Charles Edmund Cullen

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El Enfermero Asesino - El Ángel de la Muerte

  • Clasificación: Asesino en serie
  • Características: Durante los interrogatorios, Cullen afirmó que le quitó la vida a sus pacientes porque eran personas que ya necesitaban morir
  • Número de víctimas: 29 - 45
  • Periodo de actividad: 1988 - 2003
  • Fecha de detención: 14 de diciembre de 2003
  • Fecha de nacimiento: 22 de febrero de 1960
  • Perfil de las víctimas: John W. Yengo Sr., de 72 años / Lucy Mugavero, 90 / Mary Natoli, 85 / Helen Dean, 91 / LeRoy Sinn, 71 / Earl Young, 76 / Catherine Dext, 49 / Frank Mazzacco, 66 / Jesse Eichlin, 81 / Ottomar Schramm, 78 / Matthew Mattern, 22 / Irene Krapf, 79 / William Park, 72 / Samuel Spangler, 80 / Daniel George, 82 / Edward O'Toole, 76 / Eleanor Stoecker, 60 / Joyce E. Mangini, 74 / Giacomino J. Toto, 89 / John J. Shanagher, 83 / Dorthea K. Hoagland, 80 / Melvin T. Simcoe, 66 / Michael T. Strenko, 21 / Florian J. Gall, 68 / Pasquale M. Napolitano, 80 / Christopher B. Hardgrove, 38 / Krishnakant Upadhyay, 70 / James R. Strickland, 83 / Edward P. Zizik, 73 (pacientes)
  • Método de matar: Veneno (sobredosis letal de medicamentos)
  • Localización: Varias, Estados Unidos (Nueva Jersey), Estados Unidos (Pensilvania)
  • Estado: Condenado a once cadenas perpetuas en Nueva Jersey y a otras siete cadenas perpetuas en Pensilvania
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Charles Cullen, el letal enfermero que asesinó a unos 40 pacientes

Peru.com

27 de marzo de 2015

Charles Edmund Cullen nació el 22 de febrero de 1960 en West Orange, Nueva Jersey. La temprana muerte de su padre, la ausencia de esa figura paterna, fue determinante en su mente atormentada. En 1969, intentó suicidarse con unos químicos que robó del laboratorio de la escuela. Este fue el primero de veinte intentos de quitarse la vida.

En 1977 su madre falleció en un accidente de tránsito. Luego de esto abandonó los estudios y se enroló en la Marina de Estados Unidos. Durante el servicio se comenzó a evidenciar sus problemas metales [mentales] y, tras siete intentos de suicidio, fue dado de alta en la Marina en 1984.

En 1987, Cullen estudió en la escuela de enfermería de Mountainside, consiguiendo un trabajo en el St. Barnabas Medical Center en Nueva Jersey. Ese mismo año contrajo matrimonio con Adrienne Taub, la pareja tuvo dos hijas.

Mientras trabajaba en el hospital de St. Barnabas, Cullen cometió su primer asesinato el 11 de junio de 1988, cuando el Juez John W. Yengo ingresó al hospital tras sufrir una reacción alérgica a un medicamento para la sangre. Charles le administró una dosis letal de medicinas intravenosas que lo mató.

Durante su estadía en St. Barnabas, Charles alegó haber asesinado once pacientes, incluyendo un paciente con SIDA a quien le dio una sobredosis de insulina. En 1992 pasó al Warren Hospital en Phillisburg donde asesinó a tres ancianas. En enero de 1993 se divorció.

En los años posteriores continuó asesinando en diferentes hospitales donde conseguía trabajo, al mismo tiempo continuaba intentando suicidarse sin éxito. En el 2003 fue detenido por la muerte de dos personas.

En abril de 2004, Charles Cullen se declaró culpable por haber asesinado a trece pacientes e intentar matar a dos más por medio de inyección letal mientras estuvo en el hospital Somerset. A finales del mismo año Cullen fue encontrado culpable de haber asesinado a cuarenta pacientes durante sus 16 años de servicio como enfermero en diez hospitales dinstintos [distintos].

Finalmente en 2006 fue sentenciado por el Juez William Pratt a once cadenas perpetuas sin libertad condicional en la prisión Estatal de Nueva Jersey.


El enfermero que mató a más de 800 pacientes

Kienyke.com

31 de agosto de 2014

Charles Cullen, conocido como el «enfermero asesino», es considerado el criminal serial con más muertos a sus espaldas sin derramar una sola gota de sangre. Según las investigaciones, con la cuales Cullen fue condenado a 11 cadenas perpetuas consecutivas sin posibilidad de libertad condicional en al menos 390 años, habría matado a unas 40 personas, aunque se cree que sus víctimas fueron más de 800.

Este enfermero cometió los crímenes durante los 16 años en los que trabajó en hospitales de Pennsylvania y New Jersey (1988-2002). Para matar a sus víctimas, según los informes de prensa, les aplicaba inyecciones de dosis elevadas de fármacos que los pacientes no necesitaban, como insulina y digoxina, un medicamento empleado en enfermos con problemas cardíacos.

Durante los interrogatorios, Cullen narró que le quitó la vida a sus pacientes porque eran personas que ya necesitaban morir. El enfermero confesó que mataba para liberar del sufrimiento a los enfermos de los hospitales donde prestó sus servicios. Así mismo indicó que asesinándolos liberaba del sufrimiento a pacientes que eran sometidos a tratamientos médicos que no funcionaban.

Según varios medios de comunicación Cullen cometió su primer asesinato el 11 de Junio de 1988. Ese día mató al juez John W. Yengo, quien ingresó al hospital de St. Barnabas tras sufrir una reacción alérgica a un medicamento para la sangre. Cullen le administró una alta dosis de medicinas intravenosas que lo mató.

Mientras que el criminal trabajó en St. Barnabas, según su propia confesión, asesinó a once personas, entre ellos un paciente con sida a quien le suministró una mortal dosis de insulina. Cuatro años después, en 1992, las autoridades del hospital comenzaron a investigar adulteraciones en las bolsas de fluido intravenoso y Charles renunció.

Un mes después de haberse retirado del primer hospital, consiguió trabajo en el Warren Hospital en Phillisburg, donde según las investigaciones, asesinó a tres ancianas tras inyectarles, en grandes cantidades, digoxina, un fármaco diagnosticado para personas con problemas de corazón.

En 1993 Cullem [Cullen] fue puesto preso bajo palabra por colarse sin autorización a la casa de una compañera de trabajo con quien mantuvo una corta relación sentimental. La mujer lo demandó por acoso y él, tras alegar problemas de depresión, fue remitido por dos meses a tratamiento psicológico.

A finales del 93 el enfermero consiguió empleo en el Centro Médico Hunterdon, en el Municipio de Raritan, Nueva Jersey, allí al parecer, asesinó a unas nueve personas, a quienes también les administró mortales dosis del fármaco para problemas del corazón.

Desde 1996 hasta 2002 trabajó en varios hospitales. Constantemente renunciaba cuando las investigaciones por muertes extrañas se iniciaban o era retirado del servicio por su mal comportamiento laboral. Varios colegas del enfermero denunciaban sus entradas sospechosas en habitaciones de pacientes que fallecían horas después. Pero las investigaciones superficiales que se realizaban no lo mostraban como sospechoso.

A mediados de 2003 se inició una fuerte investigación por varias muertes presentadas en hospitales, al parecer, por la aplicación de altas dosis de medicamentos, que los pacientes no requerían. La investigación fue avanzando mientras que Charles trabajaba en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Somerset en Somerville, Nueva Jersey.

La exhaustiva investigación, la cual demoró casi un año, demostró que Cullen estaba relacionado con varias muertes. A finales de 2013 Charles Cullen fue detenido por su presunta participación en las muertes.

