El asesinato de John F. Kennedy

Atrás Nueva búsqueda
El asesinato de John F. Kennedy
  • Clasificación: Magnicidio
  • Características: Los hechos continúan envueltos en el misterio
  • Número de víctimas: 1
  • Periodo de actividad: 22 de noviembre de 1963
  • Fecha de nacimiento: 29 de mayo de 1917
  • Perfil de las víctimas: John F. Kennedy, de 47 años, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos
  • Método de matar: Arma de fuego
  • Localización: Dallas, Estados Unidos (Texas)
  • Estado: Su presunto asesino, Lee Harvey Oswald, un empleado de la Texas School Depository, negó ser el autor del crimen y fue muerto a su vez, dos días después de su detención, por Jack Ruby, propietario de un night-club de Dallas, «para lavar el honor de Texas»
Leer más

El asesinato de John F. Kennedy

Última actualización: 26 de octubre de 2015

El viernes, 22 de noviembre de 1963, John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, moría asesinado en Dallas. Su presunto asesino, Lee Harvey Oswald, un empleado de la Texas School Depository, negó ser el autor del crimen y fue muerto a su vez, al día siguiente de su detención, por Jack Ruby, propietario de un night-club de Dallas, “para lavar el honor de Texas”. Los hechos continúan envueltos en el misterio.

Dallas, ciudad hostil

Kennedy era joven, apuesto, inteligente, rico, liberal y simpático, pero católico. El 8 de noviembre de 1960 fue elegido por un margen reducido ante el republicano Nixón, y en gran parte gracias a los votos de los negros, la que le valió la hostilidad de los segregacionistas del Sur. Para éstos era el Yankee o, peor todavía, un nigger lover, un “amigo de los negros”, como Lincoln.

Y aquel viernes, en Dallas, adonde iba a llegar el Presidente, los tejanos estaban dispuestos a demostrarle su enemistad. La recepción iba a ser espinosa, y Kennedy lo sabía pero contaba con su simpatía, el famoso encanto de los Kennedy, y con el de su mujer para conquistar aquella ciudad turbulenta e intolerante.

Tarea difícil, pues aquella misma mañana había aparecido en el News de Dallas, en forma de anuncio, un artículo con orla negra en el que se injuriaba al Presidente, y la emisora de radio local había ofrecido una emisión sobre el asesinato de Lincoln. ¿Nota de mal gusto o provocación?

Sin embargo, en el aeropuerto de Love Field todo transcurrió sin la menor alteración. El Presidente fue aclamado por una multitud de simpatizantes, una orquesta de estudiantes interpretó la canción popular tejana Yellow Roses of Texas, y la esposa del alcalde de Dalias ofreció a Jackie Kennedy un soberbio ramo de rosas rojas. El presidente, con el inspector Kellerman pegado a sus talones, estrechó manos y firmó autógrafos, al parecer muy tranquilo.

Un coche sin «bubble top»

El sol brillaba en lo alto del firmamento y el calor era muy intenso cuando el cortejo se puso en marcha en dirección al Trade Mart, la Cámara de Comercio de Dallas, donde John Kennedy había de pronunciar un discurso ante 2.500 personas.

Al mediodía, llegó a la ciudad. Iba en cabeza un “Ford” blanco, “puesto de mando móvil” de la policía, seguido por tres motoristas y por el “Lincoln SS 100 X” azul del Presidente.

Viajaban en éste seis pasajeros: el inspector Kellerman, delante y al lado del chófer Bill Greene; John Connally, gobernador de Texas, y su esposa, en las banquetas y los Kennedy en el asiento posterior, separados por el ramo de rosas rojas. A cada lado del “Lincoln”, dos motoristas.

El automóvil estaba descapotado, debido al calor, Kennedy había rehusado el bubble top, un techo de material plástico especialmente ideado para amparar a los pasajeros del coche presidencial y permitir, al mismo tiempo, que la multitud los viese.

En tercer lugar iba el automóvil blindado del Servicio Secreto con cuatro inspectores en los estribos, entre ellos Clint Hill. Lo seguía el descapotable gris del vicepresidente, en el que habían tomado asiento, aparte Lyndon Johnson y su mujer, el senador Yarborough y el inspector Youngblood, sentado al lado del chófer. Seguidamente venían el cupé de la policía, el coche del servicio de prensa y el de los fotógrafos, y finalmente el grueso del cortejo.

Los agentes del Servicio Secreto estaban alerta. aparecía como si todo Dallas se hubiese lanzado a la calle y policías locales, aquellos hombres de uniformes grises con bordados de oro y cuyas pistolas llevaban incrustaciones de plata y piedras, permitían que la muchedumbre se desbordase en las aceras para acercarse al coche de los Kennedy.

Era una multitud amistosa que blandía pancartas y banderolas que proclamaban “Queremos a Jack”, y otra de signo hostil que agitaba banderas sudistas y pancartas en las que se había escrito: “Abajo el clan”, “Yankee go home” y “En 1964, Goldwater y la libertad”, completadas las dos por toda una legión de curiosos que habían acudido en gran número “porque era la hora del almuerzo”.

«Deténgase, por favor, para estrecharnos la mano»

En los suburbios, el recibimiento fue especialmente frío, pero al acercarse al centro de la ciudad el entusiasma fue en aumento. Por dos veces, y por indicación de John Kennedy, el cortejo se detuvo. La primera, porque vio a un grupo de niñas de corta edad que lo esperaban con una pancarta que rezaba: “Señor Presidente: deténgase, por favor, para estrecharnos la mano”. La otra fue para saludar a unas religiosas.

Desde Main Street, donde, parecía haberse reunido una mayoría de partidarios de Kennedy, llegaba el fragor de las aclamaciones. Cada vez que Jacqueline Kennedy levantaba su mano enguantada de blanco para saludar a la muchedumbre, provocaba una explosión de gritos de .¡Jackiiiiie!.. El gentío se apiñaba en ocho, diez o doce hileras. Se distinguían mucho mejicanos de rostro atezado. John Kennedy sonreía y saludaba.

Los ocho rascacielos del centro de Dallas alzaban sus siluetas inmensas en un cielo de color azul intenso en el que ni una sola nube venía a mitigar el ardor de los rayos solares. Numerosos empleados habían bajado a la calle y otros se asomaban a las ventanas.

El automóvil presidencial, entorpecido por los grupos que se formaban en la calzada, había disminuido la marcha. Ello favorecía la tarea de los hombres del Servicio Secreto que, a pesar del caluroso recibimiento, notaban una cierta tensión febril en el tumulto. Escrutaban los semblantes y las cámaras fotográficas, hacían retroceder a los admiradores demasiado entusiastas y observaban las ventanas de las casas. Deseaban llegar de una vez al Trade Mart.

También el senador Yarborough había alzado la cabeza y, al observar una expresión dura y reprobadora en algunos rostros, se dijo de pronto que cualquiera podía arrojar una maceta de flores sobre la cabeza del Presidente.

12.28: el cortejo llegó a la encrucijada de, Main Street y de Market Street. 12.29: encrucijada de Main Street y de Houston Street. 12.30: encrucijada de Houston Street y de Elm Street. En el automóvil que abría la marcha, Forest Sorrels, inspector jefe de la oficina local del Servicio Secreto, dijo al jefe de la policía:

-Cinco minutos más y habremos llegado a puerto seguro.

«¿Quieres ver un agente del Servicio Secreto?»

La multitud era ya mucho menos densa, pero igualmente entusiasta. Neille Connally, maravillada por la recepción que Dallas ofrecía a los Kennedy, se volvió en su banquete.

-Verdaderamente, no se puede decir que Dallas no le quiera, señor Presidente -observó, radiante.
En la encrucijada de Houston Street y Elm Street, Abraham Zapruder, director de una empresa de confección de prendas de vestir, se mantenía en equilibrio, cámara en mano, sobre un pequeño promontorio de hormigón situado entre el Texas School Book Depository Building y el viaducto del ferrocarril. Apenas divisó el cortejo, empezó a filmar.

En la acera, en medio de la muchedumbre, un joven llamado Arnold Howland había levantado la vista hacia el almacén de libros, unos segundos antes. Había distinguido a un hombre que, detrás de una ventana, sostenía lo que le pereció ser un fusil equipado con un visor telescópico.

-¿Quieres ver un agente del Servicio Secreto? -le preguntó a su mujer.

Y después dejó de mirar el edificio para contemplar el cortejo.

El coche presidencial viró con gran lentitud en Elm Street. Un niño alzó la mano hacia John Kennedy. El Presidente sonrió y contestó a su saludo. Desde su ventana, el hombre del fusil apretó el gatillo.

Se oyó un ruido seco y Kennedy se llevó las dos manos a la garganta. Nadie comprendió en el acto lo que ocurría, excepto los inspectores Youngblood y Clint Hill. Fueron los únicos que reaccionaron en seguida. En el coche del vicepresidente, Youngblood se subió al respaldo del asiento, ordenó al alarmado Johnson que se echase y lo cubrió con su cuerpo. En el mismo instante, Clint Hill saltó desde el estribo del coche blindado del Servicio Secreto y echó a correr como un loco para tratar de dar alcance al “Lincoln”.
Hacía ya unos dos minutos que Abraham Zapruder estaba filmando.

Muerte de un Presidente

Jackie miró, sorprendida, a su esposo, Kennedy no se movía. No hacía ninguna mueca.

Sólo se inclinaba ligeramente. Entonces oyó que el gobernador Connally gritaba: «¡No, no, no, no! ¡Van a matarnos a los dos!», y vio cómo se derrumbaba, con las rodillas cubiertas de sangre, sobre su mujer. En aquel momento comprendió lo que sucedía.

En la acera, el lampista Howard Brennan había levantado la cabeza en dirección al edificio de la Texas School. Estupefacto, vio cómo un hombre, doblado el brazo, apuntaba cuidadosamente con un fusil provisto de visor.

Hubo uno o dos disparos más y Kennedy, con el cráneo hecho añicos, se desplomó mientras su sangre, que brotaba a intervalos, salpicaba a Jackie, a los Connally, a Kallerman, a Greene e incluso a Clint Hill, que corría detrás del “Lincoln”. Jacqueline se levantó y gritó:

-¡Dios mío, han matado a John! ¡Han matado a mi marido!

Y seguidamente, empezó a trepar por el portaequipajes posterior del vehículo.

Abraham Zapruder seguía rodando. Eran las 12 horas 31 minutos.

En el mismo instante, Clint Hill consiguió subir al “Lincoln”, ayudado por Jacqueline. Greene, el chófer, aceleró y el coche se lanzó a toda velocidad hacia el hospital.

En el interior del “SS 100 X” reinaba el horror. Echada sobre su marido, la señora Connally sollozaba. El presidente Kennedy yacía en un charco de sangre en el que flotaban fragmentos de masa encefálica y pétalos de rosas. Jackie acariciaba la pobre cabeza destrozada, lloraba en silencio y Hill oyó que rezaba después la Salve Regina.

La película impresionada por Abraham Zapruder reveló que el drama sólo había durado dieciséis segundos, durante los cuales el coche recorrió apenas treinta metros.

A más de cien por hora se dirigía ya hacia el Parkland Hospital. Los médicos intentaron lo imposible, pero, alrededor de las 13 horas y en la sala “Trauma número 1”, moría a la edad de 47 años John Fitzgerald Kennedy, trigésimo quinto Presidente de los Estados Unidos. A las 13.30, su muerte fue anunciada oficialmente.

Los asesinos de Lincoln, de Garfield y de McKinley fueron los tres unos psicópatas, unos megalómanos atraídos por la “gloria” más o menos efímera que puede aportar un acto criminal, y los tres murieron convencidos de que eran unos héroes desconocidos a los que la historia rehabilitaría un día.
Pero, ¿qué cabe decir acerca de aquel, o aquellos, que el viernes 22 de noviembre de 1963 mataron en Dallas al presidente Kennedy?


El asesinato de John F. Kennedy

Wikipedia

El asesinato de John F. Kennedy (1917-1963), trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos, tuvo lugar el viernes 22 de noviembre de 1963, en Dallas, Texas, Estados Unidos a las 12:30 de la hora estándar del centro (18:30 UTC). Kennedy fue mortalmente herido por disparos mientras circulaba en el coche presidencial en la Plaza Dealey. Fue el cuarto presidente de EE. UU. asesinado (con Abraham Lincoln, James Abram Garfield y William McKinley) y el octavo que murió en ejercicio de sus funciones.

Tres investigaciones oficiales concluyeron que Lee Harvey Oswald, un empleado del almacén Texas School Book Depository en la Plaza Dealey, fue el asesino. Una de ellas concluyó que Oswald actuó solo y otra sugirió que actuó al menos con otra persona más. El asesinato todavía está sujeto a especulaciones, siendo origen de un gran número de teorías conspirativas.

