Gerald Eugene Stano

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Gerald Stano
  • Clasificación: Asesino en serie
  • Características: Violador
  • Número de víctimas: 9 - 41 +
  • Periodo de actividad: 1969 - 1980
  • Fecha de detención: 1 de abril de 1980
  • Fecha de nacimiento: 12 de septiembre de 1951
  • Perfil de las víctimas: Mujeres entre 12 y 35 años (prostitutas, autoestopistas y sin techo)
  • Método de matar: Apuñalamiento - Estrangulación
  • Localización: Varias, Estados Unidos (Florida), Estados Unidos (Nueva Jersey), Estados Unidos (Pensilvania)
  • Estado: Ejecutado en la silla eléctrica en Florida el 23 de marzo de 1998
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Gerald Stano

Última actualización: 30 de abril de 2016

Gerald Eugene Stano (1951-1986) fue un asesino en serie estadounidense al que se le imputaron más de cuarenta víctimas.

Biografía

Stano nació en Florida en 1951 pero fue hijo adoptado. Desde su infancia, sufrió persistentes problemas en el colegio, lo que provocó su fracaso escolar. Después de unos años en la academia militar de Virgina, se graduó finalmente en la Universidad de Daytona Beach y, posteriormente, iría trabajar con su padre adoptivo en una gasolinera, aunque también trabajó como cocinero y camarero.

Aunque se interesó por las mujeres, todas ellas lo rechazaron por lo que Stano aumentó su resentimiento hacia ellas. Según comentaba el propio Stano, algunas «se rieron en sus narices».

Así, las primeras víctimas del asesino fueron en Nueva Jersey en 1969. Posteriormente, se dirigió a Pennsylvania donde acabó con la vida de una docena de chicas y, finalmente, volvería a su Florida natal, donde creó una oleada de pánico en el estado al acabar con otras 33 vidas entre 1973 y 1980.

Absolutamente devoto de su perversa obsesión, Stano prefería prostitutas y autoestopistas, aunque una de sus víctimas sería una cheerleader. Sus edades oscilaban entre los 13 años hasta los 30 y sus armas eran variadas pasando por el disparo, el apuñalamiento o, incluso, la estrangulación. De todas maneras, ninguna de ellas sufrió abusos sexuales ya que Stano tenía suficiente con el simple acto del asesinato.

Las fechorías de Stano acabaron en 1980, cuando fue arrestado porque una víctima escapó milagrosamente de las manos del asesino en Daytona Beach. Ya apresado, Stano confesó en unas declaraciones maratónicas. Los policías pudieron achacarles veinticuatro víctimas tan solo en Florida. En diciembre de 1983, Stano dio detalles exhaustivos de 41 asesinatos.

Su novena condena, por el asesinato de la chica de 17 años en Port Orange, le valió la sentencia a pena de muerte en silla eléctrica, pena que fue cumplida el 2 de junio de 1986.


Gerald Eugene Stano

Matase.wordpress.com

Gerald Eugene Stano nació en Nueva York el 12 de septiembre de 1951, con el nombre de Paul Zeininger. Con seis meses de edad fue entregado en adopción, no se sabe si porque su madre biológica no lo quería o porque no podía cuidarlo. Los médicos le evaluaron como «no adoptable» a la edad de trece meses debido a que el niño por el abandono presentaba un comportamiento que fue calificado como de animal.

Al parecer, solía quitarse los pañales y jugaba con sus propias heces. Presentaba además de los síntomas de abandono otros relacionados al maltrato físico y psicológico.

Por suerte Eugene y Norma Stano (sus padres adoptivos) decidieron acogerle en su casa, cambiándole el nombre a Gerald Eugene Stano. Su nueva familia era muy cariñosa, sin embargo eran continuos los problemas que causaba y debían mantenerle en una estricta disciplina para controlarle. De niño, mojaba la cama (lo hizo hasta los diez años).

El pequeño Eugene tenía problemas de integración con el resto de niños y pronto se convirtió en el objetivo de burlas y bromas de algunas de las chicas de su instituto, comenzando de esta forma su aversión a las mujeres que desencadenaría más adelante una misoginia agresiva.

Pronto se metió en problemas con las autoridades. En primer lugar, por hacer funcionar una alarma de incendio y después por arrojar piedras de gran tamaño a los automóviles que iban pasando por la autopista. Un tercer incidente podría mandar a Gerald al reformatorio por lo que sus padres decidieron matricularle en una escuela militar para que acabara sus estudios.

