Karla Homolka

Karla Leanne Teale

  • Clasificación: Asesina en serie
  • Características: Violaciones y abusos sexuales
  • Número de víctimas: 3
  • Fecha del crimen: 1990 - 1992
  • Fecha de detención: 19 de febrero de 1993
  • Fecha de nacimiento: 4 de mayo de 1970
  • Perfil de la víctima: Tammy Homolka, de 15 años (su hermana) / Leslie Mahaffy, 14 / Kristen French, 15
  • Método del crimen: Veneno - Estrangulamiento
  • Lugar: Ontario, Canadá
  • Estado: En compensación a su testimonio contra su marido, se le otorgó una sentencia reducida. Fue encontrada culpable de homicidio y sentenciada a 12 años de cárcel. Posteriormente, fue puesta en libertad el 4 de julio de 2005. En la actualidad vive en las Antillas, en una ciudad desconocida, con sus tres hijos y su actual esposo, Thierry Bordelais
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Karla Homolka

Wikipedia

Karla Homolka, también conocida como Karla Leanne Teale (Port Credit, Ontario, Canadá; 4 de mayo de 1970), es una asesina en serie canadiense que atrajo atención internacional cuando fue encarcelada por homicidio en el caso de las violaciones y los asesinatos de dos chicas adolescentes.

Su esposo, Paul Bernardo, fue sentenciado a la máxima pena de cadena perpetua como responsable de la violación y el asesinato de tres chicas adolescentes, además de decenas de violaciones y abusos sexuales contra mujeres. Entre las víctimas se encontraba Tammy Homolka (hermana de Karla), violada y asesinada por Bernardo en la Navidad de 1990.

En compensación a su testimonio completo contra su marido, se le otorgó una sentencia reducida, de modo que escapó de la pena recibida por su marido. Fue encontrada culpable de homicidio y sentenciada a 12 años de cárcel. Actualmente vive en las Antillas, en una ciudad desconocida, con sus tres hijos y su actual esposo, Thierry Bordelais.

Primeros años

Karla Homolka es la mayor de tres hermanas (las otras: Lori n. en 1971 y Tammy n. en 1975, quien fue asesinada). Las tres hijas del matrimonio conformado por Karel y Dorothy Homolka. La familia Homolka, que es de ascendencia checa por parte de padre, se instaló en St. Catharines, Ontario.

Después de una infancia sin incidentes, Karla Homolka concurrió a la Escuela Secundaria Sir Winston Churchill y comenzó a trabajar en una tienda de mascotas en un comercio cercano. Su trabajo le permitió participar en una convención en Toronto donde conoció a Paul Bernardo.

Después de finalizar sus estudios en 1989, Karla Homolka fue contratada como asistente de veterinaria en una Clínica Veterinaria de la ciudad de Thorold, en Ontario, de donde fue obligada a renunciar después de que varias sospechas la señalaran como responsable del robo de drogas. Posteriormente encontró un trabajo similar en la Clínica Animal Martindale por lo que no ingresó a la universidad, pese a haber sido aceptada por la Universidad de York y por la Universidad de Toronto.

Homolka conoce a Bernardo

El 17 de octubre de 1987, Homolka quien en ese momento contaba con 17 años, conoció a Paul Bernardo, de 23 años, en un restaurante de Scarborough. Una hora después, estaban juntos en la cama. El 24 de diciembre de 1989, Bernardo le propuso matrimonio, momento que Karla Homolka consideró como «el más romántico de su vida». La relación se rompió en 1993 cuando Homolka se divorció de Bernardo y comenzó a declarar en su contra. Los llamaban «los asesinos del Niágara» o «Barbie y Ken».

Víctimas de violación y asesinato

Tammy Homolka

Durante el verano de 1990, Bernardo se obsesionó con Tammy Homolka, espiándola por la ventana de su cuarto o entrando al mismo para masturbarse mientras ella dormía.

En julio de ese año, Bernardo le ofrece cervezas a Tammy y la emborracha hasta que la adolescente se duerme para posteriormente intentar abusar sexualmente de ella, sin lograr su objetivo debido a que la joven comenzaba a despertar cuando Bernardo la estaba manoseando.

Karla Homolka tenía sentimientos enfrentados referentes a su novio, sabiendo que él salía con otras mujeres y que las violaba; se sentía «humillada e indignada». Pese a esto, Bernardo no tenía intenciones de cambiar su vida, sino la de cambiar la de su novia diciéndole que si realmente lo amaba, debía dejar que él desvirgara a su hermana Tammy.

Karla Homolka consintió el horrible acto viendo «una oportunidad para tomar control y mantener todo tranquilo dentro de la familia». También le prometió romper las trabas de la ventana de la habitación de Tammy, además de suministrarle Diazepam a su hermana y las amigas de su hermana, para que Paul cumpliera su fantasía. Así fue como mientras planeaban la boda, planeaban la violación de Tammy.

Seis meses antes de su boda, programada para el año 1991, Karla Homolka robó un anestésico Halotano de la Clínica para mascotas Martindale. El 23 de diciembre de 1990, Homolka y Bernardo administraron píldoras para dormir a Tammy, de 15 años de edad, disolviéndolas en una bebida de ron y huevo. Tammy perdió la conciencia y fue desnudada por Homolka y Bernardo. A continuación, Karla Homolka aplicó a Tammy un paño empapado en Halotano en la nariz y la boca.

Karla Homolka quería «darle la virginidad de Tammy a Bernardo como regalo de Navidad» debido a que, según Homolka, Bernardo siempre le había reprochado que ella no era virgen cuando se conocieron. Mientras los padres de la adolescente dormían en el piso de arriba, los dos se filmaban mientras violaban a Tammy en el sótano. Poco después, la adolescente comenzó a vomitar, estando aún inconsciente. Ambos criminales intentaron reavivarla, pero no fue suficiente. Antes de llamar al 911, escondieron la evidencia, vistieron nuevamente a Tammy, quien tenía una quemadura química en el rostro y la llevaron a la habitación que ella tenía en el sótano. Pocas horas después, Tammy fue declarada muerta en el Hospital General de St. Catharines sin haber recuperado la conciencia.

A pesar del comportamiento de la pareja -pasando la aspiradora y lavando la ropa en medio de la noche, además de la enorme y brillante quemadura color frambuesa que había consumido gran parte del cachete izquierdo de Tammy, la Policía Regional del Niágara creyó la versión de lo sucedido de la pareja y se determinó oficialmente que la muerte de Tammy había sido producida por un accidente de ahogamiento en su propio vómito debido al consumo de alcohol. Después de esto, la pareja no había aún satisfecho sus deseos sexuales, por lo que mantuvieron relaciones sexuales con Karla Homolka vestida como si fuera Tammy, a quien Paul tenía que quitarle la virginidad; toda esta relación fue filmada. Días después, se mudaron de la casa de los padres de Karla Homolka para dejarlos lidiar con su duelo psicológico.

«Jane Doe»

El 7 de junio de 1991, Homolka invitó a «Jane Doe» (expresión en inglés para definir a un sujeto anónimo) de 15 años de edad a una «fiesta de chicas» a la casa que ellos rentaban en Port Dalhousie. Homolka se había hecho amiga de «Jane Doe» dos años antes, cuando Karla Homolka aún trabajaba en la tienda de mascotas. La adolescente la idolatraba y la tenía como su hermana mayor. Después de una tarde de tiendas y restaurantes, Karla Homolka la llevó a su casa de la Avenida Bayview (Bayview Avenue) y comenzó a ofrecerle alcohol.

Después de que «Jane Doe» perdió la conciencia, Karla Homolka llamó a Bernardo para decirle que el regalo de bodas estaba listo. Juntos, desvistieron a «Jane Doe», quien era virgen. Instantes después, Bernardo filmaba a Homolka, quien violaba a la joven; para luego violarla y sodomizarla él.

A la mañana siguiente, «Jane Doe» estaba enferma y vomitaba, pero pensó que se debía a que era la primera vez que había bebido alcohol. No se dio cuenta que había sido violada. Fue invitada nuevamente a la casa de Port Dalhousie en agosto, esta vez, para «pasar la noche». La joven fue drogada y le costaba respirar mientras Bernardo la violaba.

Homolka llamó al 911 para pedir ayuda, pero minutos después llamó nuevamente para decir que «todo estaba bien» por lo que los servicios de emergencia se retiraron inmediatamente de la casa sin hacer ningún tipo de investigación o seguimiento. «Jane Doe» visitó una vez más a la pareja el 22 de diciembre de 1992. Homolka y Bernardo le pidieron que tuviera sexo con él por lo que ella se molestó y asustó, para luego huir.

Leslie Mahaffy

El 15 de junio de 1991, dos semanas antes de su boda, Bernardo —mientras robaba matrículas de automóviles para ayudar en un negocio de contrabando de cigarrillos— conoció a Leslie Mahaffy, quien estaba en la puerta de su casa de Burlington. No había podido entrar en su casa debido a la ausencia de sus padres y no había encontrado otro lugar donde estar. Los dos se pusieron a charlar un rato para luego ir juntos al automóvil de Bernardo con la excusa de buscar un cigarrillo. En ese momento, Bernardo la forzó a entrar en su coche y la condujo a su casa a 53 kilómetros de distancia. Allí, Homolka y Bernardo la mantuvieron secuestrada durante 24 horas, donde fue sometida a constantes asaltos sexuales. La pareja filmó los abusos en una cinta de vídeo, incluida una escena en que Homolka mira la cámara momentos antes de violar a la muchacha. Horas después, la asesinaron.

Después, Homolka declaró que Bernardo había estrangulado a la adolescente con un cable eléctrico. Por su parte, Bernardo dijo que la joven había muerto mientras él se encontraba fuera de la habitación y que Homolka la había asesinado con una sobredosis de Halcion. Homolka, según Bernardo, dijo que la venda que tapaba los ojos de la muchacha se había caído, por lo que podría identificarlos. Llevaron el cuerpo al sótano hasta decidir qué debían hacer para librarse de él.

Al día siguiente, el matrimonio Homolka y Lori los visitaron para la cena del Día del Padre. Cuando se despidieron, la pareja descuartizó el cuerpo de Leslie Mahaffy y lo colocó en bloques de cemento. Bernardo desmembró el cuerpo en una improvisada tienda de plástico en el sótano. Tras colocar el cuerpo en cemento, arrojaron los bloques al Lago Gibson.

El 29 de junio, una pareja que navegaba en canoa por el lago cerca de las costas de St. Catharines, descubrió los bloques de cemento, abriendo uno de ellos para saber qué contenía. Al mismo tiempo, Homolka y Bernardo estaban contrayendo matrimonio en una lujosa ceremonia. Tras ello, recorrieron juntos en un carruaje de caballos la ciudad de Niagara-on-the-Lake.

Kristen French

El Viernes Santo 16 de abril de 1992, Homolka y Bernardo conducían en su automóvil por las calles de St. Catharines cuando vieron a Kristen French en el estacionamiento de una Iglesia. Homolka detuvo el vehículo cerca de donde estaba la joven, y se bajó de él con un mapa aparentando estar perdida y buscando ayuda de French. Cuando la joven se acercó para ayudarla, Bernardo la sorprendió con un cuchillo de cocina y la obligó a entrar al automóvil. El lugar estaba lleno de gente que no se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Un pedazo del mapa, un zapato de French y un poco de su pelo fue encontrado después en la escena del asalto.

Homolka y Bernardo llevaron a French a su casa de Port Dalhousie, donde por tres días la asaltaron sexualmente, abusaron de ella y la torturaron. Debido a que ambos debían pasar la cena de Pascua con los padres de Homolka, el asesinato de French se hacía inevitable. Después de ser arrestados, los dos se acusaron por este crimen. Homolka dijo que Bernardo la estranguló exactamente durante siete minutos mientras ella observaba. Bernardo dijo que Homolka la había golpeado incansablemente con un mazo mientras la adolescente intentaba huir y que luego la estranguló con una soga atada a su cuello, mientras le oprimía el cuello. Posteriormente, dejó el cuerpo de la joven a un lado para ir a secarse su cabello. Después de volver de la cena de Pascua, Bernardo y Homolka cortaron el cabello de la adolescente y bañaron al cuerpo antes de arrojarlo a una zanja en Burlington a menos de un kilómetro de donde Leslie Mahaffy estaba enterrada. El cuerpo de Kristen French fue hallado el 30 de abril de 1992.

Desde el principio, la desaparición de Kristen French fue tomada como un asunto criminal. A diferencia de Leslie Mahaffy, ella no tenía problemas en su hogar y tenía un perro con el que tenía caminatas preparadas y al cuál debía alimentar. Al darse cuenta que su hija no llegaba a casa a su hora, sus padres contactaron con la policía. Los testigos aportaron relativamente poco a la desaparición, diciendo que el automóvil del secuestrador era un Chevrolet Camaro cuando en realidad el vehículo de Bernardo era un Nissan dorado. La policía comenzó inmediatamente a rastrear todos los autos Camaro, hasta que se pudo dilucidar qué coche era realmente.

Otras posibles víctimas

Además de los asesinatos confirmados de Tammy Lyn Homolka, Leslie Erin Mahaffy y de Kristen Dawn French, las sospechas siguen vigentes sobre otras posibles víctimas tanto del lado solamente de Bernardo, de Homolka o de ambos. Estas sospechas incluyen las muertes de Terri Anderson, Elizabeth Bain y muchas mujeres más.

El después

Homolka y Bernardo habían sido interrogados muchas veces en relación a las violaciones de Scarborough, a la muerte de Tammy Homolka, al acecho de Sydney Kershen y a un problema legal con las hermananas Patrich que acusaron a Bernardo de haberlas acechado y filmado poco antes de la muerte de Kristen French.

Poco después del descubrimiento del cuerpo de esta joven, uno de los mejores amigos de Bernardo, Van Smirnis, hablando con una familia conocida (de la cual uno de sus miembros era oficial de la Policía Provincial de Ontario) dijo que Bernardo podría ser un «buen sospechoso por el asesinato de Kristen French» y le comentó a la familia que se basaba en las sospechas acerca de que su amigo, Bernardo, había violado a una muchacha en el sótano de su casa mientras Homolka estaba arriba.

El oficial de policía, miembro de esa familia, emitió un reporte informando de Bernardo, y el 12 de mayo de 1992, un sargento de la policía interrogó a Bernardo brevemente. La policía llegó a la conclusión de que Bernardo era un sospechoso muy poco probable aunque ya había sido interrogado en relación a las violaciones de Scarborough.

Tres días después se creó el grupo Green Ribbon Task Force especialmente formado para investigar las muertes de Leslie Mahaffi y Kristen French. Mientras tanto, Bernardo y Homolka avanzaban en sus planes de cambiarse sus apellidos de Bernardo y Homolka a llamarse los «Teale», el apellido de un villano (asesino en serie) que Bernardo había tomado de una película de 1988 llamada Criminal Law. Cuando iba terminando el mes de mayo de ese año, otro conocido de Smirnis y de Bernardo, llamado John Motile, también lo señaló como el posible asesino.

En diciembre de 1992, el Centro de Ciencias Forenses comenzó finalmente a analizar las muestras de ADN que Bernardo había entregado a la policía en relación a las investigaciones por las violaciones de Scarborough tres años antes. En Port Dalhousie, «Jane Doe» se negaba a mantener relaciones sexuales con Bernardo y huía de la casa para no volver más debido al miedo.

El 27 de diciembre de 1992, Bernardo atacó brutalmente a Homolka y la golpeó con una linterna en las extremidades, cabeza y rostro. Con la excusa de haber sufrido un accidente automovilístico, Homolka regresó a su trabajo el 4 de enero de 1993. Sus escépticos compañeros de trabajo llamaron a los padres de Homolka, quienes al día siguiente la «rescataron» de Bernardo, sacándola de la casa; pese a esto, Homolka volvió a la casa frenéticamente antes de que Bernardo regresara, para buscar algo.

Sus padres la llevaron al Hospital General de St. Catharines, donde la policía emitió un reporte de sus heridas, a las que Homolka justificó diciendo que su marido la había golpeado brutalmente; consecuentemente, levantó cargos contra Bernardo.

Bernardo fue inmediatamente arrestado y liberado pocas horas después, una vez que reconoció todo y mostró muy buena voluntad en ayudar a la policía. Un amigo de Bernardo encontró una nota de suicidio que él había escrito por lo que inmediatamente intervino para ayudar a su amigo. Entre tanto, Homolka se mudó a vivir con sus familiares a Brampton.

El fin de los Teale

Veintiséis meses después de haber sido tomadas las muestras del ADN de Bernardo, se le informó a la policía de Toronto que el ADN de Bernardo coincidía con el posible violador de Scarborough. Inmediatamente, Bernardo fue puesto bajo la lupa con una vigilancia de 24 horas.

Detectives especializados en los Asaltos Sexuales de Toronto entrevistaron a Homolka el 9 de febrero de 1993. Sin importarle que se le informara de que Bernardo estaba bajo sospecha por esos abominables crímenes, ella estaba concentrada en la paliza que él le había propinado. Esa misma noche, más tarde, Homolka le contó a un tío y una tía suya que su esposo era el famoso Violador de Scarborough y que ambos habían estado involucrados en los asesinatos de Leslie Mahaffi y Kristen French; además de contarles que las violaciones y torturas estaban grabadas en cintas de video. Mientras tanto, la policía había reabierto las investigaciones sobre la muerte de Tammy Lyn Homolka.

El 11 de febrero de 1993, Karla Homolka contactó al abogado George Walker de Niagara Falls, quién buscó la máxima inmunidad para su cliente a través del Fiscal de St. Catharines, Ray Houlahan, a cambio de su cooperación plena en las investigaciones contra su esposo. Al igual que Bernardo, a Karla Homolka se le fue colocada una vigilancia de 24 horas.

El 13 de febrero de 1993 se aprobó el cambio de nombre de la pareja. El día siguiente, George Walker se reunió con Murray Segal, Director de la Oficina Criminal. Walker le contó a Segal acerca de los videos de violaciones, por lo que Segal le informó a Walker que debido a la participación que Karla Homolka había tenido en los crímenes, la inmunidad completa era prácticamente imposible.

Detectives de todas las Fuerzas Especiales que investigaban las violaciones de Scarborough arrestaron a Bernardo acusándolo de numerosos cargos el 17 de febrero de 1993 y obtuvieron órdenes de registro. En ese tiempo, la evidencia que vinculaba a Bernardo con los asesinatos era pobre, por lo que las órdenes de registros tenían sus limitaciones. No toda la evidencia que se tomaba de los registros eran permitidos para presentar como pruebas. Todas las cintas de video que la policía hallara en la casa debían de ser vistas en ese mismo lugar para que tuvieran valor jurídico. Los daños provocados a la casa debían mantenerse en un nivel mínimo y la policía no tenía permitido derribar paredes o muros de la casa en busca de cintas de video. La búsqueda en la casa de doble piso, sótano y ático que tenía Bernardo duró 71 días. La policía sólo pudo hallar una cinta de video en la que se veía a Karla Homolka practicándole sexo oral a «Jane Doe».

El 5 de mayo de 1993, Walker fue informado de que el Gobierno ofrecía una sentencia reducida de 12 años de cárcel, la cual Homolka tenía una semana para aceptarla o no. Si ella no aceptaba, sería acusada de dos asesinatos en primer grado, de uno en segundo grado y de muchos otros crímenes. Walker aceptó la propuesta y más tarde Homolka también. El 14 de mayo de 1993 la negociación de sentencia entre Homolka y la Fiscalía terminó, por lo que Homolka comenzó a dar información a la policía a través de comunicados.

El 27 de junio de 1993, Homolka celebró una fiesta en la casa de sus padres.

La censura en el juicio

Alegando la necesidad de un dar un juicio justo a Bernardo, se le prohibió a la prensa informar acerca de las investigaciones preliminares referentes a Homolka. La corte sólo permitía informar acerca de una sentencia condenatoria, pero no permitía informar los motivos de la sentencia. La censura siempre fue conectada al derecho de Bernardo a tener un juicio justo. Una última nota del Ministerio de Abogados de Ontario revelaba que la censura fue impuesta realmente para «proteger a las familias».

La Corte impuso la censura el 5 de julio de 1993, y fue decretada por el juez Francis Kovacs de la Corte de Ontario. A través de sus abogados, Homolka apoyaba la censura mientras que los abogados de Bernardo lo veían como algo perjudicial para su cliente desde que Homolka había sido presentada a la gente como su víctima. Cuatro medios de comunicación y también un autor se opusieron a la censura. Algunos abogados dijeron que los rumores perjudicarían mucho más al proceso del juicio que si se mostrara la verdadera evidencia que se estaba presentando.

Sin embargo, Internet evadió la censura. Periodistas estadounidenses se basaron en la Primera Enmienda y publicaron detalles de las declaraciones de Homolka, los cuáles fueron ampliamente distribuidos luego por los «quebrantadores de la censura», principalmente por algunos grupos de noticias.

Información y rumores acerca del caso se propagaban y estaban al alcance de cualquiera que tuviera una computadora y un módem en Canadá. Además, muchos de los detalles que circularon por Internet fueron mucho más allá de los detalles conocidos del caso.

La edición de Newsweek del 6 de diciembre de 1993 informó sin permiso que, según corresponsales, los secuestradores cortaban con elementos quirúrgicos los tendones de las piernas de las muchachas para que no pudieran escapar. Otros rumores fueron detalles de otros asesinatos en serie atribuidos a Bernardo y Homolka.

Periódicos de Buffalo, Detroit, Washington, Nueva York y también de Gran Bretaña, informaron de detalles recogidos por gente presente en el juicio de Homolka. La Fox emitió dos programas acerca de los crímenes. Muchos canadienses piratearon a través de la frontera copias del The Buffalo Evening News, sin obedecer órdenes de la policía que había amenazado con arrestar a todo aquel que tuviera más de una copia en la frontera. Copias encontradas fueron confiscadas por la policía canadiense. Copias de periódicos como el The New York Times eran devueltas a la frontera o no eran aceptadas por los distribuidores en Ontario. Gordon Domm, un oficial de policía retirado, quien desafió la prohibición que pesaba sobre la publicación de detalles a medios extranjeros, fue acusado y sentenciado por no obedecer las órdenes.

El juicio a Homolka duró apenas pocos minutos.

Controversia por la negociación y cintas de vídeo

El Profesor de Leyes Jamie Cameron estableció qué «al momento del juicio de Homolka, tres iconos del caso consternaban y preocupaban al público. Primero, poco se sabía acerca de las ofensas y asaltos sexuales que las víctimas habían tenido que sufrir en cautiverio previo a ser asesinadas, aunque un rumor decía que el tratamiento era sádico, horrendo e inimaginable». «Además, poco se sabía acerca de qué rol había jugado cada uno (Homolka y Bernardo) en los asaltos sexuales y posteriores asesinatos de las víctimas. Para la primavera de 1993, la Fiscalía General de Ontario sabía que el juicio contra Bernardo era imposible de llevar a cabo si no se contaba con la evidencia aportada por Homolka».

«Sintéticamente, quería decir que si se quería realmente encarcelar a Bernardo de por vida, se tenía que creer el testimonio de Homolka». «Aún en vista de que ella podría contar la historia de una manera que la favoreciera y así sería ella exculpada de todos los cargos; presentándose como víctima y no como la depredadora que era; su responsabilidad por los crímenes cometidos podría verse disminuida y se mantendría la inevitable credibilidad en ella como testigo».

El 19 de febrero de 1993, las fuerzas que investigaban las violaciones de Scarborough y las muertes de las adolescentes recibieron un duro golpe cuando la Justicia le limitó a los investigadores las posibilidades de hacer cosas para encontrar evidencia; no podían dañar la estructura de la casa en busca de evidencia y si se encontraba una cinta de video, ésta debía ser vista dentro de la casa para tener valor jurídico.

El 21 de febrero de 1993 la policía halló una cinta de video muy corta en la que se veía a Bernardo y Homolka junto a una prostituta estadounidense, practicándole sexo oral a una joven que se hallaba inconsciente. En primer momento se creyó que esa joven era Kristen French. Poco después se descubrió la identidad de la joven a la que llamaron «Jane Doe»; todo esto después de descubrir la grabación completa. En el momento de los sucesos era menor, por lo que su identidad permaneció bajo secreto debido a la censura impuesta en las investigaciones.

Pronto, las autoridades concluyeron que no tenía pruebas suficientes como para acusar a la pareja, por lo que se siguió llevando a cabo conversaciones con el abogado de Homolka, George Walker, quien dijo que su clienta podría proporcionar la información que se necesitaba, pero a un precio. Además, Walker presionaba para que se tomara a Homolka como una víctima de los constantes abusos de Bernardo, mientras que Segal decía que ningún tipo de abuso que ella habría podido sufrir justificaba su participación en cada asesinato. La provincia estaba siendo gobernada por Nuevo Partido Democrático, que también tomó cartas en el asunto. Al Abogado General Marion Boyd, quien no era un abogado, se le habían atribuido responsabilidades acerca de Problemas de la Mujer el 11 de septiembre de 1991. Ese mismo año, escaló en fama hasta tener un alto perfil por llevar intensas campañas en contra de la violencia doméstica.

Antes de que finalizara la negociación; Walker tenía a su cliente siendo evaluada por dos psiquiatras y un psicólogo clínico, quienes concluyeron que el estado mental de Homolka era comparable al estado mental de un «sobreviviente de un campo de concentración nazi». Esto le hizo creer a la Fiscalía que Homolka era una «víctima obediente», una justificación de origen antiguo que fue tratada por el documento del FBI titulado «Víctimas obedientes del Sádico Sexual» escrito por el estudioso de perfiles criminales Roy Hazelwood.

El 30 de abril de 1993 terminaron los registros en casa de Bernardo. El 6 de mayo de 1993, Bernardo ordenó a sus abogados Ken Murray y Carolyn MacDonald a través de un escrito, que ingresaran a la casa para sacar de ella (sin mirarlas) varias cintas de video escondidas detrás de una maceta de luz en el baño.

Esas cintas de video crearon una tormenta de fuego cuando se supo de su existencia, ya que en ellas estaba grabada las imágenes de violación y tortura que sufrieron Tammy Homolka, «Jane Doe», Leslie Mahaffi y Kristen French, y que además probaban sin ninguna duda la culpabilidad de Homolka como participante sádica y activa en todos esos crímenes.

El 17 de mayo de 1993, Homolka ingresó junto a la policía a la casa para que los investigadores pudieran tomar muestras de ADN, así como muestras de cemento de los bloques en donde Bernardo había escondido los restos de Leslie Mahaffi.

El 28 de junio de 1993, comenzó el juicio contra Homolka. Con o sin precedentes, las órdenes que el juez dictó en la primera audiencia eran extraordinarias. Los únicos detalles que podían ser publicados acerca de su juicio y de su audiencia eran los que reportaba la acusación. Además, la Corte ordenó que al momento de la condena sólo se dictara la pena de cárcel, pero no los motivos. La orden de no publicación de información tenía que ver con los procedimientos del juicio y no por ser ese caso en particular.

En cuanto al acceso a la sala de juicio, excluyendo el permiso a los familiares de las víctimas, de los acusados y del personal de la Corte; sólo la prensa canadiense tenía permiso a ingresar a la sala de audiencias. El público en general y la prensa extranjera tenía prohibido el acceso en virtud al artículo 486 (1) del Código Penal. Además, aquellos a quienes les fue permitido ingresar a la sala de audiencias se les prohibió expresamente que informaran de los detalles de las muertes de cualquiera de las víctimas.

Sobre la base de un juicio anterior, el juez impuso una orden de censura para proteger los derechos de Bernardo a un juicio justo, pese a que el mismo Bernardo había dicho que estaba dispuesto a renunciar a su derechos. La orden fue «tal vez; desde el punto de vista del conocimiento público, el momento más lamentable en la historia de Ontario en el que se impuso una restricción de este tipo», según Frank Davey. Esto reforzó las creencias que el público tenía acerca de que Karla Homolka no había recibido un castigo justo por sus crímenes.

El 18 de mayo de 1993, Karla Homolka fue acusada de dos cargos de homicidio. Bernardo por su parte fue acusado de dos cargos de secuestro, dos de confinamiento ilegal, de abusos y asaltos sexuales, y de dos cargos de asesinato en primer grado, uno de ellos agravado por desmembramiento. Casualmente ese día el abogado de Bernardo había visto las cintas de video por primera vez. Murray decidió usar esas cintas para culpar a Homolka durante el juicio a Bernardo.

Ni Murray ni MacDonald eran experimentados abogados ni tenían la mínima experiencia penal; con el tiempo fueron mostrando su poca ética y pasaron a ser considerados como potenciales criminales cuando se descubrió que ocultaban evidencia. En octubre de 1993, Bernardo y sus abogados habían examinado más de 4,000 documentos procedentes de la Fiscalía. Murray había dicho que ellos estaban dispuestos a entregar las cintas de video a la Fiscalía si se le permitía interrogar a Karla Homolka antes de que ella llegara a la audiencia preliminar. La audiencia nunca se llevó a cabo.

Murray dijo que las cintas mostraban a Karla Homolka asaltando sexualmente a cuatro jóvenes mujeres, teniendo sexo con una prostituta en Atlantic City y, en otro momento, drogando a una joven que estaba inconsciente.

Durante el verano de 1994, Murray se había vuelto un problema serio debido a sus graves problemas de ética manejando el delicado tema de las cintas de video y a su representación de Bernardo. El mismo Murray consultó a su abogado, Austin Cooper, quien le pidió al comité de profesionales de la Sociedad Legal de Upper Canadá un consejo.

«La sociedad legal le pide directamente al señor Murray que empaque las cintas de video y se las entregue directamente al juez de la causa. Además, la sociedad le pide al señor Murray que renuncie como defensor del señor Bernardo y que le informe a éste lo que se le ha ordenado hacer», dijo Murray a través de un comunicado que emitió con intervención de su abogado Cooper en septiembre de 1995.

El 12 de septiembre de 1994, Cooper asistió al juicio de Bernardo y le informó al juez Patrick LeSage, de la División General de la Corte de Ontario, a John Rosen (quien reemplazó a Murray como abogado de Bernardo) y a los fiscales acerca de lo que la sociedad legal le había pedido hacer a Murray. Rosen sostuvo que las cintas de vídeo debían haber sido primeramente entregadas a la defensa. Murray entregó las cintas junto a un sumario detallado a Rosen, quien guardó las cintas de vídeo aproximadamente por dos semanas antes de entregárselas a los fiscales.

La revelación de que una pieza clave en el caso había estado guardada por tanto tiempo por la policía creó un furor en la sociedad, más aún cuando se supo que Homolka había sido una sádica cómplice de Bernardo. No se permitió que las cintas fueran mostradas al público; sólo una parte del audio se permitió ser oída. Mientras tanto, Bernardo seguía insistiendo que si bien él violó y torturó a Leslie Mahaffi y a Kristen French, fue Karla Homolka quien las mató.

Después de que se descubrieron las cintas, un rumor indicaba que Karla Homolka había sido una sádica participante de los crímenes. Ahora, el público sabía del rol que había jugado Homolka y las cintas mostraban lo suficiente como para mandar a ambos a la cárcel. Por eso, muchos creyeron que el acuerdo con Karla Homolka ya no era necesario. Sin embargo, como era mencionado en el acuerdo, Homolka había aportado mucha información sobre el caso, por lo que la Fiscalía no halló posibilidad de quebrantar el acuerdo y reabrir el caso.

Fue tarde cuando los jueces Michael Moldaver y Archie Campbell, quienes habían juzgado a Bernardo, dijeron que ella podría haber sido acusada de dos cargos de asesinato en primer grado al igual que Bernardo. El acuerdo con Karla Homolka había sorprendido.


«Demasiado bonito para ser verdad»

PasarMiedo.com

En 1990, contraen matrimonio Karla y Paul, jóvenes, guapos y aparentemente encantadores. Iba a ser una boda increíble: sus familias y amigos nunca la olvidarían. En la histórica iglesia en el Niágara, con carro de caballos blancos, champán, delicioso faisán, boda para una reina.

Karla se entregó en cuerpo y alma a Paul. Él era único, especial e irrepetible y por si faltara poco, tan salvaje en la cama… así que Karla amó tanto a Paul que haría por él cualquier cosa, cualquier cosa por mantener este idílico matrimonio.

Pero demasiado le molestó a Paul que Karla no fuera virgen cuando la satisfizo… Era, desde su punto de vista, responsabilidad de su amada esposa permitir que Paul desvirgara a la virgencita y jovencísima hermanita de Karla, Tammy. Y por supuesto, sin lugar a dudas, sin su respetable consentimiento. Una vez que Karla aceptara esa lógica, el resto era fácil, incluso la idea de grabar la cosa entera parecía tener sentido. Después de todo, grabar tal escena sería una peculiar forma de recordar acontecimientos importantes.

Como Karla Homolka trabajaba en una clínica veterinaria, tenía conocimientos cotidianos de sedar a los animales. Así que se puso en marcha, el truco que maquinaron era sencillo, bastaba con ponerle halothane, un anestésico que los animales inhalan antes de la cirugía, en un paño en su cara, y Karla se cercioraría de que Tammy pudiese respirar regularmente; su preciosa hermanita Tammy permanecería dormidita, de modo que Paul podría violarla. Una violación verdaderamente organizada, regalo de Karla a Paul por Navidad. Llegó el gran día, el 23 de diciembre de 1990, Paul utilizó su videocámara para grabar al Sr y Sra. Homolka y sus hijas Karla, Tammy y Lori, y las decoraciones navideñas de la casa.

Paul se encargó de ofrecer a Tammy alguna que otra bebida cargadita con el preparado sedante. Los efectos de las drogas y del alcohol surtieron efecto. Cuando los demás miembros de la casa se fueron a la cama, Karla y Paul comenzaron a trabajar. Paul sostuvo la cámara fotográfica en Tammy mientras la violaba, al tiempo que Karla sostenía el trapo con halothane sobre la cara de su hermana. Tammy se levantó repentinamente con náuseas, pero Karla que sabía lo que tenía que hacer: la sostuvo mientras le apretaba la garganta. Hubiera deseado que Tammy no hubiera comido antes del acontecimiento, pero se les vino un problema. Karla acabó estrangulando hasta la muerte a Tammy.

Karla Homolka falló en su tentativa de restablecerla, así que la vistieron y llamaron una ambulancia. Los primeros en enterarse de la tragedia fueron sus padres cuando oyeron la ambulancia. Hicieron creer a todos que Tammy había muerto accidentalmente ahogándose en su vómito.

Obsesionada Karla por la felicidad de Paul, temía no complacer a su maridito, pues Paul se aburría y necesitaba continuamente algo que le estimulase sexualmente. Pero después de todo, tras la última hazaña ya superada, ella podría hacer algo por excitarlo, podría conseguir a alguna chica que estuviese disponible para su Paul, a ser posible joven y virgen, como Paul tanto deseaba.

Jane sería el regalo de bodas para Paul, pensó Karla. La invitó a su casa, y cenaron juntas, hablaron durante horas mientras bebieron aquellas bebidas alcohólicas que Karla preparó… finalmente Jane se durmió. Karla llamó a su Paul para sorprenderle con su regalo sorpresa: Jane yacía sobre la cama totalmente desnuda. Esta vez Karla controlaba la situación. Paul grabó a Karla mientras se insinuaba sexualmente con la bella durmiente, y finalmente Paul acabó robando una vez más la virginidad de una pobre y confiada adolescente de 15 años que afortunadamente no despertó durante la dura y repugnante clase brutal de sexo anal.

Karla Homolka se afanó en limpiar la sangre de la quinceañera. A la mañana siguiente, Jane que se encontraba enferma del estómago. Karla satisfizo a Paul, por primera vez, pensó ella. La joven no tenía ni idea de lo que había sucedido la noche anterior.

Conozcamos pues a nuestros protagonistas: Paul Bernardo nació en una familia atípica, concebido ilegitímamente tras una larga historia familiar cargada de abusos sexuales de su padre hacia su hermana. Tuvo una infancia feliz, un muchacho joven, lindo, de buenas miradas y hoyuelos en su dulce sonrisa. Las muchachas adolescentes también lo adoraban. Con su mirada angelical y cautivadora, Paul un chico tímido y agradable.

Cuando cumplió los dieciséis, tras una discusión con su madre, le confesó que su marido no era su verdadero padre y le mostró una foto de su progenitor. El efecto que causó en Paul fue devastador, la insultó sin piedad y comenzó a odiar a sus padres.

A principios de los 80, reclutaron a Paul y a su amigo en el negocio de Amway, donde aprendió técnicas comerciales que incorporó en muchas de las facetas de sus relaciones personales, estudió libros y cintas de expertos motivado por la idea de convertirse en rico y famoso, aunque la verdad es que no hizo mucho dinero. Por las noches visitaba los locales en busca de flirteos contando fantásticas historias sobre él a cualquier muchacha que fuera lo bastante ingenua de creer sus mentiras y dispuesta a abrirse de piernas.

Cuando Paul llegó a la universidad de Toronto, sus fantasías sexuales habían desarrollado un lado oscuro. El sexo anal era su plato preferido y las mujeres sumisas, su objetivo. Tenía mal genio y gozaba humillando a las mujeres en público.

Paul se graduó en la universidad y consiguió trabajo como contable en el Waterhouse. En octubre de 1987 conoció a Karla, la mujer de sus sueños. Paul y Karla, o sea, Barbie y Ken, así es como les apodaron.

Después de su unión, Karla y Paul vivieron en su hogar en Bayview en St. Catharines. Paul había comenzado a aumentar su renta pasando cigarrillos de contrabando a través de la frontera con matrículas robadas para disfrazar su presencia en sus frecuentes visitas a través de la línea Americano-Canadiense. Fue la necesidad de una placa robada lo que le llevó a contactar con su primera víctima de asesinato, Leslie Mahaffy.

Leslie Mahaffy era una joven preocupada, independiente y con personalidad. En junio de 1991 encontró a Paul Bernardo, quien rondaba por los alrededores de su vecindad en busca de las placas de la licencia para robar. Le amenazó con un cuchillo y la forzó a entrar en su coche. La llevó a su casa y mientras Karla dormía, grabó con su cámara de video el cuerpo desnudo y pueril de Leslie, que contaba con tan solo 14 años. Cuando Karla despertó, se enfadó muchísimo porque Paul había utilizado sus mejores copas de cristal para entretener a su nuevo juguete. Finalmente Karla obedeció y se dejó llevar por las exigencias de Paul, quien le dio instrucciones sobre cómo hacerle el amor a Leslie. Sus órdenes sonaban como la voz de un director de cine: cada momento tenía que ser perfecto, como en las películas. Después Paul entró en escena, su fuerza brutal en la penetración anal hizo gritar a Leslie. Desgraciadamente murió en la sodomización.

El 29 de junio de 1991, un hombre y su esposa encontraron en el lago Gibson un bloque con algunos pedazos de carne animal encajonados en él. Se acercaron y al sacar el bloque, con la ayuda de un pescador, encontraron el pie de una mujer joven.

Pronto, el lugar rebosaba de presencia policial, encontraron un total de cinco bloques que habían descargado a orillas del lago. La policía teorizó que quienquiera que hubiera descargado el cuerpo en el lago Gibson no estaba al corriente del área, pues en ese caso lo hubiera dejado a la altura del puente donde la profundidad lo hubiera ocultado para siempre.

El torso de una mujer joven fue encontrado en el agua. Las piezas del cuerpo que habían sido encontradas en el bloque habían sido cortadas de su torso con una sierra.

Mientras, Paul estaba de un humor enfermizo, irritable y saciante. Su esposa, Karla Homolka decidió llamar a Jane nuevamente para que le realizase algún servicio. El sexo oral era todo lo que ella estaría dispuesta a ofrecer, pues seguía pensando que mantenía su virginidad. El ritmo de Paul era frenético; Karla tenía que hacer algo y poner algún nuevo romance en su relación.

Durante algún tiempo, otra muchacha dispuesta satisfizo sus necesidades, pero fueron eventuales, pues se trasladó a Youngstown, Ohio, y Paul quedó privado de nuevo de sensaciones, lo que creó tensiones en la pareja.

El 16 de abril de 1992, ambos secuestraron a una adolescente muy popular y atractiva llamada Kristen. Al principio, Paul y Karla sabían que Kristen tendría que morir pues los había visto claramente, sabía dónde vivían y había visto su perro. Sin embargo, no quisieron que Kristen lo sospechase.

Kristen, que era una muchacha elegante, hizo todo lo que pudo por cooperar con este par depravado y sus demandas indignantes y humillantes. Pensó que con su cooperación se salvaría. Pero cuanto más cooperó, más sádico llegó a ser Paul. La actividad, relatada en el libro de Williams, fue tomada de la evidencia grabada.

«¿Voy a hacerte pis, vale? Y voy a cagar sobre ti», dijo Paul, susurrando. Kristen no se movió, aun cuando él dio una palmada en su cara con su pene semi-erecto.

«No me hagas enfadar. No quiero lastimarte», le dijo, convenciéndola a sonreír cuando frotó su ingle en su cara.

«No te preocupes, no haré pis en tu cara.»

Finalmente, él estaba sobre ella y orinó. Entonces se movió. Le dio la vuelta y con sus nalgas en su cara, él se puso en cuclillas sobre su cara e intentó defecar en ella sin éxito.

Acabaron matándola, pero esta vez no lo grabaron.

El 30 de abril de 1992, los restos de Kristen fueron encontrados en una zanja. No habían desmembrado su cuerpo desnudo como a Leslie. Los investigadores concluyeron erróneamente que los asesinatos de las dos adolescentes no tenían conexión alguna.

En el verano de 1992, Paul comenzó a abusar de Karla físícamente. Fue muy duro, aún así y con importantes hematomas en los ojos y cuerpo, Karla toleraba su cruel comportamiento. Un año después y tras el maltrato que le propinaba a su «Barbie», «Ken» la llevó al límite. En 1993, los padres de Karla intervinieron y la persuadieron a refugiarse en el hogar de uno de los amigos de su Lori, que era policía de Toronto, quien la llevó al hospital. La investigación policial a Paul se intensificó y se entrevistaron con Karla. Por la clase de preguntas que le hicieron, ella entendió que la policía había atado cabos con las violaciones y asesinatos. Nerviosa, Karla Homolka confesó.

Arrestaron a Paul por las violaciones y asesinatos de Leslie y Kristen. En el registro que se efectuó en la casa se encontraron asombrosas evidencias. Paul tenía una descripción escrita de cada una de las violaciones, además de una extensa biblioteca de libros y videos de pornografía y asesinos en serie. Además, un video casero absolutamente explícito, un corto en el que se mostraba a una Karla entusiasta en actos sexuales con otras dos mujeres.

A cambio de clemencia, Karla Homolka acordaría decir la verdad sobre su implicación en los crímenes. Karla escribió una carta a sus padres:

«Estimados mamá, papá y Lori,

Ésta es la carta más dura que he tenido que escribir y probablemente me odiareis una vez que la leáis. He guardado esto dentro de mi y ya no puedo mentiros más. Paul y yo somos responsables de la muerte de Tammy. Paul estaba enamorado de ella y la deseaba sexualmente. Él quiso que le ayudara. Quiso conseguir dormirla con droga que cogí del trabajo. Me amenazó y abusó física y emocionalmente de mí cuando me negué. Nada de lo que pueda decir y hacer basta para que entendáis lo que me pasó con él. Quizá la combinación de las drogas y comida que ella comió aquella noche la hizo vomitar. Intenté reanimarla por todos los medios. Estoy tan apenada. Pero nada de lo que diga pueden traernosla de nuevo a la vida. No espero que me perdonéis, porque nunca me perdonaré. Karla.»

 


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