María Cristina Ramos

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María Cristina Ramos

La parricida de Burgos

  • Clasificación: Asesina
  • Características: Parricida
  • Número de víctimas: 2
  • Periodo de actividad: 2 de agosto de 2009
  • Fecha de detención: 6 de agosto de 2009
  • Fecha de nacimiento: 1982
  • Perfil de las víctimas: Su madre, María Teresa Ramos Maté, de 67 años, y su hijo Gabriel, de 3
  • Método de matar: Estrangulación - Ahogamiento
  • Localización: Burgos, España
  • Estado: Condenada a 31 años en prisión el 21 de septiembre de 2010
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María Cristina Ramos – La confesión de la parricida de Burgos permite hallar los cadáveres de su madre y su hijo

Elpais.com

7 de agosto de 2009

La Policía ha detenido en Vitoria a una mujer de 27 años acusada de matar a su madre y a su propio hijo de tres años en Burgos, según ha informado la Subdelegación del Gobierno. La investigación había empezado después de que los vecinos de la propia madre, de 67 años, denunciaran la desaparición de esta y se mostraran extrañados por su ausencia.

El arresto lo llevaron a cabo este jueves agentes de la Comisaría de Burgos, en colaboración con la Jefatura Superior de Policía del País Vasco, quienes estaban investigando la desaparición de la abuela.

Las investigaciones llevaron a los agentes a Vitoria, donde localizaron a la hija de la mujer desaparecida, con la que convivía en Burgos. La joven se encontraba en la ciudad vasca trabajando como feriante en las fiestas de la Virgen Blanca.

La mujer confesó prácticamente de inmediato haber dado muerte a su madre, a la que arrojó a un paraje situado a unos diez kilómetros de Burgos, entre Villarmero y Sotragero, junto a la N-623 (Burgos-Cantabria). Se supone que después mató a su hijo de 3 años, al que ahogó, según los primeros indicios, y arrojó a una zona de pinares próxima a la Cartuja de Miraflores, a unos cuatro kilómetros de la capital burgalesa, donde residían víctimas y supuesta autora, en la Calle Legión Española.

Según algunos participantes en la recuperación de los cadáveres, éstos presentaban un estado de descomposición que hace pensar en que su muerte se produjo hace varios días, aunque este extremo deberá ser confirmado por las respectivas autopsias.

El Juzgado ha decretado el secreto de sumario y ha ordenado el traslado de la detenida a la Comisaría de Burgos. Asimismo, los agentes prosiguen con las investigaciones para el total esclarecimiento de los hechos.


Mata a su madre y a su hijo y huye a Vitoria

Elcorreodeburgos.com

8 de agosto de 2009

Después de cometer el doble crimen, posiblemente este domingo, Cristina empezó como limpiadora el martes en las fiestas de Vitoria donde su novio acudió como feriante. Ocultó que tenía hijos.

Cristina Ramos, de 27 años, permanece custodiada en la Comisaria de la Policía Nacional de Burgos a la espera de ser conducida ante el juez, acusada de haber causado la muerte de su madre adoptiva y su hijo de 3 años.

Agentes de Burgos, en colaboración con la Comisaría de Vitoria, la detuvieron el jueves en la capital alavesa donde les condujeron las averiguaciones que habían iniciado a instancias de los vecinos de las víctimas, extrañados por su desaparición.

Tras ser detenida su fuerte y conflictivo caracter la abandonó, confesó rápidamente su crimen y condujo a los policías a los lugares donde había ocultado los dos cuerpos, uno en un camino al noroeste de Burgos, entre Villarmero y Sotragero, y otro en las cercanías de la Cartuja de Miraflores, en el parque de Fuentes Blancas. Tras el levantamiento de los cadáveres el titular del juzgado de instrucción número 4 decretó el secreto del sumario.

A media tarde de ayer fue conducida por los agentes al registro que se practicó en el domicilio familiar. Su rostro permaneció oculto por una chaqueta y fue rápidamente escoltada al vehículo policial.

Pese al hermetismo que rodea la investigación ha trascendido que las muertes de María Teresa Ramos Maté, de 67 años, auxiliar de enfermería en el Hospital Yagüe, y de Gabriel. P. R., de 3 años, -madre e hijo de la acusada-, fueron el trágico resultado de una fuerte discusión que tuvo lugar en el domicilio familiar en el número 15 de la calle Legión Española en la noche del domingo.

Según declararon vecinos de las víctimas, esa noche escucharon fuertes gritos en el 1ºB que cesaron repentinamente, pero no dieron importancia a esa disputa en la convicción de que era una más de tantas fuertes peleas que sostenían la madre y la hija, muy rebelde y agresiva; y conocida en el barrio por su fuerte carácter y sus maneras intimidatorias. Cristina tiene otro hijo, un muchacho de 11 años fruto de una relación anterior que se encuentra en Burgos con su padre de nacionalidad colombiana.

Pudo asfixiar a su hijo

La relación entre madre e hija estaba tan deteriorada que María Teresa había solicitado la custodia de su nieto menor -nacido de la relación de Cristina con un hombre con el que no tenía vida en común-, que acababa de cumplir 3 años y que habría comenzado el primer curso de Educación Infantil el próximo septiembre.

Su madre lo impidió, según confesó ella misma a la policía, asfixiándole, posiblemente en la bañera de su casa. A continuación introdujo al niño en una bolsa de deporte y se deshizo de su cuerpo. No lo enterró, sólo lo ocultó en una zona apartada, al igual que el de su madre a la que podría haber matado antes que al niño. La policía encontró ambos cuerpos en las mismas condiciones en que fueron abandonados aunque en avanzado estado de descomposición.

La pelea que acabó en doble parricidio pudo haberse originado porque Cristina quería trasladarse a la feria de Vitoria en compañía de un joven que había conocido dejando al hijo al cuidado de su madre, que no podía hacerse cargo de él sola ya que su trabajo de auxiliar de Enfermería en el hospital Yagüe le ocupaba varias noches a la semana.

Trabajar al Dragón

Al [A] su último novio lo había conocido en las fiestas de San Pedro en Burgos, según explicó a este periódico, aunque al principio le ocultó que tenía hijos. El joven fue quien propuso a la detenida que acudiera a Vitoria para trabajar en el último tramo de las fiestas.

A la mañana siguiente del doble crimen, explicó a una vecina que iba a viajar ese mismo día a Vitoria y le habló del feriante. El martes empezó a trabajar como si nada hubiera sucedido y pidió a su jefa que le pagase al día. Allí fue localizada por los agentes de la policía de Burgos que la detuvieron y la trasladaron a Burgos. Se espera que hoy pase a disposición judicial coincidiendo con la finalización del informe de las autopsias realizadas en el Instituto Anatómico Forense.


La doble parricida de Burgos mató a su hijo asfixiándolo por sofocación

R. G. U. – Elmundo.es

9 de agosto de 2009

El Juzgado de Guardia de Burgos ha ordenado el ingreso en prisión de Cristina Ramos después de tomarle declaración durante parte de la mañana y la tarde. La joven de 27 años confesó el viernes a los investigadores de la Comisaría de Policía Nacional que había acabado con la vida de su madre y su hijo de tres años y había ocultado sus cuerpos en dos zonas diferentes en los alrededores de la capital burgalesa.

La investigación del doble crimen la inició, bajo secreto de sumario, el Juzgado de Instrucción número 4, que autorizó el traslado de la acusada a la Comisaria de Burgos tras su detención en Vitoria y supervisó el levantamiento de los cadáveres y el registro de la vivienda de las víctimas. Sin embargo ha sido el Juzgado de Guardia ante el que la Policia Nacional personó a la acusada en la mañana del sábado. Tras tomarle declaración y remitir a la detenida a un centro penitenciario que no ha trascendido, el juez de guardia resolvió mantener el secreto del sumario.

Pese a la reserva que pesa sobre la investigación, ha trascendido que la causa probable de la muerte del niño de 3 años Gabriel Pérez Ramos fue la asfixia por sofocación que le causó su propia madre, según ella misma habría confesado en la fase de interrogatorio policial.

No se ha hecho público si la sofocación -la falta de oxígeno- se produjo por la inmersión del pequeño en el agua de la bañera del domicilio o le fueron obstruidas las vías respiratorias. En ambos casos la intención y el resultado es idéntico: el infanticidio.

