Diego Antonio Galeote Rosselló

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Diego Antonio Galeote

El descuartizador de Palma

  • Clasificación: Homicida
  • Características: Fratricidio - Descuartizamiento - Ocultó los restos en la nevera de casa y en un arcón congelador
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 11 de septiembre de 2013
  • Fecha de detención: 30 de septiembre de 2013 (se entrega)
  • Fecha de nacimiento: 1975
  • Perfil de las víctimas: Su hermano Víctor Galeote Rosselló, de 32 años
  • Método de matar: Golpes con un martillo
  • Localización: Palma de Mallorca, España
  • Estado: Condenado a 10 años de prisión el 12 de junio de 2014
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Diego Antonio Galeote – Mata a martillazos a su hermano pequeño, le descuartiza y lo mete en dos congeladores

PeriodistaDigital.com

30 de septiembre de 2013

Agentes de Policía Nacional han detenido esta madrugada del lunes 30 de septiembre a un hombre de 38 años en Palma de Mallorca como presunto responsable de la muerte y descuartizamiento de su propio hermano.

El presunto homicida se ha presentado voluntariamente en la Jefatura Superior de Policía de Islas Baleares para confesar los hechos -acaecidos hace 15 días- y los agentes le han acompañado a su domicilio, donde han hallado dos congeladores con restos óseos, órganos y secciones del cadáver.

Desavenencias

El arrestado y la víctima, que tenía 31 años, convivían en la misma vivienda desde hace aproximadamente un año, lo que había generado fuertes desavenencias entre ambos. La investigación de los agentes del grupo de homicidios continúa abierta, según ha señalado el Instituto Armado en un comunicado.

El presunto homicida manifestó en la Oficina de Denuncias y Atención al Ciudadano que había matado a su hermano, no recordaba cuantos días hacía, lo había descuartizado y lo había introducido en un arcón frigorífico que había escondido en el domicilio común.

Los agentes se han desplazado junto al presunto autor de los hechos hasta la vivienda, donde han hallado un congelador independiente en el interior de un mueble de la cocina. Dentro de este congelador se encontraba una bolsa de hielo, bajo la cual había restos óseos y vello corporal. El congelador del frigorífico principal de la vivienda también servía para ocultar más restos del cadáver, descuartizado en varias secciones con cortes precisos

Martillazos en la cabeza

Hace aproximadamente un año que el hermano del detenido se había mudado al domicilio de éste. Ambos se habrían enfrentado en numerosas discusiones. En una de estas riñas en el domicilio, el hermano cogió un martillo e intentó agredir al arrestado, quien le arrebató el arma y le asestó varios golpes mortales en la cabeza.

Los investigadores se han incautado de diversas herramientas que el detenido habría usado para descuartizar el cadáver. La investigación del grupo de homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Jefatura Superior de Policía de Illes Balears continúa abierta para esclarecer completamente lo sucedido e identificar plenamente la identidad del cadáver.


El hombre asesinado por su hermano pegaba a su madre, según la familia

J. Bastida – Ultimahora.es

2 de octubre de 2013

Víctor Galeote Rosselló, vigilante de seguridad de profesión y de 32 años de edad, murió brutalmente asesinado en manos de su hermano Diego. Una vez muerto, fue troceado e introducido en un congelador donde permaneció por espacio de más de 20 días hasta que el homicida confeso se derrumbó. Esta mañana, el agresor ha pasado a disposición judicial.

Tras el macabro crimen se esconde una triste historia, un drama humano y un pasado familiar muy complicado. Ante los investigadores de la Policía Nacional, la víctima mortal no era un santo. Fuentes próximas al caso confirman que se trataba de la «oveja negra» de la familia, siempre según los testimonios recabados por ellos.

Todos los que le conocían apuntan que la relación con sus familiares era muy mala. De hecho, la familia confesó a la Policía Nacional que el fallecido maltrataba a su madre. Concretamente, el ahora fallecido fue acusado de pegar en repetidas ocasiones a su madre. La relación con los hermanos era prácticamente nula y, el único que supuestamente lo aguantaba, era Diego Antonio.

Cuando el homicida confeso se separó de su mujer, hace aproximadamente un año y medio, el hermano pequeño fue acogido por Diego para que viviese en su casa.

