Jaime Cárdenas Pardo

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Jaime Cárdenas Pardo

El asesino de Sucre

  • Clasificación: Asesino en serie
  • Características: Violación - Robos - Crímenes por encargo
  • Número de víctimas: 3 - 30 +
  • Periodo de actividad: 2009 - 2011
  • Fecha de detención: 17 de febrero de 2011
  • Fecha de nacimiento: 9 de abril de 1987
  • Perfil de las víctimas: Hombres y mujeres
  • Método de matar: Arma blanca - Arma de fuego - Golpes con piedras
  • Localización: Varios lugares, Bolivia
  • Estado: Condenado a 30 años de prisión el 6 de diciembre de 2011
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Jaime Cárdenas Pardo, «el asesino de Sucre»

Usátegui – ElObservadordelMundo.com

La muerte es una vida vivida. La vida es una muerte que viene.

Con ésta frase de Jorge Luis Borges podría comenzar el informe de las andanzas de Jaime Benjamín Cárdenas Pardo, un individuo que ha “ejecutado” a 45 víctimas. Y es que para él, “la muerte es una vida vivida, y la vida es una muerte que viene”. En éste caso, la muerte la transportaba él, Jaime Benjamín Cárdenas Pardo, “El Asesino de Sucre”.

Nació el 9 de abril de 1987, en la ciudad de Santa Cruz, en Bolivia, y las ciudades en las que ejecutó a sus víctimas fueron Sucre, La Paz, Miraflores, Cochabamba, Santa Cruz (Bolivia). Todos los asesinatos se llevaron a cabo entre 2009-2011. El personaje que nos ocupa no discriminaba entre Hombres, mujeres y jóvenes.

En cuanto a su tipología, se podría encuadrar cómo un asesino: Desorganizado, hedonista orientado al lucro y la lujuria, cazador, ladrón, violador, psicópata, sádico, sicario, asesino con arma de fuego y arma blanca.

Su modus operandi era variado, ya que robaba en tiendas, a transeúntes, coches, motos y todo tipo de vehículo que viese por la calle. También se metía en peleas en las cuales trataba de neutralizar a sus rivales sin importarle llegar a matarlos con el ánimo de poder robarles. Que se sepa, al menos en tres ocasiones mató a mujeres jóvenes, a dos de las cuales las violó y las mató golpeándolas con piedras en la cabeza.

Benjamín Cárdenas fue detenido y condenado el 17 de febrero de 2011, al agredir con un arma blanca a un hombre peruano para robarle el portátil, siendo denunciando por los transeúntes que lo vieron. Juzgado y condenado el 6 de diciembre de 2011, por la violación y asesinato de dos chicas estudiantes universitarias, fue condenado a la pena máxima de 30 años.

Informe final: Se encuentra fugado desde el pasado 30 de marzo de 2012, cuando se evadió del Penal de San Roque, en Sucre, días antes de ser trasladado a la Prisión de Máxima Seguridad de Chonchocoro.

Infancia y juventud

Jaime Benjamín Cárdenas Pardo, también conocido como “El asesino de Sucre”, nació el 9 de abril de 1987, en la ciudad de Santa Cruz, en Bolivia. Viene de una familia numerosa y desestructurada, dado que son nueve hermanos y sus padres están divorciados. Ante esta situación y la poca atención que recibía por parte de sus progenitores, y teniendo necesidad de llamar la atención de su familia, por un lado, y de dinero por otro, comenzó a tener relación con el mundo de la delincuencia, las drogas y el alcohol.

Ante el poco entendimiento con la nueva mujer de su padre, con fuertes discusiones, hizo que el menor se fuese de casa y estuviera en la calle largos periodos de tiempo, juntándose con pandilleros y con delincuentes menores que le fueron introduciendo en el mundo del hampa.

El propio Jaime, llegó a declarar:

“Mi niñez ha sido tranquila, nunca he vivido violencia. No puedo culpar a mis padres, aunque son divorciados. He empezado a delinquir para llamar la atención de mi familia y por tener amigos. Estuve en un colegio nocturno, la mayoría eran pandilleros y les gustaba beber, así he empezado a robar”.

En la narración que Jaime Cárdenas, hace de su vida, infantil y adolescente, afirma que:

“Empecé a beber a mis 11 años, a escondidas de mi familia, bebía vino y champán. A los 13 años conocí el alcohol y la marihuana en mi colegio.

