Pedro López Cano

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Pedro López Cano

El Boxeador

  • Clasificación: Homicida
  • Características: «Por motivos relacionados con la droga»
  • Número de víctimas: 2
  • Periodo de actividad: 16 de febrero de 2011
  • Fecha de detención: Mismo día (herido por la Policía)
  • Fecha de nacimiento: 1977
  • Perfil de las víctimas: Antonio Martínez Zubillaga, 'El Zubi', de 43 años, y Rubén Carlos Pascual Pérez, de 30
  • Método de matar: Arma de fuego
  • Localización: Cartagena, Murcia, España
  • Estado: Condenado a 55 años de prisión el 7 de mayo de 2013
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Pedro López Cano – Blindaje para juzgar a un «francotirador»

J. A. G. – La Verdad

4 de mayo de 2013

Pedro López Cano, «El Boxeador», se sentará el lunes ante un jurado; el fiscal le pide 107 años por matar presuntamente a dos conocidos e intentarlo con 10 policías.

«Se interesa se impongan las siguientes penas: por cada uno de los dos delitos de homicidio, 12 años de prisión; por cada uno de los diez delitos de homicidio en tentativa, 7 años; por el delito de tenencia ilícita de armas, la pena de 2 años; por el delito de atentado, 4 años; por un delito de detención ilegal, 5 años; y por otro delito de detención ilegal, 2 años.

El acusado, Pedro López Cano, deberá indemnizar a: Elizabeth Martínez Gil con 120.000 euros, por la muerte de su padre; y a Alejandro Pascual Martín, representado por su madre Cristina Martín Carrión, y a Raúl Pascual Aparicio, representado por su madre Ana Vanesa Aparicio Turón, ambos hijos de Rubén Carlos Pascual Pérez, con 60.000 euros cada uno».

En total, 107 años de cárcel y 240.000 euros de indemnización, además de la inhabilitación del derecho a la tenencia y porte de armas durante 6 años, entre otras medidas.

Así puede resumirse la petición que el fiscal del caso, David Campallo, formulará el próximo lunes en la Sección Quinta de la Audiencia Provincial. Lo hará al inicio del juicio contra el hombre de 36 años acusado de matar a tiros el 16 de febrero de 2011 en Cartagena a dos «conocidos», Antonio Martínez Zubillaga («El Zubi»), de 43 años, y Rubén Carlos Pascual Pérez, de 30. Una discusión por drogas y la negativa a entregarse a la Policía desencadenaron la doble tragedia y una noche de pánico en la parte baja del barrio de San Antón.

Todo ocurrió en el número 9 de la calle Sebastián Feringán, escalera izquierda piso 2º B. En el interior de ese piso, situado frente al Hospital Perpetuo Socorro, lo que empezó como una fiesta con drogas de cuatro conocidos acabó con dos fallecidos y uno de los inquilinos abatido de un disparo por un policía desde una habitación del centro sanitario. La determinación de las autoridades logró poner fin a una madrugada de pesadilla en la que «El Boxeador», como era conocido, se atrincheró durante ocho horas en la casa que tenía alquilada y se lió a tiros a través de la ventana y de la puerta de la casa contra los agentes que le cercaron.

Para garantizar la seguridad durante la vista oral, sobre todo por la presencia de familiares de las víctimas y de una treintena de agentes que acudirán como testigos, la Policía llevará a cabo un despliegue extraordinario. El juicio tendrá lugar en la planta baja del Palacio de Justicia, cuya sala de vistas ha sido reservada por la Audiencia Provincial para toda la semana.

La única vista de la semana

Así lo aconseja, no solo el gran número de personas que tienen que prestar declaración y el hecho de que habrá varios abogados (que ejercerán la defensa o la acusación particular), sino también el hecho de que el caso será sometido a un jurado popular. La selección de los once miembros del tribunal (nueve titulares y dos suplentes) será el primer paso que se llevará a cabo el lunes.

Elegido el jurado, Pedro sea interrogado acerca de qué ocurrió exactamente aquella fatídica jornada de febrero de hace dos años, que acabó para él en la UCI del hospital Santa María del Rosell. Los médicos le salvaron la vida, la misma que él presuntamente quitó a dos hombres.


«El boxeador» admite que mató a dos amigos y disparó contra la Policía

J. A. G. – La Verdad

6 de mayo de 2013

Pedro López Cano, acusado de acabar con la vida de dos hombres en Cartagena tras una discusión por drogas, se muestra arrepentido y facilita un pacto entre la Fiscalía y las defensas para reducir la pena.

«¿Se declara culpable?»

«Sí».

