La muerte de Georgi Markov

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Georgi Markov

El asesinato del paraguas

  • Clasificación: Asesinato
  • Características: Markov fue asesinado por un agente de la policía secreta búlgara quien le «disparó» subrepticiamente en una pierna en una calle londinense, con una pistola de aire comprimido camuflada como un paraguas —más conocido como paraguas búlgaro—, un pequeño perdigón contaminado con ricina
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 7 de septiembre de 1978
  • Fecha de nacimiento: 1 de marzo de 1929
  • Perfil de las víctimas: Georgi Ivanov Markov, de 49 años, escritor y disidente búlgaro
  • Método de matar: Envenenamiento (ricina)
  • Localización: Londres, Inglaterra, Gran Bretaña
  • Estado: Nadie ha sido condenado por el asesinato
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El asesinato de Georgi Markov

Última actualización: 25 de agosto de 2015

El «paraguas búlgaro» es el nombre popular que se le dio a un arma utilizada por la Darzhavna Sigurnost, los servicios secretos búlgaros, consistente en una pistola de aire comprimido camuflada como un paraguas, con su mecanismo neumático oculto en la punta que disparaba un perdigón con una pequeña cantidad de veneno.

Historia

Este paraguas fue utilizado, presuntamente, en el asesinato del escritor y disidente búlgaro Georgi Markov el 7 de septiembre de 1978 y en el fallido intento de asesinato contra el periodista y disidente búlgaro Vladimir Kostov el mismo año en el metro de París. El veneno usado en ambos casos fue la ricina. Estos dos intentos de asesinato fueron organizados por los servicios secretos búlgaros de la época de la Guerra Fría con la asistencia de la KGB.

El asesinato de Georgi Markov, el 7 de septiembre de 1978 en el puente de Waterloo en Londres, se produjo el día del cumpleaños del presidente búlgaro Todor Zhivkov, que había sido a menudo el blanco de las críticas de Georgi Markov. Los servicios secretos búlgaros se aproximaron a Markov, que se encontraba esperando el autobús en una parada, para dispararle un perdigón lleno de ricina con la punta del paraguas en su pierna y eliminar a la víctima. Markov recibió una pequeña pero letal dosis de ricina en la parte posterior de su pantorrilla derecha y, al darse la vuelta, un individuo con un paraguas le pidió perdón. No le dio mayor importancia, pero esa misma noche acudió al hospital, donde murió tres días más tarde.

Por su parte, el periodista Vladimir Kostov había sido atacado el 26 de agosto de ese mismo año en el metro de París. Kostov recibió un pinchazo en la espalda y tuvo que ser ingresado en un hospital, donde permaneció doce días. Los servicios médicos parisinos extrajeron un perdigón con ricina de dimensiones idénticas al que días después causaría la muerte de su compatriota Markov. También hubo intentos de asesinato con este aparato contra el disidente soviético Alexander Solzhenitsyn y el ex agente de la CIA Boris Korczak durante la Guerra Fría por parte de los servicios soviéticos o del Bloque del Este.

Estos dos casos inspiraron la película francesa de 1980 Le Coup du parapluie, dirigida por Gérard Oury y protagonizada por Pierre Richard. El paraguas búlgaro también fue presentado en el episodio «The Clock», de la serie de televisión de 2013 The Americans.


Georgi Markov

Wikipedia

Georgi o Gueorgui Ivanov Markov, en búlgaro Георги Иванов Марков, (1 de marzo de 1929 – 11 de septiembre de 1978) fue un notable disidente búlgaro. Markov trabajó originalmente como un novelista y dramaturgo, pero en 1969, desertó de la entonces Bulgaria comunista de Todor Zhivkov.

Después de mudarse a Occidente, trabajó como periodista para el World Service («Servicio mundial») de la emisora británica BBC, para la radio Free Europe («Europa Libre», financiada por el gobierno estadounidense), y también para la cadena Deutsche Welle, de la entonces Alemania Occidental.

Desde sus programas de radio era un severo crítico del régimen comunista imperante en su país, en particular del dirigente Zhivkov, por lo que se especula que, como resultado de ello, el gobierno búlgaro decidió deshacerse de él, pidiendo ayuda técnica a la KGB soviética para llevar a cabo la operación.

Vida en Bulgaria

Georgi Markov nació el 1° de marzo de 1929, en un barrio de la capital búlgara de Sofía. En 1946 se graduó de la escuela secundaria y comenzó sus estudios universitarios de química industrial. Markov trabajó inicialmente como un ingeniero químico y profesor en una escuela técnica. A la edad de 19 años cayó enfermo de tuberculosis, lo que lo obligó a asistir a diversos hospitales.

Sus primeros intentos literarios se produjeron durante ese tiempo. En 1957 publicó «La noche de Celsius». Seguidamente, lo hicieron las novelas «El Ajax ganadores» (1959) y dos colecciones de historias cortas (1961) vieron la luz.

