Andrew Phillip Cunanan

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Andrew Cunanan
  • Clasificación: Asesino itinerante
  • Características: Prostituto homosexual - Los motivos de los asesinatos son desconocidos
  • Número de víctimas: 5
  • Periodo de actividad: Abril-Julio 1997
  • Fecha de nacimiento: 31 de agosto de 1969
  • Perfil de las víctimas: Jeffrey Trail / David Madson / Lee Miglin, 72 / William Reese, 45 / Gianni Versace, 50
  • Método de matar: Golpes con martillo - Arma de fuego (pistola semiautomática Taurus calibre .40 S & W)
  • Localización: Varias, Estados Unidos (Florida), Estados Unidos (Illinois), Estados Unidos (Minnesota), Estados Unidos (Nueva Jersey)
  • Estado: Se suicida disparándose en la cabeza en Miami el 23 de julio de 1997
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Andrew Cunanan

Wikipedia – Andrew Cunanan

Andrew Phillip Cunanan (National City, California, 31 de agosto de 1969 – Miami, 23 de julio de 1997), conocido como Andrew Cunanan, fue un asesino en serie estadounidense que mató a cinco personas, incluido el diseñador de moda Gianni Versace en la ciudad de Miami y al empresario inmobiliario Lee Miglin en Chicago respectivamente. Se suicidó a la edad de 27 años mientras la policía le buscaba.

El 12 de junio de 1997, Cunanan se había convertido del 449º fugitivo en la lista del FBI, a entrar entre los diez fugitivos más buscados, y se convirtió en la primera persona de San Diego incluido en dicha lista.

Primeras etapas de la vida

Cunanan nació en National City, California, como el más joven de los cuatro hijos de Modesto Cunanan, estadounidense de origen filipino, y su esposa Maryanne Shilacci, estadounidense de ascendencia italiana. Modesto Cunanan no asistió al nacimiento de su hijo Andrew, ya que se encontraba sirviendo en los Marines en la guerra de Vietnam.

A diferencia de otros niños, Andrew pasaba más el tiempo leyendo y memorizando pasajes de la Biblia, lo cual era alentado por su madre quien le inculca que él está predestinado a ser una persona superior al resto de la sociedad.

Durante sus años de instituto, Andrew comenzó a desarrollar una tendencia a mentir a la gente y a desarrollar apariencias convenientes para su supervivencia, contando a menudo historias sobre una vida llena de lujos y privilegios.

La familia obtuvo grandes beneficios económicos tras la guerra, cuando su padre se jubiló del ejército y se hizo corredor de bolsa, pero estos beneficios eran parte de un delito que su padre cometía, malversación de fondos, y acabó huyendo a Filipinas para escapar de la justicia.

Por entonces, Cunanan tenía 19 años y su madre descubrió que era homosexual. Durante la discusión, lanzó a su madre contra la pared, dislocándole un hombro.

Se inscribió en la Universidad de California de San Diego y se especializó en la Historia de EE.UU., pero abandonó los estudios y se instaló en San Francisco donde frecuentaba bares y discotecas gays, ejerciendo de prostituto para hombres mayores y ricos lo que le permitía un elevado estilo de vida.

Para 1996 sus excesos lo han llevado a perder a sus amantes, ha engordado y cree haber contraído el SIDA, lo que su autopsia desmintió, dedicándose al robo y tráfico de drogas intentado recuperar los lujos materiales.

Asesinatos

Su primera víctima mortal fue su amigo y antiguo cliente Jeffrey Trail, un ex oficial naval de EE.UU. y vendedor de gas propano, el 27 de abril de 1997, en Minneapolis a quien asesinó a martillazos y luego envolvió su cadáver en una alfombra persa.

La siguiente fue su ex amante el arquitecto David Madson, al que se encontró en la orilla este del lago, cerca de Ciudad Rush, Minnesota, el 29 de abril de 1997, con heridas de bala en la cabeza. La policía reconoció la conexión, cuando el cuerpo de Trail fue encontrado en el desván del apartamento de Madson en Minneapolis.

Cunanan llegó a Chicago y mató allí al promotor inmobiliario Lee Miglin de 72 años a quien torturó previamente para luego degollarlo y robar sus objetos de valor, el 4 de mayo de 1997.

