Phoolan Devi

La reina bandida

  • Clasificación: Asesina
  • Número de víctimas: 20 +
  • Periodo de actividad: 30 de enero de 1981
  • Fecha de detención: Febrero de 1983
  • Fecha de nacimiento: 10 de agosto de 1963
  • Perfil de las víctimas: Hombres (aldeanos de casta superior)
  • Método de matar: Arma de fuego
  • Localización: Uttar Pradesh, India
  • Estado: Pasó 11 años en la cárcel central de Gwalior, en Madhya Pradesh y fue puesta en libertad sin juicio en 1994. El 25 de julio de 2001 fue asesinada a tiros por tres hombres armados y enmascarados en Nueva Delhi
Leer más

Phoolan Devi

Wikipedia

Phoolan Devi (Uttar Pradesh, 1963 – Nueva Delhi, 2001), conocida como la «Reina de los Bandidos», fue una bandolera y política socialista.

Infancia

Nació en agosto de 1963 en una pequeña aldea de Uttar Pradesh, en el seno de una familia de la subcasta mallah, una de las más bajas de la India. A los 11 años fue obligada a casarse con un hombre 20 años mayor que abusó sexualmente de ella de forma continuada. Según parece, Phoolan Devi se escapó de su marido y volvió a la casa de su familia, siendo rechazada y denunciada por robo. Tras esto fue detenida por la policía y nuevamente violada por los policías en prisión.

La vida de ladrona

Al salir de la cárcel, Phoolan Devi se dedicó a ganarse la vida mediante robos menores hasta que fue capturada por una cuadrilla de dacoits (bandoleros o asaltantes de caminos), siendo protegida de una nueva violación por el jefe de la cuadrilla, Vikram, el cual se casaría con Devi.

Una de las primeras acciones de Devi en dicha cuadrilla sería la de asaltar la aldea de su antiguo marido, asesinándolo y exhibiendo su cadáver a todos los aldeanos. Posteriormente, la actividad de la banda de dacoits consistiría en asaltar aldeas pobladas por miembros de castas superiores y en secuestrar a terratenientes para exigir un rescate por su liberación. Al parecer, tras cada crimen, Devi visitaba un templo de Durga para agradecer a la diosa su protección.

La entrada en la cuadrilla de varios miembros de una casta superior (los tahkur o kshatriya) comenzó a causar tensiones en el grupo, que culminaron con el asesinato de Vikram (él también pertenecía a la casta mallah) y el secuestro y nueva violación de Phoolan Devi. Cuando ésta consiguió escapar, organizó una cuadrilla de mallahs y, como líder de la misma, dirigió nuevos ataques contra castas superiores. Aunque se afirma que Devi tan solo atacaba a las castas elevadas y repartía el botín, las autoridades indias insisten en que estas afirmaciones son tan solo parte de la leyenda romántica del personaje.

Durante la incursión a la aldea de Behmai en febrero de 1981, Devi reconoció a dos miembros de su anterior cuadrilla, los cuales habían participado en su violación y el asesinato de su marido. Tras buscar por los alrededores al resto de la cuadrilla sin encontrarlos, fueron asesinados todos los miembros de la casta tahkur de la aldea. Posteriormente Devi negó haber participado en la matanza.

Tras la masacre de Behmai, las autoridades de Uttar Pradesh persiguieron infructuosamente a la cuadrilla de Phoolan Devi, y el gobernador del estado dimitió a consecuencia de la matanza. En estos momentos es cuando comienza a conocérsela como la «Reina de los Bandidos» y se comercializan las muñecas de Phoolan Devi caracterizada como la diosa Durga.

Rendición y estancia en la cárcel

En 1983 las autoridades indias no habían conseguido detener a Devi, por lo que el gobierno de Indira Gandhi decidió llegar a un acuerdo con la banda. Por su parte, la cuadrilla de Devi estaba muy mermada a consecuencia de las muertes de varios miembros en enfrentamientos armados y la propia Devi se encontraba enferma.

