Bruce Jeffrey Pardo

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El Santa Claus asesino

  • Clasificación: Asesino en masa
  • Características: Problemas de divorcio
  • Número de víctimas: 9
  • Periodo de actividad: 24 de diciembre de 2008
  • Fecha de nacimiento: 1963
  • Perfil de las víctimas: 5 mujeres y 4 hombres (su exmujer y sus familiares)
  • Método de matar: Arma de fuego (pistolas) - Incendio (lanzallamas casero)
  • Localización: Los Ángeles, Estados Unidos (California)
  • Estado: Se suicidó disparándose el mismo día de los asesinatos
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Un hombre disfrazado de Papá Noel asesina a ocho personas en Los Ángeles y se suicida

Agencia EFE / 20minutos.es

26 de diciembre de 2008

Un hombre presuntamente disfrazado de Papá Noel irrumpió disparando la pasada Nochebuena en una celebración navideña en Los Ángeles (California, EE UU), y acabó con la vida de al menos ocho personas.

La policía del condado de Los Ángeles señaló que el supuesto atacante, identificado como Bruce Jeffrey Pardo, se quitó después la vida en la casa de su hermano, en el área de Sylmar.

Las autoridades no detallaron cómo murió Pardo, de 45 años. El presunto atacante estaba separado de una mujer que, al parecer, asistía a la celebración que se llevaba a cabo en una casa en Covina, un suburbio de Los Ángeles, en donde, además, se desató un incendio.

Inicialmente, las autoridades afirmaron que tres personas habían muerto en los hechos y que otras habían resultado heridas. Pero el subjefe de la Oficina Forense del condado de Los Ángeles, Ed Winter, declaró después a la televisión local que «hay varios cuerpos más entre los escombros de la casa».

Poco antes de medianoche

Pat Buchanan, teniente de la Policía de Covina, explicó al diario Los Angeles Times que un hombre disfrazado de Papá Noel llegó poco antes de la medianoche de este miércoles a la celebración de Nochebuena en una casa de Covina y empezó a disparar con una pistola. Poco después estalló un incendio en el lugar.

«Hubo alguna fuente de ignición que causó el fuego, pero no hemos podido identificarla todavía», señaló Buchanan.

Según las autoridades, tres personas resultaron heridas: una mujer de unos 20 años y una niña de ocho que fueron alcanzadas por las balas, y otra que sufrió una fractura de tobillo.

Pardo «tenía algún tipo de problemas matrimoniales», añadió Buchanan.

Según las autoridades, otros asistentes a la fiesta dieron a la Policía el nombre de Pardo, aunque ninguno de los testigos dijo que lo hubiera visto directamente.


Hallado un noveno cadáver tras la masacre cometida por un hombre vestido de Papá Noel en Los Ángeles

Agencias – Elpais.com

26 de diciembre de 2008

Un hombre de 45 años la emprendió a tiros con la familia de su ex mujer en Nochebuena en Covina, una localidad cercana a Los Angeles (California). Vestido de Papá Noel, Bruce Jeffrey Pardo irrumpió en la casa de sus ex suegros y mató a ocho personas que celebraban la tradicional cena navideña, antes de incendiar la casa y suicidarse de un disparo. Pero en la mañana en California, las autoridades han hallado otro cadáver entre los restos calcinados de la vivienda.

Según ha informado la policía local, Pardo, divorciado recientemente y de forma problemática, se presentó poco antes de la medianoche en casa de los padres de su ex mujer y comenzó a disparar indiscriminadamente. Allí celebraban la cena de Nochebuena alrededor de 25 personas. Tras el tiroteo, Pardo prendió fuego a la casa con un dispositivo incendiario, según ha explicado la policía.

En un primer momento, la policía sólo halló tres cadáveres en la casa, pero una vez sofocado el voraz incendio que más de 80 bomberos tardaron hora y media en apagar, se descubrió la magnitud real del crimen. Un total de nueve personas sucumbió al arrebato de Pardo. Horas más tarde se encontró el cadáver del presunto asesino en la casa de su hermano en el área angelina de Sylmar. Allí se había pegado un tiro en la cabeza, según la policía.