En la escuela se le recuerda como un mal alumno que suspendía casi todas las materias excepto, curiosamente, en música, donde fue calificado como «excepcional». Faltaba a clase con regularidad y robaba dinero a sus padres. En una ocasión robó de la cartera de su padre una gran cantidad de dinero para sobornar a los miembros del equipo de atletismo de su escuela que le dejaran ganar en una carrera.

Ese fue el primer indicio de su mentalidad narcisista, era un poco torpe y ganando la carrera pensaba que podría ganarse el respeto de todos aquellos que le molestaban o rechazaban.

Acabó la educación obligatoria a los veintiún años y realizó estudios relacionados con la informática. Sin embargo, al llegar al mundo laboral, era incapaz de mantener un trabajo más de tres meses. Comenzó a salir con una chica que padecía retraso mental y la dejó embarazada. Cuando se enteró, el padre de la chica le amenazó con una pistola, y le obligó a hacerse cargo y pagar el aborto. Su vida cambió y se volcó en las drogas y el alcohol.

En 1975, regresó a Florida a la casa paterna, y allí pareció volver a la normalidad con la misma velocidad con la que había entrado en el mundo del alcohol y las drogas, cosa que sorprendió a quienes le conocían gratamente. Poco después conoció a una peluquera con la que se casaría unos meses después. Sin embargo, y a pesar de que parecía que las cosas empezaban a irle bien, tuvo otra recaída y comenzó a maltratar a su esposa. Seis meses después se acabarían divorciando.

El 17 de febrero de 1980 el detective Paul Crow fue llamado para presentarse en un terreno abandonado detrás del aeropuerto de Daytona, puesto que dos jóvenes acababan de encontrar el cadáver en descomposición de una chica joven. Se encontraba completamente vestida y sin signos externos de abusos sexuales.

Había sido acuchillada hasta causarle la muerte, y hacía de ello al menos dos semanas como denotaba la descomposición del cuerpo. Poco después fue identificada como Mary Carol Maher, una estudiante universitaria. Las cuchilladas que habían causado su muerte estaban localizadas en pecho, piernas y espalda. Habían sido realizadas con gran fuerza, como en un ataque de furia.

La mañana del 25 de marzo de 1980 una prostituta local se acercó a la comisaria con la intención de denunciar el ataque que había sufrido a manos de un cliente. El detective Jim Gadberry le cogió declaración. Según relató, en Atlantic Avenue un cliente que venía en un coche rojo con cristales tintados se había acercado a ella, acordaron el precio y se marcharon a una habitación de hotel.

Una vez allí el hombre se negó a pagar por adelantado, con lo que comenzó una discusión. El hombre sacó un cuchillo y amenazó a la prostituta, la empezó a insultar, le asestó una puñalada y posteriormente acabó huyendo del hotel. La herida tuvo que ser suturada con veintisiete puntos de sutura.

La denunciante además del dato del coche ofreció más datos del agresor como altura, peso, usaba gafas y tenía bigote. Afirmó haber visto un vehículo rojo como el de el cliente en el aparcamiento de una zona de apartamentos cercana, y dijo estar dispuesta a reconocerlo si le detenían.

Tras la denuncia Gadberry se acercó al edificio de apartamentos que señaló la prostituta, pero desgraciadamente no pudo encontrar el vehículo en los aparcamientos. Sin embargo a poco menos de una milla encontró un coche del que apuntó la matrícula para verificar el propietario. En la comisaria encontró el dueño, Gerald Eugene Stano, un individuo con un largo historial policial pero que nunca había sido encarcelado.

Así mismo en su ficha policial pudo encontrar que había sido sospechoso del ataque a otras prostitutas. Inmediatamente consiguió una fotografía de Gerald Stano y se la mostró a la denunciante, quien le reconoció de inmediato.

