Marcelo Ruiz Ospina

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Marcelo Ruiz Ospina
  • Clasificación: Asesino
  • Características: Perpetró el crimen porque estaba «poseído» por el diablo y oía voces que le ordenaban que matara a su hija
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 10 de noviembre de 2011
  • Fecha de detención: Mismo día (se entrega)
  • Fecha de nacimiento: 1975
  • Perfil de las víctimas: Su hija Melanie, de 18 meses
  • Método de matar: Decapitación con un cuchillo de cocina
  • Localización: Girona, España
  • Estado: Condenado a 19 años de prisión el 15 de diciembre de 2013
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Marcelo Ruiz Ospina – Ingresa en la unidad psiquiátrica el hombre que decapitó a su hija por orden del «diablo»

Marta Rodríguez Font – Elmundo.es

11 de noviembre de 2011

El titular del juzgado de Instrucción número 4 de Girona ha decretado el ingreso en la unidad psiquiátrica de la cárcel Can Brians I de Marcelo Ruiz Ospina, el vecino de Girona de 34 años y origen colombiano que ayer decapitó a su hija de unos 18 meses con un cuchillo de cocina, después de según él, haber recibido órdenes del diablo de que así lo hiciera.

Ruíz, que ha sido examinado por dos médicos que han concluido que se encontraba en condiciones de prestar declaración judicial, se ha acogido a su derecho de no declarar y ha sido imputado por un delito de asesinato.

El abogado de la defensa, Jordi Colomer, que es el segundo que tiene de oficio el acusado después que la abogada que acudió ayer a asistirle al escenario del crimen tuvo que ser atendida porque se mareó de tal cruento escenario, haya renunciado a su defensa, ha solicitado que su cliente fuera ingresado en un sanatorio mental, pero el juez lo ha desestimado.

Repudia desde el Ayuntamiento

Este mediodía, unas 200 personas se han congregado en silencio frente al Ayuntamiento de Girona para mostrar su rechazo al asesinato de la pequeña Melanie, de 18 meses de edad, entre ellas representantes de la guardería donde iba la pequeña y del colegio de los Maristas, donde estudia la hermana de 8 años de edad.

El alcalde de Girona, Carles Puigdemont, ha condenado el crimen y ha mostrado el apoyo de la ciudad a la familia de la víctima, y ha expresado el deseo que la justicia actúe ante un hecho que ha calificado de «monstruosidad».

«Condenar y expresar el rechazo, no sólo del ayuntamiento, sino de toda una ciudad consternada por este acto monstruoso que ha acabado con la vida de la pequeña Melanie, queremos dedicarle un recuerdo, queremos expresar la condena a esta violencia, pero a la vez, y de manera no menos importante, también queremos expresar en nombre de todos los ciudadanos el apoyo a la madre y a la hermana», ha dicho Puigdemont.

La madre se refugia en Barcelona con la familia

Al parecer la madre, que tuvo que ser atendida ayer con un ataque de nervios, y la hermana de la pequeña se han ido de la ciudad y están en Barcelona con familiares que hace tiempo que residen allí.

Los hechos tuvieron lugar ayer por la mañana. Al parecer ya desde primera hora algo no iba bien, porqué Marcelo Ruiz ya no llevó a sus hijas al colegio y a la guardería como hacía cada día, porque hacía más de dos años que estaba en el paro.

Sobre media mañana varios vecinos oyeron al vecino durante varios minutos gritando «el diablo, el diablo» y frases parecidas, luego se hizo el silencio. A las 12.13 horas el servicio del 112 recibió una llamada procedente del 2º 1ª del número 8 de la calle Oviedo del Barrio de Sant Narcís de Girona de un hombre que decía que el diablo le había dicho que matara a una de sus hijas y lo había hecho.


El padre que decapitó a su hija de 18 meses culpa a Satán del hecho

Marta Rodríguez – El País

18 de noviembre de 2013

«Cuando estás poseído, lo que el demonio quiere es un sacrificio. Quiere que le quites la vida a lo que más quieres para quedarse con su alma. Cortarle la cabeza fue un sacrificio». Así ha justificado Marcelo Ruiz Ospina el haber decapitado a su hija de 18 meses el 11 de noviembre del 2011 en su piso de Girona.

La Audiencia de Girona empezó a juzgar ayer por el sistema de jurado a este colombiano de 38 años, que, tras cortar la cabeza de su hija con un cuchillo de cocina, llamó al teléfono de emergencias 112 para confesar lo que había hecho.

Durante su declaración, aseguró que tuvo «una posesión demoníaca», solicitó que se le exorcizara y lamentó que este rito no se le haya aplicado durante los dos años que lleva en prisión.

La vista oral se inició con la audición de la llamada que entre sollozos hizo el acusado al 112 y a los Mossos para alertar de que había matado a su «niña chiquita». En la llamada también advertía: «Mi otra niña también está aquí, por favor vengan rápido que no me la quiero cargar».

Durante los diez minutos que duraron las escuchas el acusado, llorando, permaneció cabizbajo y con las manos en la cara. Al empezar su declaración se había mostrado calmado y reiteraba por activa y por pasiva, que «fue poseído por Satán».

Marcelo Ruiz, y su mujer, con la que estuvo casado diez años, llegaron a Girona en el 2007 y en cuatro años sólo trabajó seis meses. Su mujer es médico y trabajaba en una aseguradora médica. El hecho de no trabajar, aseguró, le hacía «sentirse frustrado como hombre». Tenían además problemas económicos y bebía a escondidas.

Empezó a oír la voz de Satán dos meses antes de los hechos, dijo. Se encerraba en el lavabo a oscuras y oía las voces. El acusado, que se ha confesado «católico y apostólico» atribuyó la entrada del demonio en su vida porque se había alejado «de Dios y de la oración».

Mantuvo que «cuando Satán entra en tu cuerpo y controla tu voluntad no puedes hacer nada», pero él, precisó, consiguió llamar al teléfono de emergencias 112 porque «la oración permite controlar y aislar la posesión satánica y me permitió salvar a mi otra hija».

Pese a que indicó a los agentes dónde estaban los dos cuchillos envueltos en una toalla escondidos en un armario, dijo no recordarlo, igual que no recordó nada de cómo mató a la pequeña. El acusado, que no presentaba ni alcohol ni drogas en su cuerpo, atribuyó a un «milagro» de Jesucristo «que no tenga ninguna imagen de mi hija pequeña». El juicio sigue hoy con declaraciones de agentes de policía y de su exmujer.


«Maté a mi hija porque estaba poseído por el diablo»

Ferrán Cosculluela – Elperiodico.com

18 de noviembre del 2013

Marcelo Ruiz Ospina, el hombre acusado de haber decapitado a su hija de 18 meses con un cuchillo de cocina en noviembre del 2011, ha mantenido en el primer día de juicio la misma versión que dio el día del asesinato: la mató porque se lo había ordenado el diablo.

«Las voces de Satán entraban y salían de mí. Controlaba mi mente y perdí mis casillas. Me pasó a mí, y si el mundo lo quiere saber, que lo sepa: estuve poseído por el diablo», ha insistido una y otra vez el acusado durante el interrogatorio al que lo han sometido el fiscal Enrique Barata y el abogado defensor, Jordi Colomer, durante la vista que se sigue en la Audiencia Provincial de Girona.

Ruiz Ospina ha llegado a pedir que le hagan un exorcismo y ha explicado que los curas de su país natal, Colombia, ya le habían advertido de la existencia del maligno y de que la única forma de alejarlo de uno es a través de la oración.

Llamada al 112

Antes de su declaración, el jurado ha escuchado la grabación de la estremecedora llamada que el acusado hizo al 112 tras matar a la pequeña Melani, en la que Ruiz Ospina confesaba el crimen y pedía la presencia policial para evitar la muerte de su otra hija, María José, que entonces tenía 8 años y que estaba en el comedor de la vivienda de la calle de Oviedo de Girona, viendo la televisión, mientras su padre decapitaba a su hermana.

«He matado a mi niña chiquita. Me lo ha dicho el demonio, ayúdenme a salvar a mi otra hija, por favor», pidió a la agente de los Mossos que atendió la llamada y que lo entretuvo al aparato hasta que llegó la patrulla de agentes que habían enviado al domicilio.

A preguntas del fiscal, el acusado reconoció que ese día había escrito una nota a su esposa, que en el momento de los hechos estaba trabajando, en la que, según ha precisado el Ministerio Público, Ruiz Ospina la culpaba de las penurias económicas que estaba pasando la familia y le reprochaba que por eso Satán había entrado dentro de su cuerpo.

Sacrificio satánico

El acusado ha reconocido que era alcohólico y ha dicho que también era ludópata (jugaba a las máquinas tragaperras), pero ha insistido en que esos problemas no eran los que le habían llevado a perpetrar el crimen. Constantemente ha reiterado que el verdadero culpable es el demonio, que le pedía que llevase a cabo un sacrificio satánico para poder «controlar» el alma de su hija.

Previendo que una de las claves del juicio se centrará en la salud mental del acusado, el fiscal ha recordado que Ruiz Ospina dejó el pabellón psiquiátrico de la cárcel de Can Brians en la primavera del 2012 porque los médicos consideraban que no sufría ningún «trastorno mayor».

El Ministerio Público solicita una pena de 19 años de cárcel por un delito de asesinato, ya que considera que el acusado era consciente «de la fragilidad, la absoluta indefensión y la poca edad de la pequeña». Barata le aplica un agravante de parentesco y un atenuante de confesión, porque fue él mismo quien llamó al 112.

Por el contrario, el abogado defensor afirma que su cliente sufrió un «episodio psicótico» que anuló sus facultades mentales en el momento de los hechos, por lo que solicita que sea sometido a 15 años de internamiento psiquiátrico.


El padre que decapitó a su hija dejó una carta llena de reproches

Lavanguardia.com

19 de noviembre de 2013

Marcelo Ruiz emplazaba a su mujer a «verse en la próxima vida» y daba por hecho el asesinato de la otra hija.

El vecino de Girona que el 10 de noviembre de 2011 decapitó a su hija de dieciocho meses y que, en la primera jornada del juicio alegó que atendía órdenes del diablo, dejó una carta en el ordenador llena de reproches hacia su mujer que abriría otra línea argumental.

En la sesión, varios de los agentes de policía que llevaron la investigación del caso han recordado el hallazgo de la misiva, que se encontraba en un archivo de un ordenador y que fue redactada apenas media hora antes del crimen. En la carta, Marcelo Ruiz emplazaba a su mujer a verse «en la próxima vida» y le reprochaba que le prometió luchar a su lado y junto a sus dos hijas «por que todo saliera bien y no lo hizo así».

«El diablo visitó mi casa y me cargué a las niñas», sigue la carta, que da por hecho el asesinato de la hija mayor, que finalmente no tuvo lugar después de una llamada del acusado a la policía. Marcelo le recrimina en la carta a su mujer que le decía que lo amaba, mientras que él creía «que no era así» y le desea que pueda «superar esto».

Los agentes que han declarado han coincidido en que el presunto asesino les explicó voluntariamente el lugar donde se hallaba el arma del crimen.


Los forenses dicen que el hombre que decapitó a su hija en Gerona no sufre ninguna enfermedad mental

Ferrán Cosculluela – Elperiodicodearagon.com

20 de noviembre de 2013

La salud mental de Marcelo Ruiz Ospina, el hombre que decapitó a su hija de 18 meses en noviembre del 2011, ha sido el centro de un vivo debate en el tercer día del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de Girona.

Los peritos forenses, encabezado por los psiquiatras Álvaro Muro y Laura Gonzalo han afirmado que el perfil psicológico del acusado «está dentro de la normalidad y no presenta ninguna sintomatología depresiva ni psicótica ni ningún diagnóstico de trastorno mental severo».

No obstante, tanto los psiquiatras como los médicos forenses han admitido que Ruiz Ospina presenta un trastorno de la personalidad no especificado, típicos de una persona que no acepta la responsabilidad de sus acciones y que tampoco presenta remordimientos por ellas.

Consumo de alcohol

Unos rasgos que se vieron agravados por el elevado consumo de alcohol que llevó a cabo el acusado el día del crimen. «No tiene trastornos mentales graves que le priven de su capacidad de maniobra», han insistido.

De hecho, los psiquiatras que le han atendido en la prisión de Can Brians durante los últimos dos años han explicado que el acusado dejó el modulo psiquiátrico a los pocos meses de ingresar en la cárcel y después pasó a un modulo ordinario sin tomar medicación y experimentado una gran mejoría en su estado de ánimo y en su adaptación al centro.