Según fuentes policiales citadas por Los Angeles Times, entre las víctimas mortales de sus disparos estaría su ex mujer y sus ex suegros, aunque todavía no han podido ser identificados porque los cuerpos quedaron calcinados. Varias personas más resultaron heridas, entre ellas una niña de ocho años y una chica de 16.

Pardo y su ex esposa, Silvia, de 43 años, se habían separado en septiembre pasado, según las fuentes policiales. Al parecer, la mujer y los tres hijos del matrimonio se habían marchado de la casa común la primavera pasada.


El tiroteo de Nochebuena deja 10 muertos en California

Gina Keating y Steve Gorman – Reuters – 20minutos.es

27 de diciembre de 2008

El hombre que se vistió de Papa Noel para matar a nueve invitados de una fiesta antes de suicidarse se había divorciado una semana antes y el tiroteo e incendio habría estado dirigido contra su ex esposa y familia política, dijeron el viernes las autoridades.

Las autoridades de Covina, a 37 kilómetros al noroeste del centro de Los Ángeles, aún intentan comprender qué llevó a Bruce Jeffrey Pardo, un ingeniero desempleado de 45 años que solía asistir a la iglesia, a realizar la matanza.

Los supervivientes dijeron a la policía que Pardo pareció abalanzarse contra su ex esposa y sus familiares tras entrar en la casa de sus ex suegros cerca de las 23:30 hora local del miércoles, disparando cuatro armas contra los cerca de 25 invitados que había allí.

«Parece que tenía algunos objetivos previstos, los que eran familiares cercanos de su ex esposa», dijo el jefe de policía de Covina, Kim Raney, a periodistas en una rueda de prensa.

Cuando se le acabaron las balas, Pardo usó un dispensador de gas improvisado para rociar el interior de la casa con un combustible vaporizado hecho en parte con gasolina para coches de carrera, que rápidamente provocó una explosión que destruyó la vivienda, dijo la policía.

En la casa se recuperaron los cuerpos de nueve víctimas, quemados de tal manera que era imposible reconocerlos. Se cree que la ex esposa de Pardo, Sylvia Ortega, de 43 años, y sus padres estaban entre los muertos.

Ed Winter, forense asistente del Condado de Los Ángeles, dijo que serían necesarios los antecedentes médicos y dentales para identificar los cuerpos, y que se realizarían autopsias para determinar si las víctimas murieron por disparos o por la explosión y el incendio posteriores.

El propio Pardo sufrió quemaduras de tercer grado en la explosión, que derritió el traje de Papa Noel que llevaba y se le pegó a la piel. Luego huyó a la casa de su hermano a unos 65 kilómetros de distancia, donde las autoridades lo hallaron muerto posteriormente con un disparo en la cabeza.

Las autoridades señalaron que en el cuerpo del agresor se encontraron alrededor de 17.000 dólares y billetes aéreos para un vuelo del jueves de Los Ángeles a Canadá.

«Todo indica que pretendía cometer el crimen y luego huir del país», dijo Raney. «Parece (…) que no anticipó que saldría herido hasta el punto de que obviamente decidió quitarse la vida», agregó.

Ingeniero y religioso

Según una copia del currículo del agresor y otros datos obtenidos por detectives, Pardo tenía estudios en ingeniería eléctrica y trabajó durante nueve año [años] en el Laboratorio de Propulsión Jet de la NASA en Pasadena, hasta 1994.

Raney dijo que Pardo perdió su empleo en una empresa de radares en octubre y que había concluido su divorcio el jueves pasado en un procedimiento que el jefe de policía describió como «algo beligerante». No tenían hijos juntos.

