El caso Marta del Castillo

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Caso-Marta-del-Castillo
  • Clasificación: Asesinato
  • Características: El cuerpo de la víctima continúa en paradero desconocido
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 24 de enero de 2009
  • Fecha de detención: 13 de febrero de 2009 - Miguel Carcaño Delgado
  • Perfil de las víctimas: Marta del Castillo Casanueva, de 17 años
  • Método de matar: Golpe con un cenicero
  • Localización: Sevilla, España
  • Estado: La Audiencia de Sevilla condenó en 2012 a Miguel Carcaño Delgado, exnovio de Marta, a 20 años de prisión por asesinato, y absolvió a Samuel Benítez Pérez, Francisco Javier Delgado Moreno y María García Mendaro. Posteriormente, el 6 de febrero de 2013, el Tribunal Supremo aumentó la condena de Carcaño un año y tres meses al considerarle responsable de un delito contra la integridad moral. Francisco Javier García Marín, que tenía 15 años en el momento del crimen, fue condenado a 3 años de internamiento en un centro de menores por encubrimiento el 24 de marzo de 2011
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Índice

Investigan la desaparición de una menor de 17 años en Sevilla

Europa Press – Elmundo.es

26 de enero de 2009

El Cuerpo Nacional de Policía ha abierto una investigación con el fin de localizar a una menor de 17 años, Marta del Castillo Casanueva, cuya familia no tiene noticias de ella desde que salió de su casa de la calle Argantonio de la capital hispalense el pasado sábado para pasar la tarde con amigos, según confirmaron fuentes policiales.

En este sentido, uno de los tíos de la menor, Javier, ha explicado que su sobrina salió el sábado de casa en torno a las 17.00 horas y pasó la tarde con amigos hasta que uno de ellos «dice que la dejó en la puerta de casa sobre las 21.30 horas», aunque la joven no volvió a casa.

El familiar de la chica relató que desde el sábado por la noche comenzaron a «rastrear» la zona para localizar a Marta, acudiendo incluso a la Policía a las 2.00 horas para denunciar la desaparición. Por el momento, ningún familiar ni amigo conoce el posible paradero de la joven, cuyo móvil «está apagado o fuera de cobertura», tal y como informa en su edición de hoy el diario ABC.

Para la familia, «cualquier ayuda» que le lleve hasta Marta «será bienvenida». El Grupo de Menores de la Policía Nacional está realizando todas las gestiones pertinentes para localizar a Marta lo antes posible.


El ex novio de Marta del Castillo confiesa su asesinato ante la Policía

J. Muñoz / F. Pérez Ávila – Diariodesevilla.es

14 de febrero de 2009

Tres semanas después de la desparición [desaparición] de Marta del Castillo, su ex novio, Miguel Carcaño Delgado, ha confesado ante la Policía su asesinato. El joven, de 20 años, acabó con la vida de Marta, de 17, la misma noche del pasado 24 de enero, fecha en la que se produjo su desaparición. Y lo hizo en el transcurso de una discusión que ambos mantuvieron, por motivos que aún no han sido aclarados. Tampoco ha trascendido si el crimen tuvo lugar en el domicilio que Miguel había compartido hasta hace poco con su hermano en la calle León XIII, o en la vivienda que residía en la localidad de Camas con su actual pareja, una chica de 14 años.

Según los primeros indicios que barajan los investigadores, Miguel Carcaño asestó varios golpes a Marta del Castillo con un objeto contundente, probablemente un cenicero, que le ocasionaron la muerte. Una de las principales pruebas que dispone la Policía son rastros de sangre que podrían haber sido localizados en el escenario del crimen y que implicarían directamente al joven, que había sido interrogado en varias ocasiones antes de su detención, en la mañana del viernes.

Miguel Carcaño estuvo declarando durante varias horas ante los agentes de los grupos de Homicidios y de Menores, que han investigado la desaparición de Marta desde hace 21 días. Aunque en un principio mantuvo firmemente su inocencia, el joven acabó por derrumbarse y confesar la autoría del crimen.

Miguel Carcaño indicó a los agentes el lugar donde se deshizo del cadáver, en la ribera del río Guadalquivir próxima a Camas, bajo una pasarela ubicada frente al Charco de la Pava. En ese punto se inició ayer precisamente la búsqueda del cadáver, por parte de efectivos del Grupo Especial de Operaciones (Geos) de la Policia Nacional y del Grupos de Especialidades Subacuáticas (Geas) de la Guardia Civil. La noche del viernes, la Policía también detuvo a un segundo joven, Samuel Benítez Pérez, cuya participación en el homicidio de Marta del Castillo se limita en principio a la ocultación del cadáver. Los investigadores consideran que una vez que Miguel Carcaño acabó con la vida de la menor, contactó con su amigo Samuel, le informó de lo que había pasado y le pidió su ayuda para deshacerse del cuerpo.

La Policía sospecha que entre ambos trasladaron el cadáver de Marta desde el lugar donde se produjo el crimen hasta la zona del río Guadalquivir donde el joven asegura que arrojaron el cuerpo. En cuanto al traslado del cadáver, la Policía investiga si se realizó en un turismo o en otro vehículo, como un ciclomotor.

Si la discusión que finalizó en la muerte de la menor se produjo en la vivienda donde Miguel Carcaño residía con su actual novia, en Camas, el traslado se podría haber realizado en cuestión de varios minutos. Entre el número 44 de la calle Camino del Monte de Camas, donde vive el joven, hasta el lugar en que presuntamente habría sido arrojado el cuerpo, hay aproximadamente 2,3 kilómetros de distancia, un trayecto en el que se emplearía un tiempo de unos seis minutos si se realiza en un coche u otro vehículo. Esta zona del río es de difícil acceso, al tratarse de caminos rurales, por lo que no sería descabellado que los dos jóvenes hubiesen empleado un ciclomotor para deshacerse del cuerpo y tratar de ocultar el rastro del crimen.

El juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla, que investiga el homicidio y mantiene las actuaciones bajo secreto de sumario, se encontraba ayer en funciones de guardia. Miguel Carcaño fue conducido ayer ante el juzgado, pero en principio no llegó a prestar declaración porque todavía se están practicando diligencias para intentar esclarecer todos los hechos.


Prisión sin fianza para los dos principales encausados por la muerte de Marta

Elpais.com / Agencias

16 de febrero de 2009

El juez Francisco de Paula [Asís] Molina, titular del juzgado de instrucción número 4 de Sevilla, decretó esta tarde prisión provisional comunicada sin fianza para los dos principales encausados por la muerte de la joven sevillana Marta del Castillo, Miguel Carcaño y Samuel B.P., informa Javier Martín-Arroyo. El magistrado les imputa los cargos de asesinato u homicidio y subsidiariamente detención ilegal. Primero ha declarado Samuel y tras él Miguel.

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han detenido a una cuarta persona en relación con la desaparición de la chica, de 17 años, según ha anunciado el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien no ha avanzado en qué términos habría participado en lo que ha calificado como un «suceso terrible». El arrestado es Francisco Javier D.M., hermanastro de Miguel Carcaño, de 20 años.

El juez ha decretado el internamiento en régimen cerrado para el menor de 15 años detenido anoche, que pertenece al grupo de amigos del presunto asesino y ex novio de la joven desaparecida el pasado 24 de enero, y su cómplice. La Fiscalía había pedido su ingreso en el centro por cómplice de homicidio y encubrimiento. Finalmente, el juez sólo ha considerado este último extremo al no existir pruebas para inculparle por homicidio.

Según fuentes de la investigación, Miguel llamó a Samuel el mismo día de la desaparición de Marta, el 24 de enero, porque la había matado y no sabía cómo deshacerse del cadáver. Samuel, cuando llegó a la casa de Miguel, en la calle León XIII del barrio de la Macarena, encontró el cuerpo sin vida de Marta, al que llevaron hasta el puente sobre el Guadalquivir desde el que aseguran que la arrojaron al río. Todas estas acciones las realizaron la madrugada del domingo 25 de enero, pocas horas después de que presuntamente Miguel matara a Marta tras golpearla en la cabeza con un objeto contundente, según ha relatado Samuel en la reconstrucción de los hechos practicada por la policía.

Alrededor de un centenar de personas han recibido y despedido al grito de «asesinos» a Miguel Carcaño y Samuel B.P. en los juzgados de Sevilla donde han prestado declaración. Los arrestados han llegado y salido del juzgado con rostro serio; Miguel vestido con una sudadera azul y zapatillas, y Samuel con vaqueros y también calzado deportivo.

Mientras tanto, continúa el rastreo del río Guadalquivir para tratar de localizar el cuerpo de la joven. Se han dividido en siete tramos los 80 kilómetros del cauce del Guadalquivir en los que se busca el cadáver, que abarcan desde el punto en el que Miguel y su supuesto cómplice dijeron haber tirado el cuerpo de Marta al agua -una pasarela que comunica Sevilla con la localidad de Camas- hasta la desembocadura del río, en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz).


Miguel dice que el menor estranguló a Marta y que la arrojaron a un contenedor

J. Muñoz / F. Pérez Ávila – Diariodesevilla.es

18 de marzo de 2009

Treinta y tres días después de confesar que asesinó a Marta del Castillo, Miguel Carcaño Delgado, trató ayer de dar un giro al caso al retractarse de sus anteriores declaraciones y ofrecer cuatro nuevos elementos que introducen todavía más confusión a una ya de por sí enrevesada investigación: Miguel sostiene ahora que él no mató a Marta, atribuye el crimen al menor de 15 años, dice que el arma homicida no es el cenicero, que la joven fue estrangulada y, lo más importante, sostiene que no arrojaron el cuerpo de la adolescente al río, sino a un contenedor de basura próximo a su vivienda de la calle León XIII.

La nueva versión de los hechos del que estaba considerado hasta ahora como asesino confeso surgió el pasado lunes, con motivo de una nueva salida de Miguel Carcaño de prisión al objeto de practicar nuevas diligencias relacionadas con el caso. El juez de Instrucción número 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, había ordenado que Miguel, de 19 años, fuese conducido hasta la cabina pública de la calle León XIII, con la finalidad de comprobar el lugar desde el que el joven había asegurado que telefoneó a su amigo Samuel Benítez Pérez para pedirle ayuda tras el asesinato.

En el trayecto hacia su barriada, Miguel reclamó a su abogado defensor, Antonio Jiménez, que solicitara al juez que volviese a tomarle declaración en relación con los hechos. Fue entonces cuando saltó la sorpresa. Miguel Carcaño se retractó de las declaraciones que realizó ante la Policía cuando fue detenido, el 13 de febrero, y de las que hizo ante el juez varios días después, en las que había reconocido que la tarde del 24 de enero, tras discutir con Marta, le propinó un golpe con un cenicero y, posteriormente, con la ayuda de Samuel Benítez y el menor, la arrojaron al Guadalquivir sobre las diez y media de la noche.

El principal imputado ha puesto ahora en entredicho su propia secuencia de los hechos, al afirmar que fue el menor de 15 años -que también se desdijo la semana pasada de su implicación en los hechos- quien acabó con la vida de Marta, a la que habría estrangulado por circunstancias no precisadas. Según Miguel Carcaño, él se encontraba acostado en uno de los dormitorios, bajo la influencia de algún tipo de «sustancias», mientras que Marta y el menor estaban en el salón de la vivienda, lugar donde ubica ahora el crimen que achaca directamente al joven de 15 años.

A partir de aquí, su testimonio vuelve a coincidir con la versión inicial, en el sentido de que habría llamado a Samuel Benítez para arrojar el cuerpo a un contenedor de basura que hay en la esquina de la calle León XIII con Jorge de Montemayor. En este nuevo testimonio, cobraría de nuevo fuerza la posible utilización de una silla de ruedas propiedad de su madre para transportar el cuerpo hasta el recipiente de los residuos.

La nueva versión exculpatoria de Miguel Carcaño motivó ayer que el juez ordenase la comparecencia de los cuatro implicados, a los que volvió a tomar declaración, y practicase sendos careos entre el principal sospechoso y sus amigos Samuel Benítez y el menor para tratar de averiguar qué testimonios ofrecen mayor credibilidad y esclarecer, sobre todo, el posible destino del cadáver de la menor de 17 años.

El resultado de las nuevas declaraciones y careos sólo sirvió para reafirmar las posturas previas de los implicados: Miguel insiste en que el crimen lo cometió el menor y éste y Samuel niegan esta nueva versión de lo ocurrido, al reafirmar que no tienen ninguna participación en los hechos. Según el menor, aquel día no estuvo en la casa de León XIII, y Samuel también rechaza que estuviera en la vivienda y colaborara con Miguel a la hora de deshacerse del cuerpo de Marta del Castillo.

La declaración de Miguel Carcaño plantea nuevas dudas, porque de haber sido estrangulada no tiene sentido la mancha de sangre que su novia vio en el pantalón y los restos que también fueron hallados en el forro interior de su chaqueta y que motivaron que se derrumbara y confesara el crimen a la Policía.

Al término de estas nuevas comparecencias y careos judiciales, el instructor del caso ordenó una nueva reconstrucción de los hechos, lo que motivó que Miguel Carcaño y su hermano, Javier Delgado, así como los abogados defensores y el fiscal, se trasladasen a la vivienda de la calle León XIII, a la que también se llevó un maniquí y una silla de ruedas para simular cómo se produjo el supuesto traslado del cuerpo hasta el contenedor de basuras ubicado en las inmediaciones del piso.

De forma paralela, la Delegación del Gobierno en Andalucía convocó ayer tarde una reunión de los responsables del dispositivo de búsqueda en el río para trasladar las pesquisas hasta el vertedero de Montemarta-Cónica, ubicado en el término municipal de Alcalá de Guadaíra y donde son tratados los residuos procedentes de la capital andaluza.

El abogado Fernando María de Pablo Daza, que defiende al menor que ahora ha sido inculpado como presunto responsable del crimen, mostró ayer su indignación ante el cambio de declaración que incrimina al adolescente, un testimonio del que, según dijo, se enteró por los medios de comunicación. El letrado defensor afirmó que, aunque no conoce el contenido de la declaración, el nuevo testimonio de Miguel Carcaño es «una tomadura de pelo» e insistió en la inocencia del menor, de acuerdo con sus últimas declaraciones, en las que éste aseguró que contó lo que la Policía le «refirió» como la realidad de lo ocurrido y porque se «sintió presionado» por los investigadores.


Antonio del Castillo apunta que el cuerpo de su hija ha podido ser incinerado

Sevilla.ABC.es

18 de marzo de 2009

El padre de Marta del Castillo, la joven desaparecida el pasado 24 de enero y cuyo cuerpo aún se está buscando, confesó ayer que baraja la posibilidad de que el cuerpo de su hija pudiera haber sido incinerado desde que se enteró, por terceras personas, de que el padre de la novia de Miguel, el presunto asesino, «había trabajado en un crematorio de residuos biológicos».

Además, afirmó que los supuestos asesinos «se están cachondeando de la Justicia, de la familia y de todo el mundo», con sus cambios de versiones sobre lo ocurrido y el lugar donde dejaron el cadáver. Del Castillo dijo que «viendo el aspecto que tienen estos individuos y lo fríos y calculadores que son», ya no le «extraña nada» y se teme «lo peor». A su juicio, los detenidos «no quieren que aparezca el cuerpo porque algo ocultan».

Antonio del Castillo explicó que aún no conoce en profundidad los pormenores de las últimas declaraciones de Miguel ante el titular del juzgado de Instrucción número cuatro de Sevilla, Francisco de Asís Molina, y el vuelco sufrido por su versión de los hechos al asegurar ahora que habría sido «el cuco» quien habría perpetrado el crimen y que el cuerpo inerte de Marta habría sido arrojado al interior de un contenedor de basura de la propia calle en la que reside el principal acusado en lugar de a las aguas del río Guadalquivir.

No obstante, recordó que el menor de edad se ha retractado ya ante el juez de su versión inicial, en la que reconocía la participación en los hechos, y Samuel ha hecho lo mismo negando su conocimiento de los hechos, lo que le llevó a considerar que los acusados «cambian su versión cuando quieren». «Mienten en todo», dijo Antonio del Castillo en cuanto a las contradicciones y los últimos cambios en los testimonios de los cuatro acusados.

El padre de Marta del Castillo recuerda que cuando él pedía que se buscara el cuerpo de su hija fuera del río, la policía consideraba que «había un 99% de posibilidades de que estuviera en el río». «Yo se lo digo sólo una vez, creo que soy una persona anónima, de la calle, y son ellos los que tienen que hacer su trabajo», apuntó Antonio del Castillo.

Respecto a como se enteró de la búsqueda en el vertedero, Antonio del Castillo declaró que fue, «por los periodistas que me han estado llamando cada dos minutos».


Miguel admite violación y asesinato

Javier Martín-Arroyo / Reyes Rincón – Elpais.com

19 de marzo de 2009

Hasta tres versiones distintas relató anteayer Miguel Carcaño al juez sobre la muerte de su ex novia Marta del Castillo. Pero la última fue sin duda la más truculenta. Al filo de la medianoche, el supuesto asesino, de 19 años, declaró que tanto él como su amigo El Cuco, de 15 años, habían violado a la joven antes de que ambos la estrangularan en casa de Miguel.

Sin embargo, la enésima versión de Miguel está llena de sombras y es puesta en duda por los investigadores, a pesar de que el hallazgo de una navaja en una alcantarilla frente a la casa, con la que supuestamente amedrentaron a Marta para vencer su resistencia, corrobora parte del relato. Según la última versión, los dos amigos de Marta compartieron el pasado 24 de enero alcohol, porros y pastillas. Tras resistirse la joven a mantener relaciones sexuales, ambos comenzaron a golpearla en el salón de la casa de Miguel. A continuación, la llevaron al dormitorio y sobre la cama violaron a Marta, Miguel en primer lugar y a continuación El Cuco.

Tras finalizar la agresión sexual, ambos amarraron a Marta con cinta aislante y una alargadera y continuaron la agresión hasta inmovilizarla y estrangularla entre los dos jóvenes. Miguel había propinado un puñetazo que hizo sangrar a Marta. Este golpe y las violaciones explicarían la sangre de la adolescente hallada en el suelo del dormitorio mezclada con los perfiles genéticos de ambos. Ésa es la prueba definitiva de la Policía Científica que involucra a los amigos en la escena del crimen, aunque ciertos detalles aportados por los protagonistas aún no convencen a los investigadores.

Para librarse del cadáver, El Cuco y Miguel cogieron la silla de ruedas de la madre de este último, ya fallecida, y lo cubrieron con bolsas de basura antes de arrojarlo a un contenedor. Al salir de la casa, El Cuco arrojó una navaja tipo mariposa que usaron para amenazar a Marta. Este relato encaja con el testimonio de un vecino, que observó a Miguel con la silla de ruedas cuando éste regresaba a su casa.

A diferencia de las primeras versiones exculpatorias que Miguel expuso el pasado lunes, esta última narración se traduciría -de ser cierta- en una mayor condena para él como coautor de un supuesto asesinato y autor de una supuesta violación. «Fue la primera vez que Miguel miró al juez a la cara y al final dio la impresión de que se había quitado un peso de encima, que suspiraba aliviado», explicaron fuentes del caso.

Este nuevo relato, solicitado por Miguel directamente al juez el pasado martes tras una reconstrucción de los hechos «nada creíble», según fuentes del caso, acabó con la paciencia de su abogado. Tras la tercera versión de Miguel, su letrado renunció a seguir defendiéndole.

El ex novio de Marta justificó sus primeras versiones (que mató a la chica con un cenicero para luego arrojarla al Guadalquivir), porque la policía le había «sugerido» que Marta estaba realmente en el río, y él siguió la corriente que le comentaban los investigadores. De este mismo modo explica Miguel que involucrara a su amigo Samuel Benítez, al cual exculpa de la secuencia narrada la noche del pasado martes. El supuesto asesino exime de culpa asimismo a su hermano Francisco Javier Delgado, en prisión preventiva, de participar en el trágico suceso. Miguel aseguró que su hermano abandonó el domicilio a las 20.30, diez minutos después de que él llegara junto a Marta.

En esta confusión y enredo de versiones, que según recuerdan los investigadores no es extraña durante la instrucción de un crimen, Miguel negó haber contado nada a la familia de Camas con la que vivía, lo cual contradice la declaración de su última novia de 14 años, que detalló cómo el joven le contó todo. Ayer los investigadores resaltaron a la agencia Efe el interés de los implicados en impedir el hallazgo del cuerpo, que contrasta con el hecho de que un 95% de los asesinos confesos revelan el paradero de su víctima.

Ante la falta de resultados en el río y las múltiples versiones, lo cierto es que el juez ha optado por seguir la pista que sitúa el cadáver en el contenedor de basura. La Delegación del Gobierno en Andalucía ha pedido un informe a la Abogacía del Estado sobre el coste de la búsqueda en el río para poder reclamarlo en el juicio. Desde ayer, la búsqueda del cuerpo de Marta se centra sólo en la planta de tratamiento de residuos Montemarta Cónica, ubicado en el término municipal de Alcalá de Guadaíra, a 25 kilómetros de Sevilla.

Hasta allí se trasladaron ayer los responsables policiales que durante un mes han estado a cargo del dispositivo de búsqueda en el Guadalquivir. Fuentes de la instalación estiman que desde que desapareció la chica se han vertido en la planta alrededor de 65.000 toneladas de basura, por lo que el rastreo se antoja «muy difícil». No obstante, fuentes del caso señalaron que, si realmente el cadáver llegó a la planta, ya se sabe en qué zona debería estar. En todo caso, habrá que remover toneladas de basura para comprobar si, esta vez, el relato era cierto.


El juez deja en libertad a Javier Delgado porque su participación fue «menor»

Jorge Muñoz – Diariodesevilla.es

21 de mayo de 2009

En libertad provisional después de tres meses en prisión. El juez que instruye el caso por la desaparición y asesinato de la joven Marta del Castillo dejó ayer en libertad a Javier Delgado Moreno, el hermano del principal imputado en la causa, Miguel Carcaño, al considerar que su participación en los hechos es de «menor entidad» a la de los otros implicados.

El auto del magistrado Francisco de Asís Molina, que obliga no obstante a Javier Delgado a presentarse en el juzgado todos los lunes, recuerda que la prisión provisional es una medida excepcional que debe durar mientras subsistan los motivos por los que se acordó y que, en todo caso, debe dilatarse lo menos posible.

Javier Delgado abandonó a las 17:20 de ayer el centro penitenciario de Sevilla-I, ocultando su rostro con una gorra y un pañuelo y sin hacer ninguna declaración a los periodistas que se habían concentrado a las puertas de la cárcel. Javier Delgado fue increpado a su salida de la cárcel por varios familiares de presos.

La puesta en libertad del hermano de Miguel Carcaño no significa que deje de estar imputado o que no haya pruebas de cargo contra él, porque el propio auto de libertad hace hincapié en que «persisten los indicios de criminalidad» contra Javier Delgado.

El magistrado precisa que la valoración de la idoneidad de la medida de prisión preventiva debe ser distinta en función de la fase en que se encuentre la instrucción del sumario y, en este supuesto, la instrucción está «muy avanzada» y el riesgo de fuga o de que oculte pruebas ha disminuido. «Si hasta ahora la prisión provisional de Javier Delgado ha tenido un fundamento razonable en la necesidad de evitar el riesgo de fuga y el de obstaculización de la instrucción, excluyendo el peligro de que el imputado en libertad alterara, manipulara u ocultara fuentes de prueba, no podemos desconocer que el avance de la instrucción ha representado el aseguramiento de las fuentes de prueba a nuestro alcance, con la consiguiente atenuación de tales riesgos», asevera el auto de libertad.

El magistrado recuerda que todavía hay aspectos de la investigación no resueltos o «revestidos de incertidumbre» que derivan del hecho de que el cuerpo de la joven no haya aún aparecido, pero entiende que en aplicación del artículo 24.2 de la Constitución -que establece entre otros el derecho a la presunción de inocencia-, no puede situarse en la «hipótesis más desfavorable al reo».

La Policía siempre había considerado a Javier Delgado como el cerebro que diseñó la estrategia para ocultar el cuerpo de Marta del Castillo, pero según la última resolución del juez instructor no existen pruebas que corroboren esta tesis, por cuanto «la posición del imputado no fue predominante en los hechos objeto de este proceso pues habría desempeñado, en el escenario que hasta ahora conocemos, un rol de menor entidad comparativamente al de los restantes imputados en situación de prisión provisional», en alusión a su hermano Miguel Carcaño y al amigo de éste, Samuel Benítez Pérez, a quien se atribuye una supuesta colaboración a la hora de deshacerse del cuerpo, aunque esta implicación fue rechaza por el principal sospechoso cuando cambió de declaración.

La excarcelación de Javier Delgado se ha producido de oficio por el propio instructor, sin que lo haya pedido la Fiscalía ni la defensa del implicado. Hace algo más de un mes, la Audiencia de Sevilla confirmó su situación de prisión provisional, en un auto en el que puso de manifiesto que los pinchazos telefónicos habían corroborado que Javier Delgado parecía dar indicaciones a su hermano menor sobre cómo debía comportarse ante el avance de las pesquisas policiales. En una de esas intervenciones telefónicas, Javier le comentó a Miguel: «No digas nada, que la Policía no tiene nada», una frase que para los investigadores revelaba sobre el grado de conocimiento de los hechos por parte de Javier Delgado.

A favor de este implicado está un informe policial sobre el registro de llamadas realizadas la noche del asesinato y que acreditaría aparentemente su coartada, por cuanto Javier Delgado telefoneó sobre las 21:01 a su ex esposa desde la antena de la carretera de Carmona, próxima al domicilio de ésta, con la que cenó a continuación en compañía de la hija de ambos.

Javier Delgado llevaba en prisión provisional desde el pasado 19 de febrero y el juez le encarceló después de que el menor de 15 años que también está internado en un centro le ubicase en el piso de la calle León XIII en los momentos posteriores al asesinato, implicándole además en las labores para ocultar el cuerpo.

El menor, que posteriormente se retractó de la imputación y aseguró que se había inventado la declaración al «sentirse presionado» por la Policía, afirmó que cuando llegó al domicilio acompañado de Samuel Benítez Pérez, el principal imputado estaba acabando de envolver el cuerpo de Marta en una manta o similar, en presencia de Javier Delgado, quien visiblemente nervioso llegó a amenazarle diciéndole que algo grave le pasaría a su familia si contaba lo que había visto.

El juez instructor había otorgado una gran credibilidad al testimonio del menor, y consideró que cuando los demás sospechosos se marcharon del domicilio para deshacerse del cuerpo, Javier Delgado se quedó en la vivienda de León XIII «limpiando restos y huellas» en el escenario del crimen.

Javier Delgado pidió al juez someterse a la prueba del polígrafo para demostrar su inocencia -prueba que fue rechazada- y llegó a enviar una carta a los medios de comunicación en la que acusaba a su hermano de haberle mantenido «engañado» hasta el momento de su detención, ya que le había preguntado hasta en tres ocasiones si era el responsable de la muerte de Marta del Castillo.


El enigma de Marta

Jesús Duva / Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

31 de octubre de 2009

La casa fue limpiada a conciencia. Cuando algunos amigos de Marta del Castillo, alarmados por su extraña desaparición, acudieron en su busca a la vivienda de su exnovio Miguel Carcaño, detectaron un penetrante olor a lejía y amoniaco. Como si alguien hubiese empleado esos productos con largueza. Semanas más tarde, cuando la policía tuvo la convicción de que la chica había sido asesinada, los expertos de la Policía Científica dejaron el piso a oscuras, impregnaron el suelo del dormitorio con luminol y surgió como por ensalmo una gran mancha fosforescente, señal inequívoca de que allí había habido sangre.

Marta del Castillo Casanueva, de 17 años, desapareció el 24 de enero pasado, tras haber salido de su casa de Sevilla a media tarde para ver a varios amigos. Antes de marcharse, estuvo chateando con su amiga Silvia Fernández y se despidió precipitadamente de ella a través del chat de Messenger con el galimatías habitual de los adolescentes: «Gordaaa t djo q sta l migue abajo y bvoy a abal con el luego t llamo y t cnto ttQ». Pero Marta jamás pudo contarle a su amiga nada de lo que había hablado con su exnovio Miguel porque jamás ha vuelto a ser vista. Ni viva ni muerta.

«Para nosotros es un caso cerrado. Damos crédito a la primera versión de los hechos que facilitó Carcaño y creemos que el cadáver de Marta del Castillo fue arrojado al Guadalquivir. Se ha hecho todo lo posible por encontrarlo… y se hará todo lo que haga falta, aunque ya se ha gastado mucho dinero en esa operación». Quien se pronuncia así de rotundo es Miguel Ángel Fernández-Chico, director adjunto de la policía. «No escatimaremos esfuerzos para aclarar el caso», promete el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. «La primera declaración de un sospechoso suele ser la más fresca, la más espontánea, la menos contaminada. Y, por tanto, la más verosímil», remacha un investigador.

Casi diez meses después, el asunto está emponzoñado. Sobre todo, por las medias verdades y las medias mentiras que Carcaño y los otros cuatro presuntos implicados han deslizado en sus contradictorias declaraciones ante el juez. Un ejercicio de enredo y manipulación, amplificado por la prensa y la televisión, que ha sembrado la investigación de sombras y trampas. Y que, de paso, ha convertido a Carcaño, que siempre tuvo éxito con las jovencitas, es un personaje que ejerce una morbosa fascinación entre adolescentes, hasta el punto de que recibe en la cárcel cartas y regalos de admiradoras.

El 13 de febrero, la policía de Sevilla detuvo a Miguel Carcaño Delgado, de 20 años, como supuesto homicida de la joven estudiante desaparecida casi tres semanas atrás. El arrestado confesó que ambos fueron a su casa de la calle de León XIII, número 78, y allí ella le «alteró» con sus amenazas para que abandonara a su actual novia, Rocío, so pena de contarle a ésta que aún seguían «liados». Presa de esa excitación, golpeó a Marta en el parietal izquierdo, junto a la sien, con un cenicero de cristal con el rótulo del bar Nocturnidad y Alevosía. Y le mató.

Según el relato del presunto agresor, posteriormente llamó a su amigo Samuel Benítez y llevaron el cadáver en una moto hasta el puente del Charco de la Pava, donde lo arrojaron al Guadalquivir, cerca de Camas. Sin embargo, la policía demostró la falsedad de esa versión: hizo una reconstrucción de los hechos y comprobó que la estabilidad de una moto es imposible si en ella viajan tres personas… y una de ellas es cadáver.

Samuel Benítez fue detenido el mismo día que su amigo Carcaño, y en fechas sucesivas lo fueron Francisco Javier Delgado, hermano mayor de Carcaño, vigilante de seguridad; su novia, María García; y el menor Francisco Javier G. M, El Cuco, por su presunta implicación en un asesinato que tiene sobrecogida a la sociedad española.

Dando por bueno que la víctima fue arrojada al Guadalquivir, 218 policías, guardias civiles y la Unidad Militar de Emergencia (UME) rastrearon durante un mes el río con 22 embarcaciones, 3 motos acuáticas, 2 helicópteros y 13 perros especializados. Un empleado del puerto de Gelves (Sevilla) llegó a fabricar un artilugio (una especie de rastrillo) para remover el fondo del río, sin obtener resultado. Además, la policía de Holanda aportó un dispositivo especial para búsqueda de cadáveres bajo el agua y un sónar que capta imágenes subacuáticas. Todo en balde. Ni rastro del cuerpo.

Días antes de dar por concluida la búsqueda, la policía echó al turbio Guadalquivir tres señuelos para simular qué rumbo podría haber tomado el cadáver de la chica. Los señuelos fueron tres cerdos muertos, cada uno con un peso de 50 kilos, equipados con un aparato electrónico de seguimiento. Fueron lanzados desde el puente de Camas y, tras diez días de seguimiento, se constató que flotaban en superficie y que, tras realizar múltiples movimientos en dirección ascendente y descendente, quedaron varados en las orillas en un tramo de 20 kilómetros. ¿Por qué no hizo lo mismo el cuerpo de la muchacha? Nadie lo sabe.

Patrullas a pie recorrieron los 80 kilómetros que median entre la presa de Alcalá del Río (Sevilla) y Sanlúcar de Barrameda, sin hallar rastro de Marta. ¿Cómo se explica esto? «El Guadalquivir llevaba mucha agua cuando se produjo la desaparición de la joven y, además, en los primeros días de febrero se abrieron las compuertas de la presa de Alcalá del Río, lo que produjo un aumento considerable del caudal. Es probable que el cadáver ya hubiera llegado al mar cuando iniciamos la búsqueda. O bien que esté en el fondo del río, en algunos de cuyos tramos hay una capa de lodo de dos metros de espesor. Hay mareas y corrientes inexplicables», se lamenta un jefe policial.

A mediados de marzo, Carcaño pidió declarar ante el juez instructor, Francisco de Asís Molina, y cambió por completo su película de los hechos. En esta ocasión dijo que él y Marta llegaron sobre las 20.30 del 24 de enero a su casa. Carcaño explicó que empezó a fumar porros y a beber cubatas. Al poco se presentó su amigo El Cuco y ambos continuaron drogándose y bebiendo en el salón.

Carcaño detalló que intentó besar a Marta y ella le rechazó, tras lo que él le propinó un primer puñetazo. El Cuco se sumó a la agresión. Después, llevaron a la víctima al dormitorio, le metieron uno de sus calcetines en la boca para acallar sus gritos, la maniataron con cinta aislante y la violaron. El menor de los jóvenes, según Carcaño, estranguló a la chica con un cable eléctrico. Mediante un tensiómetro, comprobaron que no tenía pulso. Estaba muerta.

Carcaño señaló que cogió dos bolsas de plástico grandes, de tipo industrial, e introdujo en ellas a la víctima. Mientras, El Cuco sacó de un trastero una silla de minusválido que en su día usó la difunta madre de Carcaño y cargaron en ella a Marta para trasladarla a unos contenedores de basura existentes en la calle de Jorge de Montemayor. Cuando Miguel estaba a punto de volver a entrar en su piso empujando la sillita vacía, se topó con un vecino y ambos se limitaron a saludarse. El vecino, en efecto, existe. Es Diego Carrere, quien, junto con su novia, Laura Soledad P., ha aportado un testimonio «muy importante» para reforzar las imputaciones existentes contra Carcaño y otras personas implicadas en el caso.

Las pruebas de ADN, por su parte, han confirmado la existencia de células pertenecientes a Miguel Carcaño en las manillas de la sillita de minusválido, mezcladas con otras de Marta del Castillo. Y la policía, además, constató de forma empírica que era perfectamente posible meter un cuerpo en dos bolsas y cargarlo en la sillita.

A resultas de esa nueva confesión del principal imputado en el crimen, el juez ordenó buscar el cadáver en el vertedero de Montemarca-Cónica, en el término de Alcalá de Guadaíra. Obreros de la empresa Tegner, junto con policías, removieron durante 32 días 60.000 toneladas de basura, sin hallar a la chica asesinada, en una operación por la que el Estado pagó 149.000 euros. Los investigadores descartan que el cadáver fuera arrojado a un contenedor de basuras callejero, ya que no han encontrado ADN humano en los señalados por el principal encartado.

¿Por qué se autoinculpó Carcaño nada más y nada menos que en un delito tan repugnante como una violación? Hay quien barrunta que fue para enredar aún más las cosas y, además, para que el caso no sea enjuiciado por un jurado popular, sino por un tribunal de magistrados, que él posiblemente supone que serían más benévolos.

Los policías de Sevilla, al mando del jefe superior Enrique Álvarez Riestra, han rastreado más de 40 pozos, acequias, canales, depuradoras y colectores en busca del cadáver. Los agentes, cubiertos de mierda hasta la cintura, inspeccionaron el pasado septiembre una acequia de Caño Ronco, en Camas, y sólo descubrieron un trapo sucio. Alguien dijo que estaba impregnado de sangre y provocó un terremoto informativo. Pero… sólo era pintura.

Los análisis de 150 muestras de ADN y el estudio de las llamadas efectuadas por los sospechosos el día de autos y en los posteriores son el hilo conductor de las pesquisas. Los agentes han analizado restos biológicos recogidos en el piso, obteniendo perfiles genéticos individualizados de Marta, Carcaño, su hermano, la novia de éste y Samuel. Además, han localizado mezcla de perfiles genéticos de Marta y El Cuco, así como de Marta y Carcaño.

Los investigadores han rastreado más de 30.000 llamadas telefónicas de sospechosos y, a través del estudio de los repetidores BTS (Base Transceiver Station), han establecido casi milimétricamente el lugar donde estaban esas personas en el momento en que usaron sus móviles. El hermano de Carcaño realizó tres llamadas desde la casa -o en sus proximidades- en las horas en las que se supone que ocurrió el crimen. ¿Es posible que él estuviera en su habitación y que no se enterara de nada de lo que estaba ocurriendo al otro lado de la pared? Él niega todo y proclama su inocencia.

María García tiene declarado que el día del crimen llegó a las doce de la noche a la vivienda de la calle de León XIII, y que se puso a estudiar en el salón. Afirma que ni vio ni oyó nada anormal: ni gritos ni golpes. A sus 32 años, estudia Psicología y pertenece a una familia acomodada (su padre es cirujano y su madre es una dirigente socialista que ocupa un cargo en una institución dependiente de la Diputación de Sevilla). María, novia de Francisco Javier Delgado, es un personaje extraño dentro de un grupo de chicos pertenecientes a familias desestructuradas y con un estatus social mucho más bajo que el suyo.

En el momento del crimen, Samuel estaba en Montequinto (un barrio de Dos Hermanas) y luego desapareció hasta las once de la noche fatídica, en que fue visto por sus amigos en dicha barriada. Las declaraciones de sus amigos coinciden en que llegó a la casa y, al ver el cadáver de Marta, estalló en cólera: «Hijoputas, ¿qué habéis hecho?».

Los repetidores telefónicos indican que El Cuco estuvo en diferentes sitios de Sevilla la tarde del homicidio. Y lo más desconcertante es que efectuó una llamada al teléfono móvil de Marta cuando ésta ya estaba muerta, así como un SMS diciéndole: «Llámame». ¿Era una estratagema para cubrirse ante las previsibles investigaciones policiales que originaría la desaparición de la muchacha? ¿Era una coartada maquiavélica?

Buena parte de la sociedad opina que Carcaño y sus amigos se han burlado de la policía. No obstante, un agente replica: «En la investigación se ha empleado mucho tiempo y mucho dinero. Las diferentes versiones facilitadas por los presuntos implicados han sido hechas en sede judicial. Hubiera sido bueno que nosotros hubiésemos podido interrogarles, ya que nosotros conocemos a fondo el caso y quizá habríamos logrado desbaratar sus mentiras. Pero el juez no lo ha autorizado».

Antonio del Castillo y Eva Casanueva, los padres de Marta, están desolados. «No se puede tolerar que unos individuos como éstos puedan recurrir a la mentira para protegerse y encima encuentren el amparo de la ley», ha dicho Eva. Mientras, la plataforma ciudadana que les apoya sigue manifestándose y gritando: «¿Dónde está Marta?».

El juez está a punto de dar por concluido el sumario. Cree que la investigación no da más de sí. Y, sin embargo, el caso sigue inmerso en un mar de interrogantes. ¿Quién participó en el asesinato y ocultamiento del cadáver? ¿Por qué aún se ignora en qué coche fue transportado al río? ¿Por qué ninguno de los implicados rompe una aparente ley del silencio? ¿Por qué tantos embustes?


En libertad el amigo del asesino confeso de Marta del Castillo

Europa Press – Elpais.com

10 de diciembre de 2009

Samuel Benítez, imputado por la desaparición y el presunto asesinato de la joven sevillana Marta del Castillo en la noche del 24 al 25 de enero, ha abandonado esta tarde la cárcel de Huelva en la que ingresó el pasado 17 de febrero, han informado fuentes de Instituciones Penitenciarias. La salida de prisión se ha producido poco después de que la Audiencia Provincial de Sevilla aceptara la petición de libertad solicitada por el abogado de Samuel Benítez, presunto cómplice del asesino confeso de la joven, Miguel Carcaño.

La Sección Primera de la Audiencia Provincial ha atendido el recurso de apelación interpuesto por Manuel Caballero, el letrado de Samuel Benítez, todo ello a pesar de que el Juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla denegó hasta en dos ocasiones la petición de libertad. El juez instructor del caso, Francisco de Asís Molina, alegó en su momento que aún existía riesgo de que el joven eliminara pruebas que pudieran llevar al esclarecimiento de los hechos, apuntando además a la gravedad de lo acontecido la noche del 24 al 25 de enero, argumentos que le llevaron a desestimar los recursos en los que Caballero solicitaba la libertad para su patrocinado.

Los imputados mayores de edad son Miguel Carcaño, su hermano Javier Delgado y la novia de éste, María García, y su amigo Samuel Benítez. Un jurado popular compuesto por nueve ciudadanos será el que decida sobre estos cuatro adultos.

Javier G. El Cuco, de 16 años, es el único menor imputado. Tras finalizar el plazo máximo de nueve meses de internamiento en un centro de menores, ha pasado del centro en el que estaba en Jaén a vivir en un piso tutelado alejado de Sevilla. La causa contra El Cuco se instruye en paralelo a la del Juzgado de Instrucción 4 contra los cuatro adultos implicados en el crimen, y será un juez de menores el que decida sobre El Cuco bajo la acusación de violación y asesinato.

Con la salida de prisión de Samuel Benítez, el asesino confeso, Miguel Carcaño, es el único de los cinco imputados que permanece en la cárcel.


La Audiencia ordena buscar otra vez el cadáver de Marta en una zanja de Camas

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

26 de febrero de 2010

La Audiencia Provincial de Sevilla ha ordenado que el cuerpo de la joven desaparecida Marta del Castillo se busque de nuevo en una zanja de la localidad de Camas. La Sección Primera de la Audiencia accede a la petición de la familia, que solicitó la apertura de la zanja cercana a la casa de la exnovia del supuesto asesino de Marta. La exnovia de Carcaño, una menor llamada Rocío, declaró ante el juez que Carcaño le había contado que Marta estaba enterrada en una zona muy cercana a donde la policía había buscado su cuerpo, pero no en el sitio exacto, según fuentes judiciales.

Tras confirmar la policía que el cadáver de Marta no se encontraba en la zona, el juez instructor, Francisco de Asís Molina, ignoró la petición al igual que la fiscalía, que consideró que la búsqueda policial había sido eficaz y suficiente para asegurar por completo que el cuerpo no estaba en la zona. Ahora la Audiencia atiende la petición de los padres, que hace un par de semanas comenzaron la búsqueda del cadáver de su hija con sus propios medios, a la espera de la decisión de la Audiencia.

Los jueces también han acordado que se sigan investigando las supuestas amenazas proferidas por Francisco Javier Domínguez, hermano mayor de Carcaño, contra la novia de su hermano, si bien el juez lo hará en un procedimiento diferente al de la muerte de la menor.


El asesino confeso dice que no sabe dónde está el cuerpo de Marta del Castillo

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com / Agencias

13 de marzo de 2010

El asesino confeso de la joven Marta del Castillo, Miguel Carcaño, aseguró este viernes que no sabe donde está el cuerpo de la víctima, en la única pregunta que respondió al término de la audiencia previa al juicio con jurado. Al término de una sesión de 14 horas de duración, el juez de instrucción 4 de Sevilla preguntó al joven si deseaba declarar, a lo que Miguel contestó de forma negativa, y entonces el magistrado le dijo que «sólo deseaba hacerle una pregunta: dónde está el cuerpo de Marta». Con la cabeza baja entre los hombros, respondió simplemente: «No lo sé», según han relatado abogados personados en la causa.

Antes había declarado su exnovia, que alardeó de sus mentiras ante el juez. La menor, Rocío P. G., de 15 años, replicó ante las preguntas del magistrado, los letrados y el fiscal: «Si le miento a la policía, le miento a cualquiera». En esta sucesión de mentiras que ha sufrido la compleja instrucción que investiga la desaparición de la menor sevillana Marta del Castillo, el juez, Francisco de Asís Molina, interrogó como testigo a Rocío P. G. por sus diferentes versiones de los hechos, y según fuentes del caso, confirmó sus mentiras ante la policía y que no le importaba mentir de nuevo, ante el pasmo de los presentes.

Asimismo, la menor residente en Camas contó al juez que el día del crimen, Carcaño se dejó olvidado el móvil en su casa de la citada localidad aledaña a la capital sevillana cuando salió en la madrugada posterior al crimen. Esto invalidaría su coartada de que había permanecido en el lugar, avalada por el registro de las antenas repetidoras de móviles que le situaba en Camas.

La menor, de 15 años, ratificó su última versión ofrecida ante el juez, en la que dijo que Carcaño le había confesado la noche del crimen que ocultó el cuerpo de Marta en una zona muy cercana a su casa de Camas. Esto hizo que la policía realizara una tercera búsqueda en una zanja de Camas tras los intensos y costosos rastreos en el río Guadalquivir y el vertedero de Sevilla, e incluso una cuarta después de que lo ordenara la Audiencia Provincial el pasado febrero. La exnovia de Carcaño aseguró este viernes que el cuerpo de Marta fue arrojado en una arboleda próxima a su domicilio, y alejada unos 600 metros de los dos puntos donde la policía había buscado a la joven.

Asimismo, las partes interrogaron a la adolescente por la supuesta llamada que habría recibido en la que alguien la amenazaba con la posibilidad de dañar a su familia y graves insultos. Rocío P. G. alegó que ella no acusó directamente al hermano de Carcaño, Javier Delgado, sino que los policías le mostraron distintas voces y ella identificó una de ellas, que correspondía con la de éste. Delgado se ha querellado esta semana contra la menor por falso testimonio y posiblemente la querella la ha amedrentado. La menor compareció durante una hora y media, justo antes de que declararan su madre y su abuela para ofrecer detalles de su breve convivencia con Carcaño de tres semanas, desde el día del crimen hasta que el joven fue detenido. Pese a que declaró protegida por una mampara, Rocío P. G. sufrió un ataque de ansiedad tras cruzarse con Carcaño al finalizar su declaración, y sus familiares intentaron consolarla en los pasillos mientras repetía graves insultos.

Por la mañana, a las 9.00, Carcaño había sido recibido entre gritos por los ciudadanos concentrados a las puertas de los juzgados. «Asesino, escupe dónde está la niña», le increparon. Poco después, la madre del menor Javier G., El Cuco, alegó que la única llave de su coche la tenía ella, lo cual descarta el uso del automóvil en la noche del crimen.


«Un hecho insólito en nuestra historia criminal»

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

12 de abril de 2010

El juez del «caso Marta», Francisco de Asís Molina, acusa en su auto de apertura de juicio oral al asesino confeso de la joven, Miguel Carcaño, de dos delitos de violación, uno de asesinato, otro contra la integridad moral y un delito de profanación de cadáveres. El magistrado subraya: «Nos encontramos ante un hecho insólito o extraordinario en nuestra historia criminal (…) Desgraciadas casualidades han perjudicado notablemente la investigación policial y judicial». Un año después del crimen, cometido el 24 de enero de 2009 en Sevilla, las mentiras de los acusados han evitado localizar el cadáver de la joven Marta del Castillo.

El relato judicial de la noche del suceso aclara que Carcaño agredió «despechado y encolerizado» a Marta tras rechazar ésta un beso. Ambos estaban junto al menor Javier G., El Cuco, el cual también participó en una brutal agresión que precedió a la violación de la menor por parte de los dos amigos. El magistrado otorga credibilidad a la tercera versión que Carcaño ofreció de la noche del crimen, en la que confesó la violación antes de que la estrangulara junto a El Cuco.

Tras finalizar la agresión sexual, ambos maniataron a Marta con cinta aislante y con un cable eléctrico la estrangularon. Posteriormente, con la ayuda de su amigo Samuel Benítez, trasladaron el cuerpo de la joven, pero antes coincidieron en la casa el hermano de Carcaño, Javier Delgado, y su novia, María García. El juez resalta que la búsqueda infructuosa del cadáver ha supuesto un costo de 616.000 euros y ha causado a la familia de Marta «un desmesurado sufrimiento y una situación de angustia permanente».

El exnovio de Marta del Castillo está acusado como autor principal de una violación cometida la noche del crimen y como cooperador necesario de otra, cometida presuntamente por El Cuco con su ayuda. Además, su hermano Javier Delgado está acusado de encubrimiento, amenazas condicionales, profanación de cadáveres y un delito contra la integridad moral. Mientras, Samuel Benítez, examigo de Marta, está acusado de encubrimiento, profanación de cadáveres y un delito contra la integridad moral, al igual que María García.

Con este auto, el magistrado pone punto y final a la procelosa instrucción, ya que no cabe recurso tras haber enviado los 25 tomos y 6.000 folios al tribunal del jurado para que se celebre el juicio oral, previsiblemente el próximo otoño. El juez decreta una fianza por responsabilidad civil de 250.000 euros a cada uno de los acusados adultos, entre ellos Carcaño, que se encuentra en prisión preventiva, su hermano Javier Delgado, su pareja María García y Samuel Benítez, los tres en libertad. El magistrado decreta que se remita al tribunal del jurado seis piezas separadas del caso con testimonios, piezas de convicción, cartas manuscritas y álbumes fotográficos aportados por el Grupo de Menores de la policía que ha dirigido la investigación.


La policía descubre ahora dos coches vinculados a la investigación del «caso Marta»

Agencia EFE – Elpais.com

26 de mayo de 2010

El menor de edad acusado de la violación y muerte de Marta del Castillo, Javier G. El Cuco, que presuntamente usó el coche de su madre para trasladar el cadáver, tuvo a su disposición otros dos vehículos, uno de los cuales la policía no analizó hasta el pasado invierno y el otro fue destruido en noviembre de 2009.

Un informe policial entregado ahora al juez que investiga la muerte de Marta revela que la madre del Cuco, de 15 años, y su compañero sentimental tenían otros dos coches cuya existencia la policía no conocía y, por lo tanto, no analizó en busca de restos cuando desapareció Marta, el 24 de enero de 2009.

En cambio, la policía analizó el ADN de los restos biológicos hallados en un Volkswagen Polo propiedad de la madre de Javier y que, según las declaraciones iniciales de los acusados, fue utilizado para trasladar el cuerpo de Marta al río Guadalquivir tras su violación y asesinato.

En su último informe, fechado el pasado 12 de mayo, la policía informa al juez instructor de que en marzo de 2010, y dentro de las investigaciones por la muerte de Marta, se percató de que la madre de Javier y su compañero eran dueños de otros dos vehículos, un Renault 19 y un Ford Escort, que en agosto de 2009 fueron denunciados como abandonados en la vía pública. Por tanto, pasaron al menos diez meses hasta que la Policía Judicial averiguó que la madre del Cuco y su pareja poseían tres coches y no uno.

El primero de ellos fue denunciado por estar abandonado, con las ruedas pinchadas y sin placas de matrícula, en agosto de 2009, por lo que el Ayuntamiento de Sevilla lo retiró de la vía pública y lo destruyó el 27 de noviembre de 2009. En este vehículo no se ha podido llevar a cabo ninguna gestión de investigación, precisa la comunicación policial.

El segundo vehículo, un Ford Escort, fue denunciado por estar abandonado en la avenida Carlos Marx de Sevilla, fue retirado por la grúa municipal en septiembre de 2009 y se encontraba pendiente de destrucción cuando la Policía Judicial se percató de su existencia y lo incautó.

Trasladado a las dependencias policiales de la avenida Blas Infante, la analítica de los restos hallados en dicho coche no coincide con el perfil de Marta y sí con el de un hombre y una mujer, que no han podido ser cotejados con los de la madre del menor y su compañero dado que ninguno de ellos ha sido sometido hasta ahora a extracción de muestras de ADN.

No obstante, la policía precisa que los restos femeninos coinciden con los hallados en el Volkswagen Polo que fue analizado como posible medio de transporte de la joven asesinada, por lo que podrían corresponder con la madre del menor.

Fuentes del caso han aclarado que este informe policial puede provocar una deducción de nuevos testimonios de la pareja. «Basta meter los nombres en la Dirección de Tráfico y analizar los resultados. La manifiesta negligencia era una medida elemental y deja a la investigación manca», expuso el abogado del caso José Antonio Salazar.

Por la muerte de Marta cumple prisión incondicional el asesino confeso, Miguel Carcaño, y se encuentran imputados como encubridores su amigo Samuel Benítez, su hermano mayor y la novia de éste último, además del menor de edad que presuntamente participó en la violación y asesinato, y que será enjuiciado en el Juzgado de Menores.

La policía inspeccionó el Volkswagen Polo basándose en la declaración de algunos de los acusados de que lo habían utilizado para trasladar el cuerpo de la víctima al río Guadalquivir, y posteriormente analizó el vehículo del hermano mayor de Miguel, el de su novia, el de algunos amigos y otros coches del entorno de los acusados, pero sin percatarse de la existencia de los dos localizados ahora.


El Cuco reitera su inocencia y afirma no saber dónde está el cadáver de Marta del Castillo

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

24 de enero de 2011

Javier G. El Cuco, el menor de 17 años acusado de los delitos de asesinato y violación de Marta del Castillo y de otro contra la integridad moral -por evitar dar sepultura al cuerpo de la adolescente sevillana-, ha comparecido hoy ante el juez durante dos horas en la primera sesión del juicio que se ha iniciado esta mañana en la Audiencia Provincial de Sevilla. El joven se ha declarado inocente y ha asegurado desconocer dónde está el cadáver de Marta, han informado fuentes judiciales.

«No sé dónde está el cuerpo. No voy a hacer lo que hizo mal Miguel [en relación a las múltiples versiones de Miguel Carcaño, principal acusado]», ha relatado El Cuco ante el juez de menores Alejandro Vian [Vián], según fuentes de la fiscalía. El menor ha negado su participación en el supuesto asesinato y ha señalado que la noche del crimen estuvo con unos amigos en dos barriadas de Sevilla de botellón. De este modo, ha rechazado las cuatro versiones anteriores en las que confirmaba su papel como encubridor de la muerte de Marta. «Un relato plagado de contradicciones. No le quedaba más remedio. Su versión no cuadra con las explicaciones anteriores», han confirmado fuentes del ministerio público. El Cuco achaca ahora sus cuatro narraciones en las que se autoinculpaba y dijo haber colaborado para trasladar el cuerpo de Marta y arrojarlo al río, a las «presiones policiales». El joven, acompañado en todo momento por su madre y tutora legal, ha mantenido una actitud «muy firme» durante sus dos horas de comparecencia, han añadido las citadas fuentes.

El padre del menor, Ángel Manuel R., se ha acogido a su derecho a no declarar. El juicio continuará el próximo miércoles con la declaración como testigos de los cuatro adultos implicados, imputados en un proceso paralelo. El juez decidirá cómo responderán a las preguntas que podrían alumbrar el crimen o enmarañarlo aún más.

Rechazadas las peticiones de suspensión del juicio

Previamente a la declaración de El Cuco, el juez rechazaba la petición de inconstitucionalidad del proceso presentada por la familia de Marta al comienzo de la vista oral, que se ha celebrado a puerta cerrada, así como la petición de nulidad por parte del abogado de El Cuco, Fernando de Pablo. El letrado de la familia de la joven, José María Calero, ha planteado una cuestión de inconstitucionalidad por un artículo de la Ley del Menor. Calero ha considerado que debía celebrarse un solo juicio para el menor y los cuatro adultos imputados o, en su defecto, posponerse el proceso al menos hasta la celebración del juicio a los adultos. Por su parte, el abogado de El Cuco ha pedido la nulidad de la declaración del menor en la que se inculpaba como encubridor, así como la reconstrucción de los hechos, ya que ha estimado que ambas pruebas no son válidas al no haber estado presentes ni el fiscal de menores, ni un abogado del chico, ni los padres.

A la vista oral han acudido el juez, la fiscal, el secretario, el abogado del menor y de la acusación, un representante de la Junta andaluza y un miembro del equipo técnico de apoyo al estar un menor presente. El padre de Marta, Antonio del Castillo, ha acudido a la Audiencia de Sevilla a primera hora de la mañana, pero no ha podido entrar en la sala por estar citado como testigo. Los abogados de Javier Delgado, hermano de Miguel Carcaño, y su novia María García, ambos acusados de encubrimiento, han denunciado ante los periodistas que el juez de menores no les haya permitido asistir a la vista oral. «¿Por qué este tratamiento diferente entre las acusaciones y las defensas? El principio de la igualdad penal es la igualdad de armas, pero aquí se coloca en diferente posición a la defensa y a la acusación», ha criticado José Antonio Salazar, letrado de María García. «Es un atropello a la razón continuar sin nuestra presencia por la indefensión de nuestros clientes», ha añadido el abogado José Manuel Carrión.

El Cuco ha llegado en un furgón policial hasta el edificio judicial, acordonado por una treintena de agentes para evitar altercados, en medio de una gran expectación mediática. En el exterior de la Audiencia de Sevilla se han concentrado miembros de la plataforma Marta del Castillo con carteles con el lema «Todos somos Marta».

Precisamente, hoy se cumple el segundo aniversario de la desaparición de la adolescente, que murió con 17 años. El juicio a El Cuco, que el día del crimen contaba con 15 años, es una oportunidad clave para hallar respuestas ocultas durante dos años. Los jueces consideran que Miguel Carcaño, de 19 años y exnovio de Marta, y El Cuco violaron y asfixiaron juntos a la joven. La fiscalía pide para el primero 52 años de cárcel y para el segundo seis años de internamiento en un centro y tres años de libertad vigilada. Además, pide que El Cuco indemnice al Gobierno con 616.319 euros, importe de la búsqueda del cuerpo de Marta. Desde el pasado noviembre, el menor vive en un piso tutelado con otros jóvenes supervisados por monitores.


La Policía halló restos de sangre en el cuarto de Carcaño y en el coche de ‘El Cuco’

Chema Rodríguez – Elmundo.es

31 de enero de 2011

Los expertos de la Policía Científica hallaron numerosos restos de sangre en el dormitorio que ocupaba Miguel Carcaño en el piso de León XIII que compartía con su hermano, Francisco Javier Delgado. En concreto, según declararon en el juicio que se celebra contra ‘El Cuco’ por la violación y asesinato de Marta del Castillo, la sangre se encontraba en la colcha que cubría la cama, bajo una silla y encima del escritorio que había en la habitación, un hallazgo compatible con la versión que mantienen la Fiscalía y la acusación particular, que apunta a que Carcaño y el menor acabaron con la vida de la joven de 17 años de forma violenta en ese mismo dormitorio y que luego se deshicieron del cadáver.

Los cuatro agentes de la Policía Científica que han comparecido esta mañana ante el juez de Menores 3, Alejandro Vian, han confirmado lo que ya dejaron por escrito en sus informes: la presencia de restos que reaccionaron positivamente al luminol y a la benzidina, lo que, a su juicio y teniendo en cuenta su experiencia, determina que en ese cuarto hubo sangre. Según determinaron después los análisis, esa sangre correspondía a Miguel y a Marta y a eso hay que sumar otros restos de ADN mezclado de Marta y del menor.

Los agentes también han contado que encontraron otros restos que reaccionaron a los reactivos químicos como si correspondieran a sangre -aunque después no de pudo determinar a quién pertenecía- en el coche de la madre de ‘El Cuco’ (puerta lateral trasera izquierda) que, según la versión policial y las primeras declaraciones de los imputados, se utilizó para trasladar el cadáver desde León XIII y hacerlo desaparecer.

Más restos de sangre

Pero no sólo había restos de sangre en el piso. También, según el testimonio de los agentes que realizaron las inspecciones oculares del escenario del crimen, encontraron huellas de los implicados en diferentes puntos. Así, los expertos de la Policía Nacional destacaron que esas huellas estaban en un botella de ron que se encontraba en el mueble del salón, en el tensiómetro que supuestamente utilizaron Miguel y el menor para comprobar si Marta seguía con vida, y en la silla de ruedas que habían empleado para sacar el cuerpo del piso y que vieron varios testigos la madrugada ya del 25 de enero de 2009.

El Ministerio Público ha señalado que hay pruebas «suficientes» contra ‘El Cuco’ -que es el único imputado que se sienta de momento en el banquillo- y que sigue «convencido» de la culpabilidad del menor.

En el mismo sentido se expresó la abogada de los padres de Marta, Inmaculada Torres, que ha señalado que todos los indicios, y en especial los que han confirmado esta mañana, indican que en el dormitorio de Carcaño se produjo un «episodio violento» y que los restos de sangre hallados por la Policía Científica constatan que antes de había limpiado todo el piso. Igualmente, la presencia de sangre en el coche de la madre de ‘El Cuco’ «avala», dijo la letrada de Antonio del Castillo y Eva Casanueva, que el traslado del cuerpo de [se] hizo en ese turismo que, como reconoció el menor en su declaración al inicio de este juicio, se limpió sólo unos días después del 24 de enero de 2009, cuando supuestamente violaron y mataron a Marta en el piso de Miguel en la Macarena.

El padre de Marta, Antonio del Castillo, ha destacado a la salida la importancia de estos hallazgos, al tiempo que admitía que desconocía que se hubiera hallado restos de sangre en el coche de la madre de ‘El Cuco’.


Carcaño confirma que mató a Marta con un cenicero

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

1 de febrero de 2011

Miguel Carcaño, presunto asesino de Marta del Castillo, ha confirmado esta mañana al juez que hace dos años mató a la joven sevillana con un cenicero y, a continuación, se quedó limpiando su casa de marcas del crimen, mientras sus amigos Samuel Benítez y Javier G. El Cuco trasladaban el cadáver hasta el río Guadalquivir. Carcaño ha confirmado de esta forma su última versión, que excluye la violación de Marta relatada con anterioridad.

El juez del caso, Francisco de Asís Molina, ha notificado a los cuatro inculpados adultos el nuevo auto de procesamiento del caso, tras ordenar el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que lo resuelva un tribunal profesional. A continuación, el magistrado ha decidido prorrogar dos años más la prisión preventiva para Carcaño, atendiendo a los argumentos expuestos por la fiscalía: el riesgo de fuga, la gravedad de los hechos, la posible ocultación de pruebas, que el cadáver de la joven aún no ha aparecido y, por último, la inminencia del juicio.

En su declaración indagatoria, Benítez ha puesto a disposición del juzgado el jersey que llevaba puesto la noche del crimen, por si pudiera servir para esclarecer detalles de lo sucedido.


Los peritos hallaron restos de ADN de El Cuco bajo la mesa donde murió Marta

Elpais.com

9 de febrero de 2011

Tres peritos de la Policía Científica han ratificado esta mañana ante el juez la existencia de ADN de El Cuco, el menor implicado junto a otros cuatro adultos en la muerte y violación de Marta del Castillo, de 17 años, en enero de 2009, en la vivienda de León XIII donde tuvo lugar el suceso. Los restos han sido hallados debajo de la mesa del ordenador en el dormitorio del principal imputado, Miguel Carcaño, donde se produjo la muerte de Marta.

Los peritos han declarado que trabajaron con «muestras de muy poco contenido» porque posiblemente fueron lavadas. Los testigos han venido confirmando el fuerte olor a productos de limpieza en el piso de León XIII tras la desaparición de la joven.

Sin embargo, los peritos sí tienen «certeza absoluta» de que en la cazadora del presunto asesino, Miguel Carcaño, había restos de sangre de la víctima procedentes del cenicero con el que la mató.

Los científicos concluyeron que había restos biológicos de Marta en varios puntos del domicilio de Carcaño (dos en la colcha, otro en la mesa del ordenador, otro en una silla de ruedas o otro en el tensiómetro con el que Carcaño comprobó que había muerto), así como perfiles genéticos mezclados de la víctima y El Cuco bajo una silla junto a la mesa del ordenador.

Por el contenido químico y su comportamiento ante los reactivos «hay una altísima probabilidad» de que los restos fueran de sangre, según informaron a Efe los letrados.

El defensor de El Cuco, Fernando de Pablo, ha manifestado que los peritos han reconocido que la mezcla de los restos de Marta y el menor «se pudo producir en momentos distintos», lo que es compatible con el hecho de que ambos jóvenes iban con frecuencia al piso de la calle León XIII de Sevilla donde se produjo la muerte.

De la misma manera, según De Pablo, los peritos han confirmado que las huellas dactilares del Cuco halladas en una botella de ron, aunque eran frescas, podían haberse dejado tres o cuatro meses antes, lo que a su juicio tampoco constituye una prueba de que fuera esa la botella de la que ambos chicos bebieron antes de la violación.

Fuentes de la Fiscalía han reconocido que «hay menos evidencias que en otros casos», pese a la «encomiable labor» de la Policía, que llegó a analizar miles de restos.

La vista, que comenzó el pasado 24 de enero y en la que el menor se enfrenta a una petición de seis años de reclusión, continuará mañana jueves y se reanudará el próximo martes, 15 de febrero, con la lectura de los informes finales de las partes.


El primer juicio por el asesinato de Marta acaba sin que se conozca el paradero del cadáver

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

15 de febrero de 2011

Marta del Castillo murió asesinada en un piso de la calle León XIII de Sevilla el 24 de enero de 2009 con sólo 17 años tras ser violada por su exnovio Miguel Carcaño y por un menor conocido como El Cuco, según mantiene la fiscalía. En el caso están imputados otros dos adultos, el hermano de Carcaño y la novia de este. Hoy ha acabado el primer juicio por este caso, al que se ha sometido el menor. Todo el suceso ha sido una tortura, pero los padres de la víctima conservaban la esperanza de que al menos pudieran saber dónde está el cuerpo de su hija. Pero no va a poder ser. El Cuco ha dicho que él también era amigo de Marta, que ha sufrido presiones y que si supiera dónde está el cadáver ya lo habría dicho.

Tanto el Ministerio Público como los padres de la víctima han ratificado su petición para el menor acusado de seis años de internamiento en un centro cerrado seguidos de tres años de libertad vigilada, pues lo consideran responsable de un delito de asesinato; dos de agresión sexual -uno como autor directo y otro por facilitar la agresión sexual perpetrada por Miguel Carcaño-, y uno contra la integridad moral por el daño causado a los padres al no desvelar el paradero del cuerpo.

«El Cuco estaba enamorado de Marta y es el que aprieta el cable [que asfixió a la joven]», ha relatado Inmaculada Torres, abogada de la familia de Marta del Castillo. El informe de la letrada se ha basado en las pruebas biológicas que corroboran la declaración clave de Miguel Carcaño un mes y medio después del crimen, así como en su intento de suicidio y el hecho de que todos los implicados encuentren coartadas salvo para los periodos en que supuestamente murió Marta y los jóvenes hicieron desparecer el cadáver.

El Cuco mintió a un amigo para decirle que había salido con Marta durante seis meses y estaba obsesionado con ella, según Torres. Tras el crimen, el menor sacó junto a su amigo Samuel el cadáver en una silla de ruedas para luego trasladarlo en un coche. «A Marta la matan porque fue todo un hecho seguido, no quisieron tapar la violación», añadió la abogada.

El Cuco convenció a Marta para que saliera de casa el día del crimen a recoger unos CDs a casa de su exnovio Miguel Carcaño. Allí el menor y Carcaño consumieron cubatas y porros y mataron a la joven, según el relato de la acusación particular, coincidente con el de la fiscalía.

La defensa afirma que no hay más que indicios contra El Cuco.

«Lo que tiene que decir»

Antonio del Castillo, padre de la víctima, ha llegado esta mañana «sin esperanza» a los juzgados para asistir a la duodécima y última jornada del juicio. Confiaba en que El Cuco dijera «lo que tiene que decir», dónde está el cuerpo, pero no confía en lo que vaya a declarar para cerrar la vista.

Antonio del Castillo ha llegado a los juzgados pasadas las nueve de la mañana acompañado de su esposa y del abuelo de Marta. Ha indicado que la familia se encuentra «bien de ánimo».

Antonio del Castillo ha señalado, que tras las doce sesiones, queda «claro que el menor se ha quedado sin coartada y que existe ADN suyo en el lugar de los hechos». «Quien no quiera verlo así es como el camello que no ve su joroba», ha añadido.

Por último, el padre de Marta ha lamentado que la pena máxima que contempla la Ley del Menor para estos casos sea de seis años. «El Cuco podrá salir con 21 años y con un expediente limpio, sin que nadie sepa quién es y qué ha hecho».


El Cuco, condenado a una pena de tres años por encubrimiento del crimen de Marta del Castillo

Chema Rodríguez – Elmundo.es

24 de marzo de 2011

El titular del juzgado de Menores 1 de Sevilla, Alejandro Vián, ha hecho publica la sentencia del juicio celebrado contra el menor apodado «El Cuco» en la que lo condena a tres años de internamiento, de los que el último mes podrá pasarlo en libertad vigilada, por encubrimiento del crimen de la joven sevillana. El Cuco quedará libre en sólo unos meses, al computar como tiempo de condena el que lleva en un piso tutelado.

El menor se salva así de la acusación de asesinato y de violación que también pendía sobre él y por el que la Fiscalía le solicitaba seis años de internamiento. Tampoco tiene responsabilidad civil por el gasto en la búsqueda del cuerpo de la joven.

El juez también rechaza el recurso de constitucionalidad que habían solicitado la acusación particular, que pedía agrupar el juicio con los adultos.

El abuelo de Marta, presente durante la lectura de la sentencia de unos 50 folios, ha dicho que la familia vive el fallo como «un jarro de agua helada». «Siento una enorme decepción, es como si “El Cuco” no hubiese estado allí [el día de los hechos]», ha explicado a los periodistas.

La posibilidad de recurrir el fallo del Juzgado de Menores queda ahora en manos de los padres, según ha confesado el abuelo de Marta del Castillo, que ha reiterado que no esperaba esto. «La Justicia no está adecuada a los tiempos que vivimos», ha remachado.

La defensa recurrirá

El abogado defensor del menor, Fernando de Pablo, ha avanzado que no está conforme con la condena por encubrimiento, ya que su cliente y él mantienen que «ni estuvo allí ni participó en nada». «Es satisfactoria por una parte, pero por otra no», ha dicho.

Sobre el descuento de lo cumplido, el abogado ha explicado que corresponde ahora al juez de Menores decidir. «El Cuco» estuvo nueve meses en internamiento y en libertad vigilada en un piso tutelado desde noviembre de 2009.

Este será, previsiblemente, el capítulo final del juicio contra el menor, encausado por la muerte y desaparición de la joven Marta del Castillo la noche del 24 de enero de 2009.

Procesamiento de los adultos

Por otra parte, la Fiscalía de Sevilla se ha opuesto este miércoles a los recursos contra el auto de procesamiento dictado por el Juzgado de Instrucción número 4 interpuestos por el hermano del asesino confeso de Marta del Castillo, Francisco Javier Delgado, y por la novia de éste, María García, ya que entiende que existen «indicios» de la participación de ambos en los hechos, según han informado fuentes del Ministerio Público.

Durante una vista celebrada a puerta cerrada en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla, que se ha prolongado por espacio de 20 minutos, los letrados de los imputados han presentado sus recursos contra el auto dictado por el juez Francisco de Asís Molina, ya que entienden que «no hay indicios» de que sus clientes «hayan participado en los hechos de la manera que se les imputa».


El Cuco se cuela por los agujeros del «caso Marta»

Reyes Rincón – Elpais.com

26 de marzo de 2011

¿Qué encubre El Cuco? ¿Puede alguien ser condenado por camuflar un delito que no se sabe si se cometió porque aún no se ha juzgado? Una sentencia absuelve a Javier G., El Cuco , de asesinar y violar en enero de 2009 a la joven sevillana de 17 años Marta del Castillo, pero le condena como encubridor del crimen cometido, presuntamente, por Miguel Carcaño (cuyo juicio no se ha celebrado todavía). Este fallo encierra un debate sobre el que los expertos no se ponen de acuerdo.

