Wellington Menezes de Oliveira

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Wellington Menezes de Oliveira
  • Clasificación: Asesino en masa
  • Características: Tiroteo en escuela
  • Número de víctimas: 12
  • Periodo de actividad: 7 de abril de 2011
  • Fecha de nacimiento: 13 de julio de 1987
  • Perfil de las víctimas: Ana Carolina Pacheco da Silva, 13 años / Bianca Rocha Tavares, 13 años / Géssica Guedes Pereira, 14 años / Igor Moraes, 12 años / Karine Chagas de Oliveira, 14 años / Larissa dos Santos Atanásio, 13 años / Laryssa Silva Martins, 13 años / Luiza Paula da Silveira, 14 años / Mariana Rocha de Souza, 12 años / Milena dos Santos Nascimento, 14 años / Rafael Pereira da Silva, 14 años / Samira Pires Ribeiro, 13 años
  • Método de matar: Arma de fuego (un revólver del calibre 38 y un revólver del calibre 32)
  • Localización: Rio de Janeiro, Brasil
  • Estado: Se suicidó con un tiro en la cabeza cuando irrumpieron en la escuela unos policías que le hirieron en una pierna en un tiroteo
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Wellington Menezes de Oliveira

Wikipedia

La Masacre de la Escuela Pública Municipal Tasso da Silveira fue un hecho acontecido el día 7 de abril del 2011, en la ciudad de Río de Janeiro, Brasil en el barrio de Realengo.

Un antiguo estudiante de la Escuela Pública Muncipal Tasso da Silveira, de nombre Wellington Menezes de Oliveira abrió fuego contra un grupo de estudiantes de la escuela primaria asesinando a 12 niños y causando unos 20 heridos, para posteriomente quitarse la vida al verse rodeado por las fuerzas policiales de la ciudad.

Acontecimientos

Wellington Menezes de Oliveira, de 23 años de edad y ex alumno del colegio Tasso da Silveira entró en el centro educativo afirmando que era un conferenciante que iba a participar en un seminario que estaba previsto a impartir en el centro educativo. “Llegó bien vestido y llevaba una bolsa (mochila), conversó con varios profesores muchos de ellos le impartieron clases a él”, señalaron testigos.

7 de abril de 2011

En este día Wellington Menezes de Oliveira, siendo 8:30 a.m, fue a un salón de octavo grado donde estaban impartiendo la primera hora de la clase de portugués, que estaba en el primer piso, y armado con revólveres de calibre .32 y otro de calibre .38 empezó a disparar.

Siguió su derrotero hasta el segundo nivel y cuando iba rumbo al tercero, fue interceptado por un sargento de la policía, Márcio Alves, que lo acorraló, le disparó en una pierna y le pidió que se rindiese. Entonces, Menezes tomo unas de sus armas de fuego se disparó un tiro en la cabeza y murió.

La acción policíal se produjo gracias a que algunos de los menores atacados lograron escapar aterrorizados y avisaron a gritos a dos policías que se encontraban patrullando a dos manzanas cerca del colegio y estos actuaron para evitar un desastre mayor.

Carta

Los medios de comunicación electrónicos brasileños publicaron la carta hallada luego de la masacre en Realengo. Allí, el tirador se define como un “hombre puro” y admitía que no iba a salir con vida de la escuela.

El contenido de la nota no ha dejado evidencia de las razones del ataque, demuestra trastornos psicológicos y hace referencias al Islam, según los medios locales.

Menezes se refiere a que los “impuros” no podrán tocar su cuerpo “sin guantes”. “Ningún fornicador o adúltero podrá tener contacto directo conmigo”, señalaba. Además, decía que después de su muerte quería ser desnudado, bañado y envuelto en una sábana blanca que él mismo había dejado en el edificio donde ocurrió la tragedia. “Si es posible, quiero ser enterrado junto a la tumba donde está mi madre”, indicaba en la misiva. La mujer, su madre adoptiva, murió hace un año y vivía a tres cuadras de la escuela donde ocurrió la masacre.

En la carta, el asesino también pedía que la casa donde vivía (en el barrio Sepetiba, al oeste de la ciudad) sea donada a instituciones que se dediquen al cuidado de los animales. En otro tramo del escrito, Menezes escribió que pretende que, frente a su sepultura, “un fiel seguidor de Dios” rece “pidiendo perdón” por lo que ha hecho en su vida.

La carta lleva la firma del asesino y, según las autoridades de seguridad, fue hallada en el escritorio de un profesor.

Wellington Menezes da Oliveira anticipó el crimen en una red social de internet

La macabra promesa fue escrita por un bloguero que utilizó un perfil falso con el nombre de un diputado carioca del PP, Jair Bolsonaro en Orkut, un famosa y popular red social que utilizas la personas en brasil. Éste negó toda vinculación con la red social en la que quedó registrado el debate sobre bullying, el maltrato social entre alumnos escolares. Ahora se cree que Wellington Menezes da Oliveira estaba exponiendo su terrible proyecto, haciendo referencia a la Masacre de la Escuela Secundaria de Columbine, Estados Unidos, uno de lo episodios más tristemente famosos en cuanto a masacres estudiantiles de los últimos años.

Balance Sangriento

Aunque hubo muchos estudiantes peleando entre la vida y la muerte hasta el momento el balance oficial es de 11 niños muertos (en otros medios de comunicación se señala de 12 a 13 víctimas), de ellos diez eran niñas de entre 12 y 14 años. Otros 18 niños y adolescentes están siendo atendidos en el hospital, la mayoría con heridas de bala en el tórax y la cabeza. Hasta el momento no se sabe los nombres de las víctimas y supervivientes del hecho sangriento. También hay trabajadores heridos.

Lista oficial de las víctimas

Esta es la Lista oficial de víctimas presentadas por la policía de Río de Janeiro, y publicado en la página electrónicas brasileñas hasta el momento:

1. Ana Carolina Pacheco da Silva, 13 años;
2. Bianca Rocha Tavares, 13 años;
3. Géssica Guedes Pereira, 14 años;
4. Igor Moraes, 12 años;
5. Karine Chagas de Oliveira, 14 años;
6. Larissa dos Santos Atanásio, 13 años;
7. Laryssa Silva Martins, 13 años;
8. Luiza Paula da Silveira, 14 años;
9. Mariana Rocha de Souza, 12 años;
10. Milena dos Santos Nascimento, 14 años;
11. Rafael Pereira da Silva, 14 años;
12. Samira Pires Ribeiro, 13 años

Donación de Órganos

Después del evento, las familias de cuatro víctimas han decidido donar los órganos de los adolescentes.

Wellington, joven, asesino, «aislado» y «sin amigos»

Wellington Menezes de Oliveira de 23 años, era un ex alumno del colegio Tasso da Silveira, en Realengo, Ciudad de Río de Janeiro, Estado de Río de Janeiro. Había visitado la institución educativa el año pasado, antes de realizar la cruel matanza del 7 de abril de 2011.

Wellington Menezes de Oliveira era hijo adoptivo de una familia de cinco hermanos. Hasta hace poco más de un año vivía en la calle Jetiquinhonha, en Realengo, aproximadamente a un kilómetro de distancia del colegio. Después se mudó al barrio de Sepetiba.

Los vecinos que conocen a la familia expresaron que era de carácter retraído y acostumbraba a estar solo. Se había deprimido mucho cuando su madre sustituta, Dicéa Menezes de Oliveira, murió de un infarto. Roselaine, hermana de adopción del autor de la masacre, explicó a la radio BandNews que llevaba siete meses sin verlo. “En la época de las elecciones [presidenciales del pasado octubre] vino aquí. Nos pareció extraño que estuviera con una barba muy grande”, dijo. “Decía muchas tonterías. Sólo estaba en Internet, no tenía amigos. Era muy extraño y reservado”, agregó la mujer, de 49 años. Se menciona que visitaba páginas de contenido fundamentalista religioso.

Motivaciones del crimen

Su justificación fue el hecho de haber sufrido maltrato psicológico por sus ex compañeros del Tasso da Silveira, donde pasó sus años escolares. Lo recuerdan por su renguera, por su escaso trato social y porque era objeto de las burlas del resto.

El testimonio de uno de ellos, Bruno Linhares -hoy de 23 años-, confirma ese perfil: “Wellington era completamente tonto. Se notaba que tenía algún problema. Era muy callado, muy cerrado. Y la pandilla se reía de él causa de su pie, pero no al punto de justificar que hiciera esto [por la masacre]”. Linhares recordó que “una vez, un compañero lo palmeó en la espalda y le dijo, bromeando: «Cara, la gente te tiene miedo porque un día vas a matar a mucha gente». Fue un chiste, pero ahora parece una profecía. Sinceramente no sé por qué pudo hacer algo así”.

Versión barrial de la motivación

El siete de abril a media mañana todos en Sepetiba nos enterábamos de la masacre de Realengo. Fué Wellington. Vivía cerca de mi casa y yo pasaba casi todos los días por allí. Supe verlo varias veces aunque solo conversamos “da vida alheia”. Tenía barba cuidada tipo de musulmán la última vez que lo ví dos meses antes y caminaba junto a otro joven más alto, de 25 o 30 años que también tenía barba igual a la de él pero más rubia. Era un “gringo” tipo californiano vestido con sandalias, camiseta negra y pantalones claros tipo pescador aventurero. Del otro lado iba también un hombre de unos 45 años con cara de “bebúm” que era por su aspecto morador de la zona. Algunos en el barrio dicen que fué un atentado terrorista premeditado. Y que Wellington Menezes tuvo apoyo exterior, más allá del dinero para las armas al cerrajero de enfrente del supermercado en la Piaí. Al bastardo le hicieron creer que matando iría a un paraíso lleno de vírgenes toda la eternidad. Pero a las balas se las dieron musulmanes de Río o SP. Verifiquen las cámaras de seguridad cerca de mezquitas un tiempo antes del crimen. También las cámaras del mercado Sepetibao de Sepetiba en carnaval 2011 o reveilhon-navidad del 2010. Allí estuvieron juntos al mediodía. Será justicia.

Luto y consternación en Brasil

La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, decretó luto oficial de tres días y manifestó su “repudio” a la matanza perpetrada en la escuela pública.

A su vez, el ministro de Educación, Fernando Haddad, calificó de “tragedia sin precedentes” el acto de violencia y ha aseguró que hoy es “un día de luto para la educación.”

El gobernador del Estado de Río de Janiero Sergio Cabral, y el alcalde de la ciudad de Río, Eduardo Paes, condenaron los hechos acontecidos en la tragedia de la Escuela Municipal Tasso da Silveira, Realengo en el oeste de Río, en una conferencia de prensa, y expresó su pésame a las familias afectadas. Cabral calificó el tirador Wellington Menezes de Oliveira como “psicópata y animal”.

Las madres y padres de los alumnos corrieron desesperados a la escuela para saber noticias de sus hijos. La alcaldía puso a disposición de la familia equipos de psicólogos y asistentes sociales para ayudarles, ya que muchos se desmayaron y estaban en estado de shock.

Funerales

Una multitud se agolpó muy conmovida en el cementerio Murundu, aledaño a la zona de Realengo, en el oeste de la ciudad para participar en la ceremonia. Un helicóptero de la policía militar arrojó pétalos de rosa desde el cielo en el momento que se realizó el primer entierro, gestó que produjo una gran emoción en la gente.

Homenajes

Doce banderas brasileñas manchadas de rojo fueron puestas hoy en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, para recordar a los doce niños muertos el pasado 7 de abril, cuando un hombre invadió el colegio donde estudiaban y comenzó a disparar.

La protesta, organizada por la organización no gubernamental “Río de Paz” y apoyada por la ONG “Viva Río”, reunió a unas 70 personas que pedían una acción más efectiva del gobierno en el combate al tráfico de armas y de munición.


El asesino de 12 niños en Río: «Ningún fornicador o adúltero debe tocar mi sangre»

Luis Tejero – Elmundo.es

8 de abril de 2011

A su manera, Wellington Menezes de Oliveira dejó todo bien atado antes de asesinar este jueves a 12 niños y suicidarse en su antiguo colegio en la periferia de Río de Janeiro. El autor de la masacre que ha conmocionado a los brasileños escribió una carta de tintes religiosos en la que daba instrucciones para su entierro e instaba a cualquier “fiel seguidor de Dios” a rezar para “pedir perdón” por sus actos.