Cuatro meses después de estar tras las rejas el enfermero asesino confesó haber matado a trece pacientes e intentar asesinar a otros dos. Juró ante la corte cooperar con el caso si a cambió [cambio] no era condenado a la pena de muerte. Meses después confesó otros cinco homicidios.

A finales de 2005 el enfermero fue declarado culpable de haber asesinado a cuarenta pacientes durante sus 16 años de servicio como enfermero en diez hospitales distintos. Según la prensa, investigadores expertos indicaron que aunque a Cullem [Cullen] se le condenó por 40 crímenes, sus homicidios pueden llegar a más de 800.

En marzo de 2006 el Juez William Pratt lo condenó a once cadenas perpetuas sin libertad condicional. Cullem purga su condena en la prisión Estatal de Nueva Jersey, en Trenton.

Cullen nació en 1960 en New Jersey. Hijo de un chofer de bus, Meme Cullen, y de una ama de casa. Es el menor de nueve hermanos. Su padre falleció en una accidente cuando tenía nueve años. Desde muy joven fue inestable psicológicamente. Meses después de la muerte de su padre intentó suicidarse con químicos que sustrajo de su escuela. Según los portales de prensa intentó quitarse la vida en más de nueve oportunidades.

«No sé en realidad por qué lo hacía. Creo que para no verlos sufrir», fue la respuesta que dio el enfermero asesino a la pregunta de un periodista del programa 60 Minutes del canal CBS.


Charles Cullen – El Enfermero Asesino

Arturo Varas – Escalofrio.com

En la década de los ochenta y noventa los hospitales de Nueva Jersey ganaron mala reputación cuando varios pacientes comenzaron a fallecer por sobredosis de medicinas que no necesitaban. El centro médico de Somerset llevó a cabo una investigación que descubrió quien estaba detrás de las muertes, un enfermero inestable mentalmente llamado Charles Cullen, que cambiaba de trabajo de hospital en hospital.

Un pasado suicida

Charles Edmund Cullen nació el 22 de febrero de 1960 en West Orange, Nueva Jersey. Él era el más joven de ocho hermanos, su padre Meme Cullen era chofer de transportes escolares y su madre ama de casa. Meme falleció cuando Charles tenía solo 7 meses de vida por lo que la falta de una figura paterna dejó inestable la mente del joven y en 1969 intentó suicidarse con unos químicos que robó del laboratorio de la escuela. Este fue el primero de veinte intentos de quitarse la vida.

Cullen describió su infancia como miserable. El futuro asesino creció en un barrio de obreros y trabajadores, dentro de una familia católica, sin embargo la tragedia volvió a impactar la vida de Charles cuando el 6 de diciembre de 1977, su madre murió en un accidente de tráfico en el que conducía su hermana.

A raíz de su pérdida el joven abandonó sus estudios y en abril de 1978, se alistó en la marina de los Estados Unidos.
Tras ser asignado al cuerpo de submarinos sirvió en la sección de balística y misiles a bordo del USS Woodrow Wilson. Durante este periodo Cullen obtuvo el rango de contramaestre de tercera clase en el equipo que operaba los misiles Poseidón. Sin embargo Charles empezó a mostrar signos de problemas mentales, como una vez que realizó su turno vistiendo un uniforme de cirugía verde con mascarilla y guantes de látex, equipo que robó del botiquín de la nave.

Posteriormente fue transferido a la nave de suministros USS Canopus, en los años siguientes Cullen intentó suicidarse en siete ocasiones hasta que la Marina le dio el alta por razones médicas el 30 de marzo de 1984.

En 1987, Cullen estudió en la escuela de enfermería de Mountainside consiguiendo un trabajo en el St. Barnabas Medical Center en Nueva Jersey. Ese mismo año contrajo matrimonio con Adrienne Taub, la pareja tuvo dos hijas. Cuando trabajaba como enfermero fantaseaba con robar drogas del hospital para quitarse la vida, y en una ocasión se clavó un par de tijeras en la cabeza por lo que tuvo que ser operado de inmediato.

Enfermero homicida – Como cometió sus crímenes

Mientras trabajaba en el hospital de St. Barnabas, Cullen cometió su primer asesinato el 11 de junio de 1988, cuando el Juez John W. Yengo ingresó al hospital tras sufrir una reacción alérgica a un medicamento para la sangre. Charles le administró una dosis letal de medicinas intravenosas que lo mató. Durante su estadía en St. Barnabas, Charles alegó haber asesinado once pacientes, incluyendo un paciente con SIDA a quien le dio una sobredosis de insulina. En enero de 1992 Charles Cullen renunció cuando las autoridades del hospital comenzaron a investigar quien había adulterado bolsas de fluido intravenoso.

El enfermero asesino consiguió empleo en el Warren Hospital en Phillisburg, en febrero de 1992. Periodo en el que asesinó a tres mujeres ancianas tras administrarle altas dosis de digoxina, un fármaco diagnosticado para persona con problema de corazón. Su última víctima dijo que un enfermero sospechoso le inyectó algo mientras dormía, la familia de la señora y médicos del centro descartaron su comentario.

La esposa de Charles, Adrienne Cullen presentó el divorció [divorcio] el 22 [de] enero de 1993, tras la separación ella realizó dos denuncias por violencia doméstica en su contra. Las denuncias sobre Cullen, mostraban su naturaleza malvada agravada por su alcoholismo. También abusaba de mascotas metiéndolas en bolsas de bolos y botes de basura. Charles solía hacer bromas siniestras en las que ponía líquidos inflamables en bebidas de las personas o hacía llamadas falsas a casas funerarias.

Después del divorcio, Cullen, compartía la custodia de sus hijas y se mudó a un apartamento en un sótano de la Avenida Shafer en Phillisburg. En 1993, Charles quería renunciar a su trabajo como enfermero, pero los pagos para la manutención de sus hijas lo forzaron a seguir trabajando para poder pagar la pensión.

Pero en marzo de 1993 la condición mental de Cullen empeoró, cuando entró sin autorización a la casa de una colega de trabajo mientras ella y su hijo dormían, el enfermero había salido con la mujer pocas veces, y cuando ella negó su propuesta de matrimonio, el enfermero se obsesionó. Posteriormente Charles comenzó a seguirla al trabajo y por el pueblo. También hacía llamadas y dejaba mensajes constantemente, ella denunció a Cullen por acoso y este fue culpado por irrumpir en propiedad privada, pasando un año bajo palabra. Al día siguiente de su arresto Charles intentó suicidarse, le dieron dos meses de descanso en el trabajo y fue tratado en dos centros psiquiátricos por depresión.

Antes de que termine el año Charles Cullen intentó quitarse la vida en dos ocasiones más. En agosto del mismo año Charles asesinó a Helen Dean, una mujer de 91 años que se recuperaba de una cirugía, el enfermero entró sigilosamente y le inyectó una dosis de digoxina cuando nadie le veía.

Charles terminó su trabajo en el hospital Warren en diciembre de 1993, y de inmediato consiguió empleo en el Centro Médico Hunterdon, en el Municipio de Raritan, Nueva Jersey. En 1994 Cullen se convirtió en un enfermero licenciado en Pensilvania y a principios del mismo año trabajó en la unidad de cuidados intensivos y cardíacos, posición que mantuvo por tres años. Charles dice que en los primeros dos años no mató a nadie, sin embargo los registros de ese tiempo fueron destruidos cuando Cullen fue arrestado en el 2003, ya que el enfermero confesó haber matado a cinco pacientes los primeros nueve meses de 1996, tras administrarles altas dosis de digoxina.

Meses después Charles consiguió empleo en el Morristown Memorial Hospital, en Morristown, Nueva Jersey, pero fue despedido en agosto de 1997 por su mal desempeño laboral. Los siguientes seis meses estuvo desempleado y no pagó la manutención de sus hijas. En octubre del mismo año Cullen apareció en el hospital Warren para ser tratado por depresión, fue admitido en un instituto psiquiátrico, pero el tratamiento no mejoró su salud mental. Los vecinos de Charles reportaron haberlo visto persiguiendo gatos por los callejones durante la noche, en ocasiones gritaba o hablaba solo y hacía muecas a las personas cuando estas no le miraban.