El asesinato de Kennedy

Kennedy se levanta temprano el día del 22 de noviembre y pronuncia el que sería su último discurso en vida, luego aborda un Lincoln Continental blanco y se dirigen hasta la Base Aérea de Carswell para abordar el avión presidencial.

A las 11.40 el Air Force One aterriza en el aeropuerto Dallas Lovefield, después de un corto vuelo de 13 minutos que ha realizado desde Fort Worth. La comitiva presidencial aborda un Lincoln X-100 (denominado en clave SS-100-X por el servicio secreto) se pone en marcha hacia el centro de la ciudad de Dallas.

En el asiento del chofer, un agente-conductor y de acompañante, otro agente de seguridad; en los asientos contiguos, el gobernador Connally (a la derecha) y su esposa; en los asientos traseros, Kennedy a la derecha y su esposa. El automóvil va sin la capota transparente.

Durante el trayecto la comitiva tiene que realizar varias paradas para que el presidente salude a la gente.

A las 12.30 entra en la Plaza Dealey tras haber sido abandonado por la escolta presidencial (los agentes que hasta entonces rodeaban el vehículo, corriendo a su par, y retirándose al furgón que transportaba a todo el grupo de agentes de proteccón -iban relevándose- tras la orden de su jefe: el último, protestando, fue un agente de color, según puede corroborarse en video existente en Internet) y avanza por la calle Houston ya sin protección de escolta, en ese momento lleva 6 minutos de retraso. En la esquina de Houston Street con Elm Street la comitiva debe realizar un giro de 120º a la izquierda, que al parecer no estaba dentor del guión oficial, pues los agentes que circulaban en moto, hacen ademán de seguir por otro itinerario que, tras observar la trayectoria del vehículo presidencial, lo corrigen, lo que obliga a la reducción de la velocidad de la limusina.

Tras pasar Elm Street queda frente al edificio del Almacén de Libros Escolares de Texas, a una distancia de 20 metros nada más.

Disparo a disparo

Al pasar el almacén (ya desprovisto el vehículo presidencial de escolta, que se había retirado por orden del encargado de la misma, antes de la curva de entrada a la plaza)se hizo el primer disparo de tres que supuestamente haría Lee Harvey Oswald. Se calcula que en ese momento la comitiva iba a una velocidad de 15 km/h. La Comisión Warren concluyó posteriormente que el primero de los tres disparos no impactó en el coche sino en la acera. Casi todos están de acuerdo que Kennedy recibió dos disparos y que el último disparo le impactó en la cabeza y fue mortal.

El primer disparo es desviado por un árbol y rebota en el cemento llegando a herir levemente al testigo James Tague.

3,5 segundos después se produce el segundo disparo que llega a Kennedy por detrás en su espalda y sale por su garganta, Kennedy se lleva ambas manos a su garganta levantando sus codos mientras su esposa lo observa atónita y el gobernador Connally se gira hacía su derecha para mirar hacía atrás.

Pasado el segundo disparo, el presidente aún con ambas manos en su garganta deja de saludar al público girando hacía la izquierda y su esposa tira de él para recostarlo sobre el asiento acercándose, en el acto de recostarse y con la cabeza de su esposa al lado de la suya.

Sobreviene el fatal tercer disparo, ocurre 8,4 segundos después del primer disparo, justo cuando el auto pasa al frente de la pérgola de hormigón. Cuando ocurre el tercer disparo, este impacta en forma visible y de lleno en el hueso occipital derecho de la cabeza de Kennedy, Jackie Kennedy suelta súbitamente a su esposo quien se recuesta hacia el lado izquierdo, mientras esta se abalanza a horcajadas a la parte trasera del auto, donde recoge una sección del cráneo del presidente, un agente trepa por las manillas de la cajuela. La esposa del gobernador se lanza al piso soltando unas flores.

Un ciudadano de nombre Abraham Zapruder, que filmaba la comitiva presidencial, logró captar nítidamente en su película el momento en que Kennedy es alcanzado por dos de los tres disparos. Esta película es parte del material de prueba que la Comisión Warren utilizó en su investigación del asesinato.

Según la investigación llevada a cabo por la Comisión Warren, Lee Harvey Oswald, presunto autor de los disparos, habría usado un fusil de cerrojo Carcano M91/38 de fabricación italiana, con mira telescópica. Para haber podido realizar dichos disparos con tanta certeza, el asesino habría que haber tenido experiencia como francotirador.

Otros heridos

El gobernador de Texas John Bowden Connally Jr. iba en el mismo coche delante del presidente; también fue gravemente herido, pero sobrevivió. Su herida ocurrió casi a la vez que el primer disparo impactó sobre Kennedy (teóricamente como resultado de la misma bala, que ha dado pie a la llamada teoría de la bala mágica. Al parecer la acción de su esposa de recostarlo sobre sus piernas ayudó a salvar su vida dado que evitó en mayor medida el neumotórax producido por la herida.

James Tague, un espectador y testigo del asesinato, también recibió una pequeña herida en la parte derecha de su cara; estaba situado a 82 m frente a donde Kennedy fue alcanzado.

Kennedy es declarado oficialmente muerto

A las 13.00 CST (19:00 UTC), el equipo médico del Parkland Hospital declara oficialmente la muerte del presidente Kennedy, con paro cardíaco y habiéndosele suministrado la extremaunción. “No tuvimos nunca una esperanza de salvar su vida”, declararon los médicos. La muerte de Kennedy fue oficialmente anunciada más tarde, a la 13.38 CST (19.38 UTC). El gobernador Connally fue operado dos veces de urgencia ese día.

La autopsia

Después del aterrizaje del avión presidencial (Air Force One) en la Base Aérea de Andrews, a las afueras de Washington DC, el cuerpo de Kennedy fue trasladado al Hospital Naval de Bethesda para su autopsia.

La autopsia fue realizada por tres médicos de la Armada con treinta oficiales militares como testigos. Dos agentes retirados del FBI que estaban presentes declararon que Kennedy tenía una gran herida en el lado derecho de la cabeza, otra herida de aproximadamente 14 cm debajo del cuello de su chaqueta por encima del lado derecho de la columna, y una tercera herida en la cara anterior de su garganta en el borde inferior de la nuez de Adán (La Comisión Warren realizó esta misma información). El informe del FBI sobre la autopsia fue realizado por los agentes especiales Sibert y O’Neill.

Varias fotos y radiografías fueron realizadas durante la autopsia (varias de ellas desaparecieron de los informes oficiales).

El funeral

Después de la autopsia en el Hospital Naval de Bethesda, el cuerpo de Kennedy fue preparado para el entierro y trasladado a la Casa Blanca y expuesto en la Sala Este durante 24 horas. El domingo siguiente al asesinato, cubierto con la bandera de EE.UU. fue trasladado al Capitolio para una vista pública. En todo el día y noche, cientos de miles de personas visitaron el féretro.

Representantes de 90 países, incluyendo la Unión Soviética, asistieron al funeral el 25 de noviembre (tercer cumpleaños de su hijo JFK Jr.). Después del funeral, realizado en la Catedral de St. Matthew, fue trasladado en carro de caballos al Cementerio de Arlington donde fue enterrado. También, durante su Funeral, fue interpretado “El Duelo de la Patria”, obra del costarricense Rafael Chavez Torres.

El funeral fue oficiado por el arzobispo de Boston, el cardenal Richard Cushing, amigo personal de Kennedy, había casado a John y Jacqueline Kennedy, bautizó a sus dos hijos y oficiado el funeral de su hijo Patrick (fallecido quince semanas antes que su padre).

Lee Harvey Oswald

Lee Harvey Oswald fue detenido ochenta minutos después del asesinato del oficial de policía de Dallas J. D. Tippit. Fue acusado de la muerte de Tippit y de Kennedy a última hora de la tarde del día 22 de noviembre. Oswald negó siempre haber disparado contra el presidente. El caso de Oswald nunca fue juzgado porque dos días más tarde, mientras era trasladado y custodiado por la policía, Jack Ruby un gangster de Dallas le disparó y lo mató.

Investigaciones oficiales

  • Policía de Dallas

Después de la detención de Oswald y la recogida de pruebas físicas en la escena del crimen, a las 22.30 CST 22 de noviembre (04:30 UTC 23 de noviembre) se ordena al Jefe de la Policía de Dallas Jesse Curry por gente de Washington, según sus propias palabras, enviar todo el material al cuartel general del FBI, pero no a Oswald. Describió que había casquillos del mismo calibre en una ventana a más de 1,500 metros de distancia.

  • Investigación del FBI

El FBI fue la primera autoridad en completar una investigación oficial. El 9 de diciembre de 1963, sólo 17 días después del asesinato, el informe del FBI fue entregado a la Comisión Warren. El informe estableció que sólo tres disparos fueron realizados; el primero impactó sobre el presidente Kennedy, el segundo en el gobernador Connally, y el tercero en la cabeza del presidente, matándolo. El FBI estableció que Lee Harvey Oswald hizo los tres disparos.

  • La Comisión Warren

La primera investigación oficial del asesinato fue establecida por el presidente Lyndon B. Johnson el 29 de noviembre de 1963, una semana después del asesinato. Fue presidida por Earl Warren jefe de la Corte Suprema de los Estados Unidos, conocida universalmente (pero no oficialmente) como la Comisión Warren.

El informe final de la comisión fue publicado en septiembre de 1964, después de 10 meses de investigación. El informe concluyó que no podía encontrar evidencias persuasivas de una conspiración interna o exterior que implicara a otras personas, grupos o países, y que Lee Harvey Oswald actuó solo.

Sin embargo mucha evidencia se ha acumulado en torno a la posibilidad de una conspiración. El mismo hecho de que Lee Harvey Oswald fuera un agente de la CIA se ha estudiado en varias oportunidades. Se inició con Victor Marchetti, quien en su libro Cult of Intelligence describió los programas de agentes dobles en los que se habría encuadrado Oswald.

En su declaración a la HSCA en 1978, James A. Wilcott, ex-oficial de finanzas de la CIA, afirmó que Oswald fue reclutado entre los militares por la CIA con el objetivo de colocarle como doble agente en la URSS. Específicamente fue agente de la Office of Naval Intelligence.

Teorías sobre el asesinato de JFK

  • Investigaciones oficiales

1964 Conclusiones del informe de la Comisión Warren
1978 Conclusiones HSCA (Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos o House Select Committee on Assassinations)
1998 Conclusiones de la ARRB

  • Teorías de conspiración

1967 La investigación de Jim Garrison.
1963-1999 Otras teorías de conspiración

La conspiración

Recientemente, Howard Hunt, miembro importante de la CIA, confesó en su lecho de muerte, de acuerdo con su hijo, la supuesta auténtica trama que envuelve este magnicidio. Según Hunt, el trigésimo sexto presidente de los Estados Unidos, Lyndon B. Johnson, habría sido el autor intelectual del asesinato, ansioso de conseguir el poder tras dos años como vicepresidente y viendo cómo las posibilidades de suceder a Kennedy se desvanecían. El asesinato habría sido planificado por ciertos agentes de la CIA que estaban en contra de Kennedy, como el propio Hunt o Cord Meyer, cuya esposa tenía un amorío con el entonces presidente. El francotirador habría sido un asesino a sueldo de la CIA proveniente de la mafia corsa llamado Lucien Sartí.

Otros protagonistas

J.D. Tippit: Policía de Dallas tiroteado por Oswald en el barrio de Oak Cliff después del atentado.

Capitán W. Fritz: Capitán de la Policía de Dallas encargado de la investigación.

Jack Rubenstein: empresario de salas de baile y asesino de Oswald. Jack Ruby ya era conocido por las autoridades en 1947 cuando sirvió de testigo a Richard Nixon durante la caza de brujas de McCarthy. Un documento del FBI de 1947 recomienda que un individuo llamado Jack Rubenstein (nombre de pila) no debería ser llamado a declarar ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas ya que trabajaba para el Congresista Richard Nixon. De acuerdo a la Comisión Warren, Ruby tenía conexiones con Oswald, la mafia o políticos estadounidenses.

Lyndon B. Johnson: 36º presidente de los Estados Unidos

Jim Garrison: fiscal de Nueva Orleans. En 1967 llevó a a cabo una investigación sobre una posible conspiración para asesinar a Kennedy, llevada al cine en 1991 por Oliver Stone.

James Files: recientemente este individuo se autoinculpó de haber sido quien disparó desde el montículo de hierba.

