José Angel Cuadrado Fernández

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José Angel Cuadrado

El doble crimen de Cervo

  • Clasificación: Asesino
  • Características: Parricida
  • Número de víctimas: 2
  • Periodo de actividad: 13 de enero de 2014
  • Fecha de detención: Día siguiente
  • Fecha de nacimiento: 1961
  • Perfil de las víctimas: Su mujer, María José Suárez López, de 45 años, y su suegra, Adela López Ramos, de 72
  • Método de matar: Golpes en la cabeza con un palo
  • Localización: Cervo, Lugo, España
  • Estado: Condenado a 34 años de prisión el 16 de septiembre de 2015
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José Angel Cuadrado – Un hombre mata a estacazos en Lugo a su esposa y a su suegra

Pepe Seijo – El País

14 de enero de 2014

Fue casa por casa, dos viviendas anexas en el municipio de Cervo, en la costa de Lugo. Armado de una estaca, el hombre, de 52 años, propietario de una pequeña empresa de construcción, acabó a golpes con la vida de su esposa, de 44 años, y de su suegra, de 72. A continuación llamó a los servicios de emergencia para comunicar los hechos y se dio a la fuga con su coche.

La Guardia Civil le localizó horas después a unos 60 kilómetros de distancia, en el puente que une Galicia con Asturias. El matrimonio llevaba unos 15 años casado y no tenía hijos.

El supuesto homicida, José Ángel Cuadrado Fernández, llamó a los servicios de emergencia de Cervo sobre la una de la tarde para anunciar que había matado a su esposa y a su suegra y que tenía intención de suicidarse.

La Guardia Civil descubrió los cadáveres en las viviendas de cada una de las mujeres. La hija, una profesora de Religión en el colegio público del vecino municipio de O Valadouro, estaba en el piso en el que convivía el matrimonio, en un edificio donde también reside otro hermano de la víctima. Fue encontrada boca abajo en el suelo en medio de un gran charco de sangre. En el dormitorio de la vivienda de su madre, una casa unifamiliar situada a escasos metros, los agentes hallaron el otro cuerpo, tendido sobre la cama en el dormitorio.

La Guardia Civil puso en marcha a continuación un amplio despliegue por toda la costa de Lugo hasta llegar a Asturias. Los investigadores habían comprobado que su teléfono móvil continuaba encendido y que había llamado y enviado mensajes después de comunicar los crímenes a los servicios de emergencia.

Cuando la Guardia Civil trataba de localizarlo siguiendo esa pista, sobre las seis y media de la tarde, un transeúnte que había tenido noticia de las alertas difundidas a través de los medios de comunicación vio el vehículo del supuesto homicida, un Honda Acor de color azul, en el Puente de los Santos, que une las localidades de Ribadeo, en Lugo, y Vegadeo, en Asturias. Cuadrado Fernández fue detenido sin que opusiese resistencia.

Según fuentes próximas a la investigación, el hombre confesó los crímenes. A su esposa le propinó numerosos estacazos por todo el cuerpo y, según su testimonio, la apuñaló también en el cuello. La madre presentaba estacazos mortales en la zona frontolateral. «Eran gente trabajadora, familias muy queridas y conocidas en el pueblo», declaró el alcalde de Cervo, Alfonso Villares. «Todos los que los conocíamos estamos conmocionados, sin capacidad de reacción, porque no hay nada que pueda explicar esto».

No constan denuncias previas por malos tratos en el matrimonio. La esposa del homicida confeso había estudiado Magisterio y ejerció de catequista en la parroquia de Cervo antes de lograr un contrato como profesora de Religión.


Detenido un constructor que huyó tras matar a golpes a su mujer y a su suegra en Cervo

U. Foces / M. Fontán – Farodevigo.es

15 de enero de 2014

«He matado a dos mujeres». Con esta frase José Ángel Cuadrado Fernández, de 52 años y propietario de una pequeña empresa de construcción en el municipio de Cervo (Lugo), comunicaba ayer por la mañana a las fuerzas de seguridad el homicidio de su esposa y de su suegra en dos viviendas colindantes en la localidad lucense.

