Claudia Mijangos Arzac

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Claudia Mijangos

La Hiena de Querétaro

  • Clasificación: Homicida
  • Características: Parricida - «Diversos trastornos no atendidos la llevaron a dar muerte a sus hijos al escuchar voces creyendo ser del demonio que quería acabar con ellos y los asesina para que esto no pasara»
  • Número de víctimas: 3
  • Periodo de actividad: 24 de abril de 1989
  • Fecha de detención: Mismo día
  • Fecha de nacimiento: 1956
  • Perfil de las víctimas: Sus tres hijos, Claudia María, de 11 años, Ana Belén, de 9, y Alfredo Antonio, de 6
  • Método de matar: Apuñalamiento con tres cuchillos diferentes
  • Localización: Querétaro, México
  • Estado: Sentenciada a una Medida Preventiva por 30 años en un hospital Psiquiátrico, por ser considerada inimputable por su estado mental
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Claudia Mijangos Arzac

Última actualización: 7 de enero de 2016

La hiena de Querétaro, es el sobrenombre como comúnmente se le conoce a Claudia Mijangos Arzac debido a que asesinó a sangre fría a sus tres hijos, un episodio de los más impactantes para la historia ciudad de Querétaro.

Juventud y adolescencia

Claudia Mijangos Arzac nació en Mazatlán, Sinaloa en 1956. Su infancia y adolescencia se realizaron con normalidad, no sufrió maltratos y tuvo sus necesidades materiales y afectivas resueltas. Estudió la Carrera de Comercio. En su plena adolescencia fue elegida Reina de Belleza en Mazatlán. Al morir sus padres, le dejaron una cuantiosa herencia. Poco tiempo después se casó y se trasladó a vivir a Querétaro con su esposo, Alfredo Castaños Gutiérrez.

Vida familiar

El matrimonio entre Claudia y Alfredo procreó tres hijos: Claudia María Castaños Mijangos, Ana Belén Castaños Mijangos y Alfredo Antonio Castaños Mijangos. Al residir en Querétaro, Alfredo padre empezó a laborar como empleado bancario y Claudia puso un negocio de ropa exclusiva para mujeres, todo trascurrió como una familia normal, muy apegada a la religión católica.

Los tres niños empezaron asistir al colegio Fray Luis de León, donde Claudia fue maestra de Catecismo, Ética y Religión. Cuando Claudia María tenía 11 años, Ana Belén (9) y Alfredo Antonio (6) empezaron a hacerse más notorios los problemas existentes entre la familia Castaños Mijangos; para tratar de solucionarlos Claudia y Alfredo empezaron a asistir a terapias matrimoniales con padres católicos y con psicólogos, pero Claudia comenzó a mostrar fuertes problemas psicológicos, a tal grado que el matrimonio pronto se volvió insostenible.

Ella y su esposo se divorciaron y Claudia se quedó con la custodia de sus tres hijos. Siguió al frente de su tienda de ropa y dando sus clases de religión, pero la gente que la rodeaba pronto notó que los disturbios emocionales de Claudia se iban acentuando.

En la escuela donde sus hijos estudiaban, daba clases un joven sacerdote, el padre Ramón. Claudia se obsesionó con él; muchos afirmaban que eran amantes, aunque otros negaban tal versión. Él y otro cura, el padre Rigoberto, hablaban constantemente con ella porque había pretendido anular por la iglesia su matrimonio.

Filicidio

Existen distintas versiones sobre los hechos ocurridos el 24 de abril de 1989. Se dice que meses antes de la tragedia, Claudia Mijangos, de entonces 33 años, había empezado a experimentar fuertes ataques esquizofrénicos. Decía que veía demonios y ángeles, empezó a formular incoherencias, en los momentos más tensos de sus ataques se descomponía psicológicamente.

El 23 de abril de 1989, Alfredo Castaños llevó a sus hijos a una kermesse de la escuela. Cuando llevó a los niños de regreso a su casa, tuvo una fuerte discusión con Claudia. Sabía el asunto del sacerdote y además quería regresar con su exesposa. Ella se negó; defendió sus sentimientos hacia el cura y su exesposo, muy enojado, le dijo que «se iba a arrepentir». Luego se fue. Claudia cerró la puerta y echó llave. Subió a darles la bendición a sus hijos y fue a acostarse.

Unas horas después, el 24 de abril de 1989, aproximadamente a las 4 de la madrugada, cuando aún faltaba un buen rato para que amaneciera, Claudia Mijangos se despertó. Las voces en su cabeza eran tan fuertes que habían interrumpido su sueño.