En el caso de María Teresa Ramos Maté, de 67 años, y madre de la parricida confesa es probable que muriera debido a una asfixia por estrangulamiento. Aunque no está confirmada esta posible causa, el hecho de que la policía no hallara restos de sangre en el domicilio familiar avala la hipótesis.

Los detalles que confesó la acusada a la policía y al juez serán claves para determinar la acusación que pesará sobre ella, aunque el abuso de su fuerza física y la ocultación de los cadáveres, unidos a la relación de parentesco que une a la detenida con las víctimas podrían pesar como agravantes en la calificación de los delitos que se le atribuyan.

Mientras la policía y el juzgado completaban la investigación, los familiares de las dos víctimas han permanecido a la espera de la finalización de la autopsia para proceder a despedir a Gabriel y María Teresa con una misa funeral que tendrá lugar hoy en el Tanatorio de Funeraria La Paz.

Posteriomente el padre de Gabriel trasladará el cuerpo del niño a la localidad de Arjonilla, una pedanía de Andújar, en Jaén, donde será enterrado. La esquela con el aviso de funeral colocada en el portal lleva la última foto que se realizó el niño y que la abuela había entregado al padre recientemente, según explicó él mismo.


La acusada de matar a su madre y a su hijo acepta una pena de 31 años

Diariodeburgos.es

22 de septiembre de 2010

Cristina Ramos, detenida en agosto del año pasado por matar a su madre, María Teresa Ramos Maté, y a su hijo Gabriel, de tres años, ha aceptado una pena de 31 años de prisión en una vista de conformidad que se celebró ayer en la Audiencia Provincial de Burgos.

El procedimiento iniciado contra esta joven burgalesa, que permanece ingresada desde el pasado año en la cárcel de Brieva (Ávila), iba a concluir con la celebración de un juicio con jurado popular en enero del próximo año, pero finalmente las partes llegaron a un acuerdo una vez que la acusada había admitido los hechos y las penas que solicita la Fiscalía. El padre de Gabriel se había presentado como acusación particular.

A falta de que se redacte la sentencia de conformidad, la acusada acepta cumplir las penas solicitadas por el Ministerio Fiscal, que había pedido en su escrito de acusación 13 años de cárcel por el homicidio de su madre y 18 años por el asesinato de su hijo pequeño, así como indemnizar al padre con 69.894 euros.

Según recoge el escrito de la Fiscalía, el 2 de agosto de 2009, alrededor de las 13.00 horas, la acusada comenzó a discutir con su madre en el domicilio familiar, situado en el número 15 de la calle de Legión Española, porque ésta se negaba a darle dinero para marcharse a Vitoria.

Ante la negativa de la madre, la disputa subió de tono hasta que la acusada cogió a su madre por el cuello y la estranguló hasta matarla. En ese momento, los dos hijos de Cristina estaban en la casa. A pesar de la dramática situación, dio de comer a sus dos hijos y se puso en contacto con los padres de ambos. Mientras dejaba al pequeño en el domicilio durmiendo, se llevó al mayor, al que dejó con su padre.

Alrededor de las 17.00 horas, volvió al piso de Legión Española, donde el hijo pequeño seguía durmiendo. Bajó al perro a pasear y subió de nuevo al domicilio. Una vez en la casa, y lejos de dar fin a la grave situación que había generado, llenó la bañera de agua y sumergió a su hijo pequeño hasta ahogarlo. A continuación, lo tapó con una toalla y lo metió dentro de una bolsa de deportes de color negro. Cogió el coche y condujo, con su hijo de tres años muerto dentro de la bolsa, hasta Villanueva [de] Río Ubierna, donde lo abandonó junto una zona arbolada.

Tras dejar abandonado el cuerpo de su hijo Gabriel, la acusada regresó a la casa, donde permanecía el cuerpo sin vida de su madre. Aparcó el coche en el garaje y dejó el maletero abierto. Subió a la casa, tapó el cuerpo de su madre con una manta y lo arrastró hasta al coche para dirigirse hacia Fuentes Blancas, donde abandonó el cadáver en una zona cercana a la Cartuja de Miraflores.