La mayoría defiende la actuación del juez de menores Alejandro Vián, que se ha visto obligado a construir, con muy pocas pruebas, un relato de hechos probados sin inmiscuirse en la causa por la que se juzgará a los cuatro acusados adultos. Y todos coinciden también en que un caso ya complejo de por sí (varios imputados, uno de ellos menor, que han dado múltiples versiones y han demostrado una frialdad extrema), se une la falta de pruebas. El cuerpo de Marta, que no ha aparecido, guarda secretos que, probablemente, servirían para demostrar o descartar unos delitos que de otra forma resultan muy difícil de probar, como se ha demostrado en el juicio contra el menor.

Borja Mapelli, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Sevilla, elogia la «valentía» del magistrado al absolver a El Cuco de los principales delitos que se le imputaban. «El juez ha tenido que hacer casi juegos malabares y lo ha hecho bien», afirma. Pero Mapelli cree también que la sentencia contiene «una gran contradicción». «Se ve que el juez ha hecho un esfuerzo, pero no se puede condenar a alguien como encubridor de algo que es presunto». «Todo encubrimiento se constituye sobre el principio de lo accesorio, el encubridor por sí mismo no es nadie», insiste el catedrático, para quien el fallo contra el muchacho «se carga la figura del encubridor».

En la misma línea se pronuncia José María Calero, fiscal en excedencia y abogado de la familia de Marta, para quien la condena por encubrimiento «exige» la existencia de un previo delito que es el que se encubre. En este caso, ese delito «ni se ha declarado por otro tribunal antes de esta sentencia, ni puede ser declarado en la misma por un juez que dice reiteradamente, al referirse a ese delito precedente, que son los hechos cometidos por personas “cuya conducta no se enjuicia”. Si no la enjuicia ¿por qué dice tantas veces que Miguel mató a Marta?».

No opina lo mismo Inmaculada Ramos, profesora titular de Derecho Penal de la Universidad de Granada, quien recuerda que, según el Código Penal, el encubrimiento «ya no es una forma de participación en un delito», como sí lo son los encubridores o los cómplices. «El encubrimiento es un delito autónomo contra la Administración de Justicia y, por tanto, se puede enjuiciar a alguien solo por encubrimiento», señala. Con todo, Ramos reconoce que «no es habitual» que se condene a un encubridor en un juicio separado del de los autores principales. «Pero aquí ha tenido que ser así por el tema de la minoría de edad».

La acusación por encubrimiento, además, no estaba prevista en la causa de El Cuco hasta el último día del juicio. Toda la vista se celebró considerando al menor como imputado por agresión sexual y asesinato, pero en sus conclusiones finales, el fiscal añadió como posibilidad alternativa que, si el juez no encontraba pruebas para condenar al joven por esos dos delitos, se planteara la condena por encubrimiento. Si el Ministerio Público no hubiera añadido esta opción, El Cuco habría sido absuelto.

Para Félix Pantoja, que fue fiscal jefe de Menores de Madrid y vocal del Consejo General del Poder Judicial, aunque al menor se la ha condenado como encubridor de algo que no se ha juzgado, en la causa había elementos de juicio «suficientes» para considerar que el crimen se cometió. «El juez acredita un relato de hechos y ese relato es solo el del juez de Menores, que tiene plena jurisdicción», apunta el fiscal, que defiende la necesidad de hacer dos enjuiciamientos distintos, uno para los que tienen plena imputabilidad penal (los adultos) y otro para el que no (el menor).

También lo consideró así el juez Alejandro Vián, que no admitió la cuestión de inconstitucionalidad que presentaron los padres de la víctima contra el artículo 16.5 de la Ley del Menor, que establece el enjuiciamiento separado de los menores y reprochó a la acusación particular que no la hubiera presentado antes. El abogado de los padres sostiene, sin embargo, que la ley no permite actuar antes. «No es posible plantearla durante la instrucción de una causa, sino solo en el momento previo al enjuiciamiento. Así se establece en el artículo 35.1 de la ley orgánica del Tribunal Constitucional», asegura.

María Isabel Romero, profesora titular de Derecho Procesal de la Universidad de Sevilla, llama la atención sobre el hecho de que en el caso Marta «parece que la opinión pública vincula el resultado de los distintos procesos», algo que, advierte, «jurídicamente no es así». «Que en el proceso contra el menor se considere probada la participación de quienes no son enjuiciados en él no tiene efecto alguno en el ulterior proceso contra los mayores de edad», afirma.

Entre los que piden que se celebren juicios únicos para evitar situaciones como la de El Cuco se sitúa Joan Queralt, catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Barcelona, para quien los juicios separados son «un puro disparate». «En un afán de protección del menor a lo mejor se está creando indefensión a los adultos», advierte. Queralt recuerda que este asunto (la necesidad de juzgar separadamente los hechos cuando haya imputados mayores y menores) se discutió y se votó cuando se debatía la Ley del Menor. Él, asegura, siempre defendió los juicios unidos, pero se impuso la corriente contraria.

El catedrático se mantiene firme en su opinión y cree que la única diferencia que habría que hacer en ese juicio único es imponer al menor penas de menores, nunca de adultos. Pero, con el escenario actual, advierte, se podría dar la circunstancia de que hay un delito para el Juzgado de Menores y no lo hay en el de adultos, lo que, según Queralt, sería «convertir la justicia en una farsa».

En el caso Marta, además, la sentencia de El Cuco deja una nueva situación anómala: hay un órgano judicial que ya ha juzgado al menor y que ha decidido que no participó en la violación y asesinato de la joven. ¿Cómo se va a construir ahora el relato de hechos para acusar a Miguel Carcaño? Las acusaciones de todas las partes contra él, en el juicio de los adultos, se basan en un relato, según el cual, el joven cometió su crimen con la ayuda de El Cuco. Uno sujetaba a la chica mientras el otro la violaba y juntos la inmovilizaron para acabar con su vida. ¿Qué pasa ahora? Inmaculada Ramos tiene serias dudas. «Ya hay un órgano judicial que ha dicho que El Cuco no cometió esos hechos, por lo que ahora no se puede decir lo contrario en la otra causa», opina.

No es el único precedente extraño que genera la sentencia del menor. Hay otro que Borja Mapelli considera «muy fastidioso»: «Va a dar fuerza psicológica a los imputados adultos», asegura. «Me temo que deben estar celebrándolo y que van a llegar a la vista negándolo absolutamente todo». El principal beneficiario del fallo puede ser el hermano de Carcaño, Francisco Javier Delgado, que está acusado de encubrimiento. La ley impide condenar como encubridor a los parientes directos del principal acusado. Hasta ahora, a Delgado se le podía acusar de encubrir a El Cuco, pero al quedar este absuelto, se cae esta acusación. Con todo, el fiscal pedía también para Delgado tres años de cárcel por amenazar al menor y dos años por un delito contra la integridad moral de los padres de Marta al no desvelar el paradero del cadáver.


Carcaño: «Había un cenicero y le di un golpe. No sé cómo lo hice, perdí los nervios»

Javier Martín-Arroyo / Reyes Rincón – Elpais.com

18 de octubre de 2011

La segunda sesión del juicio por la violación, asesinato y desaparición de Marta del Castillo ha comenzado en la Audiencia de Sevilla con el interrogatorio a los cuatro acusados: Samuel Benítez, Javier Delgado y María García, los tres imputados que están en libertad y que han sido recibidos con abucheos e insultos, y el principal imputado, Miguel Carcaño, quien ha recuperado su última versión para intentar convencer al tribunal de que la muerte de la menor sevillana fue accidental. «Había un cenicero dentro de la habitación y le di un golpe. No sé cómo lo hice, perdí los nervios», ha declarado. Carcaño ha finalizado sus respuestas al fiscal asegurando que no sabe dónde está el cuerpo de Marta.

Carcaño ha comenzado con el relato de su encuentro con la menor el día del crimen. Ha hablado tranquilo y con ritmo pausado. Ha contado que, el 24 de enero de 2009, después de estar la tarde en el barrio de Marta y en Triana, quedaron sobre las 20.30 en su casa con El Cuco, el menor imputado también en el caso.

Marta le recriminó, ha dicho, que había ido contando que habían mantenido relaciones y que le aseguró que no había nada. Discutieron entre cinco y diez minutos. En la casa estaba su hermano, arreglándose para irse a trabajar. Una vez que sale el hermano, se quedaron solos. Fueron al salón y se pusieron a hablar de la relación que habían mantenido hace unos meses.

Ha afirmado que Marta le reprochó que tuviera otra pareja. «Nos acaloramos discutiendo y en un momento había un cenicero detro [dentro] de la habitación y le di un golpe», cuenta. «No sé cómo lo hice, perdí los nervios. Se cayó al suelo, tenía sangre y no sabía qué hacer», ha relatado. El principal acusado ha exculpado al menor absuelto del crimen y reiterado su última versión del suceso. Afirma que llamó a El Cuco y a Samuel, que llegó en un Opel Astra Rojo, y que sacaron el cuerpo en una silla de ruedas sobre las 21.30.

El fiscal le ha preguntado si sus amigos le contaron qué hicieron con el cuerpo y él responde que, sobre las doce de la noche, habló con Samuel y le dijo «algo del río».

El fiscal advierte que hay contradicciones entre este relato de Carcaño y lo que dijo en una declaración judicial, durante la que se inculpó de violar y asesinar a la joven junto a El Cuco. El acusado asegura que lo dijo por vengarse del menor, que implicó a su hermano.

Declaración de marzo

A petición del fiscal, se ha dado lectura a la declaración prestada por Carcaño ante el juez el 17 de marzo de 2009, cuando contó que estaba con Marta en su casa y llegó El Cuco muy borracho y con unas pastillas de hachís. Afírmó que bebieron y fumaron, pero que Marta no lo hizo. Carcaño intentó besar a Marta y, ante el rechazo de ella, él le dio un puñetazo. El Cuco también pegó a la chica. Ambos la llevaron al dormitorio, la desnudaron de cintura para abajo y la violaron. Taparon la boca de la menor con un calcetín, la ataron con cinta aislante y la amenazaron mientras abusaban de ella. Después, siempre según el relato de la declaración de marzo, El Cuco cogió una alargadera que había en la habitación de Carcaño y la enrolló alrededor del cuello de la chica. «Marta quedó blanca, con los ojos morados», contó Carcaño.

En esta misma declaración, el acusado narró cómo comprobaron con un tensiómetro que Marta estaba muerta, guardaron sus cosas en bolsas y la sacaron de la casa en una silla de ruedas para tirar el cuerpo a un contenedor cerca de la vivienda. Luego limpiaron la casa y él se fue a Camas a la casa de la que entonces era su novia. Ni Samuel ni su hermano estuvieron en la casa el día del crimen. El fiscal ha preguntado hoy a Carcaño si se inventó «tantos» detalles de la violación y el asesinato. «Sí», ha respondido.

Tras visionar el vídeo de la reconstrucción de los hechos realizada por Carcaño con la policía en su casa el 16 de marzo de 2009, el fiscal ha vuelto a interrogarle sobre las horas posteriores a la muerte de Marta del Castillo. El acusado asegura que volvió de noche a casa de su novia en Camas, cenó y se acostó tras ingerir relajantes musculares para poder dormir. También niega que volviera a Sevilla sobre la 1.45 de aquella madrugada, a pesar de que dos testigos aseguran que lo vieron en su casa de la calle León XIII, donde supuestamente se cometió el crimen.

El tribunal ha escuchado en la sala una conversación de teléfono entre Carcaño y su hermano en la que, con pasmosa tranquilidad, charlan sobre las pesquisas de la policía en los días posteriores al crimen. Su declaración ha terminado cuando el fiscal le ha preguntado: «Miguel, ¿dónde se encuentra el cuerpo de Marta del Castillo?». «No lo sé», ha respondido.

Abogado de la familia

El abogado de la familia se ha extrañado de que Carcaño no preguntara más a sus amigos por el paradero del cuerpo de Marta y el joven responde que casi no habló con ellos esos días. También se ha interesado por la carta que escribió Carcaño antes de su intento de suicidio en la que insistió en que él y El Cuco violaron y mataron a Marta. «No podía más, tenía muchas cosas encima e intenté suicidarme», ha recordado el acusado.

El abogado de Samuel Benítez, Manuel Caballero, ha aprovechado su turno para enumerar algunas contradicciones entre los detalles que dio cuando le detuvieron y los que da ahora. Carcaño se ha justificado en que, aquellos días, estaba «muy presionado por la policía» y no sabía qué decir. Se contradice sobre cómo llegó Samuel a la casa, sobre la ropa que vestía y sobre los restos de sangre en la vivienda.

Carcaño ha insistido al abogado de su amigo que dijo que tiraron el cuerpo al río porque Samuel se lo dio a entender y ha contado que este le dijo en la comisaría el día de su detención, el 13 febrero de 2009, que estuvieran tranquilos y no hablaran entre ellos.

El acusado también ha insistido en que su hermano no supo nada del suceso y que se lo ocultó porque habría ido a la policía y para no implicarlo. También que la novia de este, María García, no sabía nada. Sobre el coche que usaron para trasladar el cuerpo de Marta, ha afirmado que era de un tío de Samuel, aunque en alguna versión afirmó que era de la madre de El Cuco.

A preguntas de su defensora, Carcaño ha insistido en que El Cuco llegó a la casa cuando Marta ya había fallecido y que, cuando golpeó a la menor, su intención era «dejar de discutir». Insiste en que se inventó la violación porque le dijeron en prisión que así evitaría un juicio con jurado.


El hermano de Carcaño niega que estuviera en la casa la noche del crimen

Javier Martín-Arroyo / Reyes Rincón – Elpais.com

19 de octubre de 2011

Javier Delgado, el hermano de Miguel Carcaño implicado en la muerte y desaparición del cuerpo de Marta del Castillo, ha comenzado a declarar en los juzgados de Sevilla. Asegura que no estuvo presente durante la muerte de la menor. «Puse una lavadora pero le pedí a mi hermano que me tendiera la ropa. Entonces salí del piso. La puerta del dormitorio estaba cerrada y no escuché nada. Soy muy poco curioso», explica Delgado sobre la noche del crimen.

Delgado asegura no tener constancia de que Carcaño le mencionara que estaba con la menor. «No recuerdo haber coincidido con Marta en la vida», alega. Sí reconoce que conocía a Samuel y a El Cuco.

También ha afirmado que ese día fue a casa de su exmujer pero no recibió llamadas. «Estuve con mi hija entre las 21.00 hasta que se quedó dormida, sobre las 23.30». A continuación, su novia, María García, le recogió y ambos se dirigieron al pub que el hermano del principal acusado compartía con otros dos socios.

No recuerda si entró algún cliente entre la 1.30 y 3.00 de la madrugada, pero sí que, sobre las 2.00, le dijo su novia que se iba a dormir. Poco después, según ha declarado, se fue al bar Mínimo en taxi, hasta que a las 4.00 llamó a María García para que le abriera.

Esa noche, ha asegurado, recibió una llamada en la que una mujer le explicaba que estaban buscando una chica que había estado con su hermano. «Creo que la puerta de Miguel estaba cerrada y no observé nada raro en la casa», ha añadido. Poco después, recibió la visita de los padres de Marta y fue entonces cuando le preguntó a su hermano si había estado con ella.

Ha rechazado que encubriera el crimen de Marta y ha dicho, a preguntas del fiscal: «Nada de lo que usted supone es cierto. Tampoco amenacé al menor». El fiscal le recuerda que antes de ser detenido tuvo una conversación con un amigo en la que le decía: «Se me viene encima un marrón muy grande». Delgado la ratifica e indica que María estaba presente durante la conversación. «Me refería a que, al ser el hermano mayor de Carcaño, el problema me iba a afectar, me implicara o no».

También le preguntan por otra conversación en la [que] aludía a «dos subnormales». Miguel afirma que se refería «a El Cuco y Samuel». Relata que la presión sobre su entorno era muy intensa el 14 de febrero.

«Yo consideraba a mi hermano completamente inocente. Así que sólo podía apoyarlo por aquel entonces. Mi deber era darle apoyo y ánimo para decirle que no hay nada que encontrar porque no había ningún problema», explica. También niega que supiera que su hermano limpió los restos del crimen en su propia casa y que conozca dónde está el cuerpo de Marta: «Ni sé ni he sabido nunca dónde está el cuerpo de Marta», asegura antes de negarse a aclarar qué quiso decir días después del crimen cuando afirmó: «No hay nada que buscar».

Cosidera «posible» que se refiriera como «esa mierda» a los participantes en la búsqueda de la menor los días después del crimen, cuando aún no se sabía que había muerto y admite que le indicó a Miguel «que no fuera por el barrio».

Delgado convivía en esos días con su pareja, María García, en el piso de León XIII, donde ocurrió el crimen. Su hermano pernoctaba en Camas, un pueblo cercano a la capital andaluza donde residía su novia. García, también imputada, conversó con Carcaño para preguntarle sobre el crimen, según ha admitido el hermano del principal imputado, pero inmediatamente niega que encubriera el supuesto asesinato, de lo que está acusada. El abogado de Delgado destaca que la colaboración de su cliente con la policía en todo momento y que llegó a hablar con el tío de Marta, Javier Casanueva, a petición de su hermano.


Benítez declara que no estaba presente durante la muerte de Marta

Reyes Rincón / Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

19 de octubre de 2011

El acusado Samuel Benítez protagoniza hoy la tercera sesión del juicio por la desaparición de la menor Marta del Castillo. Tras la declaración de ayer de Miguel Carcaño en la que repitió su última versión de que mató a Marta con un cenicero, hoy Benítez tendrá que corrobar o descartar esta tesis.

Samuel Benítez ha relatado su amistad con Carcaño y El Cuco -el menor absuelto ya del crimen-, y negado que estuviera en la casa de Carcaño la noche del crimen. «Nunca», ha contestado Samuel al fiscal. Este aprecia contradicción con la declaración de Benítez en sede policial. También niega que sepa dónde está el cuerpo de la menor.

El amigo de Carcaño fue detenido el 14 de marzo [febrero] de 2009 por la policía, tres semanas después del crimen. Declaró de madrugada y niega que fuera informado de sus derechos constitucionales en la comisaría. El fiscal reclama que le muestren su firma en la declaración. En esta, Benítez explicó cómo vio el cuerpo de Marta en casa de Carcaño tendido en el salón y ensangrentado. «No fue verdad pero lo declaré», ha dicho ahora Benítez.

Benítez había confesado en sede policial que colaboró a hacer desaparecer el cuerpo de la joven. Pero esa fue su única declaración en la que se autoinculpó. Desde entonces, se negó a corroborar su participación en los hechos y, en sede judicial siempre, ha mantenido que la noche del crimen estuvo en el barrio de Montequinto con sus amigos y fue ajeno a todo lo sucedido en la casa de Carcaño. Benítez realizó una segunda declaración policial donde corroboró de nuevo que acudió a casa de Carcaño y vio el cuerpo de Marta ensangrentado en el salón. Había recibido dos llamadas de Carcaño, quien ha llegado a dar hasta cuatro versiones de lo sucedido,y El Cuco. En aquella ocasión dijo que un coche blanco trasladó el cuerpo de Marta hasta el río.

Benítez ha alegado ante el tribunal que realizó sus dos declaraciones bajo coacciones y golpes por parte de los policías que le interrogaban. «Me dijeron que si no me inculpaba irían a por mis padres y mi novia», dice. «Pensé que podría retractarme», añade. Ahora dice que todo es falso.

El joven ha declarado que el día del crimen estuvo en un parque hasta las 21.30 y luego fue con su novia a una hamburguesería hasta las 23.00, cuando se dirigió con sus amigos a un pub. «Allí recibo varias llamadas y Alejandra me comunica que estaban buscando a Marta», ha añadido.

La noche del crimen

Ha asegurado que la noche del crimen abandonó el pub a la 1.30 de la madrugada con su novia Estefanía y cogió un autobús a las 2.30 hasta el Prado de San Sebastián, en el centro de la ciudad y junto a los juzgados donde ahora declara. «Caminé hasta mi casa, me quité una chaqueta y me uní a la búsqueda sobre las cuatro de la madrugada», ha dicho Benítez. Se encontró en Triana con varios amigos y no apagó el móvil. También ha afirmado ante el tribunal que no conocía lo suficiente al hermano de Carcaño, Javier Delgado, para preguntarle detalles sobre lo sucedido.

El tribunal ha escuchado dos conversaciones de Samuel en los días posteriores al crimen y este se niega a aclarar a qué se refiere en una conversación en la que dice: «cuando a Miguel le descubrieron». Ha insistido en que desconoce el paradero del cadáver -«Ni sé dónde está el cadáver ni le he preguntado a nadie dónde está», ha afirmado- y que tiene coartada para todas las horas de la noche del crimen: «Ni cinco minutos estuve solo».

El fiscal pide cinco años de prisión para Benítez como autor de un delito de encubrimiento y otro contra la integridad moral. El ministerio público considera probados los «perjuicios psicológicos» que sufrieron los padres, después de que dos médicos forenses reconocieran sus lesiones psicológicas y psíquicas que el crimen les había producido.

La fiscalía reclama asimismo a Benítez que contribuya a pagar los gastos que ocasionó la búsqueda del cuerpo de Marta en el río Guadalquivir, un vertedero de basura y una zanja del municipio de Camas, un total de 616.319 euros que sufragó el Estado. La fiscalía exige que los cuatro acusados adultos, juzgados en esta vista oral, paguen solidariamente (entre los cuatro) al Ministerio del Interior esta cantidad.

El fiscal pide también una indemnización en favor de la familia de Marta: 160.000 euros para los padres y 30.000 para cada una de las dos hermanas por el daño moral derivado de la muerte de la joven, así como «por el incremento del dolor y el ultraje a sus más íntimos sentimientos derivados de la imposibilidad de haber dado sepultura al cuerpo de Marta». Además, el ministerio público pide para Samuel seis años de alejamiento e incomunicación con la familia.


La novia de Delgado también niega haber presenciado el crimen

Reyes Rincón / Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

19 de octubre de 2011

María García, acusada de encubrimiento y un delito contra la integridad moral de la familia de Marta, ha declarado ante el tribunal que juzga la violación y muerte de Marta del Castillo que conocía «de vista» a El Cuco y Samuel Benítez, con los que mantuvo «mínimas conversaciones». Son, junto a su novio, Javier Delgado, los otros implicados en el crimen. El primero, que era menor de edad, ya fue juzgado y absuelto del asesinato y violación de la joven sevillana.

García ha contado que estudiaba tercero de Podología en 2009, cuando desapareció Marta. El día del crimen salió de casa a almorzar con una amiga y tomó café con Javier Delgado. Luego se trasladó a una biblioteca, donde mantuvo tres conversaciones telefónicas con su novio. Le preguntó si podía estudiar en su casa y este le djo que sí, que podría quedarse a dormir y que Miguel no iba a estar en el piso. Asegura que dejó a Javier a las 23.50 en el pub, al que también se ha referido Delgado en su declaración y fue a casa de este a estudiar.

El relato de la imputada coincide con el de Javier Delgado. Niega que esa noche oyera algo más que murmullos en la casa. Sí admite, aunque luego se ha desdicho, que percibió «un olor extraño» al pasar frente a la habitación de Carcaño y que, más tarde, su novio recibió llamadas y le comentó que una chica había desaparecido.

Insiste en que no vio a Miguel ni entrar ni salir de la casa y que es «totalmente falso» que viera el cadáver de Marta en el piso. También rechaza que Javier participara en la ocultación del crimen, del que se enteró un día después, por El Cuco, que «estaban culpando a Carcaño».

Como los demás imputados que han declarado esta mañana, ha negado conocer dónde está el cadáver. «No lo sé. Yo sé que esa noche no entró nadie en la casa», ha subrayado.

El fiscal ya le expuso el 14 de abril de 2009 sus dudas sobre la versión de María García y comentó que estaba ofreciéndole una coartada a su novio Delgado. «Siempre he mantenido la misma versión», ha dicho al tribunal la acusada.


«Solo te pido que digas dónde está Marta», le espeta Carcaño a su amigo en el juicio

Reyes Rincón / Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

24 de octubre de 2011

«Solo te pido que digas dónde está Marta. Tú estás en la calle y yo en la cárcel». Con esta frase que le espetó Carcaño a su amigo Samuel Benítez durante un careo ha terminado hoy la sesión del juicio por la presunta violación y muerte de Marta del Castillo, la joven desaparecida en 2009 y cuyo cadáver no ha sido aún hallado. En esta sesión han declarado los padres de la víctima, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, así como el hermano de esta Javier Casanueva. También esta semana comparecerá El Cuco, el menor absuelto del crimen pero condenado por encubrimiento a dos años y 11 meses de internamiento, así como al pago de 414.910 euros por los gastos generados por la búsqueda del cuerpo en el río Guadalquivir.

La jornada ha terminado con un cara a cara entre el principal acusado de la muerte de Marta del Castillo, Miguel Carcaño, y su amigo Samuel Benítez. Lo había solicitado a principio de la mañana el abogado de la familia de la víctima y los demás no se han opuesto. El juez les explicado el procedimiento y dicho que se hablen «sin insultos». «Solo te pido que digas dónde está Marta. Tú estás en la calle y yo en la cárcel», le ha dicho Carcaño a su amigo. Samuel, muy nervioso y con la voz entrecortada, le ha reprochado haberle implicado en el caso y dice que nadie le va a creer. «En esa época tú eras más listo que yo. Por eso tú estás fuera y yo en la cárcel», le ha dicho. Samuel ha respondido: «Es fácil acusar en este país, sin aportar pruebas». El juez ha dado por terminado el careo y Samuel se ha santiguado mientras volvía al banquillo.

Las primeras horas de la sesión de hoy la han protagonizado los padres y el tío de Marta del Castillo, que han prestado declaración. Toda la familia volvió a casa temprano el día del crimen porque estaban preocupados por la falta de noticias de Marta. Ante la tardanza, empezaron a llamar a los amigos, incluido a Miguel. Antonio del Castillo ha recordado que la madre habló la noche del crimen con Carcaño y le dijo: «Como le haya pasado algo a Marta te voy a echar a la policía encima». Miguel le dijo que había dejado a la chica en casa a las 21.30. Varios amigos le dijeron a los padres que vieron «algo raro».

Del Castillo ha admitido que su estado de ánimo «mejoraría mucho» si encontraran el cuerpo de su hija y ha afirmado que los cambios de versión de Carcaño son un «machaque», para ellos.

Eva Casanueva ha declarado que el día que desapareció Marta tenía planes y estaba contenta. Le había advertido a la joven sobre el «perfil de maltratador» que tenía Carcaño. También ha recordado que, hasta las 21.00, el móvil de Marta daba tono de llamada, aunque no lo cogía. Luego, se quedó fuera de cobertura. La madre ha destacado la angustia de la noche de la búsqueda y las llamadas a todos los amigos, incluidos Samuel y Miguel Carcaño. Se ha sumado a la declaración de su esposo sobre el alivio que supondría saber dónde está el cuerpo.

Una testigo, amiga de la víctima, ha declarado que les extrañó que Miguel Carcaño no colaborara aquellos días con la búsqueda de Marta del Castillo y descrito la casa del principal acusado, donde había una silla de ruedas. Este objeto fue usado, supuestamente, en el traslado del cadáver. Ha asegurado que en casa de Carcaño, sobre las 2.15, no había ninguna luz y parecía no haber nadie.

Otro amigo de Marta ha afirmado que volvió a la casa del principal acusado a las 13.30 del día siguiente al crimen. En el bloque, un vecino les dijo que había visto a Miguel con una silla de ruedas sobre las 1.30 de la madrugada.

Un policía de incógnito

Javier Casanueva, tío de Marta del Castillo, ha recordado cómo fue de madrugada a casa de Carcaño. En la casa no contestó nadie y llamó a un vecino para que le abriera. Otra vecina le contó que esa tarde oyó golpes en la casa, pero no le dió importancia. El hijo de esta mujer le dijo que, sobre la 1.30, vio a Miguel en el portal con una silla de ruedas y que le extrañó. «Yo ya empecé a temblar», ha recordado el tío.

También ha recordado Casanueva que se entrevistó días después con el hermano de Carcaño, Javier Delgado, que le había llamado pidiendo verle porque sabía que su hermano era sospechoso. El tío de Marta fue a la entrevista con una policía que se hizo pasar por familiar de la chica.

El abogado de los padres, José María Calero, ha planteado el conflicto que crea la sentencia contra El Cuco, condenado ya por un juez de Menores, ya que tenía menos de 18 años cuando ocurrió el crimen. El letrado cree que la sentencia del menor puede suponer una infracción del derecho al juez imparcial en esta causa. El fiscal se ha opuesto. Después ha sido cuando la acusación particular ha pedido un careo entre Miguel Carcaño y Samuel Benítez, el principal acusado y su amigo y, en esta ocasión, aunque ha advertido que es un procedimiento excepcional, la fiscalía no lo ha rechazado. Solo la defensa de María García, la novia del hermano de Carcaño, rechaza la medida.

En la jornada del miércoles comparecerán nueve testigos, entre ellos siete funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía, según el guión del juicio elaborado por la Sección Séptima de la Audiencia Provincial.

El juicio, para el que se han acreditado 40 medios de comunicación y alrededor de 150 periodistas, comenzó el pasado lunes. Hasta ahora, solo el principal acusado, Miguel Carcaño, ha admitido que mató a la joven con un cenicero, pero no ha desvelado dónde está el cadáver. Tampoco lo han hecho los otros implicados, que negaron haber estado presentes cuando murió la joven.


El Cuco: «Si quiere saber dónde está el cuerpo de Marta, pregunte a Miguel»

Javier Martín-Arroyo / R. Rincón – Elpais.com

26 de octubre de 2011

Mentiras sobre mentiras. Los acusados del crimen de Marta del Castillo han sepultado su cuerpo y la verdad bajo un oscuro manto de mentiras. En primer lugar, engañaron cuanto pudieron a la policía, a continuación dieron múltiples versiones al juez instructor y desde la semana pasada han ofrecido al tribunal que les juzga relatos exculpatorios y episodios de amnesia. Ayer en el juicio Javier García, El Cuco, continuó la senda marcada: «Me inventé todos los detalles de esa declaración», dijo sobre una comparecencia policial en la que hace dos años relató su colaboración para arrojar el cuerpo de la menor al río Guadalquivir.

El Cuco declaró ayer como testigo después de haber sido condenado como encubridor y absuelto de asesinato y violación en un proceso que le enjuició en paralelo como menor de edad, ya que tenía 15 años cuando murió Marta. García acudió a la Audiencia de Sevilla con el pelo teñido, muy largo y un pañuelo azul al cuello. Durante el interrogatorio del fiscal y las partes, mantuvo una actitud desdeñosa y por momentos chulesca. El tribunal le pidió que replicara con educación. Su colaboración para desvelar la verdad fue mínima y sus aclaraciones sobre el día del crimen, oscuras.

Al igual que los otros implicados, no dio pistas sobre el paradero del cadáver de la joven: «Si supiera dónde está el cuerpo de Marta lo habría dicho hace tiempo. Pregúnteselo a él [en referencia al principal acusado Miguel Carcaño]», espetó al letrado de la familia de la chica.

Sobre su primera versión autoinculpatoria, El Cuco alegó que entonces mintió por las presiones policiales y para proteger a su familia. «Temía que le hicieran algo a mi familia y detuvieran a mi madre (…) En caliente se suelen decir muchas cosas», se justificó. Ante la policía, El Cuco había detallado cómo Carcaño, tras matar a Marta, le avisó y junto al también acusado Samuel Benítez acudió en coche a la escena del crimen. Allí vio «un bulto» embalado en el salón, donde el hermano de Carcaño, Javier Delgado, le amenazó para que no revelara el crimen. Finalmente, los tres amigos se dirigieron al río Guadalquivir para arrojar el cuerpo.

Ayer el abogado de la acusación particular le preguntó si recordaba haber estado debajo de la mesa del cuarto de Miguel Carcaño, principal acusado del crimen, donde aparecieron muestras de su perfil genético en el suelo mezclado con el de Marta. «Sí, para dormir tumbado, casi entero, en posición fetal», respondió resuelto.

Una testigo llamada Cristina incrementó las dudas sobre el relato de El Cuco. Días después del crimen telefoneó al joven y le preguntó si había llamado a Marta. «¿Para qué si ella su móvil no lo tiene», le respondió este. La chica contó ayer que en un principio no dio importancia a la respuesta, pero tras la detención de García recordó la conversación.

«¿Le guarda rencor a Miguel?», inquirió el abogado de Delgado. «Lo justo», replicó García. «Me ha hecho mucho daño (…) Se me ha pasado por la cabeza vengarme, pero no es cuestión de igualar niveles», añadió sobre el que fue su amigo.

Ante las incongruencias de El Cuco, el fiscal apretó y resaltó las contradicciones en las que ha incurrido en sus diferentes relatos. Fue el interrogatorio más comprometedor del fiscal y las partes desde que comenzó el juicio.

Antes de García, otro testigo sembró de más dudas el relato del día del crimen que las partes dan por bueno. Ángel Jesús Reina dijo que esa tarde charló con Marta en el barrio de Triana durante cinco minutos. Pero concretó que a Marta no le acompañaba Carcaño con su moto, sino El Cuco. De ser cierto, desbarata la versión oficial del caso.

Tras finalizar la quinta sesión del juicio, decenas de personas se abalanzaron sobre los vehículos policiales que protegían a El Cuco a su salida entre continuos golpes y gritos de «asesino».


Carcaño indicó a dos policías dónde supuestamente arrojó el cuerpo de Marta al río

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

2 de noviembre de 2011

El exjefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la policía ha explicado hoy al tribunal del caso Marta, la joven muerta en enero de 2009 en Sevilla, cómo Miguel Carcaño, el principal imputado y autor confeso del suceso, mostró el punto exacto desde donde junto a Samuel Benítez, supuestamente, arrojó el cadáver de Marta del Castillo al río Guadalquivir. El agente ha explicado que Carcaño, en un traslado al hospital, decidió voluntariamente relatarles que él fue el autor del crimen y que les quería llevar al punto del puente sobre el río desde donde se deshizo del cuerpo de la menor.

«Miguel recordó un detalle: un badén que estaba roto y había una señal en el suelo. Cuando iluminamos el puente, efectivamente vimos la marca. Entonces Miguel nos dijo, según ha explicado el policía: “Exactamente este es el sitio donde Samuel y yo echamos el cuerpo al río”». Este testimonio otorga veracidad a los primeros relatos de Carcaño que ubican la desaparición del cuerpo de Marta del Castillo en el río Guadalquivir, a diferencia de la franja de Camas o el vertedero de Sevilla.

Otros dos policías han confirmado el primer relato que ofreció Javier García, alias El Cuco, condenado como menor por el crimen de Marta del Castillo, en la reanudación del juicio esta mañana. Ambos agentes han subrayado al tribunal cómo El Cuco entró en el piso de Miguel Carcaño la noche del crimen y vio un bulto envuelto en una manta gris, y junto a él al acusado Javier Delgado «cruzado de brazos y de pie». A continuación, Delgado amenazó al entonces menor y le dijo que algo «muy grave» le pasaría a su familia si contaba lo sucedido, según detalló un agente.

El segundo policía señaló ante el tribunal cómo El Cuco, se derrumbó en uno de los traslados policiales y afirmó haber visto a Marta ensangrentada en el apartamento de Carcaño. El tercer policía dijo que El Cuco realizó su relato con «rotundidad totalmente», ha subrayado el policía.

El Cuco ha sido absuelto del asesinato y violación y condenado por encubrimiento.