Richard Nixon

Organizaciones soviéticas y Fidel Castro

El FBI y la CIA

Similitudes con otras muertes presidenciales en el cargo

Los presidentes de EE.UU. elegidos en intervalos de 20 años y comenzando en 1840 con William Henry Harrison han muerto desempeñando el cargo (Harrison en 1840, Lincoln en 1860, Garfield en 1880, McKinley en 1900, Harding en 1920, Roosevelt en 1945). El asesinato de John F. Kennedy continuó este patrón. El intento de asesinar a Ronald Reagan quien, elegido en 1980, sobrevivió a un disparo en marzo de 1981 y el intento de asesinar a George Bush con una granada en el 2007 fueron las excepciones. Este patrón de muertes presidenciales es conocido como Maldición de Tecumseh.

Después del asesinato de JFK, se han creado muchas falsas similitudes con el de Abraham Lincoln.


Conclusiones del Informe de la Comisión Warren

Jfk.hol.es

Traducción literal extraída del Warren Comisión Report

1.- Los disparos que mataron al Presidente Kennedy e hirieron al Gobernador Conally fueron disparados desde la ventana del sexto piso en la esquina sudeste del Texas School Book Depository. Esta determinación se basa en lo siguiente:

a.- Testigos en la escena del asesinato vieron disparar un rifle desde el sexto piso del edificio, y algunos testigos vieron un rifle en la ventana inmediatamente después de que se produjeran los disparos.

b.- La casi completa bala encontrada en la camilla del Gobernador Conally en el Parkland Memorial Hospital y los dos fragmentos de bala encontrados en el asiento frontal de la limusina presidencial fueron disparados desde el Mannlicher-Carcano de 6’5 mm encontrado en la sexta planta del edificio, a la exclusión de cualquier otra arma.

c.- Los tres casquillos usados encontrados cerca de la ventana en el sexto piso y en la esquina sudeste fueron disparados desde el mismo rifle que disparó la bala y fragmentos descritos anteriormente, a la exclusión de cualquier otra arma.

d.- El parabrisas de la limusina presidencial fue golpeado por un fragmento de bala en la cara interior del cristal, pero no fue penetrado.

e.- La naturaleza de las heridas de bala sufridas por el Presidente Kennedy y el Gobernador Conally y la localización del coche en el momento de los disparos establece que las balas fueron disparadas desde arriba y atrás de la limusina presidencial, impactando al Presidente y al Gobernador como sigue:

I.- El Presidente fue primero herido por una bala que entró por la parte trasera del cuello y salió a través de la parte más baja del frente de su garganta, causando una herida que no necesariamente habría sido letal. El Presidente fue herido por segunda vez por una bala que entró por la parte derecha-trasera de su cabeza causando una gran y fatal herida.

II.- El Gobernador Conally fue herido por una bala que entró por la parte derecha de su espalda y viajó hacia abajo a través de la parte derecha de su pecho, saliendo bajo su pezón derecho. Esta bala pasó después a través de su muñeca derecha y entró en su muslo izquierdo, donde causó una herida superficial.

f.- No hay evidencia creíble de que los disparos fueran realizados desde el Triple Paso del Ferrocarril al frente de la caravana presidencial, o desde cualquier otra localización.

2.- El peso de las pruebas indica que se realizaron tres disparos.

3.- Aunque no es necesario para ninguna conclusión esencial de la Comisión determinar que disparo impactó al Gobernador Conally, hay una persuasiva evidencia de los expertos para indicar que la misma bala que atravesó la garganta del Presidente también causó las heridas del Gobernador Conally. De cualquier manera, el testimonio del Gobernador Conally y ciertos factores han dado lugar a ciertas diferencias de opinión respecto a esta probabilidad pero no hay ninguna duda en la mente de ningún miembro de esta comisión de que todos los disparos que causaron las heridas del Presidente y del Gobernador Conally fueron disparados desde la ventana del sexto piso del Texas School Book Depository.

4.- Los disparos que mataron al Presidente Kennedy e hirieron al Gobernador Conally fueron disparados por Lee Harvey Oswald. Esta conclusión se basa en lo siguiente:

a.- El rifle Mannlicher-Carcano de 6’5 mm desde el que se realizaron los disparos era propiedad y estaba en posesión de Oswald.

b.- Oswald llevó este rifle al edificio del depósito en la mañana del 22 de Noviembre.

c.- Oswald, en el momento del asesinato estaba presente en la ventana del sexto piso desde la cual fueron realizados los disparos.

d.- Poco después del asesinato, el Mannlicher-Carcano que pertenecía a Oswald fue encontrado parcialmente escondido entre algunos cartones en la sexta planta y la improvisada bolsa de papel en la cual Oswald llevó el rifle al depósito fue encontrada cerca de la ventana desde la que los disparos fueron realizados.

e.- Basándose en los testimonios de expertos y en el análisis de las películas del asesinato, la Comisión ha concluido que un francotirador de la capacidad de Lee Harvey Oswald pudo haber realizado los disparos desde el rifle usado en el asesinato dentro del tiempo del tiroteo. La Comisión ha concluido que Oswald poseía la habilidad con un rifle que le permitía cometer el asesinato.

f.- Oswald mintió a la policía tras su arresto respecto a cuestiones importantes.

g.- Oswald intentó asesinar al General Edwin A. Walker (U.S. Army) el 10 de Abril, 1963, demostrando su disposición para tomar una vida humana.

5.- Oswald asesinó al patrullero J. D. Tippit aproximadamente 45 minutos después del asesinato. Esta conclusión refuerza el descubrimiento de que Oswald realizó los disparos que mataron al Presidente Kennedy e hirieron al Gobernador Conally y es apoyada por lo siguiente:

a.- Dos testigos presenciales vieron el tiroteo de Tippit y siete testigos escucharon los disparos y vieron al pistolero dejar la escena con un revolver en la mano. Estos nueve testigos identificaron positivamente a Oswald como el pistolero que vieron.

b.- Los casquillos encontrados en la escena del tiroteo fueron disparados por el revolver en posesión de Oswlad cuando fue arrestado, a la exclusión de cualquier otra arma.

c.- El revolver en posesión de Oswald en el momento de su arresto fue comprado y pertenecía a Oswald.

d.- La chaqueta de Oswald fue encontrada a lo largo del camino de huida tomado por el pistolero mientras escapaba de la escena del crimen.

6.- 80 minutos después del asesinato y 35 minutos después del asesinato de Tippit Oswald se resistió al arresto en el teatro intentando disparar a otro policía de Dallas.

7.- La Comisión ha alcanzado las siguientes conclusiones respecto al interrogatorio de Oswald y la detención por la policía de Dallas:

a.- Excepto por la fuerza requerida para realizar el arresto, Oswald no estuvo sujeto a ninguna coacción física por ningún oficial de la ley. Fue advertido de que no podía obligársele a realizar ninguna declaración y que cualquier cosa que dijera podría usarse contra él en un juicio. Fue advertido de su derecho a ser aconsejado. Se le dio la oportunidad de obtener consejo de su propia elección y se le ofreció asistencia legal de la Dallas Bar Association, la cual rechazó en ese momento.

b.- Profesionales de los periódicos, la radio y la televisión fueron autorizados sin inhibición para acceder al área a través de la cual Oswald tenía que pasar cuando era trasladado desde su celda a la habitación de interrogatorios y a otras secciones del edificio, sometiendo a Oswald a hostigamiento y creando unas condiciones de caos que no conducían al ordenado interrogatorio o a la protección de los derechos del prisionero.

c.- Las numerosas afirmaciones, algunas veces erróneas, hechas a la prensa por varios oficiales del orden durante este periodo de confusión y desorden en la estación de policía, habría presentado serios obstáculos para la obtención de un juicio justo para Oswald. A tal extremo la información era errónea o mal interpretada que ayudó a crear dudas, especulaciones y miedos en la mente del público que de otro modo no hubieran aflorado.

8.- La Comisión ha alcanzado las siguientes conclusiones respecto al asesinato de Oswald por Jack Ruby el 24 de Noviembre, 1963:

a.- Ruby entró en los sótanos del Departamento de Policía de Dallas poco antes de las 11:17 a.m. y mató a Lee Harvey oswald a las 11:21

b.- Aunque las pruebas del modo de entrada de Ruby no son conclusiva, la evidencia indica que bajó por la rampa desde Main Street hasta el sótano del Departamento de Policía.

c.- No hay pruebas que sustenten el rumor de que Ruby fue ayudado por miembros de la policía de Dallas en el asesinato de Oswald.

d.- La decisión del Departamento de Policía de Dallas de transferir a Oswald a la cárcel del condado a la vista del público fue desafortunada.

Los preparativos realizados por el departamento de Policía el Domingo por la mañana, solamente unas horas antes del intento de traslado, fueron inadecuados. De importancia crítica fue el hecho de que los representantes de los medios y otros no fueron excluidos del sótano incluso después de que la policía fuera notificada sobre intentos contra la vida de Oswald. Estas deficiencias contribuyeron a la muerte de Lee Harvey Oswald.

9.- La Comisión no ha encontrado evidencia de que Lee Harvey Oswald ni Jack Ruby fueran parte de ninguna conspiración, interna o extranjera, para asesinar al Presidente Kennedy. La razones para esta conclusión son:

a.- La Comisión no ha encontrado pruebas de que nadie ayudase a Oswald en planear o llevar a cabo el asesinato. En esta conexión han sido profusamente investigadas, además de otros factores, las circunstancias que rodean a la planificación de la ruta de la comitiva a través de Dallas, la contratación de Oswald en el Texas School Book Depository Co. el 15 de octubre de 1963, el método por el cual el rifle fue introducido en el edificio, la colocación de cajas de libros en la ventana, la huida de Oswald del edificio, y el testimonio de los testigos del tiroteo.

b.- La Comisión no ha encontrado pruebas de que Oswald estuviera envuelto junto con alguna persona o grupo en una conspiración para asesinar al Presidente, aunque han sido profundamente investigados, además de otros posibles aspectos, todas las facetas de las asociaciones de Oswald, sus finanzas y hábitos personales, particularmente durante el periodo que siguió a su regreso de la Unión Soviética en Junio de 1962.

c.- La Comisión no ha encontrado pruebas que muestren que Oswald estuvo empleado, persuadido o animado por cualquier gobierno extranjero para asesinar al Presidente Kennedy o de que el fuera un agente de un gobierno extranjero, aunque la Comisión ha revisado las circunstancias que rodearon la deserción de Oswald a la unión Soviética, su vida allí desde Octubre de 1959 hasta Junio de 1962 tan lejos como podía ser reconstruida, sus conocidos contactos con el Comité Juego Limpio Para Cuba y sus visitas a las Embajadas Cubana y Soviética en Ciudad de México durante su viaje a México desde el 26 de Septiembre hasta el 3 de Octubre de 1963, y sus conocidos contactos con la Embajada Soviética en los EE.UU.

d.- La Comisión ha explorado todos los intentos de Oswald de identificarse a si mismo con varios grupos políticos, incluyendo el Partido Comunista USA, el Comité Juego Limpio Para Cuba, y el Partido de los Trabajadores Socialistas, y ha sido incapaz de encontrar ninguna evidencia de que los contactos que el inició fueran relacionados con el subsecuente asesinato del Presidente.

e.- Todas las pruebas ante la Comisión establecen que no hay nada que soporte la especulación de que Oswald era un agente, empleado o informante de el FBI, la CIA o cualquier otra agencia gubernamental. Han sido profundamente investigadas las relaciones anteriores al asesinato con todas las Agencias del Gobierno de los EE.UU. Todos los contactos con Oswald por cualquiera de estas Agencias fueron hechos en el ejercicio regular de sus diferentes responsabilidades.

f.- Ni las relaciones directas o indirectas entre Lee Harvey Oswald y Jack Ruby han sido descubiertas por la Comisión, ni ha sido posible encontrar una prueba creíble de que se conocieran entre si aunque una profunda investigación fue hecha a partir de los numerosos rumores y especulaciones sobre tales relaciones.

g.- La Comisión no ha encontrado prueba de que Jack Ruby actuará con cualquier otra persona en el asesinato de Lee Harvey Oswald.

h.- Tras una cuidadosa investigación, la Comisión no ha encontrado una prueba creíble de que ni Jack Ruby ni el oficial Tippit, que fue asesinado por Oswald, se conocieran entre si o que Oswald y Tippit se conocieran entre si. Debido a la dificultad, la negación certera de que otros hayan estado envueltos, bien con Oswald o con Ruby no puede ser demostrada categóricamente, pero si hubiera alguna prueba de ello ha estado más allá del alcance de las Agencias de Investigación y los recursos de los EE.UU y no ha sido presentada a esta Comisión.

10.- En su completa investigación la Comisión no ha encontrado evidencia de conspiración, subversión o deslealtad al Gobierno de los EE.UU por ningún agente local, estatal o federal.

