Comienza el juicio a los padres que convivieron con su hijo muerto durante semanas

Padres que convivieron con su hijo muerto

El Juzgado penal número 1 de Girona ha comenzado el juicio contra los padres que convivieron durante semanas con su hijo de ocho años muerto en un piso de Girona. Los dos procesados se enfrentan a una pena de tres años y tres meses de prisión acusados de un delito de homicidio por imprudencia grave con un agravante de parentesco.

El fiscal sostiene que el pequeño sufrió una crisis aguda asmática entre finales de noviembre y principios de diciembre de 2015 y que los padres, pese a ser «conscientes del grave riesgo para la salud», no lo llevaron al hospital y se limitaron a automedicarle dándole productos homeopáticos y medicina alternativa. «Sin eficacia», añade el fiscal.

El cuerpo se descubrió al mediodía del 5 de enero de 2016. Según la tesis del fiscal, la familia llevaba semanas velando el cadáver, ya semimomificado en una habitación.

El matrimonio americano y sus tres hijos llegaron a Girona en agosto de 2014 y, desde entonces, vivían de alquiler en un piso de la calle Joan Roca. En su declaración, la madre ha asegurado que decidieron dejar los Estados Unidos y trasladarse por motivos de salud, porque excepto el padre, el resto de miembros de la familia son asmáticos.

«El especialista que nos trataba nos recomendó comer fruta y verdura sin pesticidas, y allí era muy difícil encontrar», ha asegurado la acusada. Además, la mujer también ha explicado que, a diferencia de Estados Unidos, aquí las medicinas les salían más baratas, aunque las tuvieran que comprar sin seguro.

Desde que llegaron, sus hijos nunca fueron a la escuela. De hechos, como ha explicado el matrimonio, los niños estudiaban por Internet, como ya hacían cuando vivían en Detroit. El padre ha concretado que decidieron educar a su hijos en casa «por motivos de seguridad», porque la ciudad americana se calificaba «como la capital mundial del asesinato». Y dado que en Estados Unidos seguir estudios desde casa era legal, pensaron que aquí también.