Los padres de Marta del Castillo confiaban en que la declaración de hoy de los dos policías arrojara luz sobre el caso. Sobre la declaración de mañana de la última novia de Miguel Carcaño, una menor residente en Camas (Sevilla), ha indicado que «tiene mucho que decir» y que van a estar «muy pendientes y muy expectantes», tanto de lo que diga ella como de lo que diga la madre de El Cuco, que también tiene que declarar como testigo «porque hay que recordarles que no pueden mentir».

En cuanto a la participación de la madre del Cuco en un programa de televisión este pasado fin de semana, la madre de Marta, Eva Casanueva, ha dicho que es una «vergüenza» y que cobró «sólo para decir mentiras».

La familia intentará reunirse con la Fiscalía para pedir que el dinero que cobró la madre del Cuco por esa entrevista se retenga para que sirva para pagar los gastos que tuvo el Estado en la búsqueda del cuerpo de Marta.


La exnovia de Carcaño declara que este y su hermano mataron a Marta

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

3 de noviembre de 2011

Rocío P. G. ha declarado como testigo en el juicio por la muerte de Marta del Castillo, la menor desaparecida en 2009 y cuyo cadáver no ha sido hallado. La joven era, cuando ocurrieron los hechos, novia de Miguel Carcaño, el principal acusado del crimen y autor confeso de la muerte. La menor ha ratificado que Carcaño le dijo que mató a Marta, eliminó pruebas, implicó a todos los acusados y que le llevó a una arboleda de Camas (Sevilla) donde habían ocultado el cuerpo. También ha inculpado directamente al hermano de su expareja en el crimen.

Esta joven, que vivía con el ahora imputado en Camas en una casa donde convivían otras siete personas, ha dado diferentes versiones de lo que sabía sobre el crimen. Esta mañana ha sumado una más en la que asegura que el crimen contó con la participación activa del hermano de Carcaño, Javier Delgado: «Miguel le dio un golpe con el cenicero y una vez en el suelo, él y su hermano se liaron a pegarle», ha afirmado.

Ante el juez ha dicho que se enfadó con Carcaño un día antes del crimen. El día de la muerte de la menor, Rocío ha asegurado que su exnovio se refirió a Samuel en una conversación y que, tras varias llamadas, se vistió y dijo que iba a su casa a arreglar un problema con su hermano. «Me habló de un charco de sangre. Le pregunté qué pruebas iba a limpiar y me dijo que habían discutido él y Marta. Su hermano también discutió con Marta. Ante esto, Carcaño la golpeó», ha declarado la menor ante el juez. «Él, su hermano y unos más participaron en la desaparición del cuerpo de Marta», ha insistido.

Ha relatado que Carcaño implicó a su hermano en la desaparición de Marta tras una discusión con ambos, pero no le mencionó a sus amigos El Cuco y Samuel Benítez. Rocío dice que no contó los detalles del crimen a la policía porque fue amenazada: «No quería contar lo que sabía por el miedo y las amenazas. No conté toda la verdad y me lo inventé».

En sus declaraciones anteriores sostuvo que vio salir y entrar a Carcaño por la ventana del dormitorio que compartían en la madrugada siguiente al crimen, lo que las acusaciones interpretaron como una confirmación de que a la 1.30 de la madrugada los acusados se encontraron para deshacerse del cuerpo.

Varios meses después del crimen, Rocío aseguró que Carcaño le había confesado que lo escondieron en un descampado junto a su domicilio de Camas, lo que llevó a una tercera búsqueda infructuosa, igual que las anteriores en el Guadalquivir y en un vertedero. Hoy se ha ratificado en que eso fue lo que le dijo Carcaño: «Es cierto que Miguel me llevó a una arboleda de Camas donde escondió el cuerpo». Ella misma ha dudado de que fuera verdad.

La carta de Rocío al preso

La menor se contradice porque, después de haber afirmado que Carcaño le contó los sucedido, ha asegurado que le pidió por carta a su exnovio, cuando ya este estaba en la cárcel, que le dijera la verdad: «Le escribí a Miguel porque le quería y le pedía que me explicara por qué salía en las noticias y había sido detenido». El letrado que le ha interrogado ha añadido que la misiva incluía: «Me querías y te reías con Marta a mis espaldas».

Soledad P., madre de Rocío, ha declarado que llamó a las 4.20 de la madrugada de la noche del crimen a Carcaño, con quien se entrevistó después en la cárcel. «Mi hija [que fue novia de Carcaño hasta que este entró en prisión] me explicó que no contó su versión antes, por miedo, y porque seguía estando enamorada de Miguel», ha recordado. En prisión, según ha dicho, Miguel le comentó que «se le fue la mano tras una bronca». «Metieron a Marta en el maletero del coche y entre Samuel y otro amigo se la llevaron. Él [Carcaño] no sabía nada. Cuando el golpe mortal solo estaban Miguel y Marta, luego vino el otro», ha continuado. Ha afirmado que se ofreció a colaborar con la policía, que no notó que su hija le ocultara nada y se ha contradicho, con respecto a declaraciones previas, sobre si vio a Miguel esa noche o si respondió a llamadas.

La declaración de la abuela de Rocío, ya fallecida, ha sido leída por el secretario: «Lavó la ropa al día siguiente [del crimen], y dice que no le llamó la atención las manchas en las ropas».

Otros testigos

Antonio T.D., dueño de un bar situado junto a la vivienda de Carcaño, ha declarado que a las dos de la madrugada sacó su basura y vio a dos individuos «delgaditos» atravesar la calle vestidos con dos sudaderas con capuchas. Eran dos hombres jóvenes con unos 10 centímetros de diferencia entre sus estaturas, aunque ha manifiestado que no les vio la cara. Ambos empujaban una silla de ruedas con un bulto rígido colocado sobre los reposabrazos, dirigiéndose hacia unos contenedores y minutos después con la silla vacía. «Pensé: qué raro que a estas horas los vecinos tiren cosas», ha dicho.

El testigo se ha contradicho con respecto a lo que declaró ante el juez de instrucción sobre la presencia de más personas y sobre su conocimiento previo del principal sospechoso.

También ha declarado ya Javier Vaquero, que vio a Samuel Benítez, acusado de haber participado en la ocultación del cadáver, y a su novia en la barriada de Montequinto a las 20.15 horas del 24 de enero de 2009, la noche de la desaparición de Marta del Castillo. Su testimonio no ha aportado nada relevante al caso.

Rosa María S.M., exesposa del hermano de Carcaño, ha ratificado que pasó toda la noche del crimen, entre las 21.15 y las 23.30 horas, con él y con su hija común.


Un testigo afirma que llevó al hermano de Carcaño hasta donde murió Marta del Castillo

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

14 de noviembre de 2011

La duodécima sesión del juicio por el caso Marta ha deparado esta mañana una sorpresa: La fiscalía ha anunciado que un hombre se presentó el pasado jueves en comisaría y aseguró que había trasladado al hermano de Carcaño, Javier Delgado, hasta el domicilio donde supuestamente falleció Marta del Castillo, la noche del crimen «a primeras horas de la madrugada», según el fiscal. Delgado aseguró al tribunal que entre las doce y las dos de la madrugada estaba en su bar sirviendo copas, por lo que este testimonio sorpresa desbarataría esa coartada.

La investigación policial del Grupo de Menores (GRUME) está pendiente de «unos flecos», indicó el ministerio público tras la sesión de hoy. Está previsto que el testigo policial declare ante el tribunal, si este lo admite, la próxima semana. Por ahora solo se trata de unas diligencias preprocesales. ¿Por qué y cómo ha tardado el hombre dos años en identificar a Delgado? «No se dio cuenta de la trascendencia de esto», asegura el fiscal, que no quiso detallar si se trata de un taxista que trasladó a Delgado. El acusado señala en su testimonio que esa noche cogió un taxi para desplazarse, pero nunca a primeras horas de la madrugada y en dirección a su domicilio de León XIII. «Será una corroboración de la tesis de la fiscalía», ha matizado el fiscal del caso. Las diligencias de investigación para comprobar la veracidad de este testimonio estarán concluidas mañana o pasado, cuando la fiscalía dará traslado de sus resultados al tribunal.

Delgado ha declarado que durante toda la madrugada del 25 de enero de 2009 estuvo trabajando en su bar hasta las 3.00 horas. El hermano de Carcaño se enfrenta a ocho años de cárcel como presunto participante en la operación para deshacerse del cuerpo de Marta.

Mientras, el tribunal escuchó esta mañana al padre de Francisco Javier García Marín, alias El Cuco, condenado por encubrimiento por un tribunal de menores ya que éste tenía menos de 18 años en 2009, cuando murió la joven sevillana cuyo cadáver no ha sido hallado ni su paradero desvelado por los cinco imputados.

El padre de El Cuco ha relatado que tanto Samuel como Carcaño acudían con frecuencia a su casa. «Esa noche del crimen vi a mi hijo y lo mandé para casa desde el bar donde trabajaba», ha dicho. La madrugada de la muerte de Marta del Castillo ha admitido que no comprobó que su hijo estuviera en casa, pero ha dicho que su esposa sí lo hizo. También afirma que su hijo insiste en que fue Carcaño quien le ha «metido en esto».

La madre de El Cuco, Rosalía, ha pedido un aplazamiento de su comparecencia por un esguince de tobillo. Ángel, el padre, intentó respaldar la tesis de su hijo, que sostiene que no estaba en el lugar de los hechos cuando ocurrió el crimen, aunque otros testigos sí le vieron con Marta el 24 de enero de hace dos años.

Su comparecencia se ha producido en medio de la polémica creada por la entrevista realizada en la cadena Tele 5 a la madre del Cuco y lo que percibió por ella, lo que ha motivado una campaña a través de las redes sociales de «apagón» a la cadena los días 15 y 16.

La mujer cobró por la entrevista y tanto la fiscalía como el juez de menores se han interesado por este dinero, ya que El Cuco está condenado a pagar más de 400.000 euros por los gastos ocasionados por la infructuosa búsqueda del cuerpo y se ha declarado insolvente.


La madre de El Cuco declara que su hijo estaba en casa cuando murió Marta del Castillo

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

16 de noviembre de 2011

El tribunal que enjuicia el caso de la joven sevillana Marta del Castillo, muerta en 2009 y cuyo cadáver aún no ha sido hallado, ha escuchado esta mañana a Rosalía García, madre de Javier García Marín, alias El Cuco, condenado por encubrimiento y absuelto de asesinato por un juez de menores, ya que era menor de edad cuando ocurrieron los hechos.

Rosalía García, que ha sido increpada, como otros implicados y testigos, a la entrada de los juzgados, adonde ha llegado en coche, ha dicho que se enteró de la desaparición de Marta al día siguiente del crimen: «No recuerdo si mi hijo mencionó a Miguel Carcaño [autor confeso del crimen]». Ha relatado que la noche del asesinato vio a su hijo en su cuarto antes de irse a dormir, pero no recuerda a qué hora fue. Más tarde ha precisado que llegó sobre la 1.30 de la madrugada.

También ha reconocido que dejó las llaves del coche que supuestamente usó El Cuco el día del crimen en la entrada de su piso. Pero insiste en que todo lo que sabe su hijo del caso es por terceras personas o por indicación de la policía. «Siempre me ha dicho que le decían las cosas», ha afirmado sobre las manifestaciones de El Cuco.

Rosalía niega que haya hablado con Carcaño para aclarar el asesinato y solo admite que charló con el también acusado Samuel Benítez, «pero para otras cosas». Ella sí habló con su marido para que limpiaran el coche, aunque no vincula esta acción con el suceso. También admite que advirtió a su hijo de que los teléfonos estaban pinchados, pero asegura que lo hizo sin intención y porque se lo contó alguien que no recuerda.

El presidente del tribunal, Javier González, había advertido de que, en caso de no comparecer, Rosalía García podría incurrir en un delito contra la Administración de Justicia. La solicitud de comparecencia se ha producido después de que los forenses hayan dictaminado que el estado de salud de la mujer es apto para declarar, tras haber sufrido lesiones como consecuencia de una caída. También ha sido posterior a que la mujer, a cambio de dinero, se prestara a una entrevista en el programa La Noria de Tele 5, del que se han retirado numerosos anunciantes como señal de protesta.

Otro testigo, José C., ha asegurado que vio a Marta el día del crimen por la noche en el portal de su casa. Ha dicho que vio a un chaval joven que entraba con una moto. Su relato coincide con el de otra testigo que declaró ayer.

Por su parte, la Fiscalía de Sevilla ha solicitado que declare como testigo el taxista que ha asegurado que trasladó a Javier Delgado, hermano del autor confeso del crimen de Marta del Castillo, desde Luis Montoto hasta León XIII la madrugada del crimen, así como de la mujer del taxista. Las defensas de los acusados, se oponen.


El taxista que llevó al hermano de Carcaño le sitúa en la casa donde murió Marta

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

21 de noviembre de 2011

El tribunal que juzga la violación y asesinato de Marta del Castillo ha abierto la decimoquinta sesión, durante la que ha declarado el taxista que asegura que trasladó la noche del crimen al acusado Javier Delgado, hermano de Miguel Carcaño, el asesino confeso. A continuación, lo ha hecho su esposa, también como testigo. También han declarado los peritos que analizaron restos y huellas. En una prenda de Carcaño hallaron sangre de Marta del Castillo.

El taxista Francisco José A. ha afirmado que el lunes posterior a la muerte de la joven había un compañero repartiendo fotos de la víctima. «Sé que el sábado anterior había estado trabajando», ha dicho. Ha indicado que, debido a la muerte de un compañero, se fijaba mucho en los clientes de noche. Así ha descrito a Delgado. «Me acuerdo que estaba bien pelado al estilo militar. Pelo canoso, barba. Vestido de oscuro y chaqueta con doble bolsillo. Llevaba una bolsa de plástico».

Según Francisco José A., la bolsa se volcó durante el trayecto. Ha recordado que la carrera costó ocho euros y que el cliente llevaba una pulsera de cuero. Paró en la casa donde supuestamente murió Marta. Ha insistido sin dudar en que fue a Delgado a quien llevó y admitido que se sentía mal por no haberlo declarado. «Me miraba muy profundamente y tenía una verruga», ha explicado a la acusación particular.

El abogado del acusado Samuel Benítez había pedido la suspensión de la vista por la incorporación del testigo sorpresa. «Lo que está acordado, está acordado», ha zanjado el presidente del tribunal. En su turno de interrogatorio, ha puesto en evidencia que la tarifa de hace dos años para la distancia recorrida, unos dos kilómetros, era de cinco euros y no ocho como ha declarado el testigo. Este, ahora, ha mostrado dudas sobre el importe. «No recuerdo las tarifas aplicables aquella fecha. Me fijé en su mirada durante todo el trayecto», ha añadido.

La esposa del conductor ha ratificado el testimonio del testigo sorpresa. «Cada vez me daba más detalles: la ropa que llevaba, las bolsas que se cayeron con botellas. Se fijó en muchísimas cosas y me daba detalles. Yo le decía que tenía temor. En León XIII [la calle donde murió Marta, supuestamente] vive una tía de mi marido. Esa noche me llamó pero no recuerdo la hora», ha afirmado.

Tras la comparecencia del taxista y su esposa, han declarado los policías que analizaron las huellas y restos del crimen. Dos policía [policías], entre los que se encuentra el jefe del laboratorio ADN de Sevilla, ha afirmado que recibieron muestras tras el crimen, entre ellas un frotis bucal de los padres de Marta y un cepillo de dientes de la menor. Sobre un chaquetón del principal acusado, han dicho que vieron «varias manchas» y que «la más importante era una en la zona interior». «Esa mancha era sangre. Por el propio aspecto de la muestra y las técnicas analíticas», han afirmado. El perfil genético de la misma, según han afirmado sin dudas, coincide con el de Marta del Castillo. No había nada de Samuel Benítez.

Los policías han explicado que extrajeron una mezcla de ADN de Miguel Carcaño y Marta del Castillo de la empuñadura de la silla de ruedas supuestamente utilizada la noche del crimen. «Lo lógico es que se hayan producido de manera simultánea, pero no lo puedo demostrar científicamente», han admitido los agentes.

Un rollo de esparadrapo contuvo mezcla de perfiles de Carcaño y María García. «Los dos han estado en contacto con ese soporte», ha detallado un policía sobre el principal imputado y la pareja de su hermano. También hay mezcla de perfiles de Delgado y su pareja, María García, en un cable de una alargadera encontrada en el piso. En otra hay restos de Carcaño y de una persona sin identificar.

La policía también detectó hasta cinco huellas en tres botellas de alcohol. Una de ellas pertenece a Javier García, El Cuco, condenado por encubrimiento.

«Enorme excepcionalidad»

La Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla acordó el pasado viernes tomar declaración al taxista Francisco José A. y a su esposa por ser una prueba «relevante», después de que el pasado día 10 compareciese ante la policía para revelar que entre las 00.15 y 00.30 del 25 de enero de 2009 trasladó a Francisco Javier Delgado, hermano del asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño, al piso donde supuestamente murió la menor.

Según la Audiencia, la situación creada «es de una enorme excepcionalidad», al tratarse de una «prueba de cuya existencia se tiene conocimiento en plena celebración del juicio oral, casi al mes de iniciadas sus sesiones», hasta el punto de que, «en los 85 años de experiencia profesional que suman los integrantes de este tribunal en la jurisdicción penal, es la primera vez que una situación así se les plantea».

Todo ello «merece el esfuerzo de una respuesta flexible y generosa con la práctica de una prueba que se presente como relevante, siempre que ello se compatibilice con las garantías del proceso y con la evitación de retrasos». La «relevancia patente» de los testigos deriva de que con ellos «se pretende acreditar la presencia de uno de los acusados en el domicilio de León XIII, en palabras del fiscal, en el marco horario fijado por las acusaciones, compatible con la participación atribuida al procesado en los hechos», explica el tribunal. Las defensas de los cuatro acusados disponen ahora hasta el día 28 para proponer, en su caso, nueva prueba para combatir aquellas, precisa el tribunal para garantizar su derecho de defensa.


El juicio por la muerte de Marta del Castillo acaba sin aclarar dónde está el cuerpo

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

29 de noviembre de 2011

El juicio por la violación y asesinato de la joven Marta del Castillo en enero de 2009 ha quedado visto para sentencia tras los informes de los tres últimos defensores y el derecho de los cuatro acusados a su última palabra. Sin mucha esperanza, la familia de la víctima confiaba en que la vista permitiera saber, después de dos años, qué pasó con el cuerpo de la joven. Ahora, la madre de la menor, Eva Casanueva, confía en que, una vez que salga la sentencia, «alguien que sepa algo» pueda desvelar de forma anónima información sobre el paradero del cadáver.

Las acusaciones mantuvieron ayer las peticiones de pena para todo los acusados: 52 años de cárcel para Miguel Carcaño, el asesino confeso de Marta del Castillo, y penas de entre ocho y cinco años para sus tres presuntos cómplices: su hermano, Francisco Javier Delgado; la novia de éste, María García; y su antiguo amigo Samuel Benítez.

La letrada de Carcaño ha pedido una condena por homicidio para su representado. Los abogados del resto de implicados piden la absolución pues niegan que hayan participado en el traslado del cuerpo de la víctima a un lugar desconocido o en el encubrimiento del crimen.

De acuerdo a esta estrategia, la decimonovena sesión del juicio ha comenzado con la defensa del acusado Samuel Benítez, que ha confirmado su petición de libre absolución, para, a continuación, criticar la labor de investigación por parte de la policía. «No podemos condenarle porque no hay pruebas que le incriminen», ha defendido el abogado.

El abogado de Delgado también ha defendido que «no existe una sola prueba biológica que incrimine» a su cliente, salvo un resto en una alargadera, dice en relación al trozo de cable aportado en el juicio como prueba. El letrado aprovecha para reiterar que el testimonio sorpresa de un taxista que afirmó que llevó al hermano de Carcaño hasta el piso donde ocurrió el crimen ha vulnerado derechos de su defendido.

«María García no tiene que contrastar su declaración con nadie. 194 pruebas periciales y 6.000 folios después, nadie ha dicho una palabra sobre María. Un policía dijo que las escuchas no resultan inculpatorias», ha argumentado el letrado de la pareja del hermano de Carcaño.

Los acusados aprovecharon su turno de palabra para hacer creer al tribunal que lamentaban lo sucedido, pero ninguno fue capaz de desvelar el paradero del cadáver.


La carta de la madre de Marta a Carcaño

Wikipedia

En diciembre de 2011, Eva Casanueva (madre de Marta del Castillo), escribió una carta al presunto asesino de su hija (Miguel Carcaño) y se la envió a prisión. En ella mencionaba:

«Seguramente no quieras leer esta carta, pero me veo en la obligación de hacerlo en una última súplica a la persona que tiene en sus manos terminar con una interminable tortura que es el no saber dónde está mi hija. Pensar que por un pacto de silencio ella no reposa donde debería, en un campo santo, donde será recogida por Dios, donde pueda llevarle unas flores por su cumpleaños, donde pueda conversar con mi niña. Imaginar que la sonrisa que tanto te gustaba de ella se pudre en un basurero, o en el fondo del río, o sepultada en una tumba, que no es tumba sino un hoyo escondido para todos o solo para ti. Te suplico una vez más que me llames o que me escribas, yo solo quiero oírte no insultarte, ni reprocharte, solo oírte. A veces me pregunto qué intención tiene tu silencio, no quiero imaginarme si tu madre te estuviese viendo lo que pensaría de ti. De lo que ha pasado, del dolor que muchos sufrimos de mi propio dolor. ¿Qué te diría cogiéndote de la mano y acariciándote el pelo?. ¿Qué te pediría ahora que estás preso y que un futuro tan negro te amenaza?. Con la muerte de tu madre te quedaste solo, pero con la muerte de mi hija te has quedado vacío, el vacío en el estómago que no te deja dormir porque no hay acto más cruel y despreciable que quitarle la vida a una persona y más aun si esa persona te tenía el cariño que te tenía Marta. Porque Marta siempre se alegraba cuando las cosas te iban bien. Puede que todo esto te raye, que te haga sonreír, mientras lees estas palabras escritas desde el dolor de una madre que se consume, pero quizá algún día comprendas todo el sufrimiento que estás causando a unos padres y a unas hermanas que a pesar de todo te siguen llamando “El Miguel”. Solo quiero que me digas por tu madre, por ti o por mí, Miguel, dónde está el precioso cuerpo de mi niña».


Carcaño, condenado a 20 años por el asesinato de Marta del Castillo

Javier Martín-Arroyo / Reyes Rincón – Elpais.com

16 de enero de 2012

La Audiencia de Sevilla ha condenado a 20 años de cárcel a Miguel Carcaño por la muerte de la menor Marta del Castillo hace tres años en Sevilla. El tribunal impone al asesino confeso a la pena de prisión por el crimen de la joven, cuyo cuerpo nunca ha aparecido. Los otros tres implicados han quedado absueltos. Otro tribunal de la misma Audiencia absolvió la pasada primavera a Javier García, «El Cuco», que era menor cuando se cometió el crimen, del delito de asesinato y violación. Solo fue condenado por encubrimiento.

La sentencia, siguiendo parcialmente la tesis de la fiscalía, considera probado que Carcaño mató a Marta con un cenicero y tras comprobar con un tensiómetro que había fallecido, se deshizo del cuerpo con la ayuda de El Cuco y de otra persona «desconocida». El juez Francisco de Asís Molina considera que no existen pruebas que permitan afirmar que esta tercera persona que colaboró a ocultar el cuerpo sea Samuel Benítez. Tras analizar las llamadas envidas y recibidas en su móvil, las declaraciones de los testigos y los otros imputados y las pruebas periciales «no se puede indicar que D. Samuel estuviera en la calle León XIII en la tarde-noche del día 24 ni en las primeras horas del día 25», concluye el juez.

El magistrado considera que tampoco hay pruebas sobre la implicación del hermano de Carcaño y su novia. Sabedor del impacto mediático del caso y de la impopularidad de la absolución de tres de los cuatro imputados, el magistrado recuerda la necesidad de proteger el derecho constitucional a la presunción de inocencia. «La destrucción de la presunción de inocencia del acusado solamente podrá ser declarada a través de un juicio lógico e intelectual, que no emocional; a través de un análisis racional de las pruebas contrastándolas en su conjunto, sin una opinión preconcebida que pueda llevar a análisis sesgados o parciales de las practicadas en un intento de hacer encajar el conjunto en aquélla, esto es, en un prejuicio. Esto último podría comprenderse, que no justificarse, en una parte del proceso, pero nunca en un tribunal, so pena de poder incurrir en el delito más odioso que un juez puede cometer, la prevaricación», advierte el juez.

La fiscalía había pedido para Carcaño 52 años de cárcel por asesinato, dos delitos de violación y uno contra la integridad moral de la familia de Marta. Para Javier Delgado, hermano del principal acusado, el ministerio público pidió ocho años de prisión por amenazas, encubrimiento, y un delito contra la integridad moral. Por estos dos últimos delitos el fiscal solicitó cinco años de cárcel para Samuel Benítez y María García, la novia de Delgado. Durante el juicio, los acusados pidieron perdón a la familia, pero ninguno desveló el paradero del cadáver. Ayer mismo se pidió a la policía que indagara sobre un lugar que el abuelo de la víctima identificó como propicio para ocultar el cadáver.

El juicio estuvo marcado por la aparición de un testigo sorpresa, un taxista que aseguró haber trasladado al hermano de Carcaño la medianoche del crimen desde su bar de copas hasta el piso donde murió Marta. Este testimonio repleto de sorprendentes y minuciosos detalles sobre el traslado, comprometió seriamente la defensa de Delgado porque desacreditaba su supuesta coartada, pero también la de su novia, María García, que declaró que estuvo estudiando entre la medianoche y las 2.00 en el salón de la casa, y que Delgado llegó más tarde. García aseguró que se mantuvo ajena al crimen cometido esa noche supuestamente en dicho salón.

Mientras, la acusación contra Benítez no era tan sólida: uno de los policías declaró que no hay evidencias científicas que le sitúen en la escena del crimen, al margen de su declaración policial en la que se autoinculpó. En su último turno de palabra, Carcaño dijo al tribunal: «Pido perdón a la familia de Marta. No fue mi intención causarle tanto daño. Si supiera dónde está el cuerpo, lo diría».

El ministerio público había pedido que los acusados paguen solidariamente al Ministerio del Interior los 616.319 euros que costó la búsqueda infructuosa del cadáver en el río Guadalquivir, un vertedero y una zanja. El fiscal también pidió una indemnización a favor de la familia de Marta: 160.000 euros para los padres y 30.000 para cada una de las dos hermanas por el daño moral derivado de la muerte de la joven. El juez, finalmente, ha impuesto a Carcaño el pago de una indemnización de 340.000 euros a favor de los padres y hermanas de Marta.


La familia de Marta afirma que el fallo «no tiene ni pies ni cabeza»

Elpais.com

13 de enero de 2012

«No tiene ni pies ni cabeza». Así ha resumido la sentencia Antonio del Castillo, padre de la joven desaparecida hace tres años y por cuyo asesinato ha sido condenado solo Miguel Carcaño, autor confeso de la muerte. Los abogados de la familia recurrirán la sentencia.

Según Del Castillo, la absolución de los otros tres implicados -el hermano del condenado, Javier Delgado; su novia, María García; y Samuel Benítez, amigo de Carcaño- es incomprensible porque da a entender que el único condenado mató e hizo desaparecer en solitario el cadáver.

«En este país no hay justicia», ha dicho indignado antes de anunciar que seguirá «luchando» y recurrirá el citado fallo «al máximo». «Eva [Casanueva, la madre de Marta] está arriba llorando, destrozada, no se lo puede creer y nosotros tampoco», ha relatado.

«Como venimos de vuelta, podíamos esperar menos penas, pero esta situación no es normal, no es lógico. Esto de todos absueltos y solo Miguel condenado responde a algo. Las cosas están claras. La policía dijo que había muchos indicios. Que pasen estas cosas no me parece justo», ha criticado Antonio del Castillo.

Defensa de Carcaño

La abogada Mónica Gallardo, que representa legalmente los intereses del principal acusado ha anunciado que estudiará la posibilidad de interponer un recurso de casación ante el Tribunal Supremo contra la sentencia del caso, notificada este viernes por la Sección Séptima de la Audiencia Provincial.

Gallardo ha pedido tiempo para analizar la sentencia y poder aclarar los siguientes pasos procesales.

El fallo condena a 20 años a Carcaño, pero absuelve al resto de acusados. Al primero, además de los 20 años de cárcel, le obliga a no comunicarse y alejarse de los padres y las dos hermanas de la víctima durante 30 años. De igual modo, condena a Carcaño a indemnizar a los padres de Marta, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, con 140.000 euros a cada uno de ellos, mientras que también deberá indemnizar a cada una de las dos hermanas de la víctima con 30.000 euros por el daño moral causado por la muerte y desaparición de la joven.

Críticas de los absueltos

Los defensores de los tres absueltos, que se enfrentaron a penas de cinco y ocho años de cárcel, han criticado «los ataques de todo tipo, personales, familiares y sociales» sufridos en estos tres años y han lamentado los juicios paralelos que se pronuncian sin conocer las verdaderas pruebas.

José Manuel Carrión, abogado de Francisco Javier Delgado, el hermano de Carcaño, ha expresado a Efe su satisfacción por una sentencia que reconoce que su cliente «ha mantenido desde el primer momento una monolítica versión de lo ocurrido» y en defensa de su inocencia.

El abogado Manuel Caballero, que defendió al joven Samuel Benítez, ha criticado los juicios paralelos que rodearon el caso Marta y el «daño gratuito» que hicieron a los acusados «sin tener conocimiento de la documetación [documentación] y las verdaderas pruebas». Ha defendido regular por ley la presunción de inocencia para evitar que salgan a la luz los nombres y apellidos de los sospechosos hasta que no haya sentencia y, en el caso de su cliente, ha rechazado pedir indemnización por los nueve meses de prisión preventiva que sufrió porque el juez la acordó teniendo en cuenta los indicios existentes.

José Antonio Salazar, defensor de María García, la novia de Delgado, ha dicho a Efe que la sentencia ratifica lo que su cliente ha venido diciendo en estos tres años, y pese a ello «ella y su familia han tenido que aguantar todo tipo de ataques personales, familiares y sociales».


La fiscalía pide al Supremo un nuevo juicio por el «caso Marta»

Europa Press – Elpais.com

24 de febrero de 2012

La Fiscalía ha solicitado al Tribunal Supremo (TS) que ordene la celebración de un nuevo juicio y anule la sentencia de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Sevilla que condenó a Miguel Carcaño a 20 años de cárcel como autor de la muerte de la joven Marta del Castillo y absolvió al resto de los acusados, como son Francisco Javier Delgado, su novia, María García, y Samuel Benítez, ya que considera que se trata de un fallo «inadmisible desde los parámetros de la lógica» y que contiene afirmaciones de hechos «imposibles».

En el recurso elevado a la Sala Segunda del Tribunal Supremo, el ministerio público plantea cinco motivos de casación y reclama que «se acuerde la nulidad de la sentencia y la celebración de un nuevo juicio con una Sala que tenga una nueva composición», ya que considera que «la respuesta en derecho que ofrece a nuestras pretensiones tiene el carácter de gravemente errónea y arbitraria, dicho sea con todo respeto al esforzado trabajo realizado» por la Sección Séptima.

El fiscal comienza admitiendo que se ha tratado de un juicio «de especial dificultad» dado que «hay numerosas y contradictorias versiones de los acusados» y a ello se suman «las argucias procesales para eludir el trámite del juicio por jurado» y la imposibilidad de encontrar el cadáver de Marta, pero pese a ello asevera que la sentencia incurre en conclusiones «arbitrarias». La fiscalía entiende que «si un tribunal no ha valorado con arreglo a las elementales reglas del razonamiento humano las pruebas y dicta una resolución que contiene pronunciamiento contradictorios o influencias arbitrarias y que contradicen las reglas de la lógica y del sentido común, resulta un sinsentido mantener ese pronunciamiento frente a evidencias que son percibidas de manera natural y sin esfuerzo por cualquiera que se aproxime al contenido de la sentencia», punto en el que cita las contradicciones existentes entre el fallo que condenó al Cuco y la sentencia dictada contra los mayores de edad.

En el recurso, tremendamente crítico con la sentencia de la Audiencia Provincial, abunda en que «sobre las discrepancias observadas no se hace en la sentencia recurrida referencia alguna, salvo que por tal se entienda la críptica expresión que señala que el cuerpo de la víctima fue hecho desaparecer» por Miguel y El Cuco «con ayuda de al menos un tercero desconocido». El fiscal entiende que «el aceptar por válidas conclusiones que son absolutamente ilógicas lesiona, no solo los derechos constitucionales de las partes procesales, sino también los sentimientos de las víctimas», y prosigue con sus críticas a la Sección Séptima señalando que «la búsqueda de la verdad material no debe consentir la existencia de verdades inverosímiles, contradictorias entre sí o imposibles», un tipo de verdad que «creemos se ha establecido judicialmente» en el fallo.

El fiscal reclama, así, la celebración de un nuevo juicio, ya que ello «satisface los derechos de las acusaciones, de las víctimas, sin quebrantar los de las defensas». La fiscalía quiere «otro juicio, otra práctica de la prueba y la obligación de tener que valorar la misma por otra Sala de instancia que pueda dar coherencia y racionalidad a su discurso», tras lo que hace una relación de las «incongruencias» de la sentencia, considerando que «choca con una serie de evidencias que no acierta a sortear, incurriendo en valoraciones arbitrarias». «En ocasiones, es como si de tanto mirar con lupa las hojas de los árboles, se hubiera perdido la visión del bosque», critica el ministerio público, que primeramente hace alusión a la hora en que, según la Audiencia Provincial, ocurrió el fallecimiento, y a la hora en que Miguel y El Cuco hicieron desaparecer el cuerpo, y que sitúa a las 22.15 del 24 de enero de 2009, una conclusión esta última «gravemente errónea y arbitraria». «No se trata de una cuestión baladí, pues los acusados absueltos lo son básicamente porque en esa hora tenían sólidas coartadas», apostilla.

Frente a ello, el fiscal del caso situó la desaparición del cuerpo cerca de las 3.00 de la madrugada basándose para ello en una serie de testigos y circunstancias que «eliminaban las coartadas» de todos los acusados. Así, critica que la sentencia sitúe al Cuco a las 22,15 en dos lugares diferentes -haciendo desaparecer el cuerpo y junto a unos amigos en otro lugar distante casi cuatro kilómetros de León XIII-, así como que «confíe básicamente la determinación de la hora en que se libraron del cuerpo a las declaraciones de los acusados», algo que «es sorprendente». Así, hace referencia al testigo que dijo que vio a Carcaño a las 2.00 con una silla de ruedas, pero sin embargo la Sala fija la hora en base al testimonio de Carcaño, que dijo que se encontró con el vecino a las 22.30, una conclusión «gravemente errónea», y a un segundo testigo que aseguró que vio a dos jóvenes sobre las 2.00 con un bulto en una silla de ruedas; sobre este particular, la Sala «establece una duda sobre la fecha en que vio» lo relatado.

Sin embargo, la fiscalía considera que «no es en absoluto frecuente tirar la basura de la casa transportándola en una silla de ruedas y empujada por dos jóvenes encapuchados, y resulta menos frecuente todavía que si eso ocurre, ocurra precisamente en la misma fecha en que el cuerpo de una joven asesinada haya sido sacado de la casa donde ha ocurrido el crimen con una silla de ruedas». «No se puede afirmar que el testigo se confunde en la fecha y al mismo tiempo sostener la presencia de una tercera persona sobre lo manifestado por ese testigo», añade. Así, considera que el razonamiento «es absurdo», y «solo puede explicarse porque el tribunal fijó el momento de la salida del cuerpo a las 22.15 y todas las pruebas que atacaban esa conclusión había que desestimarlas; el resultado es arbitrario y erróneo, y con ello la sentencia entera», punto en el que invita a la Audiencia a «someter a un juicio de racionalidad el hecho de que unos jóvenes que quieren deshacerse de un cuerpo decidan hacerlo alrededor de las 22.00, empujando una silla de rueda [ruedas]», operación que «conlleva el gran riesgo de ser sorprendidos por terceros».