11.- Basándose en la evidencia ante la Comisión se concluye que Oswald actuó solo. Por consiguiente, para determinar los motivos del asesinato del Presidente Kennedy, uno debe mirar al asesino por sí mismo. Las claves de los motivos de Oswald pueden ser encontradas en su historia familiar, su educación o falta de ella, sus actos, sus escritos, y la recolección de aquellos que han tenido contactos íntimos con el a través de su vida. La Comisión ha presentado en este informe toda la información de fondo relativa a esta motivación que ha podido descubrir. Además otros podrán estudiar la vida de Lee Oswald y llegar a sus propias conclusiones así como a sus posibles motivos. La Comisión no puede hacer ninguna determinación definitiva de los motivos de Oswald. Se ha esforzado en aislar los factores que contribuyeron a su carácter y los cuales podrían haber influido en su decisión de asesinar al Presidente Kennedy. Estos factores fueron:

a.- Su fuertemente enraizado resentimiento contra la autoridad que se expresó en una hostilidad hacia cada sociedad en la que vivió.

b.- Su incapacidad para entrar en relaciones significativas con las personas, y un continuo patrón de rechazo hacia su entorno en favor de nuevos ambientes.

c.- Su impulso para intentar encontrar un lugar en la historia y sus repentinas desesperaciones sobre los fracasos en sus distintas ocupaciones.

d.- Su capacidad para la violencia como evidencia por su intento de matar al General Walker.

e.- Su compromiso confesado al marxismo y al comunismo, cuando entendió los términos y realizó su propia interpretación de ellos; esto se expresó por un antagonismo hacia los EE.UU, por su deserción a la Unión Soviética, por su fracaso para reconciliarse con la vida en los EE.UU incluso después de su desencanto con la Unión Soviética, y por sus esfuerzos, aunque frustrados de ir a Cuba. Cada una de estas cosas contribuyó a su capacidad de arriesgarlo todo en acciones crueles e irresponsables.

12.- La Comisión reconoce que las variadas responsabilidades del Presidente requieren que el haga frecuentes viajes a todas partes de EE.UU. y al extranjero. Consistente con sus altas responsabilidades, los presidentes nunca pueden ser protegidos de cualquier intento potencial. La dificultad del Servicio Secreto en alcanzar sus responsabilidades de protección varía con las actividades y la naturaleza del ocupante de la Oficina del Presidente y su predisposición para estar conforme a los planes para su seguridad. Para estimar la actuación del Servicio Secreto debe entenderse que deben realizar su trabajo con esas limitaciones. No obstante, la Comisión cree que recomendaciones para mejorar en la protección presidencial pueden desprenderse de los hechos descubiertos en esta investigación.

a.- Las complejidades de la Presidencia se han incrementado tan rápidamente en los años recientes que el Servicio Secreto no ha sido capaz de desarrollar o de asegurar recursos adecuados de personal y facilidades para completar su importante cometido. Esta situación debe ser rápidamente remediada.

b.- La Comisión ha concluido que el criterio y los procedimientos del Servicio Secreto designados para identificar y proteger contra personas consideradas un riesgo para el Presidente no fueron adecuadas antes del asesinato.

I.- La Sección de Investigación para la Protección del Servicio Secreto, que es responsable del trabajo preventivo carecía de suficiente personal entrenado y de la asistencia técnica y mecánica necesaria para llevar a cabo sus responsabilidades.

II.- Antes de el asesinato el criterio del Servicio Secreto trató las amenazas directas contra el Presidente. Aunque el Servicio Secreto las trató adecuadamente , no reconoció la necesidad de identificar otras fuentes potenciales de peligro a su seguridad. El Servicio Secreto no desarrolló un criterio adecuado y específico que definiera a esas personas o grupos que podrían presentar un peligro para el Presidente. En efecto, el Servicio Secreto confió en gran parte en otras agencias Federales o Estatales para suministrar la información necesaria para cumplir sus responsabilidades preventivas, aunque pidió información sobre las amenazas directas al Presidente.

c.- La Comisión ha concluido que había un enlace y coordinación de información insuficiente entre el Servicio Secreto y otras agencias Federales necesariamente involucradas con la protección Presidencial. Aunque el FBI, en el ejercicio normal de su responsabilidad, había obtenido información considerable sobre Lee Harvey Oswald, no tenía ninguna responsabilidad oficial, bajo el criterio del Servicio Secreto existente en el momento del viaje del Presidente a Dallas, para enviar al Servicio Secreto la información que tenía sobre Oswald. La Comisión ha concluido, sin embargo, que el FBI tomó un excesivamente restrictivo punto de vista sobre su papel en el trabajo de inteligencia preventiva del asesinato. Un tratamiento más cuidadosamente coordinado del caso de Oswald por el FBI bien podía haber resultado en llamar la atención del Servicio Secreto sobre las actividades de Oswald.

d.- La Comisión ha concluido que algunas de las preparaciones hechas de antemano en Dallas por el Servicio Secreto, como las detalladas medidas de seguridad tomadas en Love Field y el Trade Mart, fueron completas y bien ejecutadas. En otros aspectos, sin embargo, la Comisión ha concluido que las preparaciones de antemano para el viaje del Presidente eran deficientes.

I.- Aunque el Servicio Secreto está obligado a confiar en oficiales de la ley locales, sus procedimientos en el momento del viaje de Dallas no requirieron instrucciones bien definidas acerca de las responsabilidades respectivas de los oficiales de policía y otros que ayudaron en la protección del Presidente.

II.- Los procedimientos llevados a cabo por el Servicio Secreto para detectar la presencia de un asesino localizado en un edificio a lo largo de la ruta de la comitiva no fueron los adecuados. En el momento del viaje a Dallas, el Servicio Secreto, como una cuestión de rutina, no investigó o hizo que comprobaran ningún edificio localizado a lo largo de la ruta que tomaría la comitiva del Presidente. La responsabilidad de vigilar las ventanas en esos edificios durante el desfile fue dividida entre el personal de la policía local establecido en las calles para controlar al público, y los agentes del Servicio Secreto que acompañaban a la comitiva. Basándose en su investigación la Comisión ha concluido que estos preparativos durante el viaje a Dallas fueron claramente insuficientes.

e.- La configuración del automóvil Presidencial y el orden de colocación de los agentes del Servicio Secreto en el automóvil no proporcionaron a estos la oportunidad que deberían haber tenido para asistir inmediatamente al Presidente al primer signo de peligro.

f.- Dentro de estas limitaciones, sin embargo, la Comisión encuentra que los agentes inmediatamente responsables de la seguridad del Presidente reaccionaron rápidamente en el momento que los disparos fueron realizados desde el Texas School Book Depository.


John F. Kennedy

Wikipedia

John Fitzgerald Kennedy (Brookline, Massachusetts, 29 de mayo de 1917-Dallas, Texas, 22 de noviembre de 1963) fue el trigésimo quinto presidente de los Estados Unidos. Fue conocido como John F. Kennedy, Jack Kennedy por sus amigos y popularmente como JFK.

Elegido en 1960, Kennedy se convirtió en el presidente más joven de su país, después de Theodore Roosevelt. Ejerció como Presidente desde el 20 de enero de 1961 hasta su asesinato el 22 de noviembre de 1963. Durante su gobierno tuvo lugar la invasión de Bahía de Cochinos, la crisis de los misiles de Cuba, la construcción del Muro de Berlín, el inicio de la carrera espacial y la consolidación del Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos, así como los primeros eventos de la Guerra de Vietnam.

Durante la Segunda Guerra Mundial, destacó por su liderazgo como comandante de la lancha torpedera PT-109 en el área del Pacífico Sur. Realizando un reconocimiento, la PT-109 fue impactada por un destructor japonés, que partió la lancha en dos y ocasionó una explosión. La tripulación a su cargo logró nadar hasta una isla y sobrevivir hasta ser rescatada. Esta hazaña le dio popularidad y con ella comenzó su carrera política.

Kennedy representó al estado de Massachusetts como miembro de la Cámara de Representantes desde 1947 hasta 1953, y luego como senador desde 1953 hasta que asumió la presidencia en 1961. Con 43 años de edad, fue el candidato presidencial del Partido Demócrata en las elecciones de 1960, derrotando a Richard Nixon en una de las votaciones más ajustadas de la historia presidencial del país.

Kennedy había sido la última persona en ser elegida ejerciendo el cargo de senador. También ha sido el único católico en ser elegido presidente de EE. UU. hasta la fecha, así como el único nacido durante la Primera Guerra Mundial y también el primero nacido en el siglo XX.

El presidente Kennedy murió asesinado el 22 de noviembre de 1963 en Dallas, Texas, Estados Unidos. Lee Harvey Oswald fue arrestado y acusado del homicidio, pero fue asesinado dos días después por Jack Ruby, por lo que no pudieron someterlo a juicio. La Comisión Warren concluyó que Oswald había actuado solo en el asesinato.

Sin embargo, el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos estimó en 1979 que pudo existir una conspiración en torno al asesinato. El tema ha sido muy debatido y existen múltiples teorías sobre el magnicidio. El crimen fue un momento imborrable en la historia de Estados Unidos debido a su traumático impacto en la memoria de la nación.

Muchos han considerado a Kennedy como un icono de las aspiraciones y esperanzas estadounidenses; en algunas encuestas realizadas en su país continúa siendo estimado como uno de los mejores presidentes de los Estados Unidos.

Infancia y juventud

Los padres de Kennedy fueron Joseph P. Kennedy, Sr. y Rose Fitzgerald. Joseph fue un empresario exitoso y líder de la comunidad hiberno-estadounidense; fue embajador ante el Reino Unido. Rose era la hija menor de John “Honey Fitz” Fitzgerald, una prominente figura política de Boston, que fue congresista y alcalde de su ciudad. El matrimonio tuvo nueve hijos. John fue el segundo de ellos. Nació en el número 83 de la calle Beals, en Brookline, Massachusetts, el martes 29 de mayo de 1917, a las 3:00 p.m.

Durante sus primeros diez años de vida, vivió en Brookline. Realizó sus estudios en el colegio público “Edward Devotion School” desde la guardería hasta el comienzo del tercer grado. Durante el cuarto grado estudió en un colegio privado para hombres llamado “Noble and Greenough”, que posteriormente denominaron “Dexter School”.

En septiembre de 1927, se mudó con su familia a una mansión de 20 habitaciones arrendada en Riverdale, en el barrio del Bronx de la Ciudad de Nueva York. Dos años después, volvieron a mudarse a cinco millas al noreste, a una mansión de 21 habitaciones en un campo de seis acres en Bronxville, Nueva York, adquirida en mayo de 1929.

Fue scout, miembro de la tropa “Scout Troop 2” de Bronxville, desde 1929 hasta 1931, siendo el primer scout que llegó a presidente de los Estados Unidos. Pasaba sus veranos junto a su familia en una casa en Hyannis Port, Massachusetts, también comprada en 1929, y las fiestas de Navidad y Pascua de Resurrección se reunían en su casa de Palm Beach, Florida, que adquirieron en 1933. Desde el quinto hasta el séptimo grado, John estudió en el colegio privado “Riverdale Country School”, un colegio exclusivo para hombres en Riverdale.

En septiembre de 1930 Kennedy fue enviado al internado de varones “Canterbury School” para cursar su octavo grado; este colegio se encontraba a cincuenta millas de su hogar en New Milford, Connecticut.

A finales de abril de 1931 sufrió un ataque de apendicitis y fue sometido a una apendicectomía, tras lo que se retiró de “Canterbury” para recuperarse en su hogar.

En septiembre de 1931, John fue enviado con su hermano mayor, Joe, dos años mayor que él, al colegio privado masculino “The Choate School”, a sesenta millas de su casa en Wallingford, Connecticut, un instituto de preparación para la universidad.

En enero de 1934, en Choate, enfermó perdiendo mucho peso; fue hospitalizado en el “Yale-New Haven Hospital” hasta Pascua, y pasó la mayoría de junio de 1934 hospitalizado en la clínica Mayo en Rochester, Minnesota, sometido a análisis por la colitis que padecía.

Se graduó de Choate en junio de 1935. El “superlativo” de Kennedy en la revista de fin de año del colegio fue “El que tiene más probabilidades de llegar a Presidente”.

En septiembre de 1935 viajó a Londres en el SS Normandie, en el que sería su primer viaje al extranjero. Lo acompañaban sus padres y su hermana Kathleen. La idea del viaje era que el joven Kennedy estudiara un año con el profesor Harold Laski en el London School of Economics (LSE), tal como había hecho su hermano mayor, Joe. Pero en la segunda semana en el LSE tuvo que ser hospitalizado a causa de una ictericia. Debido a ello, se embarcó de vuelta a Estados Unidos tras haber permanecido tres semanas en el Reino Unido.

