Steve Gerald James Wright

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Steve Wright

El estrangulador de Suffolk

  • Clasificación: Asesino en serie
  • Características: Se desconocen los motivos de los asesinatos
  • Número de víctimas: 5
  • Periodo de actividad: Oct. - Dic. de 2006
  • Fecha de detención: 19 de diciembre de 2006
  • Fecha de nacimiento: 24 de abril de 1958
  • Perfil de las víctimas: Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli Alderton, de 24; Annette Nicholls, de 29, y Paula Clennel, de 24
  • Método de matar: Asfixia - Estrangulación
  • Localización: Ipswich, Inglaterra, Gran Bretaña
  • Estado: Condenado a cadena perpetua el 22 de febrero de 2008
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Steve Wright – Los Asesinatos de Ipswich

Última actualización: 24 de enero de 2016

Los Asesinatos de Ipswich tuvieron lugar durante diciembre de 2006 cuando los cuerpos sin vida de cinco mujeres, todas prostitutas fueron hallados en las cercanías de Ipswich, en Suffolk, Inglaterra. Un conductor de carretillas, llamado Steve Gerald James Wright, de 48 años, fue arrestado el jueves 19 de diciembre de 2006 y acusado del asesinato de cinco mujeres el martes 21 de diciembre de 2006. El juicio comenzó el 14 de enero de 2008. Wright negó los cargos y se declaró inocente.

Víctimas confirmadas

El cuerpo de una joven mujer fue encontrado en el agua del arroyo Belstead, en Thorpe’s Hill cerca de Hintlesham por un hombre el 2 de diciembre de 2006 y fue identificada como Gemma Adams de 25 años, la cuál no había sido violada. Seis días después, el 8 de diciembre, el cuerpo de Tania Nicol, de 19 años, amiga de Adams y quien estaba siendo buscada desde el 30 de octubre fue encontrado en las aguas del Copdock Mill, en las afueras de Ipswich. Tampoco hubo evidencia de un asalto sexual en ella.

El 10 de diciembre, el cuerpo de una tercera víctima fue encontrado por una persona en un área de bosques en la autopista A14 cerca de Nacton y luego identificada como Anneli Alderton, de 24 años. Según la policía, había sido asfixiada, y además, estaba embarazada de unos tres meses al momento de ser asesinada.

El 12 de diciembre la policía de Suffolk anunció que los cuerpos de dos mujeres más habían sido descubiertos. El 14 de diciembre la policía identifica a uno de los cuerpos, como el de Paula Clennell, de 24 años. Clennell había desaparecido el 10 de diciembre y había sido vista por última vez en Ipswich. De acuerdo con la policía, había muerto por «comprensión de su garganta». El 15 de diciembre, la policía confirmó que el otro cuerpo hallado era el de Annette Nicholls, de 29 años, quien había desaparecido el 5 de diciembre. Los cuerpos de Clennell y de Nicholls fueron encontrados en Nacton cerca de Levington.

Detalles de las víctimas

  • Gemma Adams, de 25 años, había nacido en Kesgrave y vivía en Ipswich cuando desapareció el 15 de noviembre. El 2 de diciembre su cuerpo fue hallado desnudo, aunque no tenía señales de haber sido abusada sexualmente.
  • Tania Nicol, de 19 años, era de Ipswich y había desaparecido el 30 de octubre pero reportada como desaparecida el 1 de noviembre. Nicol fue encontrada muerta el 8 de diciembre cerca de Copdock Mill en un río. Tampoco hubo evidencia de que halla sido abusada sexualmente.
  • Annette Nicholls, de 29 años y madre, de Ipswich, desapareció el 5 de diciembre. El cuerpo de Nicholls fue encontrado el 12 de diciembre cerca de Levington, desnuda pero sin signos de haber sido abusada sexualmente.
  • Anneli Alderton, de 24 años, y quien estaba embarazada de tres meses cuando fue asesinada, había vivido temporalmente en Colchester, Essex. Alderton desapareció el 3 de diciembre y fue vista por última vez en un tren que iba desde Harwich a Manningtree. Alderton bajó del tren en Manningtree a las 18:15 antes de ir a Ipswich por otro tren al que arribó a las 18:43. El cuerpo de Alderton fue encontrado el 10 de diciembre cerca de Nacton en un bosque en frente a la escuela Amberfield. Alderton había sido asfixiada, y fue encontrada desnuda pero sin signos de haber sido abusada sexualmente.
  • Paula Clennell, de 24 años y madre de tres chicos, nacida en Newcastle y viviendo en Ipswich, desaparecida el 10 de diciembre en Ipswich. El cuerpo de Clennell fue encontrado el 12 de diciembre cerca de Levington el mismo día que fue encontrado el cuerpo de Nicholls. Clennell fue encontrada desnuda pero no abusada sexualmente. Luego, su autopsia revelaría que Clennell había sido asesinada por comprensión de su garganta.

La policía arresta a sospechosos

El 18 de diciembre, la policía informa que había arrestado a un hombre de 37 años en sospecha por el asesinato de las cinco mujeres. El hombre fue arrestado en una casa en Trimley St. Martin cerca de Felixtowe, en Suffolk.

El 19 de diciembre la policía arresta a otro sospechoso, de 48 años, en una residencia de Ipswich, como sospechoso de las cinco muertes. El 20 de diciembre, la policía recibe un permiso para interrogar al segundo detenido por 36 horas más. El 21 de diciembre el fiscal Michael Crimp anuncia que el segundo sospechoso, identificado como Steve Wright había sido acusado de los cinco asesinatos. Así, se liberó al primer sospechoso había sido liberado bajo un permiso especial. Ese condicionamiento de libertad fue cancelado el 6 de junio de 2007, dejando así sin cargo y culpa al primer sospechoso de 37 años, Tom Stephens.

Comparecencias en el juicio

El 22 de diciembre, Steven Wright compareció ante los jueces encargados del caso en Ipswich y se ordenó que permanezca en prisión, por seguridad. El 2 de enero de 2007 compareció de nuevo ante la corte y se ordenó que permanezca en prisión hasta la nueva comparecencia el 1 de mayo.

Finalmente, el 1 de mayo se oficializó el juicio contra él. El juez ordenó que comenzaría en enero de 2008 mientras Steven Wright se declaraba inocente ante las palabras del magistrado. El 14 de enero compareció, el 20 de febrero fue encontrado culpable del asesinato de cinco prostitutas, y el 22 se le condenó a cadena perpetua.


El estrangulador de Ipswich anda suelto

Walter Oppenheimer – Elpais.com

17 de diciembre de 2006

El autor o autores de la muerte de cinco prostitutas supo ocultar pruebas: dejó todos los cadáveres desnudos, sin rastros de ADN.

El 7 de noviembre, la policía de Ipswich lanzó un llamamiento público para localizar a Tania Nicol, una joven de 19 años que había salido de su casa el 30 de octubre para acudir a su empleo nocturno en un hotel de la ciudad. Su madre, Kerry, había denunciado enseguida su desaparición porque era absolutamente anormal que no se comunicara por teléfono con ella. La madre no sabía entonces que su hija había entrado en el círculo vicioso de la heroína y que hacía mucho tiempo que no trabajaba en un hotel; cada noche iba al barrio rojo de Ipswich a alquilar su cuerpo para comprar su dosis.

El cuerpo desnudo de Tania fue encontrado en un arroyo el 8 de diciembre. «Tania era una chica cariñosa, adorable y sensible que nunca le hizo daño a nadie. Por desgracia, las drogas se la llevaron a su mundo secreto», lloraba el viernes su padre, Jim Duell, mientras pedía a la población que hiciera todo lo posible por ayudar a la policía a capturar al asesino de su hija.

Al descubrirse el cadáver de Tania, Ipswich apenas empezaba a darse cuenta de que se enfrentaba a una pesadilla. Unos días antes, el 2 de diciembre, se había encontrado en el mismo arroyo, apenas unos kilómetros cauce arriba, el cadáver también desnudo de otra prostituta, Gemma Adams, de 25 años, que había desaparecido el 15 de noviembre.

Días después se halló en un bosquecillo el cuerpo de otra prostituta que se daba por desaparecida: Anneli Alderton. El 12 de diciembre se descubrieron otros dos cuerpos de mujer: Annette Nicholls y Paula Clennell. Las cinco aparecieron desnudas y ejercían la prostitución en el barrio rojo de Ipswich.

La ciudad, acostumbrada a su ritmo cansino de población mediana (140.000 habitantes, la trigésima octava del Reino Unido) en la que nunca pasa nada, vive una horrible convulsión. La policía ha pedido a las demás chicas de la calle, apenas 30 o 40 en total, que no vayan a trabajar. Lanzó también advertencias a las demás mujeres para que extremen la vigilancia. Ipswich mantiene su vida agitada de vísperas de Navidad durante el día, pero se convierte en un desierto de noche.

La muerte de cinco prostitutas ha actuado como un aldabonazo en la conciencia de los locales y probablemente en el conjunto del país. Hay miedo todavía porque la policía no ha atrapado al asesino o a los asesinos, pero hay también una sacudida en la conciencia de los ciudadanos.

Se ha abierto un debate sobre el problema de las drogas, que a juicio de muchos ha arrastrado a estas mujeres a vender sus cuerpos para pagar su vicio. Pero también sobre el estatuto legal de la prostitución. De repente, la gente ha empezado a ver a las prostitutas con otros ojos.

Aquí y allá han empezado a surgir quejas por el tratamiento mediático: «No eran prostitutas; eran ante todo mujeres, hijas, esposas, primas, sobrinas», se alzan muchos. «Cuando pase todo esto, lo primero que tenemos que hacer es afrontar estos temas. Pero no lo podemos hacer nosotros solos, no tenemos poderes, tenemos que ir al Ministerio del Interior», anuncia una concejal en una entrevista en la BBC. Ipswich ha despertado de golpe, aunque haya sido a través de una pesadilla. Y quiere que despierte también un país que parece a menudo ensimismado en su creciente bienestar económico, a pesar de sus enormes bolsas de marginación y pobreza.

Pero lo primero es antes, y lo primero ahora es saber quién mató a Tania, a Gemma, a Paula Clennell, a Annette Nicholls, a Anneli Alderton. Las cinco trabajaban en el barrio rojo de Ipswich. Todas se conocían entre sí. Seguramente tenían clientes comunes. Las cinco aparecieron desnudas, sin señales visibles de violencia, y dos de ellas aún vestían las joyas que se habían puesto la última vez que salieron de casa. Una murió estrangulada; otra probablemente también, aunque la policía ha utilizado el término técnico de «presión en el cuello». No se sabe aún la causa de la muerte de las otras tres y quizá se tarde algunas semanas en saberse.

La policía investiga a un puñado de personas, menos de 50, como «potenciales sospechosos». Unos son de Ipswich, otros de fuera; unos son clientes de las chicas de la calle, otros no. Los investigadores quieren resolver todos los casos a la vez y no pueden precipitarse, aunque la prensa cree saber que los verdaderos sospechosos se reducen a cinco y sobre todo a uno. Pero el autor o los autores parecen saber cómo ocultar pruebas: al dejar a las chicas desnudas, la policía pierde un elemento forense muchas veces vital, la ropa del muerto y los posibles rastros de ADN del asesino.

Es posible que la policía tenga también una idea del escenario de los crímenes: ¿en el interior de un coche? ¿En campo abierto? ¿En alguna casa abandonada? ¿En casa del criminal? Muchos expertos especulan con que sea una persona que inspira confianza por su aspecto o por su trabajo; quizá incluso un policía o alguien disfrazado de policía.

Uno de los problemas de la investigación es procesar toda la información disponible y coordinar a la veintena larga de cuerpos de policía que han ofrecido sus servicios a la policía provincial de Suffolk, encargada del caso. Un cuerpo pequeño, que jamás hubiera imaginado que tendría que lidiar con el asesino en serie más rápido de la historia del Reino Unido: cinco asesinatos en menos de seis semanas. Jack el Destripador necesitó nueve semanas para matar a otras cinco prostitutas en tiempos de la reina Victoria. Y el Destripador de Yorkshire tardó cinco años en matar a 13 personas.

Lo que se sabe del asesino

Los agentes saben que los cinco crímenes están conectados, pero no quieren decir si sospechan de un solo autor o de varios. La investigación se basa en las pistas suministradas por más de 7.000 llamadas telefónicas y más de un millar de correos electrónicos.

Muchas mujeres de la calle están colaborando a fondo con la policía, superando así una larga serie de desencuentros del pasado, cuando las fuerzas de seguridad impedían que las chicas se agruparan a la hora de ofrecer sus servicios y las obligaba a dispersarse por las calles nada acogedoras del barrio rojo, un suburbio en el que se entremezclan fábricas, oficinas supermodernas, viejas casas victorianas y tétricos aparcamientos donde se ponen a tiro los potenciales clientes. Están también las cámaras de seguridad desplegadas por el barrio. Y, por supuesto, los elementos forenses.

Aunque no lo dicen, los investigadores parecen tener ya un retrato claro del autor o los autores. Y sobre si son uno o más autores, probablemente los agentes saben más de lo que han dicho hasta ahora.

Las víctimas

  • Tania Nicol. Edad: 19 años. Desaparecida el 30 de octubre. Su cuerpo fue encontrado el 8 de diciembre en un arroyo. Es la primera víctima del asesino de Ipswich.
  • Paula Clennell. Edad: 24 años. Desaparecida el 9 de diciembre. Su cuerpo fue encontrado el 12 de diciembre, el mismo día en que hallaron el cadáver de Nicholls.
  • Gemma Adams. Edad: 25 años. Desaparecida el 15 de noviembre y hallada el 2 de diciembre en el mismo arroyo que Tania Nicol, pero unos kilómetros más arriba.
  • Anneli Alderton. Edad: 24 años. Desaparecida el 3 de diciembre. Su cuerpo apareció el 10 de diciembre en un bosquecillo próximo a la ciudad de Ipswich.
  • Annette Nicholls. Edad: 29 años. Desaparecida el 4 de diciembre. Encontrada el 12 de diciembre. Su cuerpo estaba en Levington, cerca de Ipswich.

La policía británica acusa de los asesinatos de Ipswich al segundo de los detenidos

Elpais.com

21 de diciembre de 2006

Stephen Wright, de 48 años, fue arrestado el pasado martes de madrugada. El otro sospechoso, detenido el lunes, será puesto en libertad bajo fianza.

La policía británica cree que el asesino de las cinco jóvenes prostitutas de Ipswich fue Stephen Wright, de 48 años, el segundo de los detenidos. Wright fue detenido el pasado día 19 en su domilicio, en el conocido como barrio rojo de la localidad. El primer detenido, cuyas imágenes dieron la vuelta al mundo, ha sido puesto en libertad tras varios días de arresto.

La Policía del condado de Suffolk, al este de Inglaterra, ha acusado este jueves al británico Stephen Wright, de 48 años, del asesinato de las cinco prostitutas halladas muertas en los alrededores de la ciudad de Ipswich en las últimas semanas. En una rueda de prensa, el detective Stewart Gull, a cargo de la investigación, ha informado también de que el otro detenido en relación al caso, identificado por la prensa como Tom Stephens, de 37 años, será puesto en libertad bajo fianza mientras continúan las investigaciones.

Wright fue detenido en la madrugada del pasado martes en su domicilio del distrito rojo de Ipswich, donde solían ejercer la prostitución las víctimas. El otro sospechoso, un solitario empleado de supermercado que también había sido taxista y agente policial, fue detenido el lunes por la mañana en su domicilio de Trimley Saint Martin.

Las jóvenes halladas muertas entre el 2 y el 12 de diciembre en varios puntos de las afueras de Ipswich son Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli Alderton, de 24; Annette Nicholls, de 29, y Paula Clennel, de 24 años. Todas las mujeres, que tenían en común su adicción a las drogas, fueron halladas desnudas pero no presentaban signos de violencia o agresión sexual, y tres de ellas -Nicol, Adams y Nicholls- aún llevaban sus joyas.

Los forenses han determinado que Paula Clennell murió por «una opresión en el cuello» y Anneli Alderton fue estrangulada, si bien continúan los análisis para averiguar cómo murieron Nicol, Adams y Nicholls. La instrucción judicial de los cinco casos de asesinato empezó en los últimos días en un juzgado de Ipswich, aunque ha sido postergada hasta que concluya la investigación policial.


Juicio al «Jack el Destripador» del Siglo XXI

Elpais.com

17 de enero de 2008

El británico Steve Wright, acusado del asesinato de cinco prostitutas, se sienta en el banquillo de la Corte de Ipswich.

«Mientras la señora Wright se encontraba trabajando en el turno de noche, el defendido se encontraba dedicado a recoger a mujeres que trabajaban como prostitutas en el distrito rojo de Ipswich, asesinándolas por asfixia o comprimiéndolas el cuello mientras estaban afectadas por las drogas». Es el relato del fiscal británico Peter Wright, encargado de los cargos contra Steve Wright, conocido popularmente como «Jack el Destripador del Siglo XXI», que desde ayer se sienta en el banquillo de la Corte de la región de Ipswich como presunto autor de los asesinatos de cinco de prostitutas en esa localidad inglesa, a 130 kilómetros al nordeste de Londres.

A Steve Wright, exgerente de un pub y caminero de 49 años, se le imputa la muerte por asfixia o estrangulamiento de Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, 19; Anneli Alderton, 24; Paula Clennel, 24, y Annette Nicholls, de 29, que fueron encontradas sin vida entre el 2 y el 12 de diciembre del 2006 en esa localidad. En el caso de los cuerpos de Alderton, encontrado el 10 de diciembre de ese año, y el de Nicholls, dos días más tarde, estaban ambos con los brazos extendidos, en posición de crucifixión.

Asesinatos nocturnos

Hasta el día de su detención, en su domicilio, el 19 de diciembre del 2006, Steve tuvo en jaque a la policía británica, quien dedicó a más de 500 agentes a la captura del autor de estas muertes y cuyo caso llegaron a comparar con el de «Jack el Destripador», que mató y mutiló a cinco prostitutas en el siglo XIX.

Wright se mudó al número 79 de la calle Londres en Ipswich, a una casa que compartía con su pareja, Pamela Wright. La mujer trabajaba en una centralita de un parque industrial en el área de Nacton, donde se encontraron los tres últimos cuerpos. Mientras, el presunto asesino, trabajaba en Hadleigh, un área cercana a donde se encontraban los cuerpos de Tania Nicol y Gemma Adams, las dos primeras víctimas. Las muertes se detuvieron entonces durante una quincena pero volvieron a iniciarse después de que su mujer volviese al trabajo tras una enfermedad y las vacaciones, se aseguró ante el tribunal. El día 1 de diciembre, la Policía dio el alto a Wright cuando conducía despacio por la noche, y éste aseguró que no podía dormir.

Según ha señalado el fiscal en sus cargos, el acusado es el autor de los asesinatos de las cinco prostitutas. Las víctimas, todas ellas adictas a las drogas, fueron «seleccionadas sistemáticamente y asesinadas». El informe fiscal precisa también que las cinco mujeres tenían en común que eran «vulnerables» por su profesión y adicción a la cocaína o heroína, y que eran esbeltas y jóvenes.

Por su parte, uno de los abogados de la defensa ha sugerido la realización de más pruebas por considerar que Steve pudo actuar junto con un cómplice. Esto ha llevado al letrado a solicitar un exhaustivo análisis de huellas de ADN, halladas en los cuerpos de las víctimas.


Reino Unido condena a cadena perpetua al asesino de cinco prostitutas de Ipswich

Elpais.com

22 de febrero de 2008

Steve Wright, fue ya declarado culpable del asesinato en 2006 de cinco prostitutas de Ipswich (este de Inglaterra), hoy se ha conocido la condena por esos crímenes: cadena perpetua. Esta condena es la máxima pena aplicable en la legislación británica. Estas muertes causaron una gran conmoción en el Reino Unido.

Un juez británico ha determinado que Wright, de 49 años, tendrá que pasar el resto de su vida en prisión, sin posibilidad de ser puesto en libertad transcurrido un plazo de tiempo. Este hombre es autor de los asesinatos de Gemma Adams, de 25 años; Tania Nicol, de 19; Anneli Alderton, de 24; Annette Nicholls, de 29, y Paula Clennell, de 24.

Wright, al que la prensa bautizó como el «Estrangulador de Ipswich», estranguló o asfixió a sus víctimas antes de desnudarlas y tirar sus cadáveres en lugares aislados de los alrededores de Ipswich. En un intervalo de diez días, entre el 2 y el 12 de diciembre de 2006, fueron encontradas todas ellas.

El asesino «seleccionó sistemáticamente y asesinó» a sus víctimas, por motivos todavía desconocidos, mientras su pareja, Pamela Goodman, estaba trabajando. En dos de los casos dejó los cuerpos en forma de cruz. Y ha reconocido que mantuvo relaciones sexuales con cuatro de las víctimas, que tenían en común una vida marcada por las drogas, pero ha negado en todo momento haberlas asesinado.

La investigación policial, una de las mayores del Reino Unido y en la que llegaron a participar hasta 600 agentes, arrancó tras la desaparición de Tania Nicol a finales de octubre de 2006 y se incrementó cuando, a mediados de noviembre, desapareció Gemma Adams y su cuerpo fue hallado el 2 de diciembre en un arroyo. La detención de Wright fue posible gracias al perfil genético que se guardaba de él en la basa de datos de ADN a raíz de una condena por robo.

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