A su juicio, «el sentido común sugiere que la operación se realizó de madrugada», punto en el que se refiere a Samuel, señalando que las «contradicciones» en las que incurrió en sus declaraciones autoinculpatorias «no afectan a lo sustancial, que es su intervención en el encubrimiento de un crimen gravísimo cometido por sus amigos», y al hermano de Carcaño y su novia, refiriéndose al taxista que dice que trasladó al primero de ellos hasta León XIII. «La Sala no considera la posibilidad de que haya algo de cierto en esa declaración, ya que se ha fijado de antemano la hora crítica de la salida del cuerpo de la casa», indica, subrayando que «hay muchos datos, indicios o pruebas que se confrontan con lo señalado en relación a la secuencia de los hechos, datos que abren las puertas a una responsabilidad que la sentencia, de manera clamorosamente errónea, ha cerrado al fijar una secuencia de los hechos que da validez a la coartada de los absueltos».

En relación al hecho de que haya absuelto a Carcaño de un delito contra la integridad moral por la distintas versiones sobre el paradero del cuerpo, el fiscal se muestra en contra y pide que se le condene a dos años de cárcel. Además, solicita que se condena a Carcaño a pagar los 616.319,27 euros que costaron las sucesivas búsquedas del cuerpo, admitiendo que, «aunque carece de bienes, de manera que pocos efectos producirá la modificación que se solicita, esta petición pretende dotar de coherencia a la respuesta judicial a estos hechos».


El Tribunal Supremo aumenta la condena de Miguel Carcaño un año y tres meses

N. Colli – ABC.es

6 de febrero de 2013

El Supremo aumenta la condena de Miguel Carcaño un año y tres meses al considarle [considerarle] responsable de un delito contra la integridad moral que ha cometido por negarse a revelar el paradero del cadáver de Marta del Castillo. La Audiencia Provincial de Sevilla condenó a Carcaño a 20 años de cárcel por el asesinato de la joven pero le absolvió del delito de violación.

La Sala Segunda le impone además en concepto de costas del proceso el coste de la búsqueda del cuerpo de la víctima, que asciende a 616.319,27 euros. El Tribunal Supremo, como adelantó ABC, anula la sentencia de la Audiencia Provincial de Sevilla en lo que se refiere a Samuel Benítez, uno de los tres sospechosos de haber ayudado a Carcaño que resultaron absueltos.

El Alto Tribunal ordena que se dicte un nuevo pronunciamiento, pero sin la necesidad de repetir el juicio. Esta decisión evitará que Carcaño, único condenado por estos hechos, sea excarcelado por haber permanecido cuatro años en prisión preventiva sin que se haya dictado sentencia.

La sentencia, de la que ha sido ponente Juan Saavedra y que cuenta con el voto particular discrepante de dos magistrados, considera que la Audiencia de Sevilla realizó una «valoración arbitraria e ilógica» de los elementos de prueba relativos a la hora en que Carcaño y al menos otra persona sacaron el cadáver de Marta del Castillo de la vivienda de la calle León XIII, donde fue asesinada.

De esta forma, el Supremo no anula toda la sentencia de la Audiencia, sino sólo una parte de la misma, lo que hace innecesario repetir el juicio. Sí ordena al tribunal sentenciador que dicte un nuevo fallo referido solo a ese aspecto concreto «al objeto de reexaminar la posible participación como encubridor del acusado Samuel Benítez, con libertad de criterio y respeto por las reglas de la lógica».

La sentencia se mantiene inalterada en lo que respecta a Francisco Javier Delgado Moreno, hermano de Carcaño, y a su novia María García Mendaro. Respecto al primero, el Supremo recuerda que queda exento del delito de encubrimiento por el parentesco que le une al autor material del crimen. Sobre su pareja, sostiene la Sala Segunda que aunque se situara a las diez y media de la noche la hora en la que sacaron el cadáver del piso, las pruebas que hay contra ella resultan insuficientes para condenarla.

La condena de Carcaño por un delito contra la integridad moral se justifica, explica el Supremo, en que «instrumentalizó» el proceso y realizó «un uso abusivo y desmesurado» de su derecho a defenderse y a no declarar contra sí mismo. Por ello, su actitud al negarse a revelar el paradero del cadáver se convierte de por sí en delictivo «al haber provocado deliberadamente en los familiares de la víctima un grave daño a su integridad moral que rebasa el ámbito reconocido a sus garantías en el proceso». Carcaño también ha sido condenado al pago de las costas derivadas de la búsqueda del cuerpo de la joven.


El Cuco sale en libertad tras cumplir su condena por el «caso Marta del Castillo»

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

5 de marzo de 2013

Javier García, «El Cuco», condenado a dos años y 11 meses de internamiento por un delito de encubrimiento en el caso Marta del Castillo, menor desaparecida en Sevilla en enero de 2009, ha abandonado este martes el centro de menores donde permanecía recluido. El Cuco ha cumplido la condena que le fue impuesta por la Audiencia de Sevilla, y desde ahora permanecerá 13 meses en libertad vigilada.

El joven de 19 años ha abandonado esta mañana a las 7.30 el centro de menores de Córdoba donde ingresó voluntariamente el día 28 de octubre de 2011 para cumplir su condena. La sentencia confirmaba el fallo emitido previamente por el juez de menores que le condenó por encubrimiento y le absolvió por asesinato y dos delitos de violación. Miguel Carcaño fue condenado por asesinato y El Cuco como encubridor del crimen. Esta mañana a la salida le esperaban sus padres, que se han desplazado hasta Córdoba para recogerlo, según ha explicado su abogado, Fernando de Pablos. «Ha cumplido con la sociedad y por eso sale en libertad», opinó el letrado.

A partir de ahora, el Cuco deberá cumplir 13 meses de libertad vigilada, uno de los cuales se corresponde con el delito de encubrimiento en el caso de Marta del Castillo y los 12 restantes por un delito de quebrantamiento de condena. El joven incumplió el 14 de noviembre de 2010 la orden de alejamiento que le impedía acercarse a menos de 50 kilómetros de la familia de la víctima.

La Audiencia Provincial de Sevilla confirmó el fallo del Juzgado de Menores 3 y rechazó los recursos de la acusación particular y de la fiscalía, que entendía que la estancia de El Cuco en un centro se debía prolongar hasta septiembre. «No ha colaborado de manera activa para esclarecer los hechos y evitar el dolor añadido causado», argumentó el ministerio público.

El juez de menores 3, Rafael Cuerda, acordó que cada tres días de los que El Cuco pasó en un piso tutelado -convivencia con grupo educativo- debían computar como un día en centro cerrado. El magistrado determinó, en contra del criterio de la fiscalía y de la acusación particular, que cada seis días de los que estuvo sometido a la orden de alejamiento de 50 kilómetros respecto a la familia de Marta, computaran como un día de internamiento.

La madre de la menor, Eva Casanueva, ha calificado la puesta en libertad de El Cuco como «indignante y vergonzosa». «¿Cómo un juez puede dejar en libertad a este individuo tres días antes de lo previsto?», se ha preguntado Casanueva, en referencia a que la familia de Marta había contabilizado que la salida de la cárcel del joven debía ser el próximo viernes, en vez del día 5, como así ha sido. La madre de Marta ha asegurado que el joven no ha mostrado arrepentimiento por el crimen, pese a su condena por encubrimiento.


Carcaño revela que entre él y su hermano cubrieron a Marta con cal viva

J. Muñoz / F. Pérez Ávila – Diariodesevilla.es

15 de abril de 2013

Miguel Carcaño asegura en su nueva declaración ante la Policía que su hermano Javier Delgado mató a Marta de dos golpes con la culata de una pistola y que a continuación se deshicieron del cuerpo arrojándolo en una finca de La Rinconada y cubriéndolo con cal viva, un procedimiento que recuerda al de los crímenes de Lasa y Zabala. Después de seis versiones contradictorias y de haber implicado a sus amigos Javier García Marín, el Cuco, y a Samuel Benítez, el asesino confeso culpa ahora exclusivamente a su hermano Javier Delgado Moreno de ser el autor material de la muerte y de haber dirigido todas las maniobras para deshacerse del cuerpo de la joven.

Miguel Carcaño ha confirmado todos los extremos de esta nueva versión de los hechos en una declaración ante la Policía que prestó el pasado 22 de febrero, cuando funcionarios del Grupo de Menores (Grume) se desplazaron a la prisión de Morón de la Frontera, donde cumple la condena de 21 años y tres meses que le impuso el Tribunal Supremo.

El relato de cómo ocurrieron los hechos, según la nueva versión de Carcaño, comienza en la tarde del 24 de enero de 2009, cuando Miguel Carcaño y Marta del Castillo llegan al piso de León XIII. Su hermano, Javier Delgado, está en ese momento acabando de ducharse y preparándose para irse a trabajar. Cuando Javier ve a Miguel se inicia una discusión entre ambos por motivos económicos, porque supuestamente Miguel había adquirido unos productos bancarios cuando hizo la hipoteca del piso y había gastado otros 800 euros en la moto, por lo que la cuenta estaba al descubierto y no había fondos para pagar la mensualidad del préstamo. La discusión fue subiendo de tono y Miguel se marchó a su cuarto, donde le esperaba Marta del Castillo, que intervino en la pelea para mediar entre ambos hermanos.

Fue entonces cuando, continúa Carcaño, su hermano sacó una pistola que solía llevar encima cuando iba a trabajar al bar y que tendría en su poder debido a su profesión de vigilante de seguridad. Según la declaración de Carcaño, recogida de puño y letra por los funcionarios policiales en un total de diez folios y que se tardó seis horas en completar, su hermano le propinó dos únicos golpes a Marta con la culata del arma. La joven cayó al suelo inerte y Miguel comprobó con el tensiómetro que, efectivamente, había muerto. Serían aproximadamente las nueve de la noche.

Después de un desconcierto inicial, Javier Delgado decide ir a buscar el coche de su ex mujer, para proceder a deshacerse del cadáver, y en ese intervalo se presenta en el domicilio Javier García Marín, el Cuco, que se marcha apresuradamente del piso tras ver lo que había pasado con Marta.

Cuando Javier Delgado regresa con el vehículo de su ex mujer, con la ayuda de Miguel, ambos sacan el cuerpo de Marta en la silla de ruedas, y lo montan en el vehículo. Javier Delgado conduce el coche y Miguel le sigue con su moto, salen de León XIII y se dirigen a la carretera de La Rinconada, donde proceden a enterrar el cadáver en una zanja y lo cubren de escombros. De la casa de Carcaño al campo donde se entierra a Marta se llega en cuestión de pocos minutos -la distancia entre Sevilla y La Rinconada es de menos de 12 kilómetros-, y ese día se tardaría incluso menos tiempo porque se trataba de un sábado por la noche que además hacía mal tiempo, con lo que había incluso menos tráfico.

A su regreso de la finca de La Rinconada, los dos hermanos se separan y Miguel Carcaño se dirige directamente a la vivienda de su novia Rocío, en Camas, a donde está acreditado que llega en torno a las 22:50 horas.

La noche siguiente, la del domingo 25 de enero, cuando los familiares y amigos siguen buscando a Marta, los hermanos Javier Delgado y Miguel Carcaño habrían vuelto al lugar donde enterraron el cuerpo de Marta para rociarlo con cal viva, una acción con la que habrían intentado evitar la futura identificación de los restos en el caso de que éstos fueran finalmente localizados.

El lunes 26, Miguel Carcaño fue citado a declarar como testigo por primera vez en relación con la desaparición de Marta. A su salida, tanto él como su hermano fueron a ver al Cuco, quien, siempre según Carcaño, habría sido amenazado por Javier Delgado para que se mantuviera callado.

La Policía, que ha realizado una exhaustiva investigación de los hechos, ha llegado incluso a solicitar al juez la excarcelación hasta en dos ocasiones de Miguel Carcaño, que ha llevado a los agentes hasta el punto donde supuestamente estarían los restos de Marta. El juez autorizó la excarcelación de Carcaño de la prisión de Sevilla-II los días 3 de octubre de 2012 y el pasado 2 de abril, pero en ambos casos la búsqueda ha resultado hasta el momento infructuosa. En la última salida de prisión, la Policía realizó una reconstrucción del recorrido que hizo Carcaño con la moto, para lo cual un policía se montó en un vehículo similar e hizo ese recorrido hasta el lugar donde indicó el asesino confeso.

En las nuevas labores de búsqueda de los restos, desarrolladas con el máximo sigilo por los investigadores de la Policía, se han empleado georradares sin éxito y las dos excarcelaciones de Carcaño tenían por finalidad que el acusado indicara la localización exacta, algo que el joven no ha podido concretar con exactitud porque no lo recuerda dado el tiempo transcurrido y porque en las dos ocasiones en las que fue al lugar era de noche.

El pasado jueves, 11 de abril, la Policía citó en la Jefatura a Javier Delgado para tomarle declaración, en calidad de imputado por un delito de homicidio. Todas estas actuaciones han sido incorporadas a un completo atestado que ha sido ya remitido por el Grume al juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla, cuyo titular, Francisco de Asís Molina, ya ha acordado que Carcaño preste declaración como testigo para ratificar esta nueva versión de los hechos y, en ese caso, citar a declarar como imputado a su hermano.

Desde un punto de vista jurídico, no existe ningún inconveniente para que Javier Delgado fuese enjuiciado en un hipotético caso por el delito de homicidio, por cuanto hasta ahora sólo ha sido juzgado y absuelto por delitos de encubrimiento y amenazas, por lo que no se vulneraría el principio legal del «non bis in ídem», que impide juzgar a una persona dos veces por los mismos delitos.

Aunque Carcaño esté cumpliendo ya la condena por este mismo delito y con una sentencia declarada firme, tampoco sería inconveniente, dado que sería factible una revisión de la sentencia, que incluso está recurrida ante el Tribunal Constitucional por la familia de Marta del Castillo.


El fiscal otorga nula credibilidad a la nueva versión de Carcaño

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

29 de abril de 2013

Miguel Carcaño, asesino de la joven sevillana Marta del Castillo, ha ratificado durante una hora y media ante el juez del caso, Francisco Molina de Asís, su última versión sobre el crimen. Carcaño ha confirmado «punto por punto» y «sin fisuras» la versión ante la policía de que su hermano mató a la chica, pero no ha localizado ningún sitio concreto donde enterraron el cuerpo. Sin embargo, la fiscalía otorga «nula credibilidad» a esta versión.

Carcaño ha alegado que hasta ahora no había contado la verdad por «miedo» a su hermano Javier Delgado, que en breve acudirá como imputado para dar su versión al juez. Delgado negará previsiblemente las acusaciones de Carcaño, tal y como ha avanzado su abogado. «Carcaño ha dado vaguedades sobre el sitio concreto», han declarado fuentes del caso presentes en la declaración, que han tildado de «inverosímil» este último relato del asesino. «No ha dado ni un solo dato más», añaden estas fuentes. Mientras que el juez ha preguntado en el interrogatorio, la fiscalía no se ha pronunciado y no ha necesitado que Carcaño ampliara ningún detalle de su relato.

Carcaño fue trasladado desde la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla) y ha comparecido como testigo para ratificar su última versión del crimen en la que acusa a su hermano de haber matado a la joven de un culatazo con su pistola. En la declaración han estado presentes el fiscal Luis Martínez, el abogado de la familia de Marta, José María Calero, y el abogado del hermano de Carcaño Javier Delgado, José Manuel Carrión.


El hermano de Carcaño queda en libertad tras prestar declaración

Agencia EFE – Elpais.com

30 de abril de 2013

Francisco Javier Delgado, hermano del asesino de Marta del Castillo, Miguel Carcaño, ha quedado en libertad tras declarar hoy como imputado ante el juez que instruye el caso.

Fuentes judiciales han indicado a Efe que Delgado ha declarado de forma «breve» a las 8,15 horas de hoy ante el juez de instrucción 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, que no ha adoptado ninguna medida cautelar contra el imputado.

En la declaración de Delgado, que se produce después de que Carcaño, en su séptima versión de los hechos, le acusara de matar a Marta con la culata de una pistola, el imputado ha estado acompañado por su abogado defensor y también han estado presentes la acusación particular y el fiscal.

Después de esta declaración, el juez decidirá «en los próximos días» si continúa o no con la imputación de Delgado, que ha sido absuelto por el Tribunal Supremo de encubrir el crimen, han añadido las fuentes. El juez puede optar por mantener las diligencias abiertas, archivarlas sin más trámite o pedir a las partes que se pronuncien sobre ello.

Delgado ha prestado su declaración un día después de que Carcaño, condenado a 21 años y tres meses de cárcel por la muerte de Marta del Castillo, ratificara ante el juez su nueva versión de los hechos, según la cual fue su hermano quien mató a la joven, a lo que la Fiscalía no da «ninguna credibilidad».

Según Carcaño, fue su hermano quien el 24 de enero de 2009 mató a Marta con la culata de su pistola y luego entre ambos la enterraron en un solar de La Rinconada (Sevilla).

En su nuevo relato, Carcaño dijo que en la tarde del 24 de enero de 2009 discutió con su hermano en el piso que compartían en la calle León XIII de Sevilla, Marta se interpuso en la discusión y entonces Delgado le golpeó en la cabeza con la culata de la pistola que tenía para su trabajo de vigilante de seguridad.

Entre ambos trasladaron el cuerpo en el coche de la esposa de Delgado a un paraje de La Rinconada conocido como Majaloba, donde la enterraron y al día siguiente regresaron al lugar para cubrirlo con cal.

Preguntado por el juez por qué no había revelado estos datos hasta ahora, Carcaño dijo que tenía miedo a su hermano, que tiene 20 años más que él.

La Fiscalía «no da ninguna credibilidad a esta versión» que considera «inverosímil», mientras que el abogado de los padres de Marta, José María Calero, ha dicho a los periodistas que el juez no tiene previsto ordenar a la Policía una nueva búsqueda del cadáver en el solar después de que Carcaño solo respondiera «vaguedades» sobre el lugar del enterramiento. La Fiscalía de Sevilla, en caso de ser consultada, pedirá el archivo ya que la versión de Carcaño no está apoyada en «ni un solo indicio» y «no se sostiene mientras no aporte alguna corroboración».

Francisco Javier Delgado, hermano del asesino convicto de Marta del Castillo, Miguel Carcaño, ha negado hoy «tajantemente» la nueva versión que le implica en el crimen y ha dicho al juez que no se explica por qué su hermano le ha acusado.

Delgado ha quedado en libertad tras declarar a las 8:15 horas de hoy, durante diez minutos, ante el juez Francisco de Asís Molina, que instruyó la muerte y desaparición de la joven sevillana el 24 de enero de 2009.

Fuentes del caso han informado a Efe de que Delgado ha dicho al juez que es «absolutamente falsa» la imputación que ahora le hace Carcaño, según la cual fue él quién mató a Marta con la culata de una pistola cuando la joven medió en una discusión entre los dos hermanos.

Las fuentes han precisado que Delgado no ha sido preguntado por otras cuestiones del caso ya que se trata de aspectos por los que fue juzgado y ya ha sido absuelto definitivamente en el Tribunal Supremo, que en enero pasado confirmó la condena por asesinato a Carcaño y la absolución de los tres presuntos cómplices de ayudar a esconder el cadáver de la víctima: su amigo Samuel Benítez, su hermano y la novia de este último, María García.

Delgado ha manifestado, a preguntas del abogado José María Calero, que defiende a los padres de Marta, que ignora las razones por las que su hermano le ha imputado ahora de esta manera.

A la declaración también han asistido el fiscal del caso, Luis Martín Robredo, y el abogado de Delgado, José Manuel Carrión, quienes no han hecho preguntas en una declaración que apenas ha durado diez minutos, han precisado las fuentes.

Han recordado las fuentes que el Supremo confirmó los 20 años de cárcel a Carcaño por asesinato y le añadió otro año y tres meses de prisión por un delito contra la integridad moral de los padres de Marta al no revelar en todos estos años el destino dado al cadáver y, por tanto, «se trata de una persona que ha sido condenada precisamente por eso, por crear falsas expectativas» con sus siete versiones distintas del crimen.


El juez da carpetazo a la reapertura del «caso Marta» y critica a la policía

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

3 de mayo de 2013

«Existe una clara extralimitación de la Policía Judicial (…) Cuestiona el propio trabajo de investigación que realizó durante años (…) sin ningún rigor (…) Era improcedente volver a interrogar policialmente a un penado sobre hechos por los que ya fue juzgado y sentenciado». El juez instructor del caso Marta, que investigó la desaparición en 2009 de la joven sevillana Marta del Castillo, ha censurado con gran dureza a la policía por haber provocado la reapertura de un asunto cerrado por el Tribunal Supremo en sentencia firme. Y es que este caso parece condenado a la polémica desde que el cadáver de la chica nunca pudo ser hallado.

El asesino Miguel Carcaño, condenado a 21 años de prisión, relató a la policía su enésima versión del crimen el pasado invierno desde la cárcel. La policía le tomó declaración en virtud de la pieza separada aún abierta para hallar el cuerpo de Marta. Y los agentes le dieron crédito a la nueva narración de Carcaño y enviaron un atestado policial al juez. Como Carcaño acusaba del asesinato a su hermano Javier Delgado, el instructor tuvo que tomarle declaración como imputado por homicidio para cerciorarse de que rechazaba la acusación.

Tras una agitada semana con las declaraciones de ambos hermanos en el juzgado, ayer el magistrado Francisco Molina dictó un auto en el que archiva la imputación de Delgado, desacredita a Carcaño y sus incontables mentiras, pero sobre todo critica a la policía por haberle tomado declaración a sus espaldas en la cárcel y otorgarle verosimilitud a unos débiles indicios.

El juez censura a la policía con gruesas palabras por no poner en cuarentena las palabras de Carcaño, dados los antecedentes y sus siete versiones. El asesino fue condenado por un delito contra la integridad moral de sus familiares. Es decir, por haber mentido y prolongar de manera innecesaria el dolor de los padres de la chica, ya que cada vez que daba una nueva narración, estos recuperaban la esperanza de encontrar el cuerpo de su hija y darle sepultura. Y a pesar de ello, la policía le dio credibilidad a su relato sin que antes les guiara hasta un punto concreto donde hallar el cadáver. «Reincide con ello en la misma conducta que mereció aquella condena (…) facilitando, en suma, que nuevamente asistamos a la crueldad de sus cambiantes versiones sobre el paradero del cuerpo», resalta el auto.

El juez subraya la «mente manipuladora» de Carcaño, al que los forenses definieron como «egocéntrico» y del que descartaron que sufriera enfermedades mentales. «Desde una conducta de extrema crueldad ha sido capaz de mentir tantas veces, facilitando a su antojo versiones tan distintas (…) La incredibilidad subjetiva de Miguel Carcaño es notoria y grosera», concluye el magistrado. Este se detiene en subrayar cinco razones por las que la última versión del crimen es increíble: Carcaño describe «una verdadera paliza», pero pocas horas después varios testigos le vieron, sin advertir que presentara heridas; su hermano habría matado a Marta solo por el hecho de interponerse en la pelea que mantuvieron los hermanos; con el cuerpo aún en la casa, Carcaño abrió la puerta sin preguntar quién era y sin cerciorarse de cerrar la puerta; y por último, el cadáver fue sacado de la casa en una silla de ruedas con la cabeza descubierta cuando debía estar sangrante y luego la sentaron en el asiento trasero a la vista.

Además, el juez destaca que Carcaño tiene un «resentimiento y enemistad hacia su hermano», contra el que no hay pruebas para imputarle el asesinato.

Durante la investigación policial y posterior instrucción judicial, el papel de la policía estuvo en entredicho. Fue debido a una mezcla de imprecisiones, filtraciones indebidas en los medios, opiniones amplificadas de la familia de la joven y anuncios de éxitos policiales con rastros de ADN sin consecuencias posteriores en la sentencia, que solo señaló a Carcaño y dejó tres supuestos encubridores en libertad sin cargos.

Durante el último año la policía ha intentado cerrar esta investigación inconclusa que debía hallar los restos del cadáver, para darle carpetazo. Y los agentes se trabajaron a Carcaño con visitas a la cárcel. Sin embargo, la toma de declaración careció de rigor según el juez.

Después de este duro varapalo judicial, el papel de la policía está de nuevo en tela de juicio, esta vez por parte del juez, que tanto ha alabado su investigación. Fuentes policiales definieron el auto como «intimidatorio y ofensivo». A pesar de admitir que la declaración pudo «no haber sido conveniente» por el momento que atravesaba la investigación, estas fuentes defendieron que tras el mandato de hallar el cuerpo, debían agotar todas las vías. «No puedes encontrar un cuerpo por arte de magia», alegaron. «La policía solo ha intentado llegar a la verdad. Debemos buscar y preguntarle a quien te puede dar pistas. Ahora no podemos arriesgarnos a otra reacción del juez como esta».

Lo cierto es que la frustrada reapertura del caso Marta limita la búsqueda del cadáver después de un esfuerzo policial ingente. Todo queda pendiente de la voluntad de Carcaño.


La Audiencia de Sevilla vuelve a absolver a Samuel Benítez de encubrimiento

Jorge Muñoz – Diariodesevilla.es

28 de mayo de 2013

La Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla ha dictado una nueva sentencia en la que ha decidido absolver de nuevo a Samuel Benítez del delito de encubrimiento en relación con el asesinato de Marta del Castillo y en la que insiste en que Miguel Carcaño mató a la joven de un golpe con el cenicero y, a continuación, con la ayuda del Cuco y un «tercero desconocido» se deshicieron del cuerpo antes de la madrugada siguiente, en contra del criterio del Tribunal Supremo.

El tribunal, después de haber analizado nuevamente los hechos y haber visto los vídeos del juicio, concluye que no se dispone de «un solo dato o prueba objetiva en contra» de Samuel Benítez. «No lo hemos encontrado, no los aportaron las acusaciones en su día, y no deben de haberlos aportado ante el Tribunal Supremo puesto que no se mencionan en la sentencia de casación», asevera la nueva resolución, que ahora puede ser de nuevo objeto de recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

La sentencia, en concreto, declara como hechos probados que la tarde del 24 de enero de 2009, Miguel Carcaño y Marta comenzaron una discusión en la vivienda de León XIII, y que de repente Miguel cogió un cenicero con el, mediante un «movimiento rápido y brusco», golpeó en la sien izquierda a Marta, que cayó al suelo muerta.

En ese momento se presentó en la vivienda Francisco Javier García Marín, el Cuco, y tras «hablar y discutir durante un rato qué hacer ante esta situación», ambos decidieron hacer desparecer el cadáver. «Entre los dos y con ayuda de al menos un tercero desconocido» colocaron el cuerpo en la silla de ruedas y lo sacaron de la vivienda, y lo hicieron desaparecer en un lugar que se desconoce. A continuación, continúa la sentencia, «en una hora y lugar indeterminados se separaron y mientras que el menor regresó a su barriada de Sevilla, adonde llegó alrededor de las 22:15 horas, Miguel se fue a Camas, al domicilio de su novia, al que llegó en torno a las 22:50 horas».

Los magistrados reconocen que «no fue afortunada» la redacción en la anterior sentencia en cuanto a las expresiones horarias relacionadas con la muerte de Marta, la salida del cuerpo y la desaparición, pero mantienen que «de las pruebas practicada [practicadas] cabe extraer que esas tres fases tuvieron lugar entre las 21:00 y las 22:15 horas del 24 de enero de 2009». El fallo añade que las tareas de eliminación de vestigios y del cuerpo no se prolongaron más allá de las 22:15 horas y considera que esta conclusión «en modo alguno es contrario a la lógica» si se tienen en cuenta las declaraciones de Miguel Carcaño y el Cuco, «al ser éste el único aspecto de sus manifestaciones que siempre han mantenido sin variarlo» y resultaría «absurdo» que los otros acusados situaran esa franja horaria para «favorecer a Samuel Benítez», argumentan.

El tribunal entiende que la hora de salida del cuerpo es factible, en contra de las alegaciones del fiscal -que sostuvo el alto riesgo de que fueran sorprendidos-, porque la noche del crimen era una «noche de pleno invierno, fría y lluviosa», lo que no alentaba a salir a la calle. La resolución argumenta que ninguna de las acusaciones ha aportado «prueba convincente de que la operación de salida del cuerpo y su eliminación tuviera lugar en horas de madrugada».

Los hechos probados de la nueva sentencia recogen igualmente que Javier Delgado, el hermano de Miguel Carcaño, abandonó el domicilio sobre las 20:40 horas, antes de que se cometiera el crimen, y que se dirigió a casa de su ex mujer, donde estuvo con su hija hasta las 23:30 horas, momento en el que lo recogió su novia, María García Mendaro, para trasladarlo al bar donde trabajaba. Sobre María García, el fallo recoge que estuvo estudiando en el piso de León XIII entre las 00:01 horas del 25 de enero de 2009 hasta las 02:01 horas, cuando se fue a dormir y fue despertada por una llamada de Javier Delgado a las 04:00 horas.

Por lo que se refiere a Samuel Benítez, objeto de la nueva sentencia -que tiene 62 folios-, los magistrados de la Sección Séptima ratifican que estuvo «ininterrumpidamente en Montequinto» desde las 12:00 horas del 24 de enero hasta aproximadamente las 02:20 horas de la madrugada siguiente. Samuel cogió un autobús de la empresa Casal que lo trasladó desde esta barriada de Dos Hermanas hasta Sevilla, donde llegó al Prado de San Sebastián entre las 02:40 y las 03:00 horas, y a su domicilio a las 03:35 horas.

La nueva sentencia analiza los escritos de la acusación particular de la familia y del fiscal en relación a las secuencias horarias y los actos de encubrimiento que habría realizado Samuel Benítez, y concluye que, en el caso de la acusación particular, hay una «especie de acusación en blanco o universal abierta a cualquier hipótesis, que fragmenta la barrera protectora de la seguridad jurídica y de difícil compatibilidad con el derecho de defensa de los acusados».

El tribunal añade que ninguna de las acusaciones, en sus respectivos informes de conclusiones en el juicio, se pronunció «con rotundidad -con la seguridad con que parece que lo hicieron ante la sala Segunda del Tribunal Supremo- acerca de que la salida del cuerpo tuviera lugar después de las 2 de la madrugada del 25 de enero de 2009», una actitud que «sugiere nuevamente falta de certidumbre sobre lo que de las pruebas pudiera resultar».

El tribunal concluye que Diego Carrere, que vio en torno a la 01:30 horas, a Miguel Carcaño con la silla de ruedas en el portal del edificio, sólo «prueba a lo sumo que en esa madrugada» vio a Miguel con la silla, mirándose al espejo, pero «nada más», e insiste en su versión de que el cuerpo fue sacado antes de la madrugada «por el importante dato de que cuantas personas acudieron ex profeso al piso de madrugada ninguna actividad detectaron». Los magistrados recuerdan que Carcaño respondió a una llamada de la madre de Marta a la 01:37, situándolo las antenas repetidoras en el domicilio de su entonces novia en Camas, lo que «refuerza la razonabilidad» de la hipótesis de que todas al actividades [de] ocultación del cuerpo «culminaron antes, a lo sumo, de las 22:15 horas» del día 24 de enero.

El tribunal señala, con respecto al otro testigo que aseguró haber visto a dos jóvenes encapuchados empujando una silla de ruedas con un bulto en dirección a unos contenedores, que no dieron credibilidad a este testigo ni lo tuvieron en cuenta porque en el juicio se retractó de la razón por la que estaba seguro de haberlos visto esa madrugada y, en cualquier caso de sus declaraciones «no se inferiría la participación en los hechos a título de encubridor de Samuel Benítez, ni que el bulto transportado fuera el cadáver» de Marta porque el testigo no pudo reconocer a los dos varones que llevaban la silla y además el tribunal insiste en que a esa hora, entre las 1:55 y las 2:10 horas, Samuel seguía en Montequinto.

El fallo concluye que las manifestaciones de los dos testigos de la silla de ruedas no acreditarían en modo alguno que «el cuerpo de Marta saliera del piso de la calle León XIII a partir de la hora que la sentencia del Tribunal Supremo somete a nueva motivación de este tribunal».

Es más, la sentencia alude a la «falta de lógica» de la versión que implicaría echar el cuerpo en un contenedor de basura situado dos esquinas más allá de la vivienda donde se cometió el crimen, «con el riesgo de que fuera rápidamente encontrado».

El tribunal argumenta que la «coartada demostrada» de Samuel está a prueba incluso de las «variopintas» versiones ofrecidas por Miguel Carcaño, incluso de las que le incrimina directamente en las labores para hacer desaparecer el cuerpo, porque «vistas las distintas versiones dadas por el señor Carcaño, sus manifestaciones no merecen credibilidad alguna, ya que parece que son ofrecidas en función de sus propios intereses, sin que tenga pudor alguno en reconocerlo», como cuando aseguró que confesó la agresión sexual a Marta para evitar el juicio con un jurado popular.

El tribunal señala que ninguno de los restos biológicos detectados en el piso de León XIII corresponde a Samuel Benítez y advierte respecto a sus declaraciones policiales en las que reconoció su participación en la ocultación del cadáver que en las mismas incurre en «contradicciones insalvables» respecto a la franja horaria en la que se inicia su supuesta participación en los hechos y en el modo de transportar el cuerpo de Marta de la vivienda al río Guadalquivir, donde habló de un ciclomotor y del coche [de] la madre del Cuco.

De otro lado, la Audiencia de Sevilla considera que «no existió» el supuesto apagón telemático, de los teléfonos móviles de los acusados durante la franja horaria de madrugada en la que las acusaciones situaban las labores para ocultar el cuerpo. «Excepto Miguel Carcaño que no contesta a algunas llamadas que recibe a su móvil, los demás acusados contestaron a todas las llamadas que recibieron en sus respectivos móviles en la franja horaria que menciona el Ministerio Fiscal».

La sentencia de la Audiencia se produce después de que el Alto Tribunal ordenara a la Audiencia de Sevilla que volviera a valorar la posible participación de Samuel Benítez en las labores para la ocultación del cuerpo, una vez que el Supremo tumbó la secuencia horaria del crimen que había fijado este mismo tribunal y estableciera que el cuerpo de Marta fue sacado del piso del León XIII durante la madrugada.

El Supremo consideró que la hora en que la Audiencia de Sevilla fijó la salida del cadáver del domicilio de Miguel Carcaño, en torno a las 22:15 horas, suponía una valoración «arbitraria e ilógica» porque establecer esa hora era «fruto de la intuición o especulación de la Audiencia», cuyos magistrados habían prescindido de elementos probatorios «directos y periféricos», en alusión a los dos testigos que vieron la silla de ruedas en la madrugada del 25 de enero de 2009.

El tribunal declaró la nulidad parcial de la sentencia de la Audiencia y obligó a los jueces de Sevilla a que volvieran a valorar dichos elementos «con libertad de criterio y respeto por las reglas de la lógica».

Los padres de Marta, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, recusaron a los magistrados de la Audiencia Javier González, Juan Romeo y Esperanza Jiménez-, al estimar que estaban contaminados para repetir la sentencia de Samuel Benítez, pero la sala de recusaciones del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) rechazó este incidente al afirmar que estos magistrados son los «únicos» que pueden dictar la nueva resolución, de acuerdo con los principios de inmediación y oralidad. La sala de recusaciones impuso las costas procesales a los padres de Marta y señaló que los jueces de la Audiencia de Sevilla no han perdido su imparcialidad objetiva, es decir, las «garantías suficientes que debe reunir el juzgador en su actuación respecto al objeto mismo del proceso».

