Miguel Ángel Muñoz Blas

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  • Clasificación: Asesino
  • Características: Hostigamiento - Robo con violencia
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 5 de abril de 2015
  • Fecha de detención: 11 de septiembre de 2015
  • Perfil de las víctimas: Denise Pikka Thiem, de 40 años (turista estadounidense que realizaba el Camino de Santiago)
  • Método de matar: Golpe con un objeto contundente - Arma blanca
  • Localización: León, España
  • Estado: Condenado a 23 años de prisión el 11 de abril de 2017
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Índice

Detenido en Asturias el principal sospechoso en la desaparición de la peregrina estadounidense Denise

Miguel Angel Muñoz Blas – Leonoticias.com

11 de septiembre de 2015

Agentes de la Policía Nacional han detenido este viernes en Grandas de Salime, Asturias, a Miguel Ángel Múñoz Blas, el principal sospechoso en relación con la desaparición de Denise Thiem, la peregrina estadounidense desaparecida el pasado mes de abril en el entorno de Astorga mientras estaba realizando el Camino de Santiago, según han confirmado a Europa Press fuentes policiales.

Estas mismas fuentes han precisado que los investigadores tratan de determinar el grado de relación que el arrestado, un vecino de Castrillo de los Polvazares, guarda con este suceso que ha provocado la atención de las autoridades norteamericanas.

Especialistas en subsuelo de la Policía Nacional comenzaron este jueves un nuevo dispositivo de búsqueda para intentar localizar a la mujer. Por el momento no se ha encontrado ningún rastro de la peregrina y se desconocen los días que pueda prolongarse este nuevo dispositivo de búsqueda.

Los últimos datos que se tienen de Denise Thiem, de 41 años y rasgos filipinos, datan de la noche del 3 al 4 de abril, cuando se alojó en un albergue de Hospital de Órbigo. Además, el día 4, la desaparecida envió un correo electrónico a una amiga contándole que se dirigía a Astorga.

Es a partir del día 5 de abril cuando se pierde la pista de la peregrina y, desde el día 20 de ese mismo mes, cuando su hermano se traslada a España y presenta una denuncia por desaparición, comenzó su búsqueda.


Hallan el cadáver de la peregrina americana desaparecida en el Camino de Santiago

P. M. – ABC.es

11 de septiembre de 2015 – Actualizado: 12 de septiembre de 2015

La Policía encontró este viernes el cadáver de Denise Thiem, la peregrina norteamericana de 41 años desaparecida el Domingo de Resurrección en Astorga (León), cuando hacía el Camino de Santiago.

El descubrimiento se producía horas después de que el principal sospechoso fuera detenido en un bar de Grandas de Salime, un pequeño pueblo de Asturias próximo a Lugo. Al parecer, podría haber confesado ante la juez del caso el lugar donde se encontraban los restos de Thiem, acorralado por las pruebas que hay contra él.

Algunas fuentes próximas a la investigación apuntan a que el cadáver podría estar enterrado en pleno monte, en una zona próxima a la finca del sospechoso, aunque este hecho no ha podido ser confirmado, ya que las pesquisas están bajo secreto de sumario. Los restos se hallan en avanzado estado de descomposición -a simple vista ni siquiera se podía determinar el sexo- y están pendientes de ser identificados plenamente, para lo que serán necesarias pruebas de ADN.

Cambio de dólares

El detenido, Miguel Ángel M. B., es madrileño, tiene 39 años. Había abandonado su finca de Castrillo de Polvazares hace aproximadamente una semana sin dar explicaciones, lo que llamó la atención a la Policía. Las primeras sospechas recayeron sobre él a los pocos días de haber desaparecido la peregrina, ya que habría acudido a una sucursal bancaria para cambiar una importante cantidad de dólares en euros, según fuentes consultadas por ABC.

El móvil del crimen, en principio, sería el robo; la víctima se habría resistido y fue entonces cuando se produjo el ataque mortal. Después de la detención en Asturias, la juez que instruye el caso ordenó el traslado del detenido a la comisaría de Astorga.

Durante todo el día se había registrado su propiedad. Además de esta diligencia, 300 policías y militares rastrearon desde el pasado jueves un centenar de pozos que hay en la zona. No obstante, todo ese dispositivo quedó suspendido tras el arresto, a la espera de los resultados que pudiera arrojar el interrogatorio del detenido.

La inspección en la finca fue autorizada por la juez instructora después de que la Policía le informase de los avances de la investigación. Según las fuentes consultadas por ABC, en las últimas semanas el abanico de sospechosos se había reducido a tres personas, pero sin duda el perfil del detenido es el que mejor encajaba en el caso.

Se trata de un hombre que llegó a Castrillo de los Polvazares hace algunos años, que vivía solo y que apenas se relacionaba. Tendría asimismo un carácter agresivo, según explicaron a los investigadores algunos vecinos que tuvieron problemas con él. Además, en su historial hay algún episodio de violencia contra mujeres, si bien no tienen relación con la violencia de género ni son de índole sexual.

En concreto, parece que abordaba a peregrinas para pedirlas dinero, las seguía en bicicleta y en ocasiones las insultaba, pero el asunto no había pasado a mayores. Los agentes se habían entrevistado en alguna ocasión con él, pero no tomado declaración formalmente.

El registro que se efectuó en la finca fue minucioso, pese a tratarse de una extensión de terreno muy amplia en comparación con la casa en la que residía el sospechoso, una pequeña cabaña de madera, que también ha sido inspeccionada palmo a palmo por los expertos de la Comisaría General de Policía Científica desplazados a la zona. Buscaban algún vestigio o pertenencia de Denise Thiem. Al parecer, se han encontrado rastros biológicos que ahora serán analizados.

Fotografías a los vecinos

En las últimas semanas, y después de haberse recabado un gran número de testimonios y comprobado cientos de perfiles de personas que podrían haber participado en los hechos, los investigadores habían mostrado a los vecinos fotografías del ahora detenido para intentar situarlo en la zona de la desaparición el día y a la hora en que se produjo.

Los encargados del caso la fijan entre aproximadamente las once y la una de la tarde del pasado 5 de abril. Asimismo, se han hecho comprobaciones para intentar situarlo en esa zona a través de la señal de su teléfono móvil. La presión policial fue la razón por la que abandonó León hace siete u ocho días.

La hipótesis que manejaban los investigadores -agentes de la Comisaría de León, de Astorga y especialistas en Desaparecidos de la UDEV Central de la Comisaría General de Policía Judicial-, es que el autor del crimen había actuado en solitario, debía ser de la zona o conocerla muy bien y tenía que tener además un carácter agresivo. Se cree, no obstante, que no premeditó el ataque.