En 1962 publicó la novela «Hombres», que ganó el premio anual de la Unión de Escritores Búlgara, y posteriormente fue aceptado como miembro esa asociación, ya que se trataba de una un pre requisito fundamental e inexcusable a fin de iniciar una carrera profesional en literatura, durante la época comunista en Bulgaria. Markov comenzó a trabajar en la editorial estatal «Narodna Mladezh».

Las colecciones «Un retrato de mi doble» (1966) y «La Mujer de Varsovia» (1968) le aseguraron su lugar como uno de los más talentosos jóvenes escritores de la Bulgaria en la década de 1960. Markov también escribió una serie de obras de teatro, pero la mayoría de ellas nunca llegaron a ser representadas -o, si lo hicieron, fueron retiradas- debido a la fuerte censura comunista de la época. Entre ellas, se encontraban: «Reptar bajo el arco iris», «El Ascensor», «Asesinato en el callejón sin salida», «Comunistas», y «Yo era él».

Su novela «El techo» fue prohibida cuando ya estaba en la etapa de impresión, cuando los censores se enteraron que describía en términos alegóricos el colapso del techo de un fábrica de acero llamada nada menos que «Lenin». Markov es uno de los autores de la popular serie de televisión «En cada hito», que creó el personaje de la Segunda Guerra Mundial, el detective Velinsky, y su némesis de la Resistencia, Deyanov.

Durante ese tiempo, y a pesar de la prohibición de algunas de sus obras, Georgi Markov fue un reconocido autor. En esa época, Markov dirigió un estilo de vida bohemio que era desconocido para la mayoría de los búlgaros.

El escritor y disidente

En 1969 Georgi Markov viajó a Italia, donde vivía su hermano. Su idea inicial era esperar que las «nubes de prohibición sobre sus obras se despejasen», pero poco a poco cambió de opinión y decidió quedarse en Occidente, sobre todo después de septiembre de 1971, cuando el Gobierno búlgaro se negó a prorrogar su pasaporte. Markov se trasladó finalmente a la capital británica de Londres, donde comenzó a estudiar inglés y en 1972 ingresó a trabajar a la división búlgara del World Service («servicio mundial») de la BBC.

Incluso intentaría incursionar en la industria del cine, con la esperanza inicial de ser asistente de Peter Uvaliev, pero finalmente no tuvo éxito. Más tarde, también colaboraría con la radio Free Europe y con la alemana Deutsche Welle. Así las cosas, en 1972 sería suspendida su membresía de la Unión de Escritores búlgaros, y se lo condenó en rebeldía a seis años y seis meses de prisión por su deserción a Occidente.

Ya ingresado en una lista negra oficial, sus obras fueron retiradas de las bibliotecas y de las librerías oficiales, y su nombre no sería mencionado en los medios de comunicación oficiales de Bulgaria hasta 1989, en vísperas del inminente colapso del régimen comunista de Todor Zhivkov. El Servicio Secreto búlgaro archivó el legajo o «prontuario» de Markov bajo el nombre código «Wanderer».

Hoy en día, los búlgaros presentan un buen ejemplo de lo que significa existir bajo una tapa que no pueden levantar y que ya no creen que alguien pueda levantar… Y el lema interminable es que millones de altavoces resuenan al cabo de que todo el mundo está luchando por la felicidad de los demás. Cada palabra pronunciada bajo la tapa cambia constantemente su significado. Mentiras y verdades cambian sus valores con la misma frecuencia de la corriente alterna… Hemos visto cómo se desvanece la personalidad, cómo se destruye la individualidad, cómo se corrompe la vida espiritual de todo un pueblo con el fin de convertirlos en un rebaño de ovejas apático. Hemos visto muchas de esas manifestaciones que humillan la dignidad humana, donde se espera que la gente normal aplauda la miserable mediocridad que ha proclamado a sí mismo un oleaje condescendiente de un semidiós y para ellos desde las alturas de la inviolabilidad policiaca…

Georgi Markov describió la vida bajo un régimen totalitario en su libro «The Truth that Killed» (La verdad que mató).

En 1974 su obra «Para rastrear bajo el arco iris» fue puesta en escena en Londres, mientras que en Edimburgo la obra «Arcángel Miguel» (Archangel Michael), escrita en inglés, ganó el primer premio. Por su parte, su novela «El muy honorable chimpancé» (escrita en co-autoría junto a David Philips), sería publicada después de su muerte.

Markov se casó en 1975 con Annabelle Dilk. La pareja tendría una hija, Alexandra-Raina, que nacería un año después.

Entre 1975 y 1978, Markov trabajó en la redacción de sus «Informes en ausencia» (In absentia reports), su particular análisis de la vida diaria y cotidiana en la Bulgaria comunista. Éstos serían difundidos semanalmente en la Radio Europa Libre. Sus críticas hacia el gobierno comunista y personalmente al líder del Partido, Todor Zhivkov, terminarían haciendo de Markov uno de los más odiados enemigos del régimen.

Los informes fueron publicados en Bulgaria después de la caída del gobierno comunista en 1990. En el año 2000, Markov recibió póstumamente la orden Stara Planina, la más alta distinción otorgada por el gobierno de la Bulgaria actual, debido a su «contribución significativa a la literatura búlgara, el teatro y la no-ficción, y por su excepcional oposición cívica y enfrentamiento al régimen comunista».

Ataque y muerte

Un agente de la policía secreta búlgara, Darzhavna Sigurnost (búlgaro: Държавна сигурност, abreviado ДС), con la asistencia de la KGB ya había hecho dos intentos fallidos para matar Markov ante un tercer intento con éxito.

El 7 de septiembre de 1978 (justo el día del cumpleaños de Todor Zhivkov), Markov caminó a través del Puente de Waterloo, que cruza el río Támesis, y se puso a esperar en una parada de autobús al otro lado, cuando sintió que un hombre con un paraguas le pinchó en una pierna.

El hombre se disculpó y se alejó. Markov le diría más tarde a los médicos que lo trataron que el hombre en cuestión se había disculpado «en un acento extranjero». El extraño evento es recordado como «El asesinato del paraguas», y aparentemente el autor material del mismo sería un italiano de nombre Francesco Gullino, también conocido como «Picadilly».

Markov recordó una sensación de ardor y dolor en donde había sido pinchado, que asumió fue la punta de la sombrilla. Cuando llegó a trabajar en las oficinas de la BBC World Service, notó que se había formado un pequeño grano rojo y el dolor de los golpes no había ido. Él habló al menos con uno de sus colegas en la BBC acerca de este incidente. Esa tarde desarrolló una fiebre alta y fue admitido a un hospital donde murió tres días más tarde, el 11 de septiembre de 1978, a la edad de 49 años. La causa de muerte fue el envenenamiento por ricina (ricinus communis).

Debido a las extrañas circunstancias del incidente, en las declaraciones realizadas a los médicos que lo trataron, Markov expresó la sospecha de que había sido envenenado, Scotland Yard ordenó una minuciosa autopsia del cuerpo de Markov. Los patólogos forenses descubrieron una esfera metálica (del tamaño de la cabeza de un alfiler) incrustada en la pantorrilla de Markov.

El pequeño perdigón, de sólo 1,52 mm de diámetro, estaba compuesto en un 90% por platino y el 10% restante por iridio. Tenía dos agujeros con diámetros de 0,35 mm perforados a través de él, resultando en una cavidad en forma de X. Un examen posterior por parte de expertos de Porton Down mostró la presencia de rastros de la muy tóxica ricina. Una sustancia azucarada recubría los diminutos orificios, creando una suerte de burbuja, para que la ricina contenida en el interior de la cavidad no se escapase de su lugar antes de tiempo. El recubrimiento en cuestión habría sido especialmente diseñado para fundirse a 37° centígrados (la temperatura normal del cuerpo humano). Cuando el pequeño balín o perdigón fue disparado en la pantorrilla de Markov, la capa protectora se fundió, por lo que la ricina quedó liberada, siendo absorbida por el torrente sanguíneo de su víctima, condenándola a muerte y efectivamente matándola al poco tiempo. Incluso si los médicos que trataron a Markov hubiesen sabido que efectivamente se trataba de envenenamiento con ricina, no habría habido básicamente ninguna diferencia, ya que que en esa época no se conocía antídoto alguno contra ella.

Diez días antes del asesinato, se había intentado matar, en una estación de metro de París, a Vladimir Kostov, otro desertor búlgaro, de la misma manera o mediante el modus operandi que pronto sufriría Markov.

Los médicos parisinos habían encontrado el mismo tipo de perdigón en la piel de Kostov. Sin embargo, parece que la capa azucarada que protegía el exterior de la cápsula de ricina se había dañado durante el disparo -o antes de éste-, por lo que sólo una pequeña porción del potente veneno logró ingresar en su torrente sanguíneo, derivando únicamente en un cuadro febril en Kostov.

Kostov informó de que el disparo provino de un hombre que llevaba un pequeño bolso, no un paraguas. La razón principal de esta confirmación fue la declaración de Markov, quien si bien dijo haber visto el paraguas que llevaba quien lo atropelló «accidentalmente» en la calle, sin embargo no recordaba haber sido herido con él. No obstante, los expertos forenses declararon que la probable «pistola» que había disparado el pequeño perdigón era muy sofisticada, seguramente un arma de aire comprimido, otra razón para creer el atentado había sido llevado a cabo u ordenado por alguna organización de tipo estatal.

Vladimir Bereanu Todorov y Kalin escribieron un libro que describe la historia y los hechos; éste ha sido retirado de la venta, pero todavía está disponible.

Años después, algunos desertores del KGB de alto perfil, como los soviéticos Oleg Kalugin y Oleg Gordievsky han confirmado que la KGB estuvo detrás del asesinato de Markov, aunque le habían ofrecido alternativas a los asesinos búlgaros como, por ejemplo, una jalea venenosa que debía ser frotada sobre la piel del objetivo a matar.

No obstante, hasta el día de hoy nadie ha sido acusado oficialmente por el asesinato de Markov, en gran medida porque la mayoría de los documentos relativos a su muerte fueron probablemente destruidos antes del colapso del régimen comunista búlgaro en 1989-1990.

Uno de los principales periódicos británicos, The Times, ha informado de que el principal sospechoso es un italiano llamado Francesco Gullino (o Giullino), aunque nació en Bari en 1946, vive en Dinamarca. Las autoridades búlgaras lo habían detenido por contrabando en dos ocasiones y le ofrecieron la cárcel o trabajar para ellos como agente secreto con base en Copenhague usando como cubierta la de un vendedor de obras de arte. La historia además agrega que el estatuto búlgaro de limitaciones expira en 2008. Un documental británico, The umbrella assassin («El asesino del paraguas») entrevistó a personas relacionadas con el caso en la actual Bulgaria post comunista, Gran Bretaña y los Estados Unidos, y puso de manifiesto que el principal sospechoso, Gullino, está vivo y bien, y todavía puede viajar libremente por toda Europa.

En junio de 2008, hubo informes de que la policía británica, Scotland Yard, había renovado su interés en el caso. Se enviaron detectives a Bulgaria y se hicieron solicitudes para entrevistar a ciertas personas. También parece haber un renovado interés por parte de las autoridades búlgaras en ver el caso resuelto.

En la cultura popular

El grupo escocés postpunk Fingerprintz menciona el extraño homicidio en una canción de su álbum The very dab (algo así como «el golpecito»), lanzado en 1979, un año después de la muerte de Markov. El nombre de la canción en cuestión en Wet job («trabajo húmedo»), y en una parte dice «estaba esperando un autobús […] en la hora pico cuando fue asesinado.» El tema además menciona que la acción (el homicidio) fue un éxito.

En un episodio del programa de televisión «Cazadores de mitos» (Mythbusters), emitido por el canal Discovery Channel, los dos anfitriones del show, Adam Savage y Jamie Hyneman, realizaron réplicas aproximadas del paraguas utilizado para asesinar a Markov.

El asesinato de Markov con un paraguas inspiró la creación de la película francesa Le coup de parapluie («El golpe del paraguas») protagonizada por Pierre Richard y dirigida por Gerard Oury.

En la novela Red rabbit («Conejo rojo») del escritor estadounidense Tom Clancy, el asesinato de Markov es un tema de mucho debate en la historia. Un personaje menor durante la trama, un búlgaro llamado Boris Andeyevich Strokov, revela ser el asesino. Además Strokov es contratado por el KGB para llevar a cabo el fallido intento de magnicidio de 1981 contra Juan Pablo II. Al final, Strokov es capturado y resulta muerto a manos de los servicios de inteligencia británicos británicos SIS o MI6.

En el segundo episodio de la serie de 1981 Kessler, secuela de Secret Army, el periodista belga Hugo Van Eyck es asesinado por envenenamiento en la calle con la punta de un paraguas. El efecto del veneno es inmediato y muere momentos después de ser pinchado.

En el primer capítulo de la segunda temporada de la serie Breaking Bad, Walter White (Bryan Cranston) hace referencia al asesinato por envenenamiento del periodista búlgaro para explicar a su compañero Jesse Pinkman (Aaron Paul) el plan a seguir para culminar el asesinato de Tuco Salamanca (Raymond Cruz).


La muerte de Georgi Markov y el paraguas que disparaba ricina

Elbustodepalas.blogspot.com

Georgi Markov nació en Bulgaria en el año 1929. Vivió allí una buena parte de su vida, y alcanzó pronto la fama como escritor y novelista. Algunas de sus novelas tuvieron muy buena acogida entre público y crítica, era un buen escritor. Tras ganar el premio anual de la Unión de Escritores Búlgara, se acabó consagrando como un personaje de bastante relevancia dentro de la literatura del país. Sin embargo, había algo que irritaba enormemente a Markov: la censura.

Y es que, durante aquella época, existía una república comunista en Bulgaria, dirigida por Todor Zhivkov. Este régimen le prohibía al escritor expresarse con libertad, y cualquiera de sus obras pasaba antes por el tamiz de las autoridades. Tras la censura de varias obras de teatro y novelas suyas, Markov acabó renegando del gobierno de su país y se convirtió en uno de los mayores críticos del régimen comunista y del gobierno de Zhivkov. Ahora era uno de los más importantes disidentes del gobierno búlgaro. Como respuesta, Markov fue incluido en una lista negra, su nombre quedó prohibido en los medios de comunicación del país y sus obras se retiraron de las bibliotecas. Había pasado de ser un escritor ampliamente alabado a ser un desterrado enemigo del país.

Tras esto, Markov empezó a trabajar para la BBC como periodista y se instaló en Londres, la ciudad que presenciaría su muerte. Todo sucedió un lluvioso día de septiembre, en el año 1978. Markov se encontraba en el puente Waterloo, sobre el río Támesis. Relajadamente, el escritor estaba esperando a que llegara el autobús mientras se perdía en sus pensamientos. En ese momento, un extraño pasó rápidamente a su lado y le golpeó con un paraguas en la pantorrilla. Inquieto, el misterioso desconocido (que parecía tener un acento extranjero) le pidió disculpas y, seguidamente, se fue corriendo. Markov no le dio demasiada importancia al suceso, se ve que aquél hombre iba con prisa y era un simple choque con la multitud.

Sin embargo, algo extraño le empezó a suceder. La zona en la que le había golpeado empezó a provocarle un extraño escozor y se empezó a hinchar formando un pequeño grano rojo. Horas más tarde, empezó a tener una fiebre muy alta y tuvo que ingresar en el hospital. Tres días después, Markov murió en ese mismo hospital a la edad de 49 años. ¿Qué le estaba pasando? ¿Cómo es posible que un golpe hecho con un paraguas le hubiera ocasionado tales problemas?

Los atónitos médicos decidieron realizarle una autopsia detallada para descubrir cuál era la extraña razón de su muerte y si verdaderamente aquél encuentro con el extraño había tenido algo que ver con su muerte.

Los forenses dieron pronto con el responsable: una diminuta bolita metálica del tamaño de una cabeza de alfiler estaba clavada en la pantorrilla de Markov. Al parecer, este proyectil que ahora se encontraba vacío había sido portador de una sustancia enormemente tóxica: la ricina. Como muestra de su enorme potencial, basta decir que la bolita que lo contenía tenía un tamaño de 1’52 milímetros de diámetro. Dos agujeritos de apenas 0’35 milímetros perforaban el arma del crimen, los cuales permitían que la ricina saliera del artefacto y se extendiera por la sangre de la víctima. Quizás algún avezado lector se haya preguntado cómo es posible que la ricina no se hubiera escapado del proyectil antes de tiempo si había dos agujeros perforados en su superficie. La razón es bien sencilla (pero extremadamente rebuscada a la vez): los creadores del artefacto habían rodeado a toda la bolita con una sustancia azucarada que sólo se derretía cuando se alcanzaba una temperatura de 37 grados aproximadamente (es decir, la temperatura común del cuerpo humano). Cuando el proyectil se clavó en la piel de Markov, su temperatura corporal derritió la capa protectora y dejó que la ricina se introdujera disimuladamente en su organismo.

Supongo que con estos datos ya sabréis el papel del misterioso extraño que chocó con Markov en esta historia: el paraguas era en realidad un artefacto especial, un paraguas-pistola diseñado para lanzar estos pequeños perdigones. Lo que había parecido un choque sin importancia en una estación de autobuses era en realidad un magistral asesinato llevado a cabo con un máximo disimulo (es digno de mención que aún hoy no se sabe con exactitud cuál puede ser la identidad de este misterioso asesino, pero es evidente que los dirigentes de Bulgaria habían tenido mucho que ver con el asesinato de uno de sus mayores enemigos políticos).

Pero vayamos a lo importante del asunto y al punto más centrado en la química: ¿Qué es la ricina?

La ricina es una potente toxina de origen natural que se extrae de las semillas del ricino. Para ser más concretos, podemos decir que es una proteína inactivante de los ribosomas. ¿Qué significa esto? Sencillamente, la ricina se une de forma irreversible a los ribosomas y detiene la producción de proteínas (de ahí su nombre).

Los síntomas que produce la ricina aparecen a las pocas horas de haberse introducido en el cuerpo humano. Un fuerte dolor abdominal, seguido de diarreas y vómitos (sanguinolientos a veces) son el primer síntoma de la ricina. Después, se produce deshidratación e hipotensión (es decir, el ritmo cardíaco se reduce a un nivel mucho más bajo de lo normal, causando mareos, vértigos…). En cuestión de 3 o 5 días, el sujeto que ha ingerido la ricina encuentra la muerte a causa de la apoptosis.

La apoptosis es básicamente una forma de muerte celular que se produce como consecuencia de la falta de producción de proteínas que provoca la ricina (aspecto que ya hemos comentado antes).

Uno de los aspectos más curiosos de la ricina es su enorme efectividad en comparación con la cantidad de sustancia. Por ejemplo, cuando se ingiere de forma oral, basta un miligramo para acabar de forma letal con un hombre adulto. Y, más sorprendente aún, en caso de que se inhale o se inyecte (como es el caso del asesinato de Markov), bastan unos 500 microgramos para acabar con la vida de un adulto.

Teniendo en cuenta estas capacidades tóxicas, es evidente que uno de sus principales usos haya sido el militar. Ya en la Primera Guerra Mundial los Estados Unidos intentaron desarrollar una técnica para recubrir sus balas y metrallas con ricina, con el fin de aumentar aún más el potencial destructivo de sus armas y no dejar supervivientes. Por suerte, debido a la falta de conocimiento científico y a que ciertas leyes militares limitaban este tipo de armas, la guerra acabó antes de que se desarrollara esta aplicación bélica.

Por supuesto, en la Segunda Guerra Mundial también se usó la ricina, en este caso para potenciar el efecto de las bombas de racimo. Sin embargo, existían componentes químicos mucho más baratos y de similar efecto, por lo que la ricina fue cayendo en el olvido como arma. Sin embargo, a pesar de que su uso a gran escala es poco rentable, se convirtió en un arma de gran eficacia a la hora de asesinatos como el de Markov.

Como con muchas otras armas químicas, la producción de ricina está controlada. Sin embargo, los intentos por limitar su producción serían bastante inútiles, y la razón está en la forma en la que se obtiene: La planta de la que se obtiene es muy común y fácil de cuidar.

La ricina fue aislada por primera vez en 1888 por el químico Stillmark, y conforma aproximadamente el 5% del peso de la pulpa del fruto del ricino. La forma de extraerla es muy parecida a la extracción de la proteína de la soja, por ejemplo.

Y, por último, ¿habría habido alguna posibilidad de curar a Markov? ¿Existe un antídoto útil para la ricina?

Lo cierto es que no existe un antídoto único que funcione completamente. Cuando alguien es envenenado por ricina, lo que se intenta es minimizar los efectos de la intoxicación, ya que si el paciente sobrevive unos 5-10 días después de la envenenación, es muy probable que se salve. Dependiendo de las circunstancias de cada intoxicación, los fármacos a utilizar irán variando, y muchas personas acaban salvándose de la muerte.

Es importante mencionar también que, últimamente, algunas investigaciones estadounidenses e inglesas están intentando desarrollar un verdadero antídoto que frene de forma rápida la muerte por ricina (principalmente, por si hubiera un ataque terrorista). Al parecer, el fármaco que se desarrolló en estos estudios protege contra la muerte durante 24 horas después de la exposición, pero la comunidad científica ha visto este descubrimiento con escepticismo y no se ha confirmado con seguridad su eficacia total.

Pero no nos desviemos de la pregunta original: ¿Se podría haber salvado Markov? Lo cierto es que no. En esa época el conocimiento de los antídotos de la ricina era muy escaso, y aunque se supiera que Markov estaba enfermo por esa razón se habría podido hacer muy poco por él. Su vida se condenó cuando aquél paraguas chocó contra su pierna.


La ricina

Wikipedia

La ricina es una de las toxinas más potentes conocidas, la cual se extrae de las semillas del ricino (Ricinus communis).

Pertenece a la familia de proteínas conocidas como proteínas inactivadoras de ribosomas (RIP) que se unen a los ribosomas de las células eucariotas paralizando la síntesis de proteínas, lo que causa su muerte por apoptosis. Fue aislada en 1888 por Stillmark cuando observó que el extracto de las semillas aglutinaba las células sanguíneas. Hoy en día, se sabe que la aglutinación por el extracto de las semillas de ricino se debe a otra toxina llamada RCA (Aglutinina del Ricinus communis).

La ricina causa hemorragia intestinal, seguida de diarrea a veces sanguinolenta, vómitos, deshidratación e hipotensión. Esta toxina puede causar la muerte tras una agonía que puede durar hasta diez días, aunque lo normal es que si el paciente no ha muerto en tres o cinco días se recupere. La dosis letal en un adulto que ingiera la ricina es de un miligramo. Si es inhalada o inyectada, la dosis letal es de apenas 500 microgramos.

Fabricación

La ricina es fácilmente purificada del ricino. La pulpa de la semilla que queda de prensar el ricino contiene en promedio alrededor de 5% del volumen total de la ricina.

El proceso para extraer ricina es conocido y, por ejemplo, descrito en una patente. El método de extracción descrito es muy similar a la preparación de proteína de soja aislada. La ricina es un polvo blanco inodoro e insípido.

Antídoto

Tras ocho años de investigaciones, científicos británicos comenzarán a producir un antídoto que protege contra el envenenamiento con ricina. La antitoxina -desarrollada por el Laboratorio de Ciencia y Tecnología de Defensa en Wiltshire, Inglaterra (DSTL)- puede proteger contra la muerte durante las 24 horas después de la exposición, dice la doctora Jane Holley, investigadora del DSTL.

La patente fue quitada de la base de datos del United States Patent and Trademark Office (USPTO) en el 2004, pero todavía está disponible en línea a través de bases de datos de patentes internacionales. Las teorías modernas de química proteica presentan dudas sobre la eficacia de los métodos revelados en la patente.

Usos médicos potenciales

La ricina puede tener uso terapéutico:

  • Como inmunotoxina en el tratamiento de cáncer, como la llamada «bala mágica» para atacar específicamente las células cancerígenas y destruirlas: la ricina puede estar conectada con el anticuerpo monoclonal para atacar células malignas reconocidas por el anticuerpo. Se cree posible que la modificación de ricina reduzca su toxicidad en humanos, pero no las células cancerígenas. Una aproximación prometedora se encuentra también al usar la subunidad no tóxica B como un vehículo para transportar antígenos en las células, por medio de lo cual se incrementaría en gran medida su inmunogenicidad. También funcionan muy bien en aplicaciones «in vitro», por ejemplo en los trasplantes de médula ósea.
  • Como un adyuvante, con potenciales implicaciones para desarrollar vacunas mucosas.
  • Para la ablación toxigénica. Esta puede ser usada para estudiar o generar modelos de animales transgénicos con enfermedades degenerativas.
  • Para el transporte suicida. Inyectando ricina en el nervio vago se pueden destruir selectivamente las neuronas. El transporte suicida se ha utilizado en:
    • La realización de un mapa anatómico de las neuronas.
    • La creación de modelos de enfermedades neuronales degenerativas.
    • La realización de estudios sobre lesiones y sus curas en nervios periféricos.

Uso como un agente en armas químicas/biológicas

Estados Unidos investigó la ricina por su potencial militar durante la Primera Guerra Mundial. En esa época, se estaba considerando para su uso como polvo tóxico o como una capa para las balas y metralla. El concepto de nube de polvo no pudo ser adecuadamente desarrollado y el concepto de bala/metralla recubierta podría violar la Convención de La Haya de 1899. La guerra terminó antes de que se convirtiera en un arma.

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos y Canadá emprendieron el estudio de la ricina en bombas racimo. Aunque existieron planes para su producción en masa y se realizaron varias pruebas de campo con diferentes conceptos de bombardeo, la conclusión final fue que no era más económico que usar fosgeno. Esta conclusión estuvo basada en la comparación de armas finales más que en la toxicidad de la ricina (DL50 ~40 mg•min/m3). A la ricina se le dio el símbolo militar W o, más tarde, WA. En un corto periodo después de la Segunda Guerra Mundial continuó el interés por la ricina, pero este disminuyó cuando el Cuerpo Químico del Ejército Norteamericano comenzó un programa para convertir en arma el gas sarín.

La Unión Soviética también tenía ricina. Hubo especulaciones que la KGB incluso la usaba fuera del bloque soviético; sin embargo, esto nunca se probó. En 1978, el disidente búlgaro Georgi Markov fue asesinado por un agente de la policía secreta búlgara quien le «disparó» subrepticiamente en una pierna en una calle londinense, con una pistola de aire comprimido camuflada como un paraguas —más conocido como paraguas búlgaro—, un pequeño perdigón contaminado con ricina. Murió en el hospital pocos días después; su cuerpo fue derivado a una rama especializada en venenos del Ministerio británico de Defensa, la cual descubrió el perdigón durante la autopsia.

Los sospechosos principales fueron la policía secreta búlgara: Georgi Markov había desertado de Bulgaria algunas años antes y había producido libros y programas de radio que eran altamente críticos del régimen comunista búlgaro. No obstante, en esa época se creía que Bulgaria no habría sido capaz de producir el veneno y también se creía que la KGB lo había proporcionado.

La KGB negó cualquier implicación, aunque los desertores de alto nivel de la KGB Oleg Kalugin y Oleg Gordievsky confirmaron que la KGB estaba implicada. Con anterioridad, el disidente soviético Aleksandr Solzhenitsyn también había sufrido síntomas parecidos a los producidos por la ricina después de un encuentro en 1971 con agentes de la KGB, aunque en este caso sobrevivió.

A pesar de la extrema toxicidad de la ricina y de su utilidad como un agente en armas químicas/biológicas, es extremadamente difícil limitar la producción de esta toxina. Tanto bajo la Convención de armas biológicas de 1972 y la Convención de armas químicas de 1997, la ricina está listada como una sustancia controlada. A pesar de ello, más de un millón de toneladas métricas de ricino es procesado cada año y aproximadamente 5% del total es convertido en desecho que contiene altas concentraciones de ricina tóxica.

Para poner en perspectiva el uso de la ricina como un arma, debe hacerse notar que como un arma biológica o arma química la ricina no es considerada muy poderosa en comparación con otros agentes, tales como toxina botulínica o el carbunco (ántrax). Por ello, una disposición militar para usar armas biológicas y tener recursos avanzados preferiría usar alguna de aquella en su lugar.

La ricina es fácil de producir, pero no es práctica o probable de causar tantas bajas como otros agentes. La ricina es inactivada (i.e., la proteína cambia de estructura y se convierte en menos poderosa) mucho más fácilmente que las esporas del agente del carbunco, que puede permanecer letal por décadas (Jan van Aken, un experto en armas biológicas explica en una entrevista con la revista alemana Der Spiegel que juzga más tranquilizante que Al Qaeda experimente con ricina, pues ello sugiere su incapacidad de producir otras toxinas más peligrosas).

Una de los principales motivos de su peligrosidad es que es fácil de obtener, pues el ricino es una planta común y puede crecer en casa sin ningún cuidado especial. Se ha informado de varios incidentes en los que la toxina estuvo involucrada, por ejemplo infanticidios, en los que niños pequeños fueron intoxicados de forma intencionada.

La ricina es menos tóxica que la toxina botulínica o la tetanoespasmina, que son sustancias más difíciles de obtener. En Estados Unidos se han dado varios casos de correo contaminado con ricina, en 2003 y en 2013, en sobres dirigidos al senador Roger Wicker y, en dos casos, al presidente Barack Obama.

Incidentes de ricina detectados

Asesinato de Georgi Markov (1978)

El 7 de septiembre de 1978, el disidente búlgaro Georgi Markov, un escritor y periodista asentado en Londres, murió después de ser atacado por un hombre con un paraguas. Este era en realidad una pistola de aire comprimido camuflada como un paraguas, con la cual se le disparó a Markov un perdigón cargado de ricina en el cuerpo. Este murió cuatro días después.

Guerra Irán-Irak (1980-1988)

Según lo indican varios informes, la ricina pudo haber sido utilizada durante la Guerra Irán-Irak en la década de 1980 y cantidades de la misma fueron encontradas en las cuevas de Al-Qaeda en Afganistán.

Arresto en el Reino Unido (2003)

El 5 de enero de 2003, la policía llevó a cabo una redada en un piso al norte de Londres y arrestó seis argelinos que decían estaban produciendo ricina como parte de un complot para un ataque en el metro de Londres. No se recuperó ricina como resultado de la redada.

Arresto en España (2003)

El 24 de enero de 2003, fueron detenidos en Madrid dieciséis magrebíes en posesión de sustancias sospechosas que probablemente tuvieran relación con la trama de ricina en el Reino Unido.

Sobre en Carolina del Sur (2003)

En 2003, un paquete y carta sellada en un sobre contaminado con ricina fueron interceptados en Greenville, Carolina del Sur, en un centro de procesamiento del servicio postal de Estados Unidos.

Correo de la Casa Blanca (2003)

En noviembre de 2003, se detectó ricina en un correo de la Casa Blanca en Washington, D.C.. La carta que contenía ricina fue interceptada en una instalación que manejaba correo fuera de la Casa Blanca y nunca llegó a su destino final. La carta contenía una sustancia de fino polvo que, más tarde, dio positivo para ricina. Los investigadores dijeron que era de una potencia baja y no fue considerada un riesgo sanitario. Esta información no fue hecha pública hasta el 3 de febrero de 2004, cuando los exámenes preliminares mostraron la presencia de la ricina en un cuarto de correo de la oficina del líder de la mayoría del Senado de Estados Unidos Bill Frist. No hubo signos de que alguien que estuviera cerca del área contaminada desarrollara algún problema médico. Varios edificios de oficinas del Senado fueron cerrados por precaución.

Correo del Capitolio de Estados Unidos (2013)

El 16 de abril de 2013, se detectó ricina en un sobre del correo del Capitolio de Estados Unidos, en Washington, D.C.. El sobre iba dirigido al senador Roger Wicker, republicano por Mississippi. Este acto tuvo lugar un día después de las explosiones en el maratón de Boston, aunque el FBI afirmó que no hay conexión entre los sobres y este atentado.

Correo de la Casa Blanca (2013)

El 16 de abril de 2013 un sobre dirigido al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, fue interceptado en la Casa Blanca. En el día posterior se informó a las cadenas informativas que el sobre había dado positivo en ricina. En las pruebas iniciales, realizadas el día 16, el FBI obtuvo resultados inconsistentes y precisó de datos adicionales. El segundo análisis, el cual fue realizado en un laboratorio de Maryland, confirmó la presencia de dicha sustancia. Las autoridades estadounidenses detuvieron en Mississippi a Paul Kevin Curtis, en relación con los sobres con ricina enviados a Obama y al senador republicano Roger Wicker.

Correo de la Casa Blanca (2013)

El 30 de mayo de 2013 una carta con ricina, fue enviada al presidente de Estados Unidos Barack Obama, según informaron miembros del Servicio Secreto. La carta no ingresó a la Casa Blanca, ya que fue interceptada por tener elementos similares a las enviadas el día anterior al alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, las cuales contenían también esta sustancia tóxica. El texto de la carta decía: «Lo que hay en esta carta no es nada comparado con lo que tengo planeado para ti».

La responsable fue la actriz tejana Shannon Rogers Guess Richardson que participó en la serie «The Walking Dead», fue arrestada el 7 de junio en el estado de Arkansas y condenada a 18 años por este motivo.

 


VÍDEO: SECRETS OF THE DEAD – THE UMBRELLA ASSASSIN (INGLÉS)


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