Tras amenazar con suicidarse se dio a la fuga, pero tras un amplio dispositivo policial y el aviso de un vecino la Guardia Civil logró capturarle pasadas las seis de la tarde en la parte asturiana del Puente de los Santos, que une Galicia y Asturias, donde había abandonado su vehículo.

El presunto homicida admitió ante los agentes que lo trasladaron al cuartel de Burela que mató a golpes con un palo a su suegra, Adela López Ramos, de 72 años, y con un palo y un cuchillo a su mujer, María José Suárez López, de 45 años de edad.

Los cuerpos de ambas mujeres fueron localizados sobre el mediodía en sus respectivos domicilios. La madre apareció en su cama en una pequeña vivienda situada a pocos metros del edificio en el que residían sus dos hijos, la fallecida, que ocupaba la segunda planta, y su hermano, que vivía en el piso de abajo con su familia.

En el domicilio del matrimonio fue hallado el cuerpo sin vida de María José Suárez, su cuerpo estaba en el suelo del cuarto de estar en medio de un gran charco de sangre. Se sospecha que las muertes pudieron producirse en la noche del día anterior ya que la mujer del supuesto homicida vestía botas y chaqueta, como si acabara de llegar de la calle, mientras que su madre estaba acostada.

El levantamiento de ambos cadáveres no se produjo hasta bien entrada la tarde, después de que el forense, la autoridad judicial y los técnicos policiales inspeccionasen el lugar del crimen y recogiesen pruebas. En principio, y a falta del informe de la autopsia, todo apunta que las mujeres fueron golpeadas con una estaca. También los forenses fijarán la hora de la muerte de las víctimas y cual de ellas falleció primero.

Desde que se autoinculpó del crimen, la Guardia Civil trató de localizar a José Ángel Cuadrado. A las 18.30 horas los agentes hallaron su coche en las inmediaciones del Puente de los Santos, entre los municipios de Ribadeo (Lugo) y Castropol (Asturias). Poco después era localizado muy cerca el constructor que fue arrestado sin oponer resistencia en el municipio de Castropol.

Aunque finalmente la pista aportada por el testigo fue decisiva, la Guardia Civil había recibido autorización judicial para rastrear su móvil, porque el sospechoso lo mantuvo encendido desde la mañana e incluso hizo algunas llamadas más y mandó mensajes desde su teléfono después de autoinculparse del crimen.

El detenido fue trasladado a los calabozos de la Comandancia de Burela, a la espera de su paso a disposición del Juzgado Número 1 de Viveiro, que se ha hecho cargo de la instrucción de la causa y ha decretado el secreto de sumario.

María José Suárez López, que estudió Magisterio y fue catequista en su parroquia, había trabajado en el Punto de Atención Infantil del Ayuntamiento de Cervo y en estos momentos impartía clases de religión en el colegio de O Valadouro.

La víctima llevaba unos quince años casada con el sospechoso y el matrimonio no tenía hijos. La Delegación del Gobierno señaló que «no hay constancia de que la víctima hubiese presentado denuncias previas» por malos tratos contra su marido.

El alcalde de Cervo, Alfonso Villares, definió a esta mujer como «una gran trabajadora y una gran persona». El regidor local afirmó que este suceso ha provocado «una gran conmoción en el pueblo», porque todo el mundo «conocía a la familia y a estas dos mujeres». «Son cosas que no se explican, que son imposibles de pensar», manifestó a la agencia Efe.

En cuanto a su madre, Adela López Ramos, de 72 años, quedó viuda hace más de dos décadas al fallecer su marido, que era marinero, en un accidente de tráfico.

La Delegación del Gobierno en Galicia y la Diputación Provincial expresaron a través de comunicados su «repulsa» por este suceso, mientras que el Ayuntamiento de Cervo convocó una concentración contra la violencia de género a las doce del mediodía ante la Casa Consistorial. A últimas horas de la noche de ayer José Ángel Cuadrado declaraba en el cuartel de Burela, un interrogatorio que ese preveía extenso ya que se habría mostrado colaborador con los agentes.


El asesino confeso de su mujer y su suegra pasa a disposición judicial

Natalia Puga – Elmundo.es

15 de enero de 2014

El único detenido por el doble crimen de Cervo (Lugo), José Ángel Cuadrado Fernández, ha confesado este miércoles en el cuartel de la Guardia Civil de Burela que mató a su mujer y a su suegra utilizando una estaca de las habitualmente utilizadas en la construcción y que en el caso de su esposa la remató con un cuchillo en la zona del cuello.

El hombre fue puesto a disposición judicial alrededor de las 17.00 horas de este miércoles, pero previamente, por la mañana, ya había confesado el doble crimen en el cuartel y explicado sus razones.

Fuentes de la investigación han indicado que el hombre relató a la Guardia Civil que tiene una pequeña empresa de construcción y en los últimos tiempos tenía graves problemas económicos, de modo que decidió acabar con la vida de su mujer y de su suegra porque «no» quería «hacerlas sufrir».

Fuentes oficiales de la Comandancia de la Guardia Civil de Lugo han confirmado que se produjo esta confesión durante el interrogatorio realizado al detenido en presencia de su abogado ante la Policía Judicial y que la principal hipótesis de la investigación apunta a que el hombre supuestamente las mató a ambas usando una especie de palo localizado en el lugar del crimen, pero a falta del resultado de la autopsia no se puede determinar oficialmente el uso del citado cuchillo.

Durante la poco más de hora y media que duró su declaración, el hombre relató que temía que los problemas económicos que padecía podían salpicar a su familia y él, que aseguró mantener un muy buena relación con su mujer y su suegra, «no quería» que ambas lo pasaran mal y decidió matarlas. Fuentes cercanas al caso señalaron que el hombre relató ante los investigadores que tenía intención de suicidarse posteriormente.

Los investigadores localizaron en el domicilio que el detenido compartía con su esposa una especie de palo o mazo de un metro de largo y diez centímetros de ancho que podría haber usado para acabar con la vida de su suegra, Adela López Ramos (72 años) mientras estaba tumbada en la cama y de su mujer, María José Suárez López (45), cuando estaba en el salón del domicilio familiar. Ambas casas están contiguas.

A lo largo de la mañana de este miércoles los forenses están realizando la autopsia de ambos cuerpos, que los investigadores esperan recibir a lo largo de este miércoles para completar el atestado del doble crimen.

El informe forense deberá determinar las causas de ambas muertes y también el momento en que se produjeron, pues los cadáveres fueron localizados pasadas las 13.00 horas del martes, pero se baraja que el crimen pudo haberse perpetrado ya en la noche del lunes al martes o incluso el lunes a lo largo del día.

Ante el juez

José Ángel Cuadrado Fernández, empresario de la construcción de 52 años supuestamente acuciado por las deudas, fue arrestado sobre las 18.30 horas del martes en el puente de Os Santos, en la frontera entre Galicia y Asturias, pero en el lado asturiano, hasta donde habría huido tras llamar a la Guardia Civil para confesar el crimen y su intención de suicidarse. No opuso resistencia al arresto.

Tras pasar la noche en el cuartel, este miércoles prestó declaración y desde pasadas las 17.00 horas de la tarde fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción número 1 de Viveiro para que preste declaración. El juez ya ha solicitado las primeras diligencias de instrucción y decretado el secreto de sumario.

Los investigadores confían en que el resultado de la autopsia ya esté cuando preste declaración ante el juez, pues será importante para determinar si el único detenido y sospechoso por el doble crimen habría cometido dos delitos de homicidio o, por el contrario, se ensañó con sus presuntas víctimas y está acusado de dos asesinatos.

El caso está siendo abordado como violencia de género y los investigadores señalan que la mujer del detenido, profesora de religión, no había presentado ninguna denuncia previa. Las dos víctimas serán enterradas mañana jueves en el cementerio de Cervo tras ser veladas en el tanatorio de Burela.


Las mujeres asesinadas en Lugo llevaban muertas más de 28 horas

Pepe Seijo – El País

15 de enero de 2014

El examen forense sitúa la hora de la muerte de las dos mujeres, madre e hija, asesinadas en Cervo (lugar de Riocabo, parroquia de Leiriz) entre las 8 y las 9 del lunes, y quien avisó de lo ocurrido, el propio autor confeso de la matanza, tardó 28 horas en dar la alerta con una llamada a los servicios de emergencias.