Ella declaró que las voces le decían que Mazatlán había desaparecido y que «todo Querétaro era un espíritu». Estuvo un rato escuchándolas, en su crisis llamó a su amiga Verónica Vázquez, quién al no entender nada, pidió a Claudia que se tranquilizara prometiéndole ir en la mañana para ver en que podía ayudarla.

Después de esto Claudia se levantó y se vistió completamente. Fue a la cocina y tomó tres cuchillos. Sus hijos aún dormían tranquilamente.

Mijangos Arzac despertó a su hijo Alfredo Gutiérrez de 6 años de edad, aproximadamente a las 5 de la mañana, a quien en cuestión de minutos atacó con un cuchillo. Se apoyó sobre la cama del niño, lo tomó de la mano izquierda y a nivel de la articulación de la muñeca, le ocasionó la primera herida.

El niño, al sentirse herido, realizó un movimiento instintivo de protección, pero su madre siguió cortando; lo hizo con tal frenesí que le amputó por completo la mano izquierda. El niño gritaba de dolor y terror.

Tras el ataque, la hermana mayor de Alfredo, Claudia María, de 11 años de edad, acudió a la habitación y se encontró con la sangrienta escena. Claudia María pidió que su madre que se detuviera y lo hizo solamente para cambiar de cuchillo y abalanzarse hacia su hija mayor quien fue apuñalada seis veces.

Herida de muerte y con los pulmones perforados, la niña aún alcanzó a salir del cuarto tratando de protegerse. «¡No mamá, no mamá, no lo hagas!», gritaba. Los alaridos de dolor y desesperación fueron tan fuertes, que los vecinos se despertaron. Claudia tomó entonces el tercer cuchillo y apuñaló en el corazón a su hija menor Ana Belén, de nueve años, quien no opuso mucha resistencia.

Después bajó las escaleras corriendo en busca de la agonizante Claudia María, quien se había desmayado, boca arriba, sobre el piso que dividía la sala del comedor. Volvió a apuñalarla. Luego la arrastró hacia la planta alta y colocó su cuerpo inerte en la recámara principal.

Descripción de la escena

La primera persona en darse cuenta de la tragedia fue la amiga de Claudia Mijangos, Verónica Vázquez, que había prometido ir en la mañana. Al darse cuenta de lo ocurrido dio parte de manera inmediata a la fuerza policiaca, quien no tardo en arribar.

El interior de la casa marcada con el número 408 de la calle Hacienda del Vegil en la colonia Jardines de la Hacienda presentaba una escena que parecía sacada de una película de horror. El piso de la sala y las escaleras que iban hacia la planta alta estaban manchados de sangre, al igual que el pasillo entre la recámara principal, la recámara del pequeño Alfredo, la recámara de las niñas y el baño.

Los investigadores afirman que por lo menos había 10 litros de sangre distribuidos por la casa.

La puerta de la alcoba estaba entreabierta y el cuadro que se ofrecía a los ojos era aterrador: sobre la cama King Size de la recámara principal, se encontraban los cuerpos sin vida de los tres niños de la familia Castaños Mijangos, cubiertos con una colcha de color naranja con vivos blancos, apilados unos sobre otros.

A un lado de los niños estaba el cuerpo de una mujer, con sus ropas también manchadas de sangre, con los ojos entreabiertos.

En la esquina de la recámara, sobre un sillón, dos cuchillos de cocina, uno de 41 centímetros y el otro de 33 centímetros, ambos con cachas de madera en color café, limpios. Un tercer cuchillo de 31 centímetros, se halló en la recámara de las hermanas Claudia María y Ana Belén, caído sobre la alfombra y lleno de sangre desde la junta hacia la parte media de la hoja.

Los policías que respondieron al llamado de ayuda en esa mañana, pensaron primero que la mujer también estaba muerta, porque su ropa y sus manos estaban tintos en sangre, pero después, el comandante Adolfo Durán Aguilar, uno de los oficiales que entraron a revisar la casa, le buscó el pulso en el cuello, dándose cuenta de que todavía estaba viva.

Llamaron a la Cruz Roja y enseguida los socorristas llegaron, pusieron a Claudia Mijangos en una camilla y la trasladaron al Hospital del Seguro Social, mientras que los cuerpos sin vida de los 3 pequeños fueron llevados al SEMEFO.

Durante varias semanas, la prensa local reportó lo ocurrido. Mijangos fue interrogada y, según narraron en aquella época, no recordaba lo ocurrido y parecía desconocer el destino final de sus hijos, creyendo que se encontraban estudiando.

La sociedad queretana pedía que Claudia Mijangos fuera sentenciada, pero tras las investigaciones se apreciaron los problemas psicológicos que presentaba, por lo que tras algunos estudios se terminó que en el momento de la tragedia Claudia Mijangos no estaba en sus cabales.

Se le dio la sentencia más alta para este tipo de cuestiones conocidas como inimputables. El 19 de septiembre de 1991 fue recluida en el anexo psiquiátrico del Centro Femenil de Readaptación Social de Tepepan, al sur del Distrito Federal, donde actualmente continua cumpliendo su condena.

Otras investigaciones

Años después de lo ocurrido, medios de comunicación dieron micrófonos a supuestos investigadores de lo paranormal, quienes aseguran que la vivienda está «embrujada», pero los vecinos indican que no es así. Entre ellas destaca la investigación que Discovery Channel realizó para la reconstrucción de lo ocurrido, bajo el título de «La Hiena de Querétaro». Otras de menor veracidad la realizada por Carlos Trejo y el programa de Actividad Paranormal.


Claudia Mijangos

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Ficha de identificación

Nombre: Claudia Mijangos Arzac
Edad: 33 años
Sexo: Femenino
Color de ojos: Café
Color de piel: Blanca
Color de cabello: Castaño
Estructura física: Ectomórfica
Escolaridad: Universitaria
Estado civil: Divorciada
Nivel socioeconómico: Medio alto
Religión: Católica
Residencia: Querétaro
Ciudad de origen: Mazatlán, Sinaloa
Familia (Genograma): Esposo Alfredo Castaños Gutiérrez 41 años
Hijos: Claudia María 11 años / Ana Belén 9 años / Alfredo Antonio 6 años
Puntos fuertes: Empresaria, buena madre, ama de casa, responsable, etc.

Planteamiento del problema

El presente dictamen se extiende por la denuncia del delito de homicidio de la Sra. Claudia Mijangos Arzac, a sus pequeños hijos, Ana Belén de 9 años, Alfredo Antonio de 6 años y a Claudia María de 11 años.

Y poder determinar las diferentes conductas por las que las Sra. Claudia Mijangos Arzac, se encuentre en proceso de alguna enfermedad mental psicológica que la llevaron a la realización del acto.

Objetivos

Se le aplicara a la Sra. Claudia Mijangos Arzac, una entrevista medico psiquiátrica, donde se podrá saber las características del individuo y poder concluir el porqué de sus actos.

Historia clínica

Se describe la situación clínica de la Sra. Claudia Mijangos Arzac de 33 años de edad, en un estado mental no sano, no se encuentra ubicada en espacio y tiempo, se encuentra somnolienta por los medicamentos administrados, porta ropa de hospital y tiene predisposición familiar por tercera generación a las siguientes enfermedades:

  • Hipertensión
  • Diabetes
  • Hipo o Hipertiroidismo
  • Cáncer
  • Miopía
  • Varices
  • Tabaquismo
  • Alcoholismo

Signos vitales

  • Presión baja 90/70
  • Pulsaciones cardiacas 66 X SEG.
  • Temperatura 36°

¿Está enferma?

-No, siento sueño y cansancio, me duele la cabeza.

¿Se enferma muy seguido?

-No.

¿Cuántas veces orina al día?

-Tres o cuatro.

¿Cuántas veces defeca?

-No lo sé.

¿Sus periodos menstruales son normales?

-Sí, bueno, no, son irregulares, después que nacieron mis hijos.

¿Con cólicos?

Sí, con dolor.

¿Tiene problemas al tener relaciones sexuales?

-No, pero Alfredo me empezó a engañar y ya no tuvimos sexo.

Evaluación médico psiquiátrica

Se considera evaluar conciencia, estado mental, ubicación espacio y tiempo.

1.-Nombre completo

-Claudia Mijangos Arzac

2.-¿Dónde vive?

-En Mazatlán a no en Querétaro Hacienda Vegil No.408 en Jardines.

3.-¿Sabe la fecha del día de hoy?

-No, no, no, sé

4.-¿Me puede decir su fecha de nacimiento y su edad?

33 años.

5.-¿Con qué calles colinda su casa?

-No, sí, pero ahorita no puedo.