En octubre de 1935, Kennedy se matriculó con retraso en la Universidad de Princeton, donde estuvo sólo seis semanas, ya que entre enero y febrero de 1936 fue hospitalizado durante dos semanas en el “Peter Bent Brigham Hospital”, en Boston, para que le realizaran observaciones por una posible leucemia.

Entre marzo y abril de ese año permaneció en Palm Beach, en la casa de invierno de la familia, recuperándose, y durante mayo y junio trabajó en el rancho de 40 000 acres de las afueras de Benson, Arizona. Después, entre julio y agosto participó en competiciones de vela, mientras se alojaba en la casa de veraneo de su familia en Hyannis Port.

En septiembre de 1936 se matriculó para cursar su primer año en la Universidad Harvard, residiendo en “Winthrop House” desde el primero hasta el último curso. Nuevamente siguió los pasos de su hermano Joe, quien ya llevaba dos años en la universidad.

En julio de 1937, viajó a Francia en el “SS Washington”, trasladando también su coche descapotable. Pasó diez semanas conduciendo con un amigo, no sólo por ese país, sino también por Italia, Alemania, los Países Bajos y el Reino Unido.

A finales de junio de 1938, viajó junto a su padre y a su hermano Joe en el SS Normandie para trabajar el mes de julio en la embajada estadounidense en Londres, pues su padre había sido nombrado Embajador de Estados Unidos ante la “Corte de St. James” por el presidente Franklin D. Roosevelt. En agosto fueron juntos a una villa cercana a Cannes.

Desde febrero hasta septiembre de 1939, Kennedy recorrió Europa, la Unión Soviética, la Península Balcánica y Oriente Medio para reunir información para su tesis en Harvard. Pasó los últimos diez días de agosto en Checoslovaquia y Alemania antes de regresar a Londres el 1 de septiembre de 1939, justo el mismo día en que ocurrió la invasión alemana a Polonia.

El 3 de septiembre de 1939, estuvo junto con sus padres, su hermano Joe y su hermana Kathleen en la “Strangers Gallery” de la Cámara de los Comunes, donde escuchó discursos de apoyo a la declaración de guerra del Reino Unido a Alemania.

Kennedy fue enviado por su padre como su representante para ayudar en las gestiones para socorrer a los sobrevivientes estadounidenses del “SS Athenia”. A fines de septiembre regresó a EE. UU. en un vuelo transatlántico en un Dixie Clipper de la Pan Am, que voló desde “Foynes”, Irlanda, hasta “Port Washington”, Nueva York.

En 1940 completó su tesis, “Appeasement in Münich,” sobre la participación del Reino Unido en los Acuerdos de Múnich. Inicialmente quería que su tesis fuera privada, pero su padre lo convenció para que la publicara en un libro. Se graduó cum laude en Harvard con un título en relaciones internacionales en junio de 1940, y en julio del mismo año su tesis fue publicada con el título Por qué Inglaterra se durmió (Why England Slept) que se convirtió en un superventas.

Entre septiembre y diciembre de 1940 asistió a clases en el Stanford Graduate School of Business. A comienzos de 1941, ayudó a su padre a completar la redacción de sus memorias de tres años como embajador. En mayo y junio de 1941 viajó por América del Sur.

Servicio militar

En la primavera de 1941 se ofreció como voluntario para el Ejército de los Estados Unidos pero fue rechazado principalmente por sus problemas de columna. Sin embargo, en septiembre de ese año la Armada de los Estados Unidos lo aceptó, por la influencia del director de la Oficina de Inteligencia Naval (ONI), un antiguo ayudante naval de su padre en su etapa como embajador en Gran Bretaña. Con el rango de alférez de fragata, trabajó en una oficina encargada de los boletines y los informes que se presentaban al Secretario de la Marina. Fue en este período cuando ocurrió el ataque a Pearl Harbor.

Estuvo estudiando en la Escuela de Entrenamiento de Oficiales de la Reserva Naval (Naval Reserve Officers Training School) y en el Centro de Entrenamiento de Escuadrones de Lanchas Torpederas (Motor Torpedo Boat Squadron Training Center) antes de ser destinado a Panamá y finalmente a las operaciones del Pacífico.

Participó en varias misiones y fue ascendido a alférez de navío, comandando una lancha “patrulla torpedera” (PT boat, lanchas pequeñas y rápidas destinadas a atacar por sorpresa grandes buques, cuyo efecto fue comparado con el de los mosquitos).

El 2 de agosto de 1943, la lancha de Kennedy, la PT-109, fue abordada por el destructor japonés Amagiri mientras participaba en una misión nocturna cerca de Nueva Georgia, en las Islas Salomón.9 10 John cayó de la lancha, hiriéndose nuevamente la columna. A pesar de su lesión, ayudó a sus otros diez compañeros sobrevivientes, y en especial a uno al que cargó por estar muy malherido, a llegar a una isla donde fueron rescatados. Por esta acción, recibió la Medalla de la Marina y del Cuerpo de Marines (“Navy and Marine Corps Medal”) y el siguiente reconocimiento:

Por una conducta extremadamente heroica como Oficial Comandante de la Lancha Torpedera 109 luego de la colisión y hundimiento del navío en la Guerra del Pacífico el 1-2 de agosto de 1943. Sin importar el daño personal, el alférez de navío Kennedy luchó sin vacilar contra las adversidades en las tinieblas para dirigir las operaciones de rescate, nadando muchas horas para rescatar y proveer de ayuda y comida a sus compañeros una vez que éstos se encontraban a salvo en la costa. Su valor sobresaliente, entereza y liderazgo contribuyeron a salvar la vida de muchas personas y a mantener las mejores tradiciones de la Armada estadounidense.

Otras condecoraciones de Kennedy en la Segunda Guerra Mundial fueron el Corazón Púrpura, la Medalla de la Campaña Asia-Pacífico (Asiatic-Pacific Campaign Medal) y la Medalla de la Victoria de la Segunda Guerra Mundial (World War II Victory Medal). Fue dado honorablemente de baja a principios de 1945, unos pocos meses antes de la rendición japonesa. Sus actos en la guerra fueron popularizados cuando se convirtió en Presidente, siendo objeto de varios artículos de revistas, libros, historietas, especiales de televisión y películas. Contribuyó a hacer de la PT-109 una de las naves más famosas de la Armada de los Estados Unidos durante la Guerra: modelos a escala e incluso figuras de G.I. Joe sobre el incidente siguen produciéndose en el siglo XXI.

Durante su presidencia, Kennedy admitió privadamente a sus amigos que no se sentía merecedor de las medallas recibidas, pues el incidente de la PT-109 fue resultado de una operación militar que costó la vida a dos miembros de su tripulación. Cuando un reportero le preguntó cómo se convirtió en un héroe, Kennedy bromeó: “Fue involuntario. Ellos hundieron mi barco”.

En agosto de 1963, tres meses antes de su asesinato, Kennedy escribió: “A cualquier hombre que se le pregunte en este siglo qué hizo para que su vida valiera la pena, creo que puede responder con harto orgullo y satisfacción: serví en la Marina de los Estados Unidos”.

En mayo de 2002, una expedición de la National Geographic encontró lo que se supone son los restos de la PT-109 en las Islas Salomón. Un miembro de la familia Kennedy viajó a las islas para entregar un regalo a quienes rescataron a John y que todavía permanecían con vida, pero problemas de comunicación les impidieron participar en la ceremonia. Los guardacostas australianos a los que avisaron los nativos fueron invitados a la Casa Blanca.

Inicios de su vida política

Terminada la Segunda Guerra Mundial, Kennedy consideró la idea de hacerse periodista. En los años anteriores a la guerra no había pensado en la política pues su familia había depositado sus esperanzas políticas en su hermano mayor, Joseph P. Kennedy, Jr.. Sin embargo, Joseph falleció en la Segunda Guerra Mundial.

Cuando en 1946 el Representante de los Estados Unidos James Michael Curley dejó su cargo vacante en un distrito predominantemente demócrata para aspirar al cargo de Alcalde de Boston, Kennedy se postuló al cargo de Representante, obteniendo la victoria ante su oponente republicano por una amplia mayoría.

Fue miembro del Congreso durante seis años. Sus votos a las distintas iniciativas no se ajustaron a una tendencia fija, y frecuentemente diferían de la posición del Presidente Harry S. Truman y de la del resto del Partido Demócrata. En 1952 venció al candidato republicano Henry Cabot Lodge, Jr. en la elección por el cargo de Senador de los EE. UU.

Kennedy contrajo matrimonio con Jacqueline Lee Bouvier el 12 de septiembre de 1953. Durante los dos años siguientes se sometió a varias operaciones por sus problemas de columna vertebral. Llegó a estar a las puertas de la muerte (recibió entonces el sacramento de la extremaunción, como haría cuatro veces en su vida). Estuvo por tanto ausente en varias sesiones del Senado.

Durante su convalecencia escribió Profiles in Courage, libro en el que describe ocho situaciones en las que senadores de EE. UU. arriesgaron sus carreras por mantenerse firmes en sus convicciones y creencias personales. El libro fue premiado en 1957 con el premio Pulitzer a la mejor biografía.

En 1956, el candidato presidencial Adlai Stevenson dejó en manos de la Convención del Partido Demócrata la nominación de un candidato a la vicepresidencia de los EE. UU. Kennedy terminó segundo en las votaciones, superado por el Senador Estes Kefauver de Tennessee. Gracias a este episodio y a pesar de su derrota, Kennedy adquirió notoriedad nacional, lo cual le ayudaría en los años siguientes.

Su padre, Joseph Kennedy, señaló que en el fondo era bueno para John no haber obtenido la nominación, porque luego muchos hubieran culpado a los católicos de la derrota electoral, aunque en privado reconocieran que cualquier demócrata hubiera tenido graves dificultades compitiendo contra Eisenhower en 1956.

John F. Kennedy votó, como senador, la aprobación final de la Ley de Derechos Civiles de 1957, la primera ley que protegía algunos derechos de las minorías, particularmente el derecho efectivo al voto de los negros en los estados sureños.

Sin embargo, previamente Kennedy había votado a favor de una enmienda que limitaba la capacidad de los tribunales para perseguir los incumplimientos de tales derechos civiles, enmienda que estrechaba en gran parte la efectividad de la ley (dejaba a la ley “sin dientes”, como se dijo entonces), al impedir la condena de los que la violaran.

Algunos segregacionistas radicales, como los senadores James Eastland y John McClellan, o el gobernador de Misisipi James Coleman, fueron de los primeros que apoyaron la campaña presidencial de Kennedy. En 1958, Kennedy fue reelegido como senador por un segundo período, derrotando por amplio margen a su oponente republicano, el abogado bostoniano Vincent J. Celeste.

Años después se revelaría que en septiembre de 1947, cuando tenía 30 años de edad y durante su primer período como congresista, Kennedy fue diagnosticado con la enfermedad de Addison (una deficiencia hormonal muy rara) por Sir Daniel Davis en “The London Clinic”. Este y otros problemas médicos fueron mantenidos en secreto para el público y para la prensa durante toda la vida de Kennedy.

El Senador republicano por Wisconsin Joseph McCarthy, principal responsable de la persecución anticomunista de principios de los años 1950, fue un gran amigo de la familia Kennedy. Joe Kennedy apoyó siempre a McCarthy. Robert F. Kennedy trabajó para el subcomité de McCarthy, y McCarthy estuvo relacionado sentimentalmente con Patricia Kennedy.

En 1954, cuando el Senado estudiaba condenar al senador de Wisconsin, John Kennedy redactó un discurso censurando a McCarthy, pero nunca lo entregó. El 2 de diciembre de 1954 el Senador Kennedy se encontraba en el hospital cuando el Senado comunicó su altamente publicitada decisión de censurar a McCarthy. Aunque ausente, Kennedy pudo haber influido en la decisión, pero optó por no hacerlo y nunca indicó cómo hubiera votado. Este episodio dañó severamente el apoyo a Kennedy en la comunidad más progresista, especialmente de Eleanor Roosevelt, incluso en la elección de 1960.

Elección presidencial de 1960

El 2 de enero de 1960, Kennedy manifestó su intención de competir en las elecciones presidenciales de ese mismo año. En las elecciones primarias del partido demócrata, compitió con el Senador Hubert Humphrey de Minnesota y el Senador Wayne Morse de Oregón.

Kennedy venció a Humphrey en Wisconsin y Virginia Occidental, y a Morse en Maryland y Oregón. También superó a cierta oposición simbólica (muchos eran candidatos informales, nombres escritos por el propio votante al rellenar la papeleta) en Nuevo Hampshire, Indiana y Nebraska.