En febrero de 1983 Devi hizo públicas sus condiciones:

  • Se entregaría tan solo a la policía de Madhya Pradesh, ya que no confiaba en la policía de Uttar Pradesh.
  • No sería condenada a muerte.
  • Los miembros de su cuadrilla no serían condenados a más de 8 años de prisión.
  • Su hermano debería recibir un trabajo como funcionario.
  • Su familia debería ser escoltada hasta la ceremonia de entrega.

En la ceremonia de rendición entregó su fusil ante los retratos de Mahatma Gandhi y la diosa Durga. A la ceremonia asistieron aproximadamente 10.000 personas, y Devi y su cuadrilla fueron detenidos por 300 policías. Phoolan Devi fue acusada de 48 crímenes, incluyendo bandolerismo, asesinato y secuestro. Sin embargo, la causa principal de su detención, la masacre de Behmai, no fue resuelta en el juicio al estar muertos todos los testigos y negar Devi su responsabilidad en las muertes.

Tras pasar 11 años en las cárceles de Gwalior y Tihar, Devi se benefició de un indulto parcial y salió de prisión en 1994.

Vida política

Después de salir de la cárcel Phoolan Devi se casó con un constructor adinerado y se estableció por un tiempo en Nueva Delhi. Sin embargo, esta relación fue bastante turbulenta y Devi interpuso varias denuncias contra su marido por malos tratos.

En 1996 regresó a Uttar Pradesh y se presentó a las elecciones como diputada por el Partido Samajwadi, socialista, por el municipio de Mirzapur. El Partido Bharatiya Janata (representante de las castas más altas) y el Kshatriya Swabhimaan Andolan Samanvay (KSASC) comenzaron una fuerte campaña en contra de Devi, pese a lo cual fue elegida como diputada. En 1998 fue nominada para el Premio Nobel de la Paz y, en 1999, renovó su escaño.

Asesinato

El 25 de julio de 2001, Phoolan Devi fue asesinada a tiros a la entrada de su residencia en Nueva Delhi. El principal acusado del asesinato, Sher Singh Rana, se entregó a la policía y justificó el crimen como venganza por la matanza de Behmai. En 2004 Rana se escapó de la cárcel, siendo arrestado en 2006. Ese mismo año el KSASC honró a Rana por haber limpiado el honor de su casta con el asesinato de Devi.

Cine y autobiografía

Shekhar Kapur hizo una película Bandit Queen (1994) acerca de la vida de Phoolan Devi hasta su entrega en 1983. Aunque Phoolan Devi es una heroína en la película, ella disputó su exactitud y luchó por conseguir que fuera prohibida en la India. Incluso amenazó con inmolarse a sí misma si no se retiraba la película. Posteriormente retiró sus objeciones después de que el productor de Canal 4 le pagara £ 40.000.

Aunque era analfabeta, Phoolan Devi escribió su autobiografía con la ayuda de los autores Marie-Therese Cuny y Rambali Paul.


Matan a la «Reina Bandida»

BBC Mundo

Miércoles, 25 de julio de 2001

La política india Phoolan Devi, conocida como la «Reina Bandida», fue asesinada en Nueva Delhi.

Phoolan Devi acababa de regresar del Parlamento a su casa cuando, al bajar de su automóvil, varios hombres le dispararon indiscriminadamente.

Varias balas hicieron impacto en su cabeza. «Fue conducida al hospital, donde se le declaró muerta», dijo el oficial de la policía Suresh Roy.

Aún no se dispone de información acerca de la identidad de sus atacantes. El Parlamento aplazó sus sesiones cuando se dio a conocer la noticia.

Vida legendaria

Phoolan Devi, quien nació en una familia de baja casta, perteneció en su juventud a varias pandillas de bandidos de los estados de Uttar y Madhya Pradesh.

Se hizo famosa en la década de 1980, cuando tenía cerca de 25 años de edad, y se le acusaba de una serie de atracos, secuestros y asesinatos.

La mayor acusación que pesaba sobre ella era la muerte -en lo que pasó a conocerse como la Masacre del Día de San Valentín- de 22 hombres de una casta superior, quienes supuestamente la habían violado.

A pesar de que se había ofrecido una recompensa de más de US$10.000 por su captura, la Reina Bandida, la Reina Bella, la Reina de las Flores -algunos de los nombres con que la bautizó el imaginario popular- continuó desandando con sus subordinados por las campiñas de Utar Pradesh.

De película

Dos años más tarde, en medio de una espectacular ceremonia exigida por ella como condición para su rendimiento -con música de Bollywood transmitida por altoparlantes, retratos de Mahatma Gandhi y la bella y terrible diosa Durga en una tribuna- Phoolan Devi se entregó a la policía.

Aunque negó haber dirigido a los asesinos, permaneció once años en prisión sin haber sido juzgada por un tribunal.

En febrero de 1994, el nuevo ministro del estado de Uttar Pradesh, Mulayam Singh Yadav, también de una casta inferior, negoció su liberación.

Poco después se estrenó una película, «La Reina Bandida», supuestamente basada en su vida pero realizada sin consultarla, que ganó varios premios y fue prohibida en India después de varias demandas judiciales presentadas por Phoolan Devi, quien consideraba que no había sido justamente representada.

De símbolo de las bajas castas y las mujeres oprimidas, Phoolan Devi, la hija de un pescador, pasó a ser, con un extraordinario apoyo popular, miembro del Parlamento indio por el partido Samajwadi.

Fue precisamente al regresar del Parlamento -en cuyo seno ganó renombre como defensora de los pobres- cuando este miércoles la Reina de las Flores fue asesinada.


La policía india busca a los asesinos de la «Reina de los Bandidos»

Reuters

26 Julio 2001

NUEVA DELHI – Los partidarios de la «Reina de los Bandidos» de India desataron disturbios por su asesinato a la luz del día, mientras la policía lanzó una cacería humana en busca del sospechoso del crimen de la mujer cuya trayectoria de violadora de la ley a legisladora le ganó respeto masivo.

Activistas del Partido Samajwadi, que acusaban a rivales políticos por la muerte de su heroína, arrojaron piedras y rompieron los vidrios de automóviles estacionados frente a la casa donde yacía el cuerpo de Phoolan Devi en un lecho de flores en medio de un vasto jardín.

En Uttar Pradesh, el estado de Phoolan Devi, una persona murió cuando la policía abrió fuego contra una multitud enardecida que protestaba por el asesinato de su ídolo y que disparó contra una patrulla policial, dijo la agencia United News of India.

No hubo manifestaciones masivas de dolor por la notoria figura que otrora vivía del arma y que murió por el arma.

Sin embargo, un simple titular de un diario «Una Reina ha Muerto» resumía la conmoción de India y comentaristas alabaron la valentía de Phoolan Devi que combatía por los pobres y los oprimidos.

Atacantes enmascarados rociaron de balas a la robusta mujer de 37 años cuando el miércoles regresaba a su casa de Nueva Delhi desde el Parlamento.

No hubo un informe oficial sobre el motivo de los asesinos, aunque la policía dijo que ya habían identificado a uno de los hombres que huyó de la escena de crimen en un automóvil.

Phoolan Devi, que recibió tres balazos en la cabeza y dos en el cuerpo, fue trasladada al hospital donde ingresó muerta. Su esposo dijo que los atacantes escaparon en un automóvil que poco después quedó abandonado.

La policía recuperó una pistola y varias balas del vehículo abandonado, dijo el comisionado Roy, agregando que el motivo del ataque no estaba claro.

«Una alerta roja comenzó a sonar en la capital y se han levantado puestos de revisión policial en toda la ciudad para encontrar a los asesinos», dijo el funcionario.

Devi saltó a la notoriedad a comienzos de la década de 1980 y su historia fue narrada en una película cruda y perturbadora del director Shekhar Kapur.

Crimen y fama

Phoolan Devi, una de las mujeres más conocidas en la India, era adorada por millares de integrantes de las bajas castas hindúes, en el estado norteño indio de Uttar Pradesh, cuyos intereses representaba en el Parlamento del país.

La pequeña y robusta Phoolan Devi fue inmortalizada en una película de 1994, «La Reina de los Bandidos», como una víctima de violación en una comunidad marginal cuya carrera en el crimen comenzó con la búsqueda de venganza contra sus atacantes.