6.-¿Sabe dónde se encuentra en este momento?

-Me quiero ir, mis hijos me están esperando en la escuela.

7.-¿Dónde está usted?

-Quiero las llaves de mi coche, no las encuentro, me tengo que ir.

8.-¿Qué está haciendo aquí?

-Me tengo que ir por mis hijos a la escuela, mis hijos me están esperando y están solos, me tengo que ir rápido.

Historia de vida

Claudia Mijangos Arzac nació en Mazatlán, Sinaloa (México) en 1956. Su infancia y adolescencia fueron felices, no sufrió maltratos y tuvo sus necesidades materiales y afectivas resueltas. Al morir sus padres, le dejaron una cuantiosa herencia, fue la menor de siete hermanos y cuatro mujeres y tres hombres. La madre María de Carmen Arzac, era referida como una persona dominante, autoritaria, agresiva, cerrada en sus creencias, fanática de la religión, con escasa capacidad no ofrecía una posibilidad de contacto con sus hijos.

Su padre Antonio Mijangos murió de infarto cerebral, era descrito como una persona sensible, dedicada al trabajo, consentía, y hasta débil de carácter.

Las tres hermanas Mijangos habían padecido matrimonios tormentosos que habían culminado en divorcios.

En cuanto los hermanos, el mayor era alcohólico y farmacodependiente, con personalidad psicopática, fue internado varias veces en un hospital psiquiátrico.

Alberto de 41 años, padecía de retraso mental, crisis convulsivas generalizadas e incapaz de valerse por sí mismo.

Rafael, el hermano menor, padecía de Síndrome de Down.

En su infancia Claudia M. era una niña poco brillante en la escuela y tenía un carácter rebelde. Durante su adolescencia fue elegida en Mazatlán como Reina de Belleza, tuvo dos novios.

Cuando sus padres murieron le dejaron una gran herencia y se trasladó a vivir a Querétaro.

Su esposo era un empleado bancario, ocho años mayor que ella. En su nueva ciudad montó una exclusiva tienda de ropa en el Pasaje de la Llata, donde algunas de las mujeres más prominentes de Querétaro compraron sus vestidos. De formación católica, Claudia Mijangos fue maestra de Catecismo, Ética y Religión en el Colegio «Fray Luis de León», donde estudiaban sus tres hijos: Claudia María, de once años; Ana Belén, de nueve; y Alfredo Antonio de seis.

Claudia había escuchado voces extrañas. No quiso comentárselo a su exesposo, pues él siempre había afirmado que «estaba loca». El 23 de abril de 1989, Alfredo Castaños se llevó a sus hijos a una kermesse de la escuela. Cuando llevó a los niños de regreso, tuvo una fuerte discusión con Claudia. Sabía el asunto del sacerdote que Claudia se había hecho un enamoramiento y relación ficticia con el padre y además quería regresar con su exesposa. Ella se negó; defendió sus sentimientos hacia el cura y su exesposo, muy enojado, le dijo que «se iba a arrepentir». Luego se fue. Claudia cerró la puerta y echó llave. Subió a darles la bendición a sus hijos.

Unas horas después, el 24 de abril de 1989, aproximadamente a las 05:00 horas, cuando aún faltaba un buen rato para que amaneciera, Claudia Mijangos se despertó. Las voces en su cabeza eran tan fuertes que habían interrumpido su sueño.

Le decían que Mazatlán había desaparecido y que «todo Querétaro era espíritu». Estuvo un rato escuchándolas, tratando de decidir si eran reales o no. Después se levantó y se vistió completamente. Fue a la cocina y tomó tres cuchillos. Sus hijos aún dormían tranquilamente.

Cuando a su hijo Alfredo de 6 años de edad, lo acuchilló varias veces que lo hacía gritar, la miró y ella lo volteó para que no viera lo que le hacía, amputándole una mano y provocando que su hija Claudia María de 11 años se dirigiera a la habitación de su hermano menor, le gritó a su madre que no lo hiciera y que dejara a su hermano. Pero ella no reaccionó y la observó y se lanzó contra ella persiguiéndola hasta las escaleras empujándola, agarrándola del cabello y apuñalándola decenas de veces, hasta que Claudia María dejó de defenderse.

Fue a la habitación de su hija menor y aun suplicándole que lo le hiciera daño se abalanza contra de ella y la apuñaló una y otra vez, los cuerpos de sus hijos los llevó a la recámara principal colocándolos uno sobre otro y ella con la ropa totalmente llena de sangre se durmió a lado de ellos.

La Sra. Claudia Mijangos con base a sus pruebas realizadas, a la historia de vida padece un trastorno mal tratado como son:

  • Distimico
  • Depresión Mayor
  • Esquizofrenia Paranoide

Marco teórico

TRASTORNO DISTIMICO – Se puede encontrar en el estado de ánimo crónicamente depresivo la mayor parte del día, de la mayoría de los días manifestándose uno o dos años antes del diagnóstico profesional. Como resultado, dan mensajes de interacción simbólica y accionan la conducta.

DEPRESIÓN MAYOR – La depresión mayor es la ausencia de la capacidad del placer en todas las actividades que refiere al propio sujeto. Podemos encontrar la culpa excesiva o auto reproches por que las cosas no salgan como las desea, la disminución de la capacidad de pensar o concentrarse para la toma de decisiones, pensamientos ocurrentes de muerte o ideación suicida sin un plan en específico.

ESQUIZOFRENIA PARANOIDE – Enfermedad grave mental, caracterizada por la escisión de la personalidad y por una ruptura de los mecanismos psíquicos normales, por que provoca una conducta incomprensible y una pérdida de contacto con la realidad, prediciendo ideas delirantes, alucinaciones auditivas, ideas persecutorias, delirios sistematizados, ordenes de las alucinaciones e ideas paranoides, aplanamiento afectivo.

Explicación médico biológica, patológica

La Sra. Claudia Mijangos Arzac sufre Esquizofrenia Paranoide, por lo que las conductas generadas son referentes a la combinación de trastornos encontrados en el desarrollo de la conducta de Esquizofrenia Paranoide dando paso a los hechos ejecutados a los infantes por la Sra. Claudia Mijangos Arzac.

Teoría psicoanalítica

Ello, yo y superyó son los tres elementos de la mente humana definidos por Sigmund Freud.

Nuestra personalidad se compone del ello, yo y superyó.

El ello son los componentes biológicos de la personalidad, como los instintos sexuales y agresivos. Este es el único componente de nuestra personalidad que está presente en nuestra vida desde que nacemos. Los otros elementos se desarrollan durante nuestra vida. El ello funciona inconscientemente, responde directamente a nuestros instintos.

El yo es impulsador por el principio de la realidad que trata de satisfacer los impulsos del ello, de una manera aceptable. El principio de la realidad da los beneficios de una acción y después, decide actuar o abandonar los impulsos.

El yo es el mediador entre los deseos del ello y el mundo externo, el mundo real. El yo también busca el placer tal como el ello lo hace. Pero hay una diferencia.

El ello busca el placer y no le importa en absoluto las consecuencias. El yo trata de evitar el dolor y busca el placer de una manera realista.

Según Sigmund Freud, el último componente de nuestra personalidad es el superyó. El superyó incorpora las normas morales y valores de la sociedad en que vivimos. Aprendemos estas normas y valores, especialmente de nuestros padres, pero también de otras personas que nos rodean como amigos, abuelos y maestros. Freud sugirió que el superyó se desarrolla a la edad de 4 – 5 años, durante la etapa fálica del desarrollo psicosexual.

El superyó controla los impulsos del ello, especialmente los no aceptadas por la sociedad en que vivimos. Por lo general, los instintos sexuales y agresivos no son aceptados por las personas que nos rodean.

El superyó tiene dos partes principales: el ideal del yo y la conciencia moral.

El ideal del yo es el retrato imaginario que muestra cómo debemos ser para respectar las reglas de la sociedad en que vivimos. El comportamiento que tratamos de lograr es fuertemente influenciado por nuestros padres y otros autoridades de nuestra vida. Respectando estas normas y reglas, nos sentimos aceptados, y tenemos sentimientos de orgullo y logro.

La conciencia moral contiene información acerca de las cosas y el comportamiento inaceptable por nuestros padres o por nuestra sociedad. Comportamientos prohibidos pueden conducir a la pena y el sentimiento de culpa. Por ejemplo, si el yo trata de satisfacer los impulsos agresivos del ello, el superyó hará que la persona se sienta culpable.

Teoría de Jacques Lacan

La estructura del yo social con la capacidad criminal asociada a un proceso psiquiátrico, en la teoría del Nudo Borreo maneja lo real, lo imaginario y lo simbólico.

Lo Real es aquello que no se puede expresar como lenguaje, lo que no se puede decir, no se puede representar y representarlo se pierde la esencia de este como del objeto mismo.