De hecho, uno de los puntos que refuerza esta teoría es que llevaba desaparecido más de 20 días y nadie, absolutamente nadie, había interpuesto ningún tipo de denuncia por desaparición.

Las riñas y desavenencias venían provocadas por cualquier motivo, especialmente el económico. Juan Cortés Cortés, uno de los vecinos de la zona afirmó: «Siempre me decía Diego que tenía problemas con su hermano por cuestión de dinero». Finalmente, Diego acabó con su hermano.


La policía cree que el profesor troceó a su hermano hace 20 días, cuando compró el congelador

J. Bastida – Ultimahora.es

2 de octubre de 2013

A medida que pasan las horas, el Grupo de Homicidios del Cuerpo Nacional de Policía está esclareciendo todos los puntos oscuros que faltaban por resolver del macabro caso del homicidio de un joven de 32 años en Palma en manos de su hermano.

La Policía Nacional apunta a que el crimen se produjo el pasado 11 de septiembre, es decir, hace 21 días. Se trata de la fecha exacta en la que el homicida confeso, el profesor de 38 años identificado como Diego Antonio Galeote Rosselló, se dirigió a un establecimiento comercial y adquirió un arcón frigorífico.

Cuando los agentes llegaron a la vivienda, los funcionarios localizaron los restos óseos y vello corporal aparentemente humano en el citado congelador que estaba ubicado bajo los muebles de la cocina. Además, en una nevera tipo «combi», en el congelador de la parte inferior, hallaron distintos trozos de carne y un pie humano.

En su declaración oficial, con presencia de su abogado defensor y en sede policial, Diego Antonio Galeote confesó todo lo declarado en primera instancia el día que se entregó.

El profesor de religión de un instituto de la Part Forana que también daba clases en un colegio de primaria de Palma reconoció haber matado a su hermano con un martillo asestándole numerosos golpes en la cabeza.

El arrestado y la víctima convivían en la misma vivienda, sita en la calle Pere Llobera, número 6, 1-1ª, de la barriada de Pere Garau, a unos 100 metros escasos del mercado que da nombre al barrio, desde hacía aproximadamente poco más de un año. Desde el principio la convivencia fue muy complicada y las discusión eran constantes.

El pasado día 11 de septiembre, Víctor cogió un martillo y trató de golpear al profesor. Éste consiguió arrebatárselo, se cegó por completo y la emprendió a golpes hasta matarlo. Una vez en el suelo del pasillo, siguió golpeándolo y, acto seguido, trató de deshacerse del cadáver.

Lo primero que se le ocurrió fue trocearlo y guardarlo en el congelador hasta pensar más adelante cómo eliminar el cuerpo del delito. A primera hora del día de hoy está previsto que Diego pase a disposición judicial.


Un acuerdo entre la Fiscalía y su defensa zanja el macabro crimen de la palmesana calle Pere Llobera

PeriodistaDigital.com

8 de junio de 2014

El 11 de septiembre de 2013, Diego Antonio Galeote, un profesor de religión de 39 años de la localidad mallorquina de Porreres, mató a martillazos a su hermano Víctor, de 32, en el piso que ambos compartían en la palmesana calle de Pere Llobera.

Tras el crimen, descuartizó el cuerpo con un serrucho y guardó los trozos en varios congeladores durante 20 días, en la misma vivienda, hasta que se entregó a la Policía.

Ahora, tras un insólito acuerdo entre la Fiscalía y la defensa del autor confeso, se ha acordado una condena de diez años por delito de homicidio, y han fijado la pena teniendo en cuenta el atenuante de confesión para Galeote.

Convivencia insoportable

Galeote, de 38 años y conocido por los vecinos de la zona donde ocurrieron los hechos como una persona afable y de recta conducta, narró ante el juez que en la tarde de autos, decidió echar del domicilio a su hermano pequeño, toda vez que ya llevaba un año en ella y las desavenencias eran continuas.

En su relato afirma que su madre había echado a éste del hogar familiar y que, en principio, habían decidido que se quedaría sólo unos días, aunque la estancia se fue alargando en medio de un tenso ambiente que día a día iba creciendo de tono sobre todo por temas económicos (Víctor trabajaba como vigilante en un garaje cercano al domicilio).

Galeote, se había separado de su mujer hacía un año y medio, y tenía a intervalos el cuidado de la niña de ambos, situación que le preocupaba sobremanera ya que, tras el crimen y haber descuartizado [a] su hermano metiendo los trozos del cadáver en dos frigoríficos ubicados en la cocina de su casa, tenía miedo de que la pequeña los descubriera.

Llamada al cerrajero

El día del suceso, la discusión alcanzó entre ambos su punto más álgido, ya que Diego le dijo que tenía cinco minutos para marcharse.

El aludido entró en cólera y, según siempre la versión del ahora encarcelado, agarró un martillo e intentó atacarle cuando ya marcaba el número de un cerrajero para que cambiara las cerraduras de la casa, e impedirle así la entrada.

Fue en ese momento cuando le arrebató al arma y, cegado por la ira, le golpeó repetidas veces en la cabeza rematándole en el suelo.

Acto seguido, y con la ayuda de un serrucho, seccionó el cadáver y lo metió en un congelador para, más tarde, salir a comprar otro y hacer lo propio con los demás restos que quedaban.

Se entregó

Con el paso de los días se fue yendo abajo, y terminó por confesarle a su cuñada lo ocurrido, aunque a las pocas horas decidía entregarse en Comisaría.


Condenado a 10 años el descuartizador de Palma por matar a su hermano

B. Palau – Diariodemallorca.es

13 de junio de 2014

La Audiencia de Palma ha condenado a diez años de prisión a Diego Antonio Galeote Rosselló, el profesor de religión de 40 años conocido como el descuartizador de Pere Garau, por matar a martillazos a su hermano menor, Víctor, de 32, el pasado 11 de septiembre de 2013 en el domicilio que ambos compartían en la calle Pere Llobera.

Tras el crimen, el sospechoso descuartizó el cuerpo con un hacha y ocultó los restos en la nevera de casa y en un arcón congelador que acababa de comprar en una tienda del barrio. Diecinueve días después, el maestro se entregó en la Jefatura Superior de Policía en Palma, donde confesó sus actos.

Ayer por la mañana, el acusado, que está encarcelado desde el 2 de octubre, fue conducido a la Audiencia de Palma. El hombre, vestido con un polo oscuro y vaqueros, compareció custodiado por la Policía Nacional ante la sala del jurado, donde se declaró autor de un delito de homicidio.

El profesor de religión se tapó el rostro con sus manos ante la presencia de los fotógrafos y las cámaras de televisión y no pudo reprimir las lágrimas. Se mostró distante y abatido. Solo pronunció unas pocas palabras cuando la presidenta del tribunal le preguntó por la pena y por los hechos: «Sí, estoy de acuerdo».

El hombre se conformó con los cargos y aceptó una condena de diez años de prisión que previamente ya habían pactado su abogada defensora y la fiscal, lo que evitó la celebración de un juicio con jurado popular.

El imputado confesó ser culpable de un homicidio con la circunstancia agravante de parentesco y la atenuante de confesión.

El horrendo crimen se produjo el pasado 11 de septiembre de 2013 tras una acalorada discusión entre los dos hermanos porque Diego quería echarle del piso que ambos compartían en la calle Pere Llobera, en el barrio de Pere Garau.

Desde finales de 2012, ambos vivían en el domicilio del mayor de los hermanos, quien había alquilado una habitación al familiar menor. Con el paso del tiempo, la convivencia se hizo insoportable por los problemas domésticos con la víctima, hasta que el 11 de septiembre Diego le comunicó que debía marcharse de casa.

Tras la disputa y con ánimo de acabar con la vida de Víctor, el acusado le golpeó en la cabeza con un martillo tipo maza de doble cabezal. Con la víctima en el suelo, continuó pegándole en la cabeza con la herramienta al menos otras cuatro veces hasta que la mató.

Acto seguido, a las siete de la tarde de ese día, el profesor compró un congelador y con un hacha que tenía en casa descuartizó el cadáver hasta en ocho partes y las ocultó en el arcón y en la nevera.

El 30 de septiembre de madrugada, finalmente se entregó ante la Policía, donde confesó el crimen. El Grupo de Homicidios descubrió luego que, días antes de la muerte, el acusado consultó por Internet las fases de descomposición de un cadáver.

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