Una vez de regreso a la vivienda familiar, tiró la manta a un contenedor cercano y se marchó a Vitoria, la ciudad a la que quería marcharse porque salía con un chico que trabajaba en la feria de la capital alavesa. A su último novio lo había conocido en las fiestas de San Pedro en Burgos, según explicó él a este periódico, aunque al principio le ocultó que tenía hijos. El joven fue quien propuso a la detenida que acudiera a Vitoria para trabajar en el último tramo de las fiestas.

Cuatro días después de los hechos, la Policía detenía a Cristina en Vitoria, después de que los vecinos denunciaran la desaparición de la madre. En comisaría confesaba los crímenes y los lugares donde había abandonado los cuerpos.


La parricida que mató a su madre y a su hijo pasará 31 años en la cárcel

I.E. – Diariodeburgos.es

25 de septiembre de 2010

María Cristina Ramos, la mujer que en agosto de 2009 mató a su madre y ahogó en una bañera a uno de sus hijos, cumplirá 31 años en prisión. La Sección Primera de la Audiencia Provincial también condena a la mujer, de 28 años de edad, a indemnizar a su otro hijo con 17.472 euros y al padre del niño muerto con 69.891 euros por daños morales.

La acusada acudió el pasado 21 de septiembre a la Audiencia para reconocer los hechos y su culpabilidad en los mismos. Fiscalía, acusación particular -la del padre del niño asesinado- y la defensa habían acordado los términos de la condena. No obstante aún debía ser ratificada por la presidenta de la sala, la magistrada María Teresa Muñoz, que ayer emitió la sentencia.

El texto califica de homicidio la muerte de la madre a manos de María Cristina Ramos, y de asesinato con alevosía la muerte por ahogamiento de su hijo. Además, la circunstancia de parentesco es considerada como agravante en la imposición de las penas. También ha sido condenada a inhabilitación especial para el ejercicio de la patria potestad respecto de su hijo Alejandro.

Los hechos se produjeron el 2 de agosto de 2009, aunque la detención no se produjo hasta cuatro días más tarde. A las 13 horas la condenada se encontraba en su casa, en el portal 15 de la calle Legión Española, con su madre, Teresa (natural de Villafruela) y de sus dos hijos menores de edad, Alejandro y Gabriel, de padres distintos. A esa hora se inició una discusión entre Cristina y su madre en la habitación de ésta. No quería darle a su hija dinero para irse a Vitoria, donde se encontraba su actual pareja, un feriante que trabajaba en una barraca en las fiestas de la Virgen Blanca.

Se insultaron y agredieron. Teresa cayó al suelo y su hija se colocó encima, la cogió por el cuello con las dos manos «con intención de poner fin a su vida» y acabó estrangulándola. Comprobó que había muerto y la dejó allí. Todo sucedió en presencia de los niños.

Después dio de comer a los pequeños y los dejó dormir la siesta en el salón. Bajó a una cabina para telefonear a su pareja a Vitoria, pero no le contó lo sucedido. Después, a las 17 horas, llevó a su hijo mayor, Alejandro, a casa de su padre, en Gamonal.

Volvió a su domicilio, donde permanecía su otro hijo, Gabriel, que seguía durmiendo. Bajó a la calle para pasear al perro y volvió a subir. Entró en el baño, llenó la bañera y despertó al pequeño. Lo sumergió en ella hasta matarle por asfixia.

Tras comprobar que había fallecido, tapó el cuerpo con una toalla y lo metió en una bolsa de deporte negra que dejó luego en la cama de su dormitorio. Salió a la calle para coger su coche, un Aixam Crossline -no requiere carné-, y lo aparcó en la acera, con el maletero abierto. Subió a casa, cogió la bolsa y la metió entro [dentro]. Condujo hasta Villanueva del [de] Río Ubierna y en una vaguada bajo unos árboles la abandonó.

Después volvió a casa, dejó el coche en el tercer piso del garaje y subió para coger a su madre muerta. Le puso una manta encima, la arrastró hasta el ascensor y luego la metió en el coche. Circuló hasta la carretera de acceso a la Cartuja de Miraflores y la arrojó por un barranco. Luego tiraría la manta en un contenedor cerca de su casa.

Luego iría hasta Vitoria para encontrarse con su pareja. Fue allí donde la detuvieron policías de la Comisaría de Burgos el día 6 en colaboración con la Jefatura de Policía del País Vasco. Ingresaría en prisión el día 8 de agosto de 2009.

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