Joanna Dennehy

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Joanna Dennehy

Los asesinatos de las zanjas

  • Clasificación: Asesina en serie
  • Características: «Maté para ver cómo me sentía, para divertirme (…) Luego le cogí el gusto»
  • Número de víctimas: 3
  • Periodo de actividad: 19 - 29 de marzo de 2013
  • Fecha de detención: 2 de abril de 2013
  • Fecha de nacimiento: 1982
  • Perfil de las víctimas: Kevin Lee, de 48 años / Lukasz Slaboszewski, de 31 / John Chapman, de 56
  • Método de matar: Apuñalamiento
  • Localización: Peterborough, Inglaterra, Gran Bretaña
  • Estado: Condenada a cadena perpetua el 28 de febrero de 2014
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Joanna Dennehy – Una mujer británica admite haber matado a tres hombres a puñaladas

ABC.es

19 de noviembre de 2013

Una británica de 31 años se declaró hoy culpable ante un tribunal de Londres de haber matado a puñaladas a tres hombres cuyos cuerpos se encontraron este año en diversas zanjas en la zona de Cambridgeshire, en el centro de Inglaterra.

Joanna Dennehy, nacida en la ciudad de Peteborough, admitió haber cometido la serie de asesinatos y reconoció asimismo los cargos adicionales por haber intentado matar a otros dos hombres.

Los cuerpos de Lukasz Slaboszwski, de 31 años; Kevin Lee, de 48, y John Chapman, de 56, fueron hallados entre marzo y abril de este año en diversas zanjas apartadas varios kilómetros de las poblaciones de Newborough y Thorney, a las afueras de Peteborough.

Ante la corte penal de Old Bailey, el abogado de Dennehy afirmó que no había «anticipado» el desarrollo de la vista en la que la acusada admitió los cargos ante el magistrado Nigel Sweeney.

«Me he declarado culpable y eso es todo», dijo ante el juez Dennehy, que compareció al lado de su novio, Gary Richards, un hombre de 2,2 metros de altura que por su parte negó tres cargos por evitar un entierro digno y dos por intento de asesinato.

Dennehy fue detenida después de que la policía divulgara en abril una fotografía suya y una descripción en la que se advertía de que la sospechosa de las tres muertes lucía un peculiar tatuaje de una estrella bajo su ojo derecho.


Cadena perpetua para psicópata inglesa que asesinó a tres hombres

Cooperativa.cl

28 de febrero de 2014

La mujer mujer no mostró «ningún arrepentimiento» por sus múltiples crímenes.

La inglesa Joanna Dennehy cumplirá cadena perpetua tras ser declarada culpable del asesinato, en 2013, de tres hombres y de dos tentativas de asesinato.

Dennehy, de 31 años y diagnosticada con psicopatía, admitió en una audiencia haber matado a puñaladas el pasado año, durante un periodo de diez días, a tres varones cuyos cuerpos se encontraron en diversas zanjas en la zona de Cambridgeshire, en el centro de Inglaterra.

Al pronunciar hoy su fallo, el Tribunal Penal de Old Bailey en Londres calificó a Dennehy como «mentirosa compulsiva», además de «cruel, calculadora, maliciosa y manipuladora».

También destacó que la mujer no había «ningún arrepentimiento sincero; todo lo contrario».

Los cuerpos de las víctima mortales, Lukasz Slaboszwski, de 31 años; Kevin Lee, de 48, y John Chapman, de 56, fueron hallados entre marzo y abril del pasado año en diversas zanjas apartadas varios kilómetros de las poblaciones de Newborough y Thorney, a las afueras de Peterborough.

La acusada fue detenida después de que la policía divulgara en abril de 2013 una fotografía suya y una descripción en la que se advertía de que la sospechosa de las tres muertes lucía un peculiar tatuaje de una estrella bajo su ojo derecho.

Mientras la policía empezaba una búsqueda a nivel nacional, la asesina condujo 225 kilómetros hacia Hareford, en el centro de Inglaterra, donde apuñaló al azar a otros dos varones que paseaban perros, si bien estos «milagrosamente sobrevivieron», según apuntó hoy el juez.

Penas para los cómplices

Uno de los cómplices de Dennehy, Gary Richards, de 47 años, fue sentenciado a cadena perpetua por los intentos de asesinato de Robin Bereza y John Rogers en Hereford en una vista anterior celebrada en la Corte de Magistrados de Cambridge, el 12 de febrero.

Leslie Layton, de 37, otro de sus cómplices, también recibió una sentencia de 14 años de cárcel por evitar un funeral digno y alterar el curso de la justicia, mientras que un tercer hombre, Robert Moore, fue condenado a tres años de cárcel por ayudar a Dennehy.


Asesina en serie condenada a cadena perpetua bromea durante y después del juicio

Benito Kozman

12 de marzo de 2014

Se ha sabido que después de llevar a cabo su tercer asesinato, llamó a un amigo para cantarle un tema de Britney Spears: «Oops I dit it again».

Ahora Joanna Dennehy, de 31 años, natural de Peterborough, una ciudad enclavada a 125 kilómetros al norte de Londres, ha sido sentenciada a cadena perpetua por el asesinato premeditado de tres hombres y la agresión no menos sangrienta sobre otros dos que milagrosamente se salvaron.

Sin embargo, lo que parecería ser un escenario de tristeza fue para Joanna un momento de risas y bromas. De muy poco valió que se le recordara que en el plazo de tan solo 10 días había asesinado en Peterborough a Lukasz Slaboszewski, de 31 años, con quien al parecer llevaba una relación amorosa; al propietario de su casa, Kevin Lee, de 48 años, también tras una fase de insinuaciones sexuales; y finalmente a su compañero de piso John Chapman, de 56 años, un veterano de la Guerra de las Malvinas.

El cuerpo de Lee fue encontrado en una zanja en Newborough, con un vestido negro de lentejuelas y el trasero al descubierto.

También constó en el sumario que Dennehy había apuñaleado repetidamente a John Rogers y a Robin Bereza, dos personas que paseaban con sus perros, escogidas al azar por ella en Hereford, a 180 kilómetros de su ciudad de residencia. Todo esto entre marzo y abril del pasado año.

Tras haberse declarado culpable de los cinco actos que se le imputaban, Joanna Dennehy admitió no sentir ningún remordimiento, aunque no dio detalles de los móviles que la condujeron a convertirse en una asesina en serie en un periodo de tiempo tan estrecho. «Maté para ver cómo me sentía, para divertirme (…) Luego le cogí el gusto» -fueron sus palabras ante la psiquiatra que estudió su comportamiento con vistas al juicio.

Las palabras del juez Spenser fueron categóricas, cuando describió a esta madre de dos hijos como una «asesina en serie cruel, calculadora y manipuladora», que asesinó para «gratificar su propia lujuria sádica de sangre».

Según un vídeo que ha circulado inconteniblemente por los medios de prensa y las redes sociales, Joanna Dennehy ya había dado muestras de su carácter frío cuando fue arrestada y conducida a la estación de la policía en Hereford, tan solo 40 minutos después de haber atacado a Rogers, de 56 años, y a Bereza, de 63.

Ahora su actitud se ha repetido. La psicópata murmuró varias frases y sonrió durante y después de su juicio, según reportes de la prensa inglesa.

Se trata de la tercera mujer que un jurado inglés considera suficientemente peligrosa como para nunca más ser puesta en libertad. La primera, Myra Hindley, condenada a perpetuidad por una serie de asesinatos entre 1964 y 1965, murió de un infarto en prisión, en 2002; y la segunda, Rosemary West, juzgada por el asesinato de doce jóvenes mujeres, entre 1973 y 1978, continúa en prisión.


Joanna Dennehy – Como mantis religiosa

José Luis Durán King

16 de agosto de 2014

Sonriente… así se mantuvo todo el tiempo la británica Joanna Dennehy desde que fue detenida y hasta su presentación en Old Bailey, la corte por la que han desfilado los homicidas seriales más notorios de Inglaterra.

Pero, además de repartir sonrisas a diestra y siniestra, la desparpajada mujer de 31 años demostró que para ella la vida es una concatenación de bromas.

Cuando los policías que la escoltaron durante su aprehensión mostraron su sorpresa ante la belleza de la detenida, ésta dijo: «Pudo ser peor. Pude ser voluminosa, gorda, negra y fea», refiriéndose al físico de la mayoría de las delincuentes que desfilan por los cuarteles policiacos.

En un vídeo que fue distribuido por las autoridades a los medios, Dennehy señala: «Asesinar y asesinar no es nada. Es como ir a una parrillada de domingo».

La simpatía que desplegó la detenida fue de gran utilidad para el equipo psiquiátrico institucional que ha estado pendiente del caso.

Dennehy es una psicópata que mató por placer. El representante de la parte acusadora explicó, mientras la miraba de forma acusadora: «Dice sentir remordimiento por lo que hizo. No tengo motivos para rechazar esa declaración. Usted es una homicida serial cruel, calculadora y manipuladora».