Gadberry mostró a su superior Paul Crow las pistas que tenía contra Stano, y Crow se interesó en el caso pues el perfil de Stano correspondía con el que había elaborado de acuerdo a las pistas del asesinato de Mary Carol. Hombre de entre 30 y 40 años (en aquel momento Stano tenía 28 años) que vivía cerca de Daytona Beach, conducía un coche normal, subía a su coche a autoestopistas y prostitutas, tenía un temperamento agresivo, odiaba a las mujeres, no soportaba el rechazo, había matado antes y seguiría haciéndolo de no ser detenido a tiempo (esto último ya entraba en el terreno de la suposición, pero afortunadamente era cierto)

El 1 de abril de 1980 Gadberry y Crow detuvieron a Stano para realizarle un interrogatorio. En primer lugar, decidieron hacerle varias preguntas de las que sabían la respuesta para ver como reaccionaba el detenido cuando decía la verdad o mentía. Crow se dio cuenta que cuando Stano mentía se apoyaba en el respaldo de la silla y cuando decía la verdad echaba el cuerpo hacia delante acercándose más a la mesa del interrogatorio.

Tras una hora de interrogatorio Stano reconoció el incidente con la prostituta. En ese momento Crow entró en acción y le pidió ayuda con otro caso que estaban investigando, una chica que había desaparecido, le mostró la fotografía de Mary Carol y le preguntó si la había visto con anterioridad. Afirmó haberla visto un mes antes en un hotel cercano, Crow le preguntó si tuvo algún contacto con ella y Stano se apoyó en el respaldo de su silla mientras afirmaba que sólo la acercó a Atlantic Avenue y no la había visto desde entonces.

Crow desvió la conversación momentáneamente, para minutos después preguntarle sobre Mary Carol de nuevo, Stano cambió la declaración y dijo que antes de dejarla en Atlantic Avenue fueron a comprar unas cervezas. Continuó haciéndole preguntas hasta que declaró que se había insinuado a Mary Carol, quien le rechazó. Terriblemente enfadado, sacó un cuchillo de debajo del asiento de su coche y la empezó a acuchillar en el pecho, ella abrió la puerta con lo que él respondió dándole un corte en la pierna y acuchillándola en la espalda hasta que la mató.

El detective le pidió si le podía llevar al lugar del crimen, a lo que él respondió que sí. Se acercaron en coche siguiendo las indicaciones de Stano hasta el lugar donde encontraron el cadáver de la chica. Una vez comprobado esto, regresaron a comisaria donde Stano firmó una confesión en la que se declaraba culpable del asesinato de Mary Carol.

Tras la confesión por el asesinato de Mary Carol y la agresión a la prostituta Gerald Stano no aguantó la presión y confesó dos asesinatos mas, el de Toni Van Haddocks y Nancy Heard, asesinatos por los que fue sentenciado a tres cadenas perpetuas en 1981.

Una vez dentro de la cárcel empezó a jactarse de haber asesinado a muchas otras mujeres que no se le habían asociado. Nadie parecía creerle, lo que para una persona que no soportaba el rechazo fue el detonante. Pidió permiso para hablar con Crow, y comenzó a relatar una larga lista de asesinatos.

Tras su escalofriante declaración se abrieron nuevos casos contra Stano quien el 8 de junio de 1983 empezó a ser juzgado por el asesinato de Susan Bickrest y Mary Muldoon. Fue sentenciado a muerte por el juez Foxman. No mostró ninguna emoción al escuchar la pena y fue trasladado de nuevo a la prisión donde estaba cumpliendo sus tres cadenas perpetuas.

En septiebre [septiembre] de 1983 fue llamado nuevamente por el asesinato de Cathy Lee Scharf, usando una confesión grabada de Stano donde afirmaba haber subido al coche a la víctima cuando esta hacía autostop y después la había asesinado. El jurado nuevamente le condenó a muerte y más tarde se ratificó la sentencia cuando su apelación fue desestimada dos años después.

Se fijó como fecha para su ejecución el 2 de julio de 1986. Sin embargo, las apelaciones y autorizaciones de muerte retrasaron la fecha hasta el 30 de mayo de 1997. Una vez mas Stano alargó su vida pues la silla eléctrica donde iba a ser ejecutado (llamada Old Sparky) tuvo un mal funcionamiento en la ejecución de Pedro Medina, causando que la cabeza del condenado se incendiara y provocando llamas de gran altura.

Esta circunstancia ocasionó que Old Sparky fuera desconectada para su comprobación durante un año entero. Los investigadores, eventualmente, dictaminaron que el mal funcionamiento se debió a la inadecuada aplicación de las esponjas conductoras en el casco de la silla y autorizaron de nuevo su uso.

Durante todos esos años de gracia que consiguió gracias a apelaciones, recursos y demoras, Gerald Eugene Stano confesó el asesinato de un total de cuarenta y una mujeres, dado que ya no tenía nada que perder. Mucha gente dudaba que realmente cometiera tal cantidad de crímenes y atribuía el alto número a que alguien desde el exterior le filtraba datos de asesinatos que no estaban resueltos, para que así pudiese acrecentar su leyenda.

Finalmente, el 23 de marzo de 1998, sin mas posibilidades de apelar, fue ejecutado. Miró fijamente hacia adelante mientras era atado y la ejecución ocurrió sin incidentes.


Gerald Eugene Stano

Asesinos-en-serie.com

19 de enero de 2011

Sentenciado a muerte por el asesinato de 41 mujeres, Gerald Eugene Stano se considera uno de los más notorios asesinos en serie de Estados Unidos, sus víctimas siempre eran mujeres pues odiaba al sexo opuesto.

Antes de la detención

Nació en Schenectady, New York, el 12 de septiembre de 1951, con el nombre de Paul Zeininger. Su madre natural no le prestó los cuidados que precisaba y a los seis meses decidió entregarlo en adopción.

Los médicos le evaluaron como «no adoptable» a la edad de 13 meses, debido a que el niño, por el abandono, presentaba un comportamiento «animal». Por ejemplo, solía quitarse los pañales y jugaba con sus propias heces. Presentaba además de los síntomas de abandono otros relacionados al maltrato físico y psicológico.

Por suerte Eugene y Norma Stano (sus padres adoptivos) decidieron acogerle en su casa, cambiándole el nombre a Gerald Eugene Stano. Su nueva familia era muy cariñosa, sin embargo eran continuos los problemas que causaba y debían mantenerle en una estricta disciplina para controlarle. De niño, mojaba la cama (lo hizo hasta los 10 años).

Tenía problemas de integración con el resto de niños y pronto se convirtió en el objeto de burlas y bromas de algunas de las chicas de su instituto, comenzando de esta forma su aversión a las mujeres, lo que desencadenaría más adelante una misoginia agresiva.

Pronto se metió en problemas con las autoridades, primero por hacer funcionar una alarma de incendio y después por arrojar desde un puente piedras de gran tamaño a los automóviles que iban pasando por la autopista. Un tercer incidente podría mandar a Gerald al reformatorio, por lo que sus padres decidieron matricularle en una escuela militar para que acabara sus estudios.

En la escuela se le recuerda como un mal alumno que suspendía casi todas las materias excepto Música, en la cual era excepcional. Faltaba a clase y robaba dinero a sus padres. En una ocasión robó de la cartera de su padre una gran cantidad de dinero para sobornar a los miembros del equipo de carreras de su escuela y así conseguir que le dejaran ganar en una competición.

Ese fue el primer indicio de su mentalidad narcisista. Era un poco torpe y ganando la carrera pensaba que podría ganarse el respeto de todos aquellos que le molestaban o rechazaban (se ponía muy violento frente al rechazo).

Acabó la educación obligatoria a los 21 años y cursó estudios relacionados con la Informática, pero le costaba mantener los empleos. Comenzó a salir con una chica que padecía retraso mental y la dejó embarazada, el padre de ésta amenazándole con un arma le obligó a hacerse cargo y pagar el aborto. Su vida cambió y se volcó en las drogas y el alcohol.

Se mudó en 1975 a Florida, donde estaban sus padres, y allí regresó a la normalidad con la misma velocidad con la que había entrado en el mundo del alcohol y las drogas. Poco después conoció a una bonita peluquera con la que se casó, pero tuvo una recaída en las drogas y el alcohol y comenzó a maltratar a su esposa, quien consiguió el divorcio seis meses después.

Detención y confesión

El 17 de febrero de 1980 el detective Paul Crow fue llamado para presentarse en un solar abandonado detrás del aeropuerto de Daytona. Dos jóvenes acababan de encontrar el cadáver en descomposición de una chica joven, la cual estaba completamente vestida y sin signos externos de abusos sexuales. Había sido acuchillada hasta la muerte y llevaba al menos dos semanas muerta como denotaba la descomposición del cuerpo.

Poco después fue identificada como Mary Carol Maher, una estudiante universitaria de 20 años. Las cuchilladas que habían causado su muerte estaban localizadas en pecho, piernas y espalda. Habían sido realizadas con gran fuerza, como en un ataque de furia.

La mañana del 25 de marzo de 1980 una prostituta local se acercó a la comisaria con la intención de denunciar el ataque que había sufrido a manos de un cliente. El detective Jim Gadberry le tomó declaración, en Atlantic Avenue un cliente en un Gremlin rojo con cristales tintados se había acercado a ella, acordaron el precio y se marcharon a una habitación de hotel.

Una vez allí el hombre se negó a pagar de antemano, por lo que comenzó una discusión. El hombre sacó un cuchillo y atacó a la prostituta, la empezó a insultar y posteriormente acabó huyendo del hotel. La herida tuvo que ser suturada con 27 puntos, la denunciante además del dato del coche ofreció más datos del agresor como altura, peso, uso de gafas y presencia de bigote. Afirmó haber visto un Gremlin rojo como el de el cliente en el aparcamiento de una zona de apartamentos cercana, y dijo estar dispuesta a reconocerlo si le detenían.

Tras la denuncia Gadberry se acercó al edificio de apartamentos que señaló la prostituta, no pudo encontrar el vehículo en los aparcamientos, sin embargo a poco menos de una milla encontró el coche, del que tomó la matrícula para verificar el propietario.

En la comisaria encontró el dueño: Gerald Eugene Stano, un individuo con un largo historial policial pero que nunca había sido encarcelado, así mismo en su ficha policial pudo encontrar que había sido sospechoso del asalto a otras prostitutas. Sin más dilación consiguió una fotografía de Gerald Stano y se la mostró a la denunciante, quien le reconoció de inmediato.

Gadberry mostró a su superior Paul Crow las pistas que tenía contra Stano, Crow de inmediato se interesó en el caso pues el perfil de Stano correspondía con el que había elaborado de acuerdo a las pistas del asesinato de Mary Carol. Hombre de entre 30 y 40 años (en aquel momento Stano tenía 28 años), que vivía cerca de Daytona Beach, conducía un coche normal, subía a su coche a autoestopistas y prostitutas, tenía un temperamento agresivo, odiaba a las mujeres, no soportaba el rechazo, había matado antes y seguiría haciéndolo de no ser detenido a tiempo.

El 1 de abril de 1980 Gadberry y Crow detuvieron a Stano para realizarle un interrogatorio, antes de empezar decidieron hacerle varias preguntas de las que sabían la respuesta para ver cómo reaccionaba el detenido cuando decía la verdad o mentía. Crow se dio cuenta que cuando Stano mentía se apoyaba en el respaldo de la silla y cuando decía la verdad echaba el cuerpo hacia delante acercándose más a la mesa del interrogatorio.

Tras una hora de interrogatorio Stano reconoció el incidente con la prostituta, en ese momento Crow entró en acción y le pidió ayuda con otro caso que estaban investigando. Era sobre una chica que había desaparecido.

Le mostró la fotografía de Mary Carol y le preguntó si la había visto con anterioridad, él afirmó haberla visto un mes antes en un hotel cercano, Crow le preguntó si tuvo algún contacto con ella y Stano se apoyó en el respaldo de su silla mientras afirmaba que sólo la acercó a Atlantic Avenue y no la había visto desde entonces.

Crow desvió la conversación momentáneamente, para minutos después preguntarle sobre Mary Carol de nuevo, Stano entonces cambió la declaración y dijo que antes de dejarla en Atlantic Avenue fueron a comprar unas cervezas.

Le presionó nuevamente haciéndole preguntas hasta que declaró que se insinuó a Mary Carol, quien le rechazó y él, terriblemente enfadado, sacó un cuchillo de debajo del asiento de su coche y la empezó a acuchillar en el pecho, luego de lo cual ella abrió la puerta y él respondió dándole un corte en la pierna y acuchillándola en la espalda hasta matarla.

El detective le pidió si le podía llevar al lugar del crimen. Se acercaron en coche siguiendo las indicaciones de Stano hasta el lugar donde encontraron el cadáver de la chica, regresaron después a la comisaria, donde Stano firmó una confesión por el asesinato de Mary Carol.

Lo que nadie sabía: los numerosos crímenes de Stano

Tras la confesión por el asesinato de Mary Carol y la agresión a la prostituta, Gerald Stano no aguantó la presión y confesó dos asesinatos más: el de Toni Van Haddocks y Nancy Heard, asesinatos por los que fue sentenciado a tres cadenas perpetuas en 1981.

Una vez dentro de la cárcel empezó a jactarse de haber asesinado a muchas otras mujeres que no se le habían asociado, nadie parecía creerle y para una persona que no soportaba el rechazo fue el detonante. Pidió entonces una entrevista con Crow para confesarle los siguientes crímenes:

Cathy Lee Scharf, de 17 años, de Port Orange, Florida, cuyos restos descompuestos fueron encontrados el 19 de enero de 1974 cerca de Titusville, Florida.

– Susan Bickrest, de 24 años, de Daytona Beach, Florida, cuyo cuerpo fue encontrado flotando en Spruce Spring Creek en diciembre de 1975.

– Mary Muldoon, de 23 años, de Ormond Beach, Florida, cuyo cuerpo se encontró en una zanja en noviembre de 1977.

– Janine Ligotino, de 19 años, y Ann Arceneaux, de 17 años. Sus cuerpos fueron descubiertos en 1973 cerca de Gainesville, Florida.

– Barbara Ann Baur, de 17 años, cuyo cuerpo se encontró en 1974 cerca de Starke, Florida.

– El cadáver de una mujer aún no identificada que fue encontrado también en Florida en 1974 cerca de Altamonte Springs.

– Bonnie Hughes de 34 años.

– Diana Valleck de 18 años.

– Emily Branch, de 21 años.

– Christina Goodson, de 17 años.

– Phoebe Winston, de 23 años.

– Joan Foster, de 18 años.

– Susan Basile, de 12 años.

– Sandra DuBose, de 35 años, su cuerpo fue encontrado cerca de la carretera de Daytona Beach en 1978.

– Dorothy Williams, de 17 años, su cadáver fue encontrado en una zanja de drenaje cerca de Atlantic Avenue en 1979.

De juicio en juicio esperando a la muerte

Tras su escalofriante declaración se abrieron nuevos casos contra Stano, quien el 8 de junio de 1983 empezó a ser juzgado por el asesinato de Susan Bickrest y Mary Muldoon. Fue sentenciado a muerte por el juez Foxman. No mostró ninguna emoción al escuchar la pena y fue trasladado de nuevo a la prisión donde estaba cumpliendo sus tres cadenas perpetuas.

En septiembre de 1983 fue llamado nuevamente por el asesinato de Cathy Lee Scharf, usándose una confesión grabada de Stano donde afirmaba haber subido al coche a la víctima, cuando esta hacía autostop, para luego asesinarla. El jurado nuevamente le condenó a muerte y más tarde se ratificó la sentencia cuando su apelación fue desestimada dos años después.

Se fijó como fecha para su ejecución el 2 de julio de 1986, sin embargo las apelaciones y autorizaciones de muerte retrasaron la fecha hasta el 30 de mayo de 1997. Una vez más Stano alargó su vida pues la silla eléctrica donde iba a ser ejecutado tuvo un mal funcionamiento en la ejecución de Pedro Medina, causando que la cabeza del reo prendiera causando llamas de casi 30 centímetros de altura.

Esta circunstancia ocasionó que Old Sparky, nombre que recibía la silla eléctrica que servía para las ejecuciones, fuera desconectada para su comprobación durante 1 año. Los investigadores, eventualmente, dictaminaron que el mal funcionamiento se debió a la inadecuada aplicación de las esponjas conductoras en el casco de la silla, autorizando de nuevo su uso.

Gerald Eugene Stano: ¿asesino serial?

Durante todos esos años que consiguió gracias a apelaciones, recursos y demoras, Gerald Eugene Stano confesó el asesinato de un total de 41 mujeres. Mucha gente dudaba que realmente cometiera tal cantidad de crímenes y atribuía el alto número a que alguien que desde el exterior le filtraba datos de asesinatos que no estaban resueltos, siendo que él confesaba ser el autor con el fin de hacer crecer su «leyenda».

Finalmente el 23 de marzo de 1998, sin más posibles recursos o apelaciones fue ejecutado. Stano no se arrepintió de nada y decidió no aprovechar la oportunidad de decir algo. Miró fijamente hacia adelante mientras era atado y la ejecución ocurrió sin incidentes.

Después, sus abogados distribuyeron una comunicación escrita de Stano donde daba las gracias a sus amigos: «Sepan que los amo a todos y que aprecio su cariño. Gracias por permanecer a mi lado cuando la gente los ridiculizó… Soy inocente».

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