Se hizo notoria en 1981 cuando 22 hombres de una casta de alto nivel fueron masacrados en la villa Behmai, de Uttar Pradesh. Negó haber encabezado el ataque asesino, pero se entregó a la policía en el estado de Madhya Pradesh en 1983.

Cuando fue liberada bajo palabra en 1994 se eliminaron otras acusaciones en su contra y pudo unirse al partido Samajwadi, que representa a las castas de bajo nivel.

Phoolan Devi, una fuerte luchadora por la gente de pocos recursos, fue elegida como miembro de la Cámara baja del Parlamento en 1996. Posteriormente fue derrotada en las elecciones de 1998, pero ganó nuevamente su banca en 1999.

El presidente indio, K.R. Narayanan, dijo que se sintió estremecido al enterarse de la muerte de Devi y condenó el «cobarde y brutal ataque».

«Su vida fue una historia de rebelión y de un exitoso desafío contra la opresión y la explotación», dijo Narayanan en una declaración. «Habiendo superado los prejuicios que una sociedad ortodoxa impone contra una mujer pobre y marginada, se levantó para convertirse en legisladora por derecho propio», agregó.


Reina de bandidos y pobres

Luis Mazarrasa – El Mundo

Nunca me consideré una diosa y nada de lo que sucedió aquellos años debió pasar. El origen de todo, y, por supuesto, de las creencias de los pobres que vieron en mí una especie de redentora, es la tremenda miseria e injusticia que esas gentes sufren en la India. Aquí ocurren una serie de cosas terribles, y cuando yo actuaba en contra del orden establecido brotó ese intento de deificarme, causado, sobre todo, por la desesperación de las castas más bajas».

La noche caía en Nueva Delhi en el otoño de 1994 y Phoolan Devi, la Reina de los Bandidos, interrumpía la conversación para rezar ante el altar de Durga en su nueva casa, una especie de bungaló en una de las zonas más exclusivas de la capital adonde se había mudado después de 11 años en prisión y de casarse con Umaid Singh, un próspero constructor.

Durga es una de las personalidades más terribles de Parvati, la consorte de Shiva, el dios de la trimurti o Santísima Trinidad de la cosmología hindú que destruye el Universo y vuelve a crearlo a partir de la energía que se desprende de su danza tandava.A Durga se la representa encabalgada a lomos de un tigre y portando un arma en cada uno de sus 10 brazos con las que abate a los demonios.

No es casual que la mujer que acaba de ser tiroteada y muertaa las puertas de su casa de Nueva Delhi rezara a Durga. Porque algo parecido a una reencarnación de Durga debieron de ver en ella que quiere decir diosa miles de campesinos miserables de las castas más bajas del norte de la India cuando el 14 de febrero de 1981, en una especie de reedición de la matanza de Texas, la menuda Phoolan al mando de su partida de dacoits, los legendarios asaltantes de caminos indios que todavía hoy actúan en zonas remotas del subcontinente, se llevó por delante a 22 hombres de la aldea norteña de Behmai.

Un año antes Phoolan Devi se había enrolado en una banda de ladrones de poca monta, casi todos pertenecientes a la subcasta mallah, una de las más bajas de la India. Secuestrada por una banda rival de takhures, una casta que desprecia a los mallahs, estuvo retenida durante un mes en la aldea de Behmai y violada, escupida y golpeada sistemáticamente cada noche por gran parte del pueblo, mientras la otra parte miraba hacia otro lado.

Cuando se cansaron de ella, una mañana la desnudaron y la obligaron a traer agua del pozo hasta la placita de Behmai para que todos pudieran reírse de su lamentable estado. Pocas humillaciones pueden resultar más ultrajantes para una mujer en la India que la exposición de su cuerpo en público; eso es casi peor que una violación.

Después, la echaron del pueblo a patadas. Phoolan se volvió cuando salía de la aldea y espetó a los lugareños: «Volveré». Pero no era más que una mujercita india de apenas un metro sesenta de estatura, de casta baja, miserable y analfabeta, y nadie pareció tomarse muy en serio la amenaza.

Transcurrió ese año y San Valentín o la diosa Durga quisieron que fuese precisamente un 14 de febrero el fatídico día en que una partida de terribles dacoits con bandas de tela roja en la frente, armados con rifles y encabezados por aquella misma mujer de apenas un metro sesenta de estatura pero esta vez con fuego en los ojos entrara por sorpresa en Behmai.

Los hombres tomaron el pueblo mientras Devi se paseaba lentamente por la plaza, el mismo lugar donde un año antes la gente se había congregado para mofarse de aquella piltrafa. De pronto reconoció a un jovencito que se había ensañado especialmente con ella y que en sus repetidas violaciones, de paso, le atizaba unas buenas tundas acompañadas de escupitajos. «Hoy no pareces tan valiente», increpó Devi al aterrorizado muchacho. Y le descerrajó un tiro en la rodilla, donde más duele. Después, mandó a sus hombres que cargaran con él, eligió quizás al azar o puede que recordara algunos rostros entre sus pesadillas a otros 21 hombres del pueblo y los condujo a la orilla del río. Allí fueron asesinados y en la India nació una leyenda.

¿Qué piensa de la venganza? ¿Es un acto lícito en determinads circunstancias?

La vida es una cuestión de acción y reacción. A mí me hicieron cosas terribles y no me iba a quedar con los brazos cruzados.

Fue su respuesta en aquella tarde de 1994. Menuda, con vocecilla de niña y aspecto frágil acentuado por el cáncer vaginal que entonces padecía y del que finalmente se operó hace ahora unos meses en EEUU, costaba reconocer en ella a quien habían bautizado años atrás como la Reina de los Bandidos. Salvo en momentos y respuestas como aquélla, cuando los ojos se le encendían como tizones, acaso con intensidad parecida a la que mostraban desafiantes en los años de clandestinidad.

Entre 1981 y 1983 la banda de Devi atacó trenes, autobuses y aldeas y mantuvo en jaque al Ejército y la policía indios, que fueron incapaces de atraparla entre las cañadas de Madhya Pradesh, el gran estado norteño de la India.

Robin Hood

En muchos de los pueblos que estos dacoits tomaron, Devi se subía a un tejado con un megáfono y ordenaba a los más ricos que sacaran todas sus joyas y rupias a la calle. Luego tomaba gran parte del botín y repartía el resto entre los desheredados de la aldea.

«Antes de dejar el pueblo advertía que si se atrevían a reclamar lo entregado, volvería y se verían en un bonito problema conmigo.Se trataba, a veces, de gente que trabajan las cosechas de los terratenientes por 50 rupias (200 pesetas) al mes y de mujeres que trabajaban jornadas enteras en el campo para conseguir una botella de leche para sus niños», me contaba en su casa de Gulboar Park de la capital india.

Todos esos asaltos le valieron una fama de Robin Hood entre los campesinos, alguien que robaba a los ricos para dárselo a los pobres, aunque no fuera del todo exacto. Pero sobre todo le granjeó una reputación de vengadora, de Durga, entre las mujeres más débiles. «En la India, si eres pobre y te violan, vas a la policía y en la comisaría te violan de nuevo», decía.

Y sabía de lo que hablaba. La historia de los padecimientos de Phoolan Devi no empezó en Behami, ni mucho menos. De hecho, los primeros años de su vida trazan una estampa casi de libro de la miseria y la injusticia que todavía hoy sufren en la India las castas más bajas más aún si son mujeres , por mucho que la Constitución aboliese formalmente las desigualdades sociales.

La futura Reina de los Bandidos nació hacia finales de los años 50 en Gurha ka Purwa, una remota aldea del Estado de Uttar Pradesh, en el norte de la India. Estos días se escribe que tenía 38 años, pero la verdad es que ni ella misma sabía su fecha de nacimiento.Cuando tenía unos 11 años su familia la entregó a un hombre de 35 a cambio de una bicicleta y una cabra.

Su marido y su suegra la trataron a palos y Phoolan hizo algo impensable en el código que rige el sometimiento de las mujeres más pobres de las aldeas indias: se escapó y volvió a casa de sus padres, donde fue rechazada por su osadía y repudiada por todo el pueblo. Más tarde, su primo, miembro de una rama de la familia siempre enfrentada al entorno de Devi, la denunció a la policía por robo y en la comisaría fue golpeada y violada.

Cuando fue liberada, Phoolan empezó su vida en grupos de rateros que cometían pequeños robos, sobre todo en las aldeas dominadas por los clanes takhures.

Devi fue feliz en los barrancos de Madhya Pradesh, cuando vivió probablemente de una forma muy parecida a la de los bandoleros españoles de Sierra Morena del siglo XIX. Madhya Pradesh es una zona de gran tradición dacoit, un término empleado para asaltantes de caminos, pero que admite multitud de matices, pues dacoits eran también los hombres que, al mando de otra mujer mítica, Maharani de Jhansi, se enfrentaron a las tropas británicas en la Revuelta de los Cipayos de 1858, que los indios conocen como su primera guerra de independencia.

El gran amor

En los tres años que la banda sembró el terror entre los terratenientes y los miembros de las castas más altas en las aldeas, que se consideraban enemigos de Devi, uno a uno fueron cayendo casi todos sus lugartenientes en tiroteos con la policía. Incluido Vikram, su gran amor y seguramente la persona con la que había conocido sus únicos momentos de auténtica dicha. Él fue quien la empujó definitivamente y sin retorno hacia la clandestinidad.En julio de 1979 Phoolan Devi había sido secuestrada por una cuadrilla de ladrones y, una vez más, ultrajada. Después de varios días, Vikram, uno de los miembros de la banda raptora, arremetió contra su cabecilla, lo mató y liberó a Devi.

Con el bandolero salvador, que falleció en 1981, la joven compartió una forma de vida sin duda excitante. Una suerte de existencia a lo Bonnie and Clyde con tablas y sitares sustituyendo los banjos en la que años más tarde se inspiraría uno de los cineastas indios más conocidos, Shekhar Kapur, para rodar la película Bandit Queen (La Reina de los Bandidos).

El filme, en el que otro de los santones de la cultura oriental en el extranjero, el maestro de la música quwwali del norte de la India y Pakistán Nusrat Fateh Ali Khan, firmó la banda sonora, triunfó en los festivales de Toronto y Cannes en 1994. Pero, apesar de los parabienes internacionales, nunca llegó a convencer del todo a Devi. La Reina de los Bandidos siempre quiso que se denunciaran las vejaciones que había sufrido, pero al mismo tiempo, no podía dejar de sentir cierta vergüenza cuaado se publicitaban.

En febrero de 1983, la Reina de los Bandidos, extenuada y harta de esconderse en madrigueras, pactó con el Ejército una rendición.Se entregaría y entregaría sus armas con dos condiciones: en primer lugar, no ser condenada a muerte; en segundo lugar, que no se la juzgara en el distrito de Behmai, donde la animadversión a su persona era, lógicamente, mucho mayor que en cualquier otro lugar de la India y no contaba con el apoyo que los campesinos y las mujeres e incluso ciertos sectores de la opinión pública le brindaban en otras zonas del país.

El día de su rendición unos 10.000 campesinos acudieron para aclamarla y un griterió que invocaba a Durga estalló en el momento en que entregó sus armas al gobernador del distrito.

Phoolan Devi compareció ante la Corte de Gwalior e ingresó en el penal por los 53 casos pendientes por robo, asalto, pertenencia a banda armada, asesinato, etcétera que se le imputaban. Pero la causa fundamental, las 22 muertes de Behmai, nunca pudo aclararse completamente. Todos los testigos estaban muertos y Devi siempre aseguró que simplemente quiso dar un susto a aquel pueblo de malvados algo que algunos letrados consideraron una actuación lógica y hasta moderada , pero que en la orilla del río, su amante montó en cólera y los ametralló…

En 1994 la Reina de los Bandidos se benefició de un indulto parcial.A la hora de concederlo, las autoridades consideraron las circunstancias de tremenda injusticia en que se había desarrollado su vida y sus crímenes. Había pasado 11 años en las cárceles de Gwalior y Tihar.

Gracias a la enorme popularidad que había adquirido, Devi no volvió nunca más a la miseria de las aldeas. Conoció a un constructor adinerado, se casó y se instaló en Nueva Delhi. Pero tampoco se contentó con quedarse en casa preparando chapatis y en 1996 se presentó a las elecciones en Mirzapur (en el Estado de Uttar Pradesh) en una lista del partido socialista Samajwadi y consiguió un escaño que renovó en los comicios de 1999.

Cuentas pendientes

Hace apenas un mes Phoolan Devi solicitó una licencia de armas, pues se sentía en peligro a pesar de contar con un guardaespaldas, el mismo que fue herido en el ataque del pasado miércoles. Tres hombres con el rostro tapado que la estaban esperando en la puerta de su casa le disparararon cinco balas en la cabeza y huyeron.El viernes, la policía hindú informaba de la detención de uno de los sospechosos, Sher Singh Rana, en Dehradun.

Devi tenía muchas cuentas pendientes. Sobre todo con los takhures y, más en concreto, con los familiares de las víctimas de Behmai, que nunca aceptaron el indulto. Las crónicas cuentan que nada más enterarse de la noticia, un muchacho cogió su bicicleta y recorrió todo el pueblo al grito de «Buenas noticias; la asesina ha muerto».

La policía, sin embargo, ha situado el origen del atentado en los enfrentamientos entre los partidos políticos de Uttar Pradesh, donde el Bharatiya Janata Party (BJP), la formación que ocupa el Gobierno de la nación y que representa a las castas más altas, mantiene una lucha encarnizada con el Partido Samajwadi de Devi.

También hay quien apunta a su marido. Devi había puesto cuatro denuncias contra él por malos tratos y se dice que quería el divorcio. Se esclarezcan o no algún día las circunstancias del asesinato, la leyenda de la Reina de los Bandidos no hará más que crecer gracias a un final también legendario.

¿Realmente es usted tan religiosa, señora Devi? le pregunté cuando salía de su bungaló y ella se inclinaba de nuevo ante su altar.

No hay Dios ni religión en la India para los pobres; sólo para los ricos. Yo creo en Durga, que también luchó contra la injusticia.Ser mujer en la India significa someterse a la gran opresión de los hombres. ¿Cuándo llegará el día en que vuelva Rama a rescatarnos a todas las Sitas de la India, como nos cuenta el poema sagrado Ramayana?

Bandidas famosas

La historia y la mitología nos han dejado memoria de otras «reinas de bandidos»:

Abigail (siglo XI a. de C.). Esposa de un acaudalado personaje llamado Nabal. Cuando éste se negó a suministrar alimentos a un bandolero, Abigail fue la que intercedió ante el capitán de bandidos para que no desencadenara represalias. Tras morir Nabal, el bandido tomó a Abigail como esposa y la integró en su partida.Durante años compartieron suerte… hasta que él se convirtió en el rey David de Israel.

Medea. Hija de Eetes, rey de Cólquida, y hechicera. Medea se enamoró del héroe griego Jasón que, al mando de los Argonautas, había llegado a Cólquida con la intención de robar el Vellocino de oro. A fin de obtener el amor de Jasón, Medea engañó a su padre, mató a su hermano y robó el Vellocino.

Tsu (siglo X d. de C.). Habría controlado la flota de piratas que asolaba el Yang-Tse-Kiang. La relacionan con el héroe chino Fan Ruoshui y su lucha contra la invasión de los Tang meridionales.

Anne Boney y Mary Read (siglo XVII). Tras una vida de penuria y vejaciones se alistaron disfrazadas de hombre en el mismo barco pirata. El hecho de que en el curso de un duelo quedaran al descubierto los pechos de una de ellas les impidió continuar con aquella farsa.

Bonnie Parker (1910-1934). Nacida en Texas, Bonnie conoció a Clyde Barrow en 1930. Se les inculpó de atracos a gasolieras, establecimientos hoteleros y bancos, y se les acusó de la muerte de 12 personas.

«Ma» Barker. Posiblemente, junto a Dillinger, «Pretty Boy» Floyd y Bonnie y Clyde, una de las figuras paradigmáticas de la delincuencia rural en los EEUU de la Gran Depresión.

 


MÁS INFORMACIÓN EN INGLÉS


Uso de cookies.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR