas sigan pasando», aunque, fiel a su costumbre, no condenó el atentado.

Ya en agosto de 2017, cuando cientos de neofascistas se manifestaron en la cuidad de Charlottesville, a tres horas de Washington, bajo el lema Unir a la Derecha, en Virginia, Trump se limitó a decir que entre ellos «hay algunas personas muy buenas». Aquellas algaradas culminaron en el asesinato de la manifestante antifascista Heather Heyer por James Alex Fields, un supremacista blanco que la atropelló con su coche.

La única propuesta del presidente estadounidense en las horas que han seguid a esta nueva matanza ha sido defender la presencia de guardias armados en los lugares de culto. «Si hubieran tenido alguna protección dentro del templo, podría haber sido muy diferente», ha afirmado Trump, rumbo a un mitin en el estado de Illinois. El presidente, sin embargo, sí anunció que viajará a Pittsburgh, posiblemente hoy domingo.

Las declaraciones del presidente son consistentes con las de los defensores de la venta y posesión sin límites de armas, que ya hace 11 meses, tras una matanza en una iglesia de Texas en la que murieron 27 personas, defendieron el uso de vigilantes armados en los lugares de culto. En los últimos seis años, Estados Unidos ha tenido masacres en escuelas de Primaria (Connecticut), de Secundaria (Florida), iglesias (Texas, Carolina del Sur), discotecas (Florida), centros de atención a disminuidos psíquicos (California), y conciertos (Nevada).

Condena desde Israel

El presidente israelí, Reuvén Rivlin, emitió sus condolencias por las víctimas en el tiroteo y condenó «este horrible suceso».

«Estamos pensando en nuestros hermanos y hermanas, toda la casa de Israel, en este momento de dificultades», aseguró Rivlin en un comunicado, en el que dio ánimos a «las familias de quienes fueron asesinados» y anunció que rezará «por la rápida recuperación de aquellos que resultaron heridos».

Expresó su confianza en los cuerpos policiales estadounidenses y añadió que está «seguro de que los organismos encargados de hacer cumplir la ley» investigarán a fondo los hechos.

También el ministro de Educación y de Asuntos de la Diáspora israelí, Naftali Benet, declaró que «el Estado de Israel y el Gobierno israelí están conmocionados y dolidos» por el ataque y anunció que viajará esta misma noche a Estados Unidos para asistir a los funerales.

 

Robert Gregory Bowers

Robert Gregory Bowers

 


Robert Bowers, el hombre solitario que ha causado la mayor matanza de judíos de la Historia de EEUU

Pablo Pardo – El Mundo

29 de octubre de 2018

Una de las cosas más curiosas de Estados Unidos es que todo el mundo sabía desde que lo conoció que el presidente de turno iba algún día a ser presidente, o a hacer algo grande, mientras que nadie pensó jamás que el autor de la matanza de turno iba a ser un asesino en masa.

Esa regla se aplica también a Robert Bowers. El autor de la matanza de 11 fieles en la sinagoga de The Tree of Life (El Árbol de la Vida) el sábado era una persona discreta, con pocos amigos, pero educada. Su odio a los judíos y a la inmigración quedaba para las redes sociales, y en particular para Gab, una alternativa a Twitter en la que el asesino se presentaba con una cita falsa del Evangelio de San Juan: «Los judíos son hijos de Satanás».

Poco es lo que se sabe de Bowers, un hombre que parece encajar dentro del grupo de los «varones solitarios» que detectó Steven Bannon, el estratega electoral de Donald Trump y ex director de la web de ultraderecha Breitbart. El asesino de The Tree of Life, de 46 años, vivía solo, y mantenía una relación educada, aunque distante, con los vecinos del complejo de apartamentos en el que residía en un apartamento con un solo dormitorio.

Es un edificio de dos pisos de alto para personas de renta baja, con un alquiler de 600 dólares (527 euros) al mes. La persona con la que más hablaba, según la prensa local, era con su casero, con quien mantenía una relación educada. Al margen, no se le conocen relaciones de amistad o de pareja. Tampoco parece que su extremismo político y social fueran más allá de internet. O que su afición a las armas le llevara a, por ejemplo, la caza, un deporte extremadamente común en la zona de EEUU donde esta Pittsburgh.

Al contrario que Cesar Sayoc, el hombre que envió paquetes-bomba a 13 personalidades del Partido Demócrata o cercanas a esa formación política -incluyendo los ex presidentes Bill Clinton y Barack Obama- Bowers no era un simpatizante de Donald Trump, ya que consideraba al presidente de Estados Unidos «un globalista».

Antisionismo

Ésa es una palabra complicada. A menudo, «globalista» se emplea en Estados Unidos como un sinónimo de «judío» o «pro judío». Pero el término también ha sido utilizado por el propio Donald Trump en anuncios electorales. en todo caso, Bowers había dejado claro en Internet que no respaldaría a Donald Trump mientras éste siguiera teniendo asesores y miembros del gabinete judíos. Esa comunidad tiene tradicionalmente un peso importante en la política estadounidense, y Trump no ha sido la excepción.

Bowers se presentaba como camionero. Y, efectivamente ésa parece haber sido su ocupación aún que tampoco sobre eso hay muchas certezas. Sus vecinos oían su televisión hasta muy tarde en la noche, pero nunca tuvieron motivo de queja con una persona que hablaba poco y siempre de cosas intrascendentes.

Aparentemente, nunca sacó a relucir su odio a los judíos – «están cometiendo un genocidio con mi gente», dijo a los policías que lo arrestaron tras la matanza -, ni tampoco su afición a las armas -«mi familia Glock», como se refería a ellas en internet, en referencia a una conocida marca de pistolas-.

Según sus vecinos, Bowers había comentado en algunas ocasiones que le había criado su madre y que, al fallecer ésta, había vivido con sus abuelos. De hecho, Bowers vivió con su abuelo materno, Lloyd Jenkins, hasta el fallecimiento de éste, hace unos pocos años.

Mantenía algún contacto esporádico con otros familiares. Pero no se le conocían amigos, parejas, ni participación en actividades sociales. Su vida era tan discreta que rozaba el aburrimiento. Hasta que el sábado, este camionero callado y solitario, cometió la mayor matanza de judíos de la Historia de Estados Unidos. Ahora, le espera un largo juicio y una muy probable condena a muerte.

 

La sinagoga Tree of Life

La sinagoga Tree of Life

 


Tiroteo en la sinagoga de Pittsburgh

Wikipedia

El 27 de octubre de 2018, un asesinato masivo tuvo lugar en la sinagoga Tree of Life o L’Simcha (En hebreo: קהילתn עץ החיים – אור לשמחה) ubicada en la ciudad de Pittsburgh, en el estado estadounidense de Pensilvania. Las autoridades han confirmado 11 muertes y 7 heridos (entre ellos cuatro oficiales de policía y el perpetrador). Un sospechoso, Robert Gregory Bowers, está arrestado y bajo custodia policial. Está acusado de 29 diferentes cargos federales y 36 estatales.

La Liga Antidifamación realizó una declaración refiriéndose al ataque como «el ataque más mortífero a la comunidad judía en la historia de Estados Unidos». Se trata de uno de los tres eventos de ultraderecha que ocurrieron en Estados Unidos esa semana, junto al caso de los paquetes sospechosos y el Tiroteo de Jeffersontown.

Sinagoga

La sinagoga Tree of Life, también conocida como sinagoga L’Simcha, se describe a sí misma como una «congregación tradicional, progresiva e igualitaria”.

Está localizada en el vecindario de Squirrel Hill, Pittsburgh, cerca de la Universidad Carnegie Mellon. Dicho vecindario se caracteriza por contar con una extensa comunidad judía estadounidense y es el centro de la comunidad judía de Pittsburgh, con el 26% de la comunidad de la ciudad viviendo en ese área.

La congregación Tree of Life está afiliada al movimiento de judaísmo conservador y fue fundada en 1864. El edificio moderno de la sinagoga fue construido en 1946 y la propiedad está compartida entre Dor Hadash, una congregación reconstruccionista, y New Light, una congregación conservacionista. El santuario principal tiene una capacidad de 1.250 personas.

A pesar de que la localización de la sinagoga tiene un bajo índice de criminalidad y no hay tensiones raciales, el estudiante rabino Neal Rosenblum fue asesinado en el vecindario en 1986 en un crimen de odio antisemita.

Incidente

El sospechoso, un hombre blanco con barba, entró en la sinagoga y gritó «Todos los judíos deben morir» antes de abrir fuego y «disparar durante unos 20 minutos». El tiroteo tuvo lugar durante un servicio matutino de Shabbat celebrando también un brit milá, ceremonia de circuncisión y nombramiento de bebés varones a los 8 días de edad. Un miembro de la Federación Judía de Pittsburgh le dijo a los medios que entre 60 y 100 personas estaban dentro del edificio al momento del tiroteo.

La policía recibió llamadas de personas escondidas y atrincheradas en el edificio durante el suceso, el cual comenzó a las 9:54. A las 9:59 la policía llegó a la sinagoga. A las 10:30 equipos de tácticas entraron en el edificio, y a las 11:08 el perpetrador salió de la sala en la que se estaba escondiendo situada en la tercera planta de la sinagoga y al entregarse a la policía dijo: «Todos estos judíos tienen que morir.»

Una vez fue trasladado a un hospital y mientras recibía cuidado médico, le dijo a un oficial de SWAT que «quería que todos los judíos muriesen» y que los judíos «estaban cometiendo genocidio en contra de su gente».

Sospechoso

El sospechoso fue identificado por las autoridades locales como Robert Bowers, de 46 años, un residente de Baldwin, Pensilvania. Sus vecinos lo describen como un «fantasma» y de pocas relaciones sociales.​ Fue tomado bajo custodia policial y enviado a un hospital.

Bowers realizó publicaciones antisemitas en las redes sociales hacia organizaciones judías en las semanas previas al tiroteo. También hacía referencias a la teoría de la conspiración del genocidio blanco.

Poco antes del ataque, Bowers publicó en las redes sociales «A HIAS (una organización judía) le gusta traer invasores que matan a nuestra gente. No puedo quedarme sentado y ver como mi gente es asesinada. Que le den a lo que piense la gente, yo me apunto»​, haciendo referencia a los inmigrantes en Estados Unidos. Bowers también escribió que el presidente Donald Trump era un «globalista, no un nacionalista». También lo señaló por estar supuestamente controlado por los judíos.

La descripción de su perfil de Gab, creado en enero de 2018 bajo el nombre de «onedingo» era «los judíos son hijos de satán. (Juan 8:44) — — el señor Jesucristo ha venido en la carne» y una foto que contenía 1488 (un término usado por los neonazis y supremacistas blancos que se refiere al eslogan de David Lane: «Debemos asegurar la existencia de nuestra raza y un futuro para los niños blancos» y el eslogan nazi Heil Hitler).

Bowers interactuaba con otros usuarios antisemitas, neonazis, y negacionistas del Holocausto. Además, atacaba a las mujeres blancas que salían con hombres negros y dirigía ataques en contra del empresario y filántropo George Soros. Su cuenta de Gab fue eliminada y la compañía contacto al FBI.

Un mes antes del ataque, Bowers publicó fotos de los resultados de sus prácticas de tiro y una foto de sus tres pistolas (Glock 31, Glock 32 y Glock 33 en .357 SIG), llamando a su colección la «familia Glock». Durante el tiroteo, aparte de éstas, portaba un fusil semiautomático Colt AR-15.

Víctimas

Once personas murieron. Tres personas fueron asesinadas en la planta baja, cuatro en el sótano y otra persona murió dentro del edificio. Hirió a otras seis personas y a sí mismo. Cuatro oficiales de policía recibieron también disparos. La mayoría de las víctimas fueron trasladadas al Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh mientras que una de ellas fue enviada al Hospital General Allegheny.

Las víctimas fueron:

Joyce Fienberg, 75
Rich Gottfried, 65
Rose Mallinger, 97
Jerry Rabinowitz, 66
Cecil Rosenthal, 59
David Rosenthal, 54
Bernice Simon, 84
Sylvan Simon, 86
Daniel Stein, 71
Melvin Wax, 88
Irving Younger, 69

Procedimiento legal

Bowers ha sido culpado de 29 cargos de crímenes federales, incluyendo 11 cargos por la obstrucción de la libre práctica de las creencias religiosas (un crimen de odio) y 11 por el uso de una arma de fuego para cometer asesinato. Cuatro cargos debido a la obstrucción de la práctica religiosa que resultó en heridas corporales de un oficial de seguridad pública y 3 cargos por usar un arma de fuego durante un crimen violento».

Respuesta

Políticos como el presidente Donald Trump, el gobernador de Pensilvania Tom Wolf y el concejal de la ciudad de Pittsburgh Corey O’Connor, publicaron declaraciones sobre el incidente a través de Twitter.​ El presidente Trump realizó una declaración en los medios sugiriendo que el tiroteo se habría evitado si la sinagoga hubiera contado con protección armada y que el sospechoso merecía la pena de muerte.

Michael Eisenberg, el ex-presidente de la congregación Tree of Life/L’Simcha, respondió que la policía estaba presente en los actos de Yamim Noraim pero que «en un día como el de hoy, la puerta está abierta. Es un servicio religioso, se podía entrar y salir.»

El campus de la Universidad Carnegie Mellon fue puesto en cuarentena junto con todas las actividades de la Universidad siendo suspendidas y a los residentes se les aconsejó mantenerse lejos de las calles.

En la noche del día del tiroteo más de 3.000 personas se reunieron cerca de la sinagoga para hacer un tributo con velas organizado por los estudiantes de la Escuela Secundaria Taylor Allderdice.​ Otros dos tributos se llevaron a cabo en el vecindario.

Una cuenta de GoFundMe consiguió reunir más de $240,000 para la sinagoga, los supervivientes y las familias de los fallecidos.

 

Víctimas del tiroteo de la sinagoga Tree of Life

Víctimas del tiroteo de la sinagoga Tree of Life.

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