Cinco días más tarde, Cunanan, que escapó en el coche de Miglin, un Lexus de color verde modelo del 94, encuentra a su cuarta víctima en Pennsville, Nueva Jersey, en el Cementerio Nacional de Finn’s Point, causando la muerte del vigilante William Reese, de 45 años, el 9 de mayo de 1997. Cunanan aparentemente lo asesinó por su camioneta, dejando el coche de Miglin atrás.

A raíz de este asesinato, el FBI lo añadió a su lista de los diez más buscados. Si bien la búsqueda se centró en el vehículo de Reese, Andrew Cunanan lo escondió a plena vista en Miami Beach, Florida, durante dos meses entre el cuarto y quinto asesinato.

A partir de entonces intentó disfrazar su apariencia. Incluso utilizó su propio nombre para empeñar un artículo robado a su tercera víctima, Lee Miglin, a sabiendas de que la policía rutinariamente comprueba los registros de la mercancía robada en las tiendas de empeño.

Por último, Andrew Cunanan asesinó al diseñador de moda Gianni Versace, el 15 de julio de 1997 de dos disparos en la cabeza frente a su mansión en Miami.

El arma utilizada por Cunanan en los asesinatos era una pistola semiautomática Taurus calibre .40 S & W, que había dejado su primera víctima Jeff Trail en California cuando se trasladó a la zona Centro-Oeste.

Suicidio

Ocho días después del asesinato de Versace, el 23 de julio de 1997, Andrew Cunanan se suicidó con un disparo en la cabeza en el dormitorio en una casa flotante de Miami, al parecer para evitar la captura por la policía, que finalmente descubrió la camioneta robada de Reese y gracias a la información obtenida por los vecinos de que alguien que coincidía con las descripciones de Cunanan, vivía en la casa.


El ‘caso Versace’ se cierra con un informe que desvela intimidades del diseñador

ElPaís.com

2 de enero de 1998

La policía de Miami no acierta a descubrir el móvil del crimen.

Cinco meses y medio después del asesinato del diseñador de moda Glanni Versace en Miami, la policía local cerró su investigación con la conclusión de que el asesino, Andrew Cunanan, actuó solo. Cunanan, de 27 años, sospechoso de otros cuatro homicidios, se suicidó con la misma pistola con la que disparó a Versace.

El informe tiene unas 700 páginas y revela datos sobre la vida sexual del modista -que, junto a su novio, Antonio D’Amico, solía contratar los servicios de prostitutos-, aunque no descubre el móvil del homicidio.

La policía de Miami Beach presentó el martes un exhaustivo informe sobre el asesinato del modista italiano, el 15 de julio de 1997. La investigación ha dado como resultado un abultado expediente de tres volúmenes en el que se aportan datos sobre la vida sexual de Versace y de la de su asesino, Andrew Cunanan.

Según el informe, al menos dos testigos declararon a la policía que, Versace y su compañero sentimental, Antonio D’Amico, solían contratar a prostitutos. Estos eran llevados a la mansión de Versace en el exclusivo vecindario de South Beach y se les hacía entrar por la puerta trasera del palacio.

D’Amico declaró a la, policía que él nunca había visto a Versace y Cunanan juntos, y confirmó que él y el modista solían contratar los servicios de prostitutos. «D’Amico afirmó que sostenían esas relaciones con otros hombre por acuerdo mutuo, y que en otros sentidos eran fieles el uno al otro», se dice en el informe.

La policía tomó declaraciones a un chapero llamado Alex que afirmó haber ido a casa de Versace en numerosas, ocasiones entre 1990 y 1995 para mantener relaciones sexuales. «Alex dijo que tuvo relaciones sexuales. tanto con D’Amíco como con Versace, pero que tenía la impresión de que el montaje se hacía más por iniciativa de D’Amico que del diseñador», continúa el informe.

Cunanan fantaseaba con esclavizar a alguien

En otra entrevista, un amigo de Andrew Cunanan, Steven Frederick Nauck, de Long Beach (California) , afirmó que el asesino solía fantasear con esclavizar a alguien y «follárselo hasta matarlo».

Nauck, que se describió a sí mismo como «un hermano menor de Cunanan», dijo que el asesino no era una persona sensual -«era incapaz de un amor romántico»-, y que se guardaba de mostrar afecto en público. Nauck lo describió como un hombre muy activo, con una gran memoria, «aparentemente fascinado con el régimen de Hitler».