Un miembro de la congregación católica Pardo en la comunidad de Montrose, a 21 kilómetros al norte del centro de Los Ángeles, dijo a un periódico que el hombre colaboraba con la iglesia desde hacía cinco años y que «era el hombre más simpático. Haría cualquier cosa por la iglesia».

Entre quienes sobrevivieron al tiroteo están una niña de 8 años, a quien Pardo disparó en la cara cuando le abrió la puerta, y una joven de 16 años que recibió un tiro en la espalda mientras los invitados huían horrorizados.

La casa estaba envuelta en llamas cuando la policía llegó, unos tres minutos después de que alguien realizara una llamada de emergencia. Una niña saltó desde una ventana del segundo piso para escapar, dijo Raney.

En un acto final de destrucción que encontraron las autoridades después de que Pardo se matara, su vehículo alquilado tenía una bomba explosiva casera que estaba instalada junto a los restos de su traje de Papa Noel.

La bomba estalló cuando las autoridades intentaron desactivarla, incendiando al vehículo, pero nadie resultó herido, dijo Raney.

En la casa de Pardo, la policía encontró combustible para vehículos de carrera, cajas vacías de armas y dos escopetas de alto poder, agregó Raney.


El hombre disfrazado de Papá Noel que mató a 9 personas pensaba huir a Canadá

Agencia EFE – Elmundo.es

27 de diciembre de 2008

El hombre que asesinó a nueve personas vestido de Papá Noel e incendió la casa de sus ex suegros en California, EEUU, pensaba huir a Canadá, reveló la policía de ese estado.

Pero Bruce Jeffrey Pardo, un trabajador de la industria aeroespacial que había sido despedido, se suicidó de un balazo en la casa de su hermano a la que llegó, pese a que las llamas afectaron al traje navideño que le causaron heridas graves en su cuerpo, dijo un portavoz policial.

En los restos del traje la policía encontró billetes de avión a Canadá y 17.000 dólares en efectivo, dijo Kim Raney, jefe de policía de la localidad de Covina, un suburbio de Los Ángeles.

Pardo, de 45 años, llegó el día de Nochebuena a la casa de los padres de su ex esposa Sylvia, donde comenzaba una fiesta a la que asistían unas 24 personas, señaló Raney en una conferencia de prensa. Llevaba cuatro armas de fuego y un aparato para arrojar combustible, envuelto con papel de regalo.

Su primera víctima fue una niña de 8 años que acudió a abrir la puerta. Después de matarla a quemarropa de un balazo en la cara comenzó a disparar, especialmente a familiares de su ex esposa. «Existe información de que comenzó a ejecutar a sus víctimas», señaló Raney.

Provocó el incendio

Cumplido su objetivo, el hombre se retiró y comenzó a verter combustible dentro de la casa. Los vapores entraron en combustión, al parecer, debido a la acción de una llama piloto, dijo el policía. El fuego fue tan intenso que hasta ahora no se han podido identificar los cuerpos de las nueve víctimas, dijo un portavoz policial. Tampoco se sabe si murieron por efecto de las balas o de las llamas.

El agente declinó establecer si entre esas víctimas se encuentra la ex esposa de Pardo o los padres de la mujer, aunque indicó que en estos momentos han sido dados por desaparecidos. Además, «Pardo resultó gravemente herido durante la deflagración. Sufrió quemaduras de tercer grado en ambos brazos y el traje de Papá Noel que vestía se derritió en su cuerpo», agregó.

Una trampa en el coche

Pese a las quemaduras, el hombre logró llegar a la casa de su hermano en la localidad de Sylmar, a unos 70 kilómetros de distancia, y en el interior de la vivienda se suicidó de un disparo en la cabeza. También intentó convertir los restos del disfraz navideño en una especie de trampa instalada en el automóvil de alquiler en que había llegado, señaló Raney.

El portavoz policial dijo que Pardo conectó el traje con un cable que debía encender pólvora negra y causar el estallido de centenares de balas que tenía en el interior del vehículo. El artefacto entró en acción cuando los detectives intentaban desarmarlo, pero no tuvo el resultado previsto y nadie resultó herido, agregó.

