Luis Miguel Briz Torrico

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Luis Miguel Briz

El parricida de Dos Hermanas

  • Clasificación: Homicida
  • Características: Parricida - Diagnosticado de esquizofrenia paranoide
  • Número de víctimas: 3
  • Periodo de actividad: 28 de febrero de 2013
  • Fecha de detención: Día siguiente (se entrega)
  • Fecha de nacimiento: 1978
  • Perfil de las víctimas: Su padre, Donato Briz, de 64 años; su madre, Ángela Torrico Sánchez, de 62, y su hermana, María Inmaculada Briz Torrico, de 37
  • Método de matar: Apuñalamiento
  • Localización: Dos Hermanas, Sevilla, España
  • Estado: Absuelto al aplicarle la eximente completa de enajenación mental. El tribunal le impuso como medida de seguridad 25 años de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario el 2 de diciembre de 2014
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Luis Miguel Briz – Un hombre mata a puñaladas a sus padres y a su hermana en Sevilla

Jorge A. Rodríguez – El País

2 de marzo de 2013

Luis Miguel Briz Torrico, de 34 años, se presentó este viernes en un juzgado de Utrera (Sevilla) para confesar que había matado a puñaladas (algunas de ellas en el cuello) en su casa de Dos Hermanas a su padre, dueño de un comercio textil de la localidad nazarena, a su madre y a su hermana, abogada de profesión.

La policía de Sevilla se desplazó inmediatamente a la vivienda de dos plantas y sita en el número 10 de la calle de San José, donde encontró los tres cadáveres. El supuesto asesino, que estudió en la Universidad Pablo de Olavide, padece algún tipo de trastorno mental, según fuentes policiales.

El supuesto homicida relató en el juzgado que el jueves había acuchillado a su padre, Donato Briz, de unos 65 años; su madre, Ángela Torrico Sánchez, de 64, y a su hermana, María Inmaculada Briz Torrico, de 37 años.

Regreso a casa

Se trata de una familia acomodada, oriunda de Asturias, según confirmaron fuentes de la investigación, que apuntaron también que la hermana del presunto homicida era una conocida abogada del turno de oficio. La familia era propietaria de una tienda de textiles, Almacenes Briz, muy conocida en la ciudad nazarena, sita en la calle de Antonia Díaz. El supuesto asesino, que había vuelto al domicilio familiar hace aproximadamente mes y medio, no tenía participación en el negocio familiar, según consta en el Registro Mercantil.

El detenido supuestamente padece una enfermedad mental. Las fuentes consultadas añadieron que tiene antecedentes por agresiones a algunos miembros de su familia. El Grupo de Homicidios se ha hecho cargo del caso, mientras que la Policía Científica ha recogido todo tipo de evidencias de la escena del crimen.

Los investigadores no han podido precisar aún la hora de las muertes ni han podido dar más detalles sobre cómo se produjeron, salvo que los cadáveres presentan varias puñaladas. La policía no le había tomado anoche declaración al detenido que, según las fuentes, ha pasado varias horas con los cadáveres y ha perdido la noción del tiempo.

El alcalde de Dos Hermanas, Francisco Toscano, ha lamentado y sentido este presunto parricidio. «Por lo que sabemos hasta ahora, no hay familiares con los que solidarizarse», ha añadido el regidor.


El único testigo del crimen

Javier Martín-Arroyo / Ángeles Lucas – El País

2 de marzo de 2013

El acusado de matar a tres miembros de su familia en Dos Hermanas acudió a los juzgados a denunciar a sus padres por agresión después de haberlos acuchillado en su domicilio horas antes.

Un edificio con un zócalo de granito gris y ladrillo visto con una puerta rematada por un frontón de estilo clásico. «La fachada parece un panteón», describe asustada una vecina de Dos Hermanas, en Sevilla.

Hace referencia al número 10 de la tranquila calle San José de la localidad nazarena. Lugar donde el pasado jueves 28 de febrero, Luis Miguel Briz Torrico, de 34 años, apuñaló supuestamente a su padre, su madre y su hermana, previsiblemente tras un brote de esquizofrenia, según los indicios recabados. Fue entonces cuando esa casa, en la que vivía su familia, de clase media alta, se convirtió en panteón.

Y allí, yacentes los tres cadáveres, y con signos de haberse defendido de los ataques perpetrados con un cuchillo de cocina, pasaron la noche del jueves al viernes sin ser descubiertos por nadie. Solo Luis Miguel Briz custodió los cuerpos durante horas en silencio y los situó juntos en el suelo del salón del inmueble, según informan fuentes del caso.

Hasta que el pasado viernes, a las 19.30, el hombre, que ha estudiado varias carreras en la universidad, se acercó al juzgado de guardia de Dos Hermanas para denunciar a sus padres con la queja de que le habían intentado agredir. No era la primera vez que lo hacía. Ya había presentado anteriores denuncias que culminaban con un archivo absoluto, pues se demostraba que eran falsas.

El hombre comenzó entonces a rellenar una nueva denuncia frente a la funcionaria del Juzgado 3 de Primera Instancia e Instrucción, que ahora lleva el caso. Cuando acabó de completar el documento, la funcionaria se lo selló y escuchó con estupor cómo el denunciante amplió su versión. Procedió a detallarle que él tenía lesiones en su cuerpo porque el día anterior había matado a sus padres en defensa propia.

Ante el sorprendente relato, la funcionaria avisó de inmediato a la juez María Elena Pérez para que decidiera al respecto. Fue la magistrada la que llamó rápidamente a la policía. Los agentes procedieron a la inspección del domicilio para cerciorarse de que el testimonio del denunciante era verídico.

Y lo era. Los cadáveres presentaban heridas por arma blanca de mucha intensidad en las zonas superiores de los cuerpos -incluidos los cuellos- sin que ninguno fuese degollado, según describen fuentes del caso. «El hijo se ensañó especialmente con el padre», detallan fuentes policiales.

Y según observaron en la escena del crimen, dada la vestimenta de las víctimas, la policía maneja la hipótesis de que el presunto parricida cometiera los apuñalamientos en habitaciones distintas, lo que impediría que los familiares le hicieran frente juntos. Pudo incluso hacerlo con premeditación, ya que había encargado tres coronas funerarias a una floristería de la zona, según informa Efe.

Luis Miguel Briz tenía antecedentes por agresiones a miembros de su familia, según fuentes del caso. «Era un chico con varias carreras, y seguía estudiando más. Y su hermana era una conocida abogada del turno de oficio del pueblo», detalla Antonio Morán, concejal de Movilidad y Prevención del Ayuntamiento de Dos Hermanas, que en señal de duelo mostrará dos días las banderas del Consistorio a media asta.

Esta familia, que procedía de Ávila, no tenía más familiares en la población. Y los vecinos de la calle San José, que se mostraban este sábado impresionados con la noticia, coinciden en describirlos como muy reservados, con las puertas de la casa siempre cerradas.

«El padre, Donato, trabajó durante 20 años en la industria textil de la zona antes de jubilarse. Era un comerciante y un compañero de profesión ejemplar», declara José Navarro, dueño de otro establecimiento de confección de ropa. «Muy entregado a su profesión. Solo iba de casa al trabajo y del trabajo a casa, no salía más».

La noche del viernes los cadáveres fueron llevados al Instituto Anatómico Forense de Sevilla para realizarles la autopsia, después se trasladarán a Ávila para recibir sepultura, informa Europa Press. Luis Miguel permanecerá en las dependencias policiales de Dos Hermanas hasta el lunes, cuando se prevé que pase a disposición judicial. Ahora, las puertas flanqueadas por granito de la casa-panteón están precintadas.


El juez envía al triple asesino de Sevilla, al psiquiátrico penitenciario

Jorge A. Rodríguez – El País

3 de marzo de 2013

El juez encarcela a Briz, quien encargó tres coronas de flores antes del crimen.

El juez envió este domingo a un módulo psiquiátrico penitenciario a Luis Miguel Briz Torrico, de 34 años, el hombre que supuestamente mató el viernes a cuchilladas a sus padres y a su hermana en la casa familiar de Dos Hermanas (Sevilla).