Arranca el juicio de la peregrina asesinada en León

Agencia Ical – Esradio.libertaddigital.com

13 de marzo de 2017

La Audiencia Provincial de León acoge desde este lunes el juicio por el asesinato de la peregrina norteamericana Denise Pikka Thiem, en el que declararán más de un centenar de personas, entre ellos decenas de agentes policiales, además de forenses, peritos y testigos. La constitución del jurado ocupará la primera jornada y el testimonio del único acusado tendrá lugar el martes. Se trata de Miguel Ángel Muñoz, quien en su día reconoció el crimen y condujo a la Policía al lugar donde ocultó el cadáver aunque posteriormente negó la comisión del delito.

La muerte violenta de Denise se produjo el 5 de abril de 2015 cuando, según se plantea en los hechos justiciables del caso, se desvió del Camino de Santiago para visitar Castrillo de los Polvazares y posteriormente se desorientó debido a que siguió una flecha que había colocado en un lugar estratégico el acusado para confundir a los peregrinos.

Cuando la víctima pasó a la altura de la finca en la que el acusado residía, éste la acompañó -como había hecho en otras ocasiones con otras caminantes- durante un tramo. El jurado deberá decidir si, tal y como se plantea, el acusado -al que se atribuye un delito de asesinato con alevosía y otro de robo con violencia- la golpeó fuertemente de forma sorpresiva con un palo, sin perjuicio de que al caer se diese contra unas piedras- y la produjo diversas lesiones.

Aún con vida, la habría llevado a un lugar más apartado donde le efectuó un corte mortal de necesidad en el cuello. Después, la desnudó, seccionó sus manos -que no han sido localizadas- y enterró el resto del cadáver. El acusado habría quemado todas las pertenencias de la víctima salvo 1.132 dólares de los que se apoderó y un gorro.

A finales de agosto habría cambiado de lugar el cadáver, trasladándolo al punto en el que fue localizado. El 8 de septiembre dejó su casa y el 11 fue encontrado en la localidad asturiana de Grandas de Salime, horas antes de que llevase a los agentes policiales a ese punto cercano a Santa Catalina de Somoza.


Las dudas que deberá esclarecer hoy el asesino confeso de la peregrina

Isabel F. Lantigua – Elmundo.es

14 de marzo de 2017

Ocho mujeres y un hombre forman el jurado popular en el juicio por el crimen de Denise Pikka Thiem, la estadounidense de 41 años que desapareció el 5 de abril de 2015 cuando iba a hacer la ruta del Camino de Santiago que separa Astorga de El Ganso y cuyo cadáver se encontró cinco meses después.

Los nueve miembros (más otras dos mujeres suplentes), que fueron elegidos ayer en la Audiencia Provincial de León, deberán deliberar dentro de cuatro semanas si el único acusado del asesinato, Miguel Ángel Muñoz Blas, es culpable o inocente.

«La familia de la víctima está destrozada. No entienden nada de lo que pasó», reconoció a las puertas de la Audiencia Esther Arabaolaza, una de las abogadas de los Thiem. Más de 25 medios de comunicación están acreditados para cubrir un proceso en el que declararán 111 testigos, que empezó con sorpresa por la asistencia de Muñoz Blas a la primera sesión para entrevistarse con su abogado, cuando no estaba previsto, y en el que las posiciones de las partes no pueden estar más alejadas. El Ministerio fiscal solicita 25 años de prisión para el acusado.

Su abogado, Vicente Prieto, espera en cambio que «si se impone la razón y la justicia mi cliente salga libre». Más cerca de la Fiscalía se sitúa la defensa de la familia, que ve «indicios serios de culpabilidad». De hecho, «la prueba más importante es la propia confesión del acusado», admitió Fernando Rodríguez Santocildes, abogado de la acusación.

Es precisamente esa confesión que Miguel Ángel Muñoz hizo tras su detención, y de la que se retractaría luego, una de las claves del juicio. En aquel testimonio contó cómo mató a Denise. Dijo que el día de autos «estaba en casa, después de comer y había bebido alcohol». Pasó ella y le pidió que la acompañara al Camino, porque se había desviado. «Fui. Al llegar a una curva se puso a hablar como agresiva, con desconfianza hacia mí. Eso, con el alcohol, me cambió el chip […]. Cogí un palo y la golpeé en la cabeza. Cayó fulminada y se dio con unas piedras. Vomité, me sentí como un monstruo». Luego la arrastró para alejarla del camino y como no estaba totalmente muerta «le hice un corte en el cuello para que no sufriera», contó. La desnudó, quemó su ropa y su mochila -de la que antes extrajo 1.132 dólares- y la enterró en un primer paraje, del que después la sacó para llevarla a otro lado. Esa fue su versión y la principal clave del juicio, pero hay más.

¿Por qué confesó y luego negó los hechos?

El abogado del acusado matiza que, en primer lugar, se declaró «inocente» y en una segunda declaración confesó. «No sabemos qué ocurrió entre una y otra, pero algo pasó y trataremos de averiguarlo en el juicio». Prieto ha denunciado presiones policiales sobre su cliente y detención ilegal, aunque esto ya fue desestimado. Santocildes, por su parte, argumenta que «la actuación policial ha sido impecable y, además, Muñoz Blas pudo haberse acogido al habeas corpus (procedimiento jurídico por que uno puede evitar las detenciones y arrestos arbitrarIos) y no lo hizo». «Todos esos detalles solamente puede conocerlos la persona que de verdad mató a Denise», añadió el letrado.

¿Por qué hablan de presiones policiales?

Vicente Prieto cree que su cliente ha sido el chivo expiatorio. «Había mucho interés en resolver este caso (prisas por encontrar el cuerpo tras el ofrecimiento del senador John McCain de que interveniera [interviniera] el FBI, en una carta publicada en exclusiva por El Mundo) y el perfil psicológico de Miguel Ángel y el hecho de vivir aislado les encajó». El cambio de versión del acusado también lo atribuye a la acción policial. Sin embargo, los abogados de los Thiem consideran que «negar los hechos» y hacer ver «una conspiración judeomasónica es la única estrategia que le queda a la defensa, pero las pruebas son claras».

¿Dónde están las manos cortadas de Denise?

Ésta es una de las incógnitas. El acusado admitió que «le corté las manos por si tenían huellas y restos míos». Pero las extremidades nunca han aparecido. Sí se encontró, en cambio, una uña de la víctima en el primer agujero en el que estuvo enterrada.

