Charlene Gallego

Atrás Nueva búsqueda
Charlene Gallego
  • Clasificación: Asesina en serie
  • Características: Ayudaba a su marido Gerald Armond Gallego a cometer los secuestros y los asesinatos
  • Número de víctimas: 10
  • Periodo de actividad: 1978 - 1980
  • Fecha de detención: 17 de noviembre de 1980
  • Fecha de nacimiento: 10 de octubre de 1956
  • Perfil de las víctimas: Rhonda Scheffler, de 17 años y Kippi Vaught, de 16 / Brenda Judd (14) y Sandra Colley (13) / Stacey Redican y Karen Chipman Twiggs / Linda Aguilar (21) y su hijo no nacido / Virginia Mochel (34) / Craig Miller (22) y su prometida Mary Elizabeth Sowers (21)
  • Método de matar: Arma de fuego - Golpes - Estrangulación
  • Localización: Varios lugares, Estados Unidos (California), Estados Unidos (Nevada), Estados Unidos (Oregón)
  • Estado: Fue condenada a 16 años de prisión el 21 de junio de 1983
Leer más

Gerald y Charlene Gallego

Última actualización: 10 de abril de 2015

Caso único de un matrimonio de asesinos en serie, Gerald y Charlene Gallego mataron a diez personas en California entre 1978 y 1981. Hijo de un condenado a muerte ejecutado, Gerald Gallego utilizaba a su esposa como cebo para atraer a autoestopistas femeninas a su camioneta, en la cual las violaba y torturaba antes de enterrarlas, algunas de ellas todavía en vida. Condenado a muerte en California, Gerald fue extraditado al Estado de Nevada, donde también lo condenaron a muerte. Los gastos de la extradición fueron sufragados con una suscripción pública de los habitantes de Nevada.

Bibliografía

  • Roy Biondi y Walt Hecox: All His Fathers Sins (1988).
  • Eric Van Hoffmann: A Venom in the Blood (1990).

Gallego y Williams

Última actualización: 10 de abril de 2015

Esclavo de la lujuria

Poco después de media noche, el domingo 2 de noviembre de 1980, una joven pareja, Craig Miller y su novia Beth Sower, salían del restaurante Carousel en Sacramento, California, donde se había celebrado un baile. En el establecimiento fueron abordados por una joven mujer rubia muy guapa que parecía estar embarazada.

Se pararon y entonces se dieron cuenta de que empuñaba una pistola. “Entren”, dijo, señalando una furgoneta Oldsmobile que estaba aparcada un poco más lejos.

En el asiento del copiloto esperaba un hombre con aspecto malhumorado que también empuñaba una pistola. La pareja entró en la furgoneta.

Antes de que la rubia pudiera arrancar, un estudiante que conocía a la pareja se deslizó en el asiento del conductor. Andy Beal había invitado a Miller y Sowers a tomar una copa en su habitación pero enseguida se dio cuenta de que algo iba mal. “¡Fuera de mi coche!”, le gritó la rubia y le abofeteó.

A pesar de que la furgoneta se alejaba, Beal pudo memorizar el número de la matrícula y escribirlo en un papel. Minutos después llamaba a la policía para informar del secuestro de Craig Miller y Beth Sowers.

La Oldsmobile estaba a nombre de una chica llamada Charlene Williams, la hija de un rico hombre de negocios de Sacramento. La policía la encontró el domingo de madrugada en casa de sus padres. Dijo que había pasado la tarde en casa y que no sabía quién podía haber utilizado su furgoneta.

Poco después de terminar el interrogatorio, los oficiales se enteraron de que el cuerpo de Craig Miller se encontraba sin vida en un descampado. Le habían disparado tres veces en la cabeza. Cuando regresaron para hacerle más preguntas a Charlene, ésta se había ido con su marido, un ex presidiario llamado Gerald Gallego.

Cinco días después encontraron el cuerpo de Beth Sowers. Había sido violada y después la habían disparado. Parecía que la violación era el móvil tanto del secuestro como del asesinato.

La persecución terminó dos semanas después cuando Charlene Williams salía de la oficina de la Western Union en Omaha, Nebraska, donde había recogido 500 dólares que sus padres la habían enviado. Ellos informaron a la policía.