Una vez conocida la sentencia del Tribunal Supremo, el asesino confeso de Marta, Miguel Carcaño, dio un nuevo giro a la investigación del caso al ofrecer una nueva versión de los hechos, la séptima que ha dado en estos cuatro años y en la que culpa a su hermano de la muerte de Marta y sostiene que entre ambos enterraron el cuerpo de la joven en una finca de La Rinconada y la cubrieron con cal viva. El juez de Instrucción número 4 de Sevilla archivó las diligencias por homicidio abiertas contra el hermano de Carcaño, Javier Delgado, en un auto en el que criticó duramente a la Policía porque a su juicio se «extralimitó» al investigar los movimientos que el hermano realizó la noche del crimen, al estimar que esta actuación se encuadra en el encubrimiento, un delito por el que Javier Delgado ya fue juzgado y absuelto en dos ocasiones por la Audiencia de Sevilla y el Tribunal Supremo.


Búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo en la finca Majaloba

Elpais.com

9 de octubre de 2013

Agentes del Cuerpo Nacional de Policía inspeccionaron ayer, sin éxito al cierre de esta edición, la finca Majaloba de La Rinconada (Sevilla), el lugar en el que Miguel Carcaño asegura ahora que escondió el cuerpo de Marta del Castillo la madrugada del 25 de enero de 2009. Las excavadoras se centraron en los puntos en los que, según el estudio realizado con un georradar, ha habido movimientos de tierra en los últimos años.

Entre estos puntos, los investigadores han puesto el foco en unos terrenos que estaban en obra cuando desapareció la joven y que coinciden con la descripción dada por Carcaño en su última versión. Carcaño, condenado a 20 años de prisión por el asesinato de la joven, aseguró que él y su hermano enterraron el cuerpo en un solar en el que había una zanja abierta con escombros.

La policía no halló ningún indicio de que pudiera encontrarse allí el cuerpo, más allá de una malla de obra naranja que, según fuentes de la investigación, fue citada también por Carcaño en su relato de los hechos. El padre y el abuelo de la víctima, que estuvieron presentes en la búsqueda, se mostraron confiados en que esta vez los trabajos den fruto.


Marta «vive» en sus buenas amigas

Ana María Ortiz – Elmundo.es

19 de enero de 2014

Cuenta la madre de Marta del Castillo que en una ocasión una señora que también había perdido a un hijo le contó cuánto le dolía encontrarse con los amigos del fallecido. Al verlos sentía con más fuerza la falta. Ella no. A Eva Casanueva le gusta que los amigos de Marta merodeen por su casa y los utiliza como un espejo en el que mira tratando de adivinar qué sería hoy de su hija, a punto de cumplirse -el 24 de enero- cinco años de su desaparición. Entre los más íntimos estaban Cristina, que lleva a Marta tatuada en la nuca, y Rocío, que decidió estudiar Criminología por el asesinato de su amiga.

La tatuada

«Abre Eva, soy Pitu». Cristina se presenta en el portero automático con el apodo que le puso Marta. Sube al décimo y salen a su encuentro los dos perros de la casa, Nela y Lucas, que la reciben con familiaridad. En el bolso trae una lata de Coca-Cola con el nombre de Marta que pone sobre la mesa. «Toma, Eva, me salió el otro día y como decías que a ti no te había tocado…». Más tarde, la joven entra en la habitación de las hermanas de Marta -Mónica, 19 años, y Lorena, 16- y les pide prestada una camiseta que deje ver el tatuaje de nuca para la fotografía. Tal es el clima de confianza.

Cristina lleva a Marta grabada en la piel. Luce su nombre bajo un castillo de Disney, firma por la que la infantil amiga, fan de La Sirenita y de El rey León, sentía devoción. «Me lo hice porque pensé que era la única manera de que ella estuviera conmigo todo lo que me queda a mí de vida: el día que me case, el día que tenga un hijo… y así hasta que me muera», dice pronunciando con mucha dulzura tan amargas palabras.

Durante el encuentro de Eva con la amiga de su hija fallecida (el miércoles) hay lugar para todo: sonrisas a costa de viejos recuerdos y algún nudo en la garganta que acaba con las manos de ambas entrelazadas. De un lado, una muñeca plagada de pulseras de cuero, colorines y perlas. Del otro, un antebrazo adornado por una única pulsera, morada y de nudo de cabo, la que Marta dejó en el baño el día que no regresó. Eva siempre la lleva puesta.

Durante estos cinco años, la pandilla de Marta ha sido un importante asidero para ella. Vienen a verla de vez en cuando, le traen flores, meriendan y le dan cuenta de sus vidas. Carlos estudia Informática; Gabi oposita para policía local; Laura, Irene y Miriam hacen Educación Infantil -lo quería estudiar Marta-; Rocío, Criminología; Cristina se prepara para celadora…

«Volver a verlos es tenerla más presente», dice Eva. «Llevar el lastre de lo de Marta les ha pesado mucho y entiendo que alguno de los niños no vengan o vengan menos». Se refiere, por ejemplo, al compañero de clase que siempre ayudaba a su hija con los deberes y al que quizás le pueden los remordimientos de haber sido quien presentó a Marta y a Carcaño. O a la hermana pequeña de Cristina, que salía entonces con El Cuco. Ninguno ha logrado liberarse del todo del «y si yo…». En el caso de Cristina es «y si yo no hubiera anulado la cita que tenía con ella ese día». Desde entonces no ha podido volver a dormir sola.

La criminóloga

La banda que llevó Rocío el día de su graduación ocupa un lugar privilegiado en la casa de Marta. Eva la ha hecho enmarcar tras un cristal y la ha colgado en el pasillo principal muy cerca de la entrada. «Universidad de Sevilla. Criminalidad y Seguridad Pública. Promoción 2010/2013», se lee en la franja junto al nombre de la estudiante. Eva realmente se emocionó cuando Rocío, una de las mejores amigas de su hija, se la regaló el verano pasado.

-No puedo aceptarla, es un recuerdo tuyo, una cosa muy personal.

-Sabes que si he estudiado Criminología es por Marta y quiero que esté aquí, que la tengas tú.

Van a cumplirse cinco años sin Marta y la banda asoma a este aniversario como una alegoría. La de la adolescente que, impotente ante una investigación que no logra devolverle el cadáver de su amiga, ni siquiera armar bien cómo murió, decide hacerse criminóloga. Rocío, 21 años, charla con Crónica el miércoles noche, tras fregar los platos de la cena del piso que comparte en Jerez (Cádiz), donde se ha trasladado para completar sus estudios y obtener el graduado en Criminología.

El día anterior, martes, unos compañeros eligieron el caso Marta del Castillo para su exposición de la asignatura Técnicas y Estrategias Lingüísticas. Pocos en clase saben de su estrecha relación con el suceso, que lleva con suma discreción. Antes que en Jerez, estudió en la Universidad de Sevilla y está acostumbrada a que alumnos, profesores, guardia civiles, funcionarios de prisiones y demás expertos que han pasado por su aula usen el asesinato de su amiga como material docente, un galimatías interesantísimo desde el punto de vista criminológico y judicial, pero desgarrador para sus oídos.

Tras el juicio, por ejemplo, un catedrático de Derecho Constitucional sentenció: «Se ha aplicado la ley». Nunca ha rebatido a un profesor en clase pero alguna vez ha abandonado el aula si lo que se decía le escocía demasiado. «A veces es difícil estudiar algo en lo que no crees. Te están diciendo que esto es lo justo, ves la ley y efectivamente es lo que hay, pero desde el punto de vista de un afectado es muy duro. Si es justo que después de cinco años sigamos sin cuerpo, sin saber realmente qué pasó, con siete versiones distintas y todos en la calle… No quiero ni imaginar qué puede ser una injusticia».

Rocío tiene intención de ingresar en la policía científica. Aplicado al caso de Marta, supondría estar en el equipo que peinó la vivienda de Carcaño en busca de un arma homicida, restos de ADN o cualquier muestra que permitiera reconstruir la escena del asesinato. De no ser porque lo borraron casi todo con lejía, allí podría haberse resuelto un suceso del que la amiga criminóloga sólo tiene una certeza: «Que Marta no está».


Miguel Carcaño se somete al «test de la verdad» en Zaragoza

Ángeles Lucas – Elpais.com

6 de marzo de 2014

Las ondas que genere el cerebro de Miguel Carcaño, asesino confeso de Marta del Castillo, serán las que ayuden a dilucidar el paradero del cadáver de la joven sevillana asesinada en febrero de 2009. Los datos se desprenderán de la prueba neurológica conocida como test de la verdad, a la que se sometió este jueves voluntariamente Carcaño en el hospital Miguel Servet de Zaragoza y cuyos resultados se conocerán en dos semanas aproximadamente, según fuentes del caso.

«Carcaño ha accedido voluntariamente a hacer la prueba para colaborar con la justicia», declaró este jueves su abogada después de que su defendido se sometiese al examen. En estos cinco años de investigación policial, Carcaño ha cambiado su declaración hasta en siete ocasiones y ante el tribunal aseguró no recordar lo sucedido la noche de los hechos. «Las respuestas cerebrales son automáticas, no estarán condicionadas ni por su voluntad ni por su conciencia. No se puede mentir», detalló el doctor que supervisó la prueba, José Ramón Valdizán.

El test, que duró aproximadamente 90 minutos, consistió en proyectar 25 fotografías y frases relacionadas con la búsqueda de los restos de la joven que habían sido previamente seleccionadas por la policía. «Lo que nosotros vamos a observar mediante una máquina es la longitud de la onda que genere el cerebro respecto a los estímulos que se le presentan. Cuanto más alta sea la onda, llamada P300, más significativa es la información que recibiremos y de más calidad», detalla Valdizán.

Según informa el doctor, los resultados de esta prueba denominada de Potencial Evocado Cognitivo pueden alcanzar un 98% de fiabilidad. «Quizás no se pueda conocer el lugar exacto del cadáver de la joven, pero por exclusión se puede descartar lo que no es verdad de las sucesivas declaraciones que ha realizado», añade el doctor.

Con el único objetivo de hallar el cuerpo de la joven, el Juzgado de Instrucción 4 de Sevilla autorizó a finales de febrero excarcelar a Carcaño, (que está condenado a 20 años de prisión) sólo para que acudiese al hospital a hacer la prueba. Por ello, Carcaño se trasladó el pasado martes desde la cárcel de Herrera de la Mancha, en Ciudad Real, (donde cumple condena) hasta el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza). La noche del jueves volvería a prisión una vez concluyera el examen, según informan fuentes del caso.


El Tribunal Supremo confirma la absolución de Samuel Benítez

María Peral – Elmundo.es

18 de marzo de 2014

La Sala Penal del Supremo ha rechazado el recurso de casación presentado por los padres de Marta el Castillo contra la absolución de Samuel Benítez como encubridor del asesinato y desaparición de la joven, absolución que queda confirmada.

El Alto Tribunal, que esta mañana ha celebrado la vista del recurso, ha adelantado su fallo, que coincide con el criterio de la Fiscalía y de la defensa de Benítez. La fiscal de Sala del Tribunal Supremo Pilar Fernández-Valcarce había pedido esta mañana la confirmación de la segunda absolución de Samuel Benítez como encubridor del asesinato y desaparición de la joven Marta el Castillo, fallo dictado por la Audiencia de Sevilla el pasado 28 de mayo.

La Sala Penal del Supremo ha celebrado ante cinco magistrados la vista del recurso de casación presentado contra esa sentencia absolutoria por los padres de la víctima, que siguen considerando que la Audiencia sevillana ha incurrido en una nueva falta de motivación de su fallo.

Es la segunda vez que el Alto Tribunal examina el caso de Marta del Castillo. En la primera ocasión, el Supremo confirmó la condena del autor material del asesinato, Miguel Carcaño, y las absoluciones de su hermano y de la novia de éste. Respecto a Benítez, en cambio, la Sala ordenó a la Audiencia de Sevilla que dictara una nueva resolución justificando su exoneración.

A lo largo de más de 60 folios los magistrados hispalenses han explicado de forma pormenorizada por qué consideran que no hay pruebas de que el amigo de Carcaño acudiera a la vivienda de la calle León XII de Sevilla en la noche del 24 de enero de 2009. Basándose en ocho testigos y en las posiciones de las antenas de telefonía móvil, la Audiencia afirma que Benítez estuvo «ininterrumpidamente» en Montequinto, una barriada de la localidad de Dos Hermanas próxima a Sevilla. A su juicio, la acusación contra este joven se basa en «conjeturas y sospechas» pero no en «pruebas objetivas».

La acusación particular que ejercen los padres de Marta del Castillo ha sostenido en la vista de casación que la Audiencia «ha hecho caso omiso de la prueba de cargo y sólo ha atendido a la de descargo». A su parecer, la Sala ha incurrido en una «pérdida de imparcialidad» al no enfrentarse ex novo al caso y, además, se ha vulnerado el derecho a que los hechos sean examinados por dos instancias antes de llegar al Supremo.

La representante del Ministerio Fiscal contradijo estas apreciaciones en un contundente informe. Fernández-Valcárce explicó que el derecho a la doble instancia lo tienen los condenados, no la acusación, y subrayó que sólo la Audiencia que celebró el juicio podía dictar una nueva sentencia sobre Benítez.

La fiscal sostuvo que «la lectura de la extensa sentencia dictada elimina cualquier viso de posibilidad de una nueva anulación» de la absolución de Samuel Benítez. A su parecer, la prueba se analiza «detalladamente» y de una forma «no arbitraria», por lo que «poco éxito puede tener» un recurso de casación que alega una «inexistente» falta de motivación.

La defensa de Samuel Benítez se quejó, por su parte, de que la acusación pretende imponer sus propias valoraciones «sin aportar prueba alguna» contra su cliente. «Aquí sólo tenemos un culpable, Miguel Carcaño, él tiene la llave. Hasta ahora ha mentido en inumerables ocasiones. Sólo nos queda volverle a preguntar», dijo.

A la vista acudieron los padres de la víctima. Tras dos recursos de casación examinados por 10 jueces del Tribunal Supremo, Antonio del Castillo opinó a la salida que «es más difícil hacer justicia que encontrar a Marta».


La policía descarta las grandes búsquedas del cuerpo de Marta del Castillo

Javier Martín-Arroyo – Elpais.com

19 de marzo de 2014

Cinco años después, la policía ha descartado las tres grandes búsquedas realizadas en el caso Marta para hallar el cuerpo de la joven sevillana desaparecida en 2009. Las mentiras del asesino Miguel Carcaño han ocultado el paradero del cadáver, y tras la última prueba realizada al condenado la policía ha descartado las pesquisas que conllevaron un peinado del río Guadalquivir, así como el vertedero de Alcalá de Guadaira y la finca Majaloba en La Rinconada. Estas búsquedas infructuosas costaron a las arcas del Estado 616.319 euros.

La policía ha recibido esta semana los resultados del test de la verdad efectuado en Zaragoza a Carcaño, y como resultado ha descartado estas tres localizaciones como posibles lugares de ocultación del cuerpo de Marta, dadas las reacciones del asesino respecto a las imágenes y textos que le presentaron los responsables para descartar posibles ubicaciones. En la última semana la policía rastrea una zona frente al Charco de la Pava junto al río Guadalquivir para intentar hallar alguna pista del paradero del cuerpo. De los resultados obtenidos los investigadores deducen que existen varias localizaciones donde pudiera hallarse el cadáver.

En esta localización a las afueras del barrio sevillano de Triana se encuentran varios agentes con una excavadora, y la zona está acordonada para poder operar con normalidad, dado el interés suscitado en los medios de comunicación.

La Guardia Civil trasladó a Carcaño desde la cárcel hasta el Hospital Miguel Servet de Zaragoza para responder a unos estímulos que podrían permitir vislumbrar pistas sobre el caso, una prueba dirigida por el doctor José Ramón Valdizán.


Las búsquedas infinitas de Marta del Castillo

Chema Rodríguez – Elmundo.es

31 de marzo de 2014

Por tierra, bajo el agua, desde el aire… Hasta entre basuras y escombros ha buscado, y busca, la Policía Nacional la tumba oculta de Marta del Castillo desde que hace cinco años fuese brutalmente asesinada y enterrado su cuerpo por Miguel Carcaño y «terceros desconocidos», según relataba la sentencia que le condenó y que absolvió, no obstante, a quienes habían sido señalados como sus cómplices.

Los esfuerzos se centran, de un tiempo a esta parte, en una escombrera a pie de la antigua carretera que une Sevilla y Camas, una extensión de 1.500 metros cuadrados por la que Carcaño pasaba casi cada día desde su piso en la calle León XIII hasta la vivienda del municipio camero en el que vivía junto a la familia de su novia por aquel entonces, cuando desapareció Marta.

Durante once días, una excavadora ha removido toneladas de escombros en el lugar al que la revisión de la investigación y el propio Carcaño han llevado ahora al grupo de investigadores que dirige el comisario José Martínez de Mandojana, convencidos de que, ahora sí, pisan el lugar en el que la joven de 17 años fue sepultada tras perder la vida a manos de su(s) asesino(s).

No hay cálculos exactos sobre el tiempo que van a prolongarse los trabajos aunque fuentes próximas al caso calculan que de los 1.500 metros cuadrados se ha peinado ya la mitad, lo que significa que la excavadora podría tardar otros diez u once días en completar la búsqueda, interrumpida desde el jueves a causa de las inclemencias meteorológicas.

Hoy mismo se reanudarán los trabajos en el vertedero ilegal, situado en el término municipal de Sevilla, casi en el límite con el de Camas, al que el propio Carcaño ha sido trasladado por la Policía desde la cárcel de Sevilla I en la que permanece desde hace unas semanas y donde, previsiblemente, continuará de forma provisional entre tanto se prolongan las tareas para después regresar a la prisión de Herrera de la Mancha (Ciudad Real) donde cumple su condena.

El «sí, es aquí» (o algo parecido) que les ha dicho esta vez a los investigadores pisando la escombrera es, sin embargo, el mismo que dijo hace un año, cuando apuntó a la finca la Majaloba, a las afueras de La Rinconada, donde la misma excavadora que ahora horada la tierra en la escombrera hurgó sin ningún resultado durante días y días.

También entonces la Policía actuó con el convencimiento de que bajo el maizal cultivado en la Majaloba estaban los restos de Marta del Castillo, los mismos que llevan en paradero desconocido desde hace un lustro y que, al menos hasta ahora, constituyen uno de los mayores misterios de este crimen, junto a la identidad de los «terceros» que colaboraron con Carcaño y que el tribunal sentenciador no pudo, por falta de indicios, identificar y, por lo tanto, condenar.

Si ahora ha sido la prueba conocida como P300 -o test de la verdad- la que avala la quinta gran búsqueda (tras las del río Guadalquivir, el vertedero de Alcalá, Caño Ronco en Camas y la de la Majaloba), en la penúltima también desempeñó un papel relevante la tecnología.

Un georradar y una cámara térmica respaldaron las sospechas de los investigadores y la propia confesión de Carcaño, al que la Policía llevó físicamente a la finca. Pero todos los intentos resultaron inútiles y el cadáver, como las veces anteriores, no apareció.

Porque, hasta el momento, ninguno de los operativos, grandes o pequeños, ha dado resultado. Sin importar qué despliegue de medios materiales y humanos se ha hecho, cuánto tiempo se han prolongado las tareas de rastreo o la solidez de las pistas todos y cada uno de los intentos por hallar el cuerpo de la joven se han topado con la realidad del fracaso.

Algunas estimaciones sitúan ya en un millón de euros el coste de las diferentes operaciones puestas en marcha por la Policía Nacional a lo largo de estos años. La mayor parte de esta factura corresponde a los primeros dispositivos de búsqueda, los que se desarrollaron en el cauce del Guadalquivir y en el vertedero de Montemarta Cónica, en Alcalá de Guadaíra.

En el río se buscó, también, porque los entonces detenidos -incluido Carcaño- confesaron que habían arrojado a la joven al agua, precisamente desde la pasarela que hay junto a la escombrera en la que hoy se centra la Policía. Más de un mes se prolongaron los trabajos en los que participaron más de un centenar de efectivos y se contó con medios de todo tipo.

La siguiente confesión de Miguel -que había tirado el cuerpo al contenedor- desplazó la búsqueda hasta el vertedero de Alcalá, donde durante semanas se removieron montañas de basura. El antiguo cauce del arroyo Caño Ronco, en Camas, fue la siguiente parada en febrero de 2012. El resultado, el mismo: ninguno.

Lo mismo que los otros 70 puntos en los que se ha buscado en estos cinco años. Desde pozos a canales, pasando por casas abandonadas también han protagonizado esta búsqueda interminable.


La verdad de la máquina

Ángeles Lucas – Elpais.com

3 de abril de 2014

¿Qué credibilidad darle a la longitud de una onda generada por la actividad cerebral? Estos días se plantea en España un nuevo desafío a la ciencia, la investigación y la justicia: el llamado test de la verdad o Potencial Evocado Cognitivo, una prueba neurofisiológica que se utiliza desde los noventa para tratar a personas con disfunciones cerebrales, pero que ha comenzado a aplicarse en España desde diciembre pasado con un nuevo y complejo objetivo: ayudar a resolver casos judiciales. El test, que ya se emplea en Estados Unidos y de forma limitada en Japón, se enfrenta ahora a las expectativas y también a las dudas sobre su fiabilidad.

Uno de los primeros en someterse al examen ha sido el asesino confeso de Marta del Castillo, Miguel Carcaño. Fue el pasado 6 de marzo, y los resultados obtenidos podrían ayudar a dilucidar dónde se halla el cuerpo de la joven desaparecida en Sevilla en febrero de 2009, y cuyos restos no han sido encontrados tras cinco años de una mediática investigación policial. Así que, tras la prueba, a la que los agentes dieron validez, y con los primeros datos en la mano se inició el rastreo de una zona junto al río Guadalquivir en Sevilla y una escombrera para intentar localizar alguna pista del paradero del cuerpo. Hasta el momento, la búsqueda ha sido infructuosa.

No obstante, ha servido para descartar otras áreas que habían sido indicadas por Carcaño en alguna de las siete versiones de los hechos ofrecidas desde 2009, y en las que ya se habían invertido hasta 616.319 euros de las arcas públicas.

El examen se realiza con una máquina que interpreta las ondas cerebrales de los sujetos y cuyos resultados pueden servir para saber si la persona está vinculada o no con el objeto de un juicio. «Lo que se observa es la longitud de la onda que genera el cerebro respecto a los estímulos que se le presentan al individuo. Cuanto más alta sea la curva, más significativa es la información, que alcanza un 98% de fiabilidad», asegura José Ramón Valdizán, el doctor que ha supervisado los dos únicos exámenes que hasta el momento se han realizado en España con una finalidad judicial y que se han efectuado en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza. «El sujeto genera respuestas automáticas, que no están condicionadas ni por su voluntad ni por su conciencia. No se puede mentir a la máquina», asegura Valdizán.

La primera de las pruebas se le realizó en diciembre de 2013 a Antonio Losilla, presunto asesino de su esposa Pilar Cebrián, desaparecida en Ricla (Zaragoza) y cuyo cuerpo tampoco aparece. En este caso, la policía también ha reanudado la búsqueda del cadáver tras tener los resultados del test. La segunda prueba ha sido la de Miguel Carcaño.

No obstante, se encuentre o no el cuerpo de Marta del Castillo o de Pilar Cebrián ya se han generado expectativas. En las últimas semanas, la familia de Ángeles Zurera, desaparecida hace seis años en Córdoba y cuyo caso sigue abierto, ha pedido también que se le realice la prueba al principal sospechoso de su desaparición, el exmarido. Además, la Guardia Civil se plantea realizar el examen a los involucrados en la muerte del empresario zaragozano Publio Cordón para localizar su cadáver tras 18 años desaparecido.

El método se utiliza desde los años noventa con personas que tienen déficit de atención u otros problemas neurofisiológicos para analizar sus respuestas a los estímulos. Para obtener los datos se coloca un gorro con electrodos sobre la cabeza del sujeto y unos cables van transmitiendo las ondas cerebrales a estímulos expuestos con una metodología estudiada. Estas ondas delatoras, llamadas P300, son las que representan los resultados, y cuanto más altas sean esas curvas, más fiables son los datos, dicen los especialistas.

«Si el examinado sabe algo, nosotros podemos saberlo. No hay forma de engañar a la máquina», asegura Lawrence Farwell, pionero en el uso de este método con prisioneros en Estados Unidos. Ha patentado el método y defiende que el uso de su técnica en ese país apoyó en los noventa la inocencia de un encarcelado durante 23 años, que fue posteriormente puesto en libertad. También el encarcelamiento definitivo de un sospechoso por asesinato. Aunque ambos fueron casos aislados. Su método, denominado en inglés Brain fingerprinting y que ha sido elegido por la revista Time como uno de los 100 inventos del siglo XXI, todavía no está extendido en EE UU y los científicos siguen discutiendo la fiabilidad de sus resultados, que Farwell asegura que es de un 99% si la prueba se realiza correctamente.

Pero la eficacia de la prueba suscita muchas dudas y críticas. «La correlación entre actividad cerebral y contenidos mentales como la memoria no es aceptada por la comunidad científica», sostiene la Sociedad Española de Neurofisiología Clínica en un comunicado. Estos expertos apuntan que no hay evidencia científica que demuestre la validez y fiabilidad de la P300 para obtener información. «Varios estudios han demostrado errores de la prueba y la posibilidad de falsear voluntariamente los resultados (…) Esta sociedad no apoya su utilización con este fin», señalan.

Su promotor, Farwell, se muestra cauto en algunos puntos sobre la extensión de su uso. «El FBI, la CIA y la Armada de Estados Unidos ya utilizan mi técnica, pero no puedo conocer para qué tipo de personas o con qué fin. Esto es de lo que sé y de lo que puedo hablar», destaca. «Nos enfrentamos a dos grandes retos para que este método pueda ser difundido de forma universal. Uno es la formación de personal cualificado para desarrollar la prueba y el otro la ignorancia. Siempre que llega algo nuevo hace falta tiempo para que sea aceptado, incluso después de demostrado», dice, contento de que la máquina haya comenzado a usarse en España.

Pero ¿a quién o de qué forma se puede realizar el test? En España, de momento, es aleatorio. «El sistema español permite que cada juez decida a qué pruebas dar validez; después, la parte afectada puede reclamar a un órgano superior si ve vulnerados sus derechos. En EE UU no es así, allí hay estándares generales con requisitos previos científicos en los que se establece qué puede ser admitido como prueba en un juicio. Aquí se hace la prueba y después se decide su validez», detalla José Antonio Lorente, catedrático de Medicina Legal de la Universidad de Granada.

Por ejemplo, en el proceso contra Miguel Carcaño, el juez Francisco de Asís admitió la realización de la prueba como una ayuda a la investigación. «Existe una condena firme por delito de asesinato y no ha aparecido el cuerpo de la víctima (…) Es obligación de la policía y del propio juzgado continuar con las pesquisas para su hallazgo (…). La prueba no tiene por objeto investigar la conducta de una persona sometida al proceso y, en consecuencia, nunca podría ser utilizada en contra del penado», dice en su auto.

Por el contrario, la juez que lleva el caso de Ángeles Zurera ha dictado un auto negando la posibilidad de hacérsela al exmarido de la desaparecida y la fiscalía también lo ha rechazado. «Hemos argumentado que la solicitud para la prueba sí es constitucional. Solo pedimos que se le pregunte a él si quiere someterse o no de forma voluntaria», explica la abogada de la familia de Zurera. «Nosotros nos agarramos a un clavo ardiendo y vemos que la policía le está dando credibilidad a esto. Si el principal sospechoso es inocente, no debe tener ningún problema para someterse. Y si lo tiene, podría significar algo también», dice esperanzado Antonio Zurera, hermano de la desaparecida.

Que el sujeto se someta de forma voluntaria a la prueba es fundamental para evitar que los resultados puedan ser considerados como un testimonio contra el propio acusado o su inocencia. También porque se requiere de la atención del individuo para que su cerebro responda a los estímulos. «Los resultados dependen del grado de atención que preste el sujeto al test, esto funciona mejor en función de la relevancia que cada persona le dé al examen», detalla Manuel Alegre, especialista del departamento de Neurofisiología de la Clínica Universitaria de Navarra. «Si no se presta atención a lo que se muestra, la onda no aparece. En circunstancias ideales de laboratorio se acierta el 80% de las veces, por lo tanto, esta prueba no serviría jamás para saber si alguien es culpable o inocente, pero sí puede ser de ayuda para descartar lugares vinculados con la persona a la que se somete al test, si ha estado atento», insiste.

Farwell afirma que cuanto antes se realice la prueba al sujeto en el transcurso de la investigación, mejores resultados se obtendrán en la longitud de la onda P300. «Si se realiza de forma inmediata, por ejemplo, justo después de un crimen, el sujeto retiene todos los detalles en su mente y si es inocente su cerebro no reconocerá nada de la escena. Por eso, es peor conforme pasa el tiempo porque va teniendo también información de los periódicos, de las preguntas en los juicios, y eso podría influir en los recuerdos del cerebro. En ese caso, es fundamental la formación del personal para diseñar el examen», explica.

Alegre da otra de las claves. Este experto en Neurofisiología explica que en casi todos los hospitales de España hay equipos que puedan leer la onda P300 -suelen rondar los 70.000 euros-, pero no hay personal cualificado para realizar las pruebas con este fin. «Y no se puede dar credibilidad a las casas comerciales que venden y promocionan estos equipos», advierte. Lo que enlaza con otra de las críticas hacia la prueba: el negocio. J. Peter Rosenfeld, profesor de Psicología del Instituto de Neurociencia de la Universidad de Northwestern (EE UU), confía en el potencial de la onda P300, pero mantiene las distancias hacia el método de Farwell y el dinero que se genera alrededor de su procedimiento. En 2005 publicó Brain fingerprinting, un análisis crítico en el que cuestiona la fiabilidad asegurada por Farwell y en el que propone seguir investigando para alcanzar un mayor porcentaje de credibilidad. Rosenfeld comenzará a trabajar este junio en un proyecto en el que someterá a las pruebas a excarcelados para analizar resultados. «Creo que este método está preparado para utilizarse como evidencia en un juicio y espero que se universalice en el futuro», dice.

El ADN y las huellas dactilares han sido dos hitos que la ciencia ha aportado a la justicia. Hoy sirven como evidencias en un proceso, pero su uso dependió de que la exactitud de sus resultados fuera del 100%. Lorente vivió desde los inicios el proceso de credibilidad del ADN y la década de dudas sobre su fiabilidad. «Cuando comencé, en 1986, se discutió muchísimo, había más margen de error, no contábamos con unos resultados exactos. Pero en 1992, el proceso fue cambiando, fue mejorando la técnica, la tecnología y la formación de las personas que lo calculaban. Pasó igual con las huellas dactilares. Después, el ADN se convirtió en universal y exacto», recuerda. Las pruebas se fueron implantando progresivamente al cuerpo de las investigaciones y progresivamente se fue creando jurisprudencia. ¿Ocurrirá lo mismo con el test de la verdad? «Conforme se vaya probando científicamente el resultado de esta nueva prueba se irá consolidando su validez, como ocurrió con las grabaciones, el ADN o cualquier nueva iniciativa», confían fuentes de la Policía Nacional.

«Uno de los desafíos a los que se enfrenta ahora la prueba neurofisiológica es la subjetividad de los resultados o los múltiples componentes no objetivos que influyen en los resultados finales, como la sensibilidad de la máquina, el estado del investigado o la metodología utilizada. Esto no le resta validez a la prueba, pero sí hace que sea más difícil su introducción como evidencia», añade Lorente. Habrá que esperar a que la justicia y la ciencia determinen qué margen de credibilidad darle a la onda P300. Ayudaría, para empezar, que se encontrara el cuerpo de Marta del Castillo.


La Policía halla restos óseos en la escombrera de Camas donde busca los restos de Marta del Castillo

N. González / F. J. Recio / S. Torres – Elmundo.es

8 de abril de 2014

La Policía Nacional ha encontrado esta noche restos óseos en la escombrera de la localidad sevillana de Camas donde desde hace tres semanas se reanudó la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo, la joven desaparecida en enero de 2009.

El padre de la desaparecida, Antonio del Castillo, se ha desplazado hasta el lugar de los hechos y ha confirmado a El Mundo el hallazgo. Por el momento se desconoce el origen de los restos encontrados, que la Policía analizará a partir de mañana para determinar si son humanos o, por el contrario, de algún animal.

A lo largo de la tarde de este lunes numerosos efectivos de la Policía Nacional han vigilado la zona, donde permanecen cuatro patrullas del cuerpo custodiando tanto la zona de búsqueda como el camino de acceso a la escombrera.

«Los han encontrado a la caída de la tarde», ha relatado Antonio del Castillo. «Pero al hacerse de noche, la Policía ha entendido que lo mejor era suspender las tareas hasta mañana». Hasta el momento la Policía Nacional no ha confirmado la aparición de estos restos, que para el padre de Marta del Castillo son «aparentemente humanos».

El último operativo de búsqueda del cadáver de la joven se centra en una parcela de aproximadamente 1.500 metros cuadrados en Camas, junto al río Guadalquivir, muy cerca del primer emplazamiento que en su día señalara el asesino confeso, Miguel Carcaño, poco más de un mes después de su desaparición.

La búsqueda del cuerpo en esta nueva ubicación se ha reanudado después de varios días de parón debido a las lluvias caídas en la capital andaluza durante toda la semana pasada. Coincidiendo con el inicio de las tareas, Miguel Carcaño, condenado a 21 años y 3 meses de cárcel por el asesinato de la joven, Instituciones Penitenciarias, a petición policial, trasladó al joven a la prisión Sevilla-I desde la de Herrera de la Mancha (Ciudad Real), donde hasta entonces cumplía condena.


Los huesos hallados en la escombrera tienen más de un siglo

Agencia EFE – Elmundo.es

8 de abril de 2014

Los restos óseos localizados hoy en una escombrera de Camas (Sevilla), dentro de la búsqueda para hallar el cuerpo de la joven asesinada Marta del Castillo, tienen uno o dos siglos de antigüedad y posiblemente fueron trasladados desde otro lugar.

Fuentes de la investigación han informado a Efe de que los huesos pertenecen a varias personas, tres al menos, y consisten especialmente en fragmentos de huesos largos que se encuentran muy fracturados.

Debido a las numerosas fracturas que presentan, los investigadores se inclinan por pensar que posiblemente fueron trasladados a la escombrera de Camas desde otro lugar.

Los investigadores barajan la hipótesis de que los restos pudieran haber sido encontrados en los movimientos de tierra de alguna obra y la persona que los encontró decidió deshacerse de ellos en la escombrera para evitar los inconvenientes de una paralización de los trabajos.

Los huesos son los primeros que se localizan en las distintas búsquedas que ha hecho la policía tras las ocho versiones que ha dado de lo ocurrido el asesino confeso, Miguel Carcaño.

Las búsquedas, con un coste de 616.319 euros, según el juez, han incluido el río Guadalquivir, un vertedero de basuras y la finca Majaloba, en el área metropolitana de Sevilla.

Desde hace tres semanas la policía buscó en la escombrera de Camas, localidad en la que Carcaño vivía con su novia cuando se cometió el asesinato, después de que fuera sometido al denominado «test de la verdad».

Al tratarse de restos humanos, el juez que investigó la muerte de Marta, Francisco de Asís Molina, ha estado hoy presente en las tareas de recuperación.

Pese a la decepción que hoy reinaba entre los investigadores, la Policía mantiene la búsqueda en la escombrera con ayuda de una excavadora.


Carcaño insiste en que Marta está en la finca Majaloba y no en Camas

Chema Rodríguez – Elmundo.es

1 de julio de 2014

Marta del Castillo no está en la escombrera de Camas en la que la busca la Policía desde hace meses. Lo ha asegurado este martes Miguel Carcaño, su asesino, quien ha insistido ante el juez en que el cuerpo de la joven de 17 años desaparecida en enero de 2009 está en algún lugar de la finca la Majaloba, a las afueras de La Rinconada.

Carcaño, que ha declarado como imputado por un delito contra la integridad moral de la familia a resultas, precisamente, de su última versión, se ha mantenido firme en que su última declaración acerca de lo sucedido -en la que acusaba a su hermano, Francisco Javier Delgado, de ser el autor material del crimen- es la verdadera. Aquel día, ha señalado por vídeoconferencia desde la cárcel de Herrera de la Mancha (Cáceres) [Ciudad Real] dijo «la verdad».

A lo que no supo contestar Carcaño es a por qué no apareció el cadáver en las búsquedas que la Policía llevó a cabo en la Majaloba. «No lo sé», ha respondido a las preguntas que les han hecho el fiscal Luis Martín, el juez Francisco de Asís Molina y la abogada de los padres de Marta, Inmaculada Torres. «Aquello es muy grande», ha añadido por toda explicación.

El asesino de Marta, que ha declarado durante aproximadamente media hora y ha permanecido en todo momento muy tranquilo, ha desmentido a los investigadores de la brigada de Policía Judicial al negar que él haya estado alguna vez en la escombrera de Camas donde, desde hace unos días, una excavadora vuelve a buscar los restos de la joven. Asimismo, ha dicho no saber por qué la Policía está buscando en esta zona, junto al viaducto que une Sevilla y la localidad camera y que él usaba frecuentemente para ir a casa de la que era su novia cuando sucedieron los hechos. «Nunca», ha añadido, ha afirmado que el cuerpo de Marta pueda estar en esa escombrera.

«Lo único que quiero es ayudar a la familia», ha asegurado por iniciativa propia al finalizar su declaración, en contra de lo que manifestó él mismo en una carta enviada al juzgado en la que exponía su voluntad de no participar más en ninguna labor de búsqueda.

La declaración de Carcaño se produce después de que la Audiencia de Sevilla archivara la investigación judicial que se abrió a raíz de su última confesión, en la que implicó a su hermano y dijo que entre ambos enterraron el cuerpo de Marta en la Majaloba bajo escombros. Además de desacreditar esta versión, que los magistrados calificaron de irreal, el tribunal ordenó que se dedujese testimonio contra Miguel por el daño que sus «mentiras» habían causado de nuevo a la familia de la víctima.


Un abogado acusa a otro de conocer el paradero del cuerpo de Marta

Antonio Jesús Mora Caballero – Elpais.com

2 de febrero de 2015

El enrevesado caso de Marta del Castillo suma un nuevo episodio. Mientras la policía continúa buscando el cuerpo de la sevillana, desaparecida en 2009, el abogado Íñigo Moreno Lara ha acusado al letrado que defendió a Samuel Benítez, implicado en el caso y que fue absuelto, de conocer el «lugar exacto» donde se encuentra el cadáver. Así lo detalla Moreno Lara en una carta que el padre de Marta, Antonio del Castillo, ha entregado al juez que mantiene abierta una pieza separada sobre la búsqueda del cuerpo. El abogado Manuel Caballero ha negado las acusaciones y anunció que interpondrá una querella, informa Europa Press.

En el escrito, remitido hace casi un año al Colegio de Abogados de Sevilla, Moreno Lara reproduce la conversación mantenida con Caballero, el 18 de octubre de 2012, antes del inicio de un juicio por maltrato. Caballero acudía como abogado de la defensa y Moreno Lara de la acusación particular. «Yendo hacia la sala de vistas, me vino a decir que mientras él supiera dónde estaba Marta, ya podía hacer yo lo que quisiera que lo tenía perdido», según el documento entregado al juez, que se puede consultar en la cuenta de Twitter de Antonio del Castillo. «Utilizó un conocimiento sometido a secreto profesional para intentar amedrentarme», denuncia Moreno Lara. El decano del Colegio de Abogados de Sevilla, José Joaquín Gallardo, ha creído «inverosímil» que algún abogado sepa el paradero del cuerpo.

En respuesta, Caballero ha anunciado que se querellará contra el abogado por intentar hundirle con «mentiras» con las que «busca notoriedad». Asimismo, Caballero ha afirmado que Moreno Lara intentó agredirle en dicho juicio.

Por otro lado, el juez ha archivado la causa abierta contra Miguel Carcaño, el asesino confeso de la joven, por un nuevo delito contra la integridad moral derivado del daño causado a la familia de Marta con su penúltima versión de los hechos. Carcaño culpó de la muerte a su hermano, Francisco Javier Delgado, y dijo que la enterraron en la finca Majaloba de La Rinconada. El juez considera que «no se aprecia que, con su nueva declaración, haya infringido a los familiares directos de la víctima un trato degradante».


El padre de Marta del Castillo ofrece a Carcaño dinero por su paradero

Antonio Jesús Mora Caballero – Elpais.com

26 de mayo de 2015

El padre de Marta del Castillo, la joven desaparecida en Sevilla en enero de 2009, ha ofrecido 18.000 euros al asesino confeso de su hija, Miguel Carcaño, a cambio de que le desvele el «sitio exacto» en el que se encuentran los restos de la chica. «Es cierto que ofrecí dinero a Carcaño, me pondría de rodillas si con eso me dijera dónde está Marta», ha asegurado Antonio Del Castillo en su cuenta personal de Twitter. Condenado a 21 años y tres meses de prisión, Carcaño ha cambiado su declaración a lo largo de estos seis años hasta en siete ocasiones y ha localizado el cuerpo de la chica en diferentes lugares.

El padre de la joven envió a mediados de abril un escrito a Carcaño en el que se comprometía a darle 20 euros semanales mientras permaneciera en prisión y un pago único de 18.000 euros una vez que quedara en libertad para que pueda «empezar a rehacer su vida en cualquier ciudad de España que decida, incluida Sevilla capital», según el documento publicado en esta red social. Asimismo, Del Castillo se comprometía a retirar todos los recursos interpuestos por la familia contra Miguel Carcaño, quien cumple condena en la cárcel de Herrera de la Mancha (Ciudad Real).

A cambio de esta ayuda económica, según dicho documento, Carcaño debe «comunicar el sitio exacto donde se encuentra el cuerpo o restos sin vida» de Marta. El padre le asegura que «no tomará, al encontrarla, ningún tipo de acción contra él que le pudiese perjudicar legalmente». Según fuentes de la familia, el asesino confeso ha rechazado por carta la oferta porque «no le compensaba».

En los últimos meses, la policía ha buscado sin éxito el cuerpo de Marta en numerosas ocasiones en la escombrera de la localidad sevillana de Camas, después de que Carcaño se sometiera en marzo al test de la verdad. Previamente, los agentes rastrearon el río Guadalquivir, el vertedero de Alcalá de Guadaíra y la finca Majaloba en La Rinconada. Las búsquedas infructuosas en los tres últimos lugares han costado a las arcas del Estado 616.319 euros.

La oferta del padre de la joven se conoce un día después de que el juez de Instrucción 4 de Sevilla haya confirmado el archivo de la causa abierta contra Carcaño por un nuevo delito contra la integridad moral derivado del daño causado a la familia de Marta con su penúltima versión de los hechos, cuando dijo que fue su hermano, Francisco Javier Delgado, quien la mató tras golpearla con la culata de una pistola y que, posteriormente, la enterraron en la finca Majaloba, en La Rinconada.


Un infiltrado dice que Carcaño sacó a Marta del Castillo en varias bolsas

ABC.es

7 de septiembre de 2015

Un asesor de la Policía que permaneció infiltrado durante dos años y medio en el entorno y familia del «Cuco», en aquel entonces menor de edad y condenado por encubrir el homicidio de Marta del Castillo, ha desvelado que recibió información sobre que Miguel Carcaño había trasladado el cadáver de la joven en varias bolsas.

Este infiltrado ha señalado este lunes en el programa Espejo Público de Antena 3 que, según esa información, Carcaño -asesino confeso de la joven- había sacado su cadáver en varias bolsas, por lo que se estaría hablando de una disección del cuerpo, desde un domicilio diferente al de León XIII.

Ha apuntado que se trataba de una vivienda cercana al punto donde un testigo vio por última vez la silla de ruedas en la que Carcaño habría trasladado el cuerpo.

«Me llegó una información de que un amigo de Miguel no español pudo colaborar en el crimen de Marta», ha agregado.

Ha indicado que si todos los datos que conoció durante el tiempo que estuvo infiltrado se hubieran judicializado «el caso se entendería de otra manera», ya que tiene más de seiscientas horas de conversaciones grabadas.

Además, ha opinado que si Carcaño supiera realmente donde está el cuerpo de Marta del Castillo «ese as lo hubiera utilizado ya», ya que ha recordado que cuando «Cuco» situó a su hermano en el escenario del crimen, Carcaño respondió imputándole un delito agravado.

«Ni pena ni empatía»

Ha dicho que cuando le preguntaba a la familia del Cuco qué sentía cuando veía a tanta gente buscar en el río y en el vertedero, le respondían que sentían «risa» y ha asegurado que nunca sintieron pena ni empatía.

Asimismo, ha asegurado que la familia del entonces menor le propuso «mover hilos» para que al abuelo y la madre de Marta del Castillo se le propinara «una buena paliza».


El pacto secreto con El Cuco

Nacho Abad – Larazon.es

27 de septiembre de 2015

Hace más de seis años que Eva Casanueva y Antonio del Castillo buscan el cuerpo sin vida de su hija Marta. Fue asesinada el 24 de enero de 2009, el mismo sábado en que desapareció. «No pararé hasta encontrarla y me he jurado que lo lograré», más de una vez me ha comentado Antonio mientras le da unas caladas a un cigarrillo. La verdad judicial establece que Miguel Carcaño «en su casa y en el trascurso de una discusión verbal, cogió un cenicero y con un movimiento rápido y brusco la golpeó en la cabeza. Falleció de inmediato». El Cuco se presentó en el lugar con Marta muerta. Los amigos, tras discutir un rato, «decidieron hacer desaparecer el cadáver y sus efectos personales y, con la ayuda de un tercer desconocido, la ocultaron en un lugar que se desconoce». Los «hechos probados» de la sentencia dejan abiertas dos grandes incógnitas ¿Quién es el tercer desconocido? ¿Dónde está Marta?

La incapacidad de la Justicia y de la Policía para responder a estas preguntas ha provocado que durante todos estos años Antonio y Eva hayan escuchado a videntes, charlatanes, pitonisas y supuestos testigos. Han oído con paciencia, cada comentario, cada supuesta pista, en el deseo, más que en la confianza, de hallar la pista buena que les permita poner fin a su búsqueda. Son seis años en los que se han reunido con gente en secreto e incluso han tratado de llegar a acuerdos con los implicados con el único objetivo de dar cristiana sepultura a su hija. Una de estas reuniones, fruto de la desesperación, la ha desvelado El Cuco esta misma semana: «Con ellos estuve hablando en la Fiscalía de Menores, tanto que dicen que ninguno de nosotros le ha pedido perdón», reprochó a los padres de Marta alterado, para a continuación seguir en la misma línea. «Yo creo que deberían hacer memoria porque en la Fiscalía de Menores nos entrevistamos. Yo no tengo que pedir perdón de una cosa que no he hecho. Eso por supuesto. La entrevista la tuvimos los tres en un despacho con un secretario judicial. ¿De eso no se acuerdan? ¿De eso no comentan nada? Aquí decimos lo que nos conviene y lo que vende. Yo hablé con ellos y si hubiese tenido algo que ocultar no habría tenido la poquita vergüenza de reunirme con ellos».

Quiso así dar lustre a su personalidad ante la opinión pública. Desveló el secreto, quizá, pretendiendo menguar el rechazo social que nota cada día, envolviéndolo en un ejercicio de valentía y generosidad altruista que, según los padres de Marta no es tal. «Hicimos un trato con este chico. El Cuco tenía una orden de alejamiento de Sevilla, pero un buen día, con sus padres en el coche, se la saltaron. Le prometimos que mi mujer y yo no nos presentaríamos como acusación particular contra los padres, que le habían ayudado a quebrantar una medida cautelar, a cambio de una reunión y él aceptó sentarse delante de nosotros. «Siempre buscamos lo mismo, encontrar el cuerpo de Marta. Estábamos dispuestos a darle todo lo que tenemos porque nos devele su paradero».

La cita se produjo en un despacho de la Fiscalía de Menores. Cuatro sillas, una mesa y paredes de cristal para que los cuidadores de El Cuco pudieran vigilar que no ocurría nada dentro de la habitación. «Allí estaba con nosotros el secretario judicial, ya sabes, como mi mujer y yo somos muy violentos, a lo mejor le hacíamos algo», apunta con retranca Antonio.

«Lo primero que hice fue ponerle sobre la mesa la cartera de mi hija», recuerda Eva. «Ella llevaba dentro las fotos de todos sus amigos. Le dije: “Mira donde te tenía mi niña. Si te consideras amigo de ella, es el momento de que digas la verdad. Has estado condenado, has cumplido, por mucho que digas ahora, a ti ya no te va a pasar nada”. Él empezó a justificarse y a decir que quería mucho a Marta. A mí eso, sinceramente, me revolvía las tripas. Le insistí para que confesase la verdad y respondió: “Yo la quería mucho, incluso mi madre ha hablado muy mal de ella, y yo le he dicho que no le faltase al respeto que era muy buena niña. De repente nos anunció: “Mientras yo viva a ustedes no les va a pasar nada”. No entendíamos nada, pero yo le respondí: “Empieza por pararle los pies a tu madre, que ha amenazado con mandarnos a unos sicarios”. Se sorprendió mucho. Se le quedó la cara blanca. Antes de que se acabase la reunión, él me juró que no sabía dónde estaba Marta y que jamás había estado en la casa de León XXIII. Le miré a los ojos. “Se ha acabado la conversación. Yo me levanto de esta silla sabiendo que tu a mi hija la viste muerta”. El Cuco agachó la cabeza y dijo que no. Allí lo dejamos», recuerda Eva. Los padres de Marta salieron de aquella habitación frustrados, con la sensación de que el chaval les había tomado el pelo, pero aún así, «nosotros mantuvimos nuestra promesa. Le dimos nuestra palabra de que no acusaríamos a los padres y no lo hicimos».

En su día se ofreció una recompensa de un millón de euros por cualquier pista que ayudara a encontrar a Marta. Recientemente, Antonio y Eva trasladaron la posibilidad a Miguel Carcaño de darle un sueldo a cambio de poner fin a su calvario: «Por favor, colabora, dinos dónde está la niña». Él lo rechazó porque no estaba interesado. La última propuesta de los padres de Marta es la siguiente: «Nos comprometemos a ayudar a la familia de El Cuco, a no hablar de ellos jamás, siempre que él vaya a la Policía y declare la verdad. Lo acompaño yo si es necesario a dependencias policiales», se ofreció Antonio. «Ya no nos interesa que se haga justicia ni meter a nadie en la cárcel. Nos conformamos con localizar a nuestra niña». Es una petición desesperada que, de momento, sólo ha recibido silencio.

«¿No dijisteis que tiraríais todas las navajas?»

Rosalía, la madre de Javier, «El Cuco», le avisó dos meses después del asesinato de Marta de que no dijese nada inconveniente por teléfono. Él se encontraba encerrado en un centro de menores mientras su madre vivía tranquila en casa. Ésta es la trascripción de la intervención telefónica:

CUCO: ¿Qué pasa?

ROSALÍA: Ya no esperaba que me llamaras.

C: Es que hoy se ha retrasado la llamada un poquito. Por cierto mamá…

R: ¿Qué?

C: Que he pensado una cosa, ¿vosotros no habéis dicho que vais a tirar todas las navajas?

R: Javier yo creo que eso no es un tema para hablarlo por teléfono.

C: No, no, escúchame.

R: No, escúchame, escúchame, es que por si tú no lo sabes el teléfono lo está escuchando ahora mismo todo el mundo.

C: ¿El qué?

R: El teléfono lo está escuchando ahora mismo todo el mundo.

C: ¿Quién?

R: Que lo escucha todo el mundo, que después salen las grabaciones.

C: No te entiendo mamá.

R: El teléfono mío.

C: ¿Si?

R: Pues que está pinchado.

C: Ah

R: ¿Sabes lo que yo te digo, mi rey?

C: ¿Qué pasa?

R: Que todo lo que nosotros hablemos se queda grabado, por la Policía, ¿me has entendido ya?

C: Ah si, ya, yo qué sé, eso es que se avisa antes mamá, es que tú también….

R: Pero es que yo me creía que es que tu lo sabías, mi vida.

C: Que yo lo sabía de qué, vamos a ver.

¿Un inocente está preocupado por si la Policía escucha? ¿qué ocultaban? En otro de los pinchazos telefónicos hablan madre e hijo y, de repente, al escuchar el contenido de la conversación, interviene el padre.

R: Que han dicho que se ha demostrado que Samuel no estuvo en el piso con Miguel, sino que es inocente.

C: Me has dado mas alegría mamá, te lo juro.

R: Que te ha dado alegría, claro que sí, si no estuvisteis ninguno de los dos mi vida.

Ángel, el padre, interrumpe la conversación y grita incrédulo: ¡Y yo soy virgen!


El infiltrado en el «Caso Marta del Castillo» cuenta toda la verdad: «Rosalía pudo colaborar en ocultar el cuerpo»

Ideal.es

29 de octubre de 2015

El infiltrado en el entorno familiar del Cuco ha revelado que la madre de este, Rosalía, pudo haber colaborado para hacer desaparecer el cuerpo de Marta del Castillo. El hombre, que responde al pseudónimo de Óscar, accedió a liberar diferentes informaciones recabadas en las casi 600 horas de grabaciones que el juez instructor del caso aceptó recientemente como pruebas acusatorias. En ellas, entre otros aspectos, se confirma cómo la madre configura una coartada para cubrir a su hijo, del cual teme por la posibilidad de que hubiese violado a la joven.

Fue en el mismo plató de «Espejo Público» donde el hombre, evitando el contacto frontal con la cámara, confesó que en esta trama, «la primera etapa es hacer desaparecer el cuerpo», algo en lo que la madre del joven acusado «pudo ayudar». Además, apunta hacia una segunda etapa que pretendía «trasladar el cuerpo a otro sitio», para lo cual, Rosalía pudo facilitar su vehículo.

En las grabaciones emitidas en exclusiva por el espacio de Antena 3 se revela cómo la madre intenta configurar una coartada que eximiera de responsabilidades a su propio hijo. Según sus declaraciones, su principal temor era que el padre del Cuco «hablara más de la cuenta», y que su hijo hubiese violado a la joven sevillana, desaparecida en enero de 2009.

Durante su intervención, el infiltrado reconoció haber entrado en contacto con el entorno familiar del Cuco a través del padrastro de este. Una situación que le permitió ganarse la confianza y recabar información que puede ser trascendental para el cierre definitivo del caso. «Rosalía me dijo que el niño podía saber dónde está el cuerpo. Cuando lo encuentren, yo hablo». Por su parte, sobre el joven, Óscar reconoció que «no contó la verdad porque quería proteger a su madre».


La Policía desenmascara al infiltrado del caso Marta: «Es un delincuente»

Chema Rodríguez – Elmundo.es

8 de enero de 2016

El supuesto infiltrado que prometió dar un giro al caso Marta del Castillo con sus grabaciones a la familia del Cuco no es más que «un delincuente». Así lo ha definido este viernes uno de los inspectores del Cuerpo Nacional de Policía que se encargaron de la investigación por la desaparición y muerte de la joven de 17 años, que ha asegurado que en ningún momento Pablo Bonilla -el nombre real del autodenominado infiltrado- estuvo a las órdenes del Grupo de Menores. Sólo, ha dicho, se acercó «como tantos otros» con informaciones que, en la inmensa mayoría de los casos, no eran más que «paparruchadas».

Lo ha dicho el Policía en el juicio que se ha celebrado en el Juzgado de lo Penal 10 de Sevilla contra los padres del entonces menor -condenado como cómplice del crimen- y contra el propio Bonilla por traspasar junto al Cuco el límite de 50 kilómetros más allá del cual y por orden judicial no podía acercarse este último a la familia de Marta. Esto sucedió el 14 de noviembre de 2010 en la autovía A-4, a sólo 25 kilómetros de Sevilla y por estos hechos la Fiscalía pide 6.480 euros de multa a los padres del Cuco.

Bonilla entregó hace unos meses a la Fiscalía y al juzgado varias cintas con grabaciones a los padres de Francisco Javier García, alias el Cuco, y a su entorno más cercano asegurando que contenían indicios que podían dar un nuevo giro al caso de Marta. Dijo entonces, y sigue manteniendo hoy, que durante años estuvo junto a la familia del Cuco por indicación de la Policía para recabar pruebas.

Pero tanto la entonces jefa del Grupo de Menores, y de la investigación del crimen, como su subalterno han desmentido que este hombre trabajase para ellos, que tuviese -como ha declarado en el juicio- hilo directo con ellos y mucho menos que actuase según sus instrucciones. «Estamos tratando con un delincuente», ha declarado el inspector del Grume.

Nada que ver con el testimonio del supuesto infiltrado, que se sienta en el banquillo por ser el conductor del coche en el que viajaba el Cuco y su familia cuando incumplieron la orden de alejamiento. Según Bonilla, fue reclutado por la Policía, «dado de alta por el Ministerio del Interior» como confidente y durante años actuó siempre a las órdenes de los investigadores. Eso sí, sin remuneración porque, ha añadido, «no me mueve el dinero».

Aquel domingo de noviembre, ha explicado, él conducía el coche tras haber avisado a la Policía de la intención de la madre del Cuco, Rosalía García, de dar una «sorpresa» a su hijo y llevarle a Sevilla. Por eso, ha dicho, se montó el control en la autopista de Cádiz donde fueron detenidos.

«Una trampa»

Por su parte, la madre del Cuco ha aprovechado la versión del supuesto infiltrado y ha dicho que fueron víctimas de una «trampa» montada por la Policía, al tiempo que ha negado en todo momento que tuviesen intención de traspasar la ‘frontera’ de los 50 kilómetros.

Simplemente, ha alegado, Bonilla les propuso ir al cumpleaños de un familiar que residía en Las Cabezas de San Juan y, cuando se dieron cuenta, se habían pasado la salida a este municipio «y ya no podíamos dar la vuelta».

El juicio estaba previsto que se celebrara el 11 de diciembre pasado, pero fue aplazado a causa de un error en la citación de dos policías testigos del caso. Previamente, el juicio se intentó celebrar el pasado 25 de marzo, pero se aplazó porque a la defensa no se les dio ocasión de presentar su escrito ante la acusación de que los padres incumplieron el alejamiento de su hijo respecto a la familia de la víctima.


El juez tampoco se cree al «infiltrado» del caso Marta que grabó al Cuco

Chema Rodríguez – Elmundo.es

12 de enero de 2016

El supuesto infiltrado de la Policía en el caso Marta del Castillo no lo era. Pablo B.R. no era más que uno de los muchos que ofrecieron información, de escasa relevancia, a los investigadores. Pero ni recibía instrucciones de ellos ni actuaba bajo su protección.

Ésa es la conclusión a la que ha llegado el juez de lo Penal 10 de Sevilla, David Candilejo, que ha condenado al auto denominado infiltrado a la misma pena que a los padres de Francisco Javier García, alias el Cuco, por quebrantar en noviembre de 2010 la medida cautelar que le había sido impuesta al cómplice del crimen y que le impedía acercarse a menos de 50 kilómetros de Sevilla.

Deberá pagar una multa de seis euros diarios durante 14 meses como cooperador del delito de quebrantamiento por el que ya fue condenado el Cuco. En total, una multa de 2.520 euros que deberá abonar al igual que los progenitores del entonces menor de edad, Ángel Romero y Rosalía García, a los que el magistrado considera responsables en la misma medida del delito.

El juez rechaza de plano la justificación que dio el supuesto infiltrado de que actuó siguiendo órdenes de la Policía Nacional. En la vista oral, Pablo B.R. llegó a afirmar que los investigadores le pidieron que condujese él mismo el coche y que durante el trayecto dos vehículos camuflados del Grupo de Menores les siguieron los pasos hasta que fueron detenidos en un control específicamente colocado para ellos.

En la línea de lo que los policías declararon en el juicio, el magistrado de lo Penal 10 no se cree ni una palabra de la versión de este hombre, que entregó a la Fiscalía y al juzgado más de 600 horas de grabaciones a la familia del Cuco que, según sostiene él y los padres de Marta, contienen indicios que incriminan al hermano de Miguel Carcaño y podrían dar un giro al caso siete años después de la desaparición de la joven.

La condena del supuesto infiltrado supone, en la práctica, un varapalo a las tesis de la familia Del Castillo, que viene pidiendo en los últimos meses que se reabra la investigación teniendo en cuenta las grabaciones que Pablo B.R. hizo durante dos años.

Cinco años de instrucción

El titular del Juzgado de lo Penal 10 tampoco se cree la versión de los padres del Cuco de que el 14 de noviembre de 2010, cuando fueron detenidos en la autopista de Cádiz a Sevilla se dirigían al cumpleaños de un familiar de Pablo B.R. en Las Cabezas de San Juan.

Más bien, el magistrado considera que la realidad es que habían decidido llevar al Cuco a Sevilla para llevar a cabo algún tipo de celebración, lo que supone que planearon el viaje a sabiendas de que iba en contra de los mandamientos judiciales.

Por eso les condena a una multa, añade, proporcional a la situación económica «acreditada» de los padres del Cuco, además de aplicarles la circunstancia atenuante de dilaciones indebidas.

Y es que desde que se cometió el delito hasta que ha sido juzgado han pasado más de cinco años de procedimiento.


Una nueva brigada policial de Madrid asume el caso de Marta del Castillo

ABC.es

22 de enero de 2016

La Brigada de Análisis y Revisión de Casos, con sede en Madrid, ha asumido la investigación de lo ocurrido con Marta del Castillo, la joven de 17 años que desapareció en enero de 2009 y cuyos restos no ha sido aún localizados tras buscarlos por distintas zonas del entorno de Sevilla.

Fuentes policiales han explicado a Efe que esta nueva brigada policial se hará cargo de casos que están «anquilosados» o «un poco parados» y cuya investigación no avanza.

Las mismas fuentes han añadido que se considera necesario que este caso se analice desde otra perspectiva con la esperanza de que quizás logren alguna pista que permita localizar el cadáver de la joven, por cuya muerte Miguel Carcaño, asesino confeso, cumple en Herrera de la Mancha (Ciudad Real) 21 años y tres meses de prisión.

Los restos de Marta del Castillo han sido buscados en el río Guadalquivir, el primer lugar en el que los detenidos dijeron que habían arrojado el cadáver, en un vertedero de basura porque luego afirmaron que la depositaron en un contenedor, en una finca cercana a Sevilla y en una escombrera del área metropolitana sevillana.

Antonio del Castillo, el padre de la menor, ha recogido más de 700.000 firmas para solicitar un nuevo juicio porque asegura que existen nuevos indicios de lo sucedido con la menor.

El padre destaca en su petición que de las cinco personas implicadas en el suceso solo fue condenada una, Miguel Carcaño, a 21 años y tres meses de prisión.

Además, el entonces menor conocido como el Cuco fue condenado a dos años y once meses de internamiento en un centro de menores por encubrimiento, y el resto fueron absueltos y están «impunes», lamenta el padre.

«En las últimas semanas han surgido nuevos indicios y grabaciones que indican que el caso se juzgó y se cerró en falso. La documentación ya están en manos de la Fiscalía y son ellos lo que tienen que decidir», subraya Antonio del Castillo, que ha reconocido haber ofrecido 18.000 euros al condenado para que le diga el paradero de su hija.

En su solicitud, Antonio del Castillo destaca que «hasta el Ministro del Interior ha llegado a afirmar que la búsqueda de los restos de mi hija “es una espina” desde el punto de vista “humano” para los investigadores y que este sigue siendo “un caso abierto” pese a haber sido ya juzgado».

Los padres del Cuco

La última información relacionada con este caso ocurrió el 8 de enero, cuando se celebró un juicio por el que fueron condenados los padres del Cuco y un supuesto confidente policial a una multa de 2.520 euros cada uno de ellos por quebrantar la orden de alejamiento de la familia de la menor asesinada.

En la sentencia, el juez consideró culpables a Rosalía García Marín y Ángel Romero Cid, padres del Cuco, y a Pablo Bonilla, el supuesto confidente al que la Policía calificó de «delincuente» en el juicio, en el que también dijo que solo les ofrecía «paparruchadas».

El padre de la menor asesinada, por su parte, entregó en octubre pasado 600 horas de grabaciones que habría recogido el supuesto confidente del entorno del Cuco descalificado por la Policía.


Los padres de Marta denuncian a la familia del Cuco por falso testimonio

Jorge Muñoz – Diariodesevilla.es

16 de marzo de 2016

Los padres de Marta del Castillo han denunciado a Francisco Javier García Marín, el Cuco, y a sus padres, Rosalía García y Ángel Romero, por un delito de falso testimonio en relación con las manifestaciones que hicieron en 2012 en el juicio celebrado por el asesinato de la joven en la Audiencia de Sevilla, según confirmaron a este periódico fuentes judiciales.

La denuncia ha correspondido al juzgado de Instrucción número 2 de Sevilla, cuyo titular, Carlos Mahón, ha abierto unas diligencias previas y ha citado a los padres de Marta el 14 de junio para que ratifiquen la denuncia.

La abogada Inmaculada Torres, que representa a los padres de la joven asesinada, sostiene en la denuncia que aunque el tribunal ordenó en aquella sentencia -en la que el único condenado fue Miguel Carcaño- que se dedujera testimonio contra el Cuco, hasta la fecha no se ha llevado a cabo dicha investigación. La Audiencia ordenó que se investigara si Javier García Marín había incurrido en un delito contra la Administración de Justicia, por falso testimonio, en relación con su declaración en la vista oral.

La sentencia recogía que durante el juicio el Cuco «no sólo negó haber estado en el domicilio de León XIII» -donde se cometió el crimen- en la tarde noche del 24 de enero de 2009, sino que «también fue mendaz en decir que estuvo esa tarde noche con amigos en franjas horarias que éstos han negado», de ahí que los magistrados dedujeran testimonio para que se investigara ese posible delito de falso testimonio.

Pero la denuncia de la familia de Marta también se dirige contra los padres del que fuera menor cuando ocurrieron los hechos. La denuncia recoge que los Rosalía García y Ángel Romero habrían reconocido en un programa de televisión que habían «mentido» en el juicio para «darle una coartada» a su hijo, hechos que podrían acreditarse ahora con las grabaciones que a su vez realizó el supuesto infiltrado en el entorno de los padres del Cuco, Pablo Bonilla Rioja.

Los padres del Cuco dijeron que a la una y media de la madrugada del 25 de enero al llegar a su casa comprobaron que el entonces menor se hallaba allí, aunque según algunos testigos en realidad a esa hora se hallaban en el bar La Portada. Por eso, la denuncia solicita al instructor que tome declaración como testigos a un camarero de este negocio y al propio infiltrado, que recientemente fue condenado a pagar 2.520 euros junto a los padres por quebrantar al orden de alejamiento que tenía el Cuco.


Los padres de Marta ratifican la denuncia contra la familia del Cuco por falso testimonio

Jorge Muñoz – Diariodesevilla.es

14 de junio de 2016

Los padres de Marta del Castillo han ratificado este martes en los juzgados de Sevilla la denuncia que han presentado contra Francisco Javier García Marín, el Cuco, y a sus padres, Rosalía García y Ángel Romero, por un delito de falso testimonio en relación con las manifestaciones que hicieron en 2012 en el juicio celebrado por el asesinato de la joven en la Audiencia de Sevilla.

A la salida de los juzgados, el padre de Marta ha explicado que el juez de Instrucción número 2, Carlos Mahón, le ha preguntado desde cuando conocía al supuesto infiltrado, Pablo R. B., y quien le dijo que estaba en el entorno de la familia del Cuco. «No tengo nada que ocultar, le he dicho desde cuándo, cómo conocí las grabaciones y todo lo que sé», ha dicho Antonio del Castillo.

El padre de Marta ha añadido que, en su opinión, respecto a la noche del crimen, «los padres del Cuco no llegaron a la hora que dijeron, no vieron a ese niño en la cama como dijeron, no le dio el besito de buenas noches como dijeron, y hay una serie de irregularidades», y ha recordado que mentir en un juicio por asesinato «es algo muy grave», aunque ha lamentado que «a causa de esas declaraciones la investigación que podría haber sido más ágil y a lo mejor si tenía que haber ido por otros derroteros hubiéramos llegado a un punto de mayor esclarecimiento del caso, y lo que ha hecho es entorpecer un juicio totalmente». El padre ha recordado que el Cuco era mayor de edad cuando declaró en el juicio y «sabía a lo que se exponía», ha aseverado. «Creo que éste es un delito que se comete mucho en este país y se penaliza muy poco, precisamente porque no hay prueba. Aquí afortunadamente tenemos las grabaciones, si no es la palabra de uno contra la del otro».

El padre también se ha referido al hecho conocido después de que la madre del Cuco tuviera otros dos coches más, algo que «no dijo en ningún momento, fue el infiltrado el que se lo comentó a la Policía y a partir de ahí creo que se miraron los coches, pero creo que uno ya estaba incluso destruido». El padre ha insistido en que si la madre del Cuco hubiera dicho la verdad «no hubiera entorpecido la investigación policial».

En cuanto a si hay que indagar la situación económica de los padres, Antonio del Castillo ha dicho que «estas personas le deben al Estado 400.000 euros por la búsqueda, una vez mi interesé por ello y no obtuve respuesta. Sé que tiene vehículo, que se ha sacado el carné, que resulta hoy en día un poco caro, y que alguno está trabajando en negro, pero me parece que en este país por el dinero del Estado desgraciadamente nadie se interesa y hay gente que trabaja para el Estado y es su deber».

También ha opinado que los padres tuvieron una participación mayor en los hechos. «Escuchando las grabaciones, creo que sí que han tenido una participación mayor de la que dicen, pero estamos aquí por las grabaciones, porque lo único que hemos podido demostrar es que han mentido en el juicio. El encubrimiento desgraciadamente habría prescrito. Si escuchamos bien las grabaciones concluimos que hicieron algo más, pero ya habría prescrito y no podemos demostrarlo», concluyó.

En la denuncia, que ha sido ratificada este martes por los padres de Marta, la abogada Inmaculada Torres sostiene que aunque el tribunal ordenó en aquella sentencia -en la que el único condenado fue Miguel Carcaño- que se dedujera testimonio contra el Cuco, hasta la fecha no se ha llevado a cabo dicha investigación. La Audiencia ordenó que se investigara si Javier García Marín había incurrido en un delito contra la Administración de Justicia, por falso testimonio, en relación con su declaración en la vista oral. La sentencia recogía que durante el juicio el Cuco «no sólo negó haber estado en el domicilio de León XIII» -donde se cometió el crimen- en la tarde noche del 24 de enero de 2009, sino que «también fue mendaz en decir que estuvo esa tarde noche con amigos en franjas horarias que éstos han negado», de ahí que los magistrados dedujeran testimonio para que se investigara ese posible delito de falso testimonio.

Pero la denuncia de la familia de Marta también se dirige contra los padres del que fuera menor cuando ocurrieron los hechos. La denuncia recoge que los Rosalía García y Ángel Romero habrían reconocido en un programa de televisión que habían «mentido» en el juicio para «darle una coartada» a su hijo, hechos que podrían acreditarse ahora con las grabaciones que a su vez realizó el supuesto infiltrado en el entorno de los padres del Cuco, Pablo B. R. Los padres del Cuco dijeron que a la una y media de la madrugada del 25 de enero al llegar a su casa comprobaron que el entonces menor se hallaba allí, aunque según algunos testigos en realidad a esa hora se hallaban en el bar La Portada. Por eso, la denuncia solicitaba al instructor que tome declaración como testigos a un camarero de este negocio y al propio infiltrado, que hace unos meses fue condenado a pagar 2.520 euros junto a los padres por quebrantar al orden de alejamiento que tenía el Cuco.


Dos testigos declaran que los padres del Cuco mintieron en el juicio

Chema Rodríguez – Elmundo.es

16 de enero de 2017

Los padres del Cuco mintieron. Mintieron a la Policía, mintieron al juez instructor y mintieron a los magistrados que juzgaron a su hijo y al resto de acusados por el crimen de Marta del Castillo. Eso es lo que han venido a decir este lunes dos testigos que han declarado en el Juzgado de Instrucción 2 de Sevilla que Rosalía García y Ángel Romero no estaban la noche que desapareció Marta en su casa, como han venido manteniendo todo este tiempo, sino en un bar.

Las declaraciones se producen a resultas de la denuncia interpuesta por los padres de Marta, que aportaron al juez 600 horas de grabaciones que habría realizado un supuesto infiltrado en el entorno de la familia del Cuco que apuntarían a un presunto delito de falso testimonio.

Precisamente, uno de los testigos que han declararon es el supuesto infiltrado que realizó esas grabaciones y que ha ratificado ante el juez Carlos Mahón que tanto Rosalía García como Ángel Romero le contaron cómo la noche del 24 de enero de 2009 la pasaron casi en su totalidad en el bar La Portada y no, como habían dicho en el juicio, en su casa. El otro testigo es un camarero de ese establecimiento, que ha manifestado «con seguridad» que los padres del Cuco estuvieron aquel día en el bar en el que trabajaba.

De acuerdo con estos dos testigos, entre la medianoche y las cinco de la mañana de la noche de la desaparición de la joven los padres del Cuco permanecieron en el bar, lo que desmontaría no sólo el testimonio del matrimonio sino incluso la coartada del entonces menor de edad, que fue condenado sólo por encubrir el crimen cuyo único autor declarado fue Miguel Carcaño.

El padre de Marta, Antonio del Castillo, sostiene que las grabaciones y estos testigos confirman que los progenitores del Cuco «no llegaron a la hora que dijeron, no vieron ese niño en la cama como dijeron y no le dieron un besito de buenas noches como dijeron».

El supuesto infiltrado al que la Policía no reconoce

El supuesto infiltrado, que prometió con sus grabaciones un giro radical al caso Marta, es, según la Policía Nacional, «un delincuente». Así lo definió en enero de 2016 uno de los inspectores del Cuerpo Nacional de Policía que se encargaron de la investigación por la desaparición y muerte de la joven de 17 años, que aseguró que en ningún momento Pablo Bonilla -el nombre real del autodenominado infiltrado- estuvo a las órdenes del Grupo de Menores. Sólo, ha dicho, se acercó «como tantos otros» con informaciones que, en la inmensa mayoría de los casos, no eran más que «paparruchadas».

Lo dijo el policía en el juicio celebrado en el Juzgado de lo Penal 10 de Sevilla contra los padres del entonces menor y contra el propio Bonilla por traspasar junto al Cuco el límite de 50 kilómetros más allá del cual y por orden judicial no podía acercarse este último a la familia de Marta.


El Cuco y sus padres rechazan las grabaciones del caso por falso testimonio

Elpais.com

17 de enero de 2017

Francisco Javier García, conocido como El Cuco, y sus padres, Rosalía García y Ángel Romero, se han acogido este martes a su derecho a no declarar ante el juez que les investiga por falso testimonio en el juicio por la muerte de Marta del Castillo, la joven sevillana desaparecida en 2009. Los acusados han asegurado que las grabaciones entregadas al juzgado por un infiltrado, quien supuestamente mantuvo con ellos cientos de horas de conversación, «son nulas e ilegales» y que, además, no se reconocen en ellas, tal y como han señalado sus abogados Carlos Sierra y Rafael Ramírez.

En una comparecencia de apenas cinco minutos, los acusados han sostenido que no son los autores de las afirmaciones que recogen esos audios y que nunca han pronunciado tales palabras. Los letrados han recordado que la denuncia presentada el pasado junio por los padres de Marta se basa prácticamente en estas grabaciones, en las que, según fuentes próximas al caso, la madre de El Cuco asegura que nunca se encontrará el cuerpo de la chica. Los abogados también han cuestionado la credibilidad de las grabaciones cuando en la causa por el crimen de la menor no se la concedió el juez instructor. Asimismo, han recordado que el supuesto infiltrado tampoco tiene credibilidad para la policía, ya que un agente llegó a calificarlo de «delincuente» y a decir que sus informaciones eran «paparruchas» durante un anterior juicio.

El supuesto infiltrado prestó declaración este lunes, al igual que el dueño del bar que supuestamente visitaron los padres de El Cuco la noche del 24 de enero de 2009, cuando desapareció la chica y por cuyo asesinato fue condenado Miguel Carcaño. Los testigos habrían manifestado que entre la medianoche y las cinco de la madrugada de ese día, Rosalía García y Ángel Romero estuvieron en el bar La Portada y no en el domicilio familiar, tal y como declararon en el juicio por el asesinato de Marta. En este, la madre aseguró que su hijo estaba en la cama a la una y media de la noche. En cuanto al testimonio del camarero, los letrados han ironizado al opinar que «tiene muchísima memoria» al recordar que estuvieron en su negocio. También han señalado que el propio camarero ha admitido que los padres del joven estuvieron «saliendo y entrando» en el bar a lo largo de aquella noche, «hasta la hora de cierre».

En su denuncia, los padres de Marta del Castillo mantienen que los padres de El Cuco mintieron en el juicio sobre el asesinato de Marta ya que «no llegaron a la hora que dijeron (al domicilio familiar), no vieron a ese niño en la cama como dijeron y no le dieron el besito de buenas noches como dijeron». El abuelo de la chica, José Antonio Casanueva, ha mostrado este martes su esperanza en que este nuevo proceso sirva para hacer justicia y dar con el cuerpo de Marta, informa Efe.

El Cuco fue sentenciado a dos años y once meses de reclusión en un centro de menores por un delito de encubrimiento tras ser absuelto de los delitos de violación y asesinato, mientras que Carcaño fue condenado a 21 años de cárcel por asesinato.


El juez autoriza otra búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo en el Guadalquivir

Antonio J. Mora – Elpais.com

7 de febrero de 2017

La policía retomará la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo, la joven sevillana asesinada en enero de 2009, en el río Guadalquivir. El juez de instrucción 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, ha ordenado a los agentes la inspección de un tramo del río en el que, según un informe remitido al juzgado por el padre de la menor, Antonio del Castillo, podría haber restos óseos humanos. Dicho documento recoge la investigación realizada en la zona con un georradar por un geofísico y un criminólogo. Otro informe de la policía también ve factible el nuevo rastreo.

La nueva búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo se centrará en los próximos días en una margen del río Guadalquivir que no ha sido rastreado hasta la fecha, pese a las diferentes inspecciones realizadas en su cauce a lo largo de estos ocho años. La orden judicial de retomar los trabajos se sustenta en una investigación realizada en este nuevo tramo por dos expertos (el geofísico Luis Avial y el criminólogo Ignacio Abad) y que identifica hasta 16 puntos «exógenos al propio río que son susceptibles de poder ser el cuerpo» de la joven. «Se trata de una conjetura más de tantas que podríamos hacer y no rechazar al desconocer la suerte y destino del cuerpo», señala el magistrado.

El informe, remitido al juzgado por el padre de la joven, Antonio del Castillo, coincide a su vez con la primera versión de los hechos del asesino confeso, Miguel Carcaño, ya que señala que la zona en la que supuestamente fue arrojado el cadáver de la chica en enero de 2009 está a una distancia de unos 10 minutos de la vivienda en la que se cometió el crimen. Esta reconstrucción de los hechos se apoya en las declaraciones de varios testigos que, a lo largo del juicio, aseguraron que vieron cómo el chico sacaba esa noche una silla de ruedas y transportaba un bulto rígido. Carcaño fue condenado a 20 años de prisión.

El magistrado ha autorizado la nueva búsqueda después de que un informe policial considere «factible» el rastreo en esta nueva ubicación y tras conocer un análisis del Instituto de Medicina Legal de Sevilla sobre el estado en el que podría estar el cuerpo de la joven. «Es evidente que no podemos descartar, como hipótesis de trabajo, que algunos puntos sensibles recogidos en el informe aportado puedan, potencialmente, corresponderse con restos óseos humanos», señala el juez, quien resalta que se vienen realizado «cuantas diligencias fueran necesarias para agotar la investigación de todas las hipótesis, por remotas que sean, capaces de arrojar luz acerca del paradero» del cadáver.

Durante estos ocho años, el cuerpo de la joven ha sido buscado sin éxito en diferentes puntos de la provincia tras las diferentes versiones sobre los hechos ofrecidas por Carcaño, quien incluso hace dos años se sometió a la prueba neurológica conocida como test de la verdad. «Como tantas veces hemos dicho, desde el principio de esta causa, los funcionarios policiales implicados han ido agotando la investigación de todas y cada una de las hipótesis -hasta de las conjeturas- planteadas en sede policial o por orden judicial», recuerda el magistrado.

En su resolución, el magistrado establece que la búsqueda se retome «con los medios que el Cuerpo Nacional de Policía considere necesarios». Según fuentes policiales, los trabajos los desarrollarán los buzos del Grupo Especial de Operaciones de la policía. «Estamos esperanzados, a ver si conseguimos que sea la última búsqueda y que dé resultados», ha asegurado el padre de Marta tras la decisión judicial.

Vertederos, zanjas y escombreras

Un centenar de búsquedas. La policía ha buscado el cuerpo de Marta del Castillo en más de 100 ubicaciones diferentes. El río Guadalquivir, uno de los primeros lugares indicados por el asesino confeso, Miguel Carcaño, ocupó las investigaciones iniciales.

Basureros y fincas. En estos ocho años también se ha intentado localizar el cuerpo de la joven en el vertedero municipal de Sevilla, en una escombrera y otros puntos de la localidad sevillana de Camas y en una finca de La Rinconada. Hasta abril de 2013, la búsqueda del cuerpo de la menor costó a las arcas públicas 616.319 euros.


«Caso Marta del Castillo»: una enfermera, clave en la nueva búsqueda

Nacho Abad – Larazon.es

12 de febrero de 2017

Ocho años después de que Miguel Carcaño la asesinara, Marta del Castillo sigue desaparecida. Esta próxima semana la Policía buscará su cuerpo en la dársena del río Guadalquivir, justo enfrente del Centro Especializado de Alto Rendimiento y Piragüismo la Cartuja, para lo que tendrán que cortar el tráfico fluvial en ese punto. Este es el sexto rastreo oficial que, una vez más y a pesar de los fracasos, encabeza la misma inspectora jefe, ex responsable del Grupo de Menores. Las cinco anteriores, promovidas por la misma inspectora, se desarrollaron en el río Guadalquivir, en Camas, en el vertedero de Santa Marta, en la finca de la Majaloba y en una zona conocida bajo el nombre de Caño Ronco. A pesar de los enormes esfuerzos de capital humano y el tiempo invertido, todas sin excepción concluyeron tristemente en rotundas decepciones.

Se trata de una espina clavada en el orgullo de esta agente que no ha logrado resolver un misterio que a diario atormenta a Eva Casanueva y Antonio del Castillo, los padres de la joven. Quizá su férrea determinación impulsó al equipo a realizar algunos rastreos «extraoficiales». Por ejemplo, se hizo caso de una vidente procedente de Galicia que llegó con una sábana blanca colgada del brazo. «Para tapar el cuerpo cuando la encontremos», se justificó. En aquella ocasión, se cavó un profundo agujero en el lugar que la mujer indicó, pero no hubo suerte. También de forma oficiosa se peinó una zona del río Guadalquivir, cerca de la Isla Menor, al sur de la capital hispalense, por indicación de una parlanchina pitonisa a la que se subió en un barco para que les señalase el lugar exacto. Sin éxito.

En esta ocasión la búsqueda no la impulsan visiones, ni bolas de cristal, sino que es fruto de un estudio elaborado por un geofísico y un criminólogo y al que el juez instructor ha otorgado el suficiente crédito como para ordenar esta nueva exploración.

El documento defiende que ese lugar del río es el más cercano a la casa donde se cometió el crimen y que se tardan apenas diez minutos en llegar empujando una silla de ruedas. Se establece un sencillo recorrido que cruza a través del Hospital Universitario Virgen Macarena. Existen indicios objetivos en el sumario del «caso Marta del Castillo» que sustentan la hipótesis que esboza el informe, como el testimonio del camarero que afirmó haber visto la noche del crimen a dos jóvenes empujando una silla de ruedas en una dirección compatible con la ruta que establece el documento presentado al juez.

Además, tras hacerse públicos los detalles del informe, un nuevo testigo se ha puesto en contacto con los investigadores. No se trata de ningún vidente, sino de una enfermera del propio hospital y su declaración viene a subrayar la lógica de buscar en la dársena del río Guadalquivir: «Aquella noche, en la que desapareció Marta, asistí a un concierto de música cofrade en la basílica de la Macarena que queda cerquita del hospital», apunta su testimonio al que ha tenido acceso La Razón. «Iba con dos personas más y al salir buscamos un bar para tomar algo. A la altura del Instituto Anatómico Forense vimos a tres individuos de negro, con las capuchas puestas empujando una silla de ruedas. Un de ellos era muy pequeñito. Me fijé que en la silla había algún bulto. Me dieron mala espina y pensé que quizá la habían robado. Íbamos detrás de ellos y de repente se les acercó una pareja y al más pequeño le dieron algo».

Antonio y Eva viven estos días con emoción contenida: «El informe no afirma que Marta esté en ese lugar de la dársena. Plantea una hipótesis lógica, pero sólo sus asesinos saben dónde escondieron a mi niña. Ojalá la encontremos, pero si no es así, la seguiré buscando siempre», apunta Antonio del Castillo.


Alta tecnología para la séptima búsqueda de Marta del Castillo

Silvia Tubio – Sevilla.ABC.es

19 de febrero de 2017

Poco después de las 18:30 de ayer, los efectivos de la Armada concluían la recogida de datos en el tramo del río Guadalquivir donde estuvieron trabajando durante toda la jornada en busca de indicios de Marta del Castillo. Mediante un sonar multihaz y otro de barrido lateral de alta frecuencia, los militares realizaron un dibujo preciso de la superficie del fondo del río Guadalquivir.

Los militares han recurrido a la alta tecnología que utilizan, por ejemplo, en la búsqueda de patrimonio subacuático o en campañas hidrográficas para conocer el estado de los ríos navegables. La geología al servicio de un nuevo rastreo, el séptimo, que se realiza para dar con los restos de la joven sevillana, asesinada hace ochos años.

Pasadas las nueve y media de la mañana llegó el bote hidrográfico, perteneciente al buque «Malaspina». Esta embarcación, de color rojo, realizó una batimetría del río -una medición del lecho- para elaborar un mapa fisiográfico.

Desde el paseo Juan Carlos I decenas de personas seguían las labores de una embarcación que realizó continuas pasadas, trazando las calles del mapa, por el tramo de río donde se centran las pesquisas, que va desde el puente de la Barqueta al del Alamillo, en la zona más próxima a la avenida Jiménez Becerril.

El precedente de la niña Mariluz

ABC se puso en contacto con el doctor de la Universidad de Huelva Claudio Lozano, que trabajó con un sonar propiedad de la institución académica en la búsqueda y localización del cuerpo de la niña Mariluz en la ría onubense en 2008, para conocer más al detalle en qué ha consistido el trabajo realizado por los militares.

«Han utilizado la tecnología más apropiada para la zona que es, un río, de poca profundidad y que no soporta un movimiento importante y constante de mareas. La sonda multihaz realiza un dibujo de la superficie de muy alta resolución. Es capaz de detectar cualquier anomalía como basura, piedras o restos óseos con gran precisión. Pero siempre si están en superficie».

Al mediodía finalizaba su tarea el bote hidrográfico y por la tarde le relevaba la lancha «Escandallo», encargada de realizar un segundo registro fisiográfico con sonar de barrido lateral de alta frecuencia.

«Ese segundo equipo se encarga de elaborar un perfil del fondo. El sonar de alta frecuencia puede penetrar algo, no mucho, unos cuantos centímetros en el lecho, pero puede ser suficiente para detectar una anomalía que está enterrada debajo del limo (sedimentos)», señala el doctor Lozano, quien señala que en caso de que el cuerpo hubiera sido envuelto, por ejemplo en una manta, lastrado y tirado desde poca altura, como es la suposición con la que se trabaja, esta tecnología sería capaz de encontrar indicios sólidos como las ropas que vestía Marta. «Si la hipótesis es acertada, se puede encontrar algo».

La lancha «Escandallo» tiene experiencia en rastreos complejos en el fondo marino. Esta embarcación ha participado en campañas para localizar pecios en la costa española. Además, conoce bien el Guadalquivir porque el año pasado culminó los trabajos para actualizar la cartografía náutica del río.

Hoy está previsto que los militares asignados a esta misión realicen el trabajo de gabinete con los datos recopilados. El informe con las conclusiones se entregará a la Policía Nacional y mañana, si no hay contratiempos, buzos del Grupo Especial de Operaciones (GEO), procedentes de Guadalajara, se sumergirán en el río y trabajarán en los puntos calientes señalados por los militares.

Y un helicóptero

Al operativo desplegado no ha faltado ni la Guardia Civil. Un helicóptero del Instituto Armado realizó dos pasadas, una de ellas a baja altura, por el tramo del río para sorpresa de los curiosos y los numerosos medios que hacían guardia en la orilla del río.

El padre y el abuelo de Marta del Castillo se acercaron al río a primera hora de la mañana, donde permanecieron una hora, recibiendo el apoyo de algunos de los vecinos que se habían asomado a la orilla fluvial. Son conscientes de que las posibilidades de encontrar los restos de Marta, tras ocho años, son reducidas; si bien se aferran a «un cincuenta por ciento» de probabilidades, dijo Antonio del Castillo, quien sabe que puede ser la última oportunidad.

Sobre el lugar donde se ha vuelto a buscar, el padre de la joven asesinada insiste en que es el punto que «está más cerca de la casa donde se cometió el crimen -en León XIII- y creemos que es el sitio a donde han podido arrojar el cuerpo».

Hace ocho años, cuando desapareció Marta del Castillo, el equipo de la Universidad de Huelva puso a disposición de la delegación del Gobierno el sonar que se usó en la búsqueda de Mariluz con resultado positivo, pero finalmente la Policía Nacional no lo requirió, señala a ABC Claudio Lozano, quien matiza que el caso se complicó por las distintas versiones que fue dando Miguel Carcaño y que provocaron sucesivas e infructuosas búsquedas, relegando al olvido la posibilidad de que estuviera en el río. Ocho años después, esa tecnología puede dar la respuesta y el descanso anhelado por la familia de Marta.


La nueva búsqueda de Marta del Castillo se centra en 800 puntos sensibles en el río Guadalquivir

Silvia Tubio – Sevilla.ABC.es

20 de febrero de 2017

La Policía Nacional ha iniciado con un equipo de buzos este lunes por la mañana la nueva búsqueda del cuerpo de la joven sevillana Marta del Castillo, asesinada en el año 2009, en un tramo del Guadalquivir que todavía no había sido rastreado, después de que este sábado un bote del buque «Malaspina» y la lancha «Escandallo» de la Armada realizaran tareas previas de inspección del fondo del río.

A las once de la mañana se sumergía la primera pareja de buzos de un equipo de doce efectivos del Grupo Especial de Operaciones (GEO) venidos a Sevilla desde su base de Guadalajara. Según ha confirmado la Policía a los medios, tres parejas trabajarán por la mañana y otras tres reanudarán las labores por la tarde.

Agentes de la Unidad de Intervención (UIP) han acordonado el espacio donde trabajan los especialistas, cortando el Paseo Juan Carlos I en un tramo entre los puentes de la Barqueta y el Alamillo. Los numerosos curiosos que se han acercado al río para seguir la búsqueda lo están haciendo desde la avenida Jiménez Becerril.

La Policía también ha dispuesto un espacio acotado para las unidades móviles y las decenas de periodistas que desde primera hora están retransmitiendo esta segunda fase de la operación de rastreo, que previsiblemente se prolongará hasta este martes.

Los padres de la joven asesinada, Antonio del Castillo y Eva Casanueva, han acudido a primera hora al río. La Policía les ha permitido bajar a la orilla para que pudieran entrevistarse con los responsables del dispositivo.

El padre de Marta ha comentado que durante su encuentro con el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, éste le transmitió que la búsqueda se centraría en unos «800 puntos sensibles», que son el número de «anomalías» detectadas en el lecho del río por los sonares de la Armada.

El padre de Marta se ha mostrado convencido de que que la dársena puede ser el «lugar idóneo» para la búsqueda
«Estamos un poco más nerviosos que la vez anterior, pero confiamos en que sea la última búsqueda», ha declarado a los periodistas el padre de Marta, que se ha mostrado convencido de que que la dársena puede ser el «lugar idóneo» para encontrar los restos de Marta.

El padre de la joven ha defendido la idoneidad de buscar en esta zona de río por el testimonio de una mujer que habría comunicado a la Policía en 2015 que la noche en que fue asesinada Marta, el 24 de enero de 2009, presenció cómo tres jóvenes con capucha empujaban una silla de ruedas con «bultos» en dirección a la dársena.

Ese testimonio apareció después de que el caso se juzgara en la Audiencia Provincial, que dictó una sentencia condenatoria para Miguel Carcaño y la absolución para el resto de procesados. En otro procedimiento, dentro de la jurisdicción de menores, el entonces adolescente, Javier García Marín, alias «El Cuco», había sido condenados a más de dos años a internamiento.

GPS y sondaleza

Los buzos están trabajando a una profundidad de seis metros y con la dificultad añadida de que en el lecho del río, en un tramo que discurre por la ciudad y muy cerca de la orilla, hay muchos desechos procedentes de la urbe. Además, fuentes consultadas por ABC, señalan que la visibilidad en los ríos suele ser restringida.

En parejas y seguidos de cerca por un bote se están sumergiendo en el río en puntos señalizados por boyas, donde los militares detectaron anomalías. A esos puntos llegan guiados por el GPS. Después lanzan una sondaleza (sonda manual) que cae en el sitio donde tienen que sumergirse. Así los buzos descienden siguiendo el cabo. Una operación que repen una y otra vez.

Ésta es la séptima búsqueda que se lleva a cabo desde que se cometiera el crimen hace ocho años y se produce después de que el juez que instruyera la pieza separada por la desaparición del cuerpo dictara un auto dando luz verde al operativo. Una decisión judicial que acordó antes de trasladarse a la Audiencia y a partir de un informe entregado por el padre de Marta y la respuesta dada por el Instituto de Medicina Legal sobre el estado del cuerpo, en el hipotético caso que estuviera sumergido en la dársena, y un análisis policial.

El juez Francisco de Asis Molina admitía que las conclusiones del informe entregado por Antonio del Castillo: «se trata de una conjetura más de tantas que podríamos hacer y no rechazar al desconocer la suerte o destino del cuerpo».


Fin a la búsqueda del cuerpo de Marta del Castillo en el río Guadalquivir: no hallan nuevos indicios

Sevilla.ABC.es

24 de febrero de 2017

El equipo de buzos pertenecientes al Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la Policía Nacional ha dado por concluida en la mañana de este viernes, sin resultados, la búsqueda del cuerpo de la joven sevillana Marta del Castillo, asesinada en enero de 2009, en una zona del río Guadalquivir que todavía no había sido rastreada.

Un portavoz del Cuerpo Nacional de Policía ha informado de que, tras iniciarse el pasado lunes, los buzos han concluido en la mañana de este viernes la búsqueda del cuerpo sin resultados positivos de cara a la investigación, todo ello además después de haber ampliado las nueve zonas en que se dividió inicialmente el rastreo.

Durante la búsqueda, que comenzó el pasado lunes, los buzos han hallado en el fondo del río numerosos objetos no relacionados con la desaparición y el asesinato de la joven, como una escopeta de aire comprimido, bloques de hormigón, un hueso de vaca, botellas, troncos de madera, o una bicicleta oxidada.

La búsqueda, iniciada tras un informe presentado al juez instructor por el padre de Marta, Antonio del Castillo, se ha centrado en la dársena del río Guadalquivir ubicada entre los puentes de la Barqueta y del Alamillo.

El padre de Marta agradecido a la Policía

Antonio del Castillo, el padre de Marta, cuyos restos han sido buscados durante una semana en la dársena del río Guadalquivir sin éxito, ha agradecido la labor de la Policía Nacional, a la vez que ha lamentado «la que se ha montado, sin que haya dado resultado».

La búsqueda ha terminado este viernes tras cinco jornadas, sin que se hayan encontrado indicios de que el cuerpo de la joven fuese lanzado a la misma tras ser asesinada, tras una intensa labor del cuerpo especial de los GEO procedente de Guadalajara que han trabajado en la zona desde primera hora de la mañana del pasado lunes.

En declaraciones a Efe, Antonio del Castillo ha admitido que «viendo cómo se iba desarrollando la búsqueda y que no había resultado, ya nos lo veíamos venir», aunque ha agradecido «la enorme labor que han hecho esos buzos, a los que tengo que agradecer cómo han trabajado toda la semana».

Ha reiterado que «siento mucho la que se ha montado y que no ha dado resultado» y ha destacado que los buzos han trabajado con gestos como el de uno de ellos, que cada día se santiguaba antes de entrar al agua, y ha lamentado que al final no hayan podido encontrar los restos de su hija.


Carcaño a Antonio del Castillo: «No sé dónde está el cuerpo. Pregúntale a mi hermano»

Miguel González Quíles – Larazon.es

25 de febrero de 2017

Pandora dijo a Prometeo que lo último que había en la caja y, por tanto, lo último que se podría perder, era «la Esperanza». La caja de Pandora, entre todos los males del mundo, albergaba un hálito de misericordia que Miguel Carcaño, ocho años después del crimen, no concede a la familia de Marta del Castillo. Ayer concluyó la nueva búsqueda en el Guadalquivir sin resultados. Prácticamente al tiempo que la Policía Nacional, con el apoyo de la Armada, finalizaba las labores de rastreo, el padre de la víctima mantenía un encuentro con el asesino confeso en la cárcel de Herrera de la Mancha para tratar de esclarecer el paradero de su hija. Carcaño, según pudo saber La Razón, aseguró que «no sabe nada». «Pregúntale a mi hermano», señaló, en referencia a Francisco Javier Delgado, que ya fue juzgado por encubrimiento y absuelto por la Audiencia de Sevilla y luego por el Supremo. El asesino confeso mantiene que fue Delgado «quien se deshizo del cuerpo».

Al término de la entrevista, Antonio del Castillo lamentaba «no haber llegado a tiempo de agradecer a los buzos de los GEO su esfuerzo, venía de camino de hablar con Miguel Carcaño». El padre de Marta, según confirmó este periódico, solicitó al ministro de Interior, Juan Ignacio Zoido, entrevistarse con Miguel Carcaño durante la visita que el alto cargo realizó el domingo a su domicilio para ofrecerle su apoyo y los pormenores de la nueva búsqueda. El encuentro se produjo ayer por la mañana y, durante el mismo, Carcaño apuntó a su hermano por parte de madre en el crimen.

Después de la entrevista, Antonio del Castillo emplazaba a los medios a que le dejaran tranquilo hasta la mañana de hoy. Solo habló con el ministro del interior, Juan Antonio Zoido, en dos ocasiones para trasladarle su conversación con Carcaño y confesarle sus sensaciones. Por su parte, el ministro le trasladó que «seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestra mano» para ayudarle a encontrar a su hija.

Por la mañana, Antonio comparecía ante los medios para insistir en lo publicado por este diario e indicar que el cadáver de Marta del Castillo fue trasladado por su hemanastro, Javier Delgado, a una finca de La Algaba, población cercana a la capital andaluza, y que no descarta que lo haya cambiado posteriormente a otro lugar, tras descubrirse el crimen: «Para él, su hermano la ha tenido que cambiar de sitio; son palabras textuales de Miguel Carcaño».

Sobre la forma en la que se gestó la entrevista, Del Castillo afirmó que «me decidí, no tenía nada que perder; ochocientos kilómetros y un día es lo único que pierdo, fui y pude hablar con él».

Según ha dicho, Miguel Carcaño le aseguró que el cadáver de Marta no está en el Guadalquivir, donde infructuosamente lo ha buscado esta semana un equipo de los GEO de la Policía Nacional, sino que fue trasladado por su hermanastro, Javier Delgado, a la finca «La Majaloba», ubicada en la localidad de La Algaba. «Él (Miguel Carcaño) me dice que su hermano se hizo cargo de todo, que él se quedó paralizado y que el hermano fue por el coche de la exmujer, Rosa, y le cogió la silla para montarla en el vehículo y que su hermano fue a tiro hecho», ha relatado.

Ha asegurado que ayer le recordó a Carcaño «que estaba cumpliendo una pena y que a causa de sus mentiras, su última declaración el juez no se la creía» frente a lo cual, el asesino de su hija «se encogió de hombros» y le dijo «que él siempre siguió las indicaciones de su hermano en sus declaraciones ante la policía».

Carcaño no mostró ningún arrepentimiento frente a Antonio del Castillo, quien se adelantó a darle la mano «respetuosamente, porque es mi manera de presentarme». «Lo vi con la cabeza gacha, la voz entrecortada y demacrado», ha explicado.

Aunque ha rehusado pronunciarse sobre si se cree el relato que ayer le relató Carcaño, en presencia de un funcionario de prisiones, Antonio del Castillo se ha extrañado de que el hermanastro del asesino de su hija se arriesgue a vivir «toda su vida en manos de una persona que te puede delatar». «Le achaco que a causa de sus mentiras el juez no lo creyó, y su hermano está libre y él se va a comer veintiún años allí (en prisión); se encogió de hombros, como asintiendo, que yo tenía razón y pienso que se arrepiente de haber dicho tantas mentiras», ha añadido.

Carcaño también le confirmó ayer que «El Cuco» estuvo en el traslado del cadáver de Marta hasta la finca de La Algaba «amenazado» por su hermanastro «y que ayudó poca cosa y salió corriendo». Ha lamentado que ayer no se hubiera podido despedir de los GEO de la Policía Nacional, que esta semana han rastreado la dársena del Guadalquivir, «para agradecerles el esfuerzo que han hecho», y ha confesado que se encuentra «decepcionado» por lo infructéoso [infructuoso] de esta búsqueda.

Preguntado si va a solicitar nuevas búsquedas del cadáver de su hija, Antonio del Castillo ha espetado: «Yo a la policía no le voy a pedir nada, yo buscaré como pueda».

Mantiene su séptima versión

El asesino confeso se mantiene, en parte, en la séptima versión ofrecida sobre el crimen. Entonces habló de un paraje de La Rinconada -la finca Majaloba, que también fue rastreada- como lugar donde fue enterrado el cuerpo. En aquella ocasión, en 2013, Carcaño acompañó incluso a los agentes para apuntar el lugar exacto del paradero de la joven. Esta versión sostenía que Marta medió aquella noche, sobre las 22:00 horas del 24 de enero de 2009, en una discusión entre Carcaño y su hermano por haberse gastado el dinero de la hipoteca y Francisco Javier le habría propinado un golpe con una pistola a la que tenía acceso como vigilante de seguridad. También se buscó en otra finca de La Rinconada y en Camas tras esta versión.

Era la primera vez, hace cuatro años, que Carcaño inculpaba a su hermano, dejando fuera a su amigo Samuel Benítez -también absuelto de encubrimiento-, con quien llegó a tener un careo en el juicio acusándole de hacer desaparecer el cuerpo. La Policía citó para declarar a Javier Delgado de nuevo, que se negó a responder al asegurar que desconocía los hechos que se le atribuían e imputarle un delito de homicidio. La defensa de Delgado habló de una «venganza» de Carcaño hacia su hermano al cortar todo vínculo con él desde que sucedieron los hechos.

Rocío, la entonces menor que mantenía una relación con Carcaño cuando sucedió el crimen, también declaró ante el juzgado que, según le habría contado el condenado, su hermano y él golpearon a Marta hasta acabar con su vida. Habría salido de madrugada del piso de Camas en el que vivía para «limpiar pruebas» en el escenario del crimen de la calle León XIII de Sevilla. Según el testimonio de la joven, Carcaño le dijo que arrojaron el cuerpo a una arboleda cercana a Camas, donde se han efectuado varias búsquedas infructuosas.

El Tribunal Supremo elevó la condena de Carcaño a 21 años y tres meses por el daño innecesario producido a la familia, con los cambios de versión y por no haberles llevado hasta el cuerpo. El padre de Marta, recién llegado de Herrera de la Mancha, definía su estado emocional y físico tras el nuevo varapalo: «Estoy muerto».

Un hueso de vaca y una bicicleta oxidada

Una escopeta de aire comprimido, bloques de hormigón, un hueso de vaca, botellas, troncos o una bicicleta oxidada. La Policía amplió incluso el radio de búsqueda de Marta -entre el puente del Alamillo y de la Barqueta- más allá de lo marcado en las correcciones de los agentes al informe del criminólogo Nacho Abad y del geólogo Luis Avial, pero no se consiguió localizar el cuerpo. Antonio del Castillo agradeció la labor de la Policía Nacional, lamentando «la que se ha montado, sin que haya dado resultado». «Viendo cómo se iba desarrollando la búsqueda y que no había resultado, ya nos lo veíamos venir», lamentó Del Castillo.


El asesino insiste en que Marta del Castillo está en La Rinconada

Rocío Montero – Sevilla.ABC.es

26 de febrero de 2017

La Policía Nacional ha buscado sin éxito el cuerpo de Marta del Castillo hasta en dos ocasiones en la finca Majaloba, en La Rinconada, según las diferentes confesiones ofrecidas por su asesino, Miguel Carcaño. Fue en el verano de 2013 cuando la zona de la Majaloba fue despejada de matorrales por primera vez para poder realizar la búsqueda del cuerpo de Marta, asesinada en enero de 2009. Entonces, como en todas las versiones ofrecidas por Carcaño en estos ocho angustiosos años, la familia se mostró esperanzada de encontrar el cadáver de la menor de 17 años.

Muchos datos de su declaración conducían a esa finca, aunque Miguel Carcaño no precisara el sitio exacto porque habría sido enterrado de noche. La Policía, tras corroborar la versión de Carcaño, delimitó en Majaloba una amplia zona de unos 10.000 metros cuadrados y llevó a cabo la búsqueda con un georradar para detectar irregularidades en el terreno. Tras varios días de rastreo, en la que intervino también un helicóptero con una máquina térmica especial, la búsqueda de Marta del Castillo finalizó sin resultado.

Unos meses más tarde, en octubre de 2013 la Policía volvió a establecer un dispositivo de rastreo en la misma finca de La Rinconada y señalada por Miguel Carcaño como el lugar donde enterraron el cuerpo de Marta del Castillo. Los agentes inspeccionaron el lugar durante más de 26 horas en tres jornadas. Por segunda vez finalizó el operativo policial sin rastro del cuerpo de Marta después de tres días en los que se excavó en numerosos puntos marcados por un georradar empleado para esta nueva búsqueda y coincidentes con una tubería. En aquella ocasión se utilizó una máquina retroexcavadora y el rastreo se centró en las inmediaciones de una tubería de poco más de 700 metros de longitud que fue colocada en la finca para la canalización del agua en enero de 2009, cuando sucedió el crimen. En la fecha de los hechos había abiertas unas 120 zanjas, de seis metros cada una, a fin de controlar determinados aspectos del funcionamiento de dicha tubería.

En el verano de 2014 Miguel Carcaño insistió ante el juez en que el cuerpo de la joven sevillana estaba en algún lugar de la finca Majaloba, aunque no precisó el sitio exacto, desmintiendo que no se encontraba en la escombrera de Camas, donde también se buscó el cadáver de Marta. Han pasado los años y Carcaño vuelve a señalar Majaloba ante la impotencia de una familia destrozada por las innumerables búsquedas fallidas.

 


RTVE – MARTA DEL CASTILLO, CASO ABIERTO


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