En febrero de 1998 Charles fue contratado por el centro de rehabilitación Liberty Nursing en Allentown, Pensilvania. Cullen trabajó en la sala de pacientes que necesitan ventilación asistida para respirar. En el mes de mayo el enfermero se declaró en bancarrota con deudas de más de 67.000 dólares. Cullen fue despedido en octubre del mismo año después de ser descubierto entrando con jeringuillas al cuarto de un paciente, la víctima terminó con el brazo roto, pero aparentemente no fue inyectado, también fue acusado de administrar drogas a enfermos en horarios no programados.

A finales de noviembre de 1998 Cullen consiguió empleo en el hospital Easton en Pensilvania, y el 30 de diciembre asesinó con digoxina a Ottomar Schramm. Los resultados forenses demostraron que una dosis letal de este medicamento había sido administrada, la investigación no mostró evidencias claras y Cullen no pudo ser relacionado.

El enfermero asesino continuó buscando empleo, y la falta de enfermeros a nivel nacional hacía fácil que consiguiera un nuevo empleo con rapidez. En marzo de 1999 Charles renunció al hospital Easton por un empleo en el Lehigh Valley Hospital en Allentown, Pensilvania, durante su estadía el enfermero mató a un paciente e intentó liquidar a otro.

Ese mismo año el médico forense del condado de Northampton, Zachary Lysek informó a las autoridades que había un «ángel de la muerte» operando en el Hospital Easton, el forense llegó a esta conclusión tras examinar el cuerpo de Schramm, un paciente de 78 años, que falleció tras recibir una dosis fatal de digoxina y su condición no requería ese medicamento. Debido a que Schramm provenía de un asilo, comenzó una investigación en el hospital cuando uno de los parientes comentó haber visto un enfermero con agujas cerca del paciente. Lysek quedó frustrado y Cullen se trasladó al hospital St. Luke cerca de Bethlehem.

Cullen intentó suicidarse nuevamente en enero del año 2000 usando una parrilla de carbón con la que esperaba ahogarse con sus humos. Sus vecinos llamaron a los bomberos y policías al ver la humareda, posteriormente Charles fue ingresado a un centro psiquiátrico, pero fue dado de alta al día siguiente.

En el 2002, una enfermera del hospital St. Luke dijo que había un colega de extraño comportamiento llamado Charles Cullen. Cuando Lysek informó a las autoridades del condado, pronto descubrieron que siete enfermeros del hospital habían investigado a Cullen previamente, los administradores informaron a la policía del Estado que Charles mataba pacientes, debido que en junio de 2002 encontraron paquetes abiertos de una medicina, y se había visto salir al extraño enfermero de cuartos cuyos pacientes después fallecían, como fue el caso de Diane Mackrell de 48 y Esther Stoneback de 71 años. Durante los turnos de Charles había un aumento de código azul (actuaciones por parada cardiorrespiratorias) cuando se lo cuestionó respecto a las drogas perdidas, abandonó su trabajo sin dar explicaciones.

Durante el mes de septiembre del año 2002, Cullen trabajó en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Somerset en Somerville, Nueva Jersey. Charles salía con una mujer, pero aun así entró en una gran depresión, y para aliviarse asesinó a ocho pacientes utilizando dosis letales de digoxina e insulina. El 18 de junio de 2003, Cullen intentó asesinar a Phillip Gregor, pero sobrevivió y fue dado de alta, tristemente murió 6 meses después por causas naturales.

El año siguiente el estado contrató al Dr. Isadore Mihalakis, un patólogo de renombre que inició una extensa investigación de todas las muertes, pero en marzo de 2003 entregó su reporte y no descubrió actividad criminal. La suerte de Cullen se agotaba mientras trabajaba en el centro médico de Somerset, debido a que el sistema totalmente controlado por ordenador reveló que él revisaba archivos de pacientes que no le estaban asignados, sus colegas lo veían entrar y salir. Finalmente el registro computarizado de los gabinetes médicos descubrió que Cullen solicitaba medicinas para pacientes que no las necesitaban.

En el mes de julio, Steven Marcus, el director ejecutivo de información de veneno y sistemas de educación de Nueva Jersey, informó que había cuatro pacientes muertos con sobredosis sospechosas y todo indicaba que era obra de un enfermero. En octubre del mismo año las autoridades fueron contactadas, pero Cullen ya había asesinado a cinco pacientes e intentaba liquidar al sexto. En este periodo los oficiales del Estado penalizaron al Hospital Somerset por la muerte de un paciente tras recibir una sobredosis de insulina, la última víctima de Cullen falleció por tener poca azúcar en la sangre, de inmediato las autoridades fueron notificadas y se llevó a cabo una extensa investigación sobre el historial de Cullen en las muertes durante su carrera como enfermero. Charles Cullen fue despedido el 31 de octubre de 2003 por haber mentido en su aplicación de trabajo. Por varias semanas la policía lo vigilaba mientras la investigación se terminaba.

El fin de sus actos criminales

La investigación demostró la participación de Cullen en la muerte del Reverendo Florian Gall y también el intento de homicidio de Tin Kyushu Han, ambos fueron pacientes del hospital Somerset. Los oficiales arrestaron a Charles mientras comía en un restaurante el 14 de diciembre de 2003. Además el enfermero asesino admitió haber matado a Ottomar Schramm

En abril de 2004, Charles Cullen se declaró culpable por haber asesinado a trece pacientes e intentar matar dos más por medio de inyección letal mientras estuvo en el hospital Somerset. El enfermero juro [juró] ante la corte cooperar con la investigación si no era sentenciado con la pena de muerte. En noviembre Cullen afirmó ser culpable del asesinato de seis pacientes en el Liberty Nursing de Allentown, Pensilvania. En julio de 2005 el enfermero pasaba sus noches en la prisión del condado de Somerset en Nueva Jersey.

A finales del mismo año Cullen fue encontrado culpable de haber asesinado a cuarenta pacientes durante sus 16 años de servicio como enfermero en diez hospitales dinstintos.

Se piensa que la cifra real podría ser muy superior y algunos expertos hablan de incluso 400 asesinatos pudiendo convertirse de esta forma en el más activo asesino en serie de la historia en Estados Unidos.

El 10 de marzo de 2006, mientras esperaba el veredicto, Cullen repetía sin cesar «Su señoría, usted debe renunciar», el juez ordenó cerrarle la boca con un trapo y cinta adhesiva. Fue sentenciado a once cadenas perpetuas sin libertad condicional en la prisión Estatal de Nueva Jersey en Trenton por el Juez William Pratt. Después del juicio muchos familiares de las víctimas acudieron para insultarlo y preguntar por sus parientes muertos.

¿Qué le motivo a asesinar a sus pacientes?

Durante los interrogatorios el enfermero justificaba sus actos a los detectives diciendo que no podía tolerar que salven la vida de un paciente que ya debía morir. Cullen admitió que los mataba para liberarlos de su sufrimiento y también para prevenir que el personal del hospital los deshumanice con tratamientos que no servían. El enfermero dijo que pensaba por varios días antes de matar al paciente, pero al final lo hacía por impulso.

En diciembre de 2003 les dijo a los detectives Timothy Braun y Daniel Baldwin que había vivido toda su vida como en una neblina. Comentó también lo fácil que era moverse de un lugar a otro en el momento que escuchaba rumores sobre sus actos.

Las acciones del enfermero asesino ayudaron a pasar una nueva ley en abril de 2004, cuando el gobernador de Nueva Jersey, James McGreevey firmó un documento que obligaba a todos los centros médicos reportar errores serios, y también debían hacer una evaluación más extensa antes de contratar empleados.

 


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