El juez ha tomado esta decisión después de que la policía le comunicara dos macabros descubrimientos: que el supuesto homicida -con un alto coeficiente intelectual pero con un trastorno psiquiátrico genético- había encargado días antes del crimen tres coronas mortuorias en una funeraria local, y que acribilló a cuchilladas a sus familiares, quienes presentaban heridas en manos y brazos, en un intento desesperado de salvar sus vidas.

La juez de Instrucción número 3 de Dos Hermanas ha decretado el ingreso en prisión comunicada y sin fianza para Luis Briz por tres presuntos delitos de homicidio. El acusado había sido trasladado el sábado hasta la escena del crimen para intentar hacer una reconstrucción del triple asesinato.

Fuentes policiales indican que el supuesto homicida mató a sus padres, Donato Briz, de 65 años (quien presentaba un elevado número de heridas), y Ángela Torrico, de 64, en una habitación, y a su hermana, la abogada María Inmaculada Briz, de 37, en otra. Posteriormente, tras permanecer horas con los cadáveres, los reunió en el salón de la casa, de dos plantas, los tapó con una manta y se puso a limpiar la escena.

El homicida se marchó al juzgado de la localidad para contar que había matado a su familia en defensa propia. Luis Briz había sido detenido en 2003 por un delito de resistencia y su familia había presentado varias denuncias por desaparición de su domicilio, habiendo sido señalado por la policía como «persona enajenada desaparecida», según han confirmado fuentes policiales. Los vecinos aseguran que en los días previos al crimen se le había visto por las calles mascullando frases y pegando patadas al mobiliario urbano.

Las víctimas serán enterradas hoy en Santa María del Berrocal (Ávila), de donde eran originarias. El Ayuntamiento ha declarado tres días de luto oficial.


El parricida de Dos Hermanas había encargado tres coronas de flores

M. D. Tortosa – Diariosur.es

3 de marzo de 2013

La localidad sevillana de Dos Hermanas despertó ayer conmocionada ante la noticia del triple crimen que uno de sus vecinos cometió contra su propia familia en la céntrica calle de San José. Luis Miguel Briz Torrico, de 34 años, apuñaló hasta darles muerte a su padre, Donato Briz, de 64 años; su madre, Ángela Torrico, de 62, y a su hermana, María Inmaculada Briz Torrico, de 36 años.

Los hechos ocurrieron el jueves pero no se conoció hasta que el viernes por la tarde el presunto parricida se presentó en el juzgado de Utrera para confesar los terribles crímenes.

Miguel Briz fue detenido, pero ayer tarde aún no había pasado a disposición judicial. Varias fuentes municipales señalan que el presunto parricida sufre trastornos mentales de una enfermedad que al parecer también padecía algún familiar.

No obstante, produce escalofríos cómo preparó los crímenes. Ayer se supo por un vecino que el detenido había encargado con antelación tres coronas de flores en el establecimiento La Huerta de Palacio de Dos Hermanas, lo cual demuestra que había preparado los crímenes con premeditación.

Briz incluso permaneció junto a los cadáveres al menos 24 horas, tiempo en el que se entretuvo en limpiar y ordenar la casa. Colocó los tres cadáveres en la cama de una habitación y los cubrió con una manta. Así los encontró la policía cuando entró el viernes por la noche en el domicilio de los Briz, una familia oriunda de Ávila, pero que llevaba viviendo en la localidad nazarena treinta años.

Los vecinos describieron ayer al presunto parricida como una persona educada y amable, de aspecto normal, aunque todos conocían los problemas que padecía. Según Efe, Marisa Arenal, una vecina de la zona que conocía a la familia desde hace unos dieciocho años, ha contado que la policía había tenido que acudir en varias ocasiones al domicilio familiar porque al parecer el hijo «maltrataba a sus padres».

El detenido tiene estudios universitarios y se encontraba realizando un curso de postgrado. La familia era de posición holgada. El padre había regentado un comercio textil y la hermana ahora fallecida era abogada de oficio y bastante apreciada por su buen carácter. Los vecinos dicen que los padres eran católicos «muy creyentes».

El resultado de la autopsia de las víctimas aún no se conocía ayer. El Ayuntamiento de Dos Hermanas, que preside el socialista Francisco Toscano, ha declarado dos días de luto. El Ayuntamiento pudo por fin ayer localizar a los familiares más cercanos de las víctimas en Ávila, donde serán enterradas. La única familia en Sevilla es el hijo detenido.


Luis Miguel Briz asegura en el juicio que mató a sus padres y a su hermana en defensa propia

Doshermanasdiariodigital.com

17 de noviembre de 2014

Luis Miguel Briz Torrico, de 34 años de edad, ha asegurado hoy que mató con un cuchillo a sus padres y a su hermana en el domicilio familiar situado en Dos Hermanas porque actuaba en defensa propia, y ha reconocido que horas después del día en que los acuchilló, el 28 de febrero de 2013, mantuvo relaciones con una prostituta en un club, informa la agencia Efe.

En un juicio con jurado popular que se celebra desde este lunes en la Audiencia de Sevilla, el acusado, que padece una esquizofrenia paranoide genética diagnosticada desde 2003, ha sostenido que sus familiares le maltrataban física y psicológicamente desde pequeño y que sufría «paliza tras paliza» por cualquier motivo.

Durante la hora que ha durado su interrogatorio, el acusado ha calificado la relación con su familia como «oscura, lúgubre y tenebrosa», y ha justificado el ataque mortal contra sus padres y su hermana porque su padre le quiso atacar con un cuchillo con ánimo de matarle. Según ha explicado, la hermana, que también sufría esquizofrenia y que trabajaba como abogada, le agarró por atrás mientras su padre le pretendía atacar, aunque se zafó, cogió un cuchillo de la cocina y mató a los tres.

Primero, estando en el domicilio familiar situado en el número 10 de la calle San José de la localidad nazarena, atacó a la hermana en el cuello, luego a la madre, que padecía trastornos delirantes y a la que causó 28 heridas, y por último al padre, al que asestó 14 puñaladas, y ambos progenitores tenían numerosos cortes en los brazos y las manos que denotan una actitud de defensa, según la Fiscalía.

Tras el ataque, limpió la escena del crimen, puso los tres cadáveres juntos en la entrada «porque les quería» y los cubrió con una sábana, después durmió la siesta y acabó el día en un club nocturno, según ha relatado el acusado, que al día siguiente fue al juzgado para comunicar que en su casa había tres cadáveres.

La Fiscalía pide 57 años de cárcel por tres asesinatos y una indemnización a los tres hermanos del matrimonio asesinado de 172.036 euros, y considera la eximente completa de enajenación mental, por lo que reclama que cumpla la condena en un hospital psiquiátrico.

La acusación particular, que pide 60 años de cárcel, sostiene que el acusado no tenía su voluntad alterada y sabía «perfectamente» lo que hacía para acceder al dinero de sus padres, y ha solicitado 1,5 millones de indemnización para las dos hermanas y el hermano del matrimonio acuchillado.

El abogado defensor, que considera que la acusación particular busca «la herencia» pendiente, ha enmarcado la muerte de los familiares en una «trágica pelea», y ha solicitado que el dinero de la familia se destine a una clínica psiquiátrica en la que puedan curar al acusado.


El jurado halla culpable al parricida pero concluye que actuó enajenado

Elmundo.es

25 de noviembre de 2014

Un jurado popular ha declarado por unanimidad este martes culpable de tres delitos de asesinato a Luis Miguel Briz Torrico, acusado de matar a sus padres y su hermana en una vivienda unifamiliar de la localidad sevillana de Dos Hermanas el día 28 de febrero de 2013, pero le ha aplicado la eximente completa de enajenación mental.

En un veredicto hecho público en la mañana de este martes en la Audiencia Provincial de Sevilla, el jurado ha considerado culpable por unanimidad al acusado de haber causado «intencionadamente» la muerte de sus tres familiares y ha rechazado que lo hiciera en legítima defensa, tal y como el propio imputado alegó en su declaración en el juicio.

Asimismo, ha considerado probado que, al tiempo de cometer los hechos, Luis Miguel Briz tenía anuladas sus facultades intelectivas y volitivas y padecía una esquizofrenia paranoide crónica de carácter irreversible. Los miembros del jurado, asimismo, se han mostrado contrarios a que, en la sentencia, se pueda proponer al Gobierno la concesión del indulto total o parcial para el procesado.

El jurado ha considerado probado que los hechos tuvieron lugar «a hora no determinada» del 28 de febrero de 2013, cuando el acusado llegó a su domicilio y cogió un cuchillo de cocina de 19,5 centímetros de longitud y diez centímetros de hoja y «acometió de forma sorpresiva» a su hermana «con ánimo de matarla», propinándole una sola cuchillada que le provocó la muerte.

«De forma inesperada»

Seguidamente, los padres salieron del dormitorio de la vivienda y se encontraron con el imputado, quien, con el cuchillo todavía en sus manos, «se abalanzó sobre ellos de forma inesperada y les lanzó varias puñaladas con ánimo de causarles la muerte», de manera que primero atacó a su madre, a la que causó 28 heridas, y posteriormente a su padre, quien sufrió 14 heridas.

El jurado también ha considerado probado que, al día siguiente, sobre las 19,55 horas, el acusado se personó en los juzgados de Dos Hermanas «y le dijo al funcionario que había matado a su familia y que los cadáveres se encontraban en su casa».

Una vez conocido el veredicto, la Fiscalía y la acusación particular han solicitado para el acusado 57 años de prisión por tres delitos de asesinato, aunque como consideran que en este caso concurre la eximente completa de enajenación mental, han pedido que sean sustituidos por una medida de seguridad consistente en el internamiento para tratamiento médico en establecimiento psiquiátrico penitenciario por el tiempo de la condena.

De su lado, el abogado defensor del acusado, Luis López de Castro, ha solicitado que se establezca como medida de seguridad su internamiento en una clínica psiquiátrica particular que costearía el propio acusado al ser el heredero de los bienes.

Hay que recordar que, en el juicio, el acusado aseguró que mató a sus tres familiares en defensa propia porque «temía por su vida» después de ver cómo las víctimas se acercaban a él portando un cuchillo y con el objetivo de «matarle». «Si no actúo en defensa propia, el que está muerto hoy soy yo», reiteró una y otra vez.

Defensa propia

El acusado relató que el día 28 de febrero llegó a casa después de correr y, cuando entró, tanto su madre como su hermana le dedicaron «palabras insidiosas y malsonantes» y le dijeron que la casa «olía a porro», tras lo que subió a la planta de arriba, se duchó y volvió a bajar a la cocina para cenar.

Una vez en la cocina, el imputado dijo que «escuchó un ruido» en el pasillo de la vivienda, por lo que salió y pudo ver a sus padres saliendo de la habitación y portando un cuchillo con el que se dirigían hacia él mientras su hermana le «agarraba», por lo que lo volvió a la cocina y cogió un cuchillo con el que acabó la vida de su familia.

«Actué rápido y en defensa propia para poder protegerme, la única forma de salvar mi vida era actuar en defensa propia», repitió el acusado una y otra vez durante su declaración, en la que precisó que, una vez muertos sus padres y su hermana, a la que acometió «de frente», colocó los tres cuerpos juntos y los cubrió con una sábana «porque los quería mucho», tras lo que limpió con detergente las manchas de sangre existentes en el vestíbulo de entrada y en el pasillo de la cocina.

El acusado, que aseguró que se ha estado tomando diariamente las pastillas para su enfermedad mental desde que fue diagnosticado en 2003 de esquizofrenia paranoide, relató que, ya por la tarde, «intenté desahogarme y llorar», mientras que al día siguiente, y antes de acudir a los juzgados de Dos Hermanas a dar cuenta de los hechos, fue al centro de salud para que le curaran un corte que había sufrido durante la refriega en una de sus muñecas.

«Palizas» y «porrazos» desde pequeño

Durante su declaración, el acusado aseveró que la convivencia con su familia era «oscura, tenebrosa y lúgubre», por lo que «no se podía vivir en casa», y añadió que desde que tenía seis o siete años fue sometido a «palizas, tortazos, manotazos y porrazos en la cabeza», todo lo cual hacía que tuviera su voluntad «anulada». De hecho, precisó que, desde el 30 de enero de 2013, interpuso en los juzgados varias denuncias por «malos tratos».

El acusado, que se definió como una persona «respetuosa» y «obediente» -«nunca cogía dinero sin permiso de ellos»-, afirmó también que las víctimas «tenían una forma de ser bastante atravesada, no era clara», ya que «me trataban de forma desquiciante y violenta, y no con cariño ni respeto».


El parricida de Dos Hermanas, absuelto del triple asesinato por enajenación mental

Diariodesevilla.es

3 de diciembre de 2014

La Audiencia Provincial de Sevilla ha absuelto a Luis Miguel Briz Torrico de tres delitos de asesinato tras matar a sus padres y a su hermana en una vivienda unifamiliar de Dos Hermanas el 28 de febrero de 2013 al aplicarle la eximente completa de enajenación mental, pero le ha impuesto como medida de seguridad 25 años de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario.

Fuentes judiciales han informado de que, tras el veredicto emitido la pasada semana por el jurado popular, el magistrado -presidente, Ángel Márquez, ha absuelto al acusado de los tres delitos de asesinato que se le atribuían dada la eximente completa de enajenación mental que apreciaron los miembros del jurado.

En la sentencia, según las fuentes consultadas, se alude a que por cada asesinato le corresponderían 19 años de internamiento, tal y como pidieron Fiscalía y acusación particular, no obstante lo cual la Audiencia le impone como medida de seguridad su internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario por espacio de 25 años, que es el máximo legal permitido.

Las mismas fuentes han indicado a Europa Press que la Audiencia Provincial, en su sentencia, rechaza que el acusado pague indemnización alguna a los hermanos de sus padres, tal y como solicitaron las acusaciones, e impone las costas a Luis Miguel Briz.

Tras el veredicto, cabe recordar que la Fiscalía y la acusación particular pidieron para el acusado 57 años de prisión por tres delitos de asesinato, aunque como consideran que en este caso concurre la eximente completa de enajenación mental, solicitaron que fueran sustituidos por una medida de seguridad consistente en el internamiento para tratamiento médico en establecimiento psiquiátrico penitenciario.

De su lado, el abogado defensor del acusado, Luis López de Castro, pidió que se estableciera como medida de seguridad su internamiento en una clínica psiquiátrica particular que costearía el propio acusado al ser el heredero de los bienes.

En el veredicto, el jurado declaró culpable por unanimidad a Luis Miguel Briz de haber causado «intencionadamente» la muerte de su familia y rechazó que lo hiciera en legítima defensa, todo ello al tiempo que le aplicó la eximente completa de enajenación mental, pues dio por probado que en el momento de los hechos tenía anuladas sus facultades intelectivas y volitivas y padecía una esquizofrenia paranoide crónica de carácter irreversible.

El jurado consideró probado que los hechos tuvieron lugar «a hora no determinada» del 28 de febrero de 2013, cuando el acusado llegó a su domicilio y cogió un cuchillo de cocina de 19,5 centímetros de longitud y diez centímetros de hoja y «acometió de forma sorpresiva» a su hermana «con ánimo de matarla», propinándole una sola cuchillada que le provocó la muerte.

Seguidamente, los padres salieron del dormitorio de la vivienda y se encontraron con el imputado, quien, con el cuchillo todavía en sus manos, «se abalanzó sobre ellos de forma inesperada y les lanzó varias puñaladas con ánimo de causarles la muerte», de manera que primero atacó a su madre, a la que causó 28 heridas, y posteriormente a su padre, quien sufrió 14 heridas.

El jurado también consideró probado que, al día siguiente, sobre las 19:55 horas, el acusado se personó en los juzgados de Dos Hermanas «y le dijo al funcionario que había matado a su familia y que los cadáveres se encontraban en su casa».

En el juicio, el acusado aseguró que mató a sus tres familiares en defensa propia porque «temía por su vida» después de ver cómo las víctimas se acercaban a él portando un cuchillo y con el objetivo de «matarle». «Si no actúo en defensa propia, el que está muerto hoy soy yo», reiteró una y otra vez.

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