En Virginia Occidental, visitó las minas de carbón y conversó con los mineros para lograr su apoyo; la mayoría del electorado en ese estado era conservadora y protestante, muy recelosa del catolicismo de Kennedy; pese a ello resultó victorioso precisamente en Virginia Occidental, lo que confirmó su prestigio como candidato de gran atractivo popular.

Con Humphrey y Morse fuera de la competencia, el principal oponente de Kennedy en la convención de Los Ángeles fue el Senador Lyndon B. Johnson de Texas. Adlai Stevenson, el candidato nominado por los demócratas en 1952 y 1956, no estaba compitiendo oficialmente pero tenía gran apoyo de las bases, presentes o no en la convención. El Senador Stuart Symington, de Misuri, también era aspirante.

El 13 de julio, Kennedy consiguió ser elegido candidato presidencial del Partido Demócrata, siendo el segundo católico que lo lograba (Al Smith fue el primero en 1928, apoyado por Joseph Kennedy Sr.). Kennedy le pidió a Johnson que fuera su candidato a la Vicepresidencia, a pesar de la oposición de muchos delegados progresistas, y del grupo cercano a Kennedy, incluyendo a su hermano Robert.

Pero necesitaba la popularidad de Johnson en los Estados del Sur para ganar en la que se preveía como una de las elecciones presidenciales más reñidas desde 1916. Los temas de mayor importancia incluían el catolicismo de Kennedy, Cuba, la preocupación respecto a si la Unión Soviética estaba ganando o no la carrera espacial y los programas de misiles.

Kennedy sentía que los temas de importancia para los ciudadanos estadounidenses se estaban dejando de lado en los debates, en los cuales se le solía atacar por su catolicismo, aprensión compartida por gran parte de la población, no solo debido a la mayoría protestante, sino también porque nunca habían tenido a un católico como presidente.

Para explicar y calmar el temor del electorado respecto a si sus creencias influenciarían sus decisiones como presidente, y para tratar de que los debates volvieran a los temas principales de la situación estadounidense y mundial de 1960, el 12 de septiembre dio un discurso ante la “Gran Asociación Ministerial de Houston” (organización de líderes y predicadores protestantes del área metropolitana de Houston) (Greater Houston Ministerial Association), en el cual intentó aclarar las dudas en relación con su religión y declarar cómo actuaría en situaciones políticas que fueran contrarias a sus principios religiosos.

Mencionó los temas que a él le parecían más importantes: la creciente influencia del comunismo, la pobreza de la población, refiriéndose a las personas que vio en Virginia Occidental que no tenían qué comer y a aquellas familias que se habían visto forzadas a entregar sus granjas, la escasez de colegios y el aumento de las poblaciones pobres. Mencionó también el retraso del país en la carrera espacial. En este discurso dijo una de sus frases célebres: “No soy el candidato católico a la presidencia. Soy el candidato del Partido Demócrata que resulta que también es católico. No hablo por la iglesia en temas públicos -y la iglesia no habla por mí”.

Kennedy, que destacó en su presidencia por la lucha a favor de los derechos civiles, planteó en el discurso el tema relativo a la discriminación que en esa época se tenía en contra de los católicos, preguntando si los católicos perdían su derecho a ser presidente, o a otros cargos públicos, desde el día en que eran bautizados.

Entre septiembre y octubre se realizaron tres debates presidenciales entre Kennedy y Richard Nixon, en ese momento Vicepresidente de los Estados Unidos y también el candidato presidencial Republicano. El 26 de septiembre 70 millones de espectadores presenciaron el primer debate presidencial transmitido por televisión en la historia de los EE. UU.

Antes del primer debate Nixon había pasado dos semanas en el hospital debido a una lesión en su pierna, lucía barba de muchas horas, y no se quiso maquillar. Parecía estar tenso e incómodo, mientras que Kennedy apareció relajado. Al terminar el debate gran parte de la audiencia dio a Kennedy como ganador. Sin embargo quienes lo escuchaban por la radio dieron a Nixon como ganador, o dijeron que el resultado era un empate.

El 7 de octubre se realizó el segundo debate y el tercer y último debate tuvo lugar el 13 de octubre. Actualmente los debates televisados son considerados fundamentales en la política estadounidense, pero fue el debate Kennedy-Nixon de 1960 el momento a partir del cual la televisión pasaría a ejercer un rol predominante en la política. Después del debate, la campaña de Kennedy ganó impulso, logrando sobrepasar por algunos puntos a Nixon en la mayoría de las encuestas.

El martes 8 de noviembre, Kennedy venció a Nixon en una de las elecciones presidenciales más ceñidas del siglo XX. En el voto popular nacional Kennedy derrotó a Nixon por 49,7% contra 49,5%, mientras que en el colegio electoral ganó con 303 votos contra los 219 obtenidos por Nixon (se necesitaban 269 para ganar). Catorce electores de Misisipi y Alabama rehusaron apoyar a Kennedy debido a su apoyo al movimiento de derechos civiles; estos electores dieron sus votos al Senador Harry F. Byrd, Sr. de Virginia.

Kennedy, con 43 años de edad, se convirtió en la persona más joven elegida como Presidente de Estados Unidos. Sin embargo, no fue el más joven en ejercer el cargo, pues en 1901, el Vicepresidente Theodore Roosevelt, de 42 años de edad, ejerció como presidente tras el asesinato del Presidente William McKinley. Además, Kennedy hasta ahora es el único presidente católico que ha tenido dicho país.

Asesinato

El Presidente Kennedy recibió varios impactos de bala en la calle Elm de Dallas (Texas) a las 12:30 p.m. el 22 de noviembre de 1963, mientras realizaba una visita política por el estado de Texas. Fue declarado muerto media hora más tarde.

Lee Harvey Oswald, el supuesto asesino, fue arrestado en un teatro aproximadamente 80 minutos después de los disparos. Oswald fue inicialmente acusado por el homicidio de un oficial de policía de Dallas, J.D. Tippit, antes de ser acusado por el homicidio del presidente. Oswald dijo no haber matado a nadie, alegando que él solo era un señuelo.

El 29 de noviembre, Lyndon B. Johnson creó la Comisión Warren —presidida por el juez de la Suprema Corte Earl Warren— para investigar el asesinato, la cual concluyó que Oswald actuó solo, pero sus conclusiones siguen siendo objeto de debate, tanto académico como popular.

El Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos (U.S. House of Representatives Select Committee on Assassinations) o (HSCA) fue establecido en 1976 para investigar el asesinato del Presidente John F. Kennedy. Las investigaciones del comité duraron hasta 1978, y en 1979 emitieron el informe final. En dicho informe, concluyó, entre otros hechos, que el presidente John F. Kennedy fue asesinado como resultado de una conspiración, en la que estuvieron involucradas varias dependencias del Gobierno estadounidense. El Departamento de Justicia, FBI, CIA, y la Comisión Warren fueron severamente criticados por dicho Comité por su pobre desempeño en las investigaciones llevadas a cabo, y el Servicio Secreto fue tildado de deficiente en su protección al Presidente.

Funeral y entierro

Después del asesinato el cuerpo de Kennedy fue trasladado a Washington D. C., específicamente al Ala Este de la Casa Blanca, donde permaneció hasta el domingo. El domingo 24 de noviembre, el ataúd fue transportado en una carroza tirada por caballos desde la Casa Blanca hasta el Capitolio, donde fue velado públicamente.

El lunes 25 de noviembre se realizó el funeral de estado, al cual asistieron más de 90 representantes de diversos países. El día siguiente al asesinato, el nuevo Presidente Johnson había declarado el lunes como día nacional de luto. En la mañana se realizó una misa en la Catedral de San Mateo de Washington D. C. y luego fue enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington.

El 14 de marzo de 1967, el cuerpo de Kennedy fue trasladado a su sepultura permanente situada en el Cementario Nacional de Arlington. Está sepultado junto a su esposa y sus hijos menores. Su hermano, el Senador Robert F. Kennedy está sepultado cerca de ellos. Su tumba está iluminada por lo que se denomina “llama eterna”.

En el documental The Fog of War, el entonces Secretario de Defensa Robert McNamara, dijo haber elegido el lugar para la tumba y que Jackie estuvo de acuerdo con el lugar escogido. Kennedy y William Howard Taft son los únicos Presidentes de los Estados Unidos enterrados en el Cementerio Arlington.

Presidencia (1961-1963)

John F. Kennedy juró como el 35.º presidente de los Estados Unidos el 20 de enero de 1961. En su discurso inaugural20 habló de la necesidad de que los ciudadanos estadounidenses fueran más activos, pronunciando una de sus frases más famosas: «No preguntes qué es lo que tu país puede hacer por ti; pregunta qué es lo que tú puedes hacer por tu país». También solicitó a las demás naciones del mundo que lucharan en conjunto contra lo que él llamó el «enemigo común del hombre: la tiranía, la pobreza, las enfermedades y la guerra misma». Al final, se explayó sobre su deseo de un mayor internacionalismo: «Finalmente, tanto si son ustedes ciudadanos de los Estados Unidos como si lo son del mundo, exijan de nosotros la misma generosidad de fuerza y sacrificio que nosotros les pedimos a ustedes».

Política interna

Kennedy llamó a su programa de política interna «La nueva frontera» (New Frontier). Ambiciosamente prometía fondos federales para la educación, atención médica para la tercera edad y la intervención del gobierno para detener la recesión. Prometió también poner fin a la discriminación racial.

En 1963, propuso una reforma en los impuestos que incluía su reducción, que fue aprobada por el Congreso en 1964, después de su asesinato. Pocos de los más importantes programas de Kennedy lograron pasar por el Congreso durante su vida, aunque bajo Johnson, su sucesor, el Congreso los votó durante la legislatura 1964-65.

Siendo presidente, Kennedy autorizó la ejecución de dos penas de muerte, una por condena de la justicia ordinaria y otra en la jurisdicción militar, negándose en ambos casos a ejercer su potestad de conmutar la pena. El gobernador de Iowa, Harold Hughes, solicitó personalmente a Kennedy clemencia para Victor Feguer, el condenado por la justicia ordinaria, sin poder evitar que fuera colgado el 15 de marzo de 1963. Se da la circunstancia de que ambas ejecuciones marcaron un hito. La de Feguer, porque fue la última del estado de Iowa (que abolió la pena capital en 1965) y también la última de un recluso federal anterior a la moratoria 1972-1976 tras el caso Furman v. Georgia. La ejecución militar fue la última realizada hasta la actualidad.

Economía

Kennedy puso fin a un período de una estricta política fiscal, relajó la política monetaria para mantener los tipos de interés y estimular el crecimiento de la economía. Kennedy presidió el presupuesto del gobierno primero en superar la marca de 100 mil millones dólares, en 1962, y su primer presupuesto en 1961 condujo a los primeros déficit presupuestarios sin guerra y sin recesión.

La economía, que había pasado a través de dos recesiones en tres años y estaba cuando Kennedy asumió el poder, se aceleró notablemente durante su breve presidencia. A pesar de una inflación baja y tasas de interés, el PIB había crecido en un promedio de sólo el 2,2 % durante la presidencia de Eisenhower (poco más de crecimiento de la población a la hora), y disminuyó en un 1 % durante el último año de Eisenhower. El estancamiento había tomado un peaje en el mercado laboral del país, así: el desempleo aumentó constantemente, pasando de menos del 3 % en 1953 al 7 %, a principios de 1961.

La economía giró y prosperó durante la administración de Kennedy. El PIB creció en un promedio del 5,5 % desde principios de 1961 a finales de 1963, mientras que la inflación se mantuvo estable en torno al 1 % y el desempleo comenzó a ceder; la producción industrial aumentó un 15 % y las ventas de automóviles saltaron en un 40 %. Esta tasa de crecimiento del PIB y la industria continuó hasta alrededor de 1966, y todavía tuvo que ser repetido por un período sostenido de tiempo.

Derechos civiles

Uno de los asuntos nacionales más agobiantes de la era Kennedy fue el turbulento final de las prácticas de discriminación racial toleradas o incluso autorizadas por las autoridades estatales. La Corte Suprema de los Estados Unidos había fallado en 1954 que la segregación racial en los colegios públicos era inconstitucional. Sin embargo, muchos colegios —especialmente los de los estados sureños— no obedecieron el fallo de la Corte Suprema. La segregación en los autobuses, los restaurantes, los teatros, cines, baños y otros espacios públicos continuó.

Kennedy apoyó la integración racial y los derechos civiles, y durante su campaña presidencial en 1960 telefoneó a Coretta Scott King, esposa del encarcelado reverendo Martin Luther King, Jr., lo que, quizás, atrajo apoyo del electorado negro a su candidatura. La intervención de John y Robert Kennedy aseguró la excarcelación de King.