¿Por qué no se hizo más caso de las denuncias previas?

Tras conocerse la desaparición de la estadounidense, varias mujeres confesaron haber sido «hostigadas» -término usado por la policía- en la misma zona de Castrillo de los Polvazares en la que se perdió el rastro de Denise. Una de ellas, Josie, de Alemania, declarará por videoconferencia en el juicio, pero ya denunció que un hombre con pasamontañas -y Miguel Ángel solía usar esa prenda- trató de atacarla con algo que llevaba en la mano, pero que logró escapar. Estos hechos sembraron el miedo entre las vecinas y las peregrinas del lugar.


La defensa por el crimen de Denise cambia de estrategia y el acusado se niega a declarar

Isabel F. Lantigua – Elmundo.es

14 de marzo de 2017

En medio de una gran expectación, Miguel Ángel Muñoz Blas, el único acusado por el crimen de la peregrina Denise -cuyo cadáver se encontró en avanzado estado de descomposición el 11 de septiembre de 2015, cinco meses después de que desapareciera al salir de Astorga- ha llegado a la Audiencia Provincial de León dos minutos antes de las 9.00 de este martes. Visiblemente más delgado, tras año y medio en la cárcel de Villahierro, no se ha ocultado de las cámaras y aunque su abogado, Vicente Prieto, había apuntado que se declararía «inocente y que iba a contestar a todas las partes», cuando ha llegado el turno del acusado, se ha acogido a su derecho a no declarar. Ni siquiera su letrado ha querido hacer preguntas.

Este cambio de estrategia «no implica que Miguel Ángel esté reconociendo los hechos que se le imputan», ha aclarado Prieto, que ha explicado que no hace ninguna cuestión porque cree «que los hechos deben aclararse con las pruebas periciales».

«No está bien emocionalmente. Se ha venido abajo psicológicamente y, la verdad, las declaraciones valen para lo que valen, pero en este caso lo que sirven son las pruebas», ha justificado su abogado. Y respecto a las pruebas, Prieto ha insistido en que «si no hubieran encontrado la uña de Denise en el primer sitio donde dijo que la había enterrado -y que será una de las claves del juicio-, es posible que aún siguieran buscando al culpable. Tenían que dotar de pruebas al asunto».

Por su parte, los abogados de la familia de Denise se han mostrado sorprendidos por este cambio de tercio de la defensa. «El único que sabe lo que pasó es el acusado y es muy significativo que no declare», han argumentado.

Como única novedad de la sesión, han pedido aportar como pruebas las otras dos declaraciones del acusado en fase de instrucción. La primera y la tercera, en las que se declaró inocente, que se suman a la segunda en la que reconoció su culpabilidad.

«Fue un asesinato con alevosía, no un homicidio»

Antes de que Miguel Ángel Muñoz Blas se sentara ante el juez para no decir nada, las partes sí se tomaron su tiempo para hacer sus exposiciones al jurado. La fiscal María Tornadijo Alonso, ha explicado al jurado, que quedó compuesto ayer por ocho mujeres y un hombre, que a ellos «sólo se les va a pedir sentido común, nada más». La Fiscalía pide 25 años de prisión para el acusado y ha explicado por qué: «Mi único interés aquí es defender la Ley. Y en este caso pasa por que se condene a Miguel Ángel, porque hay pruebas suficientes. Si no las hubiera, no le acusaría porque yo no trabajo para ninguna de las partes». A continuación ha explicado que la muerte de Denise Pikka Thiem fue un asesinato, y no un homicidio. «El asesinato es más ruin, conlleva una pena mayor, y en este caso lo fue porque hubo alevosía, que supone matar a una persona sin que ésta tenga ninguna posibilidad de defenderse, como demostrarán las pruebas periciales». Se basa su argumento en la autopsia que demuestra que «Denise tenía un agujero enorme en la cabeza, además de múltiples fracturas en las costillas».

Tornadillo ha afirmado que «el acusado tiene derecho a mentir, porque es algo que contempla la justicia. Y lo va a hacer. Les va a mentir, porque ya lo ha hecho antes, en tres versiones distintas». Para la fiscal es importante dejar claro que «hay gente que mata simplemente porque es mala, que no les engañen, no todos los asesinos están locos». Lo dice en relación a la estrategia del abogado del acusado, Vicente Prieto, que alega que su cliente sufre «grave enfermedad psíquica. Alteración a la percepción con alteración grave de la realidad, por haber vivido desde su infancia sin su madre y en un entorno aislado».

La Fiscalía ha apelado al jurado para que no se deje engañar. «A Denise le arrebataron la posibilidad de culminar el Camino. Metafóricamente nosotros tenemos que llegar a la última etapa por ella. Y la última etapa del Camino es hacer justicia y acabar con un veredicto de culpabilidad».

«Un tipo sanguinario y cruel»

En la misma línea se dirigió a los nueve miembros del jurado popular, Javier García, uno de los abogados de la familia Thiem: «Que les quede muy claro que el acusado ha tenido en todo momento salvaguardado su derecho a la defensa, como así han dejado claro tres tribunales profesionales». Por eso, afirma el letrado, los intentos de la defensa de tirar por tierra el trabajo policial no tendrán éxito.

En la presentación del caso, García ha pedido que el jurado se ponga en la piel de la víctima y su familia: «Quien podía suponer que en este viaje, Denise se toparía con un individuo sanguinario y cruel que tiraría por tierra todas sus esperanzas. Todo lo que ella había leído sobre nuestro país era bueno. Y todo eso se vio truncado por la despiadada conducta asesina del acusado. Pónganse en la piel de los padres y el hermano de Denise. Ellos ya han perdido a su ser querido y lo único que les puede reconfortar es que sobre el asesino de su hija caiga todo el peso de la Ley».

«En su confesión dio tal cúmulo de detalles que es imposible que si no hubiera cometido el crimen los hubiera sabido», ha declarado el abogado sobre la confesión de Miguel Ángel, que luego negaría. «¿Ustedes me pueden contar cómo fue ayer la obra en el teatro La Latina de Madrid? No, porque no estuvieron. Con el crimen es igual. Si no lo cometieron, no saben todos los pormenores que sí sabía el acusado». Por eso ha pedido al jurado que se dejen llevar por «la razón, la lógica y el sentido común».