Cuando Charlene se dio cuenta de que ella y Gallego se enfrentaban a la pena de muerte, intentó negociar. Entonces contó que llevaban dos años y medio cometiendo asesinatos con el único propósito de intentar ocultar las violaciones. Gallego tenía un insaciable apetito sexual. El papel que Charlene Williams había desempeñado era el de ayudar a su compañero a realizar sus deseos. Él resaltó en su confesión que ella era “una esclava perfecta del amor”.

Gallego le había contado a Charlene Williams alguna de sus fantasías poco antes de casarse, el 11 de septiembre de 1978. Ese mismo día, dos jóvenes adolescentes, Rhonda Scheffler y Kippi Vaught, desaparecieron mientras hacían unas compras en Sacramento. Encontraron sus cadáveres ocho días después.

Dos semanas más tarde, la hija mayor de Gallego, Sally Jo, de 14 años, acudió a la policía para denunciar a su padre por mantener con ella relaciones incestuosas desde que tenía 8 años.

Les dijo que para celebrar su treinta y dos cumpleaños, Gallego había violado y sodomizado a una amiga y a ella. Sally Jo, en un ataque de celos por Charlene Williams, había decidido informar a la policía de las actividades de su padre y éste al enterarse de los propósitos de su hija había huido.

Según la versión de Charlene, las siguientes víctimas fueron dos chicas jóvenes, Kayye Colley y Brenda Judd, a las que recogieron en una feria en Reno, Nevada, el 24 de junio de 1979. Charlene conducía el coche mientras esperaba que su “amo” consumara la violación para después matarlas.

Diez meses después, el 24 de abril de 1980, Stacy Ann Redican y Karen Chipman-Twiggs, corrieron la misma suerte en un bosque de Nevada. Poco después, el 6 de junio, recogieron a una hippie muy atractiva que iba andando por la carretera entre Port Orford, Oregón, y Gold Beach. Se llamaba Linda Teresa Aguilar. Linda estaba embarazada de cinco meses. Como le pareció que la pareja era inofensiva, aceptó su ofrecimiento de subir al coche. Mientras Charlene conducía, linda fue violada y asesinada.

El 17 de julio de 1980, una camarera rubia, muy atractiva, llamada Virginia Mochel, fue atacada en Sacramento al salir de la taberna en la que trabajaba. Había rogado que la permitieran llamar a la babysitter de sus dos hijos. Hallaron su cadáver en octubre, un mes antes de que el estudiante anotara el número de matrícula del coche que se llevó a sus amigos Craig y Beth.

Las confesiones que Charlene hizo a la policía, sacaron a la luz su relación criminal con Gallego. Ella contó que le había conocido en 1977, en una cita a ciegas, continuó narrando sus matrimonios fracasados y sus frustradas relaciones con otros hombres.

Este ex presidiario chulo y de baja estatura era la clase de persona dominante que a ella le encantaba. El descontrol sexual de Gallego no tenía límites, y ella confesó a los detectives que había esperado poder satisfacer todas sus necesidades sin recibir nada a cambio. Como ella era una especie de masoquista, aceptó esta relación.

Charlene Williams también aprobaba el modo que Gallego tenía de excitarse hablando sobre sus fantasías de violación y asesinato, y sobre su idea de un perfecto esclavo. Ella sintió que no tenía más opción que obedecer, Gallego era su amo.

Pero el papel de mujer débil y dominada que Charlene decía haber desempeñado, no acabó de convencer a las autoridades. El fiscal del distrito, Richard Wagner, se dio cuenta de que Gallego era muy capaz de cometer una violación o robo él solo, pero que el asesinato era algo totalmente diferente. Y se fue convenciendo paulatinamente de que ni Gallego ni Willams hubieran cometido un asesinato si no se hubieran llegado a conocer nunca.

En el Tribunal, Gallego saltó de su asiento y gritó a los periodistas: “¡Iros al Diablo! ¡No somos atracciones de feria! ¡No somos animales!” Lleno de cólera tiró las sillas y las mesas antes que pudieran reducirle.

El escándalo que había causado el caso, hizo que el juicio se trasladara de Sacramento a Martínez, cerca de San Francisco. Gallego intentó que se excluyera el testimonio de Charlene alegando que estaban casados. Esta estratagema fracasó cuando descubrieron que era bígamo (aún no se había divorciado de su segunda esposa).

El 21 de julio de 1983, fue condenado a morir en la cámara de gas. Comenzó entonces un largo proceso de apelación; pero Charlene Williams, a la que se le había reducido la pena a cambio de su testimonio, aceptó su condena de 16 años de cárcel.