A mis 14 consumí cocaína y pastillas. Me drogaba porque mi papá casi no estaba con nosotros, él trabajaba y yo peleaba mucho con mi madrastra.”

Primeros delitos contra la propiedad

A los 14 años, en noviembre del 2001, cometió su primer robo sobre un borracho de la calle al que le sustrajo su móvil, para venderlo y con el dinero obtenido comprar alcohol y cocaína.

Después se dedicó a robar coches, motos, y accesorios de automóvil (radio-cassettes, faros, ruedas, etc.). Con la venta de los objetos robados ganaba entre 100 y 1.200 dólares, dependiendo del valor de las piezas.

Pero los pequeños robos ya empezaban a ser poco para las necesidades que comenzó a tener, lo que le llevó a su primer asesinato con tan sólo 17 años. Fue en La Paz, y el objetivo, el robo. Inmediatamente fue identificado y detenido por la Policía de Cochabamba acusado de homicidio, pero dado el gran despiste policial existente en Bolivia con relación a la identificación de las personas, fue puesto en libertad porque mintió sobre su edad, y ante la ausencia de documentos de identidad personal, y la falta de rigor de los funcionarios policiales y judiciales, se le liberó supuesto menor de edad y por falta de pruebas, pese a que el propio Jaime Cárdenas reconoció los hechos, que consistieron en agredir con un arma blanca a un hombre para robarle, produciéndose la muerte.

Dado que utilizaba una violencia extrema en sus delitos de robo, él mismo ha reconocido que ha matado a 15 personas para robarlas.

Igualmente reconoce haber quitado la vida en peleas, en la ciudad de Santa Cruz, a otras 15 personas, si bien no sabe con seguridad a cuantas víctimas ha asesinado.

Detención

El jueves 17 de febrero de 2011 yendo por la ciudad de La Paz, ante el ataque con un cuchillo a un ciudadano peruano para robarle, fue denunciado por testigos que presenciaron el hecho, siendo detenido por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen. La víctima sufrió heridas de gravedad pero no murió.

Pero Cárdenas Pardo necesitaba droga, alcohol y dinero para conseguir ambas cosas, aunque también tenía necesidad de sexo; pero sexo con violencia. Y así es como llegó octubre de 2009. Jaime Cárdenas, ahora con un cómplice ex-policía, Ever Albis, en la ciudad de Sucre entablan conversación con dos jóvenes universitarias, acompañándolas y divirtiéndose en diferentes establecimientos.

Llegada la noche, tras consumir alcohol y drogas, las llevaron a un lugar llamado “El Cerro La Calancha”, donde habían planeado robarles el dinero. Sin embargo, cuando se encontraron en el lugar solitario, decidieron violarlas, y ante las amenazas de las chicas de que les conocían y que les denunciarían a la Policía, primero las atacaron con un cuchillo desfigurándoles el rostro, para finalmente matarlas aplastando su cabeza golpeándolas con piedras.

Las universitarias Nairobi Alexis Muñoz de 21 años y Marfa Delgado Roso de 20 años, fueron encontradas sin vida en la zona de La Calancha, el domingo 11 de octubre de 2009, presumiblemente asesinadas por golpes con piedras en la cabeza, según el informe del médico forense.

Lo que no sospechaba ni Jaime Cárdenas ni su cómplice, es que las universitarias violadas fuesen novia y amiga de de un conocido comerciante de coches de lujo de Sucre.

Dicho comerciante, al enterarse de la violación y muerte de su novia y de su amiga, contrató a varios sicarios para que acabasen con la vida de Jaime, pero quién sufrió las consecuencias de la venganza no fue el asesino, sino su hijo, tal como el propio Cárdenas Pardo cuenta:

“El novio de la muchacha que asesiné en venganza mandó a matarme. Los que contrató eran de más sangre fría que yo, apuñalaron a mi hijito en el pecho, fue en agosto del año 2010, cuando salió de la tienda y lo subieron a un auto para matarle. Digo ¿qué corazón pueden tener para matar a un niño?”
“Por esa causa asesiné a 15 hombres, diez cruceños, dos cochalas y tres de Sucre.”

El cómplice ex-policía: Ever Albis Vera

El compañero de fechorías de Jaime Benjamín Cárdenas “El asesino de Sucre”, procedía de la policía dónde fue destituido por una resolución del Comando General de la Policía Nacional en julio de 2009, prohibiéndole vestir el uniforme, por haber colaborado en la evasión de un reo peruano en el penal San Roque, su nombre, Ever Albis.

Pero extrañamente, éste destituido policía, Ever Albis, continuaba trabajando en el cuerpo de Policía, y sólo después del asesinato de las dos Universitarias en Sucre fue ejecutada la resolución de destitución, es decir, tres meses después.

Otros funcionarios policiales cómplices de Jaime Cárdenas

Pero en un mundo corrupto, no podía ser un sólo individuo del digno cuerpo de policía el que estuviese colaborando con “El asesino de Sucre”, Jaime Cárdenas. Pero cómo obtuvo esa colaboración nos lo dice él mismo al revelar, en un interrogatorio, que con el dinero que obtenía por sus delitos, sobornaba a los policías para que le dejaran escapar del penal; que había conseguir tener una buena “amistad” con algunos policías, llegando a ser cómplices suyos y beneficiarios de los ingresos de sus fechorías. Llegando, en al menos 4 casos, en los que actuó como asesino a sueldo, los propios policías corruptos quienes le proporcionaron los encargos, siempre según su declaración.

Curiosamente, de lo declarado por Cárdenas descubriendo la posible corrupción de algunos policías, ni fue, ni ha sido investigado ni por la Fiscalía ni por el Comando General de la Policía Nacional.

Confesión

Pero como todo tiene su principio y fin, el “Asesino de Sucre” también tuvo el suyo. Tras las investigaciones policiales fue detenido, y con 23 años recién cumplidos, Jaime Benjamín Cárdenas Pardo confesó que había asesinado a más de 30 personas en varias provincias de Bolivia para robarles y, en algunos caso, para violarlas. Fue una carrera fugaz.

Según se ha podido saber, en el interrogatorio llevado a cabo no se retracto de ninguno de los hechos que se le imputaba, más bien al contrario, ya que confesó los hechos que se han relatado, es decir: que días antes asesinó a un hombre en la ciudad de Miraflores para robarle el ordenador portátil, y que violó y mató a dos mujeres universitarias en Sucre.

Ante semejante desparpajo sin ninguna presión policial, aconsejaron un examen psicológico, y una vez hecho, la Policía lo catalogó como “asesino” psicópata en serie confeso”, si bien los peritos psiquiatras han confirmado que Jaime Cárdenas es consciente de sus hechos, responsable de los mismos y plenamente imputable.

Los mismos peritos psiquiatras ampliaron el informe reflejando que tiene una personalidad agresiva, siendo un auténtico depredador, que no repara en quitar una vida para obtener su objetivo, siendo éste el robo.

Juicio

El juicio se prolongó durante más de un año, para finalmente, el 6 de diciembre de 2011, condenar a Jaime Benjamín Cárdenas Pardo a 30 años de prisión, por la violación y asesinato de las estudiantes universitarias Nairobi Alexis Muñoz de 21 años y Marfa Delgado Roso de 20 años.

De los demás asesinatos cometidos por Jaime Benjamín Cárdenas “El asesino de Sucre”, no se tiene conocimiento de la sentencia, si es que la hubo.

Igualmente y por los mismos hechos fue condenado su cómplice, el expolicía, Ever Albis Vera, a la misma pena de prisión.

Durante el juicio en el que fue sentenciado, Jaime Cárdenas lanzó una botella de plástico a la fiscal asignada al caso y la amenazó con vengarse si es que lograba salir de la cárcel, por lo que la Fiscalía estudió brindar seguridad policial a la representante del Ministerio Público.

Reclusión tras su condena

Jaime Benjamín Cárdenas, “El asesino de Sucre, conocido por su peligrosidad, al llegar a la Prisión de San Roque dónde es conducido, lo internan en el sector denominado Pozo, en una celda aislada, en la ciudad de Sucre. Allí cumpliría su condena. O al menos eso creían las autoridades.

Fuga de prisión

Pero Jaime Cárdenas, un psicópata de fuerte personalidad, quería seguir haciendo leyenda dentro y fuera de prisión, por lo que desde que llegó al edificio del penal solo pensó diseñar un plan para fugarse. Y así llegó el viernes 30 de Marzo de 2012. Ese día, el penal de San Roque (Sucre) se quedaba con un interno menos. Jaime Benjamín Cárdenas, “El asesino de Sucre”, cumplía lo que se había prometido cuando llegó al centro: poner en práctica el plan de fuga elaborado. La sentencia de 30 años de prisión por la violación y asesinato de las dos jóvenes. Además de otros 45 crímenes quedaba en suspenso por fuga del asesino.

El informe de Roberto Ledesma, subcomandante de la Policía en Sucre, decía así: “Él tenía una hora de salida para hacer sus necesidades biológicas, es así que aprovechó ese tiempo para distraer a su custodio y trepar la verja saltando a la calle Serrano; escapó en una vagoneta de color plomo”.

Diferentes unidades de inteligencia de la Policía realizaron operativos de rastreo para lograr su captura, pero ante el fracaso de su localización, no se descartó que hubiese escapado al interior del país, por eso se siguen coordinan las acciones con el Comando General de la Policía.

Búsqueda por Interpol

Ante la peligrosidad del individuo Jaime Benjamín Cárdena, Bolivia pide colaboración a INTERPOL, quién pública una alerta internacional sobre la seguridad, conocida como notificación naranja, tras la evasión de prisión de un asesino convicto considerado extremadamente peligroso.

Jaime Cárdenas Pardo, “El asesino de Sucre”, se fugó del centro penitenciario de San Roque (Sucre) tan sólo hace ocho meses, el pasado 30 de marzo de 2012. Inmediatamente después de haber recibido todos los datos del prófugo de la Oficina Central Nacional de La Paz, el Centro de Mando y Coordinación de INTERPOL, sito en la sede de la Secretaría General en Lyon (Francia), transmitió una alerta a todos y cada uno de los 190 países miembros de la organización policial.

La notificación naranja, en la que figura la fotografía de Cárdenas Pardo, se ha difundido en todo el mundo para ayudar a los funcionarios encargados de la aplicación de la ley a identificar, localizar y detener a este prófugo TREMENDAMENTE PELIGROSO.


«El Jimmy» sobornó a policías para salir a matar

Telegrafo.com.ec

19 de septiembre de 014

Jaime Benjamín Cárdenas Pardo, alias ‘El Jimmy’, confesó ser el autor de más de 30 asesinatos, pero también que se adentró en el mundo criminal cuando era adolescente para llamar la atención de su padre, a quien no veía seguido.

‘El Jimmy’ nació el 9 de abril de 1987 en la ciudad boliviana de Santa Cruz, dentro de una familia grande y desorganizada. Tenía 9 hermanos y sus padres eran divorciados, por ello creció en un entorno donde recibía poca atención y se sentía propenso a delinquir para ser tomado en cuenta y satisfacer sus necesidades.

A eso se sumó que discutía mucho con su madrastra. Debido a ello se iba de casa por largo tiempo para unirse con pandilleros que lo inducían al vicio y al crimen, sobre todo al hurto de billeteras.

“A mis 13 años conocí el alcohol y la marihuana. A los 14 consumí cocaína y pastillas. Me drogaba porque mi papá casi no estaba con nosotros, él trabajaba y yo peleaba mucho con mi madrastra”, dijo un día.

Posteriormente, el robo dejó de ser un medio para conseguir dinero y satisfacer sus vicios, pues se convirtió en su modo de vida, entonces prosiguió con el asalto a transeúntes y conductores, y a desvalijar automotores.

Su primera víctima

A los 17 años mató por primera vez, la víctima se resistió al robo y por ello recibió varias puñaladas. ‘El Jimmy’ fue detenido y confesó el delito, pero asombrosamente semanas después fue liberado, ya que era menor de edad, no tenía identificación y resultaba más barato dejarlo libre en lugar de pagar el costo de su rehabilitación social, según archivos periodísticos.

Frente a tales circunstancias ‘El Jimmy’ se dedicó a delinquir a su antojo, por lo que se aventuró a combinar la violencia con el sexo.

Para cumplir con ese capricho buscó la ayuda de Ever Albis Vera, un policía dado de baja por colaborar en la evasión de un reo peruano del Penal San Roque, en julio de 2009.

El 9 de octubre del mismo año, en Sucre, ‘El Jimmy’ y Ever contactaron a dos jóvenes universitarias, a quienes invitaron a beber y bailar para luego convencerlas de que consumieran droga.

Con la situación bajo control procedieron a violar a las chicas. Ellas los amenazaron con denunciarlos, entonces los tipos reaccionaron de manera más violenta: les desfiguraron sus rostros a cuchillazos y las mataron con pedradas en la cabeza.

El crimen trajo como consecuencia otra muerte, pues las damas eran la novia y la amiga de un comerciante de autos lujosos que prefirió vengarse y no acusarlos ante las autoridades.

El mercader les pagó a delincuentes para que terminaran con la vida del hijo de ‘El Jimmy’ (no hay registros sobre el nacimiento o madre de la criatura). “El novio de la muchacha que asesiné en venganza mandó a matarme”, narró.

“Los que contrató eran de más sangre fría que yo, apuñalaron a mi hijito en el pecho”, relató él mismo. Esto lo motivó a matar a 15 hombres de las localidades cercanas, a manera de desquite.

Desde entonces ‘El Jimmy’ incrementó su hoja de vida delictiva, y como resultado fue aprehendido varias veces, no obstante usó las ganancias de sus robos para sobornar a policías y salir de la cárcel.

Una nueva captura

El 17 de febrero de 2011, en La Paz, asaltó con cuchillo a un ciudadano peruano, apuñalándolo varias veces, aunque milagrosamente no pudo quitarle la vida. Varias personas lo vieron y lo denunciaron, por lo que fue capturado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen.

‘El Jimmy’ admitió ser responsable de más de 30 asesinatos, incluidos los de las universitarias, pero también confesó que cometió crímenes, al estilo sicariato, para pagarle favores a policías que más de una vez lo dejaron salir de la cárcel, algo que no fue investigado.

Sobre el resto de su vida delictiva explicó que unas veces mató cuando las víctimas se opusieron al robo, otras porque las violaba y no quería ser delatado, y por ambos motivos. Agregó que las muertes se produjeron en las ciudades de Santa Cruz, La Paz, Miraflores, Cochabamba y Sucre.

En virtud de tales confesiones, mediante exámenes psicológicos y siquiátrico, fue descrito por los médicos como alguien “consciente y responsable de lo que hacía, plenamente imputable, catalogable como asesino en serie confeso y sicópata, dotado de una personalidad agresiva, con un perfil de auténtico depredador que no tiene reparo en matar con tal de conseguir su objetivo”.

El día del juicio

Su juzgamiento se prolongó por más de un año, pero finalmente el 6 de diciembre de 2011 lo condenaron a 30 años de prisión, solo por la violación y el asesinato de las universitarias Nairobi Alexis Muñoz, de 21 años, y Marfa Delgado Roso, de 20. Ever Albis Vera, expolicía cómplice de ‘El Jimmy’, recibió la misma sentencia.

Durante la audiencia, ‘El Jimmy’ agarró una botella de plástico que tenía agua y se la arrojó a la fiscal, a quien amenazó y dijo que se vengaría si conseguía escapar de prisión.

Como medida de prevención la Policía brindó resguardo a la agente del Ministerio Público y después de terminado el juicio, el condenado fue llevado a la prisión de San Roque, en Sucre, donde le asignaron la celda aislada conocida como “El pozo”.

Logró escapar

El viernes 30 de marzo de 2012, ‘El Jimmy’ escapó de prisión. Un delegado de la Policía detalló que el prófugo tenía un horario de salida para hacer sus necesidades biológicas, y aprovechó ese tiempo para distraer a su custodio y trepar el alambrado para huir por la calle Serrano.

Unidades de Inteligencia efectuaron operativos de rastreo, pero al no tener resultados sospecharon que ‘El Jimmy’ había salido del país, por lo que solicitaron a la Interpol emitir la alerta naranja, obteniendo una respuesta positiva.

Finalmente, el 3 de mayo de 2012, en la localidad de Yucumo (Bolivia), ‘El Jimmy’ fue recapturado cuando estaba en un taller de carpintería. Según agentes del orden, el operativo se desarrolló sin necesidad de violencia.

Posteriormente a ello, el asesino Cárdenas fue conducido al penal de Chonchocoro, en La Paz, donde al momento cumple su condena.

 


VÍDEO: ENTREVISTA A JAIME CÁRDENAS PARDO


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