Registro de lo Imaginario es un proceso con cierta enajenación estructural es el reino de la identificación instrumental en el desarrollo de la agencia psíquica.

Lo que se designa como el yo esta formado a través de lo que el otro pervive de la imagen de sí.

El registro de lo Simbólico se considera al lenguaje como al sujeto y el humano y cada sujeto tiene una calidad holistica (con el lenguaje simbólico) se piensa, se razona y existe comunicación sombólica con los humanos.

En el Estadio del Espejo, la percepción de cada humano que tiene sobre sí mediante la registra como uno, es congruente con la noción de su ego.

Se confunde cuando se refleja en espejo por querer se como su madre o padre es la insuficiencia de la anticipación y crea la sucesión de fantasías que se extiende en la armadura alienante donde marca el desarrollo mental del sujeto.

Farmacológica

La Sra. Claudia Mijangos Arzac, nunca se le administró ningún medicamento para el control de su enfermedad, solo en ocasiones tomaba pastillas para el dolor de cabeza ya que nunca se le realizaron unos estudios para controlar su enfermedad.

Propuestas

La Sra. Claudia Mijangos Arzac, debe ser medicada con un tratamiento alopata como son los antidepresivos y ansiolíticos para contener las ideas psquiátricas que la Esquizofrenia Paranoide le generan y pueda atentar contra su vida.

El tratamiento para la esquizofrenia sirve para aminorar los síntomas de la enfermedad y reducir los efectos secundarios de la medicación, también se utiliza para prevenir la recaída y maximizar el proceso de recuperación.

Se le da al paciente fármacos antipsicóticos. Estos medicamentos ayudarán al paciente a controlar casi en su totalidad los síntomas positivos de la enfermedad.

Los antagonistas de los receptores de dopamina son medicamentos antipsicóticos convencionales o tradicionales. Son también nombrados como fármacos tranquilizantes o neurolépticos. Algunos ejemplos destacables son:

  • Pimozida
  • Clorpromazina
  • Molidone
  • Haloperidol
  • Loxapina
  • Flufenazina

Los psiquiatras recomiendan el uso de antidepresivos o benzodiazepines, porque la mayoría de los pacientes esquizofrénicos sufren de depresión y ansiedad.

  • Olanzapina
  • Risperido

Conclusiones

La conducta de la Sra. Claudia Mijangos Arzac, llega a presentar varios eventos donde es conflictiva con su esposo, lo corrió en la madrugada de su casa aventándole la ropa y no permitirle la entrada nuevamente, sin razón aparente, situación que desconcierta a sus amistades ya que ella es de una gran calma y juicio.

  • La paciente puede ser tratada con una Terapia Psicoanalista, para la autorregulación del ello.
  • Se someterá a exámenes psiquiátricos cada 2 meses para corroborar el avance de su tratamiento u en su caso cambiar el tratamiento para una mejor eficacia.
  • Medicar con ansiolíticos y antidepresivos.
  • Tratamientos de terapia ocupacional y talleres psicológicos para reforzar entorno social y emocional para con sus compañeros internados.
  • Revisión cada año para los beneficios de la libertad anticipada o condicional.
  • Se considera que la Sra. Clauida Mijangos Arzac, como inimputable.

1. Debido a los estudios realizados como su historia de Clínica nos manifiesta los diversos trastornos no atendidos que la llevaron a dar muerte a sus hijos al escuchar voces creyendo ser del demonio que quería acabar con ellos y los asesina para que esto no pasara.

2. Por su historia de vida con la supervisión psicoanalítica puede trabajar su problemática y con tratamiento psicológico, psiquiátrico en conjunto con su tratamiento a base de fármacos puede lograr su recuperación. Es un avance lento, pero poco a poco se irán retirando todas aquellas alucinaciones donde ella se creía imágenes inexistentes que perturbaban su razón y la llevaron a provocar desenlaces incoherentes como la noche que echó a su esposo a la calle solo con ropa interior y no permitirle la entrada.

3. La Sra. Claudia Mijangos Arzac es inimputable, debido que después de un estadio psiquiátrico, se pierde todo el sentido a la realidad y noción, su comportamiento y actos pasan a ser anormales y pueden realizar actos complejos, como el triple filicidio.

4. Puede ser sentenciada a una Medida Preventiva por 30 años en un hospital Psiquiátrico, por ser considerada INIMPUTABLE por su estado mental.

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