«¿Está arrepentido?».

«Sí».

El resultado del interrogatorio realizado esta mañana en Cartagena por el fiscal David Campayo a Pedro López Cano, acusado de matar a tiros a dos amigos en un piso de la ciudad tras una discusión por drogas en 2011, permitió ayer a la Fiscalía, las acusaciones particulares y la defensa hacer realidad el pacto que habían alcanzado previamente para reducir las penas de prisión solicitadas para el reo.

A pesar de oponerse a un acuerdo al considerar que su cliente merece ser absuelto, durante la primera sesión del juicio en la Audiencia Provincial el abogado de la defensa siguió el mandato de López Cano, de 36 años y conocido como «El boxeador». Así el letrado, Bernardino Guillén, se ha ajustado a un pacto mediante el cual el Ministerio Público y los abogados que defienden los intereses de familiares de las víctimas pedirán un castigo más bajo.

En la sala de vistas de la sección quinta de la Audiencia Provincial (abarrotada por la presencia de numerosos periodistas, familiares del acusado y de los fallecidos, y de alumnos de la Escuela de Práctica Jurídica), el fiscal anunció que si López Cano admitía los hechos y se mostraba arrepentido rebajaría su petición inicial de 107 años de cárcel. Lo hizo dirigiéndose a los nueve miembros del jurado, un tribunal popular que emitirán un veredicto de culpabilidad o inocencia previo a la sentencia por parte de un magistrado.

El testimonio de tres testigos, que estuvieron en la vivienda donde ocurrieron los crímenes, coincidió en que el acusado fue el autor de los disparos. El último, además, negó que el segundo de los fallecidos hubiera apretado el gatillo en algún momento. El abogado defensor había aludido a un informe de la Policía Científica según el cual fueron hallados residuos de disparos en las manos de tres de las personas que estuvieron en la casa.

Tiros contra la calle

Según el escrito de acusación del fiscal, todo ocurrió el 16 de febrero de 2011. López Cano se encontraba en la vivienda en compañía de dos conocidos a los que después se sumaron otros dos y en un determinado momento se produjo una discusión con uno de ellos, Rubén Carlos Pascual, de 30 años, «por motivos relacionados con la droga cuando éste se dirigió a la cocina -según el fiscal- el acusado le siguió y le disparó en la cabeza produciéndole graves lesiones que le causaron la muerte pocos minutos después».

El segundo de los crímenes lo cometió el procesado cuando uno de los testigos del primer homicidio, Antonio Martínez Zubillaga, «el Zubi». de 43 años, «insistió repetidamente que se entregara a la Policía, motivo por el que el acusado se enfadó con él y mientras Antonio se encontraba en un sofá del salón, le hizo tres disparos en el tórax y dos en el abdomen que le produjeron la muerte en escasos minutos».

Después del primer homicidio uno de los testigos del mismo que había salido a la calle para comprar comida y bebida no regresó a la vivienda y horas después denunció los hechos a la Policía, que organizó un amplio dispositivo para detener al «boxeador», que contaba con numerosos antecedentes penales.

La resistencia que opuso el procesado obligó a la intervención del Grupo Operativo especial de la Policía, que tras acordonar la zona durante varias horas, disparó contra «el boxeador», que tuvo que ser ingresado en un hospital.

Antes que esto ocurriera, el acusado, al observar la presencia de los agentes, había efectuado varios disparos contra los agentes desde una ventana de la casa.

Fueron «24 horas de locura» de un hombre que vio solo levemente alteradas sus facultades por el consumo de alcohol y cocaína y cuyo amplio historial delictivo acredita que es «violento», resumió el fiscal.

A pesar del pacto, la defensa pidió no creer la «invención» sobre el «malo malísimo». Apuntó que Pedro ha pedido perdón; que sí actuó gravemente condicionado por las drogas; y que todo fue ocasional. Mirando al jurado, citó una sentencia bíblica: «Quien esté libre de culpa, que tire la primera piedra».

Petición inicial de 107 años

El fiscal ha pedido inicialmente 107 años de prisión por dos delitos de homicidio consumados y diez delitos de homicidio en grado de tentativa, un delito de tenencia ilícita de armas y un delito de atentado, así como dos más de detención ilegal. Además de las penas de prisión, el fiscal pide que «el boxeador» sea condenado a indemnizar a la familia de los dos víctimas mortales con un total de 240.000 euros

El fiscal también le atribuye diez delitos de homicidio en grado de tentativa por haber disparado contra los agentes de la Policía cuando trataban de reducirlo tras haberse atrincherado en su vivienda ubicada en el barrio de San Antón de Cartagena.

En cuanto a las acusaciones particulares, el abogado de la hija de «Zubi» (Francisco Belda), reclamó de forma inicial 124 años de prisión y 120.000 euros de indemnización para la hija de este fallecido; y la abogada de la mujer y el hijo de Rubén Carlos (Violeta del Rey), pidió 116 años y 120.000 euros. El juicio, que previsiblemente durará menos de los diez días previstos en un primer momento, continuará mañana.


El jurado declara culpable de dos homicidios a «El Boxeador», que saldrá de prisión en 18 años

J. A. González – La Verdad

8 de mayo de 2013

El jurado declaró ayer culpable de dos delitos de homicidio a Pedro López Cano, alias «El Boxeador», juzgado en la Audiencia Provincial por matar a dos amigos en un piso de San Antón tras una discusión por drogas en febrero de 2011.

El jurado declaró ayer culpable de dos delitos de homicidio a Pedro López Cano, alias «El Boxeador», juzgado en la Audiencia Provincial por matar a dos amigos en un piso de San Antón tras una discusión por drogas en febrero de 2011.

El tribunal popular hizo público un veredicto según el cual no encuentra motivos para aplicarle la atenuante de haber actuado por influencia de las drogas. Ha valido así el argumento de las acusaciones de que el consumo de cocaína y alcohol no fue sino una forma del acusado de prorrogar su deriva criminal.

En una resolución que se basa en la confesión de los hechos por parte del acusado, en el testimonio de tres testigos visuales y en los informes forenses y policiales, deniega que se le apliquen beneficios penitenciarios o el indulto.

Al admitir los hechos y mostrarse arrepentido, López facilitó una rebaja de su castigo. La Fiscalía, la defensa y las acusaciones particulares alcanzaron un entendimiento para imponer una pena de 55 años. El jurado no advirtió asesinato (premeditación), como pedía la familia de la primera de las víctimas, pero sí el resto de imputaciones de delitos realizadas por el Estado.

Se trata de diez delitos de homicidio en grado de tentativa, por disparar a través de una puerta tras la que estaban los policías que acudieron para detenerlo; un delito de tenencia ilícita de armas; un delito de atentado, por disparar a los agentes una vez que éstos ya habían entrado en el piso; así como dos delitos de detención ilegal, ya que retuvo en el inmueble a dos testigos presenciales.

El fiscal, David Campayo, pedía 107 años; las familias de las víctimas, penas mayores; y la defensa, la absolución. Según la Fiscalía, Pedro López tendrá que cumplir íntegramente los 20 años de prisión máximos previstos por la ley para su caso.

Para acceder a una situación de tercer grado, tendría que cumplir primero las dos terceras o las tres cuartas partes de su castigo. Y en ambos casos, sale una cifra superior a esas dos décadas.

«¡Vaya talegazo le he pegao!»

Si el jurado hubiera advertido al menos un delito de asesinato, habría tenido que pasar entre rejas 25 años. Según fuentes judiciales, el resultado es que el futuro condenado (el magistrado Fernando Fernández-Espinar redactará ahora la sentencia) saldrá en libertad en algo menos de 18 años.

Lo podrá hacer en febrero del año 2031, pues la pena cuenta a partir del día en que fue detenido. Para entonces, López Cano tendrá 54 años de edad y un historial delictivo más abultado del que ya acumula: resistencia a la autoridad, atentado a la autoridad y lesiones o conducir bebido y causar daños…

Los hechos ocurrieron el 16 de febrero de hace dos años. López estaba en el 2º B del número 9 de la calle Sebastián Feringán, escalera izquierda, con dos amigos. Luego llegaron otros dos desde Alicante. Hubo una discusión con uno de estos últimos, Rubén Carlos Pascual, de 30 años, «por motivos relacionados con la droga» y éste fue a la cocina. Entonces, el acusado le siguió y le disparó en la cabeza. Al salir, exclamó: «¡Vaya talegazo le he “pegao”».

El segundo crimen fue horas después, cuando se enfadó con Antonio Martínez Zubillaga, «el Zubi», de 43 años. Éste le pidió que se entregara a la Policía. Estaba en un sofá del salón y recibió tres disparos en el tórax y dos en el abdomen.

Un testigo del primer crimen había logrado salir a la calle y, tras consultarlo con su novia, decidió informar a la Policía. Ésta organizó un amplio dispositivo. El acusado hizo 37 disparos a través de la puerta y también desde una ventana de la casa a los agentes.

Tras doce horas atrincherado, fue abatido por un agente que le disparó desde la azotea del Hospital Perpetuo Socorro, situado en frente. Acabaron ahí lo que el fiscal calificó como «24 horas de locura».


La Audiencia confirma la pena de 55 años de prisión para Pedro López, «El Boxeador»

J. A. G. – La Verdad

11 de mayo de 2013

La Audiencia Provincial ha condenado a 55 años de cárcel (cumplirá el máximo de 20) a Pedro López Cano, alias «El Boxeador», el acusado de matar a dos amigos, retener a otros tres y disparar contra la Policía en un piso de San Antón.

El acuerdo alcanzado por la Fiscalía, la defensa y las acusaciones particulares, a raíz de la confesión de los hechos y el arrepentimiento mostrado por el acusado, ha permitido una rebaja sustancial de la condena inicial solicitada por el Ministerio Público. El representante del Estado, David Campayo, reclamó al inicio del juicio el pasado lunes un castigo de 107 años de reclusión.

La sentencia del magistrado Fernando Fernández-Espinar fija como penas diez años de cárcel por cada uno de los dos delitos de homicidio; cinco por cada uno de los cinco homicidios en grado de tentativa; uno por tenencia ilícita de armas; tres por atentado; cuatro por detención ilegal; y dos por detención ilegal agravada.

Doble crimen y 250.000 euros

El condenado tendrá que indemnizar a Elisabeth Martínez Gil por la muerte de su padre, Antonio Martínez Zubillaga, «el Zubi», con 120.000 euros; a Alejandro Pascual Martín y Raúl Pascual Aparicio, hijos de Rubén Carlos Pascual, con 60.000 euros a cada uno de ellos; así como a Juana Pérez García, madre de este último fallecido, con 10.000 euros.

Los hechos ocurrieron el 16 de febrero de 2011. López estaba en el 2º B del número 9 de la calle Sebastián Feringán, escalera izquierda, con dos amigos. Luego llegaron otros dos desde Alicante. Hubo una discusión con uno de estos últimos, Rubén, de 30 años, «por motivos relacionados con la droga» y éste fue a la cocina. El acusado le siguió y le disparó en la cabeza.

El segundo crimen fue horas después, cuando se enfadó con «el Zubi», de 43 años. Éste le pidió que se entregara a la Policía. Recibió tres disparos en el tórax y dos en el abdomen. Un testigo logró salir a la calle y alertó a la Policía.

Los agentes cercaron el edificio, situado frente al Hospital Perpetuo Socorro, fueron recibidos a balazos por López, que también disparó contra la calle. Tras doce horas atrincherado, fue abatido por un policía que le disparó desde la azotea del hospital.


«El boxeador», condenado por dos asesinatos, será juzgado hoy por montar un «telecoca»

La Verdad

3 de diciembre de 2014

Pedro López Cano, alias «el Boxeador», que cumple una condena de 55 años de cárcel por matar a dos personas en 2011 en el transcurso de una discusión en Cartagena, se enfrenta mañana a un nuevo juicio por traficar con cocaína. La vista se celebra a partir de las 10.00 horas en la sección quinta de la Audiencia Provincial, con sede en Cartagena. El fiscal pide para él cinco años de prisión.

Según las conclusiones provisionales del ministerio público, Pedro López se encargaba de vender y suministrar cocaína a terceros mediante el procedimiento conocido como «telecoca». Recibía las llamadas de los clientes, a quienes había repartido su tarjeta de visita, y se dirigía al lugar convenido a entregar la droga solicitada a cambio del dinero pactado.

Fue precisamente en una de estas presuntas transacciones cuando cometió los dos crímenes por los que ya fue condenado. El 16 de febrero de 2011, Pedro López mató a tiros en la cocina de su domicilio del barrio de San Antón a Rubén, de 30 años. Según el fiscal, le asesinó después de una discusión por el precio de la droga en presencia de otras cuatro personas en el piso, a las que mantuvo durante horas secuestradas.

Tiroteo con la Policía

Uno de estos amigos, Antonio Martínez Zubillaga, «el Zubi», de 43 años, le pidió que se entregase a la Policía. Como respuesta, recibió tres disparos en el tórax y dos en el abdomen. Uno de los hombres retenidos logró salir a la calle y alertó a la Policía. Los agentes cercaron el edificio, situado frente al hospital Perpetuo Socorro, y fueron recibidos a balazos por López, que también disparó contra la calle.

Tras doce horas atrincherado, fue herido por un policía que le disparó desde la azotea del hospital, tras lo que pudo ser detenido. Pacientes y profesionales del Perpetuo Socorro vivieron con angustia esas horas.

«El boxeador» fue condenado en mayo de 2013 a 55 años de cárcel (cumplirá el máximo de 20) por estos hechos. Además, fue condenado a indemnizar a los familiares de sus víctimas con 190.000 euros.

El mismo día de los asesinatos, en la intervención policial que se llevó a cabo, se incautaron diversos útiles para tratar la droga, así como cocaína. En concreto, dos bolsas que contenían 12,53 y 31,58 gramos de esta sustancia, respectivamente. La droga causaba grave daño a la salud por su grado de adulteración. De hecho, uno de sus clientes fue encontrado muerto en su domicilio, señala el relato del fiscal, algo por lo que también ha sido ya condenado.

Para la acusación pública, los hechos son constitutivos de un delito contra la salud pública y de tráfico ilegal de drogas, por lo que pide cinco años de cárcel para Pedro López Cano, alias «el Boxeador», y multa de 2.000 euros.


«El Boxeador» evita el KO

J. A. G. – La Verdad

4 de diciembre de 2014

El doble homicida de San Antón acepta 3 años de cárcel por montar un «telecoca». Pedro López, condenado a 55 años por matar a dos hombres a tiros en 2011, se conforma con la mitad de la pena por traficar con droga para no ir a juicio.

Pedro López Cano, alias «El Boxeador», ha perdido el segundo «combate» que iniciaba desde el banquillo de los acusados. Eso sí, echando mano del símil pugilístico, no ha perdido por KO sino a los puntos. Y lo ha hecho porque él mismo ha decidido bajar los brazos con tal de evitar una derrota total, pese a que su «entrenador», en este caso su abogado, estaba dispuesto a intercambiar golpes con la Fiscalía en busca de una victoria en forma de sentencia absolutoria.

Así podría resumirse lo ocurrido ayer por la mañana en la sala de vistas de la sección quinta de la Audiencia Provincial, en Cartagena, en el juicio por tráfico de drogas al vecino que en 2013 fue condenado a 55 años de cárcel por matar a tiros dos años antes a dos hombres en su piso del barrio de San Antón, frente al Hospital Perpetuo Socorro, y liarse a disparos contra la Policía en el cerco a su casa.

En la vista oral de ayer, el fiscal del caso (el mismo que el del tiroteo), David Campayo, también optó por una victoria técnica. Aunque inicialmente solicitó seis años de reclusión para el acusado por vender y suministrar cocaína a terceros mediante el llamado método «telecoca» (encargos a través del teléfono móvil y servicio a domicilio), aseguró la condena rebajando el castigo a la mitad.

A pesar de la nueva pena, no estará preso más de 20 años. Sí pasará más tiempo sin posibilidad de beneficios. Según la Fiscalía, López Cano recibía las llamadas de personas a quienes había repartido una tarjeta de visita, y se dirigía al lugar convenido a entregar la droga solicitada a cambio del dinero pactado.

Fue en una de estas presuntas transacciones cuando cometió los dos crímenes. A Rubén Carlos Pascual, de 30 años, le disparó en la cocina tras una discusión por el precio de la droga en presencia de otras cuatro personas, a las que mantuvo durante horas secuestradas. Entre los retenidos, estaba su amigo Antonio Martínez Zubillaga, «el Zubi», de 43 años, a quien respondió con tres disparos en el tórax y dos en el abdomen cuando le pidió que se entregara a la Policía.

La Fiscalía y el abogado de la defensa, Bernardino Guillén, alcanzaron el pacto a raíz de que «El Boxeador» comunicó que prefería reconocer su culpabilidad antes de que tener que comparecer ante el tribunal presidido por el magistrado Miguel Ángel Larrosa y «tener que revivir lo ocurrido».

Guillén señaló que a su cliente «solo el hecho de mencionarle aquella fatídica jornada le altera mucho el ánimo, porque él explica su comportamiento por el efecto de las drogas». El letrado hizo ver que esta sensación de intranquilidad se habría incrementado por la necesidad de que el reo se trasladara desde el penal del Puerto de Santa María (Cádiz), donde está recluido, hasta el Palacio de Justicia de su ciudad natal. Solo fue necesaria una comunicación por videoconferencia con la citada prisión.

Por videoconferencia

Ahora, se dictará un fallo en el que además de la pena por el delito contra la salud pública habrá una multa de 2.000 euros.

A pesar de la nueva condena, López no pasará entre rejas más de los 20 años ya previstos, en aplicación del Código Penal. Sí verá ampliado en unos ocho meses el plazo en el que no podrá solicitar la aplicación de beneficios penitenciarios. Solo pasados los trece años de encierro (ya lleva cuatro) podrá pedir el segundo grado.

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