Después, las víctimas, suegra y esposa del detenido, fueron halladas por los agentes de la Guardia Civil en sus respectivos domicilios, que son contiguos. Fuentes de la investigación confirmaron que la primera mujer en ser asesinada fue la de 72 años y posteriormente su hija, una profesora de religión de 44 años.

Estas mismas fuentes apuntan a que las deudas pueden estar detrás del doble crimen, cuyo autor confeso es José Ángel Cuadrado Fernández, de 52 años que ha sido enviado a prisión comunicada y sin fianza por el juez tras volver a reconocer los hechos en sede judicial.

Las dos armas empleadas, un palo y un cuchillo que empleó contra su mujer pero no contra su suegra, están en poder de la Guardia Civil. Los investigadores creen que Cuadrado, natural de Lourenzá, se hallaba desesperado por la situación económica de su empresa de construcción y que esto podría haberlo trastornado y relacionarse con el doble crimen. «Estaba sin un duro», comentan fuentes de las pesquisas.

Desde las nueve y media y hasta poco después de las 11 de la mañana, en el cuartel de Burela, donde pasó la noche, fue desgranando todo lo que pasó hasta que fue detenido en un acceso del Puente de los Santos, en la zona asturiana, el martes al filo de las seis y media de la tarde.

Las mujeres murieron el lunes, y el presunto criminal dio la voz de alarma al día siguiente, transcurridas 28 horas. Aseguró a los agentes que «no quiso hacerlas sufrir», pero se ensañó sobre todo con su pareja. Después de apalearla, como a su suegra, la acuchilló en el cuello. El presunto asesino dejó los cuerpos, el de su mujer rodeado de un gran charco de sangre, en los lugares donde murieron. Los investigadores intentan aclarar si en su huida tenía intenciones suicidas.

A su esposa le apaleó todo el cuerpo y la apuñaló también en el cuello, tal y como confesó. La madre presentaba estacazos mortales en la zona frontolateral. La hija, una profesora de Religión en el colegio público del vecino municipio de O Valadouro, estaba en el piso en el que convivía el matrimonio, en un edificio donde también reside otro hermano de la víctima. Mañana jueves serán enterradas las dos mujeres.

En A Mariña se han multiplicado las concentraciones silenciosas contra la violencia de género. Mañana jueves serán enterradas las mujeres. La más numerosa, con más de un centenar de personas, se celebró ante el concello cervense, con su alcalde, Alfonso Villares, vecino de la familia, presidiendo un acto hasta el que se acercaron la delegada territorial de la Xunta, Raquel Arias, el presidente de la Diputación y secretario general de los socialistas gallegos, José Ramón Gómez Besteiro, y el subdelegado del Gobierno, Ramón Carballo. Villares fue el encargado de leer un comunicado en este acto que transcurría en silencio. Apeló a la «impotencia», el «dolor» y la «consternación» ante un acto «injustificable».

Lugo vuelve a registrar las primeras víctimas del año en España como ocurrió en 2013, cuando una mujer de nacionalidad rumana murió a manos de su pareja en la capital provincial.


El asesino de Cervo mató a su mujer y a su suegra un día antes de autoinculparse

U. Foces – Farodevigo.es

16 de enero de 2014

La mujer y la suegra del constructor José Ángel Cuadrado Fernández, de 52 años, fueron asesinadas un día antes de que el homicida confeso llamara a las fuerzas de seguridad para autoinculparse y alertar de la muerte de ambas mujeres en el domicilio familiar de Cervo, según el informe preliminar de la autopsia.

El empresario realizó la llamada teléfonica el martes, sobre la una de la tarde, momento en el que se dio a la fuga, y los forenses fijan la hora de la muerte de las víctimas se fija entre las 8 y las 9 de la mañana del lunes.

El doble homicida, que ingresó anoche en la prisión de Bonxe acusado de dos delitos de asesinato tras declarar ante el juez, pretendía que «no sufrieran» sus problemas económicos, a tenor de su declaración judicial, y las mató brutalmente a golpes con un palo. Con su mujer, aseguró, usó también un cuchillo. Las dos posibles armas del crimen han sido recuperadas por la Guardia Civil.

José Ángel Cuadrado Fernández, como ya había hecho antes ante la Guardia Civil, confesó al juez de guardia de Viveiro con muchas incongruencias que mató a su mujer, María José Suárez López, de 45 años, y a su suegra, Adela López Ramos, de 72 «para no hacerles daño» o «verlas pasar apuros económicos» dados los problemas financieros por los que atraviesa.

Su intención era, aseguró, quitarse la vida después de matarlas y lo intentó dos veces, una de ellas en el Puente de los Santos donde fue detenido el martes por la tarde tras cinco horas de intensa búsqueda, pero finalmente no tuvo valor.

El constructor negó desavenencias conyugales o discusiones de pareja -no constan denuncias por malos tratos- y aseguró que tenía buena relación tanto con su mujer como con su suegra. La investigación apunta que ésta última fue la primera en morir, al parecer de un fuerte golpe en la cabeza con una estaca de obra -un metro de largo y diez centímetro de diámetro- mientras todavía estaba acostada en su cama.

Después, José Ángel Cuadrado fue en busca de su mujer a la que golpeó con el mismo palo en el cuarto de estar a la vez que le habría causado algún corte en el cuello, lo que lleva a los investigadores a hablar de ensañamiento.

Ni el hermano de María José Suárez, que vive en la planta baja de la vivienda que ocupaba el constructor, ni ningún vecino vio ni oyó nada raro. Algunas personas se extrañaron de que las mujeres no contestaran ni a la puerta ni al teléfono, pero no sospecharon nada.

Durante todo el día de ayer se sucedieron concentraciones de repulsa por este crimen machista en distintas ciudades de Galicia a los que se sumaron autoridades locales y autonómicas. En Vilalba, en el homenaje a Manuel Fraga, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo pidió un minuto de silencio en memoria de las dos mujeres.

El alcalde de Cervo recordó que en lugares «tan pequeños» se establecen unas relaciones de «afectividad» entre «todas las familias» que vienen «desde generaciones pasadas», lo que hace todavía mayor «el dolor que ahora mismo» siente toda «la sociedad cervense» por la muerte violenta «de estas dos buenas personas».


Esta mañana se reconstruyeron los hechos del doble crimen de dos mujeres en Cervo

M. G. Balseiro – Lavozdegalicia.es

25 de enero de 2014

José Ángel Cuadrado Fernández, autor confeso del doble crimen de Cervo, en el que murieron brutalmente asesinadas su mujer, María José Suárez, de 44 años, y su suegra, Adela López, de 77, regresó en la mañana de ayer al escenario en el que cometió los asesinatos.

Así, once días después del crimen, y diez de su detención en el puente de los Santos, Cuadrado fue trasladado desde la prisión de Bonxe a la vivienda de Riocovo para reconstruir lo acontecido aquella trágica mañana del lunes 13 de enero.

Con él accedieron a las dos viviendas en las que ocurrieron los hechos la titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Viveiro, un miembro de la Fiscalía de Mondoñedo y agentes de la Policía Judicial de Burela y Lugo, expertos en homicidios, todo ello ante la presencia de su abogada, Adriana Santos.

La reconstrucción fue, según trascendió, un calco del relato que hizo, al menos en tres declaraciones, José A. Cuadrado ante la Guardia Civil en Burela y en el Juzgado de Viveiro tras su detención. En ellas reconoció haber matado a ambas mujeres «porque no quería que sufrieran», ante el embargo anunciado de su casa por deudas a la Seguridad Social que pueden llegar a 140.000 euros. Así, rehízo el camino de aquella trágica mañana de lunes en apenas 35 minutos, sin que hubiera sorpresas en el nuevo relato de los hechos.

Cogió los palos en el trastero

Primero, accedió a la vivienda que compartía con su mujer, en el primer piso de la casa, y en cuya planta baja residía un hermano de una de las víctimas e hijo de la otra y su familia. Después, Cuadrado se dirigió a la pequeña vivienda independiente, situada en la zona trasera del jardín, en la que residía su suegra.

También realizaron una breve visita a una construcción anexa a esta vivienda, en la que se guardaban aperos de jardín y otros elementos, y donde parece ser que se hizo con las dos estacas que utilizó para acabar con la vida de ambas mujeres. Por último, volvió al piso en el que mató a su mujer, y donde permaneció durante más tiempo.

La cronología de los hechos confirmada fue que sobre las ocho salió de su piso en pijama, se hizo con el palo, entró en la vivienda en la que dormía su suegra, la mató, y después, volvió a su piso, donde esperó a que su mujer saliera del baño, la golpeó con el segundo palo cuando ella entraba en el salón y después, pensando que no estaba muerta la remató con un cuchillo que cogió en la cocina de la vivienda.

Después abandonó el piso. La jueza no consideró oportuno ayer reconstruir lo que hizo en las horas posteriores al doble asesinato hasta que hace la llamada, a la una de la tarde del martes, en la que ya dijo que había matado a las dos mujeres, poniendo en marcha a los servicios policiales y sanitarios que ya constataron que ambas estaban muertas.

Esposado y cabizbajo

José A. Cuadrado llegó al escenario del crimen esposado, cabizbajo, y con la misma cazadora de cuero que vestía cuando fue detenido. Asegura estar arrepentido por haber matado a su mujer y a su suegra, incluso lloró en varias ocasiones relatando los hechos.

El titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Viveiro fue el que dictó en la tarde del miércoles 15 de enero su ingreso en prisión comunicada y sin fianza, imputado como supuesto autor de los dos asesinatos. Ahora instruye el número 2, que asume los casos por violencia doméstica.

El doble crimen de Cervo generó una gran conmoción en el entorno en el que se movían tanto el presunto autor de los asesinatos como las víctimas por la buena imagen que transmitían como pareja y por el carácter del asesino confeso.

Se niega además, según trascendió, a que su defensa tramite un recurso de libertad que le permitiera un hipotético abandono de la cárcel. Tras la reconstrucción de los hechos ayer, el siguiente paso es la declaración que puedan prestar familiares y otras personas cercanas.


El acusado de asesinar a su mujer y su suegra en Cervo acepta 34 años

Europa Press

17 de septiembre de 2015

José Ángel C.F., acusado de asesinar a su mujer y a su suegra en enero de 2014 en la localidad luguesa de Cervo, aceptó los 34 años de cárcel de pena que pedía para él la Fiscalía por los hechos. La aceptación se produjo en una vista en la Audiencia Provincial de Lugo que se celebró este miércoles, según han informado a Europa Press fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).

Fiscalía, en concreto, pedía por cada uno de los dos delitos de asesinato la pena de 17 años de prisión, con la accesoria de inhabilitación absoluta durante el tiempo de duración de la condena. Además, solicitaba que el acusado indemnizase a los herederos legales de María Adela L.R. en algo más de 124.000 euros y a los de María José S.L. en unos 48.000 euros.

Los hechos por los que se condena a este hombre se produjeron en la mañana del 13 de enero de 2014, cuando José Ángel C.F., sin antecedentes penales, se levantó de la cama en su domicilio «y sin que conste suficientemente acreditado el motivo», según Fiscalía, se dirigió a la vivienda de su suegra, de 72 años, y le propinó «un fuerte golpe en la cabeza con un trozo de madera» mientras dormía.

«Acto seguido, el acusado se diría de nuevo a su vivienda y esperaba a que su mujer de 44 años de edad saliera de la ducha y se arreglara para irse a trabajar», relata el escrito de acusación.

«En el momento que María José entraba en el salón y se agachaba para coger el bolso, el acusado cogía el palo que previamente había sacado del garaje y que luego había escondido en la cocina y con idéntico ánimo de terminar con su vida se aproximaba a esta aprovechando que estaba de espalda», señala.

Así, el texto recoge que «de forma sorpresiva» le dio un fuerte golpe en la cabeza con un palo «de idénticas dimensiones que el primero», lo que provocó que la esposa cayera al suelo inconsciente «fruto del impacto».

A continuación, el acusado fue a la cocina, cogió un cuchillo, regresó al salón y se lo clavó a la mujer en el cuello, para asegurarse con ello de su muerte.

Un día después, llamó al cuartel de la Guardia Civil de Burela y confesó a los agentes haber matado a su mujer y a su suegra, que tenía otro hijo. Mientras, la pareja del acusado no tenía descendencia.

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