Por el contrario, los psiquiatras que han comparecido a petición de la defensa, Alfonso Sanz y Bernat Noel Tifón, que no han cobrado por su asesoramiento al letrado Jordi Colomer, han sostenido que Ruiz Ospina sufrió un trastorno psicótico breve, con «ideación delirante» (en referencia a las voces que atribuyó al diablo y que, según dice, le obligaron a cometer el crimen en una especie de «sacrificio satánico»).

«No se puede decir que es normal que una persona le corte la cabeza a su hija mientras la otra hija está en el comedor viendo la televisión. Y corresponde a los profesionales de la psiquiatría poder explicar qué les ha pasado realmente, cosa que por ahora no siempre podemos hacer», ha insistido del doctor Sanz.


El jurado declara culpable al hombre que mató a su hija en Girona

Elperiodico.com

22 de noviembre del 2013

El jurado popular ha declarado culpable al padre que asesinó a su hija de 18 meses en Girona en noviembre de 2011, porque, según él, «el diablo» le dijo que lo hiciera.

Los nueve miembros del jurado han emitido este viernes el veredicto por unanimidad, en el que consideran que el hombre no padece ninguna enfermedad mental tal como defiende también el fiscal del caso, que pide 19 años de cárcel para el padre por un delito de asesinato con traición.

Mientras, el abogado de la defensa, que ha anunciado que recurrirá la sentencia, solicita 10 años de internamiento psiquiátrico porque defiende que Marcelo Ruiz sufrió un brote psicótico y que se tendría que aplicar un eximente incompleto al condenado por su estado mental.


19 años de cárcel para el padre que decapitó a su hija en Girona

Ferrán Cosculluela – Elperiodico.com

16 de diciembre del 2013

La Audiencia de Girona ha condenado a 19 años de cárcel a Marcelo Ruiz Ospina por el asesinato de su hija de 18 meses en noviembre del 2011 en la capital gerundense. El tribunal le ha aplicado un agravante de parentesco porque considera que se aprovechó de la confianza que le tenía la pequeña por ser su padre y un atenuante de confesión porque fue él mismo quien llamó al 112 para confesar el crimen.

Durante el juicio, el abogado de Ruiz Ospina, Jordi Colomer, alegó que su defendido había sufrido un trastorno mental, ya que, según la versión del condenado, perpetró el crimen porque estaba «poseído» por el diablo y oía voces que le ordenaban que matara a su hija.

El acusado llegó a decir que la decapitación de su hija, que llevó a cabo con un cuchillo de cocina, era un «sacrificio satánico» que le había exigido el demonio para poder controlar el alma de la niña.

El jurado popular consideró culpable a Ruiz Ospina por unanimidad y concluyó que en el momento de los hechos no sufría ningún trastorno, tal y como declararon los psiquiatras forenses que testificaron en el juicio. La defensa ha anunciado que recurrirá la sentencia.


El hombre que decapitó a su hija pide una rebaja de condena de entre 4 y 9 años

Marta Rodríguez – El País

3 de enero de 2014

El abogado de Marcelo Ruiz Ospina, condenado por la Audiencia de Girona a a 19 años de cárcel por decapitar a su hija de 18 meses con un cuchillo de cocina en noviembre del 2011, ha presentado un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) para que la pena se le reduzca entre cuatro y nueve años. Considera que hay una clara «incongruencia» entre el veredicto y la sentencia y lo que establece la Ley de Enjuiciamiento Criminal.

El veredicto emitido a mediados de noviembre por un jurado popular, consideró a Ruiz Ospina culpable de un delito de asesinato con el agravante de parentesco y la atenuante de confesión. La sentencia de la Sección Tercera de la Audiencia de Girona le condenó a 19 años de cárcel.

Como ya anunció que haría, el letrado Jordi Colomer ha presentado un recurso de apelación ante el TSJC. Considera que hay una clara «incongruencia del veredicto y de la sentencia» en cuanto a la aplicación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal y «un error en la valoración de la prueba».

Para Colomer, de acuerdo con los hechos que se consideraron probados por el jurado, deberían haberse aplicado dos atenuantes, una por ingesta de alcohol y la otra por «trastorno mental». Además, mantiene que la magistrada no compensó el agravante con la atenuante, como marca el código penal. Considera que la pena de 19 años de cárcel es «desproporcionada» y sostiene que, en el momento de los hechos, Ruiz Ospina, tenía sus capacidades disminuidas.

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