En 1962, el estudiante de raza negra James Meredith trató de matricularse en la Universidad de Misisipi, pero violentas manifestaciones de estudiantes blancos se lo impidieron, con la tolerancia del gobernador del estado. Kennedy respondió enviando a 400 agentes federales y a 3.000 soldados para asegurar que Meredith pudiera matricularse. Asignó también agentes para proteger a los “Freedom Riders”.

Al inicio de su presidencia, Kennedy pensó que las organizaciones y movimientos populares antisegregacionistas lo único que iban a conseguir era irritar a muchos blancos sureños, lo que haría todavía más difícil la aprobación de leyes de derechos civiles en un Congreso dominado por demócratas de los estados del sur. Por eso se distanció de los movimientos de derechos civiles, cuyos líderes sintieron que Kennedy no apoyaba sus esfuerzos.

El 9 de septiembre de 1963 Kennedy se dirigió al país con motivo de la segregación que continuaba ocurriendo en Alabama, e instó al gobernador Wallace que el orden solo se mantendría en tal estado si él estaba dispuesto a exigirlo. Agregó que su “gobierno está dispuesto a hacer todo lo necesario para que las órdenes de los tribunales se cumpla — pero yo [Kennedy] tengo la esperanza de que el gobernador Wallace exigirá a los funcionarios locales y a las comunidades que asuman sus responsabilidades sobre este tema, lo que ellas están dispuestas a cumplir.

El 11 de junio del mismo año, el Presidente Kennedy intervino cuando el Gobernador de Alabama, George Wallace, bloqueó la puerta de la Universidad de Alabama para impedir matricularse a dos estudiantes afro-estadounidenses, Vivian Malone y James Hood. George Wallace sólo cedió y se apartó cuando fue requerido por los alguaciles federales, el Fiscal General Nicholas Katzenbach y la Guardia Nacional de Alabama.

Esa tarde Kennedy dio su famoso discurso sobre los derechos civiles por radio y televisión. En el discurso instó a los congresistas para que legislaran seriamente sobre el tema y que de ese modo se alcanzaran las metas propuestas por Lincoln hacía más de 100 años. Esta propuesta se convertiría en la Ley de Derechos Civiles de 1964.

Inmigración

Kennedy apoyó los postulados de su partido de revisar y cambiar la política gubernamental sobre inmigración. Estaba a favor de una mayor igualdad y protección de derechos tanto para los ciudadanos nacidos en el país como para quienes obtuvieran la nacionalidad estadounidense.

Estas ideas se convertirían durante su presidencia en la Ley sobre Inmigración y Nacionalidad de 1965 (Immigration and Nationality Act of 1965), promovida por su hermano, el senador Edward Kennedy. La ley cambió drásticamente la procedencia de la inmigración, que pasó del norte y oeste de Europa a Latinoamérica y Asia, y cambió la escala de prioridades: antes lo importante era la selección de los inmigrantes; tras la ley importaba la reunificación familiar.

Lo que Kennedy quería era desmantelar la política de selección de inmigrantes basada en su país de origen, viendo esto como una expansión de las políticas relativas a los derechos civiles.

Programa espacial

Kennedy deseaba con ansiedad que Estados Unidos liderara la carrera espacial. Sergéi Jrushchov dice que Kennedy se aproximó dos veces a su padre, Nikita, para que realizaran una empresa en conjunto para explorar el espacio: en junio de 1961 y en el otoño de 1963.

En la primera ocasión, la Unión Soviética estaba mucho más adelantada en términos de tecnología espacial que EE. UU. La primera vez que Kennedy declaró el objetivo de llevar a un hombre a la Luna fue en una Sesión Conjunta de Congreso y Senado, celebrada el 25 de mayo de 1961. En esa ocasión dijo:

Primero, creo que esta nación debe asumir como meta el lograr que un hombre vaya a la Luna y regrese a salvo a la Tierra antes del fin de esta década. Ningún otro proyecto individual será tan impresionante para la humanidad ni más importante que los viajes de largo alcance al espacio; y ninguno será tan difícil y costoso de conseguir.

En septiembre de 1962, pronunció un discurso en la Universidad Rice, en el que dijo:

Ninguna nación que espere ser el líder de otras naciones puede esperar mantenerse atrasada en la carrera por el espacio.

Más tarde, en este mismo discurso:

Nosotros escogemos ir a la Luna y hacer otras cosas, no porque sea fácil, sino porque es difícil.

En la segunda aproximación a Jrushchov, el ruso se vio persuadido de los beneficios que acarrearía compartir los costos y porque la tecnología estadounidense estaba más adelantada. Los EE.UU. lanzaron un satélite a la órbita geoestacionaria y Kennedy solicitó al Congreso que aprobara un presupuesto de más de 25 mil millones de dólares para el Programa Apolo.

Jrushchov acordó trabajar en conjunto en el otoño de 1963, pero Kennedy fue asesinado antes de que tal acuerdo pudiese ser formalizado. El 20 de julio de 1969, casi seis años después de la muerte de JFK, el objetivo del Programa Apolo fue alcanzado y un hombre puso pie en la Luna.

Cuba y la Invasión de la Bahía de Cochinos

Antes de que Kennedy fuera electo Presidente, la administración de Eisenhower creó un plan para derrocar al régimen de Fidel Castro en Cuba. Como parte central del plan, estructurado y detallado por la CIA con apoyo mínimo del Departamento de Estado, se incluía armar una insurrección contra-revolucionaria compuesta por cubanos anti-castristas.

Los insurrectos cubanos, entrenados por EE. UU., tenían que invadir Cuba e instar a una sublevación del pueblo cubano para lograr el objetivo de derrocar a Castro del poder. El 17 de abril de 1961, Kennedy ordenó que el plan se ejecutara. Con apoyo de la CIA, en lo que fue conocido como la Invasión de la Bahía de Cochinos, 1.500 exiliados cubanos, entrenados por EE. UU. y llamados “Brigada 2506”, volvieron a la isla con la esperanza de derrocar al régimen castrista. Sin embargo, Kennedy ordenó que la invasión se llevara a cabo sin el apoyo aéreo de EE. UU.

El 19 de abril el gobierno cubano había capturado o ejecutado a los invasores exiliados, y Kennedy se vio obligado a negociar la salida de los 1.189 sobrevivientes. Entre las causas del fracaso del plan, se han señalado la falta de diálogo entre los líderes militares, y la falta total de apoyo naval para hacer frente a la eficaz artillería de la isla, que incapacitó fácilmente a los exiliados cubanos cuando desembarcaron.

Después de 20 meses, Cuba liberó a los exiliados capturados a cambio de 53 millones de dólares en comida y medicina. El incidente fue muy embarazoso para Kennedy, pero él se responsabilizó totalmente del fracaso. Debido a esta invasión, Castro comenzó a preocuparse de los estadounidenses, creyendo que habría una segunda invasión.

Crisis de los misiles de Cuba

La crisis de los misiles de Cuba comenzó el 14 de octubre de 1962, cuando aviones espías U-2 tomaron fotografías de la construcción de silos para misiles soviéticos de largo alcance en Cuba. Las fotografías fueron mostradas a Kennedy el 16 de octubre de 1962.

Estados Unidos se encontró ante una inminente amenaza nuclear. Kennedy se enfrentó a un dilema: si los EE. UU. atacaban tales asentamientos, se podría ocasionar una guerra nuclear con la U.R.S.S.; pero si EE. UU. no se pronunciaba, tendría armas nucleares a pocos kilómetros de distancia del país y dado que los misiles se encontrarían a tan corta distancia del continente, las posibilidades de reacción se reducirían al mínimo. A esto se añadía la preocupación acerca de la imagen débil que EE. UU. daba ante el mundo en su propio hemisferio.

Muchos militares y miembros del EXCOMM presionaron a Kennedy para que aprobara un ataque aéreo contra los emplazamientos cubanos de los misiles, pero el Presidente ordenó una cuarentena naval en la que la Armada estadounidense inspeccionaría a todos los barcos que llegaran a Cuba. Inició conversaciones con los soviéticos para que retiraran todo el material de “defensa” que estaba instalando en Cuba; si no lo hacían, la cuarentena ordenada por Kennedy duraría indefinidamente.

Una semana después, él y el Primer ministro soviético Nikita Jrushchov llegaron a un acuerdo. Jrushchov acordó que eliminaría los misiles sujetos a inspecciones de la ONU si los EE. UU. emitían una declaración pública diciendo que nunca invadirían Cuba. Después de esta crisis, la más cercana de la historia a una guerra nuclear, Kennedy comenzó a tener más cuidado en sus confrontaciones con la Unión Soviética.

Latinoamérica y el comunismo

Argumentando que “aquellos que hacen de las revoluciones pacíficas un imposible hacen que las revoluciones violentas sean inevitables”, trató de contener el comunismo en Latinoamérica estableciendo una Alianza para el Progreso, a través de la cual se enviara ayuda internacional a los países en problemas dentro de la región, buscando a la vez un estándar regional en materia de derechos humanos.

Trabajó cercanamente con el Gobernador de Puerto Rico Luis Muñoz Marín y el presidente de Venezuela Rómulo Betancourt para el desarrollo de la Alianza para el Progreso, como también para el desarrollo de la autonomía del estado libre asociado de Puerto Rico. En diciembre de 1961 realizó una gira de estado por Puerto Rico, Venezuela y Colombia que se promocionaban como bastiones demócratas antagónicos del comunismo castrista.

El Cuerpo de Paz

Como uno de sus primeros actos presidenciales, Kennedy creó el Cuerpo de Paz. A través de este programa, los estadounidenses podían ofrecerse como voluntarios para ayudar a naciones en desarrollo en áreas tales como la educación, agricultura, salud y construcción.

África

John F. Kennedy dio un discurso en la Universidad de Saint Anselm el 5 de marzo de 1960, respecto a la conducta de Estados Unidos en las nuevas realidades de la incipiente Guerra Fría. El discurso de Kennedy detallaba cómo la política exterior estadounidense debía llevarse a cabo hacia las naciones de África, señalando un toque de ayuda para el nacionalismo africano moderno diciendo que: “Para nosotros, también, se fundó una nueva nación sobre la rebelión de la dominación colonial”.

Iraq

En 1963, el gobierno de Kennedy respaldó un golpe de estado contra el gobierno de Iraq encabezado por el general Abdul Karim Qasim, que cinco años antes había depuesto a los aliados occidentales con la monarquía iraquí. La CIA ayudó a los nuevos gobierno del Partido Baaz encabezado por Abdul Salam Arif para librar al país de supuestos izquierdistas y comunistas. En un golpe de estado baazista, el gobierno utiliza las listas de sospechosos comunistas y otros izquierdistas proporcionada por la CIA, para asesinar sistemáticamente a un número incalculable de educación de élite de Iraq, los asesinatos en los que el propio Saddam Hussein se dice que ha participado. Entre las víctimas había cientos de médicos, profesores, técnicos, abogados y otros profesionales, así como militares y figuras políticas.

De acuerdo con un artículo de opinión en The New York Times, los Estados Unidos enviaron armas al nuevo régimen, las armas más utilizadas contra los insurgentes kurdos mismos que los EE.UU. apoyó contra Kassem y que luego abandonaron. El petróleo estadounidense y del Reino Unido y otros intereses, incluyendo Mobil, Bechtel y British Petroleum, estuvieron llevando a cabo negocios en Iraq.

Vietnam

En el sureste de Asia, Kennedy continuó lo que Eisenhower había comenzado, usando fuerza militar limitada para combatir las fuerzas comunistas comandadas principalmente por Ho Chi Minh. Proclamando una guerra contra la expansión del comunismo, Kennedy estableció programas para ayudar al inestable gobierno de Vietnam del Sur proveyendo ayuda política, económica y militar, lo que incluía el envío de 16.000 soldados y Fuerzas Especiales de EE.UU. como consejeros militares a la región aumentando la presencia militar a 60.000 soldados. Kennedy acordó también utilizar “zonas libres para disparar” (free-fire zones), napalm, agente naranja y aviones jet.

Estados Unidos se fue involucrando cada vez más en el área hasta que fuerzas armadas estadounidenses fueron enviadas directamente para combatir en la Guerra de Vietnam durante la siguiente administración, la de Johnson. La administración Kennedy aumentó el apoyo militar, pero las fuerzas militares de Vietnam del Sur no fueron capaces de superar a las fuerzas del Viet Minh y Viet Cong.

Kennedy se enfrentó a la crisis de Vietnam en julio de 1963. El plan de CIA, apoyado por la administración del Presidente, era provocar un golpe de estado contra el Presidente de Vietnam del Sur, Ngo Dinh Diem por generales vietnamitas fácilmente manipulables por los estadounidenses.