«¿Ustedes creen que si el acusado fuera inocente, que si hubiera sido presionado por la policía para confesar, no hubiera recurrido por lo menos el auto de prisión? Él no hizo eso, porque en ningún momento dijo a sus abogados que era inocente. Su letrado lo primero que hizo fue una entrevista en la televisión porque su cliente le ha pidió que públicamente pidiera disculpas a la familia de Denise porque lo sentía mucho. No dijo que fuera inocente», alega García, que añade que «cuando acaben todas las sesiones no albergarán ninguna duda sobre quién es el asesino de Denise. La buena noticia para ustedes (jurado) es que su tarea en este caso no será complicada, porque tienen ante sí al asesino confeso».

«Un detenido a punta de pistola dice cualquier cosa»

Vicente Prieto, abogado de Miguel Ángel Muñoz Blas, ha comenzado su intervención diciendo que «estamos de acuerdo en que el hecho es terrible. Lo que no se puede dar por hecho es que lo haya cometido Miguel Ángel». Y ha lanzado una pregunta al aire: «La policía también se puede equivocar, ¿o por el hecho de ser funcionarios públicos son infalibles?».

Respecto a las pruebas contundentes que Fiscalía y acusación afirman que se presentarán, Prieto ha mostrado sus dudas: «Entre estas pruebas están testimonios de vecinos que dicen que algunos días mi cliente se afeitaba y otros no. En fin, esa es la contundencia», ha ironizado. Y ha contado cuáles son los indicios para apuntar a su cliente: «De una primera visita a su domicilio sacan en claro que no usa inodoro, porque utiliza una fosa séptica. Y que hay un gorro colgado, como el que tienen todos los peregrinos». Y eso, «que ven tan raro», motiva que «le intervengan el teléfono, sin notificarle a él nada, ni siquiera que está siendo investigado». Cuando Miguel Ángel se da cuenta, «porque el teléfono hacía mucho ruido, empezó a usar la cabina de teléfono, como haríamos todos», explica Prieto.

«Pese a la vigilancia, va pasando el tiempo, pero no le detienen. Yo no digo que haya una conspiración internacional, pero la chica era americana, la prensa publicó que un senador de EEUU dice que qué pasa con esto, que si interviene el FBI (fue John McCain en una información publicada en exclusiva por El Mundo) y, a partir de ahí, todo se desencadena y el despliegue para su detención fue de película», explica el abogado.

Además se pregunta extrañado por el hecho de que se haya quemado la casa de su cliente, después de su detención, «hasta quedar reducida a escombros, sin que nadie viera nada» y explica que es lógico que «una persona que es detenida a punta de pistola mientras está comiendo con sus amigos, se ofusque y diga cualquier cosa, preso de la presión policial, que no se corresponden con la realidad». Pero hay que tener en cuenta que «en su primer testimonio se declara inocente, y la primera declaración es la que vale».

Sobre por qué sabía dónde estaba el cuerpo, Prieto cuenta que «al pasar por la zona con la bicicleta recuerda haber percibido mal olor, que atribuyó a algún animal, y por eso llevó a los agentes a ese lugar». «Si todo lo que él dijo en la reconstrucción de los hechos se hubiera corroborado con pruebas yo no estaría aquí, pero no ha sido así», concluye el abogado, que dice que «Fiscalía y acusación han disfrazado los argumentos con mucho dramatismo».


«Calma, calma, que ya os llevo yo hasta el cadáver»

J. J. Gálvez – Elpais.com

15 de marzo de 2017

El cerco policial que acabó con la detención de Miguel Ángel Muñoz, acusado del asesinato de la estadounidense Denise Pikka Thiem, ha vuelto a reproducirse este miércoles en la Audiencia Provincial de León. En la tercera sesión de la vista oral, los agentes han explicado cómo los indicios que iban recabando les conducían reiteradamente hasta el acusado -por ejemplo, la descripción que otras dos peregrinas hicieron de un atacante que les asaltó-; y cómo, posteriormente, su propia confesión fue el factor determinante para cerrar la investigación. «No habríamos encontrado el cadáver si él no hubiera dicho dónde estaba», ha afirmado la inspectora de Astorga (León) que lideró las pesquisas.

«Calma, calma, que ya os llevo yo [hasta el cadáver]», comentó el procesado a los agentes, según ha relatado uno de ellos este miércoles. Porque, en un primer momento, Muñoz negó su implicación en el asesinato de Thiem. Pero, después, dirigió a la Policía al lugar donde había enterrado el cuerpo y describió «con precisión» cómo supuestamente había matado a la víctima. Una segunda versión de la que se desdijo posteriormente, cuando su abogado afirmó que había sido presionado por las fuerzas de seguridad. Aunque, según los investigadores, esa confesión se produjo porque el presunto homicida se derrumbó: «Hubo un momento en el que se acurruca y llora diciendo: ‘¿Qué he hecho?’».

La peregrina Denise Pikka Thiem desapareció el pasado 5 de abril de 2015 en el Camino de Santiago. Según la fiscalía, la estadounidense había iniciado su ruta en Pamplona y, tras pasar por Astorga, se salió del trazado para visitar la localidad de Castrillo de los Polvazares (León). Allí, siguió unas flechas que había desviado supuestamente el acusado para que pasara junto a una finca de su propiedad, donde la atacó por sorpresa y la golpeó con un palo. Una vez en el suelo, la degolló, la desnudó, le cortó las manos -que nunca se han encontrado- y la enterró; según mantiene el Ministerio Público. Semanas después, trasladó el cadáver hasta otra zona. «Muñoz nos iba indicando todo. Se jactó, incluso, de que si no hubiera sido por él, no lo habríamos hallado», ha subrayado uno de los investigadores.

«Se hizo un trabajo titánico. Se comprobaron llamadas de toda España y del extranjero, se investigaron los albergues del camino de Santiago, se comunicó el caso a la Interpol…», ha defendido este miércoles la inspectora de la Policía Nacional, que ha reconocido que, desde el primer momento, la Policía Nacional trabajaba con la idea de que se trataba de una «desaparición no voluntaria». «La familia nos describió a Denise como una persona muy ordenada que tenía un contacto habitual con ellos», ha apostillado la agente.

Este miércoles, con las comparecencias de los primeros testigos, se deja ya atrás el silencio del acusado, que protagonizó la segunda sesión del juicio oral. «No voy a declarar ni voy a contestar ninguna pregunta, ni de la acusación ni de mi abogado», afirmó Muñoz el martes, en una jornada reservada casi exclusivamente para su declaración. Una decisión que evidenció el cambio de estrategia de la defensa, que había asegurado que el presunto asesino estaba dispuesto a responder a todas las partes para demostrar su inocencia. El procesado se enfrenta a una pena de 25 años de cárcel.