Pardo, quien no tenía antecedentes policiales, se había divorciado a comienzos de este año y las autoridades creen que ese fue el principal motivo que lo llevó hasta la casa de sus ex suegros en la noche del miércoles.

Documentos judiciales difundidos hoy indican que la última audiencia para la separación de bienes del matrimonio disuelto fue el pasado 18 de diciembre y que Pardo estaba sin empleo desde julio.


El «Papá Noel» homicida también pensaba matar a su madre

Agencia EFE – Publico.es

30 de diciembre de 2008

Bruce Pardo, el hombre que disfrazado de «Papá Noel» mató a nueve personas en la Nochebuena y se suicidó, tenía planes para matar a su madre y al abogado de su ex esposa, según ha informado el diario The Los Angeles Times.

La policía de Covine, un suburbio de Los Ángeles, en California, ha indicado que Pardo se había enemistado con su madre porque pensaba que ésta se había puesto del lado de Sylvia durante la disputa en el divorcio.

Con premeditación y alevosía

El teniente Pat Buchanan, de la policía de Covine, dijo que Pardo se enteró de que su madre estaba invitada a la fiesta de Nochebuena en casa de los padres de Sylvia y fue allí con el propósito de matarla junto con otras personas.

La madre de Pardo estaba enferma y no acudió a la celebración.

Buchanan ha dicho que la policía también cree que Pardo planificó matar al abogado de su esposa y a su familia. El abogado, según el diario, no hizo comentarios.

Poco antes de la medianoche del miércoles 24, Pardo, vestido como «Papá Noel» y llevando una garrafa con combustible, llegó a la casa de Joseph y Alicia Ortega, los padres de Sylvia, en Covina, golpeó la puerta y disparó con una pistola automática al rostro de la niña que le abrió paso.

El hombre hirió a otra joven y siguió disparando. Luego prendió fuego a la casa, mientras algunos de los invitados huían por las ventanas hacia casas vecinas.

Entre los escombros quemados de la vivienda la policía encontró los restos de nueve personas.

Horas más tarde la policía encontró el cuerpo de Pardo en casa de su hermano e indicó que el hombre se había matado con un balazo en la cabeza.

Aunque la policía no ha divulgado la identidad de las personas muertas, se cree que incluyen a Joseph y Alicia Ortega, Sylvia Pardo y otros miembros de la familia.

El ataque de Bruce Pardo dejó al menos 13 menores de edad huérfanos y otros dos con sólo la madre o el padre vivos, ha indicado el diario.


Asesino vestido de Santa Claus planeó masacre durante meses

Gillian Flaccus – AP – Nacion.com

1 de enero de 2009

Antes de vestir el traje de Santa Claus que confundió a su primera víctima, Bruce Pardo pasó meses planeando su masacre navideña oculto tras una máscara de afabilidad que engañó a sus vecinos, su abogado y la ex esposa que mató junto a ocho de sus familiares.

A mediados de año, Pardo estaba comprando armas y municiones y ordenando suministros para construir un aparato con el fin de incendiar la casa de sus ex suegros. A principios del otoño, el ingeniero eléctrico desempleado compró un traje de Santa Claus (también conocido como San Nicolás, Papá Noel o Viejo Pascuero) extra grande diseñado para él.

Para diciembre -cuando el divorcio fue formalizado- Pardo dio los toques finales a su horroroso plan alquilando dos automóviles para escapar y comprando un boleto de avión para Illinois.

Aún así, de acuerdo a testigos, el hombre de 45 años vivió su vida durante esos seis meses como si nada diferente estuviese ocurriendo. Su abogado de divorcios dijo que siempre se mostró animado e incluso el abogado de su esposa dijo que Pardo se comportó de forma cortés durante todo el proceso de nueve meses.

Él estuvo planeando eso durante meses, dijo Henry Baeza, dueño de Montrose Home Bakery, donde Pardo cenó el día de la masacre. Y los otros 45 años fue un hombre totalmente normal. No tiene sentido.

En julio, Pardo comenzó a comprar armas y centenares de municiones de alto calibre, y empezó a fabricar un aparato para rociar combustible altamente inflamable en la casa de sus suegros, dijo la policía.

En aquel entonces, Pardo había perdido su salario de seis cifras como empleado del ITT Electronic Systems Radar Systems en Van Nuys y estaba buscando trabajo desesperadamente. A su esposa, que había solicitado el divorcio y se había mudado con su hermana y su cuñado, le fue concedido recibir una manutención, y las deudas de Pardo se estaban acumulando.

En septiembre ordenó un traje de Papá Noel extra grande por 300 dólares para poder ocultar las armas que usaría en la masacre.

El 24 de diciembre, Baeza, el dueño del café, charló con Pardo cuando éste lo visitó para tomar su usual pastel de frambuesas.

Baeza dice que Pardo se despidió amigablemente, diciendo Adiós y Feliz Navidad para ti y tu familia.

Aproximadamente a las 11:30 de la noche, Pardo se acercó a la casa de sus suegros en Covina y tocó a la puerta. Llevaba cuatro armas de fuego y su aparato para rociar combustible, disfrazado como regalo.

Una niñita contenta por ver a Santa Claus abrió la puerta y Pardo le disparó en el rostro, hiriéndola. Entró a la casa y comenzó a disparar, al principio indiscriminadamente y luego a los familiares de su ex esposa.

Cuando concluyó todo, la ex esposa de Pardo, los padres de ésta, dos hermanos y sus esposas y el hijo de 17 años de su hermana estaban muertos, nueve de los 25 participantes en la fiesta navideña.

La policía piensa que Pardo tuvo que parar su masacre cuando el combustible que llevaba se encendió accidentalmente, desatando un incendio en la casa. Pardo sufrió quemaduras de tercer grado, pero pudo de escapar en el auto a casa de su hermano, donde se suicidó.


Autopsia del Santa Claus asesino, usó cocaína antes del ataque

Univision.com

4 de abril de 2009

Un investigador de muertes violentas en California indicó que el hombre que utilizó un disfraz de Santa Claus para asesinar a su ex esposa y a ocho parientes de la mujer mexicana durante una fiesta de Nochebuena consumió cocaína antes de su ataque.

Un reporte de autopsia publicado el viernes en el diario Pasadena Star-News indicaba que Bruce Pardo tenía altos niveles de la droga en su sangre y orina.

El director del laboratorio donde se realizó el estudio, Joe Motto, indicó que no estaba claro qué tanto pudo influir la cocaína en el comportamiento de Pardo, pero consideró poco probable que lo hubiera llevado a los ataques. Agregó que Pardo pudo utilizar cocaína en las 12 horas anteriores al ataque.

Las autoridades han indicado que posiblemente Pardo, de 45 años, tenía resentimiento por su divorcio, cuando cometió sus asesinatos en Covina, un suburbio de Los Angeles.

El asesino vestido de Santa Claus que asesinó a tiros a nueve miembros de la familia de su ex esposa la pasada Nochebuena, también tenía planes de asesinar a su madre y al abogado de su esposa, según reportes. Pero Bruce Jeffrey Pardo, de 45 años, quien también usó un lanzallamas hecho en casa para incendiar la casa de dos pisos en donde se celebraba la reunión, sufrió quemaduras severas al tiempo de huir de la vivienda de sus parientes políticos en el 1129 de la calle Knollcrest Drive, para suicidarse posteriormente en la casa de su hermano en Sylmar.

La Policía encontró $17 mil que Pardo había ajustado a sus piernas usando filmina plástica de cocina o guardado en una faja, dijo el jefe policial Kim Raney, sugiriendo la semana pasada que el asesino tenía inicialmente otros planes.

Uno de dos carros que Pardo había rentado fue encontrado en la cuadra 15800 de la calle Joseph Court, en donde se suicidó. Temiendo que el automóvil contenía una bomba, los oficiales lo hicieron explotar con una granada.

El segundo vehículo rentado fue encontrado en la vivienda del abogado de su ex esposa en Glendale. La policía cree que Pardo tenía la intención de matar al abogado Scott Nord. Un mapa de México fue encontrado en el auto.

Pardo tenía con él un boleto de una aerolínea canadiense para volar desde el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles a Iowa, donde tenía planes de reunirse con su amigo de preparatoria Steve Erwin. Erwin le dijo al diario Los Angeles Times que había hablado con Pardo el 23 de diciembre y que Pardo tenía planes de llegar el 25.

La Policía dijo que Pardo empezó a planear los asesinatos desde junio, cuando empezó a comprar armas. Contaba con cuatro pistolas semiautomáticas cuando llegó al festejo navideño.

«Esto fue preplaneado, calculado», dijo el teniente de la Policía de Covina Pat Buchanan durante una reunión comunitaria el lunes por la noche. «Esto no es un reflejo de la ciudad de Covina».

En la reunión de unas 500 personas, Buchanan dijo que Pardo había tenido un altercado con su madre, Nancy Windsor, porque sintió que ella se había puesto de parte de su ex esposa, Sylvia, durante el divorcio, que finalizó una semana antes de Navidad.

Buchanan dijo que Pardo sabía que su madre había sido invitada a la fiesta de Nochebuena y que también tenía planeado matarla, pero que Windsor no acudió porque tenía gripe, según reportes de prensa.

Entre los muertos están Sylvia Ortega, la ex esposa de 43 años de Pardo, así como sus padres, Joseph Ortega, de 80 y su esposa Alicia de 70.

La Policía de Covina cree que cuatros hermanos de Sylvia, James Ortega, de 52; Charles Ortega de 50; y Alicia Ortiz, de 46, murieron juntos con la esposa de James, Teresa Ortega, de 51; la esposa de Charles, Cheri Ortega, de 45; y el hijo de Alicia, Michael Ortiz, de 17.

Investigadores forenses están tratando de identificar los restos mediante registros mentales ya que los cuerpos sostuvieron quemaduras graves.

Reunión terapeútica

Pardo, quien perdió su empleo en junio, comenzó a disparar casi inmediatamente después de entrar por la puerta delantera.

Hirió a una niña de 8 años en la cara, después continuó disparando contra la reunión navideña anual de la familia Ortega, donde estaban unas 25 personas. Una vez que vació sus pistolas, usó un tanque a presión para rociar la casa con gasolina y prenderle fuego.

La niña de 8 años y una jovencita de 16, quien recibió un disparo en la espalda, estuvieron entre las que sobrevivieron el ataque.

Pardo se cambió de vestimenta y manejó el auto rentado a la casa de su hermano en Sylmar, en donde se suicidó.

Varios terapeutas asistieron a la reunión del lunes por la noche en Covina para ayudar a los residentes afligidos por la masacre. Ligya Valencia le dijo a KCAL9 que la reunión le había servido.

«Mi hija, ella tiene 6 [años], y ella tiene muchas preguntas. Esta bien preguntar», le dijo Valencia a KCAL9. «Los padres no están realmente seguros de cómo responder a algo como esto, pero creo que esta reunión realmente no [nos] ha ayudado a nosotros, en lo personal, a aguantar».

Algunos padres hablaron sobre las dificultades de explicarles a sus hijos lo que había sucedido.

«Los niños quieren saber si todos los Santa Clauses son así», le dijo un residente a la estación.

La masacre dejó sin uno o dos padres a cerca de 15 niños.

Los donativos para la familia Ortega pueden realizarse a nombre de la Ortega Family Fund, en atención a las oficinas de Scott J. Nord, 500 N. Brand Blvd., Suite 550, Glendale, Calif., 91203. Todos los donativos no monetarios deberán de ser dirigidos a las caridades que el donante prefiera a nombre de la familia.

 


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