“Deberán saber que los impuros no podrán tocarme sin guantes, solamente los castos o los que perdieron sus castidades después de casarse y no se vieron envueltos en adulterio”, señala la nota encontrada junto al cadáver del joven de 23 años. “O sea, ningún fornicador o adúltero podrá tener un contacto directo conmigo, ni nada que sea impuro podrá tocar mi sangre. Ningún impuro puede tener contacto directo con un virgen sin su permiso”, insiste.

“Los que cuiden de mi sepultura deberán retirar toda mi vestimenta, bañarme, secarme y envolverme totalmente desnudo en una sábana blanca que está en este edificio, en una bolsa que dejé en la primera sala del primer piso. Después […] pueden colocarme en mi ataúd. Si es posible, al lado de la sepultura donde duerme mi madre”, prosigue el texto.

‘Perdón de Dios’

A continuación, Wellington da señales de arrepentimiento por la matanza que se disponía a perpetrar: “Necesito la visita de un fiel seguidor de Dios a mi sepultura al menos una vez. Que rece […] pidiendo el perdón de Dios por lo que hice y rogando para que, en su llegada, Jesús me despierte del sueño de la muerte para la vida”.

El vicealcalde de la zona oeste de Río, Edmar Peixoto, informó además de que el asesino dijo ser portador del virus del sida, si bien esa parte de la carta aún no ha sido detallada a los periodistas.

El ‘deber’ del policía

La tragedia se produjo pasadas las ocho de la mañana en la escuela municipal Tasso de Silveira, en la que Wellington había estudiado apenas unos años atrás. El agresor accedió al edificio bajo el pretexto de una supuesta conferencia, charló con una de sus antiguas profesoras y a continuación abrió fuego contra los menores que asistían a clase en dos aulas.

Algunos de los menores lograron escapar aterrorizados y avisaron a gritos a dos policías que se encontraban patrullando a dos manzanas del colegio. El sargento Márcio Alves y un compañero se toparon con el joven en las escaleras de acceso a la tercera planta, cuando ya había abatido a balazos a 10 alumnas y dos alumnos de entre 12 y 14 años.

“Cumplí mi deber”, dijo humilde Alves ante los periodistas. “Llegué y ya estaban ocurriendo los tiros. Encontré al sinvergüenza en una sala. Apuntó el arma en mi dirección, fue disparado, cayó en la escalera y cometió suicidio”, resumió.


Masacre en Rio: asesino disparó 66 veces para matar a 12 niños en escuela

Informe21.com

9 de abril de 2011

El funeral de la última de las 12 víctimas mortales del asesino que abrió fuego contra estudiantes de una escuela primaria en Rio de Janeiro tuvo lugar este sábado, mientras los brasileños siguen conociendo detalles macabros del ataque que conmocionó al país. El cuerpo de Ana Carolina da Silva, de 13 años, fue incinerado este sábado en medio de gran congoja y emoción. Los otros 11 niños fallecidos fueron enterrados el viernes.

Fueron 66 los disparos que Wellington Menezes de Oliveira, un ex alumno de 23 años de la escuela primaria Tasso da Silveira de Realengo, al oeste de Rio, efectuó contra los pequeños el jueves, cuando ingresó armado con dos revólveres al establecimiento educativo.

Según datos policiales divulgados este sábado por la prensa local, Menezes de Oliveira, que llevaba un cinturón con cargadores, recargó nueve veces su revólver calibre 38 antes de ser alcanzado por un disparo de un policía y suicidarse. Portaba además otro revólver calibre 32.

De acuerdo con el comisario Felipe Ettore, 62 casquillos de bala calibre 38 fueron encontrados en la escuela. El revólver 32 solo lo utilizó “al inicio del ataque”, en el que además de los 12 fallecidos resultaron 11 estudiantes heridos, tres de ellos de gravedad.

Menezes de Oliveira llevaba consigo seis accesorios conocidos como “speedloaders”, que permiten recargar rápidamente las armas.

Ettore reiteró que el hombre ingresó a dos aulas del segundo piso de la escuela en donde efectuó los disparos contra los alumnos. Precisó además que el atacante probablemente no recibió ningún entrenamiento previo para manipular armas.

“El revólver 38 es un arma fácil de manejar y no requiere ningún entrenamiento especial”, señaló el oficial.

Dos videos -uno del circuito interno de cámaras de la escuela y otro de un testigo subido al sitio YouTube- muestra escenas de pánico en las que se ve a los adolescentes intentado escapar de su atacante, corriendo desesperados por los pasillos de la escuela a la salida de la primera sala a la que entró el asesino, y huyendo del lugar por la puerta principal del recinto.

El viernes, fueron detenidos dos sospechosos de haberle vendido las armas al atacante.

La policía solicitó que se levante el secreto telefónico de Menezes de Oliveira para acceder a su cuenta, e intentará recuperar también datos de su computadora, encontrada parcialmente quemada en su casa, en donde los muebles estaban a su vez destruidos.

Una hermana adoptiva del asesino -quien también era adoptado-, dijo al diario Estado de Sao Paulo que Wellington Menezes de Oliveira era esquizofrénico y tomaba medicamentos desde la edad de siete años, pero señaló que a los 14 había dejado de medicarse.

“Luego se volvió todavía más raro”, sostuvo, destacando que “la madre biológica de Wellington tenía problemas mentales”.

La preocupación de la familia de Menezes de Oliveira aumentó cuando su madre adoptiva descubrió que leía manuales de fabricación de explosivos y sobre armas.

Su estado empeoró, según allegados, al morir su padre hace cinco años y luego de que su madre adoptiva falleciera el año pasado. El atacante abandonó su hogar adoptivo hace unos ocho meses para reaparecer ahora en medio de la tragedia que provocó.

El cuerpo del asesino no fue reclamado por su familia y podría ser enterrado como indigente, explicaron las autoridades. AFP


El autor de la masacre de niños en Río dijo en una nota que sufrió acoso escolar

Informe21.com

10 de abril de 2011

El autor del asesinato de doce niños en la ciudad brasileña de Río de Janeiro el pasado jueves, que se suicidó después del crimen, se justificó en una nota diciendo que sufrió acoso escolar, informaron hoy medios locales.

Wellington Menezes de Oliveira aseguró que sufrió acoso escolar y responsabilizó a “todos los que cometen abusos” de los crímenes que pretendía cometer, según párrafos de la nota encontrada por la Policía en su domicilio, que divulgó hoy la televisión Globo.

La cadena de televisión habló con excompañeros de colegio de Menezes de Oliveira que confirmaron que era víctima de acoso por parte de otros colegiales.

Entre otras vejaciones a las que era sometido, le metieron la cabeza en un retrete y lo arrojaron a un cubo de basura, según dijo uno de sus excompañeros.

También describieron al autor de la masacre como un joven tímido, que no hablaba con nadie y que vivía recluido en su “mundo interior”.

En la carta que dejó a la Policía, Menezes de Oliveira elogió la respuesta violenta del niño australiano Casey Heynes al acoso al que era sometido por otros estudiantes, en un vídeo ampliamente difundido por internet en las últimas semanas.

También llamó “hermano” al estudiante surcoreano Cho Seung Hui, que mató a 32 estudiantes y profesores en la Universidad Politécnica de Virginia (EE.UU.) en 2007, según Globo.

Menezes de Oliveira, de 23 años, acudió el pasado jueves a la escuela pública Tasso da Silveira, de la que había sido alumno, armado con dos revólveres con los que disparó contra los niños que asistían a clase.

Mató a 12 menores de entre 12 y 14 años e hirió a otros 12, dos de los cuales siguen internados en estado grave, según el último boletín médico.

El asesino se suicidó con un tiro en la cabeza cuando irrumpieron en la escuela unos policías que le hirieron en una pierna en un tiroteo.

La masacre ha conmocionado a Brasil, por lo que la presidenta del país, Dilma Rousseff, decretó tres días de luto oficial nada más conocer la tragedia. EFE

 


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