Un trámite bancario desencadenó la detención de Muñoz Blas en Asturias

A. G. Valencia – Diariodeleon.es

21 de marzo de 2017

Con la única información de que «es extremadamente peligroso» y «puede ir armado», los policías que participaron en la detención de Miguel Ángel Muñoz Blas, el único acusado por la muerte de la peregrina Denise Thiem, narraron ayer como se desarrollaron los acontecimientos aquel 11 de septiembre en Grandas de Salime, localidad asturiana donde fue localizado el hombre después de que dos días antes hubiera abandonado su residencia de Castrillo de los Polvazares.

Fue un trámite bancario, realizado por Muñoz Blas en la caja de ahorros de este pueblo de Asturias, el detonante que desencadenó la detención. El policía local que ayer testificó en el juicio, que se desarrolla en la Audiencia Provincial, explicó que una llamada le alertó de que una alarma habían saltado en la sucursal «después de que esta persona -que estaba en busca y captura tras su huida de Astorga- realizará la gestión». Al acercarse al lugar, un trabajador le describió los rasgos de Muñoz Blas y le dijo que parecía un peregrino y que llevaba una mochila.

Con estas indicaciones, el agente fue hasta el albergue donde corroboró que el ahora detenido estaba alojado. «Sin embargo en este momento no estaba en su habitación, donde sólo encontramos su mochila». Lo que en ese momento sí se comprobó con los responsables del alojamiento fue que Muñoz Blas se había registrado con su nombre y DNI. Tras confirmar los datos, el policía espero las indicaciones de los superiores y tras dar una vuelta por el pueblo identificó al sospechoso en la terraza de un céntrico bar. «Lo vigilé desde mi oficina que está a escasos metros», testificó ayer.

Mientras, los efectivos de la Policía Nacional pusieron en marcha el dispositivo para la detención, tras recibir la llamada y las indicaciones de que se trataba de una persona «extremadamente peligrosa, que podría ir armada y que, al parecer, había matado a otra», sin especificar más detalles. De este modo, en un vehículo se desplazaron los agentes de Luarca que procedieron a la detención, recorriendo una distancia de 95 kilómetros, y en otro el resto que se encargó de garantizar que el sospechoso no emprendiera la huida en taxi o autobús.

Ya en Grandas de Salime, los policías nacionales, con la ayuda del agente local, detuvieron a Muñoz Blas en la terraza de un céntrico bar. Aunque dudaron -tal y como explicaron ayer- porque sus rasgos habían cambiado respecto a la fotografía que portaban del sospechoso, procedieron con el operativo, pidiéndole el DNI y comprobando que era quien buscaban. «Se salvaguardaron todos sus derechos, se le redujo e inmovilizó», respondió el efectivo responsable a preguntas de las partes. «El detenido no mostró resistencia aunque sí se sorprendió», dijo.

Muñoz Blas estaba en el bar junto a otras siete personas cuando se le detuvo, mientras simultáneamente otro agente mostraba su arma al grito de «¡Alto, policía!», como medida disuasoria e intimidatoria. «Inmediatamente se le informaron de sus derechos», subrayaron.

Tras la detención, Muñoz Blas fue trasladado a las dependencias municipales, donde quedó custodiado por dos policías. «Prohibí que nadie hablara con él y que él se comunicará», dijo el responsable, con el objetivo de «garantizar y salvaguardar sus derechos». Incomunicado hasta que llegaron los agentes especializados, el acusado esperó en el Ayuntamiento asturiano, donde también quedó custodiada su mochila que «no se abrió».

«Primero le informamos verbalmente de sus derechos y después se los hicimos saber de forma manuscrita, documento que firmó», explicaron los testigos, que corroboraron que Muñoz Blas no sufrió ningún tipo de agresión ni menoscabo. «Se respetaron todas las garantías, fue una detención limpia en la que se adoptaron todas las medidas y se empleó la mínima fuerza», explicaron los policías.


Un vecino vio al acusado de asesinar a Denise Thiem «hostigando» a otras peregrinas

Agencia EFE – Elprogreso.galiciae.com

22 de marzo de 2017

El presidente de la junta vecinal de Castrillo de los Polvazares (León), Esteban Salvadores, ha afirmado este miércoles que vio a Miguel Ángel Muñoz Blas, acusado de asesinar a la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem en abril de 2015, «hostigar» a otras dos mujeres que hacían el Camino de Santiago. Salvadores ha testificado en el juicio que se sigue en la Audiencia de León contra Muñoz Blas, de 41 años, y ha precisado que desde que se denunció la desaparición de la peregrina «sospechó» del acusado, e incluso alertó a la Policía.

Ha precisado que, meses antes de la desaparición de la peregrina, un sábado vio como el acusado «caminaba en paralelo junto a una peregrina, a la que se dirigía sin que ésta siquiera volviera la cara, como si estuviera deseando largarse de allí». «Otro sábado de varias semanas después volví a ver una situación parecida», ha explicado el alcalde pedáneo, quien ha precisado que se alertó por estos hechos dado el difícil carácter mostrado por el acusado.

Ha explicado que cuando llegó al pueblo se mostró como una persona normal e incluso algunos vecinos le ayudaron en la instalación de la casa prefabricada en la que vivía, aunque luego su actitud cambió, se volvió violenta y mostraba evidentes signos de enfado cuando alguien se acercaba por las proximidades de su finca. «Un día que pasaba por su casa y fui a saludarle salió de forma muy, muy violenta y empezó a decir a voces de que estaba harto de que la gente fuese por allí», ha señalado este testigo. También ha explicado que continuamente recibía quejas de cazadores, pastores y vecinos que paseaban por esa zona por la actitud «hostil» y «chulesca» de Muñoz Blas, que pocos meses después de llegar a Castrillo ya no se relacionaba con nadie.

Igualmente, ha explicado ante el tribunal que coincidiendo con su llegada al pueblo «empezaron a suceder cosas extrañas como robos en las huertas, el cambio de señales indicadoras del Camino de Santiago y el hallazgo de observatorios desde los que se podían vigilar a las personas que realizaban la Ruta Jacobea». Ha detallado que un vecino denunció un suceso «especialmente grave» como fue el hallazgo de una tabla camuflada en un camino cerca de su casa con puntas clavadas hacia arriba, lo que podría haber supuesto un riesgo para las personas que pasasen por allí. «Antes de su llegada al pueblo no pasaban estas cosas y desde que no está tampoco», ha recalcado el alcalde pedáneo.

Ha subrayado que le llamó la atención que el acusado «cambió radicalmente de look» al denunciarse la desaparición de la peregrina y se cortó el pelo y la barba.