El 2 de noviembre el Presidente Diem fue derrocado, arrestado y ejecutado (aunque las circunstancias exactas de su muerte no se han hecho públicas, pues los archivos del golpe de estado se consideran secreto de estado). Cuando Kennedy fue informado sobre estos hechos Maxwell Taylor recuerda que “corrió apresuradamente de la sala perplejo y desilusionado”.”Él no había aprobado el asesinato de Diem. Una razón por la que se temía apoyarle era la posibilidad de que negociara con Ho Chi Minh para lograr una coalición de gobierno neutral en la que se pudieran incluir comunistas, como ocurrió en Laos en 1962. Dean Rusk, Secretario de Estado de los Estados Unidos, dijo que “Los neutralismos… es igual a rendición.”

Se mantiene como un punto controvertido entre los historiadores el interrogante respecto a si, en el caso que Kennedy hubiera terminado su período presidencial y hubiera sido reelegido en 1964, la guerra de Vietnam habría crecido en la forma que lo hizo.

Avivando estas especulaciones están las declaraciones del Secretario de Defensa de Kennedy y Johnson, Robert McNamara, quien afirmó que Kennedy estaba considerando seriamente retirar a las fuerzas estadounidenses de Vietnam después de su reelección de 1964. En la película “The Fog of War”, no solo McNamara dice esto, sino que se presenta una grabación de Lyndon Johnson en la cual confirma que Kennedy planeaba retirar a las fuerzas estadounidenses de Vietnam, una posición desaprobada por el Vicepresidente.

Otra evidencia es el memorándum de Kennedy llamado “National Security Action Memorandum” (NSAM) #263 del 11 de octubre de 1963 en el que daba la orden de retirar a 1.000 militares y personal militar para finales de 1963. A pesar de ello, y por la razón dada al derrocar el gobierno de Diem, tal acción habría sido una drástica revocación de su política anterior, aunque desde su aclamado discurso sobre la paz mundial del 10 de junio de 1963 en la American University, Kennedy estaba moviéndose a políticas menos agresivas en la Guerra Fría.

Después del asesinato de Kennedy, el nuevo Presidente, Lyndon B. Johnson, anuló inmediatamente la orden de Kennedy de retirar un total de 1.000 militares para finales de 1963, con su orden NSAM #273 del 26 de noviembre de 1963.

Discurso en Berlín Occidental

Al término de la Segunda guerra mundial, Alemania fue dividida bajo las presiones simultáneas de los aliados y los soviéticos. Con la construcción del Muro de Berlín el 13 de agosto de 1961, los comunistas separaron Berlín en dos partes, una, bajo el control de los aliados, se llamaría Berlín occidental, y otra, bajo el control de los soviéticos, se llamaría Berlín oriental.

Kennedy visitó Berlín occidental y el 26 de junio de 1963 pronunció un discurso público criticando el comunismo con motivo del decimoquinto aniversario del bloqueo de Berlín impuesto por la URSS. En el discurso, pronunciado desde el balcón del edificio ‘Rathaus Schöneberg’, señaló la construcción del Muro de Berlín como un ejemplo del fracaso comunista:

“La libertad supone muchas dificultades y la democracia no es perfecta, pero jamás nos vimos obligados a erigir un muro, para confinar a nuestro pueblo.”

La frase Ich bin ein Berliner (Soy un berlinés), en virtud de la cual el discurso pasó a la historia, se le ocurrió a Kennedy cuando iba subiendo al balcón del Rathaus Schöneberg. La idea se basó en la antigua frase civis romanus sum (Soy ciudadano de Roma) utilizada por los romanos. Se acercó a su intérprete, Robert H. Lochner, para que le tradujera la frase “I am a Berliner” y para que lo ayudara con su pronunciación, escribiendo rápidamente en una hoja la frase y su pronunciación. Casi el 83% de la población berlinesa se encontraba en las calles cuando Kennedy dijo esta frase. Después, impresionado, confesaría a sus asistentes: “Nunca tendremos otro día como este.”

Tratado de prohibición de pruebas nucleares

Perturbado por los peligros constantes de la contaminación radiactiva y la proliferación de las armas nucleares, Kennedy presionó para que se adoptara el Tratado de prohibición parcial de ensayos nucleares el cual prohibía las pruebas atómicas sobre tierra, en la atmósfera o bajo el agua, pero no las pruebas bajo tierra. Los Estados Unidos, el Reino Unido y la Unión Soviética fueron los firmantes iniciales del tratado. Kennedy firmó el tratado para que pasara a ser ley estadounidense en agosto de 1963.

Irlanda

Cuando Kennedy visitó Irlanda en 1963, se reunió con el Presidente de ese país, Éamon de Valera, para formar la “Fundación irlandesa estadounidense” (The American Irish Foundation). La misión de esta organización era fomentar las comunicaciones entre estadounidenses con ascendencia irlandesa y el país de sus ancestros. Kennedy profundizó en estas relaciones de solidaridad cultural al aceptar un blasón del Jefe Heraldo de Irlanda.

Visitó también la casa campestre donde vivieron los ancestros de los Kennedy antes de emigrar a Estados Unidos y dijo: “Aquí es donde todo comenzó…”

El 22 de diciembre de 2006, el Departamento de Justicia irlandés desclasificó documentos de la policía que indicaban que Kennedy recibió tres amenazas de muerte durante su visita. Se consideró que eran falsas, pese a lo cual la policía irlandesa adoptó medidas de seguridad extraordinarias.

Vida social y familiar

El matrimonio de John y Jackie Kennedy tuvo cuatro hijos, de los cuales su primera hija, Arabella Kennedy, falleció antes de nacer (mortinato) en 1956. Su segunda hija fue Caroline Kennedy, nacida en 1957 y luego tuvieron a su primer varón, John F. Kennedy, Jr., nacido en 1960, quien falleció en un accidente con su avión en 1999. Su último hijo nació el mismo año del asesinato de Kennedy, Patrick Bouvier Kennedy pero falleció dos días después de su nacimiento debido a problemas respiratorios.

Kennedy y su esposa “Jackie” eran muy jóvenes en comparación con presidentes y primeras damas anteriores, ambos eran extraordinariamente populares en un sentido más parecido a los cantantes de pop y las estrellas de cine que a los políticos, influenciando en las modas y convirtiéndose en temas para numerosas revistas populares. Jacqueline compró objetos de arte y muebles para la Casa Blanca y redecoró todos sus cuartos.

A las afueras de la Casa Blanca, los Kennedy establecieron una sala pre escolar, una piscina y una casa en un árbol. A Jackie no le gustaba que sus hijos fueran fotografiados, pero cuando ella no estaba, el presidente permitió que el fotógrafo oficial de la Casa Blanca, Cecil Stoughton, fotografiara a los niños, obteniéndose así las imágenes de los niños que probablemente son más conocidas, y especialmente la de John Jr. jugando debajo del escritorio del Presidente en el Despacho Oval.

El Presidente es asociado generalmente a la cultura popular. Cosas como el “Twisting at the White House” y el musical “Camelot” (la obra popular de Broadway) forman parte de la cultura JFK. El álbum de comedia de Vaughn Meader “First Family” (Primera Familia) – una parodia del Presidente, la Primera Dama, sus hijos y la administración Kennedy – vendió cerca de 4 millones de copias. El 19 de mayo de 1962 Marilyn Monroe cantó para el presidente en su fiesta de cumpleaños en el Madison Square Garden.

Detrás de la fachada glamourosa, los Kennedy sufrieron grandes tragedias personales. Jacqueline sufrió un aborto natural en 1955, y en 1956 dio a luz a su hija ya fallecida Arabella Kennedy. La muerte de su hijo recién nacido, Patrick Bouvier Kennedy, en agosto de 1963, fue una gran pérdida.

Desde la muerte de Kennedy se ha especulado sobre numerosas relaciones extra-matrimoniales que éste habría mantenido durante su presidencia con mujeres tales como la actriz Marilyn Monroe y Mary Pinchot Meyer, miembro de la llamada Jet-Set.

El carisma de Kennedy y su familia llevó a que se llamara popularmente a su administración como “Camelot”, debido a los comentarios de su viuda, quien dijo que la obra de Broadway era una de las favoritas de su esposo en una entrevista realizada por Theodore White, quien, al terminar la entrevista, había “encontrado el titular”.

Kennedy tiene el récord reconocido por el Libro Guinness de los récords como quien hablaba más rápido en la vida pública, con una velocidad de 327 palabras por minuto en un discurso de diciembre de 1961.

En octubre de 1951, durante su tercer período como Representante del 11º distrito de Massachusetts, Kennedy, a los 34 años de edad, se embarcó en un viaje por Asia durante siete semanas, visitando Israel, India, Vietnam y Japón junto a su hermano Robert (de 25 años de edad, quien se había graduado en la facultad de derecho hacía cuatro meses) y su hermana Patricia (de 27 años de edad).

Debido a que John era ocho años mayor que Robert estos se habían tratado poco. Este viaje de 20 mil millas fue la primera vez que pasaron tanto tiempo juntos y dio como resultado que ambos se considerarán mejores amigos. Robert fue el jefe de campaña de su exitosa elección de Senadores de 1952, volviendo a ejercer dicho cargo para la campaña presidencial de 1960.

Pese a la imagen idílica que el matrimonio Kennedy representaba para buena parte de la opinión pública, John Fitzgerald mantuvo durante algunos años relaciones extramatrimoniales con becarias de su gabinete. Barbara Gamarekian escribió en J. F. Kennedy: Una vida inacabada que “para JFK y sus ayudantes no era raro mantener relaciones sexuales con las jóvenes chicas que trabajaban en la Casa Blanca”, Afortunadamente para él, la buena relación del presidente con los medios impidió que estas noticias trascendiesen al conocimiento público.

En la encuesta titulada “lista de las personas más admiradas del siglo veinte” realizada por “Gallup”, Kennedy salió tercero, superado solo por Martin Luther King, Jr. y la Madre Teresa de Calcuta.

Legado

La televisión fue la principal fuente por medio de la cual las personas se mantuvieron informadas de los eventos que rodeaban al asesinato de John F. Kennedy. Los periódicos se guardaron como recuerdos más que como fuentes actualizadas de noticias. Las tres mayores cadenas de televisión suspendieron sus programas habituales y transmitieron noticias permanentemente desde el 22 de noviembre hasta el 25 de noviembre. El funeral de estado de Kennedy y el asesinato de Lee Harvey Oswald fueron transmitidos en directo a todo el país, así como en otros países del mundo. El funeral de estado fue el primero de tres que ocurrieron en el plazo de 18 meses, los otros dos fueron los del General Douglas MacArthur y el de Herbert Hoover.

El embajador estadounidense ante la ONU, Adlai Stevenson, dijo sobre el asesinato, “todos nosotros… cargaremos con la pena de su muerte hasta el fin de nuestros días”.

Últimamente, la muerte del Presidente Kennedy y los misterios en torno a los hechos de su asesinato mantienen una importancia histórica y política en cuanto a la marcada pérdida de fe del pueblo estadounidense en la política — punto remarcado por periodistas desde Gore Vidal hasta Arthur M. Schlesinger, Jr.

El asesinato del Presidente Kennedy, y los misterios no aclarados del mismo mantienen su vigencia histórica y política y afectaron la confianza del pueblo estadounidense en la política. Esta muerte junto a los posteriores asesinatos de su hermano, el senador Robert F. Kennedy y el de Martin Luther King, Jr., formaron una tripleta que desilusonó a la población en cuanto a los cambios políticos y sociales.

Muchos de los discursos de Kennedy61 (especialmente su discurso inaugural) son considerados como íconos. A pesar de su relativamente corto período en el cargo, y aunque no introdujo cambios mayores en la legislación, los estadounidenses suelen votar a Kennedy como uno de los mejores presidentes del país, poniéndolo al mismo nivel que a Abraham Lincoln, George Washington y Franklin D. Roosevelt. Algunos extractos del discurso inaugural de Kennedy están grabados en una placa junto a su tumba en el cementerio de Arlington.

Fue premiado póstumamente con el Premio Pacem in Terris. Este premio fue instituido en honor a la encíclica de 1963 del papa Juan XXIII, en la cual llama a todas las personas de buena voluntad a asegurar la paz entre todas las naciones. La frase en latín, Pacem in Terris, puede traducirse como ‘Paz en la tierra.’

Kennedy ha sido el único presidente de los Estados Unidos que ha fallecido antes que sus padres. Es también el único presidente que ha fallecido antes que sus abuelos. Su abuela, Mary Josephine Hannon Fitzgerald, falleció en 1964, solo ocho meses y medio después de su asesinato.

 


VÍDEO: SECUENCIA COMPLETA DEL ASESINATO DE JOHN F. KENNEDY


Uso de cookies.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR