Raúl Osiel Marroquín

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Raúl Osiel Marroquín

El Sádico

  • Clasificación: Asesino en serie
  • Características: Torturador - Secuestros por rescate
  • Número de víctimas: 4
  • Periodo de actividad: Octubre - Diciembre 2005
  • Fecha de detención: 23 de enero de 2006
  • Fecha de nacimiento: 1 de septiembre de 1980
  • Perfil de las víctimas: Jonathan Razo Ayala / Ricardo López Hernández / Armando Rivas Pérez / Víctor Ángel Iván Gutiérrez Balderas
  • Método de matar: Estrangulación con ligadura
  • Localización: México, D. F., México
  • Estado: Condenado a 280 años de prisión el 6 de febrero de 2010
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Raúl Osiel Marroquín

Wikipedia

Raúl Osiel Marroquín Reyes (n. en Tampico, Tamaulipas, en 01/09/1980) fue un asesino en serie mexicano responsable de 6 secuestros, 4 de ellos acabaron con la muerte de sus víctimas, perpetrados entre el 21 de enero y el 22 de diciembre del 2005, en Cd. de México.

Fue un asesino organizado, motivado por odio y depredador sexual. Todas sus víctimas fueron hombres homosexuales, por lo cual se ha convertido en un símbolo de la homofobia en México.

Su vida anterior a los crímenes

Marroquín Reyes cursó un año de la carrera de médico militar y fue miembro del ejército mexicano durante cuatro años, con el grado de Sargento Primero, pero causó baja. Estuvo preso en Tampico durante 14 meses bajó el cargo de robo violento.

Perfil psiquiátrico

Sus crímenes tuvieron muchas similitudes a los del asesino en serie estadounidense John Wayne Gacy, siendo el móvil un poco diferente: Gacy asesinaba a sus víctimas debido a una represión de su propia homosexualidad que proyectaba hacia los demás (se sentía atraído hacia ellos, razón por la cual los culpaba de su homosexualidad). En cambio, Marroquín, a pesar de que sus crímenes también poseían marcados rasgos homoeróticos (el mismo Marroquín declaró no ser homosexual, pero su conducta denota marcados rasgos homoeróticos), se puede apreciar en él a un sociópata o psicópata dentro de un marco socio-cultural que, de una u otra forma, le dio un escaparate para su violencia contenida, dirigiéndola hacia una minoría.

Trás su detención, Marroquín declararía no ser homofóbico (aunque esta aseveración se contradiría por otras hechas por el homicida, en donde se refiere a los homosexuales como “un mal para la sociedad”) que la razón principal de que fueran hombres homosexuales sus víctimas se debía a que estas personas eran más fáciles de plagiar; esta fue la declaración que hizo al ser cuestionado sobre su patrón:

«…por no batallar en operaciones que implicaran armas y vehículos, tan sólo bastaba con ir a los lugares que ellos frecuentaban y ellos solos me abordaban, se me hacía más fácil tratar a esas víctimas.» (Osiel Marroquín, Raúl. 2006).

  • Carecía de empatía y cosificaba a las personas a su alrededor.Tras ser detenido se le preguntó que si no se sentía mal por los familiares de las personas que asesinó (ya que obviamente les había quitado todo valor humano a sus víctimas), él respondió:

«Nunca he pensado en ellos.» (Osiel Marroquín, Raúl. 2006)

  • Se mostraba reacio a someterse a las normas sociales y esto lo hacía proclive a la desviación y la criminalidad.
  • Carecía de culpa y no aceptaba la responsabilidad sobre sus actos.
  • Racionalizaba sus actos y poseía una autoestima inflada. El ejemplo más claro de esto fue el expresar que sus crímenes fueron un bien para la sociedad:

«Hasta le hice un bien a la sociedad, pues esa gente hace que se maleé la infancia…» (Osiel Marroquín, Raúl. 2006)

«Una de mis víctimas era portador de VIH, y de cierta manera, evite la propagación del virus…» (Osiel Marroquín, Raúl. 2006)

El que justificara sus actos como correctos nos habla de su autoestima inflada, se veía así mismo como un benefactor de la sociedad (un ángel exterminador). Esto indica también una sobrevaloración de sí mismo (narcisismo), lo que es indicio de un desarrollo psicosexual deficiente y una inmadurez del desarrollo psico-afectivo; según Robert D. Keppel y William J. Birnes esto, un trastorno del desarrollo psicoafectivo, es la principal causa de la conducta de un asesino en serie.

Estas declaraciones también nos hablan de un distanciamiento de la realidad. Creía que sus actos tenían una justificación moral, aunque era plenamente consciente de las implicaciones éticas y jurídicas de sus actos, pensaba que ante la sociedad sus delitos eran menores y hasta justificables. Según Joel Norris, este proceso (el distanciamiento de la realidad) corresponde a la primer fase conductual de un asesino serial.

  • Era proclive a las perversiones sexuales.
  • Se sentía atraído y se encontraba en constante búsqueda de emociones fuertes; lo que también junto con la ausencia de empatía, el egocentrismo y la incapacidad de aceptar la responsabilidad de sus actos, lo hacían proclive a la desviación, el crimen y las parafilias.
  • Era megalómano. Su atracción patológica se aprecia claramente en la tortura que sometía a sus víctimas: al torturar se busca quebrar la voluntad del individuo despojarlo de su calidad humana, y así hasta tener poder absoluto, sobre dicha persona.
  • Era carismático, atractivo y manipulador.
  • Era violento y sufría de explosiones de ira.
  • Poseía un estilo de vida parasitario.

Su carrera criminal la inició como un asaltante, su motivación fue monetaria (su constante búsqueda de emociones intensas y su atracción patológica por el poder (megalomanía), también fueron detonantes para su conducta delictiva); posteriormente, de igual forma motivado por los mismos factores, evolucionó al secuestro, Marroquín fue una de las muchas personas en México que vieron en el secuestro una actividad muy lucrativa (porque en muchos de los casos ya había cobrado el dinero del rescate antes de asesinar a su víctima), y finalmente al homicidio.9 Como producto de su actividad como secuestrador obtuvo un total de 109 mil pesos (poco más de 10,000. dólares).

Crímenes – Modus operandi

Abordaba a sus víctimas, (a quienes conocía en un famoso bar gay, llamado el Cabaretit o Neón, ubicado en la Zona Rosa, en la Col. Juárez, delegación Cuauhtémoc de la Cd. de México), con propuestas sentimentales y/o eróticas; los invitaba a su casa ubicada en el 4223 de la Av. Andrés Molina Enríquez, en la Col. Asturias, delegación Venustiano Carranza, también de la Cd. de México, o a algún hotel; en donde dependiendo si contaba con los recursos económicos, los secuestraba o no. Contaba con la ayuda de un cómplice: Juan Enrique Madrid.

A los hombres que plagiaba los sometía a tortura (de ahí su apodo) tenía un especial predilección por sofocar a sus víctimas, antés de matarlas las asfixiaba hasta que perdiera el conocimiento, una vez que volvían en sí las volvía a asfixiar, y así una y otra vez.

Pedía el rescate a los allegados de este, independientemente, de que pagaran o no, asesinaba a su rehén por asfixia o estrangulación. Posteriormente,abandonaba los cadáveres en distintos lugares de la ciudad.

Asesinatos

  • Jonathan Razo Ayala: primer asesinato de Osiel Marroquín, fue secuestrado el 27 de octubre de 2005 y asesinado el 12 de noviembre, tras 16 días de secuestro en la casa de Marroquín. Solicitó $50,000 pesos mexicanos (alrededor de $5,000 dólares) por su rescate, aunque su familia no pudo pagarlo.
  • Ricardo López Hernández: conoció a Marroquín el 30 de noviembre de de 2005. Éste lo mantuvo secuestrado durante 9 días en su casa, hasta el 9 de diciembre, día en que lo asesinó por estrangulación. No antés de haber cobrado $28.000 pesos mexicanos (poco más de $2,000 dólares) por su rescate.
  • Armando Rivas Pérez: fue secuestrado el 16 de diciembre de 2005, ese mismo día lo asesinó, tras cobrar su rescate.
  • Víctor Ángel Iván Gutiérrez Balderas: última víctima secuestrada; fue secuestrado el mismo día que Armando Rivas, el 16 de diciembre, lo mantuvó secuestrado 6 días. Tras cobrar un rescate de $8,300 pesos mexicanos (un poco más de $800 dólares) lo mató el 22 de diciembre.

Secuestros

  • Juan Carlos Alfaro Alba: fue la primer víctima plagiada por Osiel, fue secuestrado el 21 de octubre de 2005. Lo mantuvo cautivo cerca de una semana en una habitación de hotel, tiempo en que le infligió grave daño físico y psicológico. Pidió rescate a los familiares quienes pagaron lo más rápido que les fue posible; Raúl Marroquín lo dejó atado en la habitación de hotel, aparentemente el criminal aún no “evolucionaba” por lo que se conformó con la violencia ejercida sobre su víctima y el dinero fácilmente ganado, y no mató a Alfaro Alba.
  • José Ricardo Galindo Valdés: fue la antepenúltima víctima secuestrada de Marroquín, el 13 de diciembre de 2005. Raúl se comunicó con la madre del plagiado, ésta le imploró que no lo lastimara porque no tenía dinero para pagarle el rescate,-y quizás porque tuvo un ataque de humanidad,-el asesino lo dejó libre pero antes lo amenazó de muerte si denunciaba.

Aprehensión y condena

Fue arrestado por la PGR, el 23 de enero del 2006, en la Cd. de México, sin su cómplice Juan Enrique Madrid (arrestado en 2013). Mientras Raúl Osiel Marroquin fue condenado a 280 años de prisión, el 6 de febrero de 2010.

Posterior a su detención declaró:

«No me arrepiento de lo que hice… De tener la oportunidad lo volvería a hacer, solo que sería más cuidadoso para no ser atrapado y no cometeria los mismos errores que llevaron a mi captura… De lo único que me arrepientó es por lo que esta pasando mi familia ahora…» (Osiel Marroquín, Raúl. 2006)


Raúl Osiel Marroquín

Pgr.gob.mx

26 de enero de 2006

Conferencia de prensa que ofreció Genaro García Luna, titular de la Agencia Federal de Investigación para anunciar la detención del presunto asesino serial y secuestrador Raúl Marroquín Reyes (a) “El Sádico”.

La Procuraduría General de la República informa que elementos de la Agencia Federal de Investigación capturaron al asesino serial y secuestrador Raúl Marroquín Reyes (a) “El Sádico” en la Ciudad de México el día 23 de enero de los corrientes.

Marroquín Reyes es presunto responsable de al menos seis secuestros y el homicidio de cuatro de sus víctimas, a quienes asesinó con el apoyo de su cómplice de nombre Juan Enrique Madrid Manuel.

El modus operandi del secuestrador y asesino serial consistía en contactar hombres jóvenes en cafés y centros nocturnos principalmente en la Zona Rosa de la Ciudad de México. Entablaba amistad y ya ganada su confianza los invitaba a un hotel, ahí determinaba si contaban con recursos económicos, si no los tenían eran liberados.

Los que disponían de recursos económicos eran llevados con engaños a su departamento para someterlos, ultrajarlos y finalmente asesinarlos.

Sus cautiverios duraban entre cinco y siete días en el departamento que se usaba como casa de seguridad, donde además los torturaba para posteriormente ahorcarlos con una soga hasta privarlos de su vida.

Después Marroquín Reyes abandonaba los cuerpos dentro de maletas negras en la vía pública.

Como ustedes dieron testimonio, durante el mes de diciembre pasado aparecieron maletas de viaje negras con cadáveres de personas que mostraban signos de tortura, en diferentes puntos de la Ciudad de México.

El patrón de conducta de quien empezó siendo un secuestrador y después un asesino serial, se identificó con la utilización de cinchos de plástico blanco para sujetar las manos y pies, y la colocación para cada víctima de un cinto negro en el cuello.

Además de la sustracción de las identificaciones de las víctimas, mismas que conservaba y portaba al momento de su detención como presea de sus crímenes.

Destaca que a una de las víctimas le arrancó la piel de la frente con una navaja, para realizarle una figura de estrella a esta víctima.

Los montos, comentamos ya, a diferencia de casos anteriores de otros secuestros, eran montos relativamente bajos, estaban entre 15 mil y 120 mil pesos.

Las investigaciones que llevaron a cabo la SIEDO y AFI, se iniciaron el día 30 de noviembre del año 2005 por la denuncia del secuestro de un empleado de una empresa televisora por quien se exigió el pago de 120 mil pesos.

El cuerpo sin vida de esta persona apareció el día 9 de diciembre en el entorno del metro Chabacano.

Como resultado de investigaciones se estableció que “El Sádico” era responsable del secuestro y homicidio de otras dos víctimas, ambos jóvenes de 25 años de edad, quienes fueron plagiados los días 17 y 20 de diciembre del año 2005.

Sus cuerpos fueron encontrados el día 23 de diciembre dentro de una maleta en las calles de Andrés Molina Enríquez, en la colonia Asturias.

Raúl Osiel Marroquín Reyes cuenta con 25 años de edad, es originario de Tampico, Tamaulipas, y su voz está registrada en la base de datos de la Agencia Federal de Investigación en dos casos de secuestro.

Los secuestros y homicidios reconocidos por Marroquín Reyes son los siguientes:

Un empleado de una televisora, que ya señalábamos; un estudiante de 20 años de edad, cuyo cadáver se encontró el día 27 de octubre y fue abandonado en el metro Chabacano; un empleado también joven de 28 años de edad, al cual conoció en un restaurante en el perímetro de la Zona Rosa y quien fue abandonado maniatado de pies y manos en las calles de Amazonas; dos empleados jóvenes cuyos cuerpos fueron encontrados en torno a la colonia Asturias y un empleado de restaurante el cual secuestró y posteriormente fue liberado en torno al metro La Viga.

Durante la detención de Raúl Osiel Marroquín le fueron asegurados los siguientes objetos: tres tarjetas bancarias donde realizaba la operación para el pago de rescate; un teléfono celular; dos credenciales, señalo, de las víctimas que fueron objeto de plagio por esta persona, mismas que fueron después asesinadas.

Estas credenciales eran parte de las preseas que él mantenía, las cuales al momento de su detención portaba el asesino serial y secuestrador.

Y las navajas que utilizaba para torturar a la última víctima de referencia.

Con estas acciones, la Procuraduría General de la República refrenda su compromiso de combatir el delito de secuestro y solicita a la comunidad su colaboración para ubicar al cómplice y ayudante de este secuestrador y asesino serial para su captura.


Dan 280 de cárcel a asesino de homosexuales

Fernando Martínez – El Universal

7 de febrero de 2010

Los asesinatos fueron perpetrados a finales de 2005; el hombre engañaba sentimentalmente a sus víctimas para después secuestrarles y matarles.

El juez 18 del Reclusorio Preventivo Varonil Oriente sentenció a 280 años de prisión a Raúl Osiel Marroquín, relacionado con el secuestro y asesinato de cuatro hombres, quienes presuntamente eran homosexuales y habrían sido engañados sentimentalmente por el multihomicida.

La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) acreditó la participación en el secuestro y homicidio de homosexuales, por lo que recibió sentencia superior a 280 años de prisión.

Los hechos fueron perpetrados a finales de 2005 en el bar denominado “Cabaretito o Neón”, de la colonia Juárez, en la Delegación duauhtémoc.

La Subprocuraduría de Procesos de la PGJDF informó que, una vez que este sujeto fue aprehendido y puesto a disposición del juez 18, el Ministerio Público local demostró la participación de Marroquín en el delito de secuestro agravado y homicidio calificado de cuatro personas.

Según las autoridades de la PGJDF, las prueba integradas en la causa penal 62/2006 permitieron acreditar que, el 30 de noviembre de 2005, Ricardo López Hernández fue interceptado en el referido bar por Marroquín, quien lo convenció de acompañarlo a su domicilio ubicado en la avenida Andrés Molina Enríquez, número 4223, colonia Asturias, en Venustiano Carranza, manteniéndolo secuestrado hasta el 9 de diciembre de ese año y por el cual obtuvo un rescate de 28 mil pesos.

Posteriormente, le colocó un mecate alrededor del cuello, lo colgó de una trabe y le provocó muerte por asfixia.

Más tarde lo marcó con un pentagrama en la frente, lo metió en una maleta de viaje y el cuerpo lo tiró en la avenida canal de Miramontes y Taxqueña, colonia Campestre Churubusco, en Coyoacán. Por este hecho, se le sentenció a una pena de 60 años de prisión.

En lo que se refiere a la causa penal 260/2006, se acreditó que el 27 de octubre de 2005, Raúl Osiel Marroquín realizó la misma operación en contra de Jonathan Razo Ayala, por quien solicitó un rescate de 50 mil pesos, y el día 12 de noviembre del mismo año, privó de la vida a su víctima, lo metió a una bolsa de basura y lo dejó en un andador subterráneo peatonal de la avenida San Antonio Abad.

El 16 de diciembre de ese año, con el mismo modus operandi, actuó en contra de Armando Rivas Pérez, para posterior al cobro del rescate lo mató.

El 21 de octubre, en similares circunstancias conoció a Juan Carlos Alfaro Alba, lo mantuvo secuestrado en un hotel y lo dejó maniatado. Por estos hechos se le sentenció por el delito de secuestros agravados diversos y homicidios calificados diversos a 139 años y 4 meses de cárcel.

Respecto a la causa penal 20/2008, se comprobó que el 16 de diciembre de 2005, Marroquín conoció a Víctor Ángel Iván Gutiérrez Balderas y, mediante engaños, lo condujo a su departamento de la colonia Asturias, para quien negoció un rescate de 8 mil 300 pesos, y una vez que obtuvo el pago, privó de la vida a su víctima el 22 de diciembre de ese año.

En tanto, el 13 de diciembre de 2005 conoció a José Ricardo Galindo Valdés, por quien pidió un rescate, sin embargo la madre de la víctima le refirió que no tenía recursos para el pago, por lo que decidió dejarlo en libertad, no sin antes amenazarlo de muerte.

En este caso, por el delito de secuestro agravado y homicidio calificado, se le sentenció a una condenado de 81 años y 10 meses de prisión.

 


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