Este miércoles también ha declarado en el juicio una empleada de Cajamar de Astorga, entidad bancaria en la que el acusado cambió el abril de 2015 una cantidad ligeramente superior a los 1.100 dólares que los investigadores creen que robó a la peregrina. En su última versión en el juicio, expresada por medio de su abogado, ya que no quiso declarar, Muñoz Blas asegura que se los encontró.

La testigo ha explicado que el acusado se mostró contrariado cuando se le comunicó que no podía llevarse ese mismo día los euros resultantes del cambio y en un primer momento se marchó, si bien regresó a los pocos minutos y realizó la operación. Aunque Muñoz Blas estaba siendo vigilado desde el primer momento, la Policía no tuvo conocimiento de esta operación bancaria hasta septiembre de 2015 y a la postre se convirtió en la prueba determinante que desencadenó su detención, que se produjo el 11 de ese mes en Grandas de Salime (Asturias).

El testimonio del padre de Muñoz Blas

El padre del acusado ha asegurado este miércoles que su hijo «es muy cobarde para haber hecho él solo algo así». A lo que añade que «tiene un pronto muy fuerte y en algunos momentos se llega a mostrar agresivo, aunque no es nadie cuando está solo».

Ha explicado que la última vez que vio a su hijo fue en agosto de 2015 cuando pasó unos días en la vivienda de este en la localidad leonesa de Castrillo de los Polvazares, y también ha puntualizado que estuvo de visita en julio de ese año cuando lo encontró «muy mosqueado» porque decía que «le querían cargar la desaparición de una peregrina». No obstante, ha recalcado que no tiene constancia de que su hijo sufra ningún tipo de enfermedad mental ni de otro tipo.

Esta miércoles también ha declarado por videoconferencia en el juicio la expareja sentimental de Miguel Ángel Muñoz Blas, con el que tuvo una hija en 2013 que no llegó a reconocer al nacer «porque no quería hijos» y que cuando accedió tiempo después fue ella la que se opuso.

La testigo ha explicado que le sorprendió la llamada de 45 minutos que le hizo su expareja el 6 abril de 2015, un día después de la desaparición de la peregrina, y que la Policía entiende que fue una especie de desahogo después de haber cometido el crimen. «Sólo hablábamos dos o tres veces al año y por eso me extrañó esa llamada, pero ese día lo encontré normal», ha rememorado.

Ha declarado que durante el tiempo de convivencia se mostró en ocasiones «agresivo» y que enseguida «se ponía a dar voces y a gritar por cualquier cosa».

Respecto a su supuesta vinculación a grupos revolucionarios de otros países, ha explicado que «eso era lo que él contaba». «La verdad es que un hombre muy mentiroso y de lo que dice a lo que es…», ha asegurado la expareja del acusado, quien también ha precisado a preguntas de la fiscal que en numerosas ocasiones le escuchó expresiones machistas.


El asesino del Camino, «un peliculero», según su ex mujer y su padre

L. Á. Vega – Lne.es

23 de marzo de 2017

«Él decía que había estado en la guerrilla colombiana y mexicana, y en Cuba, pero yo no tengo pruebas. La verdad es que muy mentiroso, de lo que dice a lo que es…», ha asegurado esta mañana, por videoconferencia, la exmujer de Miguel Ángel Muñoz Blas, el presunto asesino de la peregrina Denise Pikka Thiem, en el juicio que se sigue en la Audiencia leonesa.

María José Pintos, que tuvo en 2013 una hija con el acusado, ha dicho que Muñoz no quiso reconocer a la niña al principio, y que cuando quiso, fue ella la que se opuso. Un día después del crimen, el hombre la llamó por teléfono y estuvieron hablando 45 minutos, algo insólito. «Llamaba tres veces al año», ha dicho. Lo que sí ha asegurado es que Muñoz es un tipo bastante violento: «Enseguida se pone a dar voces y a gritar».

También ha declarado el padre del acusado, Juan José Muñoz, quien ha asegurado que su hijo tiende a fabular, como cuando denunció a su madrastra por unas lesiones ficticias. El padre aseguró que el 20 de abril de 2015, quince días después de la desaparición de la peregrina, fue a verle a Castrillo, y su hijo le dijo que estaba preocupado. «Me lo van colgar a mí», dijo al parecer a su padre, al que también informó de que lo habían acusado de atacar a una peregrina alemana, Josefine Elisa Fischer (que declarará por videoconferencia el próximo día 31).

De su hijo admitió que tenía mal carácter, pero no había nada que temer. «Tiene un pronto muy fuerte, pero no es nadie cuando está solo, es muy cobarde para hacer lo que hizo solo», sentenció. El padre negó haber dicho que su hijo estuviese en grupos revolucionarios. «En Colombia ha estado en todo momento con mi cuñado, sin contacto con la guerrilla. En Cuba, en México, en Rumanía ha estado una semana como mucho», ha indicado. A lo sumo estuvo viviendo en casas ocupas, con la que era su pareja.

Otro de los testigos de esta mañana ha sido Esteban José Salvadores, presidente de Castrillo de los Polvazares. Cuando Muñoz llegó al pueblo le ayudaron con algunas tareas en la finca, y se admiraron de que lograse cavar él solo una fosa séptica de dos metros de profundidad. Todo iba bien hasta que su mujer le dijo que no se iba con él y con la niña al pueblo. Empezó a discutir con los vecinos del pueblo. «Decía que estaba harto de que la gente fuese por allí. Cuando iban hombres, montaba el zipi-zape. Con las mueres [mujeres] tenía otra actitud. Era como si marcase un territorio», ha asegurado. Empezó a hacer cosas raras, apostarse escondido junto al Camino de Santiago como si estuviese de caza, a caminar a la par que las peregrinas, mientras no dejaba de molestarlas, hablándolas, mientras ellas trataban de escapar, a quitar las señalizaciones del coto de caza porque estaba en contra de esa actividad, a cambiar la señalización del Camino para desviar a los peregrinos hacia su finca… No pusieron los hechos en conocimiento de las autoridades.


Los peritos de la defensa del asesino confeso de Denisse Pikka aseguran que padece trastorno límite de personalidad

Agencia EFE – Lavozdegalicia.es

30 de marzo de 2017

Un informe pericial presentado este jueves por dos psiquiatras forenses contratados por la defensa de Miguel Ángel Muñoz Blas, acusado de asesinar a la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem en abril del 2015, sostiene que éste sufre graves trastornos que le impiden controlar sus impulsos. Así lo han atestiguado ambos psiquiatras forenses, Alfonso Garrido y José Cabrera, en el juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de León contra Muñoz Blas, de 41 años, en el que también han precisado que el acusado padece «un trastorno límite de la personalidad» y otro de «carácter explosivo intermitente».

En su opinión, estas alteraciones inciden en su capacidad de autocontrol y «puede llevarle a tener reacciones violentas irrefrenables».

«Su curva vital está cuajada de conductas anómalas y es una persona que siempre se ha mantenido al margen del sistema», ha señalado Cabrera, que ha explicado que realizaron dos exploraciones al acusado en el 2016 en la cárcel leonesa de Mansilla de las Mulas, donde permanece ingresado desde su detención.

Los peritos también han incidido en que incurrió en la «disarmonía» típica de las personas que sufren este tipo de trastornos, lo que lleva a variar su versión de los hechos continuamente influenciado por las presiones que reciba en cada momento o por otros factores.

No obstante, han precisado que el acusado «sabe lo que hace», aunque «otra cosa es como obra, ya que puede verse afectado por impulsos que son incontrolables».

En consecuencia, los peritos entienden que como resultado de los trastornos que padece Muñoz Blas es incapaz de controlar sus emociones y afectividad, por lo que «debería considerarse seriamente una restricción de su libertad de obrar», ha agregado Cabrera.

También han destacado que el acusado pudo no cometer el crimen y que la confesión que hizo de culpabilidad respondiese a un afán de protagonismo o que realmente matase a la peregrina como consecuencia de «una explosión brutal de agresividad».

Esta mañana también ha prestado declaración como testigo Javier Pombo de la Serna, piloto de profesión y que a finales de marzo del 2015 coincidió con Denise en el Camino de Santiago y realizaron varias etapas juntos. Ha explicado que él hacía el Camino con su hija y tres sobrinos y que la peregrina estadounidense se acercó a ellos al comprobar que hablaban inglés.

«El hecho de que viajara con niños hizo que ella se sintiera más segura y propiciara un acercamiento», ha indicado el testigo. «Denise era una mujer muy cauta, precavida, ordenada y demasiado desconfiada, con una personalidad fantástica y llena de interés por todo», ha afirmado el testigo que fue quien le aconsejó que visitase el pueblo de Castrillo de los Polvazares, en la comarca leonesa de la maragatería.

«Se lo aconsejé porque le tengo mucho cariño a ese pueblo que mi bisabuela, la escritora Concha Espina, recrea en su novela La efigie maragata», ha explicado el testigo, que se ha mostrado compungido por haberle hecho esa recomendación.

La jornada se ha cerrado con la proyección del vídeo grabado durante la reconstrucción de los hechos, en el que el acusado confiesa que ha matado a la peregrina y explica cómo lo ha hecho.

Muñoz Blas inicialmente reconoció que había matado a la peregrina ante la jueza de Astorga (León), instructora del caso, pero posteriormente cambió su versión y ahora afirma que se lo inventó al sentirse presionado por la Policía cuando fue detenido el 11 de septiembre del 2015 en Grandas de Salime (Asturias).

La peregrina desapareció el 5 de abril del 2015, día en el que envió un correo electrónico a una amiga en el que saludaba desde Astorga, y anunciaba su intención de seguir su ruta hacia la localidad de El Ganso, puntos ambos de la ruta Jacobea en la provincia leonesa.

Fue la última noticia que se tuvo de ella hasta que, el 11 de septiembre de ese año, el acusado les condujo horas después de ser detenido en Asturias hasta el lugar donde estaba el cadáver, a unos 2,5 kilómetros de su vivienda, en un paraje de difícil acceso entre las localidades de Santa Catalina de Somoza y San Martín de Agostedo.


El jurado ve probado que Muñoz Blas mató a Denise aposta y por sorpresa

I. Herrera – Lanuevacronica.com

5 de abril de 2017

Miguel Ángel Muñoz Blas mató a la peregrina Denise Pikka Thiem y le robó el dinero que llevaba encima. Así lo consideró este miércoles probado el jurado popular en su veredicto justo dos años después del crimen. No parece que surgieran dudas entre los jueces lego -que en apenas doce horas dieron respuesta a las 21 preguntas que conformaban el objeto del veredicto- en cuanto al delito de robo, pero sí debió surgir alguna más acerca del asesinato, pues la culpabilidad fue aprobada por mayoría con ocho votos a favor y uno en contra.

Según se desprende de las preguntas del objeto del veredicto y sus respuestas, uno de los miembros del jurado considera que la peregrina falleció del golpe en la cabeza que se habría dado al caer al suelo. No obstante, si se pusieron todos de acuerdo a la hora de entender que el 5 de abril de 2015, en torno a las doce del mediodía, Denise se debía hallar perdida tras haberse desviado del Camino oficial para visitar la localidad de Castrillo de los Polvazares. Su desorientación se habría debido a que siguió las indicaciones de una flecha amarilla alterada -responsabilidad que no atribuyen al acusado al no encontrarlo así probado- que le llevó hasta la entrada de la finca en la que residía el acusado.

A partir de aquí, la mayoría del jurado cree que durante las tres semanas de práctica de pruebas testificales y periciales ha quedado probado que él se acercó a Denise y la acompañó durante un tramo del Camino hasta que, en un momento dado, y a consecuencia del comportamiento del acusado, se sintió molesta y él, con un objeto contundente la golpeó fuertemente en la cabeza haciéndola caer al sueño [suelo] donde, posiblemente, se diera contra unas piedras. En todo caso, creen que Miguel Ángel Muñoz Blas la golpeó todavía otras dos veces más en la cabeza y una en el tórax.

Todos los creyeron así, salvo uno de los jurados que, en las preguntas siguientes, referidas a las consecuencias de los golpes que le habrían causado la muerte a Denise habría hecho constar que el fallecimiento pudo producirse por el golpe de la caída.

Igualmente dieron por bueno que el acusado enterró el cuerpo de la peregrina cerca de su casa y del lugar donde se produjo el crimen para acelerar la descomposición del cuerpo, no sin antes seccionarle las dos manos que enterró en otro lugar y que a día de hoy siguen sin haber aparecido. A finales de agosto, y esto sí con consenso unánime, creen que Miguel Ángel, por el temor a ser descubierto, desenterró el cadáver de Denise y lo trasladó al lugar donde finalmente fue hallado en septiembre de 2015 con la ayuda del acusado, que había sido detenido en la localidad asturiana de Grandas de Salime.

No ve trastorno mental

El jurado no está de acuerdo con que en el momento de cometer los hechos el acusado sufriera una grave enfermedad psíquica que la anulara de sus capacidades de conocimiento y voluntad, ni siquiera que le afectara de forma importante. Es más, con seis votos a favor y tres en contra, rechazaron que sufriera una alteración psíquica que afectara, aunque fuera ligeramente, sus capacidades normales de conocimiento y voluntad.

Tras la lectura del veredicto, las partes recordaron sus peticiones de las penas. La Fiscalía mantuvo la petición de 20 años por el delito de asesinato y cinco más por el de robo con violencia.

Por su parte, la acusación, que en la lectura de las conclusiones definitivas elevó dos años la pena que solicitaba para Miguel Ángel Muñoz por entender que se había producido un ensañamiento y un dolor «innecesario» a la familia, volvió a reducir esta petición al entender que era «absurdo» incluirlo cuando el magistrado presidente no lo había contemplado dentro del objeto del veredicto.

El abogado de la acusación particular, Fernando Rodríguez Santocildes, dijo estar «plenamente satisfecho» por el fallo del jurado popular. Sobre la posible incongruencia que supone el que el jurado haya declarado al acusado culpable, por mayoría, del delito de asesinato y por unanimidad del que robo con violencia, Santocildes estimó que «lo importante es la esencia» de un veredicto que por mayoría ha determinado «que este señor es culpable de un asesinato, sin ningún género de justificación ni de causa que pueda atenuar su responsabilidad», dijo.

Por su parte, el abogado de la defensa, Vicente Prieto, que ya avanzó que hoy mismo solicitaría el traslado de prisión de Miguel Ángel Muñoz a Madrid para que pueda estar más cerca de su familia, recalcó que se ha emitido un veredicto que «más o menos esperaba» porque el jurado «es lo que es», si bien puntualizó que resulta «completamente injusto».

Ahora esperará a la sentencia y a las bases y argumentos que se tienen en cuenta antes de presentar un posible recurso, en primer lugar ante el TSJCyL y luego ante el Supremo con la esperanza de que este último órgano «ponga un poquito de orden en esto».


Condenado a 23 años de cárcel el asesino de la peregrina Denise

Elespanol.com

11 de abril de 2017

La Audiencia de León ha condenado a una pena de 23 años de cárcel a Miguel Ángel Muñoz Blas, que el pasado 5 de abril fue declarado culpable por un jurado popular del asesinato de la peregrina estadounidense Denise Pikka Thiem, perpetrado el 5 de abril de 2015 en las inmediaciones de Astorga (León).

La sentencia dictada por el presidente del tribunal, Carlos Álvarez, condena a Muñoz Blas, de 41 años, a 20 años por el delito de asesinato y a 3 por el de robo con violencia, ya que tras asesinar a la peregrina a golpes se apropió de sus pertenencias, entre ellas 1.132 dólares.

El letrado Vicente Prieto, que se ha encargado de la defensa de Muñoz Blas, ya anunció el día que se conoció el veredicto del jurado que recurriría la sentencia hasta el Supremo y que incluso está dispuesto a llevar el caso hasta el Constitucional porque su cliente es inocente y está siendo víctima de una injusticia.

Los 20 años de condena por el delito de asesinato coinciden con lo solicitado tanto por la Fiscalía como por la acusación particular que representa a la familia de la peregrina, si bien el presidente de tribunal ha rebajado de 5 a 3 años la pena por robo con violencia al entender que no concurre ningún agravante.

Además de la pena de cárcel, el presidente del tribunal condena a Muñoz Blas a indemnizar a los padres de la víctima con 120.000 euros y con 30.000 euros a su hermano.

Muñoz Blas no podrá volver durante 25 años a Castrillo de los Polvazares (León), localidad más cercana al lugar del crimen y en cuyo término se asienta la vivienda en la que él vivía, ni acercarse a la familia de la víctima.

Sin motivación

La sentencia destaca que «resulta indudable la especial gravedad de los hechos cometidos» por Muñoz Blas en lo que se refiere a haber causado la muerte de la peregrina «por medio de una repentina e inesperada agresión con un objeto contundente». «El fortísimo golpe propinado en la parte lateral de la cabeza determinó una lesión mortal, sin que conste la motivación que llevó al acusado a realizar acto tan bárbaro», precisa la sentencia.

Subraya que «también ha de tenerse en cuenta la posterior conducta del acusado en relación con el cuerpo de la víctima», a la que «desnudó y enterró cortándole previamente ambas manos, que escondió en lugar aparte y que no han aparecido, sin olvidar que procedió meses más tarde a desenterrarla y trasladarla a otro lugar solitario».

«Allí lo abandonó en la intemperie hasta que fue localizado en avanzado estado de descomposición, causando con ello además un especial dolor y sufrimiento a la familia de la fallecida», agrega.

También recoge la sentencia que, en base a las pruebas practicadas durante el juicio, que se prologó desde el 13 de marzo al 5 de abril, «no hay base suficiente para entender concurrente la circunstancia de alteración o anomalía psíquica alegada por la defensa», tal y como entendió el jurado popular.

El jurado popular consideró a Muñoz Blas culpable de asesinato por mayoría de sus miembros (ocho contra uno), mientras que hubo unanimidad en el delito de robo con violencia.

Las versiones del acusado

Muñoz Blas reconoció inicialmente que había matado a la peregrina ante la jueza de Astorga que instruyó el caso, pero meses después cambió su versión y durante el juicio afirmó que se lo inventó todo al sentirse presionado por la Policía cuando fue detenido el 11 de septiembre de 2015 en Grandas de Salime (Asturias).

La peregrina estadounidense desapareció el 5 de abril de 2015, día en el que envió un correo electrónico a una amiga en el que saludaba «desde Astorga» y anunciaba su intención de seguir su ruta hacia la localidad de El Ganso, puntos jacobeos leoneses.

Fue la última noticia que se tuvo de ella hasta que, el 11 de septiembre de ese año, el acusado condujo a la policía, horas después de ser detenido en Asturias, hasta el lugar donde estaba el cadáver, a unos 2,5 kilómetros de su vivienda, en un paraje de difícil acceso entre las localidades de Santa Catalina de Somoza y San Martín de Agostedo.

Según admitió al acusado ante la jueza instructora del caso, la mató ese mismo día porque le dio «una locura» al percibir que la peregrina le «miraba mal». Denise Pikka Thiem, soltera y sin hijos, tenía 41 años cuando fue asesinada y era de origen chino.

 

Más información en: «El crimen de la peregrina»

 

 


VÍDEO: RECONSTRUCCIÓN DEL ASESINATO DE DENISE PIKKA THIEM


 

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