La investigación concluye que no se ha encontrado ningún lazo que ligue a Versace con Cunanan. Sin embargo, aporta la declaración de un testigo, el abogado de San Francisco Eliot Gould, quien dice haber presenciado un encuentro entre Versace y Cunanan en 1990 o 1991. Según Gould, Versace se acercó a Cunanan y le dijo: «Te conozco de algo, ¿del Lago Como, tal vez?» Y Cunanan respondió: «Gracias por recordar un momento tan agradable».

Al inicio de la investigación se consideró la posibilidad de que el asesino hubiera sido contratado. Junto al cadáver del modista se encontró una paloma muerta, que podía ser la firma de una banda mafiosa, pero no se han encontrado pruebas que respalden esta hipótesis. También se ha confirmado que Cunanan ya se había suicidado en la casa flotante donde se había escondido antes de ser cercado por la policía.

Sin embargo, la principal incógnita de este asesinato ha quedado sin respuesta. La policía no ha podido establecer el móvil que condujo a Andrew Cunanan a disparar sobre Gianni Versace, a plena luz del día y en la vía pública. Se consideró la posibilidad de que el asesino quisiera robar la cartera del modista o que quisiera «irse seguido de un halo de gloria» tras el asesinato de alguien tan famoso, ya que Cunanan era perseguido ya por la muerte de otras tres personas.

La única zona oscura en el informe es la posibilidad de que Cunanan fuera seropositivo y que eso lo hubiera llevado a actuar de esa forma desenfrenada. Pero el encargado de la investigación, el jefe de la policía de Miami Richard Barretto, dijo no estar autorizado a revelar ese dato confidencial del asesino. El diario Miami Herald publicó el pasado mes de agosto que Cunanan no tenía el virus del sida, pero Barretto se limitó a comentar: «No podría decir nada al respecto, así que dejaré esa pregunta sin contestar».


¿Por qué mataron a Gianni Versace?

Carlos Megía – El País

20 de octubre de 2016

La cadena FX ha confirmado que la tercera temporada de su premiada antología ‘American Crime Story’ versará sobre el homicidio del diseñador italiano, cuyo móvil sigue siendo hoy una incógnita.

En la mañana del 15 de julio de 1997 Gianni Versace fue asesinado en la puerta de su mansión de Miami Beach. El diseñador italiano de 50 años volvía a casa después de haber desayunado en una cafetería cuando Andrew Cunanan, un trabajador sexual de 27 años, le disparó a quemarropa en la nuca y el cuello. Versace murió al instante. Cunanan, que era perseguido por otros cuatro asesinatos, se suicidó ocho días después en una casa flotante, rodeado por la policía.

Hasta aquí, los únicos hechos de los que se tiene verdadera certeza en uno de los crímenes más mediáticos de las últimas décadas. Un homicidio que cambió para siempre la industria de la moda, despertando una batalla por el control de la legendaria firma que resuena hoy en día, con una heredera mayoritaria (su sobrina Allegra Beck) que tenía por aquel entonces 11 años de edad. Y una historia que reúne todos los ingredientes para atraer al cineasta Ryan Murphy, la mente detrás de la antología American Crime Story, que acaba de confirmar que la tercera temporada de la serie narrará el chocante asesinato del modisto.

La primera entrega de la ficción, The people vs. O.J. Simpson, se ha confirmado como una de las grandes revelaciones de la temporada, sumando hasta diez premios Emmy. Un crimen sin resolver, exposición mediática, celebridades involucradas… Son varias las similitudes que emparejan el caso del jugador de fútbol americano con el de Versace/Cunanan, que verá la luz en 2018.

A pesar de que todavía está por estrenarse la segunda remesa de capítulos (sobre el huracán Katrina), la cadena FX ha decidido acelerar la producción de la historia sobre el asesinato del diseñador y se rodarán prácticamente a la par. Deadline ha filtrado que los productores ya están negociando con varias de las actrices más reclamadas de Hollywood para ponerse en la piel de Donatella Versace, un personaje clave en la historia.

Basada en el libro Vulgar Favors de Maureen Orth, veremos si la serie consigue arrojar algo de luz a un homicidio cuyo móvil continúa siendo una incógnita a poco tiempo de su vigésimo aniversario. ¿Por qué Andrew Cunanan mató a Gianni Versace? Estas son todas las hipótesis que se manejaron en la investigación, veremos por cuál se decantan los guionistas.

Hipótesis del robo

En un primer instante, la policía pensó que se trataba de un intento de robo de la cartera de Versace, que en ese momento llevaba más de 1200 dólares en efectivo. Cuando las sospechas se centraron en el asesino en serie Andrew Cunanan, el móvil del hurto perdió fuerza.

Hipótesis del halo de gloria

Los asesinatos de Cunanan comenzaron el 25 de abril en Minneapolis cuando disparó repetidamente a Jeffrey Trail, un antiguo oficial de la marina que había sido cliente de sus servicios sexuales. Cuatro días después asesinó a David Manson, un famoso arquitecto del que había sido amante.

Cunanan se dirigió a Chicago, acabando con la vida del promotor inmobiliario Lee Miglin, de 72 años. El 9 de mayo, Cunanan disparó a William Reese, un vigilante de cementerio, antes de robarle la furgoneta con la que conduciría hasta Miami Beach.

Una vez en la lista de los 10 fugitivos más buscados por el FBI, las opciones de Cunanan disminuían a cada segundo. Sin esperanza de poder escapar después de varios meses oculto, decidiría cerrar su terrible lista con un homicidio que le asegurara un lugar en la historia, el de Gianni Versace. Sin embargo, los escépticos de esta teoría alegan que no tendría sentido el viaje a Miami de Cunanan, siendo Nueva Jersey residencia de estrellas tanto o más famosas que el propio diseñador.

Hipótesis de la mafia

Una paloma muerta encontrada junto al cadáver del modisto desató todo tipo de conjeturas sobre si Cunanan era en realidad un sicario a sueldo. Aunque no se encontraron más pruebas que apoyaran la hipótesis, la publicación del libro Metastasi en 2010 reabrió la polémica. Giuseppe Di Bella, un ex miembro de la mafia calabresa (hogar natal de Gianni Versace), aseguró que el asesinato fue un ajuste de cuentas ordenado por el padrino Paolo de Stefano, con quien el diseñador tenía deudas pendientes.

A través de la firma de moda, el mafioso supuestamente blanqueaba «montañas de dinero» procedentes de sus oscuros negocios. Di Bella, que fue informante de la policía, también describía el plan para robar las cenizas de Versace de un cementerio cercano al lago de Como para chantajear a sus seres queridos. Pero jamás se llevó a cabo. Todas las declaraciones fueron desmentidas por la familia Versace que las tachó de «vergonzosas» y anunció acciones legales contra Di Bella.

Hipótesis del SIDA

En su juventud, Andrew Cunanan era un conocido gigoló en la vida nocturna de la costa californiana. Tenía fama de entablar relaciones con hombres mayores y poderosos, que le agasajaban con grandes cantidades de dinero y regalos caros. También mentía sobre su identidad, haciéndose llamar Andrew Da Silva e inventando realidades alternativas en las que unas veces era el gerente de una fábrica en México y otras el heredero de una adinerada familia filipina.

Pero en 1997 sus días como boy toy habían acabado. Sus últimas parejas le habían abandonado, tenía fascinación por la figura de Hitler y había ganado mucho peso. Pese a que la policía no hizo público este aspecto, todos los indicios apuntan que había contraído el SIDA.

La noticia de su enfermedad despertaría una supuesta sed de venganza en Cunanan, que decidió acabar con la vida de los hombres que podrían haberlo contagiado. Así se explicarían las muertes de Trail, Manson y Miglin, pero no tanto la de Gianni Versace, ya que la naturaleza de su relación jamás se ha aclarado.

Hipótesis de los celos

Las autoridades confirmaron que Gianni Versace y Andrew Cunanan habían coincidido en el pasado. La primera vez, en el club gay Colossus de San Francisco, donde ambos residían a principios de los 90. La revista Time publicó otra supuesta aproximación, en el backstage de la Ópera de la misma ciudad. Versace creyó reconocer a Cunanan de un encuentro anterior en el lago de Como. «Gracias por recordar un momento tan agradable», contesto él.

Pese a todo, no ha sido ratificado que el sociópata realmente visitara Italia alguna vez en su vida. Sea como fuere, los posteriores encuentros entre el diseñador y su asesino siguen siendo un misterio.

Durante la investigación, la policía confirmó que Versace y su novio Antonio D’Amico habían contratado los servicios de varios prostitutos. Si Cunanan hubiera sido uno de ellos, sostendría la teoría de la venganza contra los hombres que podrían haberlo contagiado, pero la pareja del modisto jamás corroboró tal circunstancia.

En otro artículo de 1997, El País se hacía eco de la entrega de fotos y vídeos al FBI de una mujer brasileña que mostraban a Cunanan y Versace en una fiesta celebrada en Miami Beach el 13 de julio, dos días antes del asesinato.

Por otro lado, Vanity Fair recoge las declaraciones de un amigo de Cunanan que confesó al FBI que este no estaba obsesionado con Gianni Versace, sino con alguien que formaba parte de su equipo. Puede que hasta del propio Antonio D´Amico, convirtiendo el homicidio en un crimen pasional.

Después de meses de pesquisas, un informe de 700 páginas, 13 vídeos, 17 cintas de audio y docenas de fotografías, ningún móvil pudo llegar a confirmarse.

Nadie expresó mejor la decepción de la investigación como el encargado de la misma, el jefe de la policía de Miami, Richard Barreto: «No podemos establecer un motivo. Podría ser un robo. Podría ser el hecho de Andrew Cunanan buscando fama tiroteando a una persona de este calibre. Podría ser venganza. A todos nos gustaría saberlo, especialmente en un caso de perfil alto como este. Desafortunadamente, la verdadera respuesta es que nos hemos hundido con el barco, por decirlo de alguna forma». Veremos si la serie que está por llegar nos ayuda a reflotarlo.


El asesinato de Versace contado para menores de 25

Por Guillermo Alonso – Vanity Fair

20 de octubre de 2016

El 11-S del mundo de la moda tuvo lugar en 1997. Gianni Versace era abatido a tiros a la puerta de su casa de Miami. Pero el año que viene, coincidiendo con el veinte aniversario de la tragedia, Versace revivirá en el cine y la televisión. Antonio Banderas lo interpretará en un biopic de su vida dirigido por Bille August. Toda una proverbialidad para un actor que hace poco mostraba al mundo su pasión por el diseño y acaba de sacar su primera colección.

Por otro lado, la serie American Crime Story dedicará su tercera temporada (aún no se ha emitido la segunda, ojo) al caso. La serie creada por Ryan Murphy se inspirará en Vulgar Favours, libro publicado por Maureen Orth, habitual de Vanity Fair, centrado especialmente en el asesino, Andrew Cunanan, y su perfil psicológico.

Tanto la película como la serie –seamos francos, más bien la serie– prometen presentar a un personaje capital para entender la moda actual a una nueva generación que aprendía a caminar (o no era ni un cigoto) cuando el asesinato tuvo lugar y que conocen a Gianni como el hermano fallecido de Donatella. Por eso queremos resumir, a grosso modo, cómo sucedió y las secuelas que tuvo el asesinato más famoso del mundo de la moda.

Así fue.

Gianni Versace falleció el 15 de julio de 1997

Salió por la mañana temprano a comprar revistas a un local cercano a su casa llamado News Café. Vovió a su casa, metió la llave en la cerradura y cuando estaba a punto de entrar en su enorme y segura mansión, alguien se acercó y le pegó dos tiros. Uno en la frente. Otro en el cuello.

Llevaba dos revistas en la mano

Eran el último número del semanario People y del mensual Vogue. «Buenas noticias para las piernas feas: cómo mejorar lo que la naturaleza te ha dado», se podía leer en la portada mientras descansaba junto a un charco de sangre.

También llevaba 1.200 dólares en efectivo en el bolsillo. Vogue costaba por aquel entonces únicamente tres.

El que disparaba era Andrew Cunanan

Vivía en el distrito de Hillcrest, trabajaba en un restaurante California Cuisine y se solía inventar otras personalidades para sorprender a sus amigos. Durante años se insinuó a hombres gays poderosos y hacía creer a la gente que tenía o bien padres millonarios en Filipinas o su propia fábrica en México. Cuando mató a Versace, Cunanan estaba sensiblemente más gordo que antes y había perdido parte del atractivo que los hombres ricos y poderosos podrían haber visto en él. Otras fuentes, como la revista Time, publicaron que por aquel entonces podía haber descubierto que padecía SIDA.

No se conoce la relación entre Cunanan y Versace

Las autoridades descubrieron que habían coincidido y mantenido una charla en un club gay de San Francisco (donde ambos vivían a principios de los noventa) llamado Colossus. Un artículo en Vanity Fair indicó que Cunanan se lo había encontrado también en el backstage de la ópera (Versace diseñó los trajes de una producción de la ópera de la ciudad) y le aseguró que se conocían de haberse visto en el Lago Como, Italia, donde Versace tenía una casa.

El crimen pudo ser originado por los celos

Un amigo de Cunanan dijo al FBI que él no estaba enamorado ni obsesionado con Versace, sino de alguien que formaba parte de su equipo y trabajaba para él. Puede que un novio del diseñador, incluso.

No fue el primer crimen de Andrew Cunanan

Antes de asesinar a Gianni Versace mató a dos amigos gays en Minnesotta. Esto fue a principios de mayo. Justo después se mudó a Miami para intentar penetrar en el círculo del poderoso diseñador.

Pasaron 20 minutos hasta que la Policía permitió que se levantase el cuerpo

El cadáver de Gianni fue descubierto por el chef de la casa, Charles Podesta, por otro empleado y por su amante Antonio D’amico. Existen fotos de ese momento. No son de buen gusto.

Al día siguiente, 16 de julio, se celebró un funeral judío con el ataúd abierto.

El 17 sus restos fueron incinerados. Su hermana Donatella los llevó a la finca familiar de Milán.

«Armado y extremadamente peligroso»

Carteles con tres imágenes de Andrew Cunanan e información sobre su comportamiento y apariencia fueron distribuidos por todo el país. En ellos se podía leer «Alias: Andrew Philip De Silva». «Cunanan podría llevar gafas graduadas. Se sabe que cambia de color de pelo y peso. A menudo se presenta como un tipo rico».

Andrés Bruguera, está usted detenido

Durante aquellos días Andrés Bruguera, hijo de Andrés Pajares, fue detenido durante unas horas por la policía local de Nueva York porque le encontraron parecido físico con Cunanan. «Lo asumí como una película», dijo Bruguera años después. «Andrew Cunanan era el Bin Laden de aquel entonces».

El último gran front row de Gianni

El 24 de julio se celebró un funeral católico en una catedral de Milán. Acudieron la princesa Diana (que moriría poco más de un mes después), Caroline Bessette Kennedy (que moriría dos años después), Elton John y su novio David Furnish, Naomi Campbell, Pavarotti, Giorgio Armani, Karl Lagerfeld y Sting.

Ese mismo día, Andrew Cunanan se suicidó

Usó la misma pistola que había utilizado para acabar con la vida de sus dos primera víctimas. No fue la misma que acabó con la vida de Versace. La autopsia demostró que no padecía SIDA.

Casi todo para Antonio

El testamento de Gianni Versace dejó a su pareja Antonio D’amico cincuenta millones de liras y el derecho a ocupar cualquier casa del diseñador en el mundo. Pero muchas de ellas pertenecían a la marca. A Donatella nunca le gustó Antonio, ni tan siquiera en vida de su hermano.

Pero a Gianni tampoco le gustaba demasiado su hermana

En 1996 redactó su testamento debido a un cáncer en un oído. Por eso se lo dejó todo a sus sobrinos, Allegra y Daniel, con los que tenía una relación mucho más estrecha. En 2004, cuando cumplió 18 años, Allegra se hizo con el control del 50% de la empresa.

Gianni aparecía en ‘Spiceworld’

Tenía un breve cameo en el documental protagonizado por las Spice Girls en pleno auge de su dominación mundial. Tras su muerte y por respeto a la familia, todas sus escenas se quedaron en la sala de montaje.

Versés

Versace quedó para la posteridad como alguien capaz, al menos artísticamente, de cenar en palacios y desayunar en tabernas. A la vez que diseñaba el vestuario para montajes de La Scala de Milán hacía lo propio con algunos vestidos lucidos en ‘Showgirls’, donde la protagonista pronuncia mal su nombre en una escena que es ya un clásico del white trash: «Bonito traje», le dicen. «Lo compré en Versés», responde.

En 2001 se estrenó un documental sobre el asesinato: ‘Fashion Victim’.

Un biopic televisivo pasado de rosca se estrenó en 2013, llamado ‘House of Versace’. Allí se puede oír a Gina Gershon (estrella, precisamente, de Showgirls) pronunciar con acento italiano y disfrazada de Donatella: «Don’t blame it on the drugs! I was crazy before drugs!».

Y por cierto: en el último desfile de Gianni Versace, Naomi Campbell iba armada con una pistola. Al final de la pasarela, miraba al frente y disparaba.

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