16 años de prisión para el guardia civil que mató a un conductor por una discusión de tráfico

Guardia civil que mató a un conductor

La Sección 30 de la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado al exguardia civil, Ángel Luis Viana Jiménez, de 31 años, a 16 años de cárcel por matar a tiros a un conductor, Younes Slinanni, de 39 años y nacionalidad marroquí, durante una discusión de tráfico ocurrida el 25 de abril de 2016 en la autovía de Valencia (A-3), según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

Además, le ha sentenciado a cuatro meses de daños por los producidos al vehículo del otro conductor y la retirada del carné de conducir durante un año y seis meses por el delito de conducción temeraria.

El jurado consideró el pasado 7 de febrero culpable al guardia civil por unanimidad. Le aplicó la atenuante de trastorno psiquiátrico grave.

La sentencia considera probado, a raíz del veredicto del jurado, que Ángel Luis Viana Jiménez, salió de su casa el 25 de abril de 2016 «en un estado de ideación delirante». Portaba un machete de 45,5 centímetros de hoja, atado a su espalda, y su arma reglamentaria, una Beretta modelo 92 FS. Comenzó a circular su BMW 320-D hacia Valencia por la autovía A-3.

A la altura del kilómetro 68 de esta carretera, Viana tuvo un incidente con Younes Slinanni, que conducía un Opel Zafira. El condenado se puso en paralelo a este vehículo. «Al ver que se trataba de una persona de rasgos magrebíes e inducido por su delirio, sospechó que se podía tratar de un terrorista por lo que decidió pararlo a toda costa, para lo que sacó su pistola y realizó dos disparos intimidatorios», explica la sentencia.

Slimani no paró el vehículo y el guardia civil le embistió con su vehículo, lo que le provocó que perdiera el control del mismo y chocara con la bionda izquierda de la carretera y continuación con la del lateral contrario. El condenado paró su coche delante del Opel Zafira y se bajó pistola en mano. El marroquí salió corriendo por el arcén en el sentido opuesto a la circulación. «El acusado, para conseguir que se detuviera, comenzó a dispararle hacia las piernas detonando su pistola hasta 11 veces», explica el fallo.