En mayo de 1984, Gallego fue conducido a Lovelock, en Nevada, para ser juzgado por los asesinatos de Stacy Ann Redican y Karen Chipman-Twiggs. Una vez más, el testimonio de Charlene acabó con la defensa de Gerald Gallego. El 21 de junio, Gallego recibió su segunda condena a muerte.

A partir de entonces continuó un largo proceso de apelación. En 1985 y de nuevo en 1989 la Corte Suprema de Nevada se negó a oír su caso.

El 1990 los abogados de Gallego han seguido luchando para conseguir que su caso sea considerado en el Tribunal Federal de Apelación de los EE.UU. Arguyen que la publicidad que se dio al caso puso al jurado en contra de su defendido.

Gallego continuó en la prisión del estado de Nevada esperando que se ejecutara su sentencia de muerte. Las autoridades de la prisión no encontraron conveniente confinarle en una celda en el pasillo de la Muerte. Se encontraba en una celda de la galería de criminales muy peligrosos.

Gerald Armand Gallego nació el 17 de julio de 1946 en Sacramento, California; era hijo de un maleante y de una joven adolescente que se casaron tan sólo cinco horas después de haberse conocido.

Su padre asesinó a dos hombres y fue ejecutado en Mississippi en marzo de 1955, cuando el pequeño tenía ocho años. Hasta que cumplió los 17, creyó que su padre había muerto en un accidente.

Gallego empezó a meterse en graves problemas a la edad de 10 años. Tres años más tarde fue arrestado y conducido a una prisión de menores por mantener relaciones sexuales con una niña de 7 años. En 1961, se le arrestó por robo a mano armada y se le internó en un reformatorio del que escapó en marzo de 1962. Volvió dos días después, y en 1963 se le puso en libertad condicional.

Se casó varias veces, y todos sus matrimonios terminaron de forma violenta, mientras él se dedicaba al robo a mano armada. En 1973 tras pasar tres años en prisión fue puesto en libertad. Estaba ya separado de su quinta mujer cuando en 1977 conoció a la joven Charlene Williams de 19 años de edad.

Su padre, Chuck Williams, empezó en el mundo de los negocios como carnicero, luego se trasladó a Sacramento como director de un supermercado y finalmente se convirtió en vicepresidente de una cadena de supermercados a escala nacional. Cuando su esposa Mercedes recriminó a su hija por no hacer nada, Charlene se hizo cargo del papel de anfitriona de los socios de su padre.

Era la hija única, el ojo derecho de su padre, y una niña que destacaba en los estudios. Pero el alcohol y las drogas acabaron con su brillante carrera académica y con sus dos matrimonios.

En septiembre de 1977, aceptó de mala gana una cita a ciegas que le preparó un amigo. Se trataba de Gerald Gallego. Él tenía esa personalidad dominante que ella admiraba tanto; pero, mucho antes de haber colaborado con él en los diez asesinatos, se había dado cuenta de su error y anhelaba escapar de ese hombre brutal, insensible y egoísta. No lo logró hasta que ambos fueron arrestados.

Gerald gallego era propietario de un Triumph. Cuando la policía abrió el maletero con una palanca, encontró el equipo de camping que utilizaba para cubrir la camioneta cuando realizaba sus siniestros crímenes.

Gallego era el típico “macho”. Se jactaba de que sólo podrían cogerle en un tiroteo, y se quedó perplejo cuando le arrestaron con tanta facilidad.

Fechas clave

  • 11-09-78 – Ronda Scheffler y Kippi Vaugh asesinadas cerca de Sacramento.
  • 24-06-79 – Kaye Colley y Brenda Judd asesinadas en Nevada.
  • 24-04-80 – Stacy Ann Radica y Karen Chipman-Twiggs asesinadas en Nevada.
  • 06-06-80 – Linda Teresa Aguila asesinada cerca de Portland, Oregón.
  • 17-07-80 – Virginia Mochel asesinada cerca de Sacramento.
  • 02-11-80 – Beth Sowers y Craig Miller asesinados cerca de Sacramento.
  • 17-11-80 – Gallego y Williams arrestados.
  • 21-06-83 – Gallego es sentenciado a muerte. Charlene condenada a 16 años.

 


MÁS INFORMACIÓN EN INGLÉS


Uso de cookies.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR