Yolanda Saldívar

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Yolanda Saldívar
  • Clasificación: Asesina
  • Características: La víctima era la tercera cantante latina con más discos vendidos solo después de Gloria Estefan y Shakira
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 31 de marzo de 1995
  • Fecha de detención: Mismo día
  • Fecha de nacimiento: 19 de septiembre de 1950
  • Perfil de las víctimas: La cantante Selena Quintanilla Pérez, de 23 años
  • Método de matar: Arma de fuego (revólver calibre 38)
  • Localización: Corpus Christi, Estados Unidos (Texas)
  • Estado: Condenada a cadena perpetua el 23 de octubre de 1995, con posibilidad de libertad condicional tras treinta años
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Yolanda Saldívar

Última actualización: 21 de enero de 2016

Yolanda Saldívar (nacida el 19 de septiembre 1960) es una mujer estadounidense. Fue encarcelada en 1995 y condenada a cadena perpetua por el asesinato de la cantante de música tejana Selena en el motel Days Inn de la ciudad de Corpus Christi, Texas el 31 de marzo de 1995.

Primeros años

Saldívar es la menor de ocho hijos, vivía con sus padres Frank y Juanita Saldívar, en San Antonio, Texas. En la Escuela Kennedy, se burlaban de ella debido a su peso, rara vez hacía amigos, así que se aisló de las actividades sociales. Su padre era jefe de camareros en Jacala, restaurante de ambiente mexicano en la West End en San Antonio, Texas.

Luego de la Escuela Kennedy fue trasladada a Holmes, y a la Escuela Superior de Jay y finalmente se graduó en 1979 en la escuela McCollom, en la cual entrenaba para la Reserve Officers’ Training Corps o ROTC por sus siglas en inglés.

Después de la graduación, Saldívar fue aceptada en la Universidad de Texas en 1985, y luego en Palo Alto College. Siguió estudios de enfermería, y el 10 de diciembre de 1990 recibió la Licenciatura en Ciencias de Enfermería de la Universidad de Texas A & M International University. En ese momento se obsesionó con la pérdida de peso.

Empezó a trabajar como enfermera en el Hospital Centro Médico; en marzo le fue otorgada la licencia como enfermera registrada de la Junta Estatal de Examinadores de Enfermería. Su trabajo en el hospital le retribuyó $60,000 al año. Saldívar, quien nunca se casó, tuvo que trabajar a tiempo parcial después de haber adoptado a tres niños, uno de ellos su sobrina.

El empresario doctor Faustino Gómez, un dermatólogo, la demandó por $9.200, diciendo que ella le robó a partir de 1983. El pleito se resolvió finalmente fuera de la corte. Después de dos meses, Saldívar nuevamente se enfrenta a un nuevo juicio. Esta vez Texas Guaranteed Student Loan Corporation obtuvo una sentencia judicial del condado de Travis en Austin en su contra por no pagar un préstamo estudiantil de $7.361. En ese momento, Saldívar estaba trabajando como enfermera en el St. Luke Hospital.

Relación con Selena

Saldívar empezó a perder interés en su carrera como enfermera.

Por ese mismo tiempo, Yolanda Saldívar conoció a la familia de la cantante Selena Quintanilla. Saldívar fue a pedir la aprobación de Abraham Quintanilla para formar un club de fans en San Antonio. Saldívar tuvo esa idea luego de asistir a uno de los conciertos de Selena en San Antonio. Quintanilla aprobó la petición de Saldívar, creyendo que el club de fans daría más fama a Selena. Saldívar pronto se convirtió en la amiga de Selena y persona de confianza de la familia.

La familia Quintanilla nombró directora a Yolanda Saldívar de las boutiques de Selena a principios de 1994. Ocho meses después, Selena nombró a Saldívar como su agente registrado en San Antonio, Texas. Tras el acuerdo, Saldívar se trasladó desde San Antonio a Corpus Christi para estar más cerca de Selena.

En diciembre de 1994, las boutiques comenzaron a tener problemas, después de que el número de personal para ambas tiendas disminuyó. Según el personal de las boutiques, Saldívar a menudo despedía empleados que le desagradaban. El personal de las tiendas constantemente se quejaba de la conducta de Saldívar a Selena, quien desestimó las reclamaciones, ya que tenía una total confianza en Saldívar.

El personal comenzó a informar sobre el comportamiento de Saldívar a Abraham Quintanilla. Quintanilla tomó en serio las reclamaciones, le dijo a Selena que debía «tener cuidado» de Saldívar y que no era una buena influencia, sin embargo Selena desestimó las investigaciones de su padre, porque él a menudo había desconfiado de la gente en el pasado.

Para enero de 1995, el primo de Selena, su diseñador de moda Martín Gómez, y los clientes expresaron sus preocupaciones sobre el comportamiento y capacidad de gestión de Saldívar. Durante una entrevista de Saldívar con los periodistas de The Dallas Morning News en 1995, dijo que su devoción hacia Selena rayaba en obsesión.

En enero de 1995, Abraham Quintanilla empezó a recibir llamadas telefónicas de los aficionados, que dijeron que pagaron para ser miembros del club de fans de Selena y no recibieron nada, entonces Quintanilla comenzó una investigación y descubrió que Saldívar malversó más de $ 60,000 en cheques falsificados, tanto del club de fans como de las boutiques.

Quintanilla se reunió con Selena la noche del 9 de marzo en Q-Productions para enfrentarse con Saldívar. Quintanilla le presentó a Saldívar los cheques malversados, y al no tener respuesta favorable de Saldívar le prohibió tener cualquier contacto con Selena.

Sin embargo Selena no quería romper su amistad con Saldívar, ya que pensaba que Saldívar era esencial para el éxito de su línea de ropa en México. Además Selena también quería mantenerla cerca porque ella tenía registros bancarios, declaraciones y registros financieros necesarios para la declaración de impuestos.

Asesinato de Selena

El 30 de marzo de 1995, Yolanda supo que la cantante pretendía cortar todo vínculo laboral con ella después de que sus familiares descubrieran que le estaba robando. Ante este hecho, Yolanda se sintió ofendida y en respuesta compró un revólver calibre 38 con la excusa de que lo necesitaba para uso personal y de defensa propia.

La mañana del 31 de marzo de 1995, Selena se reunió con Saldívar en una habitación del motel Days Inn en Corpus Christi, En el motel, Selena exigió los documentos financieros y Saldívar retrasó la entrega aduciendo que había sido violada en México.

Selena llevó a Saldívar al Hospital Regional, donde los médicos no encontraron evidencia de violación. Regresaron al motel y a las 11:48 a.m., Saldívar sacó un arma de su bolso y apuntó a Selena. Esta intentó huir, y antes de salir de la habitación Saldívar le disparó, la bala impactó en el hombro inferior derecho, rompiendo una arteria y causando una pérdida masiva de sangre.

Seriamente herida, Selena corrió hacia el vestíbulo del motel, dejando un largo rastro de sangre de más de 100 metros. Allí se desmayó y fue socorrida por los trabajadores del motel, que llamaron a una ambulancia.

Antes de perder el conocimiento, Selena nombró a Saldívar como su agresora y dio el número de la habitación en la que había recibido el disparo. Mientras tanto, Saldívar se metió a su camioneta y trató de huir del motel, sin embargo fue vista por una patrulla de la policía.

Saldívar se rindió después de nueve horas y media de negociar con la policía y el FBI. Al saber la noticia cientos de aficionados se congregaron en el lugar, muchos lloraron cuando la policía arrestó a Saldívar. Selena fue trasladada al Hospital Central y fue sometida a intervención quirúrgica. Después de 50 minutos de la cirugía, los médicos se dieron cuenta de que el daño a la arteria perforada de Selena era irreparable. Fue declarada muerta por pérdida de sangre y paro cardiorrespiratorio a las 1:05 p.m. (CST).

Declaración de Yolanda sobre el momento del disparo

«Yo invité a Selena a pasar a mi habitación para darle los archivos faltantes del club de fans, y también estaba lista para darle mi carta de renuncia porque ya estaba cansada de las acusaciones de su papá que decía que yo le estaba robando a Selena y eso no era cierto, pero Selena seguía diciendo que yo sí le había robado y que tenía testigos; yo ya no podía con todas las presiones y amenazas, así que saqué el revólver calibre 38 y me lo puse en la sien con la intención de suicidarme, pero Selena ya me iba a despedir y no iba a estar con ella, así que yo pensé si yo no puedo estar contigo entonces nadie lo estará: así que Selena estaba dejando la habitación y yo apreté el gatillo y le disparé con la intención de matarla. Luego salí tras de ella con el arma apuntándole en la espalda, pero Selena corrió más rápido que la perdí; y di un segundo disparo y le grité “perra”. Después volví a la habitación, envolví el arma en una toalla y me subí en mi camioneta y quise escapar del motel, pero en ese momento fue cuando la policía me acorraló y yo saqué el arma que había usado contra Selena. Horas después yo culpaba al padre de Selena y le dije a la policía que yo le disparé por su culpa porque ya estaba harta de sus acusaciones. Yo no tengo remordimiento.»

Juicio y encarcelamiento

El lugar del juicio fue trasladado a Houston, Texas. Antes del inicio del juicio, la cadena CNN informó que se esperaba introducir una confesión firmada por la policía en la que Saldívar afirmaba que le disparó Selena durante una discusión sobre las acusaciones en las que el padre de la cantante afirma que Saldívar le robaba dinero a las cuentas de Selena.

Aunque el abogado de la defensa argumentó que el disparo fue accidental, la fiscalía planteó la cuestión de que Saldívar, a pesar de ser una enfermera, ni llamó al 911 ni trató de ayudar a la víctima después de ser disparada.

Pese a la afirmación de Saldívar de que el arma «se disparó accidentalmente», se determinó que un arma de fuego de calibre 38 de 5 tiros tipo revólver, requiere de 11 libras (50 N) de presión para dispararse, lo cual sólo puede ocurrir cuando un dedo aprieta el gatillo.

El jurado deliberó durante dos horas. Fue finalmente declarada culpable de asesinato en primer grado y condenada a cadena perpetua el 23 de octubre de 1995, con posibilidad de libertad condicional tras treinta años, máxima pena de prisión prevista en el Estado de Texas.

Desde 2015 Saldívar está cumpliendo su condena a cadena perpetua en la prisión femenina Unidad Mountain View en Gatesville, operada por el Departamento de Justicia Criminal de Texas (TDCJ por sus siglas en inglés). Podrá ser candidata a la libertad condicional el 30 de noviembre de 2025.

Saldivar ha recibido múltiples amenazas de muerte enviadas por otras presas admiradoras de Selena, por lo que cumple su condena prácticamente en aislamiento. Pasa 24 horas al día sola en su celda, sin contacto con otras reclusas. Tiene derecho a adquirir un transistor de radio en la comisaría de la prisión y a recibir una visita de su familia o amigos de 1 hora de duración cada semana.


Cadena perpetua para la asesina de la cantante Selena Quintanilla

Elpais.com

27 de octubre de 1995

Yolanda Saldívar fue condenada ayer a cadena perpetua por el asesinato de la cantante Selena Quintanilla. Saldívar deberá pasar al menos 30 años en prisión.

Saldívar, de 35 años, expresidenta del club de fans de Selena, fue declarada culpable el pasado lunes por el jurado, que consideró que el crimen se produjo con premeditación.

El asesinato se produjo en un motel de la localidad tejana de Corpus Christi, en donde las dos mujeres habían quedado para hablar sobre el despido de Saldívar de un negocio familiar del padre de Selena, quien la había acusado de haber robado 30.000 dólares.

Saldívar disparó contra Selena, un verdadero ídolo entre la población hispana de Estados Unidos. Después Saldívar se encerró durante nueve horas en una furgoneta, desde la cual intentó convencer a la policía de que había sido un accidente. Yolanda Saldívar dijo que había intentado suicidarse, que la cantante intentó evitarlo y que en ese momento se produjo el disparo accidentalmente.

Tras su muerte y la edición de un disco póstumo en inglés, Selena se ha colocado en los primeros lugares de las listas de ventas en Estados Unidos. Desde 1991 la artista ha vendido 2,7 millones de discos, y de ellos 2,2 millones este último año.


El esposo de Selena recuerda el último día de la «reina del Tex-Mex»

BBC Mundo

31 de marzo de 2014

Nadie esperaba que la cantante Selena, la reina del Tex-Mex, muriera tan pronto: 23 años. Nadie esperaba que la encargada de ponerle el punto final a su vida fuera su seguidora más ferviente: Yolanda Saldívar.

Selena, hija de inmigrantes mexicanos, se había transformado, gracias a su carisma y a su voz, en una de las figuras más grandes de la música Tex-Mex en Estados Unidos. Amada por miles, vendió casi cinco millones de discos mientras estaba viva y fue nominada a los premios Grammy por su álbum Amor prohibido.

Era considerada un fenómeno. Una diva. Una reina.

Por otra parte, Yolanda Saldívar, enfermera de profesión, se había convertido en su ángel de la guarda, no sólo como su asistente personal, sino como presidenta de su club de fans.

Casi 20 años después, Chris Pérez, el viudo y compañero de banda de Selena, conversó con la BBC sobre los últimos tiempos de la artista, cuando Saldívar apareció en su vida y de repente se convirtió en su mano derecha y posteriormente en su verdugo.

Pero él prefiere hablar de Selena. De la voz de Selena.

«Nunca pudimos imaginar en lo que se iba a convertir, pero siempre supe que iba a llegar lejos. Cada vez que se subía al escenario, se convertía en otra persona», le recuerda Pérez al programa Witness, de la BBC.

Han pasado 19 años. Selena hubiera cumplido 43 años el próximo 16 de abril. A esa misma edad, Madonna estaba lista para lanzar su noveno álbum: American Life y Michael Jackson preparaba una gira después de lanzar el que sería su último disco de estudio: Invincible.

Mientras tanto a Selena, a pesar de que su nombre retumbaba en los escenarios y los medios de comunicación, no llegó más allá del sexto disco y toda una carrera por delante. Sólo quedaba recordarla.

«Nadie sospechó de Yolanda»

La entrevista con la BBC ocurre en el estudio de Pérez en Estados Unidos.

Hace un año publicó un libro llamado Para Selena, con amor, que él mismo definió como la única manera «de ir hacia adelante».

Sin embargo, como le relata a la BBC, lo que más se recrimina tantos años después, es no haber advertido la tragedia que significaría Yolanda Saldívar en sus vidas.

«Al principio Yolanda se convirtió en la presidenta del club de fans de Selena; ella se encargaba de todos los asuntos relacionados con ese tema», cuenta Pérez.

La relación había comenzado bien. Poco a poco Saldívar comenzó a ganarse la confianza de la cantante. Primero se convirtió en su asistente personal, después en la administradora de su principal negocio de ropa, con la línea propia de la cantante.

«Hacía cualquier cosa que se necesitara hacer por Selena», dice Pérez.

La confianza quebrada

Lo que nadie había advertido es que Saldívar tenía un pasado con problemas financieros: la habían demandado en dos ocasiones por deudas que superaban los US$8.000.

«Al principio no había nada sospechoso en Yolanda. Pero poco a poco Selena comenzó a escuchar de los empleados de la tienda que su manejo era irresponsable», anota Pérez.

Entonces empezaron los problemas. Mientras Selena no daba crédito a lo que pasaba con la presidenta de su club de fans, las pruebas comenzaron a llegar: Saldívar estaba robando dinero de sus tiendas y de las actividades que organizaba el club de fans.

El siguiente paso fue inevitable: había que despedir a Yolanda.

«Cuando los problemas financieros comenzaron a salir a flote, fue que nos dimos cuenta que había que bloquearla y no permitirle más el acceso. No esperábamos ese comportamiento», recuerda Pérez.

El fatídico 31 de marzo

«Ese día se levantó temprano. No hubo nada que me advirtiera que ella estaba en peligro porque se fuera a encontrar con Yolanda», señaló.

Esa mañana la cantante tenía que reunirse con Saldívar para que le entregara unos papeles importantes. La cita había sido acordada en el hotel Days Inn de la ciudad de Corpus Christi, en Texas.

En medio del encuentro ambas discutieron. Saldívar sacó un revólver calibre 38 para evitar que Selena tomara la decisión de despedirla. La cantante intentó huir apenas vio el arma, asustada por la reacción de su exasistente.

En ese instante Saldívar apretó el gatillo. El tiro ingresó por la espalda, rozó una de sus arterias, lo que causó que Selena se desangrara en el camino al lobby del hotel, buscando ayuda.

«Me contaron que ella le había disparado, que había sangrado mucho. Que en la ambulancia intentaron hacerle una transfusión de sangre, pero que ya era muy tarde».

A la una y cinco minutos de la tarde, la reina del Tex-Mex, la voz que había hecho famosa la canción «Amor prohibido», moría en el hospital de la ciudad texana.

Y nacía una leyenda.

Mal sueño

«Yo no lo podía creer. Era como un mal sueño. Durante un largo tiempo estuve en estado de shock», dice Pérez sobre los primeros días posteriores a su muerte.

En el momento de su fallecimiento, Selena había grabado seis discos -el último de ellos, Dreaming of you, se lanzó de forma póstuma el 18 de abril de 1995- y era un éxito imbatible. Su muerte prematura acrecentó el fenómeno.

Han pasado muchos años de su fallecimiento. Tantas cosas. Los miembros de la banda continuaron con sus proyectos. Con sus vidas. Pérez grabó discos con artistas famosos. Se volvió a casar y se divorció en 2008.

«Siempre he vivido sin mirar hacia atrás. Y en ese momento me concentré en algo concreto, que era vivir la vida sin su presencia», le dice a la BBC.

Actualmente tiene una banda llamada The Chris Perez Project e incluso ha compartido escenarios con el mítico Carlos Santana. Siguió con su vida, pero no para olvidar a Selena, asegura.

«El último recuerdo que tengo es su rostro con esa enorme sonrisa que tenía. Por eso, cada vez que escucho uno de sus discos en la radio, puedo verla como si estuviera sonriendo de nuevo».

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