Joanna Dennehy asesinó a tres hombres, incluyendo a su amante en turno, Kevin Lee, de 48 años, en una saga que duró 10 días, del 19 al 29 de marzo de 2013.

Aunque no participaron de forma directa en los crímenes, los tres acompañantes de correrías de la mujer -Gary Stretch, de 40 años, Leslie Layton, de 36 y Tobert Moore, de 56- , recibieron condenas que van de tres a 14 años de prisión.

En las fotografías que los investigadores decomisaron en el departamento de Dennehy se ve a una mujer atractiva, orgullosa de sus tatuajes, altiva en la mirada, y en algunas de las imágenes posa con enormes cuchillos tipo cazador.

De hecho, los tres hombres fueron asesinados de certeras y repetidas puñaladas en el corazón. Todos eran conocidos de la homicida. Los atrajo a sus citas mortales con mensajes de texto que prometían sexo, alcohol y drogas. Y así fue, solo que Dennehy nunca aclaró que la muerte señalaría el fin de la fiesta.

El amante de Dennehy fue asesinado en el interior de su casa. La mujer y dos de sus acompañantes introdujeron el cuerpo en el maletero de un auto y condujeron hasta un callejón aislado de Peterborough, Cambridgeshire, donde arrojaron el cadáver. Una adolescente atestiguó la maniobra, pero Dennehy no tuvo empacho en mostrarle a la víctima asesinada.

Los datos aportados por la joven fueron cruciales para lograr la detención de la asesina y sus acompañantes.

Durante el regreso al centro de la ciudad, los criminales se metieron a un cementerio donde practicaron un trío sexual sobre una de las tumbas.

En la corte, la mujer tuvo un momento de preocupación por lo que había hecho, al preguntar a los investigadores cómo estaba el perro de una de sus víctimas. Dijo que el animal solo había sido «un testigo inocente de los hechos».

Al ingresar a prisión, Dennehy apeló a sus derechos humanos para que no le quitaran el piercing que lucía en uno de los labios. Exigió, asimismo, que no le asignaran un uniforme de suicida. «Estoy a gusto con la ropa que traigo», añadió.

Dennehy es una de las tres homicidas seriales que han merecido prisión de por vida en la historia del crimen británico.

Las otras dos son Myra Hindley, quien junto con su novio Ian Brady mató a cinco menores durante los años 60; y Rosemary West, una practicante de magia negra que en compañía de su esposo, Fred West, asesinó a 12 adolescentes femeninas, entre ellas una de las hijas de un matrimonio anterior, y otra que concibió con Fred.


Joanna Dennehy: la hembra alfa

José Luis Durán King

21 de febrero de 2015

Más que con los asesinos hombres, Reino Unido mantiene un romance de hace muchas décadas con las mujeres asesinas. Es cierto, el símbolo del homicidio serial británico es masculino, al menos eso es lo que se cree, que Jack el Destripador era hombre, pero las predadoras femeninas irradian un candor especial para el público inglés.

La detención de Joanna Dennehy el 2 de abril de 2013, quien asesinó a tres hombres en un lapso de 10 días en la ciudad de Peterborough, Cambridgeshire, Inglaterra, ha significado tiradas extra en los tabloides ingleses, además de programas televisivos en torno a una mujer que no ha dicho qué motivó sus ataques.

En días pasados fue el turno de un documental en el que David Wilson aporta su experiencia y conocimiento para arrojar luz en torno al caso. Wilson es profesor de criminología en la Universidad de la Ciudad de Birmingham, además de experto en homicidas seriales, asesor en diversas fuerzas policiacas de Gran Bretaña y autor de varios libros en el tema.

Para el académico, la señora Dennehy, madre de dos hijos, es un fenómeno único. El experto señala que, en contraste con otros ejemplos en los que homicidios seriales son cometidos por parejas hombre-mujer, entre ellos Myra Hindley y Ian Brady o Frederick y Rose West, donde los hombres eran las figuras dominantes, a Dennehy sus cómplices masculinos nunca le cuestionaron su liderazgo.

Wilson indica: «La psicología detrás de esas relaciones se le denomina folie a deux o locura compartida por dos, y en esos dos por lo general el hombre es el dominante y el otro el subordinado. Lo inusual en el caso de Dennehy es que ella era la dominante y los hombres la obedecían».

Dennehy tuvo una infancia feliz, destacó en la escuela y en los deportes, y sus padres siempre creyeron que Joanna terminaría una carrera universitaria. No fue así, eso está visto.

Días antes de la detención de Dennehy, algunos vecinos de la pequeña ciudad británica de Hereford reportaron a la policía que una mujer atacaba al azar a transeúntes que se cruzaban en su camino. Una de las llamadas indicaba que no se trataba de amagues sino de agresiones directas a las personas.

Los testimonios de los heridos, más las imágenes capturadas por cámaras de vigilancia, condujeron al arresto de la mujer. Y entonces, una personalidad complicada salió a la luz.

Sin perder el glamour ni la sonrisa, Joanna Dennehy parecía estar feliz con los minutos de fama que le proporcionaron los tres asesinatos que cometió.

Para el profesor Wilson, la actitud de la asesina tiene que ver con una personalidad psicopática. Explica que es sorprendente lo atractivo que pueden resultar algunos psicópatas. «Te pueden hacer sentir que eres el centro de universo, pues necesitan acercarse a ti para después utilizarte. Es esa habilidad camaleónica lo que dificulta identificar al verdadero psicópata».

En el caso de Dennehy, su encanto personal atrajo a un puñado de hombres que la obedeció sin chistar, incluso a sabiendas de que la relación con ella era peligrosa. Tan peligrosa que para Kevin Lee, de 48 años, Lukasz Slaboszewski, de 31, y John Chapman, de 56, fue letal después de disfrutar con la mujer orgías de alcohol y sexo.

Slaboszewski y Chapman, de hecho, habían sido parejas sentimentales de Dennehy.

Los tres cómplices de la mujer, que también disfrutaban de los encantos sexuales de Dennehy y a la que obedecían con lealtad canina, recibieron condenas que van de tres a 14 años de prisión. Los individuos presenciaron los asesinatos, pero no participaron de forma activa en los homicidios. Solo estuvieron ahí. La estrella indiscutible en esa obra negra fue Joanna Dennehy.


Una psicópata condenada a cadena perpetua pide que la indemnicen por haberla aislado

Juan Manuel García – Lavanguardia.com

14 de marzo de 2016

Sus abogados se amparan en la Convención Europea de Derechos Humanos para exigir el pago porque el aislamiento le produjo «lágrimas y tristeza».

Hace exactamente tres años, en marzo de 2013, Joanne Dennehy, que entonces tenía 31 años, mató a tres hombres a puñaladas e intentó lo propio con otros dos «por diversión», según reconoció en el juicio al que fue sometida.

Se convirtió en la primera mujer condenada a cadena perpetua en el Reino Unido al considerarse probado que era una «asesina en serie sádica, cruel, calculadora, egoísta y manipuladora», según la juez que dictó su sentencia, en febrero de 2014.

En prisión, Dennehy fue confinada en régimen de aislamiento durante dos años después de que los funcionarios de la penitenciaría descubrieran en su diario un plan para huir de la cárcel. Sus planes de fuga incluían matar un guardia y pasar por el sistema de seguridad biométrico usando su dedo cortado.

Ahora, sus abogados piden una indemnización por considerar que este confinamiento era ilegal, alegando que viola sus derechos humanos, según las leyes europeas. Lo cierto es que la segregación de esta reclusa fue técnicamente ilegal, ya que la autorización debía de ser expresamente concedida por el exsecretario de Justicia, Chris Grayling. El presunto delito de aislamiento ilegal está regulado por la Convención Europea de Derechos Humanos.

El Gobierno británico argumentó que estaba justificado debido a la naturaleza de su ofensor y el riesgo de fuga. El abogado de la asesina en serie sostuvo ante el Tribunal Supremo de Londres que su defendida es víctima de discriminación por discapacidad y «torturas o tratos degradantes», según publica el diario británico The Sun.

Dennehy, diagnosticada con psicopatía, admitió en el juicio celebrado en 2013 haber matado a puñaladas a tres varones durante un periodo de diez días. Los cuerpos de Lukasz Slaboszwski, de 31 años; Kevin Lee, de 48, y John Chapman, de 56, fueron hallados entre marzo y abril de este año en diversas zanjas apartadas varios kilómetros de las poblaciones de Newborough y Thorney, a las afueras de Peteborough, en el centro de Inglaterra.

La acusada fue detenida después de que la policía divulgara en abril de 2013 una fotografía suya y una descripción en la que se advertía de que la sospechosa de las tres muertes lucía un peculiar tatuaje de una estrella bajo su ojo derecho.

Mientras la policía empezaba una búsqueda a nivel nacional, la asesina condujo 225 kilómetros hacia Hareford (centro de Inglaterra), donde apuñaló al alzar a otros dos varones que paseaban perros, sin bien estos «milagrosamente sobrevivieron», según apuntó hoy el juez.

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